jueves, 24 de julio de 2014

MÁRTIRES CARMELITAS DE GUADALAJARA-ESPAÑA; ASESINADAS POR ODIO A LA FE CATÓLICA


     En el Convento de Carmelitas de Guadalajara, el anhelo del martirio crecía más y más en cada corazón de ese bendito palomar. Las dieciocho carmelitas que lo componían se enardecían unas a otras en las recreaciones con un ansia creciente del martirio, el cual esperaban alcanzar de la Misericordia del Señor.

          La Madre Mª Pilar decía: “Si nos llevan al martirio iremos cantando “Corazón Santo, tú reinarás”. Yo desearía morir al grito de ¡Viva Cristo Rey!, contestaba la Madre Teresa; y comentaba: “Los mártires en el Cielo tendrán particular amor a sus verdugos, por la gran felicidad que les proporcionaron”.

          La Madre Mª Ángeles le decía a una hermana que tenía a su lado: “¡El martirio! ¡Qué dicha tan grande! Pero no soy digna de esa gracia. Hay que alcanzarla con la fidelidad en las cosas pequeñas”.




          El 22 de julio de 1936, Guadalajara fue tomada por lo rojos. Había que abandonar el convento. Las monjas vestidas de seglares se disponían a salir, ya que venían a quemar el monasterio. Salen de dos en dos y se reparten en casas conocidas, oran sin cesar.

          El día 24, siendo muchas en el mismo lugar y comprometiendo a la dueña de la casa, Hna. Teresa se ofrece a llevar dos Hermanas a casa de una amiga suya, confiando en que las recibirían; así fue como Hna. Mª Pilar y Hna. Ángeles la acompañaron.

          Salen sobre las 4 de la tarde, a la casa número 5 de la calle Francisco Cuesta; pasan junto a un camión en donde unos milicianos estaban merendando. Una miliciana al verlas exclamó: “¡Disparadles, son monjas!”. Se bajan del camión y van en su busca. Ya habían entrado en el portal, pero las obligan a salir a la calle.

          La primera en salir es Hna. Mª Ángeles, le disparan varias veces, cae mortalmente herida. En silencio entrega su vida a Dios. ¡El amor a Jesús ha sido más fuerte que la muerte! Se había pasado toda la noche suspirando por la gracia del martirio; le decía a su Madre Priora: “¡Madre, qué dicha si fuéramos mártires! Murió por ser esposa de Jesús, la mataron por ser monja.

          Hna. Mª Pilar recibe varios tiros, da unos pasos y cae desplomada. Al ver que no está muerta, disparan nuevamente sobre ella, dándole también con un cuchillo. Ella exclama: “¡Viva Cristo Rey! ¡Dios mío perdónalos! Un guardia de asalto consigue llevarla a un Farmacia próxima y de aquí es trasladada al puesto de la Cruz Roja a donde fue atendida con mucha caridad y al oír hablar a Dña. María Carrasco, decía: “No me deje señora, que no me toquen. ¿Pero qué les he hecho yo?, ¡perdónales, Señor!. Su amor a la pureza y su perdón, como el Maestro. En una ambulancia se la llevó al Hospital Provincial y fue reconocida nuevamente. Tenía: una perdigonada en el vientre, rota la columna vertebral, una pierna rota y un riñón al descubierto. El Director avisa a la Hermana de la Caridad Sor Dolores Casanova “es una monja”. Le da a besar el Crucifijo y muere en sus brazos repitiendo: Perdónales, perdónales… 

          Hna. Teresa ha presenciado la muerte de sus Hermanas, pero ella queda indemne. Trata de entrar en el Hotel Palace, pero unos milicianos se lo impiden: En esto llega otro que intenta tomarla por el brazo, pero lo rechaza con energía. La obliga a ir por la calle San Juan de Dios y le dice: “No te asustes, esos son unos brutos; te llevaré adonde no te pase nada”. Ella repite sin cesar: “Jesús, Jesús…” Llegan al puente de San Antonio, tuercen hacia el camino del Cementerio. Camina lentamente, va recelosa; arrecian las insinuaciones malignas del grupo de milicianos que se les habían juntado, le quieren obligar que grite: “Viva el comunismo”. Pero esta nueva heroína de la fe, firme en su propósito de entrega a Dios, abre sus brazos en cruz y echa a correr gritando: “¡Viva Cristo Rey!, ¡Viva Cristo Rey!” Una descarga por la espalda troncha la tercera azucena blanca.



