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miércoles, 21 de agosto de 2019

MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, DÍA 21


          En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor Jesús, quien en el Calvario y en la Sagrada Eucaristía te has descubierto a nosotros como el Dios de Amor y Misericordia: arrodillados humildemente a Tus pies, te adoramos y una vez más, te pedimos perdón e imploramos Tu Piedad Divina. 

          Recordamos que por Tu propia Ley en el Calvario, la raza humana, representada por Tu amado discípulo Juan, heredó una Madre en la Virgen Dolorosa; por eso ahora, deseamos homenajear los sufrimientos y dolores del Corazón de Nuestra Santa Madre, ofreciéndonos a Ella en solemne consagración. 

          Es justo, Oh María, que nuestras almas se esfuercen en venerarte con un homenaje especial, bajo el título del Doloroso e Inmaculado Corazón, gracia otorgada por compartir toda la Pasión de Tu Hijo y así cooperar, con la obra de nuestra Redención. 

          Creemos y nos encerramos, en el Sagrado Corazón de Jesús y en Tu propio Corazón, desgarrado por la Herida del Suyo. Amén.




MEDITACIÓN DÍA 21

          Es el Corazón Inmaculado de Mi Madre el que Yo quiero hacer triunfar, porque después de haber cooperado en la salvación de las almas, este Corazón tiene derecho a una misma cooperación en la manifestación de Mi Justicia y de Mi Amor


 Nuestro Señor a la Mística Berthe Petit, Pascua de 1911


SÚPLICA 

(Compuesta por la Mística Berthe Petit, aprobada por el Card. Mercier)

          ¡Doloroso e Inmaculado Corazón de María! Habitación Pura y Santa: cobijad mi alma con vuestra Maternal Protección, así permanecerá fiel a la voz de Jesús y mi alma, podrá entonces corresponder a Su Amor y obedecer Su Divina Voluntad.

   -Dios te salve, María, etc...

           Oh Madre mía, mi deseo es mantener ante mi vista sin cesar, vuestra participación de Co-Redentora; con este recuerdo, viviré íntimamente unido a vuestro Corazón Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón de vuestro Divino Hijo.

   -Dios te salve, María, etc...

           Por los méritos de vuestras virtudes y angustias, clavadme a éste Divino Corazón y protegedme ahora y siempre.

   -Dios te salve, María, etc...


ORACIÓN FINAL

          Nos consagramos por lo tanto, Oh María, a Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, junto con nuestras familias, nuestra Patria. Ten piedad de nosotros; mira las tribulaciones y las angustias de nuestros corazones en medio del luto y calamidades que atacan a este mundo. 

               Dígnate, Oh Madre de Dios, obtenernos la Misericordia para que, una vez siendo convertidos y purificados por la tristeza y fortalecidos en la Fe, de ahora en adelante seamos devotos sirvientes de Jesucristo y de su Iglesia, por cuyo triunfo oramos. 

              Oh María Inmaculada, prometemos ser fieles devotos de Tu Doloroso Corazón. Te suplicamos que intercedas por nosotros ante Tu Hijo, para que, al grito de Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, Su Poder Divino lleve a cabo con rapidez el triunfo de los Derechos y la Justicia de Dios. Amén.




martes, 20 de agosto de 2019

MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, DÍA 20


          En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor Jesús, quien en el Calvario y en la Sagrada Eucaristía te has descubierto a nosotros como el Dios de Amor y Misericordia: arrodillados humildemente a Tus pies, te adoramos y una vez más, te pedimos perdón e imploramos Tu Piedad Divina. 

          Recordamos que por Tu propia Ley en el Calvario, la raza humana, representada por Tu amado discípulo Juan, heredó una Madre en la Virgen Dolorosa; por eso ahora, deseamos homenajear los sufrimientos y dolores del Corazón de Nuestra Santa Madre, ofreciéndonos a Ella en solemne consagración. 

          Es justo, Oh María, que nuestras almas se esfuercen en venerarte con un homenaje especial, bajo el título del Doloroso e Inmaculado Corazón, gracia otorgada por compartir toda la Pasión de Tu Hijo y así cooperar, con la obra de nuestra Redención. 

