lunes, 18 de junio de 2018

LA APARICIÓN DE SAN MIGUEL en la aldea de Garabandal


               El Arcángel del Apocalipsis fue el elegido para manifestar el Mensaje de Nuestra Señora en Garabandal; San Miguel se convirtió en el celestial Mensajero que avisaría a las niñas videntes -como ocurriera en Fátima (1) - de la próxima visita de Nuestra Señora.

         


          San Sebastián de Garabandal es una típica aldea española, formada por apenas ochenta familias, situada en un recóndito paraje de los Picos de Europa en Santander, muy cerca de la frontera con Asturias. La tarde del 18 de Junio de 1961, cuatro niñas, Conchita González, Mari Loli Mazón y Jacinta González de doce años de edad y Mari Cruz González de once, se encontraban en el sitio llamado "la calleja", comiendo muy entretenidas las manzanas que habían bajado del manzano de la casa del maestro sin permiso. 

             Un ruido semejante aun trueno les hizo levantar la vista. En ese momento vieron un ángel resplandeciente de luz, el cual, poco después, desapareció de repente sin decir palabra. Las niñas, muy asustadas, corrieron a la iglesia de la aldea. La palidez de sus rostros suscitó cierta curiosidad; ellas contestaron que habían visto al ángel, dando así a conocer la misteriosa aparición. Durante el transcurso de los próximos doce días, el ángel volvió a aparecérseles ocho veces más. El 1 de Julio les anuncia que al día siguiente, domingo, se les aparecería la Virgen bajo la advocación del Carmen.

            Como la noticia se propagó velozmente, el Domingo 2 de Julio de 1961, numerosas personas, entre ellas varios sacerdotes, acudieron a la aldea para presenciar el anunciado acontecimiento. Alrededor de las 6:00 pm, las niñas se encaminaron hacia el lugar donde se les había aparecido el ángel anteriormente, pero, poco antes de llegar, la Santísima Virgen se les aparece acompañada de dos ángeles idénticos como gemelos, uno a cada lado. Las niñas reconocieron a uno de ellos por ser el mismo que se les había aparecido antes, el cual sería identificado posteriormente como San Miguel Arcángel.




             A la altura de la Virgen se percibía un ojo grande que parecía el ojo de Dios, símbolo de la constante misericordia de Dios sobre nosotros. El tono de la conversación de las niñas con la madre del cielo fue familiar y espontáneo. Por último, la Virgen rezó el rosario con ellas para enseñarlas a rezarlo bien. La Madre de Dios continuaría apareciéndose durante los próximos cuatro años (hasta Noviembre de 1965), y con frecuencia varias veces al día. Se calcula que el número de las apariciones asciende a dos mil.

             Desde el inicio, las niñas comenzaron, a petición de la Virgen, a presentarle objetos -al principio piedrecillas del camino- para que Ella los besase. El público al darse cuenta, comenzó a darle a las videntes distintos objetos, corno rosarios, crucifijos, medallas y anillos de matrimonio. La gente a veces colocaba esos objetos encima de una mesa o los hacían llegar a las niñas por medio de terceros; pero invariablemente, éstas, guiadas por la Virgen Santísima durante el éxtasis devolvían el objeto apropiado a su dueño respectivo sin equivocarse. Antes de su última visita a Garabandal, Nuestra Señora le había pedido a Conchita que trajese objetos para Ella besarlos. Después de hacerlo le dijo: "Mi Hijo, por medio de este beso que ha dado aquí, hará prodigios; repártelos a los demás". Promesa que no ha dejado de cumplirse, ya que son innumerables las conversiones y las curaciones de orden físico que en los cinco continentes se atribuyen a la intercesión de la Virgen por medio de Su beso.



Medalla que contiene un trocito de un Misal besado
por la Virgen durante las Apariciones de Garabandal




NOTAS:

     1) Los niños videntes de Fátima, Lucía, Francisco y Jacinta, fueron agraciados con la visita de un ángel en la primavera de 1916, un año antes de la primera Aparición de Nuestra Señora. En esta primera ocasión, el ángel se dio a conocer como "el Ángel de la Paz".

