miércoles, 8 de septiembre de 2021

LA NATIVIDAD DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA


          La Fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María se comenzó a celebrar oficialmente con el Papa San Sergio (finales del siglo VII) al establecer que se celebraran en Roma cuatro Fiestas en Honor de Nuestra Señora: la Anunciación, la Asunción, la Natividad y la Purificación.

          Se desconoce el lugar donde nació la Virgen María. Algunos dicen que nació en Nazaret, pero otros opinan que nació en Jerusalén, en el barrio vecino a la piscina de Bethesda. Ahí, ahora, hay una cripta, en la Iglesia de Santa Ana que se venera como el lugar en el que nació la Madre de Dios.

          Si el nacimiento de la madre en una familia, señala una fecha de fiesta y regocijo, día de júbilo es también el presente para toda la Familia Católica, que tiene por Madre a la que es también Madre de Dios, la Santísima Virgen María.

          Y es que el nacimiento de la Purísima Virgen María tiene para el mundo entero una alta significación y trascendencia; al nacer Ella, despunta la aurora de la liberación del linaje humano, perdido por Eva, pero que será restaurado con ventaja por esta segunda Eva, que es verdadera Madre de los Vivientes, nacida libre del pecado original de nuestros primeros padres.






"Nuestros padres nos han dicho que dirigidos 
por un resplandor maravilloso la encontraron 
en la eminencia de un Pino, rodeada de tres 
hermosos dragos, de cuyas ramas se formaba 
una especie de nicho; que una lápida muy tersa 
le servía de peana y que del tronco de aquel árbol 
nacía una fuente perenne de aguas medicinales."


Fernando Hernández Zumbado, Novena a Nuestra Señora (1782)


LA GLORIOSA APARICIÓN de Nuestra Señora 
en la Villa de Teror, Isla de Gran Canaria


               El pensamiento de los Reyes Católicos para América como para las Islas Canarias era el mismo de la célebre cláusula del Testamento de la Reina Isabel: 

              "Procurar de ynducir a traer los pueblos... e los convertir a nuestra Santa Fe Catholica, y embiar a las dichas islas e tierra firme prelados y religiosos e clérigos y otras personas doctas y temerosas de Dios, para instruir los vecinos y moradores dellas en la fe catholica e los enseñar e doctar de buenas costumbres."

                A este fin los Reyes Católicos, siguiendo las orientaciones del Papa Eugenio IV a las Misiones de Canarias, llegaron a conceder unos derechos a los que no habían llegado las leyes ni civiles ni canónicas. Y así nos encontramos con testimonios tan elocuentes como éstos: No se puede esclavizar a los canarios bautizados aut voluntarie ad baptismum venientes. Don Fernando y Doña Isabel mandan a Sevilla el 20 y 28 de Septiembre de 1477 que no pueden ser 28 esclavos los canarios (bautizados) cristianos y los que están en camino para lo ser. Los súbditos de la Corona de los Reyes Católicos no podrán ser esclavos, es decir, los canarios que se sometían.

            Y en estas islas, antes de la llegada de los primeros capitanes españoles, ya estaban allí los Misioneros que habían conquistado para España el corazón de los indígenas. 

            En el descubrimiento y conquista del Nuevo Mundo, Canarias significa el primer paso. "Las naves inventoras de regiones" encontraron allí su apoyo. Las calas de Canarias fortalecían el heroísmo de quienes se impusieron la misión de evangelizar a los habitantes de las fantásticas tierras americanas".



TEROR, EL TRONO DE NUESTRA SEÑORA

               Teror era en aquella época parte de un denso bosque, conocido como Selva de Doramas,  que se extendía por la zona norte de la isla de Gran Canaria. En un pino autóctono, muchos aborígenes canarios habían percibido extrañas luminarias décadas antes de la llegada de los castellanos a las islas. 

                   "Explicáronse más aquellos Canarios diciendo a los Conquistadores, que desde tiempo inmemorial hasta aquél veían a la mitad de aquel árbol una continuada y agradable claridad, un resplandor sobresaliente y admirable, y que muchos de ellos le avían visto algunas noches baxar de lo alto del árbol donde tenía su continua habitación al suelo y sitio donde está hoy su templo acompañada de muchas luces, y en aquel distrito, que ocupa su Iglesia, hazían un círculo o procesión en contorno y se volvía a su lugar. No es necesario decir, porque por sí se está dicho, que la compañía de luces era ordenado choro de ángeles..." (1)


EL OBISPO ES TESTIGO DE LA APARICIÓN

              Cuentan los autores del siglo XVII que subiendo a Teror los conquistadores, oyeron decir a los canarios gentiles, que hacía más de cien años que veían a la imagen de la Madre de Dios en un pino muy alto de aquel valle. 

                  ...quando ellos llegaron a merecer la fortuna de su dichosa presencia, avía ya más de cien años que aparecía en el pino. Unas veces la contemplaban como una estrella de mucho resplandor; otras, como un personaje maravilloso. En lo alto del Pino en algunas ocasiones; en otras, donde está su templo, rodeada de luces y haciendo en contorno un círculo, se volvía a su lugar...(2)

               Cuando los hispanos vieron en Teror la imagen de la Virgen en el pino, corrieron al Real de Las Palmas a contar al Obispo Don Juan Frías lo sucedido. El Prelado, a toda prisa, se personó en el lugar; levanta los ojos al árbol frondoso y muy corpulento, y no ve luces ni resplandores; pero sí la imagen que hoy se venera por los canarios con tanto amor. Estaba sobre una piedra, rodeada de dragos y culantrillo. El Obispo, cayendo de rodillas, reza en silencio... Al día siguiente ya no encontraron a la imagen en lo alto, sino en lo bajo del Pino.


NOTAS

          1- Fray Diego Henríquez, en su obra Verdadera fortuna de las Canarias.

