lunes, 5 de noviembre de 2018

LOS RESTOS QUE UN DÍA RESUCITARÁN GLORIOSOS: Las Sagradas Reliquias




                Hemos acompañado ya en su Triunfo a los Santos en el Cielo; pero aquí en la tierra tenemos todavía sus cuerpos, que fueron templo del Espíritu Santo, que le sirvieron dócilmente para realizar actos heroicos y que un día han de resucitar para participar, juntamente con las almas, de la Bienaventuranza Eterna. La Festividad de los Santos se completa con esta de las Sagradas Reliquias, que se celebra dentro de la Octava.

                Merecen las Reliquias de los Santos culto, ya que por su influencia podemos lograr bienes materiales y espirituales; así como de la Santa Humanidad de Cristo Nuestro Señor, salía una virtud que curaba a cuantos a Él se acercaban, así también las Reliquias de los Santos pueden obrar maravillas, según reza la Oración de la Misa propia de hoy. De hecho, Dios mismo ha puesto sobre las reliquias virtudes sobrenaturales para arrojar a los demonios, curar a los enfermos, devolver a los ciegos la vista, alejar las tentaciones y alcanzarnos otros bienes y dones excelentes.

                Ya los primeros cristianos recogían con piedad los cuerpos de sus Mártires y sobre su tumbas celebraban la Santa Misa, para simbolizar así que el sacrificio del Mártir se asocia al Sacrificio de Jesús en el Monte Calvario.

                Aumenta, Señor, en nosotros la fe en la Resurrección, Tú que obras maravillas con las Reliquias de Tus Santos, y haznos partícipes de aquella inmortal Gloria, cuya garantía veneramos en sus cenizas.

                Para conocer más sobre el orígen y la Devoción a las Sagradas Reliquias sólo tiene que TOCAR AQUÍ.




Las Sagradas Reliquias que aparecen en las fotos que ilustran este artículo, se veneran en una sencilla hornacina, en una casa particular en la ciudad de Madrid (España); ante estos Santos restos se celebra a diario el Santo Sacrificio de la Misa y de vez en cuando se reúne un grupo para rezar el Santo Rosario y recibir Formación Doctrinal. Las personas interesadas en asistir, sólo tienen que preguntar la disponibilidad y horarios. 
Rogamos se abstengan curiosos.

Correo electrónico: sicutoves@gmail.com
Teléfono móvil: 665 489 138





domingo, 4 de noviembre de 2018

SAN CARLOS BORROMEO, Modelo de Pastor Católico




BREVE RESEÑA BIOGRÁFICA


               Nació el 2 de Octubre de 1538 en Arona, Lombardía. Pertenecía por su padre el Conde Gilberto a la muy noble familia Borromeo, y su madre era Margarita de Médicis, hermana del Papa Pío IV. A los ocho años sería enviado a Milán, donde en 1559 obtuvo el Doctorado en Derecho.

               Físicamente era de estatura algo más que mediana, grandes ojos azules, cabello negro, nariz larga y tez pálida. Llevó barba corta y desaliñada hasta que en 1574 mandó al clero de Milán que se la cortase precediendo él con el ejemplo. La impresión que producía en los embajadores era de timidez y modestia, hasta el punto de tenerle algunos por poco apto para los cargos. Un defecto de la lengua que le hacía precipitarse al hablar, reforzaba todavía la impresión desfavorable. Pero la práctica en el oficio, la energía de su carácter y su espíritu sobrenatural le fueron dando mayor destreza en el desempeño de sus funciones, hasta quedar patente su talento de gobierno.

               Fue uno de los mas insignes promotores de la Reforma Católica tras el Concilio de Trento; desde la elección de su tío el Cardenal Juan Ángel de Médicis como Papa en 1560, éste le colmó de privilegios y responsabilidades en favor de la Iglesia, como el de ser Secretario de Estado a los veintidós años y luego Cardenal y Arzobispo de Milán. Intervino en las cuestiones más delicadas, en la revisión de la Biblia Vulgata, del Misal y del Breviario. Se preocupó también de la composición del Catecismo Romano.

