domingo, 29 de marzo de 2020

SANTA MISA desde el Instituto Mater Boni Consilii, DOMINGO DE PASIÓN



Siga desde aquí la Santa Misa 
del Domingo de Pasión
Domingo 29 de Marzo, a las 10:25 
(Hora local de Italia)





RECOMENDACIONES PRÁCTICAS 
PARA TODOS AQUELLOS CATÓLICOS 
que en estos días de cuarentena 
no pueden asistir a la Santa Misa




LA APOSTASÍA ACTUAL: "DIOS NO ESCUCHARÁ ESAS ORACIONES hasta no ver la conversión de los que rezan..."





               Hoy en la mañana, 25 de Marzo del año de gracia 2020, mientras una enfermedad virulenta y de origen aún incierto hiere a las naciones de todo el mundo, Francisco del Vaticano se dirigió desde la escalinata de la Basílica de San Pedro, ante una plaza absolutamente vacía, con motivo de dicha enfermedad; anunció también el Vaticano que el mismo Francisco, pasado mañana Viernes 27 de Marzo, dará a todo el mundo la bendición Urbi et Orbi (para la ciudad de Roma y para todo el mundo).

            Hace unos días el mismo Francisco del Vaticano se dirigió a una basílica romana, haciendo a pie los últimos metros del camino, para rezar delante de un Cristo milagroso que en otras épocas salvó a la Ciudad Eterna de otra peste.

            Hace escasos días el Cardenal de Buenos Aires con todos sus obispos auxiliares vestidos casi de civil y con sus cruces pectorales colgando sobre sus camisas fue a la Catedral de la ciudad a rezar de pie ante un venerado Cristo que se conserva en uno de sus altares, dirigiendo con voz aflautada una súplica al Cristo para protección contra la peste.

            Es con verdadera devoción y no a aflautando la voz que se llega al Corazón Sagrado de Jesucristo.

            Todas esas voces a las que me he referido en las líneas precedentes se han alzado ahora temerosas o teatrales para rezar al Cristo cuyos derechos han pisoteado durante años.

            Lamentan esas voces a los muertos por la enfermedad. Ciertamente es justo llorar por los que mueren y que muchas veces no pueden ni ser asistidos, porque los gobernantes, otras tantas veces beneficiaron la política con desmedro, de la salud de sus pueblos y esto en muchos países.

            Pero esas mismas voces hicieron durante años un coro de silencio delante de pecados atroces y de aberraciones; hasta hace unos días se quería discutir nuevamente el aborto en la Nación (Argentina) y tanto el predicador de esta mañana ante la plaza vacía como los obispos que le hablaban de pie al Dios del Universo que adoran sus Ángeles en el Cielo, como dice la Sagrada Escritura, guardaron un silencio sepulcral para no oponerse a la omnímoda democracia que quiere legislar sobre la Ley de Dios.

            Dios Nuestro Señor castigó a Sodoma y a las ciudades pecadoras (Ep. de San Judas 9,7; Libro del Deuteronomio 29,23; Profeta Ezequiel 16, 49; Libro del Génesis 19, 24; Profeta Isaías 13, 19; Libro de las Lamentaciones 4, 6; Ep. II de San Pedro 2, 6; etc.) por los pecados horrorosos que allí se cometían mientras que la Roma actual y los obispos casi al unísono pregonan una misericordia que ya no llama pecado al pecado, que no tiene la caridad de decirles que Dios castigó esos crímenes y que no son más que la expresión ilegítima de un desorden. Quizás ese silencio sirve de telón para cubrir la culpa de muchos miembros del clero oficial.





            Ahora bien, es lícito preguntarse si esas voces serán escuchadas, si esos tardíos lamentos ante una enfermedad desgraciada y ante los muertos y moribundos que en algunos países son centenares, serán atendidos por Dios.

            ¿A qué Dios le rezan? ¿Al que igualaron con la Pachamama en la Basílica de San Pedro? ¿Al que igualaron en Asís desde hace años, tanto Juan Pablo II, Benedicto XVI como el actual Francisco, a los dioses de otras religiones?