          2- Ibídem.




martes, 7 de septiembre de 2021

EL CUERPO MÍSTICO DE CRISTO Y LA IGLESIA CATÓLICA ROMANA SON UNA SOLA COSA


          

               Las enseñanzas del Magisterio Ordinario, para las cuales valen también aquellas palabras: "El que a vosotros oye, a mí me oye" (Evangelio de San Lucas, cap. 3, vers. 16); y la mayor parte de las veces, lo que se propone e inculca en las Encíclicas pertenece ya al patrimonio de la Doctrina Católica. Y si los Sumos Pontífices, en sus constituciones, de propósito pronuncian una sentencia en materia hasta aquí disputada, es evidente que, según la intención y voluntad de los mismos pontífices, esa cuestión ya no se puede tener como de libre discusión entre los teólogos.

               Algunos no se consideran obligados por la Doctrina, según la cual el Cuerpo Místico de Cristo y la Iglesia Católica Romana son una sola y misma cosa. Otros reducen a una pura fórmula la necesidad de pertenecer a la Verdadera Iglesia para conseguir la salud eterna. Otros, finalmente, no admiten el carácter racional de los signos de la credibilidad de la Fe Cristiana.

               ...la Verdad y sus expresiones filosóficas no pueden estar sujetas a cambios continuos, principalmente cuando se trate de los principios que la mente humana conoce por sí misma o de aquellos juicios que se apoyan tanto en la sabiduría de los siglos como en el consentimiento y fundamento aun de la misma Revelación Divina. Ninguna verdad, que la mente humana hubiese descubierto mediante una sincera investigación, puede estar en contradicción con otra verdad ya alcanzada, porque Dios la suma Verdad, creó y rige la humana inteligencia no para que cada día oponga nuevas verdades a las ya realmente adquiridas, sino para que, apartados los errores que tal vez se hayan introducido, vaya añadiendo verdades a verdades de un modo tan ordenado y orgánico como el que aparece en la constitución misma de la naturaleza de las cosas, de donde se extrae la verdad. Por ello, el Cristiano, tanto filósofo como teólogo, no abraza apresurada y ligeramente las novedades que se ofrecen todos los días, sino que ha de examinarlas con la máxima diligencia y ha de someterlas a justo examen, no sea que pierda la verdad ya adquirida o la corrompa, ciertamente con grave peligro y daño aun para la Fe misma.

               ...no crean, cediendo a un falso irenismo, que pueda lograrse una feliz vuelta —a la Iglesia— de los disidentes y los que están en el error, si la verdad íntegra que rige en la Iglesia no es enseñada a todos sinceramente, sin ninguna corrupción y sin disminución alguna.


Papa Pío XII
Extractos de la Encíclica Humani generis
12 de Agosto de 1950



lunes, 6 de septiembre de 2021

ANIVERSARIO DE LA CORONACIÓN DEL PAPA DE LA I GUERRA MUNDIAL


               Tal día como, el 6 de Septiembre de 1914, tenía lugar la Coronación del Papa Benedicto XV, el Papa de la I Guerra Mundial. 

               Giacomo Della Chiesa había nacido en Génova el 21 de Noviembre de 1854, en el seno de una familia de la alta Nobleza: Su padre era Marqués y descendía de Berengario II y Calixto II; la madre era de una familia muy conocida del lugar, los Migliorati, y entre sus antepasados estaba Inocencio VII. 




               Ordenado Sacerdote en 1878, estudió en la Academia de Nobles, para pasar desde ella a ser secretario del Cardenal Rampolla, del que aprendió los intríngulis de la política vaticana. Cuando Rampolla fue nombrado Nuncio en Madrid en 1883, se lo llevó con él, y, cuando como Secretario de Estado fue llamado a Roma en 1887, de nuevo se lo llevó consigo a la Curia como minutante. Della Chiesa cumplió fielmente este cargo durante mucho tiempo.

               El hábil diplomático se mostró también un sabio pastor de almas. Fue nombrado Cardenal, pero tarde, en el último consistorio convocado por San Pío X.

               Duró poco en el cardenalato, pues tres meses después ya era Papa. De talla menuda, no le sirvió ninguna de las sotanas blancas preparadas para el futuro Pontífice, por lo que el sastre tuvo que usar la más pequeña y adaptarla con alfileres. El nuevo Papa demostró una línea diferente ya desde su ceremonia de Coronación, que no quiso celebrar el la Basílica de San Pedro sino en la Capilla Sixtina, sin solemnidades.

              Trabajó seriamente durante la Gran Guerra en el campo de la Caridad: organizó a través de Obispados y Nunciaturas la ayuda a los soldados en el frente y a las familias de las víctimas, usando toda una red de información que hizo llegar noticias de sus seres queridos a más de 700.000 personas. A través del nuevo Secretario de Estado, el Cardenal Gasparri, organizó ayudas económicas que llegaron a damnificados de ambos bandos.

               En 1917, promulgó el Código de Derecho Canónico, conocido como "Pío-Benedictino", ya que inició la obra magna San Pío X y la culminó Benedicto XV.

               Una pulmonía sesgó su vida en solo cuatro días, el 22 de Enero de 1922.



LAS ALMAS DEL PURGATORIO, YA NO PUEDEN PECAR NI MERECER, por Santa Catalina de Génova

  



               Esta alma santa, viviendo todavía en la carne, se encontraba puesta en el Purgatorio del fuego del Divino Amor, que la quemaba entera y la purificaba de cuanto en ella había para purificar, a fin de que, pasando de esta vida, pudiese ser presentada ante la Presencia de su dulce Dios Amor. Y comprendía en su alma, por medio de este fuego amoroso, cómo estaban las Almas de los Fieles en el lugar del Purgatorio para purgar toda herrumbre y mancha de pecado, que en esta vida no hubiesen purgado. Y así como ella, puesta en el Purgatorio amoroso del fuego divino, estaba unida a ese Divino Amor, y contenta de todo aquello que Él en ella operaba, así entendía acerca de las Almas que están en el Purgatorio. 

