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lunes, 22 de septiembre de 2025

LIBRARNOS COMPLETAMENTE DEL PURGATORIO


                    "Todos debemos hacer penitencia por nuestros pecados. Si no lo hacemos, tendremos largos años de sufrimiento en los horribles fuegos del Purgatorio. Este fuego es justamente el mismo fuego del Infierno.

                    Ahora, si ofrecemos nuestros sufrimientos tanto los muy pequeños como los grandes, en unión con los sufrimientos de Jesucristo, estamos haciendo la penitencia mejor y más fácil que podemos realizar. Podemos así librarnos completamente del Purgatorio, mientras que al mismo tiempo ganamos la mayor de las gracias y bendiciones".

P. Paul O’Sullivan, O.P.



              En LA SEMANA DEL BUEN CRISTIANO dedicamos el día Lunes a orar de manera especial por nuestros difuntos, aquellas Benditas Almas que están a la espera de alcanzar el Paraíso mientras se purifican de sus faltas terrenales en el Purgatorio.

              Mientras permanezcan en aquél estado, las Almas retenidas en el Purgatorio nada pueden hacer para ganar méritos a fin de obtener su liberación, por lo que son mendigas y demandantes de nuestras oraciones y sacrificios por Ellas. Rezar por los Difuntos es cuestión grave ya que nos obliga el Mandamiento de Nuestro Señor, "amarás al Señor por encima de todas las cosas... y al prójimo como a tí mismo".

              La gratitud de las Almas liberadas es infinita, pues de aquella Cárcel de Amor que es el Purgatorio, tan sólo se sale para ir derecho al Cielo; allí serán compañeras de los Santos y demás Bienaventurados, a los cuales se unirán para interceder por nosotros.

              Para conseguir muchos favores, según Santa Catalina de Bolonia, suele ser más poderosa la intercesión de un Alma del Purgatorio que la de los Bienaventurados del Cielo.

              Cuando se ruega a un Alma del Purgatorio suplicándole una gracia, son dos los beneficiados: el mortal, que consigue lo que ha pedido, y el alma que purgaba, pasa a ser un ciudadano más del Cielo.

              En el Purgatorio hay Almas tan santas como en el Cielo. La santidad se basa en el aumento de gracia y de ésta nacen las virtudes; muchas de esas almas acaudalaron más gracia y virtud que muchos Bienaventurados, por lo que son más gratas a los ojos de Dios.

              Dios Misericordioso desea con vehemencia la libertad de las Almas del Purgatorio, ya que son redimidas con el precio de la Sangre de Su Hijo. Seamos corredentores con Jesús, cooperando con Él en la salvación de esas almas que esperan nuestras oraciones y sacrificios para gozar eternamente de la Presencia de Dios.


PRÁCTICAS 
para alivio y liberación de las Almas del Purgatorio

          - Ofrece en sufragio de las Benditas Almas del Purgatorio todos los inconvenientes, molestias, contradicciones que puedas padecer a lo largo del día de hoy, así como todas las indulgencias que logres por medio de oraciones u otros actos de piedad (usar agua bendita, besar el escapulario, recitar jaculatorias...)

          - Si tienes la gracia de asistir a la Santa Misa, encomienda en ante el Altar a aquellas Almas que están en el Purgatorio por las que mayor obligación tengas: familiares, amigos, personas a las que diste un mal ejemplo...

          - No dejes de rezar el Santo Rosario hoy, pidiendo a la Virgen Nuestra Señora que se apiade de aquellas Santas Almas que ya nada pueden hacer por salir del Purgatorio, pues dependen de continuo de nuestras oraciones.



miércoles, 3 de mayo de 2023

DIJE MIL VECES JESÚS

 


              Esta Devoción consiste en invocar el Nombre de Jesús mil veces; Jesús significa "Salvador"; es éste un nombre dado por el Cielo: al Patriarca San José se lo manifestó el Ángel en sueños (ver el Evangelio de San Mateo, cap. 1, vers. 21) y también fue comunicado a la Santísima Virgen, el Arcángel San Gabriel, en el momento de la Anunciación (ver el Evangelio de San Lucas cap. 1, vers. 31-33).

               El Poder de intervención y la majestad de este Nombre es milagroso, porque está sobre todo nombre y ante el cual se arrodilla todo ser, en los cielos, en la tierra y en los infiernos.


REPETIR EL NOMBRE DE JESÚS 
NOS DARÁ UNA DELICIOSA PAZ 


               Damos las gracias a nuestros amigos efusivamente por cualquier pequeño favor que nos hacen. Pero olvidamos o abandonamos el dar gracias a Dios por Su inmenso amor hacía nosotros, por haberse hecho hombre por nosotros, por morir por nosotros, por todas las Misas que podemos oír, y las Sagradas Comuniones que podemos recibir y no recibimos, ¡Qué negra ingratitud!