            La Sagrada Escritura dice claramente: “Todos los dioses de las gentes son demonios” (Salmo 95, 5); “Inmolaron a los demonios y no a Dios” (Libro del Deuteronomio, 32,17);  “Inmolaron sus hijos y sus hijas a los demonios” (Salmo 105, 37).

            ¿Puede Dios escuchar la voz de los que callaron con una culpa inaudita cuando las Naciones preparaban leyes inicuas para asesinar niños en el seno de sus madres?. Nos dirían esos niños, de poder decirlo "¿Acaso nosotros no teníamos derecho a vivir? ¿Por qué no nos defendieron y dejaron humillar a nuestras naciones con nuestra sangre inocente? ¿Es justo que ustedes reciban sonrientes a los que nos quieren matar? ¿Quieren ustedes que Dios les libre de lo que no nos liberaron a nosotros? Ustedes no dejaron que nos ganáramos el Cielo y quieren salud para muchos que también callaron con ustedes..."

            No digo que no debamos rezar delante de un flagelo como lo es esta enfermedad, claro que es bueno hacerlo pero no sin dejar de burlarse de Dios. Pecar pretendiendo el derecho de hacerlo y rezar a Dios es una blasfemia. Rezar pidiendo ayuda y consentir al asesinato de los niños es una aberración y callar cuando es obligatorio hablar es tan criminal como causar las muertes que deberían evitarse.



¿A qué Dios reza Francisco por el Covid-19? 
Dice que su maestro es Jesucristo, 
Abba la luz... y Pachamama, ¿qué es?



“Y yo creo en Dios. No en un Dios católico, 
no existe un Dios católico, existe Dios. 
Y creo en Jesucristo, su encarnación. 
Jesús es mi maestro y mi pastor, pero Dios, 
el Padre, Abba, es la luz y el Creador. Éste es mi Ser...”

(Jorge Bergoglio, Francisco, en una entrevista con Eugenio Scalfari)


            Dios no escuchará esas oraciones hasta no ver la conversión de los que rezan, es justísimo que eso sea así, no se puede morder la mano de quien nos alimenta y pretender que siga haciéndolo.

            Las leyes de la Vida y de la Naturaleza no son nuestras, son para nosotros y ellas rigen la existencia, una existencia que recibimos, no que conquistamos.


            La enfermedad, accidental o causada, culpable o no, avanza en todos los países. Hace pocos días un sismo leve en Bosnia, otro en los Altos Alpes en Francia, uno fuerte (7.5 grados) en el mar frente a Rusia...

            Deben los hombres confesar su insensatez al querer contradecir a Dios, al querer igualarlo con cualquier fetiche, al ensombrecer la tierra con tantos pecados, con tantas injusticias, con tantas inmoralidades.

            No en vano dice la Sagrada Escritura:

            “Peleará con Él, contra los insensatos, el orbe de la tierra” (Sabiduría c. 5, v. 21), y unos versículos antes: “Armó a la criatura para castigo de sus enemigos” (Sabiduría c. 5, v. 18).

            Vuélvanse los hombres a Dios, no con la pretensión de seguir pecando sino con el dolor sincero de haberlo hecho.

            Cuando los habitantes de Cafarnaúm rechazaron a Jesucristo, Nuestro Señor dijo estas palabras: “En verdad te digo que la tierra de Sodoma será más perdonada que tú en el Día del Juicio”. (Evangelio de San Mateo, cap.10, vers.15)


            Si queremos de Dios hemos de volvernos a Dios. Quiera hoy María Santísima, en su más grande Fiesta, convertirnos a Su Hijo Bendito.


                        Ave María Purísima.

           En la Anunciación de María Santísima 2020.



+ Monseñor Andrés Morello, Obispo
Superior de la Compañía de Jesús y de María

(El Bolsón, Río Negro, Argentina)

Monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe






sábado, 28 de marzo de 2020

LA ETERNIDAD PARA POSEERLO...




           "Para el Cristiano, la muerte no es la derrota sino la Victoria: el momento de ver a Dios; la muerte para hallarlo, la Eternidad para poseerlo… La muerte para el Cristiano no es el gran susto, sino la gran esperanza..." 