          Creemos y nos encerramos, en el Sagrado Corazón de Jesús y en Tu propio Corazón, desgarrado por la Herida del Suyo. Amén.




MEDITACIÓN DÍA 20

          “No te descaminarás si la sigues, no desesperarás si le ruegas, no te perderás si en Ella piensas. Si Ella te tiene de su mano, no caerás; si te protege, nada tendrás que temer; no te fatigarás, si es tu guía: llegarás felizmente a puerto, si Ella te ampara.”


San Bernardo de Claraval


SÚPLICA 

(Compuesta por la Mística Berthe Petit, aprobada por el Card. Mercier)

          ¡Doloroso e Inmaculado Corazón de María! Habitación Pura y Santa: cobijad mi alma con vuestra Maternal Protección, así permanecerá fiel a la voz de Jesús y mi alma, podrá entonces corresponder a Su Amor y obedecer Su Divina Voluntad.

   -Dios te salve, María, etc...

           Oh Madre mía, mi deseo es mantener ante mi vista sin cesar, vuestra participación de Co-Redentora; con este recuerdo, viviré íntimamente unido a vuestro Corazón Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón de vuestro Divino Hijo.

   -Dios te salve, María, etc...

           Por los méritos de vuestras virtudes y angustias, clavadme a éste Divino Corazón y protegedme ahora y siempre.

   -Dios te salve, María, etc...


ORACIÓN FINAL

          Nos consagramos por lo tanto, Oh María, a Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, junto con nuestras familias, nuestra Patria. Ten piedad de nosotros; mira las tribulaciones y las angustias de nuestros corazones en medio del luto y calamidades que atacan a este mundo. 

               Dígnate, Oh Madre de Dios, obtenernos la Misericordia para que, una vez siendo convertidos y purificados por la tristeza y fortalecidos en la Fe, de ahora en adelante seamos devotos sirvientes de Jesucristo y de su Iglesia, por cuyo triunfo oramos. 

              Oh María Inmaculada, prometemos ser fieles devotos de Tu Doloroso Corazón. Te suplicamos que intercedas por nosotros ante Tu Hijo, para que, al grito de Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, Su Poder Divino lleve a cabo con rapidez el triunfo de los Derechos y la Justicia de Dios. Amén.




lunes, 19 de agosto de 2019

MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, DÍA 19


          En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor Jesús, quien en el Calvario y en la Sagrada Eucaristía te has descubierto a nosotros como el Dios de Amor y Misericordia: arrodillados humildemente a Tus pies, te adoramos y una vez más, te pedimos perdón e imploramos Tu Piedad Divina. 

          Recordamos que por Tu propia Ley en el Calvario, la raza humana, representada por Tu amado discípulo Juan, heredó una Madre en la Virgen Dolorosa; por eso ahora, deseamos homenajear los sufrimientos y dolores del Corazón de Nuestra Santa Madre, ofreciéndonos a Ella en solemne consagración. 

          Es justo, Oh María, que nuestras almas se esfuercen en venerarte con un homenaje especial, bajo el título del Doloroso e Inmaculado Corazón, gracia otorgada por compartir toda la Pasión de Tu Hijo y así cooperar, con la obra de nuestra Redención. 

          Creemos y nos encerramos, en el Sagrado Corazón de Jesús y en Tu propio Corazón, desgarrado por la Herida del Suyo. Amén.




MEDITACIÓN DÍA 19

          Oh Jesús, el Único Hijo de Dios, el Único Hijo de María, te ofrezo el Corazón Bondadosísimo de Tu Madre divina, el cual es para Ti el más precioso y agradable de todos.


San Juan Eudes


SÚPLICA 

(Compuesta por la Mística Berthe Petit, aprobada por el Card. Mercier)

          ¡Doloroso e Inmaculado Corazón de María! Habitación Pura y Santa: cobijad mi alma con vuestra Maternal Protección, así permanecerá fiel a la voz de Jesús y mi alma, podrá entonces corresponder a Su Amor y obedecer Su Divina Voluntad.

   -Dios te salve, María, etc...