               Repitiendo a menudo el Nombre de Jesús, corregimos esta grave falta y agradecemos a Dios y le damos gran gozo y gloria.

               ¿No desearías dar alegría a Dios? ¿Quieres? Entonces, querido amigo, agradece, agradece, a Dios. Él está esperando tus gracias.


 
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               La Preciosa Sangre purifica nuestras almas y nos eleva a un alto grado de santidad. ¡Es todo tan fácil! Tenemos solamente que repetir amorosa, alegremente y con reverencia "Jesús, Jesús, Jesús".

              Si estamos tristes o deprimidos, si estamos preocupados con miedos y dudas, este Divino Nombre nos dará una deliciosa paz. Si somos débiles e indecisos nos dará nueva fuerza y energía.

               Cuando Jesús estaba en la tierra, ¿no fue a consolar y confortar a todos aquellos que eran infelices? Aún lo hace todos los días por aquellos que lo piden.

               Si estamos sufriendo por problemas de salud y tenemos dolores, si alguna enfermedad está afectando a nuestros pobres cuerpos, Él puede curamos. ¿Acaso Él no curó a los enfermos, los cojos, los ciegos, los leprosos? No nos dijo: "Venid a Mí vosotros los que estáis cansados, y abrumados que Yo os aliviaré". Muchos podrían tener buena salud si solamente pidieran a Jesús por ella.

               No obstante, consulta a los médicos, usa los remedios que te den pero por encima de todo ¡pídele a Jesús!

               El Nombre de Jesús es la más corta, la más fácil, la más poderosa de todas las plegarías. Nuestro Señor nos dice que podemos pedir al Padre en Su Nombre, por ejemplo, en el Nombre de Jesús, y recibiremos. Todas las veces que decimos ''Jesús", estamos diciendo una fervorosa oración por todo, todo lo que necesitamos.


Padre Paul O´Sullivan



miércoles, 10 de marzo de 2021

LAS MARAVILLAS DEL SANTO NOMBRE, por el Padre Paul O´Sullivan. Parte VIII


EL DEMONIO Y EL NOMBRE DE JESÚS


               El peor mal, el más grave peligro que nos amenaza a cada uno de nosotros todos los días y todas las noches de nuestras vidas es el diablo.

               San Pedro y San Pablo nos avisan en el más fuerte lenguaje tener cuidado con el diablo, está usando todo su tremendo poder, su gran inteligencia, para arruinamos y hacemos daño en todas las formas. No hay peligro, ó enemigo en el mundo que temer como deberíamos temer al diablo.



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               Él no puede atacar a Dios, así que vuelve todo su implacable odio y malicia contra nosotros.

               Nosotros estamos destinados a ocupar los tronos que él y los otros malos ángeles perdieron y eso le anima su furor. Muchos tontos e ignorantes católicos nunca piensan en que el diablo les provoque infinito daño y les cause indecibles sufrimientos.

               Nuestro mejor, y más fácil remedio es el Nombre de Jesús. Echa al demonio volando de nuestro lado y nos salva de innumerables males.

               Oh, queridos lectores, decid constantemente este Poderoso Nombre y el demonio no podrá haceros daño.

               Decidlo en todos los peligros, en todas las tentaciones. Despertad, si habéis estado durmiendo. Abrid los ojos al terrible enemigo que está siempre acechando vuestra mina.



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               Sacerdotes deberían de predicar en este importante asunto. Tendrían que avisar a sus penitentes en el confesonario en contra del diablo. Aconsejen a la gente como evitar malas compañías , que puedan encaminarles a llevar malas vidas. La influencia del demonio es incomparablemente más peligrosa aún.

               Maestros, catequistas y madres deberían constantemente avisar a sus niños en contra del diablo, ¡aún así, todos sus esfuerzos serían pocos!.



lunes, 1 de marzo de 2021

LAS MARAVILLAS DEL SANTO NOMBRE, por el Padre Paul O´Sullivan. Parte VII



EL ESPANTOSO CRIMEN DE LA INGRATITUD


               Damos las gracias a nuestros amigos efusivamente por cualquier pequeño favor que nos hacen. Pero olvidamos o abandonamos el dar gracias a Dios por Su inmenso amor hacía nosotros, por haberse hecho hombre por nosotros, por morir por nosotros, por todas las Misas que podemos oír, y las Sagradas Comuniones que podemos recibir y no recibimos, ¡Qué negra ingratitud!

               Repitiendo a menudo el Nombre de Jesús, corregimos esta grave falta y agradecemos a Dios y le damos gran gozo y gloria.