     En la segunda Aparición, el ángel manifestó a los niños que era "el Ángel de Portugal", el Custodio de la Patria lusa; tradicionalmente se ha creído que San Miguel, en su calidad de Jefe de los Ejércitos Celestiales, es el Custodio y Protector de las Naciones, pues así se le manifestó el Arcángel al Profeta Daniel cuando le dijo que él era el Guardián de Israel.




MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 18: Día de Paz



Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


          Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

          En el nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

          Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 18: Día de Paz

          "No saben Mis almas cómo descansa Mi Corazón entrando en el suyo, pequeño y miserable pero todo mío. No me importan las miserias, lo que quiero es el amor. No me importan las flaquezas, lo que quiero es la confianza. Estas son las almas que atraen al mundo la misericordia y la paz."

       "Descansa en Mí y mi paz como Yo descanso en tus sufrimientos. Yo soy la Paz. Como vivo y reino en ti, tú vivirás en paz: soy el Dios de la Paz."



(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la 



“Yo te glorifico, Padre mío, porque has tenido encubiertas estas cosas 
a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeños” 

(Evangelio de San Mateo, capítulo 11, versículo 25)

domingo, 17 de junio de 2018

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 17: Día de Olvido de sí



Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


          Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

          En el nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

          Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 17: Día de Olvido de sí

          "Vengo a descansar en ti, olvídate de ti misma y consuélame; quiero que me ames de tal modo y con tal ardor que no te acuerdes de ti para nada y sólo Yo ocupe tus pensamientos y tus deseos."

       "Te quiero tan olvidada de ti misma y tan abandonada a Mi Voluntad que no te pasaré la más mínima imperfección sin avisarte. El amor da fuerza, pero el alma ha de olvidarse de sí misma. Cuanto más desaparezcas más seré Yo tu vida y tú serás Mi Cielo donde descansaré."



(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la 



“Yo te glorifico, Padre mío, porque has tenido encubiertas estas cosas 
a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeños” 

(Evangelio de San Mateo, capítulo 11, versículo 25)

sábado, 16 de junio de 2018

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 16: Día de la Ofrenda



Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


          Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

          En el nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

          Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 16: Día de la Ofrenda

          "Cuando un alma tiene generosidad bastante para darme gusto en todo lo que le pido, recoge un gran tesoro para sí y para las almas. Ofrece tu vida, aunque seas imperfecta, para que las almas escogidas entiendan qué misión tan hermosa pueden realizar con sus obras ordinarias, con su trabajo continuo."

       "Quiero que me lo ofrezcas todo, aún lo más pequeño, para compensar el dolor que me causan las ofensas de las almas. Unida a Mí te ofrecerás a Mi Padre a fin de alcanzar perdón para muchas almas."



(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la 



“Yo te glorifico, Padre mío, porque has tenido encubiertas estas cosas 
a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeños” 

(Evangelio de San Mateo, capítulo 11, versículo 25)

viernes, 15 de junio de 2018

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 15: Día de la Eucaristía



Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


          Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

          En el nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

          Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 15: Día de la Eucaristía

          "La Eucaristía es invención del Amor, es vida y fuerza de las almas, remedio de todas las enfermedades, viático para el paso del tiempo a la eternidad. Los pecadores encuentran en ella la vida de las almas, las almas tibias el verdadero calor, las almas puras, suave y purísimo néctar, las fervorosas su descanso y el remedio para acallar todas sus ansias, las perfectas, alas para elevarse a mayor perfección."

       "¡Cuánto deseo que los hombres me abran su corazón y me encierren en él para que este fuego que devora el Mío, los abrase y fortalezca."