                Almas ajenas a todo, absortas en el Amor de Dios. Y decía: Las Almas que están en el Purgatorio, según me parece entender, no pueden tener otra elección que estar en aquel lugar; y esto es por la ordenación de Dios, que ha hecho esto justamente. Ellas, reflexionando sobre sí mismas, no pueden decir: "Yo, cometiendo tales y tales pecados, he merecido estar aquí". Ni pueden decir: "No quisiera yo haberlos cometido, pues ahora estaría en el Paraíso". Y tampoco pueden decirse: "Aquéllas salen del Purgatorio antes que yo", o bien "yo saldré antes de aquél". Y es que no pueden tener memoria alguna, en bien o en mal, ni de sí ni de otros, sino que, por el contrario, tienen un contento tan grande de estar cumpliendo la ordenación de Dios, y de que Él obre en Ellas todo lo que quiera y como quiera, que no pueden pensar nada de sus cosas. 

                Lo único que ven es la operación de la Bondad Divina, que tiene tanta Misericordia del hombre para conducirlo hacia Sí; y nada reparan en sí mismas, ni de penas ni de bienes. Si en ello pudieran fijarse, no estarían viviendo en la pura Caridad. Por lo demás, tampoco pueden ver a sus compañeras que allí penan por sus propios pecados. Están lejos de ocuparse en esos pensamientos. Eso sería una imperfección activa, que no puede darse en aquel lugar, donde los pecados actuales no son ya posibles. La causa del Purgatorio que sufren la conocieron de una sola vez, al partir de esta vida; y después ya no piensan más en ella, pues otra cosa sería un apego de propiedad desordenada.

                 Estas Almas, viviendo en la Caridad, y no pudiendo desviarse de ella con defectos actuales, por eso ya no pueden querer ni desear otra cosa que el puro querer de la Caridad. Estando en aquel fuego purgatorio, están en la Ordenación Divina, que es la pura Caridad, y ya no pueden desviarse de ella en nada, pues ya no pueden actualmente ni pecar ni merecer. 


Santa Catalina de Génova, Tratado del Purgatorio



domingo, 5 de septiembre de 2021

SAN LORENZO JUSTINIANO


               Debemos perseverar en la oración mientras dura la lucha; no nos asuste ni la multitud de los mismos enemigos, ni su forma de guerrear, ni sus armas refulgentes como el vidrio: dará la victoria a los que luchan el que dio valentía para orar. Testigo David, cuando dice: Bendito el Señor que no desechó mi oración, ni me negó su piedad (Salmo 65, cap. 20).



               Finalmente la virtud de la oración ilumina al hombre; pues con la oración se solucionan las dudas mejor que con cualquier otra forma de discurso, y lo oscuro se aclara más rápidamente con la oración que con el estudio; a Daniel en oración se le descubren misterios, se le otorgan revelaciones, y lo que a los sabios del siglo les estaba encubierto, se le manifiesta a él en virtud de la oración.

               La oración aplaca a Dios y a modo de escudo protege de la Ira Divina, pues ésta es función propia de la oración: por su medio se detiene la Mano airada de Dios, se aplaza su Venganza, se consigue el perdón, se aleja el castigo, se consiguen abundantes recompensas; el que ora, habla con Dios, conversa con el Juez; se le muestra presente Aquél a quien antes no podía ver por la confusión de su mente; la oración le introduce en los secretos del Juez; en la oración nadie se siente rechazado, sólo aquél que en la misma se conduce con tibieza. ¿A qué insistir más?. 

              Porque la oración es refugio para el alma santa, consuelo para el ángel bueno, tormento para el diablo, obsequio agradable a Dios, muerte de los vicios, madre de las virtudes, solaz en esta peregrinación, espejo del alma, fortaleza de la conciencia, camino de conocimiento; la oración nutre la confianza, estimula la Caridad, es alivio en la fatiga, causa de compunción, puerta del Cielo, enemiga mortal de los malos pensamientos, recogimiento del alma distraída; aviva el fuego de los afectos, imita el oficio de los Ángeles, es prenda segura de todos los bienes espirituales; el que logre perseverar en ella, no podrá perecer.

               Todos los que desean presentarse ante un rey terreno deben prepararse, de modo que ni en su porte exterior ni en sus palabras, se halle cosa desordenada que pueda contrariar el ánimo del príncipe; con mucha mayor razón deben procurar esto los que quieren acudir a la presencia del rey de los ángeles y de los hombres. Por eso, para que los que desean entregarse a la oración conozcan bien cómo deben comportarse, trataremos de explicar convenientemente ahora qué disposiciones previas han de llevar a ella.

               Primero conviene saber que la preparación para la oración es doble, remota y próxima. La preparación remota es ante todo la vida ejemplar del que pretende orar; porque ayuda mucho en orden a la perfección de la oración, el que en todo lugar, en el momento actual y a lo largo de la vida anterior nos abstengamos de acciones pecaminosas, obedeciendo a los Mandamientos Divinos; que mortifiquemos siempre nuestros oídos y nuestras lenguas, evitando conversaciones ociosas; porque todo aquello que solemos realizar con mucha frecuencia, hablando u oyendo, es lo que acude a nuestro ánimo como a su propia sede; así como los cerdos acuden a los revolcaderos pantanosos, las palomas, por el contrario, a límpidos arroyos, así los pensamientos impuros turban la mente; la vida intachable purifica el espíritu y lo santifica, y vuelve, por consiguiente, aceptable la súplica del que ora.

               En cambio, no es extraño que el Señor tarde en escuchar al pecador que apenas o quizás nunca tiene en cuenta los Mandamientos Divinos; no podemos tener confianza en nuestras oraciones los que somos negligentes en observar sus Mandatos; no es justo que consigamos lo que pedimos si nos sigue agradando el recuerdo de nuestros pecados; que no pretenda conseguir el hombre pecador el bien que pide a aquel cuyas leyes desobedece; sería contra toda justicia.

               Procure vivir, por tanto, según la Ley de Dios el que quiera que sus deseos sean atendidos.

               En cuanto a la preparación próxima, es conveniente que el espíritu se aparte de las cosas exteriores y se concentre en su interior; a esto se refiere el Señor cuando dice: tu, en cambio, cuando quieras rezar, entra en tu cuarto, echa la llave y reza a tu padre (Evangelio de San Mateo, cap. 6, vers. 6). Por tanto antes de orar se debe purificar el espíritu; se ha de desembarazar de pensamientos en cosas temporales, de modo que con pureza de miras se oriente verdadera y sencillamente a las cosas del espíritu, pues lejos está aún de Dios el que en la oración se halla entretenido con pensamientos del siglo. Por eso la mente de los elegidos si observa en sí algún pensamiento propio de la vida presente, lo purifica con el fuego de la penitencia y no permite que sus pensamientos anden extraviados; cuanto mayor es el fervor con que se presenta ante Dios por la oración, tanto mayor será el empeño que pondrá el que ora concentrarse en sí mismo; sin lugar a duda, no podrá entregarse a Dios el que se halle frívolamente entretenido fuera de sí.