               ¿No desearías dar alegría a Dios? ¿Quieres? Entonces, querido amigo, agradece, agradece, a Dios. Él está esperando tus gracias.


DIOS AMA A CADA UNO


               Hemos dicho que Nuestro Señor en los espantosos sufrimientos de Su Pasión, en la agonía en el huerto, cuando estaba colgado de la cruz, nos vio a todos y ofreció—por cada uno de nosotros— los los dolores y cada gota de Su Preciosa Sangre.

               ¿Puede ser posible que Dios es tan bueno que piensa en cada uno de nosotros, que nos ame tanto?

               Nuestros pobres corazones y mentes son pequeñas y corrompidas y encuentran difícil el creer que Dios pueda ser tan bueno, que se molesta por nosotros.

               Pero Dios, como es Omnipotente, infinitamente sabio, es también infinitamente bueno, generoso y amable. Para entender como Dios pensó en cada uno de nosotros durante Su Pasión cuando estaba colgando en la Cruz, solamente tenemos que recordar lo que pasa en las millones de Sagradas Comuniones recibidas todos los días.

               Dios viene a cada uno de nosotros con toda la plenitud de la Divinidad. Él entra dentro de cada uno de nosotros tan entero y completamente como está en el Cielo. Él viene a cada uno de nosotros como si esa persona fuera la única que le recibiera en ese día. Él viene con un infinito Amor por nosotros mismos. Así lo creemos todos.




               ¿Cómo entra dentro de nosotros? Él no solamente entra en nuestras bocas, nuestros corazones. Él viene dentro de nuestras almas. Se une a nuestras almas tan íntimamente que se hace en una manera maravillosa uno con nosotros.

               Pensemos por un momento en como el Gran Omnipotente, Eterno Dios está en nuestras almas en la forma más íntima posible y que está allí con todo Su infinito Amor, que se queda allí, por un momento sino por cinco, diez o más minutos, y esto no solamente una vez sino todos los días si así lo deseamos.

               Si pensamos y entendemos esto, será fácil de ver como Él ofreció todos Sus Méritos y todos Sus sufrimientos por cada uno de nosotros.



miércoles, 24 de febrero de 2021

LAS MARAVILLAS DEL SANTO NOMBRE, por el Padre Paul O´Sullivan. Parte VI




PODEMOS PEDIRLO TODO EN EL NOMBRE DE JESÚS


               Los Ángeles son nuestros más queridos y mejores amigos y son los que están más preparados y pueden ayudarnos en toda dificultad y peligro.

              Es una pena que muchos Católicos no conocen, ni aman, ni piden la ayuda de los Ángeles. La manera más fácil de hacerlo es decir el Nombre de Jesús en su honor. Esto les da gran alegría y ellos, como respuesta, nos ayudarán en todos nuestros problemas y nos salvarán de muchos peligros.

               Digamos el Nombre de Jesús en honor de todos los Ángeles, pero especialmente en honor de nuestro querido Ángel de la Guarda, que tanto nos quiere.

               Nuestro Dulce Salvador está presente en millones de Hostias consagradas en innumerables iglesias católicas del mundo. Durante muchas horas del día y durante las largas horas de la noche, Él es olvidado y dejado sólo.

              Podemos hacer mucho para consolarle y confortarte diciendo: "Jesús te quiero, te adoro en todas las Hostias consagradas del mundo, y te doy gracias con todo mi corazón por haberte quedado en todos los Altares del mundo por amor nuestro". Entonces di veinte, cincuenta veces o aún más el Nombre de Jesús con esta intención. Podemos hacer la más perfecta penitencia por nuestros pecados ofreciendo la Pasión y Sangre de Jesús muchas veces al día con esta intención.

              La Preciosa Sangre purifica nuestras almas y nos eleva a un alto grado de santidad. ¡Es todo tan fácil! Tenemos solamente que repetir amorosa, alegremente y con reverencia "Jesús, Jesús, Jesús".

              Si estamos tristes o deprimidos, si estamos preocupados con miedos y dudas, este Divino Nombre nos dará una deliciosa paz. Si somos débiles e indecisos nos dará nueva fuerza y energía.

               Cuando Jesús estaba en la tierra, ¿no fue a consolar y confortar a todos aquellos que eran infelices? Aún lo hace todos los días por aquellos que lo piden.

               Si estamos sufriendo por problemas de salud y tenemos dolores, si alguna enfermedad está afectando a nuestros pobres cuerpos, Él puede curamos. ¿Acaso Él no curó a los enfermos, los cojos, los ciegos, los leprosos? No nos dijo: "Venid a Mí vosotros los que estáis cansados, y abrumados que Yo os aliviaré". Muchos podrían tener buena salud si solamente pidieran a Jesús por ella.