(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la 



“Yo te glorifico, Padre mío, porque has tenido encubiertas estas cosas 
a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeños” 

(Evangelio de San Mateo, capítulo 11, versículo 25)

TU NOMBRE INSCRITO EN EL CORAZÓN DE JESÚS


Las consoladoras Promesas que Nuestro Señor anunciara
 a Su confidente, Santa Margarita María de Alacoque




PROMESAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
a Sus devotos y propagadores


   1 Les daré todas las gracias necesarias para su estado de vida.

   2 Les daré paz a sus familias.

   3 Las consolaré en todas sus penas.

   4 Seré su refugio durante la vida y sobre todo a la hora de la muerte.

   5 Derramaré abundantes bendiciones en todas sus empresas.

   6 Los pecadores encontrarán en Mi Corazón un océano de misericordia.

   7 Las almas tibias se volverán fervorosas.

   8 Las almas fervorosas harán rápidos progresos en la perfección.

   9 Bendeciré las casas donde Mi imagen sea expuesta y venerada.

   10 Otorgaré a aquellos que se ocupan de la salvación de las almas el don de mover los corazones más endurecidos.

   11 Grabaré para siempre en Mi Corazón los nombres de aquellos que propaguen esta devoción.

   12 Yo te prometo, en la excesiva misericordia de Mi Corazón, que Su Amor Omnipotente concederá a todos aquellos que comulguen Nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final: No morirán en desgracia Mía, ni sin recibir sus Sacramentos, y Mi Corazón Divino será Su refugio en aquél último momento.



jueves, 14 de junio de 2018

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 14: Día de sufrimiento



Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


          Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

          En el nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

          Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 14: Día de sufrimiento

          "El alma que ama desea sufrir y el sufrimiento aumenta el amor. El amor y el sufrimiento unen al alma estrechamente con Dios hasta hacerla una misma cosa con Él. Las almas que sufren con amor verán grandes cosas."

       "Ya que estás dispuesta a sufrir, vamos a sufrir los dos. No tengas miedo de sufrir, es un tesoro para ti y para las almas. Cuando sufres eres Mi consuelo y Mi descanso."



(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la 



“Yo te glorifico, Padre mío, porque has tenido encubiertas estas cosas 
a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeños” 

(Evangelio de San Mateo, capítulo 11, versículo 25)

EL CORAZÓN EUCARÍSTICO DE JESÚS, permanecerá con nosotros hasta el fin de los siglos





                El 22 de Enero de 1854, una religiosa escuchó de labios de Nuestro Señor estas palabras: “¡Cuántas almas hay que me rodean y no me consuelan! Mi Corazón ansia amor, como el pobre pide pan. Es mi Corazón Eucarístico: ¡haz que se le conozca y se le ame! ¡Extiende esta devoción!”


                El deseo de Nuestro Señor llegó a realizarse: la Devoción al Corazón Eucarístico de Jesús fue aprobada por Pío IX y por sus sucesores, se halla hoy día extendida y se practica en todo el mundo católico. Benedicto XV aprobó el 9 de Noviembre de 1921 Misa y Oficio propios, y asignó la fiesta del Corazón Eucarístico de Jesús, al Jueves siguiente a la Octava del Corpus.

               “La razón particular y el objeto de esta fiesta, que tiene su Oficio y Misa propios, es conmemorar el amor de Nuestro Señor Jesucristo en el Sacramento de la Eucaristía. Quiere la Iglesia por este medio excitar más y más a los fieles a que se acerquen confiados a este santísimo Misterio, y que los corazones ardan cada día más y más en las llamas de divina caridad que abrasaban al Sagrado Corazón de Jesús, cuando, por Su infinito Amor, instituyó la Santísima Eucaristía, en que ese mismo Divino Corazón los guarda y los ama, viviendo y morando con ellos, como ellos viven y moran en Él. Porque en este Sacramento de la Divina Eucaristía, Jesús se ofrece y se da a nosotros como Víctima, y compañero, y alimento y viático, y prenda de la gloria futura”.


Papa Benedicto XV, 9 de Noviembre de 1921



ÉL PERMANECE CON NOSOTROS


    
           En todas partes de la tierra, donde hay una Hostia consagrada en un Tabernáculo, incluso en las misiones más lejanas, Él permanece con nosotros como "el dulce Compañero de nuestro exilio".

