sábado, 21 de marzo de 2020

LA MEDALLA DE SAN BENITO, poderoso remedio contra las malas influencias


¿QUÉ ES LA MEDALLA DE SAN BENITO?

              A la conocida como Medalla de San Benito se le atribuyen poder y remedio, ya sea contra ciertas enfermedades de hombre y animales, ya contra los males que pueden afectar al espíritu, como las tentaciones del poder del mal. Es frecuente también colocarla en los cimientos de nuevos edificios como garantía de seguridad y bienestar de sus habitantes. Es un sacramental, como el Escapulario o el Rosario, y debe ser usada con devoción y piedad, no como un talismán. 





ORÍGENES DE LA MEDALLA

               El origen de esta Medalla se fundamenta en una verdad y experiencia del todo espiritual que aparece en la vida de San Benito tal como nos la describe el Papa San Gregorio en el Libro II de los Diálogos. El Padre de los monjes usó con frecuencia del signo de la Cruz como signo de salvación, de verdad, y purificación de los sentidos. San Benito quebró el vaso que contenía veneno con la sola señal de la Cruz hecha sobre él. Cuando los monjes fueron perturbados por el maligno, el Santo mandó que hicieran la señal de la Cruz sobre sus corazones. Una Cruz era la firma de los monjes en la carta de su profesión cuando no sabían escribir. Todo ello no hace más que invitar a sus discípulos a considerar la Santa Cruz como señal bienhechora que simboliza la Cruenta Pasión de Nuestro Señor Jesucrito, por la que se venció el poder del mal y de la muerte.

               La Medalla de San Benito, tal como hoy la conocemos, se puede remontar al siglo XII o XIV o quizá a una época anterior y tiene su historia. En el siglo XVII, en Nattenberg -Baviera-, en un proceso contra unas mujeres acusadas de brujería, ellas reconocieron que nunca habían podido influir malignamente contra el Monasterio Benedictino de Metten porque estaba protegido por una Cruz. Hechas, con curiosidad, investigaciones sobre esa Cruz, se encontró que en las tapias del Monasterio se hallaban pintadas varias cruces con unas siglas misteriosas que no supieron descifrar. Continuando la investigación entre los códices de la antigua biblioteca del Monasterio, se encontró la clave de las misteriosas siglas en un libro miniado del siglo XIV. En efecto, entre las figuras aparecía una de San Benito alzando en su mano derecha una Cruz que contenía parte del texto que se encontraba sólo en sus letras iniciales en las astas cruzadas de las cruces pintadas en las tapias del Monasterio de Metten, y en la izquierda portaba una banderola con la continuación del texto que completaba todas las siglas hasta aquel momento misteriosas.

               Mucho más tarde, ya en el siglo XX, se encontró otro dibujo en un manuscrito del Monasterio de Wolfenbüttel representando a un monje que se defiende del mal, simbolizado en una mujer con una copa llena de todas las seducciones del mundo. El monje levanta contra ella una Cruz que contenía la parte final del texto que hemos citado antes. Es posible que la existencia de tal creencia religiosa no sea fruto del siglo XIV sino muy anterior.

APROBACIÓN DE LA IGLESIA

              El Papa Benedicto XIV, el 12 de Marzo de 1742, aprobó el uso de la Medalla de San Benito; tiene además una fórmula especial de bendición, recogida en el Ritual Romano. El Abad Dom Gueranger, liturgista y Fundador de la Congregación Benedictina de Solesmes, comentó que el hecho de aparecer la figura de San Benito con la Santa Cruz, confirma la fuerza que su signo obtuvo en sus manos. La devoción de los fieles y las muchas gracias obtenidas por ella es la mejor muestra de su auténtico valor cristiano. 





INDULGENCIAS QUE PODEMOS GANAR

              El mismo Pontífice que aprobara la Medalla de San Benito, dispuso que todos aquellos Católicos que lleven consigo habitualmente la Medalla de San Benito, y que asistan al menos a la Misa Dominical, recen el Santo Rosario y hagan alguna obra de misericordia, como enseñar el Catecismo o visitar a un enfermo, pueden ganar una Indulgencia Plenaria en las siguientes Festividades: Navidad, Epifanía, Pascua de Resurrección, Ascensión, Pentecostés, la Santísima Trinidad, Corpus Christi, la Asunción de María, la Inmaculada Concepción, el Nacimiento de María, Todos los Santos y Fiesta de San Benito.

¿DÓNDE LLEVARLA?

              La Medalla de San Benito se puede llevar colgando del cuello por una cadena, sujeta a la ropa interior, prendida en el Rosario. También es recomendable colocarla en el interior de las puertas, de manera que al salir, nos encomendemos con el corazón a la intercesión de San Benito. Se puede colocar también a mascotas o animales domésticos. ES NECESARIO que esté bendecida por un Sacerdote y según el Ritual Romano. 






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