               Pertenece también a la preparación próxima el conocimiento propio, de uno mismo. Por eso, continuamente debemos situamos en presencia de Dios, como cara a cara, y a su luz, examinar, deplorar, llorar las torpezas que hemos cometido; y no dejemos de considerar qué es lo que en nosotros es obra de la naturaleza, de la culpa, de la gracia; inútilmente pretenderemos elevar hacia Dios los ojos de nuestro corazón, si aún no estamos dispuestos a miramos a nosotros mismos; en efecto, primero debemos conocer lo invisible de nuestro espíritu, antes de intentar conocer lo invisible de Dios; si no somos capaces de conocernos a nosotros, no osemos alcanzar las cosas que están sobre nosotros; el espejo más apropiado y más importante para ver a Dios es el alma racional que se mira a sí misma.

               También entra dentro de la preparación próxima el mirar con atención a aquél a quien se ofrece el obsequio de nuestra oración; deteneos, dice el Profeta, y reconoced que yo soy Dios (Salmo 46, vers. 11), Dios, resplandor que nunca palidece, vida que nunca muere, fuente siempre manando, semillero engendrando siempre vida, principio de la sabiduría, principio también de donde toma su origen toda bondad. Tan grande es su excelencia, tan excelsa su inmensidad, que lo llena todo, lo mantiene todo, lo abarca todo, lo sobrepasa todo, todo lo conserva; y no pensemos que por una parte sostiene todo y por otra lo supera; ni que por una parte lo llena y por otra lo abarca, sino que abarcando llena, llenando abarca, sosteniendo supera, superando sostiene; gobierna desde arriba sin alterarse, lo penetra todo sin que por ello deba encogerse, y el que no se encuentra en ningún sitio por su figura corporal, de ningún sitio está ausente por su naturaleza espiritual. Con razón, por tanto, hemos de presentamos ante él, atenta y humildemente por medio de la oración ya que por su dignidad se eleva sobre toda criatura. En la medida en que nos esforcemos por comprender quién es Dios y cuán grande es, aumentará nuestra devoción al ofrecerle el obsequio de la oración.


Extractos del TRATADO DE LA ORACIÓN 
Y LOS GRADOS DE PERFECCIÓN
por San Lorenzo Justiniano



UN PAPA DE ACUERDO A NUESTRAS NECESIDADES, la trama anticatólica de la Judeomasonería (PARTE I)

 


               La Masonería data oficialmente de 1717, en el momento que se fusionaron las cuatro logias en la Devil’s Tree Tavern (Taberna de Árbol del Diablo) de Londres, con la finali­dad de formar la primera Gran Logia. Vista ampliamente como una institución fraternal de benevolencia, la Masonería se define como un sistema de moralidad velada con símbo­los, y empeñada en la búsqueda de la “Luz". Sin embargo, esta definición, como la histo­ria oficial de la Masonería, es una historia encubierta. La historia ha engañado a gene­raciones de masones que se han unido inocentemente y contribuyeron al buen nombre de la institución, en gran parte ocultando con su ignorancia la verdadera naturaleza de la Logia, naturaleza que solamente es conocida por sus verdaderos líderes.

               Uno de esos líderes fue el Gran Maestro Albert Pike (1859-1891). Su estatua, que se encuentra en Washington D.C. es un testimo­nio destacado de su gran influencia. Albert Pike dirigió la rama políticamente más influ­yente de los altos grados de la Masonería (la que confiere grados superiores como una “in­terpretación” sobre aquellos de la Gran Lo­gia). Siendo Gran Maestro del Rito Escocés, Pike escribió en 1871 (poco tiempo antes del pontificado de León XIII) sobre la verdadera naturaleza de la “Luz” que persiguen los ma­sones. En sus voluminosos tomos, "Morales y Dogmas", tradicionalmente entregado a los masones de más altos grados, Pike declara: “¡LUCIFER, el Portador de Luz!" ¡Nombre misterioso y extraño que le dan al Espíritu de la Oscuridad! ¡Lucifer, el Hijo de la Mañana! ¿Es él quien porta la luz?. ¡No lo dude!”.



Detalle del monumento a Pike, donde destaca 
el símbolo masónico del águila bicéfala coronada
con el triángulo y el número 33, grado superior


               Se declara en el principal manual de Pike que este secreto diabólico y blasfemo también se oculta a los miembros de grados inferio­res. El Gran Maestro es sincero respecto a los Grados Azules (los grados de la Logia Azul ordinaria): “Los Grados Azules no son más que el patio externo o pórtico del Templo. Parte de los símbolos son mostrados [sic] a los ini­ciados, pero se los engaña deliberadamente con falsas interpretaciones. No se busca que los entiendan, pero sí que se imaginen que los entienden. La verdadera explicación es reservada a los Adeptos, los Príncipes de la Masonería... Es lo suficientemente bueno para la masa de los llamados masones, imagi­nar que todo está contenido en los Grados Azules, y quien intente contarles la verdad, tra­bajará en vano...”

               Pike expresa crudamente los planes cons­pirativos de los verdaderos dirigentes de la masonería: “...dentro de poco el mundo ven­drá hacia nosotros por sus Soberanos y Pontí­fices. Constituiremos el equilibrio del univer­so, y gobernaremos a los Amos del Mundo". Este ataque contra la Iglesia y el Estado está simbolizado en el Grado 30, el grado de los Caballeros Kadosh (que en hebreo signifi­ca “consagrados”), durante el cual el candi­dato apuñala de manera ritual a una tiara pa­pal simulada, junto a una corona -también simulada- colocada sobre dos calaveras hu­manas, al tiempo que gritan "¡muera la im­postura!".

