sábado, 20 de julio de 2024

NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN Y SU BENDITO ESCAPULARIO. DÍA 20º "LA VIRGEN ME HA SALVADO"

 



ORACIONES INICIALES

               Por la señal de la Santa Cruz  de nuestros enemigos  líbranos Señor  Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén.

               ¡Oh Virgen Santísima Inmaculada, belleza y esplendor del Carmen! Tú, que miras con ojos de particular bondad al que viste Tu Bendito Escapulario, mírame benignamente y cúbreme con el manto de Tu maternal protección. Fortalece mi flaqueza con Tu Poder, ilumina las tinieblas de mi entendimiento con Tu Sabiduría, aumenta en mí la Fe, la Esperanza y la Caridad. Adorna mi alma con tales gracias y virtudes que sea siempre amada de Tu Divino Hijo y de Ti. Asísteme en vida, consuélame cuando muera en Tu amabilísima presencia, y preséntame a la Augustísima Trinidad como hijo y siervo devoto Tuyo, para alabarte eternamente y bendecirte en el Paraíso. Amén.


PARA MEDITAR HOY

               En 1940, un marino, encanecido en salitres y algas de todos los mares, narró este hecho: "En cierta ocasión la mar embravecida nos lanzaba a las costas africanas, amenazando estrellarnos contra una escollera. Una ola gigante arrastró a un joven grumete. El mayor de mis hijos, un hércules y un experto nadador, en un acto de caridad heroica, me dijo, santiguándose: -"Padre, voy a por él". Al mismo tiempo que yo le gritaba: -"¿Llevas puesto el Escapulario?" -"Sí, padre", contestó, lanzándose desde la proa... Los momentos fueron de indecible angustia. De rodillas sobre cubierta, juntamente con mi hijo el menor, contemplábamos, asidos fuertemente a las maromas de la nave, los esfuerzos titánicos y desesperados que hacía mi pobre hijo por llegar hasta el desdichado grumete, que estaba a punto de perecer. 

               Puse toda mi confianza en nuestra Madre Bendita del Carmen y le hice una promesa: comprar una imagen Suya para que fuese venerada por esta gente sencilla, buena y creyente; y el primer atún que pescase cada año fuese íntegro para fomentar Su culto y Su devoción. 

               Todo fue en un abrir y cerrar de ojos. Vi rasgarse una nube y, en un rompimiento como de gloria, la contemplé embelesado, extendiendo hacia mi pobre hijo Su Bendito Escapulario. Ya, entonces, nada temí; no sentía ni congoja ni ansiedad, estaba tranquilo y seguro de que se salvaría. No hacía otra cosa que rezar maquinalmente y de rutina la Salve, pero con una dulzura que parecía relamerme con miel los labios. Un minuto después, mi hijo traía consigo la preciosa carga del grumete salvado y se echaba en mis brazos, diciéndome: -"¡La Virgen me ha salvado!".


"Prodigios del Escapulario
por el Padre Rafael María López-Melús, O. Carm.


ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA
para pedir Su protección a través
del Bendito Escapulario




Reza ahora, despacio y con piedad TRES AVEMARÍAS
a Nuestra Santa Madre la Virgen del Carmen

JACULATORIA
para repetir con frecuencia hoy

Dulce Reina del Carmelo, si muero amándote a Ti,
qué pronto llegaré al Cielo, qué dulce será el morir.

               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén. 



viernes, 19 de julio de 2024

NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN Y SU BENDITO ESCAPULARIO. DÍA 19º "ELLA NO SE AHOGÓ"

 



ORACIONES INICIALES

               Por la señal de la Santa Cruz  de nuestros enemigos  líbranos Señor  Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén.

               ¡Oh Virgen Santísima Inmaculada, belleza y esplendor del Carmen! Tú, que miras con ojos de particular bondad al que viste Tu Bendito Escapulario, mírame benignamente y cúbreme con el manto de Tu maternal protección. Fortalece mi flaqueza con Tu Poder, ilumina las tinieblas de mi entendimiento con Tu Sabiduría, aumenta en mí la Fe, la Esperanza y la Caridad. Adorna mi alma con tales gracias y virtudes que sea siempre amada de Tu Divino Hijo y de Ti. Asísteme en vida, consuélame cuando muera en Tu amabilísima presencia, y preséntame a la Augustísima Trinidad como hijo y siervo devoto Tuyo, para alabarte eternamente y bendecirte en el Paraíso. Amén.


PARA MEDITAR HOY

               Manuel Castaños y Montijano, Coronel, escritor y académico de la Historia, natural de Mayagüez (Puerto Rico) escribía desde Toledo el 17 de Mayo de 1907: "Les recuerdo un hecho rigurosamente histórico, ocurrido en la isla de Puerto Rico y en la villa de Humacao, de cuyo departamento era mi padre Comandante militar. Existía en dicha villa un acaudalado comerciante francés, llamado Mr. Sandeau (amigo de mis padres), con su familia, compuesta de esposa y cinco hijas mozas. Cierto día acordaron éstas ir a bañarse, invitando a una amiga, joven piadosísima. Estando dentro del agua, observaron -las de Sandeau- que su amiga no se había quitado el Escapulario de la Virgen del Carmen; la zumbaron con bromas indiscretas, diciéndole: -"Todas nos vamos a ahogar menos tú". 