               Debemos a San Carlos Borromeo la terminación del Concilio de Trento y las primeras medidas para su implantación en la Iglesia. Aliviaba su tensión con el amor al arte y a la música -era un virtuoso del violoncelo y alguna distracción con el ajedrez, la pelota y la caza. Todo eso quedó atrás después de su ordenación sacerdotal el 17 de Julio de 1563 (en otras épocas, la responsabilidad de los cargos eclesiásticos no exigían que quienes los desempeñasen fuesen clérigos).

                Al morir su tío el Papa Pío IV se trasladó a Milán, donde gobernó su diócesis como uno de los más celosos y mas santos obispos que haya tenido la Iglesia. Emprende una gran acción reformadora y trabaja a un ritmo acelerado. Reúne seis Concilios y once Sínodos para aplicar los decretos de Trento. Funda cinco seminarios para preparar dignos sacerdotes. Recorre su extensa diócesis y multiplica las obras de caridad, creando casas para prostitutas arrepentidas, albergues nocturnos, asistencia para los pobres... en medio de aquellas obras de caridad entre los pobres, la Divina Providencia dispuso que tuviese el consuelo de dar la Primera Comunión a San Luis Gonzaga. 




                Después de fundar en Milán una casa de convalecencia, San Carlos partió a Monte Varallo para hacer su retiro espiritual anual. Antes de partir, había predicho a varias personas que le quedaba ya poco tiempo de vida.

                En efecto, el 24 de Octubre de 1584 se sintió enfermo y, el 29 del mismo mes, partió de regreso a Milán, a donde llegó el día de los Fieles Difuntos. La víspera había celebrado su última Misa en Arona, su ciudad natal. Una vez en el lecho, pidió los últimos sacramentos y los recibió de manos del arcipreste de su Catedral. 

                Al principio de la noche del 3 al 4 de Noviembre, murió apaciblemente, mientras pronunciaba las palabras "Ecce venio". No tenía más que cuarenta y seis años de edad. La devoción al Santo Cardenal se propagó rápidamente. En 1601, el Cardenal Baronio, quien le llamó "un segundo Ambrosio", mandó al clero de Milán una orden de Clemente VIII para que, en el aniversario de la muerte del Arzobispo, no celebrasen Misa de requiem, sino una Misa solemne.

                Proclamado Beato por el Papa Clemente VIII en 1602, fue solemnemente Canonizado por el Papa Paulo IV el 1 de Noviembre de 1610. Tres siglos más tarde, otro Santo, el Papa San Pío X, festejaría el Tercer Centenario de esta Canonización escribiendo la Encíclica Editae Saepe, donde afirmó que San Carlos Borromeo es aún "...modelo del rebaño y los pastores en los tiempos modernos, defensor y asesor incansable de la Verdadera Reforma Católica."




sábado, 3 de noviembre de 2018

REINA DEL BENDITO PURGATORIO. Primer Sábado de Mes, dedicado a desagraviar al Inmaculado Corazón de María


                 Nuestra Santa Madre la Virgen nos cuida y protege aquí en este mundo; vela por nuestros intereses espirituales y materiales, nos lleva a Cristo cuando de Él nos apartamos, nos resulta de Ejemplo continuo de humildad y entrega... pero no sería buena Madre la Virgen María si descuidara el destino de nuestra alma tras la muerte corporal. Como Reina del Universo que es por derecho, también es Reina del Bendito Purgatorio. Si en esta vida mortal intercede por nosotros, ¿será menor Su intercesión en la Cárcel de Amor que es el Purgatorio?




                Si la Virgen nos acunó en esta vida como lo hizo con Su Divino Hijo en el pesebre de Belén, ¿no cuidará del estado de nuestra alma si vamos al Purgatorio?. Son muchas y diversas las revelaciones privadas que almas místicas han recibido sobre el papel intercesor de la Virgen María en el Purgatorio, y que poco a poco espero ir trayendo al blog a lo largo del mes de Noviembre.

                Un interesante episodio en la Historia de las Apariciones Marianas, viene a confirmar esto que he dicho: en el transcurso de las Apariciones de la Santísima Virgen en Fátima, Nuestra Señora insistió en rezar por las Almas retenidas en el Bendito Purgatorio.

                Así vemos como el día de la Primera Aparición, el trece de Mayo de 1917, la niña Lucía Dos Santos, le pregunta a La Señora si ella y sus primos, Francisco y Jacinta irán al Cielo; tras contestar afirmativamente la Virgen, Lucía insiste y le pregunta por una amiga que había muerto hacía poco:

                   -"¿Y Amelia?"

