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domingo, 14 de julio de 2019

NOVENA A NUESTRA REINA Y MADRE LA VIRGEN DEL CARMEN; Día 8


          Esta Novena se podrá hacer en cualquier tiempo del año o en nueve días consecutivos, o en nueve sábados seguidos, escogiendo este día por estar dedicado a Nuestra Señora.

          Hagámos la Novena en un templo o capilla, o bien desde casa, delante de alguna imagen de Nuestra Señora del Carmen. Hagamos una INTENCIÓN PARTICULAR por la cual ofrecer esta Novena.

          Ofrezcamos a la Majestad de Dios, en Reverencia de María Santísima, cada día alguna especial obra de virtud, como una limosna, ayuno, asistir a la Santa Misa, etc.

           Puestos de rodillas, conscientes de la Presencia de Dios y Su Bendita Madre, empezaremos:



            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

                En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

                Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque Os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

                Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.




ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

               Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre también de los pecadores, y especial Protectora de los que visten Tu sagrado Escapulario; por lo que Su Divina Majestad te engrandeció, escogiéndote para verdadera Madre Suya, te suplico me alcances de Tu querido Hijo el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones y la gracia especial que pido en esta Novena, si conviene para Su mayor Honra y Gloria, y bien de mi alma: que yo, Señora, para conseguirlo me valgo de Vuestra intercesión poderosa, y quisiera tener el espíritu de todos los Ángeles, Santos y Justos a fin de poder alabarte dignamente; y uniendo mis voces con sus afectos, te saludo:


Llevadnos con Vos, Virgen Inmaculada;
correremos tras el olor de Vuestros perfumes

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Llevadnos, Virgen Sagrada María 
a la cima del Carmelo,
que es Cristo, Vida del Cielo

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Interceded ante el Señor, Reina del Cielo,
para que cuantos murieron revestidos
con Vuestro Escapulario, 
vayan cuanto antes al Monte Santo de la Gloria

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...



DÍA OCTAVO

               ¡Oh! Virgen del Carmen, María Santísima, que ejerces Tu especial protección en la hora de la muerte para con los que devotamente visten Tu Santo Escapulario, a fin de que logren por medio de la verdadera penitencia salir de esta vida en gracia de Dios y librarse de las penas del infierno. Te ruego, Señora, me asistas, ampares y consueles en la hora de mi muerte, y me alcances verdadera penitencia, perfecta contrición de todos mis pecados, encendido amor de Dios y ardiente deseo de verle y gozarle, para que mi alma no se pierda ni condene, sino que vaya segura a la Felicidad Eterna de la Gloria. Así, Señora, te lo suplico humildemente, diciendo:


Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, etc...


Pedir ahora la gracia particular 
que se desea conseguir en esta Novena


ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

               Virgen Santísima del Carmen; yo deseo que todos sin excepción se cobijen bajo la sombra protectora de Tu Santo Escapulario, que todos estén unidos a Ti, Madre mía, por los estrechos y amorosos lazos de esta Tu querida Insignia. ¡Oh Hermosura del Carmelo! Míranos postrados reverentes ante Tu sagrada imagen, y concédenos benigna Tu amorosa protección. 

                Te encomiendo las necesidades de la Iglesia Católica, Nuestra Madre, así como las de mi Nación y las de todo el mundo, las mías propias y las de mis parientes y amigos. Mira con ojos de compasión a tantos pobres pecadores, herejes y cismáticos, cómo ofenden a Tu Divino Hijo y a tantos infieles como gimen en las tinieblas del paganismo. Que todos se conviertan y te amen, Madre mía, como yo deseo amarte ahora y por toda la eternidad. Así sea.


Pues eres nuestro consuelo y Medianera con Dios, 
ruega, Señora, por nos, Virgen del Monte Carmelo




sábado, 13 de julio de 2019

NOVENA A NUESTRA REINA Y MADRE LA VIRGEN DEL CARMEN; Día 7


          Esta Novena se podrá hacer en cualquier tiempo del año o en nueve días consecutivos, o en nueve sábados seguidos, escogiendo este día por estar dedicado a Nuestra Señora.

          Hagámos la Novena en un templo o capilla, o bien desde casa, delante de alguna imagen de Nuestra Señora del Carmen. Hagamos una INTENCIÓN PARTICULAR por la cual ofrecer esta Novena.