               De repente se desarrolló un fenómeno muy frecuente en aquellas bajas latitudes: una tromba marina en medio de un día sereno y cielo despejado. Aquel horrible meteoro produjo de improviso una resaca tal, que las seis jóvenes fueron arrastradas por ella mar adentro. 

               Un valiente pescador que presenció el suceso se arrojó con heroísmo a las olas y, dirigiéndose al grupo, sólo pudo asir con su mano izquierda un cordón. Tiró de él, y nadando bravamente contra la resaca, sacó a flote y puso en la playa a la remolcada, y resultó que el cordón era el del Escapulario, que había sido objeto de la mofa de sus amigas, que fueron pasto de los tiburones. 

               Los desolados padres, que en un momento perdieron para siempre a sus cinco hijas, de descreídos que eran se volvieron devotísimos de la Virgen del Carmen; adoptaron a la amiga, y fue su heredera".


"Prodigios del Escapulario
por el Padre Rafael María López-Melús, O. Carm.


ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA
para pedir Su protección a través
del Bendito Escapulario




Reza ahora, despacio y con piedad TRES AVEMARÍAS
a Nuestra Santa Madre la Virgen del Carmen

JACULATORIA
para repetir con frecuencia hoy

Dulce Reina del Carmelo, causa de nuestra alegría,
quiero cantar el consuelo de llamarte Madre mía.

               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén. 



jueves, 18 de julio de 2024

LXXVIII Aniversario de Sor María Consolata Betrone

 

               Pierina Betrone nació en Saluzzo (Cúneo, Italia) el 6 de Abril de 1903. Desde muy pequeña estuvo inclinada a la piedad, soñando con ser algún día misionera, por eso, hasta en tres ocasiones intentó consagrarse en congregaciones de vida activa, pero siempre aparecieron impedimentos que cortaron de raíz sus buenas intenciones.

               Su Confesor, el Padre Accomasso, le sugirió entonces entrar en el monasterio de Capuchinas de Turín. Pierina, obediente a la voz de su Director, solo acertó a decir "nada me atrae de las Capuchinas"; ingresó en el Monasterio el 17 de Abril de 1929, para tomar el hábito el 28 de Febrero de 1930, momento en el que tornó su nombre de pila por el de María Consolata.




               Fue precisamente en este día que se reveló el Sagrado Corazón de Jesús para rogarle: "Sólo te pido esto: un Acto de Amor continuo"

               A partir de ese momento, viviría una íntima unión con Aquél que es Rey y Centro de todos los corazones. Su nuevo nombre, Consolata, con el que empezaba su vida como Esposa de Cristo, sería el eje de su vida: consolar al Sagrado Corazón de Jesús por tantos pecados e indiferencias. Por eso se resolvió a vivir penitente y abnegada por la Voluntad de Dios, pero oculta a los ojos del mundo ya aún a los de sus Hermanas Capuchinas.

               El 8 de Abril de 1934 hizo los votos perpetuos; Consolata era fiel en sus diferentes labores, como cocinera, zapatera y portera. El 22 de Julio de 1939, sería destinada a la nueva fundación capuchina de Moriondo Moncalieri, donde desempeñó las funciones de enfermera y secretaria.

               Su unión con el Sagrado Corazón de Jesús la llevó a convertirse en "Cirenea" de Cristo, que le reveló Su dolor por un mundo cada vez más hundido en la ruindad y en la miseria del pecado. 

               Por eso, el Divino Corazón le enseñó un Acto de Amor sencillísimo que debía repetir frecuentemente, prometiéndole que cada vez que lo pronunciase salvaría el alma de un pecador y repararía mil blasfemias.

Jesús, María, os amo, salvad almas

               En esa simple fórmula se condesaban los tres amores de todo Cristiano: Nuestro Señor  Jesucristo, la Virgen Santísima y las almas por las que Cristo derramó Su Preciosa Sangre

                El Sagrado Corazón le reveló además:

Piensa en Mí y en las almas. 
En Mí, para amarme; 
en las almas, para salvarlas

 (22 de Agosto de 1934)

               Nuestro Señor le explicó que ese Acto de Amor, debía recitarlo "Día por día, hora por hora, minuto por minuto"(21 de Mayo de 1936). Y ese mismo Divino Corazón le insistía:

Consolata, di a las almas que prefiero 
un Acto de Amor a cualquier otro don 
que puedan ofrecerme; tengo sed de amor

(16 de Diciembre de 1935)

               El 24 de Septiembre de 1945 Sor Consolata pidió media jornada de reposo y se extendió. En Junio de 1939 se le escapó una frase de su pluma: "Me cuesta morir a pedacitos". En su oculta situación de enfermedad y la rigurosa vida de penitencia se sumarían en breve también los difíciles años de la segunda Guerra Mundial.