               No obstante, consulta a los médicos, usa los remedios que te den pero por encima de todo ¡pídele a Jesús!

               El Nombre de Jesús es la más corta, la más fácil, la más poderosa de todas las plegarías. Nuestro Señor nos dice que podemos pedir al Padre en Su Nombre, por ejemplo, en el Nombre de Jesús, y recibiremos. Todas las veces que decimos ''Jesús", estamos diciendo una fervorosa oración por todo, todo lo que necesitamos.

               Las Ánimas del Purgatorio. Es muy lamentable que muchos cristianos olviden y abandonen a las ánimas del Purgatorio. Es posible que algunos de nuestros más queridos amigos estén sufriendo en ese terrible fuego, esperando nuestras oraciones y ayuda, que pudiéramos dársela tan fácilmente y no se la damos.




               Tenemos pena de los pobres que vemos en las calles, por los hambrientos y por todos aquellos que sufren. Nadie sufre más terriblemente como las Ánimas de Purgatorio por el fuego, como Santo Tomás nos dice, ¡es lo mismo que el fuego del infierno!

               ¿Con qué frecuencia, querido lector, rezas tú por las Santas Ánimas? ¡Días, semanas, quizás meses pasan y haces poco por ellas ó quizás nada !

               Puedes ayudarlas fácilmente si dices con frecuencia el Nombre de Jesús, porque a) tu así ofreces por ellas la Preciosa Sangre y sufrimientos de Jesucristo, como hemos explicado, b) ganas 300 días de indulgencia cada vez que dices "Jesús".

               Ten la costumbre de repetir el Santo Nombre a menudo y podrás como Santa Matilde aliviar miles de Almas que desde entonces no cesarán de rezar por ti con increíble fervor.




jueves, 18 de febrero de 2021

LAS MARAVILLAS DEL SANTO NOMBRE, por el Padre Paul O´Sullivan. Parte V


LA PASIÓN


               El segundo significado de la palabra "Jesús" es "Jesús muriendo en la Cruz". San Pablo nos dice que Nuestro Señor mereció este Santísimo Nombre por sus sufrimientos y muerte.

               Entonces, cuando decimos "Jesús" deberíamos de ofrecer también la Pasión y Muerte de Nuestro Señor al Eterno Padre por su excelsa gloria y por nuestras propias intenciones.




               Nuestro Señor se hace hombre por cada uno de nosotros, como si fuéramos el único hombre sobre la tierra. Así que el murió no por todos los hombres en general, pero por cada uno en particular. Cuando Él estaba colgando de la Cruz me vio a mi y te vio a ti, querido lector, ofreció todas las angustias de su horrible agonía, cada gota de su Preciosa Sangre, todas sus humillaciones, todos los insultos y atrocidades, Él las ofreció por mi, por ti, ¡por cada uno de nosotros! Él nos dio todos estos méritos infinitos como si fueran nuestros. Podemos ofrecer cientos y cientos de veces al día al Eterno Padre--por nosotros mismos y por el mundo.

               Hacemos esto, cada vez que decimos "Jesús". Al mismo tiempo, demos gracias a Dios por todo lo que ha sufrido por nosotros.

               Llama la atención que muchos cristianos sepan tan poco del Santo Nombre y de todos sus significados. Como resultado, están perdiendo sus preciosas gracias todos los días y están perdiendo los más grandes premios en el Cielo. ¡Triste, deplorable ignorancia!


COMPARTIR TODAS LAS SANTAS MISAS


               La tercera intención que debemos tener al decir "Jesús" es ofrecer todas las Misas que se han dicho en todo el mundo por la Gloria de Dios, por nuestras propias necesidades y por el mundo en si. Al rededor de 500,000 Misas son celebradas diariamente, y nosotros podemos y deberíamos compartir en todas.

               La Misa nos trajo Jesús. El, de nuevo, se hace hombre. Se renueva la Encamación en cada Misa tan realmente como cuando se hizo hombre en el vientre de su Madre. También se sacrifica en el altar tan real y verdaderamente como lo hizo en el Calvario aunque de una manera mística, sin sangrar. La Misa se dice no solamente para los que asisten a ella en la iglesia, sino para todos que desean oírlo y ofrecerlo con el sacerdote.

               Todo lo que tenemos que hacer es decir con reverencia "Jesús, Jesús" con la intención de ofrecer estas Misas y participar en ellas. Haciendo esto, compartimos en todas ellas.

               Es una gracia maravillosa asistir y ofrecer una Misa, pero ¿no sería mejor ofirecer y Compartir en 500,000 Misas todos los días?

               Entonces cada vez que decimos "Jesús" sea esta nuestra intención:

          1 . Ofrecer a Dios todo el infinito amor y méritos de la Encamación.

