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jueves, 3 de febrero de 2022

Yvonne-Aimée de Malestroit, Maestra de la Vida Espiritual



              Yvonne Beauvais nació en Cossé-en-Champagne, Mayenne, Francia, el 16 de Julio de 1901. Cuando aún no tenía diez años Yvonne dedica su vida a Cristo Nuestro Señor; redacta una carta que escribe con su sangre: “Oh mi pequeño Jesús, me entrego a Ti completamente y para siempre. Siempre querré lo que Tú quieras. Haré lo que me digas que haga. Solo viviré para Ti. Trabajaré en silencio. Y, si quieres, sufriré mucho en silencio. Te suplico que me hagas Santa, un gran Santa, una Mártir. Hazme ser fiel, siempre. Quiero salvar muchas almas y amarte más que a todos, pero también quiero ser muy pequeña para darte más gloria. Quiero poseerte, mi pequeño Jesús, e irradiarte, quiero ser solo tuya, pero sobre todo quiero Tu Voluntad. Tu pequeña Yvonne”. 

              En 1922 sufrió una fiebre infecciosa de la que tardó en recuperarse con mucha dificultad; serán frecuentes desde entonces violentos dolores de cabeza de por vida. En marzo del mismo año, permanece por primera vez convaleciente en la clínica de las Hermanas Agustinas Hospitalarias de la Misericordia en Malestroit, donde se recupera de esta fiebre. El 5 de Julio de 1922, en su dormitorio de Malestroit, tiene una experiencia mística durante la cual Jesús le muestra la Cruz y le manifiesta: "¿Quieres llevarla?". Fue en este momento cuando comenzaron las gracias y los fenómenos extraordinarios de los que sería objeto a lo largo de su vida. 

              El 17 de Agosto de 1922 Nuestro Señor se manifiesta a la Madre Yvonne y le pide solemnemente que rece y haga rezar por la mañana y por la noche la jaculatoria: "Oh Jesús Rey de Amor, yo confío en Tu Bondad misericordiosa".

             Después de algunos años de preparación, entró en el Monasterio de Malestroit en 1927. Muy pronto hizo construir la clínica y dio un nuevo impulso a la Comunidad , de la cual se convierte en superiora, con sólo 34 años y a pesar de su salud muy frágil. Entre los carismas que recibió la Madre Yvonne podemos resaltar el de conocimiento sobrenatural, desposorio espiritual y perfume sobrenatural entre otras gracias. 

              El 22 y el 29 de Febrero de 1924 participó de la Pasión de Jesús, sobre todo de la coronación de espinas. Diversos testigos vieron correr gotas de sangre de su frente y de sus manos. La Madre Yvonne sufrió los estigmas en unión con Jesús por la salvación del mundo. El Viernes 14 de Marzo sufrió la Pasión de Cristo: de sus manos, pies y costado brotó abundante sangre. Ella misma anotaría: "A las tres y media de la tarde cesaron mis sufrimientos, vino Jesús para animarme y me sonrió."



             Durante la Segunda Guerra Mundial, se escondió y salvó a cientos de soldados y combatientes, tanto alemanes como de la Resistencia. De viaje a París, es detenida por la Gestapo y torturada en un interrogatorio, pero logra escapar de forma inexplicable, por no decir milagrosa. El mismo General de Gaulle le otorgó la Legión de Honor al final del conflicto bélico. En Agosto de 1946, la Madre Yvonne es elegida como la primera Superiora General de la Federación de todos los Monasterios de la Orden de Agustinas de la Misericordia.

               A lo largo de su vida, la Madre Yvonne sufrió un gran sufrimiento físico; en el secreto de su habitación fue blanco de muchos ataques del demonio a la vez de varias gracias sobrenaturales, como la bilocación, fenómeno que se repitió en diversas ocasiones y que pudo ser comprobado mediante el contraste de las declaraciones de aquellas personas que decían verla en un lugar y a la vez, en otro.

               La Madre Yvonne entregó su alma a Dios en Malestroit, a las 7 de la tarde del 3 de Febrero de 1951,  después de sufrir una una hemorragia cerebral, cuando estaba a punto de partir hacia África. Tenía entonces 49 años. Después de su muerte, la gente empezó a frecuentar su tumba, por lo que ya abundan los testimonios de milagros y gracias. En 1957, la Madre Yvonne fue exhumada y encontrada intacta.


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miércoles, 21 de julio de 2021

LA IMAGEN DE JESÚS, REY DE AMOR, por la Madre Yvonne Aimée de Malestroit


               Era Diciembre de 1940 cuando el mundo se encontraba lleno de tristeza y miedo, sumergido en la Segunda Guerra Mundial; pero en mitad de aquellas tinieblas, la Madre Yvonne Aimée de Malestroit, inspirada por el Buen Jesús, comenzó a plasmar en una imagen la Jaculatoria que Nuestro Señor le pidiera años atrás..."Oh Jesús, Rey de Amor, yo confío en Tu Bondad misericordiosa"




               De esa inspiración y del buen hacer artístico de la Madre Yvonne, nacería la imagen del Rey de Amor; el Divino Niño sostiene una rama de olivo en una mano, mientras que con la otra apunta a Su Sagrado Corazón. Lleva una corona, en Su rizada cabeza, para mostrar que Él es el Rey, y Su mirada clara, esperando encontrar la mirada de cada alma pequeña, esperando llenar cada alma querida con Su paz que sobrepasa todo entendimiento.


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martes, 15 de junio de 2021

JESÚS, REY DE AMOR

 

               El 17 de Agosto de 1922 Nuestro Señor se manifiesta a la Madre Yvonne-Aimée de Malestroit y le pide solemnemente que rece y haga rezar por la mañana y por la noche la jaculatoria: "Oh Jesús Rey de Amor, yo confío en Tu Bondad misericordiosa". (1)




               Jesús además le reveló: "¿Sabes que hay almas que no se atreven a pensar en Mí como su mejor Amigo y no se dan cuenta que Mi Corazón siempre está esperando recibirlas… Soy puro Amor y encuentro Mi felicidad en conocerlos cerca de ellos? Yo y dándoles Mi Amor en toda medida… Que se acerquen a Mí con humildad y respeto, pero también quiero que me consideren su Padre y se sientan a gusto Conmigo. Cariño y confianza infantil es lo que necesitan para hablar con Dios y Me entristece verlos venir a Mí casi con sospecha, con miedo y temblor, cuando lo único que quiero es su amor".


   NOTA

      1   Aprobada por el Papa Pío XI