           Él está en cada Tabernáculo "para esperarnos pacientemente, solícitos en descubrir, deseando que le recemos" .


          El Corazón Eucarístico de Jesús nos ha dado la Eucaristía como Sacrificio, para perpetuar en sustancia el Sacrificio de la Cruz en los Altares hasta el fin del mundo y para aplicarnos los frutos.

          Y en la Santa Misa, Nuestro Señor, quien es el Sacerdote principal , continúa ofreciéndoselo a nosotros. "El Cristo viviente no deja de interceder por nosotros", dice San Pablo (Hebreos 7:25).

          Lo hace especialmente en la Santa Misa, donde, según el Concilio de Trento, es el mismo sacerdote que continúa ofreciéndose a sí mismo a través de Sus ministros, de una manera no sangrienta, después de haber sido ofrecido de manera sangrienta en la Cruz.


         Esta oblación interna, siempre viva en el Corazón de Cristo, es como el alma del Santo Sacrificio de la Misa y le da su valor infinito. Cristo Jesús continúa ofreciendo a su Padre nuestras adoraciones, nuestras súplicas, nuestras reparaciones y nuestras acciones de gracia.

          Pero, sobre todo, siempre se ofrece la misma víctima pura, el mismo Cuerpo del Salvador que ha sido crucificado, y Su preciosa Sangre se vierte sacramentalmente sobre el altar , para continuar borrando los pecados del mundo.

          El Corazón Eucarístico de Jesús, dándonos el sacrificio de la Eucaristía, también nos dio el sacerdocio. Habiendo dicho a Sus Apóstoles: "Vengan en pos de mí, los haré pescadores de hombres" (Mc 1,16) y " No me han elegido a mí, pero los he elegido a ustedes y los he preparado para que vayan y lleven fruto y los suyos". la fruta permanece " (Jn 15,16) les ha dado, en la Cena, el poder de ofrecer el sacrificio eucarístico, diciendo:

          "Este es Mi Cuerpo, que se te ha dado: haced esto en memoria de Mí" (Lc 22, 19). Les dio el poder de la Sagrada Consagración, que renueva incesantemente el sacramento del amor. La Eucaristía, el sacramento del sacrificio, no puede, de hecho, se perpetuó sin el sacerdocio, y por eso la gracia del Salvador hace germinar y florecer con cada generación que pasa, después de casi dos mil años de vocaciones sacerdotales. Será así hasta el fin del mundo. 

Padre Garrigou Lagrange, OP







EL ÚLTIMO CARMELITA DEL DESIERTO DE LAS BATUECAS

   


      Desde hace unos años, compartimos en este blog extractos del libro “Con Dios a solas”, recopilación de pláticas pronunciadas por el Padre Valentín de San José, insigne Carmelita Descalzo, que murió en olor de santidad, con fama de perfecto religioso, en el Desierto de las Batuecas (España), tal día como hoy, un catorce de Junio, en 1989.

     El espíritu del Carmelo se haya condensado en sus páginas, que no deben ser leídas con frialdad o rapidez, sino con la serenidad y reflexión que merece un perfecto tratado de vida interior, donde a cada rato se saborea la doctrina teresiana y el ímpetu por el Amado, propio de San Juan de la Cruz.


     Y porque no debemos olvidar nunca que el alma de todo apostolado, es la oración, la vida interior, la vida en Dios y con Dios, el Padre Valentín nos enseña en "Con Dios a solas", que el espíritu de soledad e intimidad con Dios, a ejemplo del Profeta Elías, es el ideal para alcanzar a comprender lo que es en realidad el trato asiduo con Dios. 

     Espero lo vayáis leyendo con el mismo gusto que yo lo hice en su día, convencido que os ayudará a entender cuán necesario es para un católico militante tener bien cuidada su vida interior.

     He preferido extractarlo, como pequeñas reflexiones, que os pueden ayudar a meditar en la oración privada. Os recomiendo que leáis los extractos lentamente, saboreando cada frase, pues en cada una de ellas, encontraréis presencia de Dios. Las podéis encontrar fácilmente en la columna izquierda de este blog, en el INDICE DE TEMAS, por "Padre Valentín de San José".