               El sistema de protección y preferido de la masonería, el engaño y la subversión —que se han extendido como un cáncer en toda Europa y en los EE.UU.— se revela hasta en los grados inferiores, donde el candidato pro­nuncia espeluznantes juramentos de muerte sobre la Biblia (lo que de por sí es un acto sacrílego), de encubrir a los compañeros masones y de considerarlos con preferencias para los empleos. 



Otra estatua de Pike, en cuya banda pectoral destaca 
el número 33, símbolo de su alto grado masónico


               El tercer grado básico exceptúa "el asesinato y la traición" de aque­llos ocultamientos, mientras que el séptimo o Grado del Arco Real —considerado la finali­zación del tercero— altera de manera signi­ficativa el juramento para ser “sin excepcio­nes”. Este cambio implica que el oculta­miento de los "secretos” de los compañeros masones debe cubrir el asesinato y la traición, si es requerido. Funcionando como un sindi­cato del crimen, este sistema domina la vida política y judicial en Inglaterra y de EE.UU. Para el lector atento, los hechos menciona­dos también arrojarán "luz" a muchos hechos políticos recientes...


Publicado en el periódico Catholic Family News,
en Agosto de 2003; Niagara Falls, New York, EE.UU.




sábado, 4 de septiembre de 2021

PRIMER SÁBADO, díptico explicativo

 






"...UN GRAN DOMINIO SOBRE LAS ALMAS DE LOS ELEGIDOS..."

 


              Cuando María ha echado Sus raíces en un alma, produce en ella maravillas de gracia que sólo Ella puede producir, porque sólo Ella es la Virgen fecunda que nunca ha tenido ni jamás tendrá igual en pureza y en fecundidad.

              María ha producido, por el Espíritu Santo, la mayor obra que se haya producido o que pueda producirse jamás, que es un Dios Hombre, y consiguientemente Ella producirá las mayores cosas que haya en los Últimos Tiempos. La formación y la educación de los grandes Santos que habrá hacia el Fin del Mundo, Le está reservada; porque sólo Esta Excelente y Milagrosa Virgen puede producir, en unión del Espíritu Santo, cosas grandes, extraordinarias, en la Iglesia de Jesucristo.

               Cuando el Espíritu Santo Su Esposo la ha encontrado en un alma, vuela allí, entra en ella de lleno, se comunica abundantemente con esa alma, y una de las grandes razones por las cuales el Espíritu Santo no hace ahora maravillas asombrosas en las almas, es porque no encuentra en ellas una unión bastante grande con Su fiel e indisoluble Esposa María. Digo indisoluble Esposa, porque después de este Amor substancial del Padre y del Hijo se ha desposado con María para producir a Jesucristo, Cabeza de los Elegidos, y para producir a Jesucristo en los Elegidos, no la ha repudiado jamás, porque María siempre ha sido fecunda y fidelísima Esposa.

               De lo que acabo de decir debe colegirse evidentemente que María ha recibido de Dios un gran dominio sobre las almas de los Elegidos; pues sin ese dominio no puede hacer Su residencia en ellos, como Dios Padre se lo ha ordenado; no puede formarlos en Jesucristo y formar a Jesucristo en ellos; echar en el corazón de los Santos las raíces de Sus virtudes y ser la Compañera inseparable del Espíritu Santo por Sus obras de gracia; digo que Ella no podría realizar todas esas cosas a menos que no tenga derecho y dominio en las almas por una gracia singular del Altísimo, quien habiéndole dado Poder sobre Su Hijo único y natural, le ha dado también Poder sobre Sus hijos adoptivos, no sólo en cuanto al cuerpo, lo que sería poca cosa, sino también en cuanto al alma...


San Luis María Grignión de Montfort
Tratado de la Verdadera Devoción, nº 35-37


viernes, 3 de septiembre de 2021

PRIMER VIERNES; díptico explicativo




Toca sobre la imagen para verla en su tamaño original; 
se permite su copia y difusión, sin fines lucrativos






EL ÚLTIMO PAPA SANTO



               La mirada lo dice todo. Firme, sereno, lúcido, parece auscultar con impresionante nitidez, con dolor, pero con valentía, un horizonte muy profundo, cargado de pesadas nubes. Se tiene la impresión de que en su alma ocurre lo mismo que en la de un capitán, atónito con el tamaño de la tormenta que se avecina, pero dispuesto a proseguir intrépidamente en la ruta trazada. Esta resolución del Papa Santo se nota por lo demás en todo su ser: aún aquí, su cuerpo erguido y fuerte da una viva impresión de robustez, a pesar de la edad.

               Cuán grande es el fardo de las preocupaciones, lo dice la cabeza, un poco inclinada, el cuerpo casi imperceptiblemente arqueado. El Papa parece alcanzar el ápice de su calvario. Tiene el alma angustiada por los pecados del mundo, y ve a lo lejos los castigos que se acumulan en el horizonte. Es la guerra mundial que se aproxima, con su cortejo de desastres materiales y morales, y las ruinas políticas, sociales, económicas y principalmente religiosas de la post-guerra. Pero todo su estado de espíritu es de quien conserva una gran paz interior: “Ecce in pace amaritudo mea amarissima…– He aquí en esta paz mi amargura amarguísima” (Profeta Isaías, cap. 38, vers. 17)


Doctor Plinio Corrêa de Oliveira
Revista "Catolicismo", N° 47, Noviembre de 1954


Seguro que también te gustará leer una síntesis
biográfica del Papa de la Integridad Católica...
solo tienes que tocar AQUÍ



jueves, 2 de septiembre de 2021

LOS QUE BUSCAN A DIOS SOLAMENTE... Primer Jueves: recemos por la Santidad Sacerdotal

 


               El Sacerdote es Ministro de Dios, encargado de desempeñar dos funciones en extremo nobles y elevadas, a saber: honrarlo con sacrificios y santificar las almas. Todo pontífice escogido de entre los hombres es constituido en pro de los hombres, cuanto a las cosas que miran a Dios, para ofrecer dones y sacrificios por los pecados (San Pablo a los Hebreos, cap. 5, vers. 1). Santo Tomás escribe acerca de este texto enseña: “Todo Sacerdote es elegido por Dios y colocado en la tierra para atender no a la ganancia y riquezas , ni de estimas, ni de diversiones, ni de mejoras domésticas, sino a los interés de la Gloria de Dios” (In Hebr., 5, lect. I). 