          Ofrezcamos a la Majestad de Dios, en Reverencia de María Santísima, cada día alguna especial obra de virtud, como una limosna, ayuno, asistir a la Santa Misa, etc.

           Puestos de rodillas, conscientes de la Presencia de Dios y Su Bendita Madre, empezaremos:



            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

                En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

                Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque Os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

                Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.




ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

               Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre también de los pecadores, y especial Protectora de los que visten Tu sagrado Escapulario; por lo que Su Divina Majestad te engrandeció, escogiéndote para verdadera Madre Suya, te suplico me alcances de Tu querido Hijo el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones y la gracia especial que pido en esta Novena, si conviene para Su mayor Honra y Gloria, y bien de mi alma: que yo, Señora, para conseguirlo me valgo de Vuestra intercesión poderosa, y quisiera tener el espíritu de todos los Ángeles, Santos y Justos a fin de poder alabarte dignamente; y uniendo mis voces con sus afectos, te saludo:

Llevadnos con Vos, Virgen Inmaculada;
correremos tras el olor de Vuestros perfumes

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Llevadnos, Virgen Sagrada María 
a la cima del Carmelo,
que es Cristo, Vida del Cielo

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Interceded ante el Señor, Reina del Cielo,
para que cuantos murieron revestidos
con Vuestro Escapulario, 
vayan cuanto antes al Monte Santo de la Gloria

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...



DÍA SÉPTIMO

               ¡Oh Virgen del Carmen, María Santísima! que en Tu Santo Escapulario diste a los que devotamente lo visten, un firmísimo escudo para defenderse de todos los peligros de este mundo y de las asechanzas del demonio, acreditando esta verdad con tantos y tan singulares milagros. Te ruego, Señora, que seas mi defensa poderosa en esta vida mortal, para que en todas las tribulaciones y peligros encuentre la seguridad, y en las tentaciones salga con victoria, logrando siempre Tu especial asistencia para conseguirlo. Así, Señora, te lo suplico humildemente, diciendo:


Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, etc...



Pedir ahora la gracia particular 
que se desea conseguir en esta Novena



ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

               Virgen Santísima del Carmen; yo deseo que todos sin excepción se cobijen bajo la sombra protectora de Tu Santo Escapulario, que todos estén unidos a Ti, Madre mía, por los estrechos y amorosos lazos de esta Tu querida Insignia. ¡Oh Hermosura del Carmelo! Míranos postrados reverentes ante Tu sagrada imagen, y concédenos benigna Tu amorosa protección. 

                Te encomiendo las necesidades de la Iglesia Católica, Nuestra Madre, así como las de mi Nación y las de todo el mundo, las mías propias y las de mis parientes y amigos. Mira con ojos de compasión a tantos pobres pecadores, herejes y cismáticos, cómo ofenden a Tu Divino Hijo y a tantos infieles como gimen en las tinieblas del paganismo. Que todos se conviertan y te amen, Madre mía, como yo deseo amarte ahora y por toda la eternidad. Así sea.


Pues eres nuestro consuelo y Medianera con Dios, 
ruega, Señora, por nos, Virgen del Monte Carmelo




viernes, 12 de julio de 2019

NOVENA A NUESTRA REINA Y MADRE LA VIRGEN DEL CARMEN; Día 6


          Esta Novena se podrá hacer en cualquier tiempo del año o en nueve días consecutivos, o en nueve sábados seguidos, escogiendo este día por estar dedicado a Nuestra Señora.

          Hagámos la Novena en un templo o capilla, o bien desde casa, delante de alguna imagen de Nuestra Señora del Carmen. Hagamos una INTENCIÓN PARTICULAR por la cual ofrecer esta Novena.

          Ofrezcamos a la Majestad de Dios, en Reverencia de María Santísima, cada día alguna especial obra de virtud, como una limosna, ayuno, asistir a la Santa Misa, etc.

           Puestos de rodillas, conscientes de la Presencia de Dios y Su Bendita Madre, empezaremos:



            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

                En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

                Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque Os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

                Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.




ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

               Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre también de los pecadores, y especial Protectora de los que visten Tu sagrado Escapulario; por lo que Su Divina Majestad te engrandeció, escogiéndote para verdadera Madre Suya, te suplico me alcances de Tu querido Hijo el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones y la gracia especial que pido en esta Novena, si conviene para Su mayor Honra y Gloria, y bien de mi alma: que yo, Señora, para conseguirlo me valgo de Vuestra intercesión poderosa, y quisiera tener el espíritu de todos los Ángeles, Santos y Justos a fin de poder alabarte dignamente; y uniendo mis voces con sus afectos, te saludo:


Llevadnos con Vos, Virgen Inmaculada;
correremos tras el olor de Vuestros perfumes

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Llevadnos, Virgen Sagrada María 
a la cima del Carmelo,
que es Cristo, Vida del Cielo

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Interceded ante el Señor, Reina del Cielo,
para que cuantos murieron revestidos
con Vuestro Escapulario, 
vayan cuanto antes al Monte Santo de la Gloria

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...





DÍA SEXTO

               ¡Oh Virgen del Carmen, María Santísima! que para señalar a los Carmelitas por especiales hijos Tuyos, los enriqueciste con la singular prenda del Santo Escapulario, vinculando en él tantas gracias y favores para con los que devotamente lo visten y cumpliendo con sus obligaciones, procuran vivir de manera que imitando Tus virtudes, muestran que son Tus hijos. Te ruego, Señora, me alcances la gracia de vivir siempre como verdadero cristiano y cofrade amante del Santo Escapulario, a fin de que merezca lograr los frutos de esta hermosa devoción. Así, Señora, te lo suplico humildemente, diciendo:


Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, etc...



Pedir ahora la gracia particular 
que se desea conseguir en esta Novena



ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

               Virgen Santísima del Carmen; yo deseo que todos sin excepción se cobijen bajo la sombra protectora de Tu Santo Escapulario, que todos estén unidos a Ti, Madre mía, por los estrechos y amorosos lazos de esta Tu querida Insignia. ¡Oh Hermosura del Carmelo! Míranos postrados reverentes ante Tu sagrada imagen, y concédenos benigna Tu amorosa protección. 

                Te encomiendo las necesidades de la Iglesia Católica, Nuestra Madre, así como las de mi Nación y las de todo el mundo, las mías propias y las de mis parientes y amigos. Mira con ojos de compasión a tantos pobres pecadores, herejes y cismáticos, cómo ofenden a Tu Divino Hijo y a tantos infieles como gimen en las tinieblas del paganismo. Que todos se conviertan y te amen, Madre mía, como yo deseo amarte ahora y por toda la eternidad. Así sea.


Pues eres nuestro consuelo y Medianera con Dios, 
ruega, Señora, por nos, Virgen del Monte Carmelo




jueves, 11 de julio de 2019

NOVENA A NUESTRA REINA Y MADRE LA VIRGEN DEL CARMEN; Día 5


          Esta Novena se podrá hacer en cualquier tiempo del año o en nueve días consecutivos, o en nueve sábados seguidos, escogiendo este día por estar dedicado a Nuestra Señora.

          Hagámos la Novena en un templo o capilla, o bien desde casa, delante de alguna imagen de Nuestra Señora del Carmen. Hagamos una INTENCIÓN PARTICULAR por la cual ofrecer esta Novena.

          Ofrezcamos a la Majestad de Dios, en Reverencia de María Santísima, cada día alguna especial obra de virtud, como una limosna, ayuno, asistir a la Santa Misa, etc.

           Puestos de rodillas, conscientes de la Presencia de Dios y Su Bendita Madre, empezaremos:



            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

                En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

                Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque Os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

                Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.




ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

               Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre también de los pecadores, y especial Protectora de los que visten Tu sagrado Escapulario; por lo que Su Divina Majestad te engrandeció, escogiéndote para verdadera Madre Suya, te suplico me alcances de Tu querido Hijo el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones y la gracia especial que pido en esta Novena, si conviene para Su mayor Honra y Gloria, y bien de mi alma: que yo, Señora, para conseguirlo me valgo de Vuestra intercesión poderosa, y quisiera tener el espíritu de todos los Ángeles, Santos y Justos a fin de poder alabarte dignamente; y uniendo mis voces con sus afectos, te saludo:


Llevadnos con Vos, Virgen Inmaculada;
correremos tras el olor de Vuestros perfumes

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Llevadnos, Virgen Sagrada María 
a la cima del Carmelo,
que es Cristo, Vida del Cielo

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Interceded ante el Señor, Reina del Cielo,
para que cuantos murieron revestidos
con Vuestro Escapulario, 
vayan cuanto antes al Monte Santo de la Gloria

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...