           Oh Madre mía, mi deseo es mantener ante mi vista sin cesar, vuestra participación de Co-Redentora; con este recuerdo, viviré íntimamente unido a vuestro Corazón Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón de vuestro Divino Hijo.

   -Dios te salve, María, etc...

           Por los méritos de vuestras virtudes y angustias, clavadme a éste Divino Corazón y protegedme ahora y siempre.

   -Dios te salve, María, etc...


ORACIÓN FINAL

          Nos consagramos por lo tanto, Oh María, a Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, junto con nuestras familias, nuestra Patria. Ten piedad de nosotros; mira las tribulaciones y las angustias de nuestros corazones en medio del luto y calamidades que atacan a este mundo. 

               Dígnate, Oh Madre de Dios, obtenernos la Misericordia para que, una vez siendo convertidos y purificados por la tristeza y fortalecidos en la Fe, de ahora en adelante seamos devotos sirvientes de Jesucristo y de su Iglesia, por cuyo triunfo oramos. 

              Oh María Inmaculada, prometemos ser fieles devotos de Tu Doloroso Corazón. Te suplicamos que intercedas por nosotros ante Tu Hijo, para que, al grito de Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, Su Poder Divino lleve a cabo con rapidez el triunfo de los Derechos y la Justicia de Dios. Amén.




domingo, 18 de agosto de 2019

MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, DÍA 18


          En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor Jesús, quien en el Calvario y en la Sagrada Eucaristía te has descubierto a nosotros como el Dios de Amor y Misericordia: arrodillados humildemente a Tus pies, te adoramos y una vez más, te pedimos perdón e imploramos Tu Piedad Divina. 

          Recordamos que por Tu propia Ley en el Calvario, la raza humana, representada por Tu amado discípulo Juan, heredó una Madre en la Virgen Dolorosa; por eso ahora, deseamos homenajear los sufrimientos y dolores del Corazón de Nuestra Santa Madre, ofreciéndonos a Ella en solemne consagración. 

          Es justo, Oh María, que nuestras almas se esfuercen en venerarte con un homenaje especial, bajo el título del Doloroso e Inmaculado Corazón, gracia otorgada por compartir toda la Pasión de Tu Hijo y así cooperar, con la obra de nuestra Redención. 

          Creemos y nos encerramos, en el Sagrado Corazón de Jesús y en Tu propio Corazón, desgarrado por la Herida del Suyo. Amén.




MEDITACIÓN DÍA 18

          ...Que pidan la paz a este Inmaculado Corazón porque Dios se la entregó a Ella. ¡Si yo pudiera meter en el corazón de todo el mundo la lumbre que tengo aquí en el pecho quemándome y haciéndome gustar tanto de los Corazones de Jesús y de María!”.


Jacinta Marto, Vidente de Fátima


SÚPLICA 

(Compuesta por la Mística Berthe Petit, aprobada por el Card. Mercier)

          ¡Doloroso e Inmaculado Corazón de María! Habitación Pura y Santa: cobijad mi alma con vuestra Maternal Protección, así permanecerá fiel a la voz de Jesús y mi alma, podrá entonces corresponder a Su Amor y obedecer Su Divina Voluntad.

   -Dios te salve, María, etc...

           Oh Madre mía, mi deseo es mantener ante mi vista sin cesar, vuestra participación de Co-Redentora; con este recuerdo, viviré íntimamente unido a vuestro Corazón Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón de vuestro Divino Hijo.

   -Dios te salve, María, etc...

           Por los méritos de vuestras virtudes y angustias, clavadme a éste Divino Corazón y protegedme ahora y siempre.

   -Dios te salve, María, etc...


ORACIÓN FINAL

          Nos consagramos por lo tanto, Oh María, a Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, junto con nuestras familias, nuestra Patria. Ten piedad de nosotros; mira las tribulaciones y las angustias de nuestros corazones en medio del luto y calamidades que atacan a este mundo. 

               Dígnate, Oh Madre de Dios, obtenernos la Misericordia para que, una vez siendo convertidos y purificados por la tristeza y fortalecidos en la Fe, de ahora en adelante seamos devotos sirvientes de Jesucristo y de su Iglesia, por cuyo triunfo oramos. 