               Por eso las Escrituras llaman al Sacerdote "Hombre de Dios" (1 Carta de San Pablo a Timoteo, cap. 6, vers. 11), hombre que no es del mundo, ni de sus familiares, ni siquiera de sí propio, sino tan solo de Dios, y que no busca más que a Dios. 

               A los Sacerdotes se aplican, por tanto las palabras de David: "Tal de los que le buscan es la estirpe" (Salmo 25, vers. 6); esta es la estirpe de los que buscan a Dios solamente. Así como en el Cielo destinó Dios ciertos Ángeles que asistiesen a su Trono, así en la tierra, entre los demás hombres, destinó a los Sacerdotes para procurar Su Gloria. 

                Por esto les dice el Levítico "Os he separado de entre los pueblos para que seáis míos" (Levítico, cap. 20, vers. 26).. San Juan Crisóstomo dice: "Dios nos eligió para que seamos en la tierra como Ángeles entre los hombres" (...). Y el mismo Dios dice: "En los cercanos a Mí me mostraré que Soy Santo" (Levítico, cap. 10, vers. 3); es decir, como añade el intérprete "Mi Santidad será conocida por la santidad de Mis Ministros."


San Alfonso María de Ligorio
Doctor de la Iglesia



miércoles, 1 de septiembre de 2021

EL RECUERDO DEL JUSTO ES PERPETUO... in memoriam Susana María Bulacio

 



RUEGO A TODOS LA CARIDAD
de una oración por el eterno descanso de su alma
y den gracias a Dios y a la Virgen Santa por habernos 
regalado la amistad y compañía de nuestra hermanita

LAS PROFECÍAS DE LA SALETTE, 175 Aniversario (Parte I) "Habrá guerras sangrientas y hambres..."

 

          "El Clero ha acogido el Secreto con orgullo; pues este Secreto descubre las llagas que trata de cubrir con el velo de una devoción, toda fingida, toda superficial, mientras el Secreto ha levantado una punta del velo; entonces el Clero grita como antaño el sumo sacerdote: ha blasfemado… El Secreto sólo propone la observancia de la Ley de Dios, sólo se lamenta por la inobservancia de esta misma Ley… Por otro lado, ¿no sabemos acaso que Nuestro Señor, fue condenado, fue crucificado por los Sacerdotes…? Y hoy día de nuevo, sí, sí son los Sacerdotes la causa de nuestros males, porque ellos no son fieles a su vocación".


Mélanie Calvat, vidente de La Salette, Carta al Padre Le Baillif, 10 de Julio de 1882




                El Obispo de Lecce (al sur de Italia) Monseñor Salvatore Luigi Zola, con fama de Santo, era protector y confesor de Melanie Calvat cuando dio su autorización en 1879, para que Melanie redactase la historia de lo acontecido en la Aparición de La Salette así como el Secreto confiado por la Virgen. El libro es atacado de inmediato por la masonería, infiltrada en el clero y entre el episcopado francés, y por esas presiones, Roma termina poniéndolo en el Índice de libros prohibidos.

               Pese a que en los últimos años se ha aireado el "descubrimiento casi milagroso" de aquella primera carta que Melanie envió al Pío IX, y en donde no se citan muchos de los acontecimientos y profecías que la vidente sí incluiría en la segunda versión, insistimos en que en el momento de aquella primera redacción, Melanie sabía que incumplía con lo pedido por Nuestra Señora, que le autorizaba a hablar del Secreto doce años más tarde de la Aparición; Melanie, lejos de la imagen de mujer inconstante que han tratado de tejer en torno a ella, fue una valiente defensora del espíritu inicial de La Salette y hasta el último día mantuvo la integridad de su testimonio. Aquella primera redacción, la realizó Melania por los engaños del Arzobispo de Lyon, colaborador del régimen francés, por lo que años después, consciente de la farsa, la vidente volvió a redactarlo bajo la protección de su amigo Monseñor Zola, que autorizó su publicación. 




               Precisamente por haber redactado el Secreto de La Salette en calma, bajo la dirección y protección de un Obispo, no es decente pensar que Melania era una fabuladora o que la movían intereses de otro tipo, pues si por algo se caracterizó su vida fue por la pobreza y la sencillez, impulsada sólo por su afán de cumplir con el mandato de Nuestra Señora.



martes, 31 de agosto de 2021

LA VIDA INTERIOR: Quiero vivir de Fe




               Quiero en lo que me quede de vida recogerme en mí mismo con mi Dios viendo mi nada y Su Infinita Bondad para conmigo. ¿Cómo os agradeceré, Dios mío, la inmensa Misericordia que me habéis mostrado escogiéndome para que yo viva en vuestra misma Hermosura, en vuestra Luz y de vuestra Vida?. ¿Cuándo habrán desaparecido de mí los obstáculos que me impiden vivirla?

               Porque mucho lo deseo, pero aún me veo muy lejos de vivirla según vuestra Divina Voluntad y el deseo que me dais. Se me hace difícil llegar a vivir esta continua presencia vuestra. Sé que toda la culpa es mía por la flaqueza de mi voluntad y por la locura de mi imaginación; es mía la culpa por la falta de esfuerzo para dominar mis sentidos y mis gustos, por el poco cuidado para vivir recogido hacia dentro de mí y en Vos y por no aprovechar las pruebas que Vos ponéis en mi alma.

               Quiero vivir de Fe. Necesito que la Fe sea el fundamento donde me estribe y la Luz que me ilumine. La Fe me enseñará a vivir a Dios en mí y a verle en todo lo criado, pues todo lo recibo de Su mano; la Fe me enseña que está en mi infinito, simplicísimo, inmenso como es, llenándome. Todas las pruebas me las manda Dios para mi bien, para que se desarrolle en mí su vida y crezcan la gracia y el amor. 