DÍA QUINTO

               ¡Oh! Virgen del Carmen, María Santísima, que para defender a los Carmelitas, Tus hijos, cuando se intentaba extinguir la Sagrada Religión del Carmen, mostrando siempre el amor y singular predilección con que los amparas, mandaste al Sumo Pontífice, Honorio III, los recibiese benignamente y confirmase su instituto, dándole por señal de que esta era Tu voluntad y la de Tu Divino Hijo, la repentina muerte de dos que especialmente la contradecían. Te ruego, Señora, me defiendas de todos mis enemigos de alma y cuerpo, para que con quietud y paz viva siempre en el Santo Servicio de Dios y Tuyo. Así, Señora, te lo suplico humildemente, diciendo:


Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, etc...


Pedir ahora la gracia particular 
que se desea conseguir en esta Novena


ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

               Virgen Santísima del Carmen; yo deseo que todos sin excepción se cobijen bajo la sombra protectora de Tu Santo Escapulario, que todos estén unidos a Ti, Madre mía, por los estrechos y amorosos lazos de esta Tu querida Insignia. ¡Oh Hermosura del Carmelo! Míranos postrados reverentes ante Tu sagrada imagen, y concédenos benigna Tu amorosa protección. 

                Te encomiendo las necesidades de la Iglesia Católica, Nuestra Madre, así como las de mi Nación y las de todo el mundo, las mías propias y las de mis parientes y amigos. Mira con ojos de compasión a tantos pobres pecadores, herejes y cismáticos, cómo ofenden a Tu Divino Hijo y a tantos infieles como gimen en las tinieblas del paganismo. Que todos se conviertan y te amen, Madre mía, como yo deseo amarte ahora y por toda la eternidad. Así sea.


Pues eres nuestro consuelo y Medianera con Dios, 
ruega, Señora, por nos, Virgen del Monte Carmelo




miércoles, 10 de julio de 2019

NOVENA A NUESTRA REINA Y MADRE LA VIRGEN DEL CARMEN; Día 4


          Esta Novena se podrá hacer en cualquier tiempo del año o en nueve días consecutivos, o en nueve sábados seguidos, escogiendo este día por estar dedicado a Nuestra Señora.

          Hagámos la Novena en un templo o capilla, o bien desde casa, delante de alguna imagen de Nuestra Señora del Carmen. Hagamos una INTENCIÓN PARTICULAR por la cual ofrecer esta Novena.

          Ofrezcamos a la Majestad de Dios, en Reverencia de María Santísima, cada día alguna especial obra de virtud, como una limosna, ayuno, asistir a la Santa Misa, etc.

           Puestos de rodillas, conscientes de la Presencia de Dios y Su Bendita Madre, empezaremos:



            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

                En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

                Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque Os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

                Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.




ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

               Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre también de los pecadores, y especial Protectora de los que visten Tu sagrado Escapulario; por lo que Su Divina Majestad te engrandeció, escogiéndote para verdadera Madre Suya, te suplico me alcances de Tu querido Hijo el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones y la gracia especial que pido en esta Novena, si conviene para Su mayor Honra y Gloria, y bien de mi alma: que yo, Señora, para conseguirlo me valgo de Vuestra intercesión poderosa, y quisiera tener el espíritu de todos los Ángeles, Santos y Justos a fin de poder alabarte dignamente; y uniendo mis voces con sus afectos, te saludo:


Llevadnos con Vos, Virgen Inmaculada;
correremos tras el olor de Vuestros perfumes

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Llevadnos, Virgen Sagrada María 
a la cima del Carmelo,
que es Cristo, Vida del Cielo

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Interceded ante el Señor, Reina del Cielo,
para que cuantos murieron revestidos
con Vuestro Escapulario, 
vayan cuanto antes al Monte Santo de la Gloria

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...






DÍA CUARTO

               ¡Oh! Virgen del Carmen, María Santísima, que para mostrar Tu especialísimo amor a los Carmelitas les honraste con el dulce nombre de hijos y hermanos Tuyos, alentando con tan singular favor su confianza, para buscar en Ti, como en amorosa Madre, el remedio, el consuelo y el amparo en todas sus necesidades y aflicciones, moviéndoles a la imitación de Tus excelsas virtudes. Te ruego, Señora, me mires, como amorosa Madre y me alcances la gracia de imitarte, de modo que dignamente pueda yo ser llamado también hijo Tuyo, y que mi nombre sea inscrito en el libro de la predestinación de los hijos de Dios y hermanos de mi Señor Jesucristo. Así Señora, te lo suplico humildemente, diciendo:


Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, etc...