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               Consolata padecería literalmente el hambre, pero con la generosidad de siempre. Fue el último acto de amor: el que le costó la vida. En el invierno de 1944 su color cadavérico la traicionó. Por obediencia se sometió a una visita médica. El dictamen del médico fue simplemente: "Esta religiosa no tiene ninguna enfermedad: está extenuada".

              El 25 de Octubre de 1945 la radiografía descubrió la catástrofe en sus pulmones. El 4 de Noviembre partió hacia el sanatorio. Ahí permanecería hasta el 3 de Julio de 1946, cuando una ambulancia la llevaría de nuevo, consumida hasta lo imposible, al Monasterio de Moriondo. La Hermana muerte la visitó al alba del 18 de Julio.

               Que este Acto de Amor, "Jesús, María, os amo, salvad almas", sea nuestro primer pensamiento al despertar; durante el día repítelo frecuentemente, en casa, en la calle, mientras conduces... después de las oraciones de la noche, prueba a encontrar el sueño mientras repites con cariño el Acto de Amor.



NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN Y SU BENDITO ESCAPULARIO. DÍA 18º "SALVA A UN JOVEN DE UN SEGURO NAUFRAGIO"

 



ORACIONES INICIALES

               Por la señal de la Santa Cruz  de nuestros enemigos  líbranos Señor  Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén.

               ¡Oh Virgen Santísima Inmaculada, belleza y esplendor del Carmen! Tú, que miras con ojos de particular bondad al que viste Tu Bendito Escapulario, mírame benignamente y cúbreme con el manto de Tu maternal protección. Fortalece mi flaqueza con Tu Poder, ilumina las tinieblas de mi entendimiento con Tu Sabiduría, aumenta en mí la Fe, la Esperanza y la Caridad. Adorna mi alma con tales gracias y virtudes que sea siempre amada de Tu Divino Hijo y de Ti. Asísteme en vida, consuélame cuando muera en Tu amabilísima presencia, y preséntame a la Augustísima Trinidad como hijo y siervo devoto Tuyo, para alabarte eternamente y bendecirte en el Paraíso. Amén.


PARA MEDITAR HOY

               El Padre Bartolomé de la Ascensión refiere un prodigioso caso que la Virgen obró con un muchacho de unos catorce años, el cual determinó su vocación al Carmelo. 

               Navegando en una embarcación, desde el Puerto de Acapulco a las Islas Filipinas, cayó el joven al mar, siendo la marejada tan recia, la tormenta tan imponente y las olas tan bravías, que no le podían socorrer en manera alguna. 

               Haciendo algunas diligencias para favorecer, movidos más bien por la compasión y piedad que de esperanza alguna de su remedio, vieron con pasmo y admiración los tripulantes, que el muchacho iba delante de la nave cual si anduviese a pie firme sobre las olas. Procuraron como pudieron meterle luego dentro de la embarcación, y, viendo no traía otra cosa sobre el cuerpo sino el Santo Escapulario de la Virgen del Carmen, le preguntaron con curiosidad que cómo había estado tanto tiempo bajo el agua sin ahogarse, a lo cual respondió que la Santísima Virgen del Carmen, de quien era el Bendito Escapulario que él llevaba desde muy niño, con gran amor, le había librado de una muerte cierta sosteniéndole con su propia mano y confortándole con sus palabras llenas de piedad y de dulzura. 

               Con tal motivo, hizo el voto de tomar el Santo Hábito del Carmen y consagrarse a María Santísima para servirla como amante hijo toda su vida, lo que realizó cuando pisó tierra firme, siendo en la Orden un modelo de perfección.


"Prodigios del Escapulario
por el Padre Rafael María López-Melús, O. Carm.


ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA
para pedir Su protección a través
del Bendito Escapulario




Reza ahora, despacio y con piedad TRES AVEMARÍAS
a Nuestra Santa Madre la Virgen del Carmen

JACULATORIA
para repetir con frecuencia hoy

Dulce Reina del Carmelo, si muero amándote a Ti,
qué pronto llegaré al Cielo, qué dulce será el morir.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén. 



miércoles, 17 de julio de 2024

NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN Y SU BENDITO ESCAPULARIO. DÍA 17º "EL VOTO DE UN MARINERO"

 



ORACIONES INICIALES

               Por la señal de la Santa Cruz  de nuestros enemigos  líbranos Señor  Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén.