               A lo que Nuestra Señora, grave, contestó:

                   -"Estará en el Purgatorio hasta el fin del mundo."

               Apreciamos aquí dos tremendas realidades: la primera de ellas es que Nuestra Señora está pendiente de las Almas retenidas en el Purgatorio, ya que conoce perfectamente la situación de la difunta por la que le ha preguntado Lucía; la segunda realidad que constatamos es que algunas de esas Almas, estarán penando en el Purgatorio hasta el fin del mundo. En este contexto es en el que debemos entender la oración que la Virgen Santa pidió que se rezara tras cada Misterio del Rosario.




-“Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del Infierno...”

                 Aquí se pide para que todos nos libremos del Infierno particularmente aquellos que están en más peligro de caer en él.

-“Lleva a todas las Almas al Cielo, especialmente a las más necesitadas.

                En la oración original Lucía usó el término ALMINHAS, que en portugués se emplea para designar a las Ánimas Benditas; por tanto, en la oración pedimos por aquellas Almas que estarán mucho tiempo en el Purgatorio y de las que nadie se acuerda, que son las que más lo necesitan.

               Es también aceptable otra lectura de la misma oración, que interpreta que esas Almas por las que se solicita sean llevadas al Cielo, son aquellas personas que están en vías de conversión

                Tengamos claro entonces que la Jaculatoria u Oración que pidió Nuestra Señora de Fátima para rezar tras cada Misterio del Rosario, hace referencia a la salvación de las almas por medio de la conversión, así como al alivio y liberación de las que se están purificando en el Purgatorio; para lograr la salvación en este mundo es necesario el ARREPENTIMIENTO y la CONVERSIÓN DE COSTUMBRES, de lo contrario continuaremos en la misma senda del pecado, siendo impenitentes y despreciando la Misericordia de Dios.



RECUERDA QUE HOY ES PRIMER SÁBADO DE MES...




viernes, 2 de noviembre de 2018

CONMEMORACIÓN DE LOS FIELES DIFUNTOS, las Almas retenidas en el Bendito Purgatorio


            Hoy es un día de maternal y amorosa solicitud de la Santa Iglesia Católica por sus Difuntos. También el pensamiento de un día consagrado al recuerdo de los muertos es muy antiguo; ya San Isidoro de Sevilla , hacia el año 600 escribiendo su regla monástica, señalaba un día concreto, el que sigue a Pentecostés, para ofrecer Misas y sacrificios por todos los hermanos desaparecidos. Cuando los Cluniacenses entraron en España a finales del siglo X, encontraron en estas tierras hispánicas la hermosa tradición de rezar por los Fieles Difuntos, y así, el Abad de Cluny, San Odilón, que murió en 1048, la extendió a todos los monasterios de la Orden Benedictina y de ahí a todas las iglesias de Occidente.

                Entremos nosotros en el espíritu de nuestra Madre la Santa Iglesia y recordemos este día a nuestros Difuntos con un amor afectivo y efectivo; Ellos sufren ahora en el lugar de la purificación, tienen que expiar por medio del dolor la pena de sus pecados. La Iglesia conoce la necesidad, el desamparo y la impotencia en que se encuentran y llena de compasión por estas pobres Almas, quiere que nosotros nos asociemos cordialmente a esta compasión suya.



               
                 Pero esta compasión ha de ser como decimos, efectiva; podemos ayudar a nuestras Hermanas del Purgatorio con la oración, con la limosna, con el ofrecimiento de nuestras obras y sobre todo, con el Santo Sacrificio de la Misa. Por esta razón, la Iglesia ha dispuesto que cada sacerdote pueda celebrar hoy hasta tres Misas, a las que cualquier seglar se puede asociar, presente o no en donde se celebren estas Misas, a fin de que esa unión espiritual sea como un verdadero torrente de gracias y consuelos en el Bendito Purgatorio.

                 Esta unión con nuestras Hermanas las Almas del Purgatorio se basa en una Verdad de Fe, en un Dogma que todo católico está obligado a creer: el Dogma de la Comunión de los Santos; vemos continuamente esa trabazón misteriosa que existe entre la Iglesia Triunfante (El Cielo), la Militante (Visible en la tierra) y la Iglesia Purgante, y nos sentimos envueltos en la red de ese doble deber de Caridad y de Justicia, que fluye naturalmente de nuestra misma incorporación al Cuerpo Místico mediante el Santo Bautismo.