La Asociación Cultural "Oblatos del Buen Pastor"
con sede en la Isla de Gran Canaria (España) , tiene en su custodia
 varias reliquias de primera clase, con su respectiva authentica
( o certificado que garantiza la veracidad de la reliquia del santo en cuestión).

Entre esas sagradas reliquias, tenemos una hermosa teca que contiene restos
 de los huesos de las Mártires Carmelitas de Guadalajara, que en estos días
 hemos venerado de manera especial por conmemorarse hoy 
el aniversario de su Glorioso Martirio.

Hoy, los que queremos permanecer católicos en medio de un mundo 
que nada quiere saber de Dios y menos aún de las Enseñanzas de la Santa Católica, 
sufrimos un nuevo estilo de martirio;
sin derramar una sola gota de sangre, hemos tenido que soportar la difamación,
la persecución, el improperio y la calumnia.

Detalle de la teca que contiene ex ossibus 
de las Carmelitas Mártires

Pero somos fuertes gracias al recuerdo permanente de las Reliquias de Mártires
que tenemos la dicha de custodiar y venerar en la Capilla. Por eso, hoy como ayer,
sin miedo, sin titubeos, en alta voz, gritamos con Nuestros Gloriosos Mártires,

¡¡¡ VIVA CRISTO REY !!!


viernes, 18 de julio de 2014

SETENTA Y OCHO AÑOS DEL ALZAMIENTO NACIONAL





                           




                                                  ¡ ARRIBA SIEMPRE ESPAÑA !
                                                        ¡ VIVA CRISTO REY !




EL ALZAMIENTO QUE COMENZÓ EN LAS ISLAS CANARIAS

        El 17 de julio de 1936, la prensa  informa de que el general Franco viajó a la  isla de Gran Canaria, para representar al Ministro de la Guerra en el sepelio del general Balmes. Después de asistir a las once de la mañana al multitudinario entierro, Franco visita por la tarde varios acuartelamientos.

        A las tres de la madrugada del día 18, cuando descansa en el Hotel Madrid de Las Palmas, le comunican que en Melilla el Ejército se ha «levantado en armas contra el Gobierno». A las cinco, las emisoras locales (Radio Las Palmas y Radio Club Tenerife) difunden un manifiesto de Franco que proclama el estado de guerra. Hacía días que le esperaba, para dirigirse a África, una avioneta De Havilland Dragon Rapide —alquilada en Londres, mediante intermediarios, por el financiero Juan March—. El aparato despegó de la que hoy es la Base Militar de Gando -al sureste de Gran Canaria- con Franco en su interior, a las dos del mediodía del 18 de julio...

jueves, 17 de julio de 2014

PIENSA EN MÍ Y EN LAS ALMAS; SOR CONSOLATA BETRONE Y EL ACTO DE AMOR



          Pierina Betrone nació en Saluzzo (Cúneo, Italia) el 6 de abril de 1903. Desde muy pequeña estuvo inclinada a la piedad, soñando con ser algún día misionera, por eso, hasta en tres ocasiones intentó consagrarse en congregaciones de vida activa, pero siempre aparecieron impedimentos que cortaron de raíz sus buenas intenciones.

          Su confesor, el Padre Accomasso, le sugirió entonces entrar en el monasterio de Capuchinas de Turín. Pierina, obediente a la voz de su Director, solo acertó a decir "nada me atrae de las Capuchinas"; ingresó en el Monasterio el 17 de Abril de 1929, para tomar el hábito el 28 de Febrero de 1930, momento en el que tornó su nombre de pila por el de María Consolata.