               ¡Oh Virgen Santísima Inmaculada, belleza y esplendor del Carmen! Tú, que miras con ojos de particular bondad al que viste Tu Bendito Escapulario, mírame benignamente y cúbreme con el manto de Tu maternal protección. Fortalece mi flaqueza con Tu Poder, ilumina las tinieblas de mi entendimiento con Tu Sabiduría, aumenta en mí la Fe, la Esperanza y la Caridad. Adorna mi alma con tales gracias y virtudes que sea siempre amada de Tu Divino Hijo y de Ti. Asísteme en vida, consuélame cuando muera en Tu amabilísima presencia, y preséntame a la Augustísima Trinidad como hijo y siervo devoto Tuyo, para alabarte eternamente y bendecirte en el Paraíso. Amén.


PARA MEDITAR HOY

               En "La Hormiga de Oro" correspondiente al 16 de Julio de 1887, contaba el popular escritor barcelonés Don Francisco de Paula Capella el siguiente hecho: "Hace treinta años presenció Barcelona un espectáculo conmovedor. Era el 16 de Julio, Festividad de Nuestra Señora del Carmen, y en las Ramblas y llano de la Boquería se veía a un grupo que iba engrosando por momentos. Los hombres estaban llenos de admiración, y las mujeres lloraban enternecidas. Un hombre de mediana edad, tostado por el sol de los trópicos, vestido de un hábito burdo, ceñido con una cuerda y atada al cuello una larga cadena que le arrastraba por el suelo andaba a gatas, y desde el barrio marítimo de Barceloneta se dirigía de aquella suerte al templo de Nuestra Señora de Belén. 

               La fatiga que esto ocasionaba al penitente era indecible: sus rodillas se habían desollado a causa de la distancia, y las gotas de sangre que marcaban el empedrado eran las huellas que dejara a su paso. El peso de las cadenas, lo violentó de su posición y el sol canicular que caía sobre su cabeza, le hacían sudar a mares y ocasionaban un resuello fatigoso, moviendo los ánimos a la compasión. 

               Llegado frente al altar de la Virgen del Carmen, besó tres veces el suelo, se incorporó sobre sus rodillas y, poniendo los brazos en cruz, según se lo permitía la fatiga, exclamó sollozando: - ¡Gracias, Madre mía!, ¡gracias, Virgen del Carmen! No en vano invoqué vuestro auxilio en deshecha tempestad. Nuestro buque iba a sumergirse en el airado Océano. Íbamos a morir sin remedio, y el recuerdo de mis pobres hijos y de mi desgraciada esposa me hacía llorar. En medio de la desesperación de mis compañeros, recordé las oraciones de mi madre y de mi esposa. Cogí el Escapulario que mi esposa me puso el día de nuestra despedida; le estampé un beso de ternura, y volviéndome hacia el cielo cubierto de nubes y cruzado por el rayo, entre la voz tremenda del trueno y el bramido de las olas que iban a tragarnos, flotando de rodillas, grité: -"¡Virgen del Carmen, sálvanos, que perecemos!.  Tened piedad de nuestras esposas y de nuestros inocentes hijos. Hago voto, si nos libras de la muerte, de visitaros en vuestra capilla del Carmelo, en el templo de Belén, Barcelona, arrastrándome por el suelo con una cadena al cuello". La Virgen escuchó mi voto; calmóse al instante la tempestad, y el arco iris brilló en el firmamento. "Allí os vi a Vos, Madre mía, como en trono de mil colores, con vuestro manto blanco y vuestro hábito pardo del Carmelo". Así dijo en medio de la conmoción de todos los circunstantes, y comenzó un oficio solemne en honor de la Virgen del Carmen".


"Prodigios del Escapulario
por el Padre Rafael María López-Melús, O. Carm.


ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA
para pedir Su protección a través
del Bendito Escapulario




Reza ahora, despacio y con piedad TRES AVEMARÍAS
a Nuestra Santa Madre la Virgen del Carmen

JACULATORIA
para repetir con frecuencia hoy

Dulce Reina del Carmelo, causa de nuestra alegría,
quiero cantar el consuelo de llamarte Madre mía.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén. 



martes, 16 de julio de 2024

NUESTRA SEÑORA Y MADRE LA VIRGEN DEL CARMEN, Reina y Decoro del Monte Carmelo

  



               El Escapulario de Nuestra Señora del Carmen es una dádiva de la protección y del maternal cariño de la Reina del Cielo hacia los hombres. Su historia está estrechamente ligada a la Orden del Carmen, que se remonta, según una antigua Tradición, a los Santos Profetas Elías, Eliseo y a sus discípulos, que se establecieron en el Monte Carmelo, en Palestina.

                De acuerdo con esa misma Tradición, ellos ya veneraban a Aquella que vendría a ser la Madre del Redentor, simbolizada por la nubecita que apareció cuando San Elías pedía el fin de la prolongada sequía que los asolaba (Reyes 18, 41-45), y de la cual cayó una lluvia bendita que reverdeció la tierra.