              Oh María Inmaculada, prometemos ser fieles devotos de Tu Doloroso Corazón. Te suplicamos que intercedas por nosotros ante Tu Hijo, para que, al grito de Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, Su Poder Divino lleve a cabo con rapidez el triunfo de los Derechos y la Justicia de Dios. Amén.




sábado, 17 de agosto de 2019

MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, DÍA 17


          En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor Jesús, quien en el Calvario y en la Sagrada Eucaristía te has descubierto a nosotros como el Dios de Amor y Misericordia: arrodillados humildemente a Tus pies, te adoramos y una vez más, te pedimos perdón e imploramos Tu Piedad Divina. 

          Recordamos que por Tu propia Ley en el Calvario, la raza humana, representada por Tu amado discípulo Juan, heredó una Madre en la Virgen Dolorosa; por eso ahora, deseamos homenajear los sufrimientos y dolores del Corazón de Nuestra Santa Madre, ofreciéndonos a Ella en solemne consagración. 

          Es justo, Oh María, que nuestras almas se esfuercen en venerarte con un homenaje especial, bajo el título del Doloroso e Inmaculado Corazón, gracia otorgada por compartir toda la Pasión de Tu Hijo y así cooperar, con la obra de nuestra Redención. 

          Creemos y nos encerramos, en el Sagrado Corazón de Jesús y en Tu propio Corazón, desgarrado por la Herida del Suyo. Amén.




MEDITACIÓN DÍA 17

          ...la caridad de vuestro Corazón abrase la tibieza y frialdad del mío; cedan el sitio a vuestras virtudes mis pecados; vuestros méritos sean delante de Dios mi adorno y suplemento

San Luis María Grignión de Montfort


SÚPLICA 

(Compuesta por la Mística Berthe Petit, aprobada por el Card. Mercier)

          ¡Doloroso e Inmaculado Corazón de María! Habitación Pura y Santa: cobijad mi alma con vuestra Maternal Protección, así permanecerá fiel a la voz de Jesús y mi alma, podrá entonces corresponder a Su Amor y obedecer Su Divina Voluntad.

   -Dios te salve, María, etc...

           Oh Madre mía, mi deseo es mantener ante mi vista sin cesar, vuestra participación de Co-Redentora; con este recuerdo, viviré íntimamente unido a vuestro Corazón Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón de vuestro Divino Hijo.

   -Dios te salve, María, etc...

           Por los méritos de vuestras virtudes y angustias, clavadme a éste Divino Corazón y protegedme ahora y siempre.

   -Dios te salve, María, etc...


ORACIÓN FINAL

          Nos consagramos por lo tanto, Oh María, a Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, junto con nuestras familias, nuestra Patria. Ten piedad de nosotros; mira las tribulaciones y las angustias de nuestros corazones en medio del luto y calamidades que atacan a este mundo. 

               Dígnate, Oh Madre de Dios, obtenernos la Misericordia para que, una vez siendo convertidos y purificados por la tristeza y fortalecidos en la Fe, de ahora en adelante seamos devotos sirvientes de Jesucristo y de su Iglesia, por cuyo triunfo oramos. 

              Oh María Inmaculada, prometemos ser fieles devotos de Tu Doloroso Corazón. Te suplicamos que intercedas por nosotros ante Tu Hijo, para que, al grito de Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, Su Poder Divino lleve a cabo con rapidez el triunfo de los Derechos y la Justicia de Dios. Amén.




viernes, 16 de agosto de 2019

MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, DÍA 16


          En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor Jesús, quien en el Calvario y en la Sagrada Eucaristía te has descubierto a nosotros como el Dios de Amor y Misericordia: arrodillados humildemente a Tus pies, te adoramos y una vez más, te pedimos perdón e imploramos Tu Piedad Divina. 

          Recordamos que por Tu propia Ley en el Calvario, la raza humana, representada por Tu amado discípulo Juan, heredó una Madre en la Virgen Dolorosa; por eso ahora, deseamos homenajear los sufrimientos y dolores del Corazón de Nuestra Santa Madre, ofreciéndonos a Ella en solemne consagración. 