Fuente en el Desierto de San José de las Batuecas
Salamanca, España


     Leamos ahora una breve semblanza espiritual de este buen carmelita, narrada por el Padre Matías del Niño Jesús:

     “Fue consejero habitual y confesor de la Madre Maravillas de Jesús y junto a ella, restauró el Desierto de Batuecas en 1950; de alguna manera, fueron “la Santa Teresa y el San Juan de la Cruz del siglo XX”. Predicador fogoso, confesor, director espiritual, Consejero Nacional de las Hermandades Ferroviarias y Director de la Orden Tercera del Carmen y Santa Teresa.

     Durante los últimos veinte años de su vida, vivió retirado en el Desierto de Batuecas que él había restaurado, dedicado de lleno a la oración y austeridad.

     La práctica de la presencia de Dios la recomendaba encarecidamente y en consecuencia él la practicaba con atención amorosa todo el día, realizase ocupaciones materiales o intelectuales. No conocía el ocio: oraba, leía, escribía o trabajaba el campo, intercalando ratos de adoración ante el sagrario , que era su devoción más ferviente.


     La oración mental fue una de las más destacadas características tanto en su ejercicio como en su enseñanza; sus libros más reeditados son precisamente los de la oración. En todos sus libros encomia reiteradamente el trato íntimo con Dios, con Jesucristo, la Virgen, los ángeles y los santos. Fue realmente un apóstol sobresaliente de la oración mental. Sus oraciones vocales, jaculatorias y devociones piadosas eran continuas todos los días.

     La vida interior de amor y atención amorosa al Señor era su ilusionada preocupación y al mismo tiempo ofreciéndose en súplicas incesantes, por la salvación y santificación de las almas, por la Santa Iglesia, por la auténtica renovación del Carmelo en el genuino espíritu de Santa Teresa y San Juan de la Cruz, cuya vida y doctrina conocía admirablemente, y por la tradicional España católica.”







     El Padre Valentín tenía por costumbre firmar todas sus obras bajo el simple pseudónimo de "Un Carmelita Descalzo”.  Más abajo, hacemos una relación de la mayoría de sus libros, donde se trasluce su profunda espiritualidad carmelitana.

Cómo tendré yo oración (de bolsillo) (5ª edición)


La inhabitación de Dios en el alma justa (4ª edición)

Días de intimidad con Dios en el Carmelo

Alegría de morir

Con Dios a solas  

Dios en mí

Oración mental según Santa Teresa (3ª edición)

Yo en Dios o el Cielo (2ª edición)

Mis conversaciones

La tertulia sobre la oración

La Divina Eucaristía

Penitencia y Oración

Al encuentro de Dios

La gracia deifica el alma

Ésos, vestidos de blanco, ¿Quiénes son? (F. Herrera y Valentín de San José). 

Escritos Intimos y Diario de Amor del Carmelita Fr. Valentín en el Desierto (Obra póstuma preparada por Fr. Matías del Niño Jesús)

Isabel la Católica Su Vida Su Santidad (2ª edición)



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miércoles, 13 de junio de 2018

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 13: Día de la Alegría



Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


          Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

          En el nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

          Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 13: Día de la Alegría

          "Si te ocupas de Mi Gloria, Yo me ocuparé de ti. Fijaré en tu alma Mi Reino de Amor y nadie podrá arrebatarte tu alegría. No te apures, Yo cuidaré de ti como una madre de su hijo pequeño. Yo soy la alegría de tu alma."

       "Te quiero pequeña, muy humilde, siempre sonriente, quiero que vivas siempre muy alegre. Escoge lo que más te cueste pero con gozo. Sírveme en paz y alegría y así honrarás Mi Corazón."



(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la 



“Yo te glorifico, Padre mío, porque has tenido encubiertas estas cosas 
a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeños” 

(Evangelio de San Mateo, capítulo 11, versículo 25)