                Estos ermitaños se sucedieron a través de las generaciones hasta la Edad Media, y cuando los musulmanes conquistaron Tierra Santa, tuvieron que huir hacia Europa. Allí enfrentaron grandes dificultades corriendo riesgo de extinción.

                Fue entonces que un carmelita inglés, San Simón Stock, hombre penitente y de mucha santidad, fue electo Superior General de la Orden. Angustiado con la situación en que se encontraban, comenzó a suplicar incesantemente a la Virgen para que los protegiese.

                El 16 de Julio de 1251, mientras rezaba fervorosamente en su convento de Cambridge (Inglaterra), se le apareció Nuestra Señora, portando en Sus brazos al Niño Jesús y extendiéndole un Escapulario le dijo estas palabras:

               Recibe, hijo Mío este Escapulario, como el signo de una estrecha Alianza Conmigo. Te lo doy como hábito de tu Orden, será para ti y para todos los Carmelitas un excelente Privilegio y quien lo lleve no conocerá el fuego eterno. Es la señal de la salvación en los peligros y de la feliz posesión de la vida que no tendrá fin...

               En 1314, la Madre de Dios se apareció nuevamente, esta vez al Papa Juan XXII, confirmando Su especial protección a los que usasen el Escapulario, y prometiendo además que los libraría del Purgatorio el primer Sábado después de la muerte. El mismo Papa declararía esta verdad mediante la conocida como Bula Sabatina, en Marzo de 1322.

               Otros Pontífices, monarcas, religiosos de otras Órdenes y personas de todas las condiciones quisieron participar de este Privilegio, recibiendo el Escapulario como un símbolo de devoción a María Santísima y de salvaguarda contra los enemigos del alma y del cuerpo.


EL ESCAPULARIO DEL CARMEN
ES UN SACRAMENTAL


                Un sacramental es un objeto religioso que la Iglesia haya aprobado como signo que nos ayuda a vivir santamente y a aumentar nuestra devoción. Los sacramentales deben mover nuestros corazones a renunciar a todo pecado, incluso al venial. Por medio del uso del Escapulario, podemos alcanzar méritos, indulgencias y también PROTECCIÓN frente a los enemigos del alma y del cuerpo. 

                El Escapulario, como el resto de los Sacramentales, NO ES UN AMULETO, sino que precisa que usemos de él con Fe sincera y según estipula la Iglesia, siempre con un propósito claro de llevar una Vida Cristiana ejemplar.



EL ESCAPULARIO Y LA CONSAGRACIÓN
AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA


                "...Todos los Carmelitas por tanto, así los que militan en los claustros de la primera y segunda Orden como los afiliados a la Tercera Orden regular o secular y los asociados a las Cofradías que forman por un esencial vínculo de amor una misma familia de la Santísima Madre, reconozcan en este memorial de la Virgen un espejo de humildad y castidad; vean en la forma sencilla de su hechura un compendio de modestia candor; vean sobre todo en esa librea que visten día y de noche, significada con, simbolismo elocuente la oración con la cual invocan el auxilio divino; reconozcan, por fin en ella, su consagración al Corazón Sacratísimo de la Virgen Inmaculada, por Nos recientemente recomendada.  

               Además esta Madre piadosísima no dejará ciertamente de interceder ante Dios según la Tradicional Promesa del llamado Privilegio Sabatino para que aquellos de Sus hijos que hayan de expiar sus faltas en el Purgatorio, consigan cuanto antes el eterno descanso de la Patria. 

               En tanto como auspicio de divina protección y auxilio y en prenda de nuestra particular predilección impartimos a vosotros, amados hijos y a toda la Orden de los Carmelitas con grande afecto en el Señor, la Bendición Apostólica.


Papa Pío XII, 11 de Febrero de 1950




EL PRIVILEGIO SABATINO
DEL SANTO ESCAPULARIO


"Yo, su Madre de Gracia, bajaré el Sábado después 
de su muerte y a cuantos - religiosos, terciarios 
y cofrades - hallare en el Purgatorio los liberaré 
y los llevaré al Monte Santo de Vida Eterna".


               Consiste en que la Santísima Virgen liberará del Purgatorio cuanto antes, especialmente el Sábado después de su muerte, a quienes hayan muerto vestidos con el Escapulario y durante su vida hayan guardado castidad según su estado y rezado todos los días el Oficio Parvo; este se puede sustituir por la Liturgia de las Horas, por la abstinencia de carne los Miércoles y Sábados, o que un Sacerdote, con facultad para ello, lo conmute por otra obra piadosa, como el rezo diario del Santo Rosario). 

               Si uno peca contra la castidad o deja un día de hacer la obra prescrita, podrá recuperar el Privilegio al confesarse y cumplir la penitencia (de manera semejante a como se recuperan los méritos perdidos por el pecado mortal, como enseña la Doctrina Católica).