          Es justo, Oh María, que nuestras almas se esfuercen en venerarte con un homenaje especial, bajo el título del Doloroso e Inmaculado Corazón, gracia otorgada por compartir toda la Pasión de Tu Hijo y así cooperar, con la obra de nuestra Redención. 

          Creemos y nos encerramos, en el Sagrado Corazón de Jesús y en Tu propio Corazón, desgarrado por la Herida del Suyo. Amén.




MEDITACIÓN DÍA 16

          ...nos consagramos para siempre a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, para que vuestro amor y patrocinio aceleren el triunfo del Reino de Dios, y todas las gentes, pacificadas entre sí y con Dios, os proclamen Bienaventurada y entonen con Vos, de un extremo a Otro de la tierra, el eterno Magníficat de gloria, de amor, de reconocimiento al Corazón de Jesús, en sólo el cual pueden hallar la Verdad, la Vida y la Paz.  

Papa Pío XII, 1952


SÚPLICA 

(Compuesta por la Mística Berthe Petit, aprobada por el Card. Mercier)

          ¡Doloroso e Inmaculado Corazón de María! Habitación Pura y Santa: cobijad mi alma con vuestra Maternal Protección, así permanecerá fiel a la voz de Jesús y mi alma, podrá entonces corresponder a Su Amor y obedecer Su Divina Voluntad.

   -Dios te salve, María, etc...

           Oh Madre mía, mi deseo es mantener ante mi vista sin cesar, vuestra participación de Co-Redentora; con este recuerdo, viviré íntimamente unido a vuestro Corazón Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón de vuestro Divino Hijo.

   -Dios te salve, María, etc...

           Por los méritos de vuestras virtudes y angustias, clavadme a éste Divino Corazón y protegedme ahora y siempre.

   -Dios te salve, María, etc...


ORACIÓN FINAL

          Nos consagramos por lo tanto, Oh María, a Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, junto con nuestras familias, nuestra Patria. Ten piedad de nosotros; mira las tribulaciones y las angustias de nuestros corazones en medio del luto y calamidades que atacan a este mundo. 

               Dígnate, Oh Madre de Dios, obtenernos la Misericordia para que, una vez siendo convertidos y purificados por la tristeza y fortalecidos en la Fe, de ahora en adelante seamos devotos sirvientes de Jesucristo y de su Iglesia, por cuyo triunfo oramos. 

              Oh María Inmaculada, prometemos ser fieles devotos de Tu Doloroso Corazón. Te suplicamos que intercedas por nosotros ante Tu Hijo, para que, al grito de Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, Su Poder Divino lleve a cabo con rapidez el triunfo de los Derechos y la Justicia de Dios. Amén.




jueves, 15 de agosto de 2019

MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, DÍA 15


          En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor Jesús, quien en el Calvario y en la Sagrada Eucaristía te has descubierto a nosotros como el Dios de Amor y Misericordia: arrodillados humildemente a Tus pies, te adoramos y una vez más, te pedimos perdón e imploramos Tu Piedad Divina. 

          Recordamos que por Tu propia Ley en el Calvario, la raza humana, representada por Tu amado discípulo Juan, heredó una Madre en la Virgen Dolorosa; por eso ahora, deseamos homenajear los sufrimientos y dolores del Corazón de Nuestra Santa Madre, ofreciéndonos a Ella en solemne consagración. 

          Es justo, Oh María, que nuestras almas se esfuercen en venerarte con un homenaje especial, bajo el título del Doloroso e Inmaculado Corazón, gracia otorgada por compartir toda la Pasión de Tu Hijo y así cooperar, con la obra de nuestra Redención. 

          Creemos y nos encerramos, en el Sagrado Corazón de Jesús y en Tu propio Corazón, desgarrado por la Herida del Suyo. Amén.




MEDITACIÓN DÍA 15

          Jesús quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. A quien la abrace le prometo la salvación; y serán amadas de Dios estas almas, como flores puestas por mí para adornar su trono...