                 No olvidemos pues, en este Mes del Purgatorio, a todas aquellas personas que un día pasaron por nuestra vida y que ya partieron...¿cuántos estarán aún penando en el Purgatorio por sus culpas que no expiaron? Ten la caridad de hacer memoria de aquellas buenas personas, de tus familiares, amigos, conocidos... ¡cuántos habrán muerto sin total arrepentimiento, sin pagar sus culpas!. De ti depende su descanso eterno o que su castigo cese y vayan pronto a la Presencia de Dios, donde ten por seguro tendrán un recuerdo hacia ti. 



LOS TRES CONSUELOS 
que podemos ofrecer desde este mundo
por las Benditas Ánimas del Purgatorio


PRIMER CONSUELO: 
EL SANTO SACRIFICIO DE LA MISA 

                Para las Benditas Ánimas del Purgatorio, una sola Misa es de infinito valor. Los teólogos dividen en tres partes el fruto espiritual del Sacrificio del Altar:

- Una parte va en beneficio de todos los miembros.

- Otra parte va en ventaja del Sacerdote que celebra.

- La tercera parte va en provecho de por quien se celebra, y esta parte es aplicable a las Almas Purgantes. Pero no basta celebrar una sola Misa por los difuntos, es necesario hacer celebrar muchas.


        

               Procura a lo largo de este mes de Noviembre destinar cierta cantidad de dinero, según tus posibilidades, como estipendios para celebrar Misas por tus Difuntos y por las Almas del Purgatorio en general; es un dinero bien invertido, pues el valor del dinero es nada frente a la multitud de gracias que podemos conseguir para las Almas del Purgatorio y para nosotros que le hacemos la caridad de ayudarlas.

SEGUNDO CONSUELO: 
LA ORACIÓN

        Es como un refrigerio que de nuestra alma sube al Cielo. También una simple invocación, una jaculatoria, un sacrificio, un acto breve de amor a Dios, tienen una eficacia extraordinaria de sufragio. Entre las oraciones que podemos rezar prevalecen: el “Oficio de los Difuntos”, el Salmo 50, el Vía Crucis, y sobre todo, el Santo Rosario. A todas estas u otras oraciones hay que agregar la Santa Confesión y Comunión Sacramental ( o espiritual, que se puede hacer siguiendo el modelo de la estampa "Comunión Espiritual, de este blog); es necesario además, que en ocasión de la muerte de una persona querida, todos los parientes se confiesen y comulguen por el alma.




TERCER CONSUELO: LAS INDULGENCIAS

        La Indulgencia es una remisión de una pena temporal, adeudada por los pecados, que la Iglesia concede bajo ciertas condiciones al alma en gracia, aplicándole los méritos y las satisfacciones abundantes de Nuestro Redentor Jesucristo, de la Virgen Nuestra Señora y de los Santos, los cuales constituyen su Tesoro y por lo cual anulan sobre la tierra en todo o en parte la deuda de un alma anulándola también en el Cielo. Hay indulgencia “Plenaria” y “Parcial”. Para ganar la indulgencia es necesario estar en estado de gracia y tener la intención de ganarla. Por la Comunión de los Santos podemos socorrer a los Difuntos, la Iglesia nos da la facultad de aplicarles este inmenso tesoro de misericordia, reduciendo así sus penas que son la satisfacción de las culpas cometidas durante la vida presente.





jueves, 1 de noviembre de 2018

FESTIVIDAD DE TODOS LOS SANTOS Y BIENAVENTURADOS


                La Festividad de Todos los Santos tiene su origen en la dedicación que del Panteón (templo dedicado a todos los dioses romanos) hizo el Papa Bonifacio IV a Nuestra Señora y a Todos los Santos, el 13 de Mayo del año 609. El Papa Gregorio IV extendió esta Festividad a toda la Iglesia Católica.

                Esta importante Fiesta sigue a la de Jesucristo Rey por ser Él su cumbre y su corona, y es que desde siempre, la Santa Iglesia ha tributado veneración a aquellas almas que supieron imitar fielmente a Nuestro Señor; son los Santos como pequeños faros que nos guían por el camino pedregoso de esta vida. Aquellas Almas Bienaventuradas, amaron la pobreza, fueron mansos, pero al tiempo celosos apóstoles de la Gloria de Dios; muy pocos son los que han sido elevados a los altares, pues la mayoría de los Santos han pasado desapercibidos ante los míseros ojos humanos.