INDULGENCIAS QUE PODEMOS GANAR 
VISTIENDO EL BENDITO ESCAPULARIO


          A)  Indulgencias Plenarias

    1. El día que se viste el Escapulario y el que es inscrito en la Tercera Orden o Cofradía.

    2. En estas Fiestas:

    a) Virgen del Carmen (16 de Julio)

    b) San Simón Stock (16 de Mayo)

    c) San Elías Profeta (20 de Julio)

    d) Santa Teresa de Jesús (15 de Octubre) 

    e) Santa Teresa del Niño Jesús (3 de Octubre)

    f) San Juan de la Cruz (24 de Noviembre)

    g) Todos los Santos Carmelitas (14 de Noviembre)

    h) Todos los Fieles Difuntos de la Orden del Carmen (15 de Noviembre)

    B)  Indulgencias Plenaria el día del Carmen.- El día del Carmen, 16 de Julio, o en la fecha que exactamente se celebre, tiene concebida una indulgencia plenaria.

              C)  Indulgencia Parcial

        Se gana indulgencia parcial por usar piadosamente el Santo Escapulario: por besarlo o santiguarnos con él. Y no sólo al Escapulario Tradicional, el de tela, sino también a la Medalla-Escapulario.



NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN Y SU BENDITO ESCAPULARIO. DÍA 16º "NO SABÍA NADAR Y SE SALVÓ"

 



ORACIONES INICIALES

               Por la señal de la Santa Cruz  de nuestros enemigos  líbranos Señor  Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén.

               ¡Oh Virgen Santísima Inmaculada, belleza y esplendor del Carmen! Tú, que miras con ojos de particular bondad al que viste Tu Bendito Escapulario, mírame benignamente y cúbreme con el manto de Tu maternal protección. Fortalece mi flaqueza con Tu Poder, ilumina las tinieblas de mi entendimiento con Tu Sabiduría, aumenta en mí la Fe, la Esperanza y la Caridad. Adorna mi alma con tales gracias y virtudes que sea siempre amada de Tu Divino Hijo y de Ti. Asísteme en vida, consuélame cuando muera en Tu amabilísima presencia, y preséntame a la Augustísima Trinidad como hijo y siervo devoto Tuyo, para alabarte eternamente y bendecirte en el Paraíso. Amén.


PARA MEDITAR HOY

               El diario "ABC", del 22 de Abril de 1928 refería la siguiente noticia: "Pontevedra, al vapor pesquero Amancia, propiedad de Luciano Sotó, le estalló la caldera cuando se hallaba entregado a las faenas de pesca en la ría de Marín, cerca de la isla de Sálvora. El vapor se hundió rápidamente, y los tripulantes, heridos y maltrechos, sostuvieron, durante dos horas, una rudísima lucha con el mar, logrando salvarse algunos de ellos". 

               Los supervivientes fueron salvados por el pesquero "Río Ebro", que los condujo a Marín, siendo auxiliados y atendidos en las salas de socorro del Polígono Naval. Uno de los heridos, Laureano Vilariño, refirió a todos los presentes que no sabía nadar y que se salvó luchando tres cuartos de hora con las olas, gracias a sus invocaciones a la Santísima Virgen del Carmen y al salvavidas milagroso de su bendito Escapulario, que con gran fe llevó desde muy niño. No se cansaba de alabar a María y de encarecer a todos que se adornasen con tan bendita librea para merecer siempre su protección y su salvación a la hora de la muerte.


"Prodigios del Escapulario
por el Padre Rafael María López-Melús, O. Carm.


ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA
para pedir Su protección a través
del Bendito Escapulario




Reza ahora, despacio y con piedad TRES AVEMARÍAS
a Nuestra Santa Madre la Virgen del Carmen

JACULATORIA
para repetir con frecuencia hoy

Dulce Reina del Carmelo, causa de nuestra alegría,
quiero cantar el consuelo de llamarte Madre mía.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén. 



lunes, 15 de julio de 2024

NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN Y SU BENDITO ESCAPULARIO. DÍA 15º "LA REINA DE LOS MARES PROTEGE AL MISIONERO Y ACOMPAÑANTE"

 



ORACIONES INICIALES

               Por la señal de la Santa Cruz  de nuestros enemigos  líbranos Señor  Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén.

               ¡Oh Virgen Santísima Inmaculada, belleza y esplendor del Carmen! Tú, que miras con ojos de particular bondad al que viste Tu Bendito Escapulario, mírame benignamente y cúbreme con el manto de Tu maternal protección. Fortalece mi flaqueza con Tu Poder, ilumina las tinieblas de mi entendimiento con Tu Sabiduría, aumenta en mí la Fe, la Esperanza y la Caridad. Adorna mi alma con tales gracias y virtudes que sea siempre amada de Tu Divino Hijo y de Ti. Asísteme en vida, consuélame cuando muera en Tu amabilísima presencia, y preséntame a la Augustísima Trinidad como hijo y siervo devoto Tuyo, para alabarte eternamente y bendecirte en el Paraíso. Amén.