Nuestra Señora en Fátima, 13 de Junio de 1917 


SÚPLICA 

(Compuesta por la Mística Berthe Petit, aprobada por el Card. Mercier)

          ¡Doloroso e Inmaculado Corazón de María! Habitación Pura y Santa: cobijad mi alma con vuestra Maternal Protección, así permanecerá fiel a la voz de Jesús y mi alma, podrá entonces corresponder a Su Amor y obedecer Su Divina Voluntad.

   -Dios te salve, María, etc...

           Oh Madre mía, mi deseo es mantener ante mi vista sin cesar, vuestra participación de Co-Redentora; con este recuerdo, viviré íntimamente unido a vuestro Corazón Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón de vuestro Divino Hijo.

   -Dios te salve, María, etc...

           Por los méritos de vuestras virtudes y angustias, clavadme a éste Divino Corazón y protegedme ahora y siempre.

   -Dios te salve, María, etc...


ORACIÓN FINAL

          Nos consagramos por lo tanto, Oh María, a Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, junto con nuestras familias, nuestra Patria. Ten piedad de nosotros; mira las tribulaciones y las angustias de nuestros corazones en medio del luto y calamidades que atacan a este mundo. 

               Dígnate, Oh Madre de Dios, obtenernos la Misericordia para que, una vez siendo convertidos y purificados por la tristeza y fortalecidos en la Fe, de ahora en adelante seamos devotos sirvientes de Jesucristo y de su Iglesia, por cuyo triunfo oramos. 

              Oh María Inmaculada, prometemos ser fieles devotos de Tu Doloroso Corazón. Te suplicamos que intercedas por nosotros ante Tu Hijo, para que, al grito de Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, Su Poder Divino lleve a cabo con rapidez el triunfo de los Derechos y la Justicia de Dios. Amén.




miércoles, 14 de agosto de 2019

MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, DÍA 14


          En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor Jesús, quien en el Calvario y en la Sagrada Eucaristía te has descubierto a nosotros como el Dios de Amor y Misericordia: arrodillados humildemente a Tus pies, te adoramos y una vez más, te pedimos perdón e imploramos Tu Piedad Divina. 

          Recordamos que por Tu propia Ley en el Calvario, la raza humana, representada por Tu amado discípulo Juan, heredó una Madre en la Virgen Dolorosa; por eso ahora, deseamos homenajear los sufrimientos y dolores del Corazón de Nuestra Santa Madre, ofreciéndonos a Ella en solemne consagración. 

          Es justo, Oh María, que nuestras almas se esfuercen en venerarte con un homenaje especial, bajo el título del Doloroso e Inmaculado Corazón, gracia otorgada por compartir toda la Pasión de Tu Hijo y así cooperar, con la obra de nuestra Redención. 

          Creemos y nos encerramos, en el Sagrado Corazón de Jesús y en Tu propio Corazón, desgarrado por la Herida del Suyo. Amén.




MEDITACIÓN DÍA 14

          La Divina Bondad ha preservado milagrosamente a este Corazón de la Madre del Salvador, primeramente, de la mancha del pecado, el cual nunca tuvo parte en Ella. Porque Dios la ha llenado de gracia desde el momento de Su creación, y la ha revestido de una pureza tan grande, que no se puede imaginar otra mayor, más grande, después de la de Dios. Su Divina Majestad la ha poseído tan perfectamente, desde este instante, que no ha habido nunca un momento sin ser toda de Él, y sin amarle más puramente que todos los corazones del Cielo y de la tierra.”  

San Juan Eudes


SÚPLICA 

(Compuesta por la Mística Berthe Petit, aprobada por el Card. Mercier)

          ¡Doloroso e Inmaculado Corazón de María! Habitación Pura y Santa: cobijad mi alma con vuestra Maternal Protección, así permanecerá fiel a la voz de Jesús y mi alma, podrá entonces corresponder a Su Amor y obedecer Su Divina Voluntad.

   -Dios te salve, María, etc...

           Oh Madre mía, mi deseo es mantener ante mi vista sin cesar, vuestra participación de Co-Redentora; con este recuerdo, viviré íntimamente unido a vuestro Corazón Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón de vuestro Divino Hijo.

   -Dios te salve, María, etc...