            Como preludio al día de Todos los Fieles Difuntos, siguiendo la Tradición de la Iglesia Católica, invitamos a todos nuestros amigos y lectores a rezar el Santo Rosario, a ser posible sus Quince Misterios, por las Benditas Ánimas retenidas en el Purgatorio.



             

REFLEXIÓN MUY APROPIADA PARA HOY
SOBRE LA SANTIDAD CRISTIANA
  

            El Espíritu Santo va iluminando a las personas espirituales los medios para llegar a la santidad. Les enseña a cumplir aquello que decía San Pablo: 

"Castigo mi cuerpo y lo reduzco a servidumbre, 
no sea que enseñando a otros el camino de la Santidad,
 yo me quede sin llegar a conseguirla" 

( San Pablo, 1 Corintios, cap, 9, vers. 27)

            A las almas que desean llegar a la santidad, el Divino Espíritu les recuerda frecuentemente aquellas palabras de Jesús: 

"Si alguien quiere venir conmigo, niéguese a sí mismo,
 acepte su cruz de sufrimientos de cada día, y sígame"

 (Evangelio de San Mateo, cap. 16, vers. 24)

          Y les invita a seguir a Cristo imitando Sus Santos ejemplos, venciéndose así mismo, y aceptando con paciencia las adversidades. Para esto les será de enorme utilidad el frecuentar los Sacramentos, especialmente el de la Penitencia y el de la Eucaristía. Éstos les permitirán conseguir nuevo vigor y adquirir fuerzas y energías para luchar contra los enemigos de la Santidad. 

           Existen almas imprudentes que consideran como lo más importante para adquirir la perfección y la santidad, el dedicarse a obras exteriores.





           Algo dañoso y perjudicial. Para muchas almas el dedicarse totalmente a obras exteriores les hace más daño que bien para su espíritu, no porque esas obras no sean buenas y recomendables, sino porque se dedican de manera tan total a ellas que se olvidan de lo esencial y más necesario que es reformar sus pensamientos, sus sentimientos y actitudes, no dejar que sus malas inclinaciones se desborden libremente; éstas les exponen a muchas trampas y tentaciones de los enemigos del alma. (En este caso sí que se podría repetir la frase que San Bernardo le escribió a su antiguo discípulo Eugenio, que era Sumo Pontífice en ese entonces: "Malditas ocupaciones" las que te pueden apartar de la vida espiritual y la santificación de tu alma).

           Una trampa. Los enemigos de nuestra salvación, viendo que la cantidad de ocupaciones que nos atraen y nos apartan del verdadero camino que lleva a la Santidad, no sólo nos animan a seguirlas practicando, sino que nos llenan la imaginación de quiméricas y falsas ideas, tratando de convencernos de que por dedicarnos a muchas acciones exteriores ya con eso nos estamos ganando un maravilloso paraíso eterno (olvidando lo que decía un Santo: "Ojalá se convencieran los que andan tan ocupados y preocupados por tantas obras exteriores, que mucho más ganarían para su propia Santidad y para el bien de los demás, si se dedicaran un poco más a lo que es espiritual y sobrenatural; de lo contrario todo será lograr poco, o nada, o menos que nada, pues sin vida espiritual se puede hasta llegar a hacer más daño que bien"). 


           Otro engaño. Existe otra trampa contra nuestra vida espiritual, es que durante la oración se nos llene la cabeza de pensamientos grandiosos y hasta curiosos, raudales acerca de futuros apostolados y trabajos por las almas, y en vez de dedicar ese tiempo precioso a amar a Dios, a adorarlo, a pensar en Sus perfecciones, a darle gracias y a pedirle perdón por nuestros pecados, nos dediquemos a volar como varias mariposas por un montón de temas que no son oración, y aun como moscardones a volar con la imaginación, por los basureros de este mundo. 