PARA MEDITAR HOY

               Corrían los turbulentos días del mes de Septiembre de 1957, en el que los frescos vientos del sur convierten el Golfo de Urabá (Colombia), en un verdadero rincón del diablo, como lo llaman los veteranos marinos del lugar. 

               Veníamos -cuenta el misionero- de la larga jornada en la pequeña lancha misional, cuando nos sobrevino una gran tormenta. El indio acompañante y yo, con todo el corazón, pedimos a la Santísima Virgen del Carmen nos protegiera en aquella hora aciaga. Me parece que estoy todavía viendo al pobre indio, temblando de miedo, decir, con voz entrecortada, estas bellas palabras que jamás olvidaré: -"¡Madre mía del Carmen, sálvanos, líbranos, Madre querida!". En su pecho moreno flotaba airosa la hermosa librea de salvación: el Santo Escapulario. 

               Huíamos en retirada, dejando atrás el monstruoso enemigo con ansias de lanzarnos a los profundos abismos. ¡Aquellas olas parecían montañas! Y nosotros navegábamos plácidamente en aguas tranquilas como por encanto. Digo yo, ¿quién nos protegió en aquel terrible peligro?. ¡No hay duda de que fue la Reina de los Mares, la Virgen del Carmen!. Esta Madre amorosa nos cubrió con Su Manto hasta que llegamos al puerto de Titumate sin novedad. Aquí dormimos a bordo tranquilamente, y con el alba emprendimos el viaje de regreso, disfrutando de una mar tranquila y de bellísimo cielo sin nubes.


"Prodigios del Escapulario
por el Padre Rafael María López-Melús, O. Carm.


ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA
para pedir Su protección a través
del Bendito Escapulario




Reza ahora, despacio y con piedad TRES AVEMARÍAS
a Nuestra Santa Madre la Virgen del Carmen

JACULATORIA
para repetir con frecuencia hoy

Dulce Reina del Carmelo, si muero amándote a Ti,
qué pronto llegaré al Cielo, qué dulce será el morir.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén. 



domingo, 14 de julio de 2024

NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN Y SU BENDITO ESCAPULARIO. DÍA 14º "SALVA A UNA JOVEN EN LA PLAYA"

 



ORACIONES INICIALES

               Por la señal de la Santa Cruz  de nuestros enemigos  líbranos Señor  Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén.

               ¡Oh Virgen Santísima Inmaculada, belleza y esplendor del Carmen! Tú, que miras con ojos de particular bondad al que viste Tu Bendito Escapulario, mírame benignamente y cúbreme con el manto de Tu maternal protección. Fortalece mi flaqueza con Tu Poder, ilumina las tinieblas de mi entendimiento con Tu Sabiduría, aumenta en mí la Fe, la Esperanza y la Caridad. Adorna mi alma con tales gracias y virtudes que sea siempre amada de Tu Divino Hijo y de Ti. Asísteme en vida, consuélame cuando muera en Tu amabilísima presencia, y preséntame a la Augustísima Trinidad como hijo y siervo devoto Tuyo, para alabarte eternamente y bendecirte en el Paraíso. Amén.


PARA MEDITAR HOY

               Desde la villa de Iznalloz (Granada) escribía, el día 6 de Enero de 1929 la señorita María Martín a la revista "El Santo Escapulario": "Venerado Padre en Jesucristo: Desearía diese usted publicidad a estas líneas para Gloria de Nuestra Santísima Madre del Carmen, cuyo Escapulario visto. 

               Hallándome -el verano pasado- en el balneario de Almería, una tarde me solté de la maroma que se pone para los que no sabemos nadar, a cuyo tiempo vino una ola gigante, que me sumergió a grandes profundidades y me arrastró largo trecho. Yo, que no sé nadar, viéndome en tan gran apuro, invoqué el amparo y la protección de la Santísima Virgen del Carmen, cuyo Escapulario llevaba, y al punto otra ola, como movida o impulsada por la mano de la Virgen Santísima, me puso a salvo junto a mis familiares. Al punto que salí del agua me puse de hinojos para rendir ferviente acción de gracias a nuestra Madre del Carmen".


"Prodigios del Escapulario
por el Padre Rafael María López-Melús, O. Carm.


ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA
para pedir Su protección a través
del Bendito Escapulario




Reza ahora, despacio y con piedad TRES AVEMARÍAS
a Nuestra Santa Madre la Virgen del Carmen

JACULATORIA
para repetir con frecuencia hoy

Dulce Reina del Carmelo, si muero amándote a Ti,
qué pronto llegaré al Cielo, qué dulce será el morir.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén. 



sábado, 13 de julio de 2024

TRADICIONAL SABATINA a la Santísima Virgen del Carmen

 

               LA SABATINA es como piadosamente se llama a las oraciones que se dedican a Nuestra Señora del Carmen los Sábados, por la Promesa que Ella misma pronunciara, asegurando la liberación del Purgatorio de los devotos de Su Escapulario en ese mismo día tras su muerte. (1)




               Virgen del Carmen, llevamos sobre nuestro pecho Vuestro Santo Escapulario, signo de nuestra consagración a Vuestro Corazón Inmaculado. Madre querida, somos Vuestros hijos, unos hijos de Vuestra entera pertenencia.