Pedir ahora la gracia particular 
que se desea conseguir en esta Novena


ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

               Virgen Santísima del Carmen; yo deseo que todos sin excepción se cobijen bajo la sombra protectora de Tu Santo Escapulario, que todos estén unidos a Ti, Madre mía, por los estrechos y amorosos lazos de esta Tu querida Insignia. ¡Oh Hermosura del Carmelo! Míranos postrados reverentes ante Tu sagrada imagen, y concédenos benigna Tu amorosa protección. 

                Te encomiendo las necesidades de la Iglesia Católica, Nuestra Madre, así como las de mi Nación y las de todo el mundo, las mías propias y las de mis parientes y amigos. Mira con ojos de compasión a tantos pobres pecadores, herejes y cismáticos, cómo ofenden a Tu Divino Hijo y a tantos infieles como gimen en las tinieblas del paganismo. Que todos se conviertan y te amen, Madre mía, como yo deseo amarte ahora y por toda la eternidad. Así sea.


Pues eres nuestro consuelo y Medianera con Dios, 
ruega, Señora, por nos, Virgen del Monte Carmelo




martes, 9 de julio de 2019

NOVENA A NUESTRA REINA Y MADRE LA VIRGEN DEL CARMEN; Día 3


          Esta Novena se podrá hacer en cualquier tiempo del año o en nueve días consecutivos, o en nueve sábados seguidos, escogiendo este día por estar dedicado a Nuestra Señora.

          Hagámos la Novena en un templo o capilla, o bien desde casa, delante de alguna imagen de Nuestra Señora del Carmen. Hagamos una INTENCIÓN PARTICULAR por la cual ofrecer esta Novena.

          Ofrezcamos a la Majestad de Dios, en Reverencia de María Santísima, cada día alguna especial obra de virtud, como una limosna, ayuno, asistir a la Santa Misa, etc.

           Puestos de rodillas, conscientes de la Presencia de Dios y Su Bendita Madre, empezaremos:



            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

                En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

                Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque Os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

                Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.




ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

               Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre también de los pecadores, y especial Protectora de los que visten Tu sagrado Escapulario; por lo que Su Divina Majestad te engrandeció, escogiéndote para verdadera Madre Suya, te suplico me alcances de Tu querido Hijo el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones y la gracia especial que pido en esta Novena, si conviene para Su mayor Honra y Gloria, y bien de mi alma: que yo, Señora, para conseguirlo me valgo de Vuestra intercesión poderosa, y quisiera tener el espíritu de todos los Ángeles, Santos y Justos a fin de poder alabarte dignamente; y uniendo mis voces con sus afectos, te saludo:


Llevadnos con Vos, Virgen Inmaculada;
correremos tras el olor de Vuestros perfumes

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Llevadnos, Virgen Sagrada María 
a la cima del Carmelo,
que es Cristo, Vida del Cielo

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Interceded ante el Señor, Reina del Cielo,
para que cuantos murieron revestidos
con Vuestro Escapulario, 
vayan cuanto antes al Monte Santo de la Gloria

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...





DÍA TERCERO

               ¡Oh! Virgen del Carmen, María Santísima, que te dignaste admitir con singular amor el obsequio filial de los Carmelitas, que entre todos los mortales fueron los primeros que en Tu honor edificaron un templo en el Monte Carmelo, donde concurrían fervorosos a darte culto y alabanza. Te ruego, Señora, me alcances sea mi alma templo vivo de la Majestad de Dios, adornado de todas las virtudes, donde Él habite siempre amado, adorado y alabado por mí, sin que jamás le ocupen los afectos desordenados de lo temporal y terreno. Así, Señora, te lo suplico humildemente, diciendo:

Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, etc...


Pedir ahora la gracia particular 
que se desea conseguir en esta Novena


ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

               Virgen Santísima del Carmen; yo deseo que todos sin excepción se cobijen bajo la sombra protectora de Tu Santo Escapulario, que todos estén unidos a Ti, Madre mía, por los estrechos y amorosos lazos de esta Tu querida Insignia. ¡Oh Hermosura del Carmelo! Míranos postrados reverentes ante Tu sagrada imagen, y concédenos benigna Tu amorosa protección. 