          2. Ofrecer a Dios la Pasión y Muerte de Jesucristo.

          3 . Ofrecer a Dios todas las 500,000 Misas celebradas en el mundo por su gloria y nuestras propias intenciones.

              Todo lo que tenemos que hacer es decir la palabra "Jesús", pero sabiendo lo que hacemos.

               Santa Matilde estaba acostumbrada a ofrecer la Pasión de Jesús en unión con todas las Misas del mundo por las ánimas del Purgatorio.

               Nuestro Señor le mostró una vez el Purgatorio abierto y miles de la almas subían al cielo como resultado de su pequeña oración.

               Cuando decimos "Jesús" podemos ofrecer la Pasión y las Misas del mundo no solamente por nosotros sino también por las ánimas del Purgatorio o por la intención que queremos.

               Siempre habrá que ofrecerlas por el mundo entero y por nuestro propio país en particular.




miércoles, 10 de febrero de 2021

LAS MARAVILLAS DEL SANTO NOMBRE, por el Padre Paul O´Sullivan. Parte IV




DOCTRINA DEL SANTO NOMBRE


                Lo crees, lo entiendes, que Dios te quiere tanto, tan íntimamente, tan personalmente. ¡Qué alegría, qué consolación! si realmente supieras y sintieras que este Gran Dios te quiere a ti tan sinceramente!

               Nuestro Señor ha hecho aún más, nos ha dado todos sus méritos infinitos para que así podamos ofrecerlos al Eterno Padre tan a menudo como queramos, cientos ó miles de veces al día.

               Y eso es lo que podemos hacer cada vez que decimos "Jesús" si solamente recordamos lo que estamos diciendo.

               Estarás, quizás, sorprendido de esta maravillosa doctrina, ¿Nunca lo has oído antes?

               Pero ahora por lo menos ya sabes las infinitas maravillas del Nombre de "Jesús". Di este Santo Nombre constantemente. Dilo devotamente.

               Y en el futuro, cuando digas "Jesús", recuerda que estás ofreciendo a Dios todo el infinito amor y los méritos de Su Hijo, Tu estás ofreciéndole Su Divino Hijo. No puedes ofrecer nada más santo, nada mejor, nada que más le agrade, nada más meritorio para ti.

               Que desagradecidos son aquellos que nunca dan gracias a Dios por todo lo que El ha hecho por ellos. Hombres y mujeres que viven 30, 50, 70 años y nunca piensan en agradecer a Dios por Su maravilloso amor.

               Cuando dices el Nombre de Jesús recuerda también agradecer a nuestro Dulce Salvador por Su Encamación.

               Cuando estaba en la tierra, curó diez leprosos de su odiosa enfermedad. Estaban tan contentos que se marcharon llenos de alegría y felicidad, pero ¡solamente uno volvió para darle las gracias! Jesús estaba dolido y dijo: "¿Dónde están los otros nueve?"




               No tendría que sentir tristeza y dolor con mucha más razón, que le agradecemos tan poco por todo lo que El ha hecho por nosotros en la Encamación y en Su pasión.

               Santa Gertrudis solía agradecer a Dios a menudo con una pequeña jaculatoria, por su bondad, en haberse hecho hombre por ella. Nuestro Señor se le apareció un día y le dijo: "Mi querida niña, cada vez que tu honras mi encamación con esa pequeña plegaria, vuelvo a mi Eterno Padre y le ofrezco todos los méritos de la Encamación por ti y por todos los que hacen como tu". ¿No tendríamos que tratar de decir "Jesús, Jesús, Jesús" a menudo? Seguramente recibiríamos esta maravillosa gracia. 


            Continuará...



miércoles, 3 de febrero de 2021

LAS MARAVILLAS DEL SANTO NOMBRE, por el Padre Paul O´Sullivan. Parte III



¿CÓMO PUEDE SER QUE CON UNA SOLA PALABRA PUEDA OBRAR TALES PRODIGIOS?


               Contesto que con una palabra Dios hizo el mundo. Con Su Palabra, Él hizo de la nada el sol, la luna, las estrellas, las altas montañas, y los vastos océanos. Por Su Palabra sostiene la existencia del Universo.

               ¿No hace el Sacerdote también, en la Santa Misa, el prodigio de prodigios? ¿No transforma la pequeña hostia blanca en el Dios del Cielo y de la tierra con las palabras de la Consagración? Y aunque Dios solamente puede perdonar los pecados, ¿no lo hace el Sacerdote también en el confesonario perdonando los más negros pecados y los más espantosos crímenes? ¿Cómo? Porque Dios da a sus palabras Infinito Poder.