EL COMBATE ESPIRITUAL
Padre Lorenzo Scúpoli





Novena en sufragio de las Benditas Almas del Purgatorio. Día 9 Nuestro poco amor a Dios




ACTO DE CONTRICIÓN

             Señor mío Jesucristo Dios y hombre verdadero…



OFRECIMIENTO DE LA NOVENA:

            Miradnos, Trinidad Santísima, postrados delante de vuestra Divina Majestad, confundidos y humillados por nuestros pecados, que nos hacen indignos de estar ante Vuestra Presencia Soberana; más, confiando en Vuestra Bondad Infinita, nos atrevemos a pedir misericordia por las Almas del Purgatorio, tan amadas de Vos.


             A Vos, Padre Eterno, que creasteis las almas de la nada; a Vos Hijo Unigénito, que las redimisteis con Vuestra Sangre Preciosísima; a Vos, Espíritu de Amor, que las santificasteis con la gracia, os pedimos clemencia y piedad por aquellas Almas, Hermanas nuestras que sufren resignadas los tormentos del Purgatorio. 


             Particularmente os pedimos misericordia por aquellas por las cuales tenemos mayor obligación de orar; por las Almas de nuestros parientes, amigos y bienhechores; por las Almas de aquellos que recibieron de nosotros mal ejemplo u ocasión de pecar; por las más abandonadas, que no reciben ningún recuerdo ni sufragio de los vivos; por las que fueron más devotas del Purgatorio; por las Almas de nuestra Parroquia, y por aquellas que Vos, ¡Oh Dios mío! Más queréis y amáis.


              Os suplicamos que entre éstas queráis contar el alma de… (aquí encomiéndese a Dios el alma por la cual más especialmente se ofrecen los devotos obsequios de esta Novena).


             A todos, Señor, dadles pronto el lugar de la luz; y por sus ruegos y nuestras oraciones quered reunirnos un día en la Patria Celestial por toda la Eternidad. Amén.



ORACIÓN A MARÍA SANTÍSIMA:

             Vos, Madre Nuestra amantísima, invocamos por Intercesora, esperando obtener por vuestros méritos lo que por nuestras solas oraciones no nos atreveríamos a esperar.


             Vos, que sois Madre de todos, a todos protegednos, y librad con vuestros ruegos, a las Santas Almas del Purgatorio, por las cuales ofrecemos esta Novena.




TERMINAMOS LA NOVENA CON LAS SIGUIENTES ORACIONES,
COMPUESTAS POR SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO

Oración a Jesucristo para obtener Su Misericordia 

¡Oh Jesús Dulcísimo! Por el sudor de Sangre que derramasteis en el Huerto de Getsemaní, tened piedad de las Bienaventuradas Almas del Purgatorio.

          - Respuesta: Tened piedad, Señor, tened piedad.

¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los terribles dolores que sufristeis en vuestra cruel flagelación, tened piedad de estas Almas.

          - R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los terribles dolores que os causaron en vuestra coronación de espinas, tened piedad de estas Almas.

          - R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sufristeis al llevar la Cruz hasta el Calvario, tened piedad de estas Almas.

          - R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sufristeis en vuestra cruelísima crucifixión, tened piedad de estas Almas.

          - R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sentisteis en vuestra amarguísima Agonía, clavado en el árbol de la Cruz, tened piedad de estas Almas.

          - R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

-¡Oh Jesús Dulcísimo! Por el inmenso dolor que sufristeis  al entregar vuestra Alma Santísima, tened piedad de estas Almas.


AHORA SE REZAN
1 Padrenuestro, 1 Avemaría y 1 Gloria, cinco veces,
por cada una de las cinco principales Llagas de Nuestro Señor
(pies, costado, manos y corona de espinas;
 las Llagas de los pies se unen como una misma Herida)


“El alma que durante su vida ha honrado y aplicado
 las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo, y las ha ofrecido al Padre Eterno 
por las Almas del Purgatorio, será acompañada en el momento de la muerte 
por la Santísima Virgen y los Ángeles.

 Revelación de Nuestro Señor a Sor Marie Marta Chambón


ORACIÓN FINAL:

               ¡Oh Almas Santas! Por vosotras hemos rogado; pero ya que tan amadas sois del Señor, ya que tenéis la seguridad de no perderle, rogad por nosotros, miserables mortales, expuestos todavía al peligro de condenarnos y de perderle para siempre. 