                Te encomiendo las necesidades de la Iglesia Católica, Nuestra Madre, así como las de mi Nación y las de todo el mundo, las mías propias y las de mis parientes y amigos. Mira con ojos de compasión a tantos pobres pecadores, herejes y cismáticos, cómo ofenden a Tu Divino Hijo y a tantos infieles como gimen en las tinieblas del paganismo. Que todos se conviertan y te amen, Madre mía, como yo deseo amarte ahora y por toda la eternidad. Así sea.


Pues eres nuestro consuelo y Medianera con Dios, 
ruega, Señora, por nos, Virgen del Monte Carmelo




lunes, 8 de julio de 2019

NOVENA A NUESTRA REINA Y MADRE LA VIRGEN DEL CARMEN; Día 2


          Esta Novena se podrá hacer en cualquier tiempo del año o en nueve días consecutivos, o en nueve sábados seguidos, escogiendo este día por estar dedicado a Nuestra Señora.

          Hagámos la Novena en un templo o capilla, o bien desde casa, delante de alguna imagen de Nuestra Señora del Carmen. Hagamos una INTENCIÓN PARTICULAR por la cual ofrecer esta Novena.

          Ofrezcamos a la Majestad de Dios, en Reverencia de María Santísima, cada día alguna especial obra de virtud, como una limosna, ayuno, asistir a la Santa Misa, etc.

           Puestos de rodillas, conscientes de la Presencia de Dios y Su Bendita Madre, empezaremos:



            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

                En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

                Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque Os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

                Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.




ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

               Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre también de los pecadores, y especial Protectora de los que visten Tu sagrado Escapulario; por lo que Su Divina Majestad te engrandeció, escogiéndote para verdadera Madre Suya, te suplico me alcances de Tu querido Hijo el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones y la gracia especial que pido en esta Novena, si conviene para Su mayor Honra y Gloria, y bien de mi alma: que yo, Señora, para conseguirlo me valgo de Vuestra intercesión poderosa, y quisiera tener el espíritu de todos los Ángeles, Santos y Justos a fin de poder alabarte dignamente; y uniendo mis voces con sus afectos, te saludo:


Llevadnos con Vos, Virgen Inmaculada;
correremos tras el olor de Vuestros perfumes

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Llevadnos, Virgen Sagrada María 
a la cima del Carmelo,
que es Cristo, Vida del Cielo

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Interceded ante el Señor, Reina del Cielo,
para que cuantos murieron revestidos
con Vuestro Escapulario, 
vayan cuanto antes al Monte Santo de la Gloria

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...




DÍA SEGUNDO

               ¡Oh! Virgen del Carmen, María Santísima, que por Tu singular amor a los Carmelitas, los favoreciste con Tu familiar trato y dulces coloquios, alumbrándolos con las luces de Tu enseñanza y ejemplo de que dichosamente gozaron. Te ruego, Señora, me asistas con especial protección, alcanzándome de Tu Bendito Hijo Jesús, luz para conocer Su Infinita Bondad y amarle con toda mi alma; para conocer mis culpas y llorarlas para saber como debo comportarme a fin de servirle con toda perfección; y para que mi trato y conversación sean siempre para Su mayor Honra y Gloria y edificación de mis prójimos. Así, Señora, te lo suplico humildemente, diciendo:


Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, etc...


Pedir ahora la gracia particular 
que se desea conseguir en esta Novena


ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

               Virgen Santísima del Carmen; yo deseo que todos sin excepción se cobijen bajo la sombra protectora de Tu Santo Escapulario, que todos estén unidos a Ti, Madre mía, por los estrechos y amorosos lazos de esta Tu querida Insignia. ¡Oh Hermosura del Carmelo! Míranos postrados reverentes ante Tu sagrada imagen, y concédenos benigna Tu amorosa protección. 

                Te encomiendo las necesidades de la Iglesia Católica, Nuestra Madre, así como las de mi Nación y las de todo el mundo, las mías propias y las de mis parientes y amigos. Mira con ojos de compasión a tantos pobres pecadores, herejes y cismáticos, cómo ofenden a Tu Divino Hijo y a tantos infieles como gimen en las tinieblas del paganismo. Que todos se conviertan y te amen, Madre mía, como yo deseo amarte ahora y por toda la eternidad. Así sea.


Pues eres nuestro consuelo y Medianera con Dios, 
ruega, Señora, por nos, Virgen del Monte Carmelo