               Así, también Dios, en Su Inmensa Bondad da a cada uno de nosotros una palabra todopoderosa con la cual podemos hacer maravillas por Él, para nosotros mismos y para el mundo. Esa palabra es "Jesús".

               Recuerda lo que San Pablo nos dice: "Este es el Nombre por encima de todo nombre", y que..."al Nombre de Jesús doblan la rodilla todas las criaturas del Cielo, tierra e infierno".


PERO, ¿POR QUÉ?


               Porque "Jesús" significa Dios hecho hombre. Por ejemplo, en la Encarnación cuando el Hijo de Dios se hace hombre, es llamado Jesús, así que cuando decimos "Jesús" ofrecemos al Eterno Padre el Infinito Amor y los Méritos de Jesucristo. En una palabra, Le ofrecemos Su Santísimo Hijo Divino, Le ofrecemos el Gran Misterio de la Encamación. Jesús es la Encamación.

              ¡Qué pocos son los Cristianos que tienen una idea adecuada de este Misterio sublime y sin embargo es la mayor prueba que Dios nos ha dado, o pudiera darnos, de Su amor personal para nosotros ! Esto lo es para nosotros.


LA ENCARNACIÓN


               Dios se hizo hombre por amor a nosotros, pero ¿de qué nos sirve si no entendemos éste Amor?

               Dios, el Infinito, el Inmenso, Eterno, el Dios Todopoderoso, el Creador Omnipotente, el Dios que llena el Cielo con Su majestad, Su Grandeza y se hace un Niñito para ser como nosotros y así ganar nuestro amor.

              Él entró en el vientre puro de la Virgen María y allí estuvo escondido durante nueve meses. Entonces nació en un establo, entre dos animales. Era pobre y humilde. Pasó 33 años trabajando, sufriendo, rezando, enseñando Su hermosa Religión, obrando milagros, haciendo bien a todos. Él hizo todo esto para probar Su Amor por cada uno de nosotros y así nos obliga a amarle.



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              Este estupendo Acto de Amor ha sido tan grande que incluso ni los más altos Ángeles del Cielo pudieron concebir que esto fuera posible si Dios no se los hubiera revelado.

               Fue tan grande que los judíos, el pueblo escogido por Dios, que estaban esperando a un Salvador se escandalizaron al pensar que Dios pudiera hacerse tan humilde.

              Los filósofos gentiles, a pesar de su supuesta sabiduría, dijeron que era una locura el pensar que Dios Omnipotente pudiera hacer tanto por amor a los hombres.

              San Pablo dice que Dios gastó todo Su Poder, Sabiduría y Bondad haciéndose hombre por nosotros: "Él se desgastó".

              Nuestro Señor confirma estas palabras del Apóstol cuando dice: ¿Qué más pude hacer?

               Todo esto lo hizo Dios no por todos los hombres en general sino por cada uno de nosotros en particular. Piensa, piensa en esto.



jueves, 28 de enero de 2021

LAS MARAVILLAS DEL SANTO NOMBRE, por el Padre Paul O’Sullivan. Parte II




HACERLO TODO EN NOMBRE DE JESÚS


               San Pablo nos dice que debemos de hacer todo lo que hacemos tanto sea en palabras o en el trabajo en el Nombre de Jesús, "Todo cuanto hacéis, sea de palabra o de obra, todo en Nombre de Nuestro Señor Jesucristo." (Colosenses, cap. 3, vers. 17).

               De esta manera todos los actos se hacen en un Acto de Amor y Mérito. Y más aún, recibimos la gracia y la ayuda para hacer todas nuestras acciones perfectamente bien.

               Debemos, sin embargo, hacer lo que mejor podamos en acostumbramos en decir "Jesús, Jesús, Jesús", muy a menudo todos los días. Podemos hacerlo cuando nos vestimos, en el trabajo -no importa lo que estamos haciendo- paseando, en momentos de tristeza, en casa y en la calle, en todas partes.

          No hay nada más fácil si nos esforzamos en hacerlo con regularidad. Lo podemos hacer muchísimas veces al día.

          Piensa que cada vez que decimos "Jesús" devotamente, 1) damos gran gloria a Dios, 2) recibimos grandes gracias, 3) y ayudamos a las Almas del Purgatorio.

          Pongamos ahora algunos ejemplos que demuestran el poder del Santo Nombre. 


EL MUNDO EN PELIGRO SALVADO 

POR EL SANTO NOMBRE


               En el año 1274 grandes males amenazaron al mundo. La Iglesia fue asaltada por furiosos enemigos desde adentro y fuera. Fue tan grande el peligro que el Papa Gregorio X, que reinaba por entonces, convocó un Concilio de Obispos en Lyons para determinar la mejor manera de salvar a la sociedad de la ruina en la que estaba cayendo. Entre muchas de las formas propuestas, el Papa y los Obispos eligieron la que ellos consideraron más fácil y eficaz de todas, es decir, la frecuente repetición del Santo Nombre de Jesús.