  (Aquí puede cada uno pedir la gracia especial que desea obtener por intercesión de las Almas del Purgatorio)



miércoles, 31 de octubre de 2018

NECESARIA REPARACIÓN ESTA NOCHE




ALTO Y CLARO






Novena en sufragio de las Benditas Almas del Purgatorio. Día 8 Inmensidad de la pena de daño




ACTO DE CONTRICIÓN

             Señor mío Jesucristo Dios y hombre verdadero…



OFRECIMIENTO DE LA NOVENA:

            Miradnos, Trinidad Santísima, postrados delante de vuestra Divina Majestad, confundidos y humillados por nuestros pecados, que nos hacen indignos de estar ante Vuestra Presencia Soberana; más, confiando en Vuestra Bondad Infinita, nos atrevemos a pedir misericordia por las Almas del Purgatorio, tan amadas de Vos.


             A Vos, Padre Eterno, que creasteis las almas de la nada; a Vos Hijo Unigénito, que las redimisteis con Vuestra Sangre Preciosísima; a Vos, Espíritu de Amor, que las santificasteis con la gracia, os pedimos clemencia y piedad por aquellas Almas, Hermanas nuestras que sufren resignadas los tormentos del Purgatorio. 


             Particularmente os pedimos misericordia por aquellas por las cuales tenemos mayor obligación de orar; por las Almas de nuestros parientes, amigos y bienhechores; por las Almas de aquellos que recibieron de nosotros mal ejemplo u ocasión de pecar; por las más abandonadas, que no reciben ningún recuerdo ni sufragio de los vivos; por las que fueron más devotas del Purgatorio; por las Almas de nuestra Parroquia, y por aquellas que Vos, ¡Oh Dios mío! Más queréis y amáis.


              Os suplicamos que entre éstas queráis contar el alma de… (aquí encomiéndese a Dios el alma por la cual más especialmente se ofrecen los devotos obsequios de esta Novena).


             A todos, Señor, dadles pronto el lugar de la luz; y por sus ruegos y nuestras oraciones quered reunirnos un día en la Patria Celestial por toda la Eternidad. Amén.



ORACIÓN A MARÍA SANTÍSIMA:

             Vos, Madre Nuestra amantísima, invocamos por Intercesora, esperando obtener por vuestros méritos lo que por nuestras solas oraciones no nos atreveríamos a esperar.


             Vos, que sois Madre de todos, a todos protegednos, y librad con vuestros ruegos, a las Santas Almas del Purgatorio, por las cuales ofrecemos esta Novena.




TERMINAMOS LA NOVENA CON LAS SIGUIENTES ORACIONES,
COMPUESTAS POR SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO

Oración a Jesucristo para obtener Su Misericordia 

¡Oh Jesús Dulcísimo! Por el sudor de Sangre que derramasteis en el Huerto de Getsemaní, tened piedad de las Bienaventuradas Almas del Purgatorio.

          - Respuesta: Tened piedad, Señor, tened piedad.

¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los terribles dolores que sufristeis en vuestra cruel flagelación, tened piedad de estas Almas.

          - R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los terribles dolores que os causaron en vuestra coronación de espinas, tened piedad de estas Almas.

          - R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sufristeis al llevar la Cruz hasta el Calvario, tened piedad de estas Almas.

          - R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sufristeis en vuestra cruelísima crucifixión, tened piedad de estas Almas.

          - R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sentisteis en vuestra amarguísima Agonía, clavado en el árbol de la Cruz, tened piedad de estas Almas.

          - R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

-¡Oh Jesús Dulcísimo! Por el inmenso dolor que sufristeis  al entregar vuestra Alma Santísima, tened piedad de estas Almas.



AHORA SE REZAN
1 Padrenuestro, 1 Avemaría y 1 Gloria, cinco veces,
por cada una de las cinco principales Llagas de Nuestro Señor
(pies, costado, manos y corona de espinas;
 las Llagas de los pies se unen como una misma Herida)


“Mis Santas Llagas son un bálsamo reconfortante
 en el sufrimiento”.


 Revelación de Nuestro Señor a Sor Marie Marta Chambón


ORACIÓN FINAL:

               ¡Oh Almas Santas! Por vosotras hemos rogado; pero ya que tan amadas sois del Señor, ya que tenéis la seguridad de no perderle, rogad por nosotros, miserables mortales, expuestos todavía al peligro de condenarnos y de perderle para siempre. 




  (Aquí puede cada uno pedir la gracia especial que desea obtener por intercesión de las Almas del Purgatorio)