Padre Alberto Hurtado



EL ROSARIO ES EL ARMA DE LA ORTODOXIA CATÓLICA





              La Santísima Virgen enseñó a Santo Domingo este excelente método de orar. Y le ordenó predicarlo para despertar la piedad de los Cristianos y hacer revivir el Amor de Jesucristo en sus corazones. Lo enseñó también al Beato Alan de la Roche. "El rezo de ciento cincuenta Avemarías -le dijo- es una oración muy útil, es un obsequio que agrada mucho. Y lo es aún más y harán mucho mejor quienes las reciten meditando la Vida, Pasión y Gloria de Jesucristo. Porque esta meditación es el alma de tales oraciones."

               En efecto, el Rosario sin la meditación de los Sagrados Misterios de nuestra salvación sería como un cuerpo sin alma, una excelente materia sin su forma, que es la meditación, la cual distingue al Rosario de las demás devociones.



San Luis María Grignion de Montfort 
"El Secreto Admirable del Santísimo Rosario"


               "...la generalización de la práctica del Rosario obtuvo un reavivamiento de la Fe. Con esto el rosario pasó a ser, en las épocas en que hubo verdaderamente Fe en el mundo, una de las Devociones clásicas Católicas. A tal punto que no solo las imágenes de Nuestra Señora del Rosario se generalizaron por toda la tierra, sino también la práctica de esta Devoción era un elemento oficial del hábito de muchas Órdenes Religiosas.

              De entre las mil cosas que se podrían decir a respecto, gustaría acentuar exactamente esta ligación del origen del Rosario y la Virtud de la Fe, entre el Rosario y la derrota de los herejes. El Rosario siempre fue considerado un arma potentísima de la Fe. Sabemos que la Virtud de la Fe es la raíz de todas las virtudes, y las otras tienen que brotar de una Fe viva, o entonces ellas no son auténticas virtudes. Por lo tanto, no adelanta pretender cultivar las otras virtudes y ser negligentes con la Virtud de la Fe.

              Para nosotros, que llevamos una vida de lucha legal y doctrinaria en favor de la Ortodoxia, y que consideramos la victoria de la Ortodoxia y de la Contra-Revolución en el mundo un ideal de nuestra vida, esta Devoción dice mucho. Precisamente porque ella establece el nexo entre nuestra vida y la Devoción a Nuestra Señora, que aparece claramente aquí como siendo Aquella que sola aplastó todas las herejías, como dice la liturgia. Las aplastó, en gran parte, por el Rosario.





               El Rosario es el arma de la Ortodoxia, el arma del Ultramontanismo, y la Devoción por la cual aplastamos las raíces del mal espíritu que pueda haber en nosotros, y derrotamos la herejía y el mal espíritu y la lucha que estos mueven contra nosotros. De manera que el Rosario es una práctica típica para nosotros, y es por esta razón que insistimos tanto sobre ella. De tal manera que se debe considerar que la vida de un Contra-revolucionario sólo es normal y sólo está en regla, cuando, entre otras cosas, reza diariamente las tres partes del Rosario.

               No tiene propósito que alguien diga lo siguiente: “Prefiero rezar una parte bien rezada en vez de un Rosario entero como un papagayo”. Hubo un Santo a quien una persona le dijo esto y él le respondió: “Está bien rece con todo recogimiento un Avemaría”. La persona intentó rezarlo, y no consiguió. Alguien me dijo que Santa Teresita jamás consiguió, en toda su vida, rezar un Avemaría sin distracción.

               La verdad es que rezar sin distracción un Avemaría es una obra prima. Y puesto que difícilmente se consigue rezar un Avemaría sin una cierta distracción, vale la pena compensar la falta de calidad por la cantidad. Si apenas soy capaz de rezar Avemarías con distracción, es mejor rezar 50 Avemarías con distracción de que un avemaría con distracción. Es evidente.

               De manera que el rezo del Rosario tiene mucho valor. Es una oración humilde, no presumida, no tiene la manía protestante de exceso de prestar atención en las cosas. Por el contrario, comprende la fragilidad humana e impulsa las cosas para que progresen. Por eso la repetición que hay en el Rosario está lejos, y hasta muy lejos, de ser estéril. Ella tiene el gran mérito de la insistencia. El propio Nuestro Señor recomendó, como una de las cualidades de la oración, que ella fuese insistente. La oración insistente consigue las cosas. Si insistimos, aunque apenas verbalmente, obtendremos la gracia.