              El Santo Padre entonces pidió a los Obispos del mundo y a sus Sacerdotes que invocaran el Nombre de Jesús y urgieran a sus fieles el poner toda su confianza en éste poderoso Nombre, repitiéndolo constantemente con ilimitada confianza. El Papa encargó especialmente a la Orden de Santo Domingo (Dominicos) la gloriosa tarea de predicar las Maravillas del Santo Nombre, trabajo que ellos cumplieron con ilimitado celo.

               Sus hermanos Franciscanos les secundaron. San Bernardino de Siena y San Lorenzo de Puerto- Mauricio fueron ardientes Apóstoles del Santo Nombre de Jesús.

              Sus esfuerzos fueron coronados con el éxito. Fueron barridos los enemigos de la Iglesia y desaparecieron los peligros que amenazaban a la sociedad y la suprema paz reinó una vez más.

               Esta es la lección más importante para nosotros porque, en nuestros días, terribles sufrimientos están aplastando muchas naciones. Y aún mayores tribulaciones están amenazando a todas las demás.

              Ningún gobierno o gobiernos parecen lo bastante fuertes y hábiles como para detener este tremendo torrente de males. No hay más que un remedio y es la oración.


LETANÍA DE ALABANZAS AL 

SANTO NOMBRE DE JESÚS

(toque sobre la imagen para verla en su tamaño original)





PRONUNCIAR EL SANTO NOMBRE DE JESÚS

ES LA ORACIÓN MÁS FACIL Y PODEROSA


              Todo Cristiano debe volver a Dios y pedirle Misericordia. La oración más fácil de todas las oraciones, como hemos visto, es el Nombre de Jesús.

              Todos sin excepción pueden invocar este Santo Nombre cientos de veces al día, no solamente por sus propias intenciones, sino también para pedir a Dios que libre al mundo de una inminente ruina.

               Es asombroso lo que una persona que reza puede hacer para salvar su país y a la sociedad. Leemos en la Sagrada Escritura como Moisés salvó por sus oraciones al pueblo de Israel de la destrucción y como una piadosa mujer, Judít de Betulia, salvó su ciudad y su gente cuando los Gobernadores estaban desesperados y a punto de rendirse a sus enemigos.

               De nuevo notamos, que las dos ciudades Sodoma y Gomorra, que Dios destruyó con fuego, por causa de sus pecados y crímenes, ¡les hubiera perdonado si hubiera habido solamente diez personas que rezaran por ellos!

               Una y otra vez leemos de reyes, emperadores, hombres de estado y famosos comandantes militares que pusieron toda su confianza en la oración, y así obraron maravillas. Si las oraciones de un hombre pueden hacer tanto, ¿Cuánto más harán las oraciones de muchos?

               El Nombre de Jesús es la más corta, más fácil, y más poderosa de las oraciones. Todos pueden decirlo incluso en medio de su trabajo diario. Dios no puede rehusar de oírlo.

               Invoquemos el Nombre de Jesús pidiéndole que nos salve de las calamidades que nos amenazan.


Continuará...



jueves, 21 de enero de 2021

LAS MARAVILLAS DEL SANTO NOMBRE, por el Padre Paul O’Sullivan. Parte I




¿QUÉ SABES DEL NOMBRE DE JESÚS?


               Sabrás que es un Nombre Santo y que habría que inclinar la cabeza cada vez que se dice. Es muy poca cosa. Es como si uno viera un libro cerrado y se fijara solamente en el título de la portada. No sabes nada de los preciosos pensamientos que el libro contiene.

               Así es, cuando pronuncias el Nombre de Jesús, sabes muy poco de los tesoros que en Él se oculta.

               Este Divino Nombre, en verdad, es una mina de riquezas, es un manantial de la más alta santidad y el secreto de la felicidad mas grande que un hombre puede esperar y gozar en esta tierra. 

               Es tan poderoso, tan seguro, que nunca deja de producir en nuestras almas los más maravillosos resultados. El Santo Nombre de Jesús consuela al corazón más triste y hace fuerte al pecador más débil. Nos obtiene todo tipo de favores y gracias, tanto espirituales como temporales.

               Debemos de hacer dos cosas. Primero, entender claramente el significado y el valor del Santo Nombre de Jesús.

               Segundo, debemos habituamos a decirlo devota y frecuentemente cientos y cientos de veces todos los días. Lejos de ser algo aburrido, será algo de inmenso gozo y consolación.


LETANÍA DE ALABANZAS AL 

SANTO NOMBRE DE JESÚS

(toque sobre la imagen para verla en su tamaño original)





¿QUÉ SIGNIFICA EL NOMBRE DE JESÚS?