           Por los méritos de vuestras virtudes y angustias, clavadme a éste Divino Corazón y protegedme ahora y siempre.

   -Dios te salve, María, etc...


ORACIÓN FINAL

          Nos consagramos por lo tanto, Oh María, a Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, junto con nuestras familias, nuestra Patria. Ten piedad de nosotros; mira las tribulaciones y las angustias de nuestros corazones en medio del luto y calamidades que atacan a este mundo. 

               Dígnate, Oh Madre de Dios, obtenernos la Misericordia para que, una vez siendo convertidos y purificados por la tristeza y fortalecidos en la Fe, de ahora en adelante seamos devotos sirvientes de Jesucristo y de su Iglesia, por cuyo triunfo oramos. 

              Oh María Inmaculada, prometemos ser fieles devotos de Tu Doloroso Corazón. Te suplicamos que intercedas por nosotros ante Tu Hijo, para que, al grito de Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, Su Poder Divino lleve a cabo con rapidez el triunfo de los Derechos y la Justicia de Dios. Amén.




martes, 13 de agosto de 2019

MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, DÍA 13


          En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor Jesús, quien en el Calvario y en la Sagrada Eucaristía te has descubierto a nosotros como el Dios de Amor y Misericordia: arrodillados humildemente a Tus pies, te adoramos y una vez más, te pedimos perdón e imploramos Tu Piedad Divina. 

          Recordamos que por Tu propia Ley en el Calvario, la raza humana, representada por Tu amado discípulo Juan, heredó una Madre en la Virgen Dolorosa; por eso ahora, deseamos homenajear los sufrimientos y dolores del Corazón de Nuestra Santa Madre, ofreciéndonos a Ella en solemne consagración. 

          Es justo, Oh María, que nuestras almas se esfuercen en venerarte con un homenaje especial, bajo el título del Doloroso e Inmaculado Corazón, gracia otorgada por compartir toda la Pasión de Tu Hijo y así cooperar, con la obra de nuestra Redención. 

          Creemos y nos encerramos, en el Sagrado Corazón de Jesús y en Tu propio Corazón, desgarrado por la Herida del Suyo. Amén.




MEDITACIÓN DÍA 13

          “Los devotos del Escapulario deben ver en esta prenda la expresión de su consagración al Inmaculado Corazón de María tal como la hemos vivamente recomendado.”  

Papa Pío XII, 11 de Febrero de 1950


SÚPLICA 

(Compuesta por la Mística Berthe Petit, aprobada por el Card. Mercier)

          ¡Doloroso e Inmaculado Corazón de María! Habitación Pura y Santa: cobijad mi alma con vuestra Maternal Protección, así permanecerá fiel a la voz de Jesús y mi alma, podrá entonces corresponder a Su Amor y obedecer Su Divina Voluntad.

   -Dios te salve, María, etc...

           Oh Madre mía, mi deseo es mantener ante mi vista sin cesar, vuestra participación de Co-Redentora; con este recuerdo, viviré íntimamente unido a vuestro Corazón Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón de vuestro Divino Hijo.

   -Dios te salve, María, etc...

           Por los méritos de vuestras virtudes y angustias, clavadme a éste Divino Corazón y protegedme ahora y siempre.

   -Dios te salve, María, etc...


ORACIÓN FINAL

          Nos consagramos por lo tanto, Oh María, a Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, junto con nuestras familias, nuestra Patria. Ten piedad de nosotros; mira las tribulaciones y las angustias de nuestros corazones en medio del luto y calamidades que atacan a este mundo. 

               Dígnate, Oh Madre de Dios, obtenernos la Misericordia para que, una vez siendo convertidos y purificados por la tristeza y fortalecidos en la Fe, de ahora en adelante seamos devotos sirvientes de Jesucristo y de su Iglesia, por cuyo triunfo oramos. 

              Oh María Inmaculada, prometemos ser fieles devotos de Tu Doloroso Corazón. Te suplicamos que intercedas por nosotros ante Tu Hijo, para que, al grito de Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, Su Poder Divino lleve a cabo con rapidez el triunfo de los Derechos y la Justicia de Dios. Amén.