               Te doy gracias, Dios mío, porque todo lo que obras en mí es por amor y para darme más amor. En Tus manos me confío y pongo mi vida, mi alma y todo mi ser. De Tu mano recibo todas las bondades y todas las pruebas que me vengan y Tú eres quien me pone en el fervor sensible y tierno o en la seca aridez que mi alma siente y para mi bien permites, las tentaciones que me afligen. Con todas ellas quieres llenarme de Tu Amor y de Ti mismo por la gracia.



lunes, 30 de agosto de 2021

2 MILLONES DE VISITAS

 




EL ODIO PERFECTO, por San Agustín de Hipona


"Exposición sobre los Salmos"
de San Agustín de Hipona, Obispo, 
Doctor de la Iglesia


¿No odio, tal vez, Señor, 
a los que te odian?
¿Y no odio a Tus enemigos?
Los odio con un odio perfecto
como si fueran mis enemigos...

Salmo 139, vers. 21-22


               ¿Qué significa "Con un odio perfecto"?. En ellos yo odiaba las culpas por ellos, pero amaba a la criatura tuya. Así se odia con odio perfecto: no odiando a la persona por sus vicios y no amando los vicios de cara a la persona. Y ahora observa cómo continúa "Me han vuelto enemigos". Enemigos no sólo de Dios, sino de sus enemigos personales. Lo declara expresamente. 

               ¿Cómo, entonces, pondrá en práctica respecto a ellas las palabras arriba decía "Acaso no he odiado a quienes te odiaban?" y juntas las del Señor que manda "Amad a vuestros enemigos?". ¿Cómo cumplirá el suyo deber, si no recurriendo a ese odio perfecto, por el cual en los malos se odia el hecho de que son malos y se ama su condición de hombres?.

               Hay un ejemplo que data de los tiempos del Viejo Testamento cuando a ese pueblo carnal se le aplicaban sanciones y penas exteriores: se trata de un hombre, que por inteligencia [del Misterio] perteneció al Nuevo Testamento, digo de Moisés, Siervo de Dios. ¿Cómo podía él odiar a los que cayeron en pecado, si al mismo tiempo rezaba por ellos? y ¿cómo no los odiaba si los sentenciaba a muerte?. Los odiaba con odio perfecto. Y por la perfección de su odio, aún odiando las faltas que castigaba, amaba al hombre por el que rezaba."



domingo, 29 de agosto de 2021

LAS LETANÍAS DE LA HUMILDAD, del Cardenal Rafael Merry del Val


               El Cardenal Rafael Merry del Val fue criticado en vida y de diversos modos, principalmente durante el Pontificado de San Pío X, del que fue Secretario de Estado. La calumnia, que no respeta ni a los grandes, extendió la opinión que que junto al Papa Pío X, él era el intransigente, "el retrógrado español", el enemigo de la libertad y del progreso. 


Toca sobre la imagen para verla en su tamaño original


               Se tendía entonces también a ensalzar al Papa para menoscabar la figura del Cardenal, del que el humilde Pontífice, según esta opinión mezquina, sería esclavo. Todo ello carecía de fundamento y era completamente falso: el Papa Pío X no sólo era un Santo, era también profundo conocedor del gobierno de la Iglesia (que había recorrido en todos sus grados) y estaba además dotado de grande y sólida cultura, especialmente en Sagrada Escritura. Bien sabido es lo que dijo San Pío X cuando alguien propuso la oportunidad de substituir a Merry del Val. Pío X repuso: «Antes de separarme de Merry del Val es mejor separar mi cuerpo de mi cabeza»

              En cuanto a la intransigencia del Cardenal Merry del Val, cuando ésta se refiere a los errores, está claro que no fue un defecto, sino una virtud: junto con San Pío X fue un firme defensor de la integridad Católica frente a los ataques y nuevas doctrinas de los modernistas.

               Los pocos dignatarios que tuvieron la dicha de asistir a la muerte del Papa San Pío X, recuerdan aún, cómo cuando el Pontífice había perdido ya el uso de la palabra, pero con la mente despejada todavía, tomó entre sus manos la de su fiel Secretario, estrechándolo y mirándolo largo rato, como dándole cita allá arriba, le encomendó que mantuviera intacta la llama de Cristo, de la Iglesia, de la Verdad.

               Si la humildad del Cardenal Merry del Val era grande, no menos lo era su caridad. Asistía a las familias pobres del barrio romano de Trastevere adonde llevaba ayudas sin decir quién era, ayudas materiales y espirituales. Daba todo lo que tenía; todo su patrimonio. Dio sin cesar a los pobres y cuando murió dejó lo que le quedaba a las Misiones, como para llevar a término la que había sido su primera y alta aspiración, la conversión de los infieles, si León XIII no lo hubiera destinado a la Academia y San Pío X a la Secretaría de Estado. 

               Merry del Val fue guía, espiritual para muchas personas, incluso extranjeras, fue incomparable confesor, creó un círculo muy floreciente entre los obreros de los barrios populares de Roma y siempre se distinguió por la nobleza de su alma y su por su profundad piedad, que se reflejaba de continuo en su carácter bondadoso y mortificado a la vez.



sábado, 28 de agosto de 2021

"SE CONSAGRARÁN A ELLA COMO ESCLAVOS DE AMOR..."

 


               Sí, Dios quiere que Su Madre Santísima sea ahora más conocida, amada y honrada que nunca, lo que sucederá, sin duda, , si los predestinados, con la gracia y luz del Espíritu Santo, entran y penetran en la práctica interior y perfecta de la devoción que voy a manifestarles enseguida.

               Entonces verán claramente, en cuanto lo permite la Fe, a esta hermosa Estrella del Mar, y, guiados por Ella, llegarán a puerto seguro a pesar de las tempestades y de los piratas.

               Entonces conocerán las grandezas de esta Soberana y se consagrarán enteramente a Su Servicio como súbditos y Esclavos de Amor.

               Entonces saborearán Sus dulzuras y bondades maternales, y la amarán con ternura como hijos de predilección.

              Entonces experimentarán las misericordias que en Ella rebosa y la necesidad que tienen de Su Socorro, recurrirán en todo a Ella, como a su querida Abogada y Mediadora ante Jesucristo.