               El Santo Nombre de Jesús es, primero que todo, una oración todopoderosa. El mismo Nuestro Señor solemnemente promete que todo aquello que pidiéramos al Padre en Su Nombre lo recibiríamos. Dios nunca falla en Su palabra.

               Cuando decimos "Jesús", pedimos a Dios todo lo que necesitamos con la absoluta confianza de ser oídos. Por esta razón, la Iglesia termina sus oraciones con estas palabras: "Por Jesucristo", que da a la oración una nueva eficacia divina.

               Pero, el Santo Nombre es algo aún más grande. Cada vez que decimos: "Jesús", glorificamos a Dios Con un gozo y gloria infinitos porque le ofrecemos todos los infinitos Méritos de la Pasión y Muerte de Jesucristo. San Pablo nos dice que Jesús mereció el nombre de "Jesús" por Su Pasión y Muerte.

               Cada vez que decimos: "Jesús", claramente deseamos ofrecer a Dios todas las Misas dichas en todo el mundo por nuestras intenciones. Nosotros verdaderamente participamos en aquellas cientos de misas.

               Cada vez que decimos: "Jesús", ganamos trescientos días de indulgencia que podríamos aplicar por las Ánimas del Purgatorio, con lo que se verán muchas de estas almas aliviadas y liberadas de sus horribles penas. Ellas serán verdaderamente nuestras mejores amigas y rezarán por nosotros con increíble fervor.

               Cada vez que decimos: "Jesús", es un acto de perfecto Amor, por el cual ofrecemos a Dios el infinito Amor de Jesús.

               El Santo Nombre de Jesús nos salva de innumerables males, y nos rescata especialmente del poder del demonio que está constantemente buscando la ocasión de hacemos daño.

               El Santo Nombre de Jesús gradualmente irá llenando nuestras almas con una paz y un gozo que nunca tuvimos antes.

              El Nombre de Jesús nos refuerza de una manera tal, que nuestros sufrimientos parecen ligeros y fáciles de soportar.


Continuará...



lunes, 18 de enero de 2021

LA DEVOCIÓN DE PÍO IX POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO


               Enseña nuestra Santa Religión que la Iglesia se divide en tres partes: la Iglesia Triunfante, que son los Santos y Bienaventurados que habitan en el Cielo; la Iglesia Militante, que somos todos los bautizados que aún vivimos en la Tierra, y que nos toca librar la guerra contra el mundo, la carne y el demonio; por último, la Iglesia Purgante, que sufre, formada por las Santas Almas del Purgatorio, que sufren -por sus pecados no satisfechos aquí en la Tierra- dolores purificadores mientras esperan entrar en el Cielo. Estas Almas, que calificamos como "Benditas" porque se han salvado, necesitan sin embargo nuestras oraciones y méritos para acortar su estancia en el Purgatorio. 

                Hay muchas formas de socorrerlas, siendo la primera y más importante, ofrecer el Santo Sacrificio de la Misa por su liberación; también mediante sacrificios (de tipo económico, mediante estipendios de Misas y limosnas; sacrificios corporales o de los sentidos, por ejemplo, negando nuestra voluntad); podemos seguir ayudando a estas Almas del Purgatorio ganando indulgencias y ofreciéndolas por Ellas... (1). 




LA DEVOCIÓN QUE TENÍA EL PAPA PÍO IX 

POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO


               El venerable Pontífice Pío IX designó a un Santo y Prudente religioso llamado Tomaso como Obispo de la Diócesis. El sacerdote, alarmado por la responsabilidad puesta sobre el, comenzó encarecidamente a excusarse.

               Sus protestas fueron en vano. El Santo Padre sabía de sus méritos.

               Agobiado por la aprehensión, el humilde religioso solicitó una audiencia con el Santo Padre y le confesó que tenía mala memoria, lo que resultaba ser un grave impedimento en el alto oficio encomendado a él.

               Pío IX respondió con una sonrisa "Su Diócesis es muy pequeña en comparación con la Iglesia Universal, la cual yo llevo sobre mis hombros.  Tus cuidados son livianos en comparación con los míos." Agregó: "Yo también sufría un grave defecto de la memoria, pero prometí decir una ferviente oración diaria por las Animas Benditas, las cuales, en retribución, han obtenido para mí una excelente memoria. Usted debería hacer lo mismo, estimado Padre, y tendrá en qué regocijarse". 


Padre Paul O’Sullivan OP, en su libro "Léeme o laméntalo"




               1 Para conocer otros medios que bien pueden servir para el  alivio y liberación de las Almas retenidas en el Bendito Purgatorio, solo tiene que TOCAR AQUÍ