          Fue precisamente en este día que se reveló el Sagrado Corazón de Jesús para rogarle: 

"Sólo te pido esto: un acto de amor continuo"

          A partir de ese momento, viviría una íntima unión con Aquél que es Rey y Centro de todos los corazones. Su nuevo nombre, Consolata, con el que empezaba su vida como esposa de Cristo, sería el eje de su vida: consolar al Sagrado Corazón de Jesús por tantos pecados e indiferencias. Por eso se resolvió a vivir penitente y abnegada por la Voluntad de Dios, pero oculta a los ojos del mundo ya aún a los de sus Hermanas Capuchinas.


La presente estampa está diseñada para el apostolado. 
Se puede imprimir, doblar a la mitad y plastificar.

          El 8 de Abril de 1934 hizo los votos perpetuos; fue fiel en sus diferentes labores como cocinera, zapatera y portera. El 22 de Julio de 1939, sería destinada a la nueva fundación capuchina de Moriondo Moncalieri, donde desempeñó las funciones de enfermera y secretaria.

          Su unión con el Sagrado Corazón de Jesús la llevó a convertirse en "Cirenea" de Cristo, que le reveló su dolor por un mundo cada vez más hundido en la ruindad y en la miseria del pecado. 

          Por eso, el Divino Corazón le enseñó un Acto de Amor sencillísimo que debía repetir frecuentemente, prometiéndole que cada vez que lo pronunciase salvaría el alma de un pecador y repararía mil blasfemias.

   Jesús, María, Os amo, Salvad las Almas

En esa simple fórmula se condesaban los tres amores de todo cristiano:
 Nuestro Señor  Jesucristo, la Virgen Santísima y las almas
 por las que Cristo derramó Su Preciosa Sangre.

          El Sagrado Corazón le reveló además:

Piensa en Mí y en las almas. 
En Mí, para amarme; 
en las almas, para salvarlas

 (22 de Agosto de 1934)



          Nuestro Señor le explicó que ese Acto de Amor, debía recitarlo "Día por día, hora por hora, minuto por minuto" (21 de Mayo de 1936). Y ese mismo Divino Corazón le insistía:

"Consolata, di a las almas que prefiero un Acto de Amor 
a cualquier otro don que puedan ofrecerme; 
tengo sed de amor" 

(16 de Diciembre de 1935).

          El 24 de septiembre de 1945 sor Consolata pidió media jornada de reposo y se extendió. La Madre Abadesa le probó la fiebre: ¡ casi 39° ! En junio de 1939 se le escapó una frase de su pluma:"Me cuesta morir a pedacitos". En su oculta situación de enfermedad y la rigurosa vida de penitencia se sumarían en breve también los difíciles años de la segunda Guerra Mundial.


          Consolata padecería literalmente el hambre, pero con la generosidad de siempre. Fue el último acto de amor: el que le costó la vida. En el invierno de 1944 su color cadavérico la traicionó. Por obediencia se sometió a una visita médica. El dictamen del médico fue simplemente: "Esta religiosa no tiene ninguna enfermedad: está extenuada"

          El 25 de octubre de 1945 la radiografía descubrió la catástrofe en sus pulmones. El 4 de noviembre partió hacia el sanatorio. Ahí permanecería hasta el 3 de julio de 1946, cuando una ambulancia la llevaría de nuevo, consumida hasta lo imposible, al Monasterio de Moriondo. La Hermana muerte la visitó al alba del 18 de julio.

          Que este Acto de Amor, "Jesús, Maria, os amo, salvad almas", sea nuestro primer pensamiento al despertar; durante el día repítelo frecuentemente, en casa, en la calle, mientras conduces... después de las oraciones de la noche, prueba a encontrar el sueño mientras repites con cariño el Acto de Amor.