               Por lo tanto, recomiendo la oración del Rosario como siendo el “arma” del Contra-revolucionario para perseverar, para santificarse y para derrotar las herejías. 



Plinio Corrêa de Oliveira



ORACIONES EN TIEMPO DE MORTALIDAD Y PESTES, según el Ritual Romano










viernes, 27 de marzo de 2020

"UNGIRTE CON NUESTRAS LÁGRIMAS Y NUESTROS SUDORES..."




              "Corazón de Jesús, te quiero tanto y ansío quererte y que te quieran tan locamente que, si no fueras inmutable en Tu Ser y en Tus propiedades, me temo que a fuerza de nombrarte con la boca y con el corazón, de ungirte con nuestras lágrimas y nuestros sudores, de buscarte y de leerte y de escribirte en cuantas cosas vemos y tocamos...te gastemos el Nombre"

Don Manuel González, 
"el Obispo de los Sagrarios Abandonados"



ESTAR SIEMPRE EN SU SANTÍSIMO COSTADO...


               Hoy Viernes,  es el día que dedicamos en LA SEMANA DEL BUEN CRISTIANO al Sacratísimo Corazón de Jesús así como a meditar en la Pasión de Nuestro Señor; creo que es el día perfecto para recordar algunos pasajes del Diario de Santa Verónica Giuliani, en donde la Mística Capuchina, dejó reflejados los numerosos éxtasis con los que Dios la consoló en medio de su vida de penitencia.





               "...Pero aquí me pareció que se me aumentó el deseo de unirme a Él lo antes posible. Más no miraba; que toda fija estaba en el Señor. En Él me pareció ver todo. Era tan hermoso, que decir no puedo. 

               Las manos, los pies y el costado, es decir, Sus Llagas, eran tan brillantes que me parecían, que, en lugar de Llagas, hubiesen hermosas joyas. Solo la Llaga del Costado me pareció abierta, y de ella salían rayos como de sol. Cada uno de ellos daba más luz que el sol que vemos... Y me pareció que, dentro de esa Santísima Llaga, se escondía el anillo que yo debía tener.(1)


               Yo le decía: "Señor, te ruego por Tus Santas Llagas, perdona a Tus enemigos y dales luz... enemigos, así los puedo llamar, mientras están en Tu desgracia. Aquí estoy lista para todo, siempre y cuando se conviertan a Ti."


               En este punto, parezco ver Sus Santas Llagas ensangrentadas... "Oh Dios mío, Te ofrezco esta Sangre Tuya, y por Sus Méritos, perdona a estos..." Mientras así decía, me mostró, por el aire, una multitud de flechas que salían despedidas, como espadas punzantes, todas hacia el Señor. Y Él, de cabeza a pies, se iba llenando de sangre. Tal vista me dio gran pena, y me hizo darme cuenta, que todas esas heridas eran todos pecados grandes, que, como espadas, herían el Corazón del Señor...


               En un instante, pareció que se me representaba adelante con Sus Santas Llagas todas brillantes, especialmente la de Su Santo Costado. En este punto, me mostró que allí dentro habitan muchas almas, las más queridas... vi salir de Sus Santísimas Llagas cinco rayos resplandecientes; y todos vinieron a mi alrededor. Y yo veía estos rayos convertirse como en pequeñas llamas. En cuatro estaban los clavos; y en una vi que estaba la lanza, como de oro, toda de fuego: y me traspasó el corazón, de parte a parte… y los clavos traspasaron mis manos y mis pies. Yo sentí gran dolor; pero en el mismo dolor, me veía, me sentía toda transformada en Dios...


