jueves, 3 de noviembre de 2011

SAN MARTÍN DE PORRES



   Nació en 1579 en Lima, Perú. Hijo de un español y una joven mulata, su padre era el Gobernador de Panamá y le dio una buena educación. La instrucción religiosa la recibió de su madre. Desde niño sintió compasión por los pobres, les ayudaba y les daba dinero.


   Aprendió a ser barbero y de ahí llegó a interesarse por la Medicina y la Cirugía, conocimientos que puso al servicio de los necesitados. En su contacto con los enfermos les hablaba de Dios.


   Al cumplir los quince años ingresó en el convento dominico de Lima. Sirvió con humildad y caridad durante diez años y después fue aceptado como hermano en la Orden.


   Recogía enfermos o heridos para cuidarlos. Poco a poco convirtió el convento en un hospital, lo que provocó protestas de otros religiosos, ya que infringía la clausura. También curaba animales heridos, y aunque administraba medicinas a los enfermos, sobre todo les hacía recuperar la salud por el contacto con sus manos, que obraban milagros.


   Pudo fundar el Asilo de Santa Cruz para acoger vagabundos, huérfanos y otros desafortunados.


   Fueron muy famosos y conocidos sus éxtasis y levitaciones, así como el don de la bilocación, confirmado por numerosos testigos. Cuando se desató una gran epidemia de viruela en Lima, el Santo trabajó día y noche para ayudar a enfermos y moribundos y debido al esfuerzo que realizó, cayó enfermo y supo que su vida en este mundo llegaba a su fin. Murió tal día como hoy, tres de Noviembre de 1639.

1 comentario:

  1. Hoy me lo ha hecho recordar porque cuando era pequeña fui muy devota al santo. Ya de mayor se me pasó y casi nunca me acuerdo de él.

    Gracias por hacérmelo recordar, también hoy en la Santa Misa.

    Feliz día.

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