               Entonces sabrán que María es el medio más seguro, fácil, corto y perfecto para llegar a Jesucristo, y se consagrarán a Ella en cuerpo y alma, y sin reserva alguna para pertenecer del mismo modo a Jesucristo.


San Luis María Grignión de Montfort
Tratado de la Verdadera Devoción, nº 55



CENTENARIO DE LA MADRE MARÍA ÁNGELES SORAZU

 

Comprendí el infinito 
Amor de Dios al hombre...

Madre María Ángeles Sorazu


1921  -  2021


               Florencia Sorazu y Aizpurúa, en religión Madre María de los Ángeles, nació en Zumaya, provincia de Guipúzcoa (España), el 22 de Febrero de 1873. A los once años se inscribió en las Hijas de María. Más tarde aflojó un poco en su vida de piedad, pero pronto se rehízo y emprendió decidida el camino de la perfección apenas cumplidos los dieciséis años. Deseó ingresar en el Convento de Capuchinas de Caspe, pero, fracasado este proyecto, entró en 1891 en el Monasterio de Concepcionistas Franciscanas de Valladolid, a los dieciocho años de edad. 




               Fue elegida tres veces Abadesa de la Comunidad (en 1898, 1900 y 1903), pero no fue confirmada la elección por la Autoridad competente por no haber cumplido todavía los treinta años de edad. Por fin, en 1904, ya con la edad reglamentaria, fue elegida otra vez por unanimidad, y, aprobada la elección por la Autoridad, desempeñó el cargo de Abadesa hasta su muerte, ocurrida el 28 de Agosto de 1921, a los cuarenta y ocho años de edad y treinta de vida religiosa.

               Por mandato de sus Directores Espirituales, la Madre Sorazu escribió varias obras de gran valor doctrinal, sobre todo desde el punto de vista místico. La más importante es la titulada La Vida Espiritual, escrita por mandato del que entonces era su Confesor, el dominico Padre Alfonso Vega. Empezó a escribirla el 3 de Mayo de 1918 y la terminó en Noviembre del mismo año. Es en gran parte autobiográfica, y su contenido es de tal elevación y grandeza, que ha merecido los elogios más entusiastas de los estudiosos de la espiritualidad. He aquí algunos de esos elogios:

               «La experiencia espiritual de la Madre Sorazu es la más importante que conocemos desde Santa Teresa de Jesús a nuestros días. Experiencia muy personal y muy rica, que nos descubre altísimas vivencias, hasta ella no registradas, de la unión transformante... La vivencia del Misterio de la Trinidad, del Misterio del Hombre-Dios y del Misterio de la Madre Divina, son las notas salientes que caracterizan la literatura espiritual soraziana. Lo más nuevo e interesante en ella es su testimonio sobre la participación de los Misterios de Cristo, sobre la convivencia mariana y sobre la Dirección Espiritual» (Padre Manuel Llamera, O. P., en Teología Espiritual 7 (1959) 166).

               «Por su amplitud y altura, no menos que por su originalidad y aciertos en el estilo y exposición, es la experiencia y doctrina de la Madre Sorazu una de las más insignes que registra en sus documentos la Historia de la Iglesia. Completa a Santa Teresa y a San Juan de la Cruz, y no hay exageración atrevida en anunciar que, al lado de ambos Santos, formará la Madre Sorazu la terna de los grandes Místicos descriptivos españoles» (E. Hernández, SJ, en el prólogo a la obra del P. Villasante, La Sierva de Dios M. Ángeles Sorazu).

               «Nos hallamos en presencia de una figura de primer orden en el campo de la mística experimental, de una figura cuya grandeza e importancia irá siendo reconocida cada vez más a medida que vaya siendo conocida y estudiada por los estudiosos de la Mística» (L. Villasante, O. F. M., La Sierva de Dios Madre Ángeles Sorazu. Estudio místico. Vol. I, Oñate-Bilbao 1950, p. 422).

               «La Madre Sorazu es, sin disputa, el caso más interesante de escritora mística de España en el tiempo actual y una de las primeras de todos los tiempos» (Baldomero Jiménez Duque, en Revista Española de Teología 12 (1952) 299).

               El contenido de la obra es semejante al de Las Moradas de Santa Teresa, o a La Escala de la Venerable María de Ágreda, pero se desarrolla de modo muy diverso. Describe el proceso de santificación del alma desde los comienzos de su vida espiritual hasta las cumbres de la unión transformativa, deteniéndose ampliamente en la vida del todo deífica que viven las almas transformadas y añadiendo datos y vivencias que pueden ponerse al lado de las sublimes descripciones de los dos reformadores del Carmelo.

               La Madre Sorazu escribió también muchas cosas bellísimas sobre la Santísima Virgen, que fueron recogidas por el Padre Nazario Pérez, SJ, con el título Opúsculos Marianos (Valladolid 1929), lo mismo que la Autobiografía (incompleta) de la Madre (Valladolid 1929). Sus principales comentarios bíblicos se publicaron bajo el título Exposición de varios pasajes de la Sagrada Escritura (Salamanca 1926).




               El Padre Melchor de Pobladura, capuchino, publicó en tres volúmenes la correspondencia epistolar de la Madre Sorazu con su Director el Padre Mariano de Vega, con el título Itinerario Místico de la Madre Ángeles Sorazu, que complementa en gran parte su autobiografía. El primer tomo trata de La noche oscura del espíritu (Madrid 1942); el segundo, de La vida del alma en Dios y la vida de Dios en el alma (Madrid 1952), y el tercero, de la Participación en los misterios de Cristo (Madrid 1958).

               El Padre Luis Villasante, franciscano, escribió un notable estudio sobre la personalidad y la obra de la madre Sorazu bajo el título La sierva de Dios M. Ángeles Sorazu, concepcionista franciscana. Estudio místico de su vida, en dos volúmenes (Oñate-Bilbao 1950). El mismo autor publicó con posterioridad otro libro titulado M. Ángeles Sorazu. Un mensaje para tiempos difíciles (Oñate, Ed. Franciscana Aránzazu, 1981).


Padre Antonio Royo Marín, OP, 
Los grandes Maestros de la Vida Espiritual
Madrid, BAC, 1990