               Nuestra consagración, Señora, nos exige una entrega sin reservas a Vuestra Sagrada persona, una dedicación generosa a Vuestro servicio, una fidelidad inquebrantable a Vuestro amor y una solicita imitación de Vuestras virtudes. Queremos vivir, conforme al viejo ideal carmelitano: en Vos, con Vos, por Vos y para Vos. 

               Gracias a Vuestro Bendito Escapulario, Virgen del Carmelo, somos miembros de Vuestro cuerpo místico del Carmelo y participamos de la consagración comunitaria de la Orden a Vos, que Sois su cabeza. Nuestra consagración se une pues, a la Orden de toda la Familia Carmelitana y acrecienta así su valor y eficacia. 

               Santa María, Abogada y Mediadora de los hombres, no podríamos vivir nuestra consagración con olvido de quienes son Vuestros hijos y nuestros hermanos. Por eso, nos atrevemos a consagraros la Iglesia y el mundo, nuestras familias y nuestra amada Patria.

               Os consagramos especialmente los que sufren en el alma o en el cuerpo: los pecadores, los tentados, los perseguidos, los marginados, los presos, los desterrados, los enfermos, los hambrientos…. 

               Madre y Reina del Carmelo, por nuestra consagración somos del todo Vuestros ahora en el tiempo; que los sigamos siendo también un día en la Eternidad. Así sea.




ANGELICAL SALUTACIÓN
a Nuestra Señora del Carmen

              . Madre mía del Carmen, bendita seáis; los Ángeles, los Santos y los Justos os llenen de alabanzas, porque me habéis dado Vuestro Bendito Escapulario.

   Dios te salve, María, llena eres de gracia etc.

               Madre mía del Carmen, bendita seáis; los Arcángeles, y los Santos y los Justos os llenen de alabanzas, porque con Vuestro Bendito Escapulario me habéis hecho especialísimo hijo Vuestro. 

   Dios te salve, María, etc.

                Madre mía, Madre de mi corazón y Reina de mi amor, os doy mi alma, mi vida, mi corazón, y quiero que os alaben las Virtudes y todas las criaturas, porque con Vuestro Bendito Escapulario me habéis infundido la esperanza de que os veré en el Cielo.

   Dios te salve, María, etc.

                . Madre mía del Carmen, bendita seáis una y mil veces; las Dominaciones, los Santos y los Justos os llenen de alabanzas, porque con Vuestro Bendito Escapulario me defendéis de las tentaciones del enemigo. 

   Dios te salve, María, etc.

               Madre mía del Carmen, bendita seáis; los Tronos, los Santos y los Justos os llenen de alabanzas, porque con Vuestro Bendito Escapulario me protegéis contra todos los peligros. 

   Dios te salve, María, etc.

               Madre mía del Carmen, bendita seáis; los Serafines, los Santos y los Justos os llenen de alabanzas, porque con Vuestro Bendito Escapulario Sois salud de mi alma. 

   Dios te salve, María, etc.

               Madre mía del Carmen y Reina de mi corazón, bendita seáis; los Querubines, los Santos y los Justos os llenen de alabanzas, porque con Vuestro Escapulario Sois la paz y la alegría de mi alma. 

   Dios te salve, María, etc.


Oración

              Señor Dios Nuestro, que habéis honrado a la Orden del Carmen con la advocación especial de la Bienaventurada y siempre Virgen María, Madre de Vuestro Hijo; conceded a cuantos hoy celebramos su recuerdo que, guiados por Su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.


NOTA

              1) La "BULA SABATINA", confirmación del Privilegio de ser liberado del Purgatorio si en vida se ha usado el Escapulario del Carmen y se ha observado la Santa Ley de Dios y los preceptos de la Iglesia Católica:

                "...a mí estando suplicando arrodillado se mostró la Virgen carmelita diciéndome el siguiente discurso: Juan, Juan, Vicario de Mi amado Hijo, como Yo te libraré de tu adversario, te hago Papa Vicario con la ayuda de mis súplicas dirigidas a Mi dulcísimo Hijo, lo que yo obtuve graciosamente: tú debes conceder la gracia y la confirmación amplia para Mi Santa y devota Orden de los Carmelitas comenzado por Elías y Eliseo en el monte Carmelo... Y el día en que tales partan de este mundo y vayan al Purgatorio, Yo, como Madre, descenderé graciosamente el Sábado después de su muerte y los que encuentre en el Purgatorio los libraré y los llevaré al Monte Santo de la Vida Eterna..." (De la Bula Sabatina, del Papa Juan XXII, 3 de Marzo de 1322)


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