               "Esposa mía – me susurra Cristo Crucificado – me son queridas las penitencias que haces por aquellos que son Mi desgracia…" Después, separando un brazo de la Cruz, me hizo señal de que me acercase a Su Costado… Y me encontré entre los brazos del Crucificado. Lo que sentí en ese momento no puedo contarlo: habría podido estar siempre en Su Santísimo Costado" 




Santa Verónica Giuliani, Diario

NOTAS ACLARATORIAS

   1-   Se refiere la Santa al Anillo de los Desposorios Místicos, gracia especialísima mediante la cual Dios "desposa" al alma y pasa a tomar posesión de ella, como una sola cosa, al igual que ocurre con el matrimonio ordinario, pero en una escala muy superior en cuanto a la Caridad y Sabiduría, pues el Esposo no es otro que Cristo Nuestro Señor.




jueves, 26 de marzo de 2020

DOCTRINA TRADICIONAL SOBRE EL SANTO SACRIFICIO DE LA MISA



Acompaña a Jesús Sacramentado; 
reza por la Santidad Sacerdotal. 
Si puedes, haz esta noche La Hora Santa


                 Repasemos hoy el Catecismo para meditar sobre el gran Misterio del Santo Sacrificio de la Misa.


DOCTRINA TRADICIONAL 
SOBRE EL SANTO SACRIFICIO
 DE LA MISA

          ¿El Sacrificio de la Santa Misa es esencialmente el mismo que el de la Cruz?

              Sí, porque son el mismo Sacerdote y la misma Víctima. Sin embargo podemos advertir estas dos diferencias:

          -Sobre el Altar Nuestro Señor se ofrece Él mismo de manera incruenta, mientras que en la Cruz Él ha derramado físicamente Su Sangre.

          -Sobre el Altar Él se ofrece por el Ministerio del Sacerdote, mientras que sobre la Cruz Él ha ofrecido directamente Su Sacrificio.

         ¿Qué relación hay entre la Cruz y la Santa Misa?

               En los dos casos es el mismo Acto de Amor del Salvador. Nuestro Señor Jesucristo ha merecido (Sus Méritos son infinitos porque Él es una Persona Divina), todas las gracias de Salvación y Él aplica ahora esas gracias merecidas en el pasado a cada uno de nosotros en particular. En resumen, la Cruz ha abierto el Tesoro de la Gracia y la Santa Misa distribuye el uso práctico de ese Tesoro.

         ¿Cuáles son los efectos de la Santa Misa?

               En la Santa Misa se ofrece a Dios un Sacrificio por los pecados de los hombres, una acción de gracias y una adoración de valor infinito. La Santa Misa nos concede pues toda clase de gracias, a la vez espirituales y temporales, en la medida de nuestras disposiciones interiores. La Santa Misa Católica tiene y tendrá siempre, el efecto de elevar a los hombres hasta la Cruz y de unirlos a Nuestro Señor Jesucristo Crucificado.

                Para leer más acerca del Misterio de la Santa Misa, solo toque AQUÍ



EL DOLOROSO E INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, la Misión que el Cielo encomendó a Berta Petit




          Berta Francisca Mª Ghislaine Petit fue una gran Mística belga, un Alma Víctima por los Sacerdotes, y hasta ahora, poco conocida. Nació en Enghien, región de Valonia (Bélgica) el 23 de Enero de 1870. Sus Mensajes y Profecías, que anuncian sobre todo el Gran Reinado del Corazón Inmaculado de María, han tenido la aprobación de algunos Obispos belgas, entre otros el gran Cardenal Mercier.


          Desde su más tierna infancia, el Divino Maestro colmó a Berta de favores. A la edad de cuatro años tuvo la primera manifestación de la Santísima Virgen María, y poco después en la Capilla de las religiosas de la Unión del Sagrado Corazón vio abrirse el Tabernáculo y al Niño Jesús venir hacia ella, y haciendo una cruz en su frente le dijo:


           “Tú has de sufrir siempre, pero Yo estaré contigo”


          Siendo joven visitó la ciudad de Venecia, acompañada de su madre, en un viaje por Italia, y en la sacristía de la Catedral de San Marcos encontraron al entonces Cardenal Sarto (luego San Pío X), quien mirando a Berta con atención y signándola en la frente, le dijo estas palabras: “Oiga usted bien la Voz de Dios, hija mía, que Él tiene especiales designios sobre usted.”


           Durante cada Santa Misa, Berta rezaba por el celebrante: “Jesús mío, haz que Tus sacerdotes no Te dé aflicciones”. Sentía especial impulso de rezar por la Santidad Sacerdotal


          Cuando tenía diecisiete años, sus padres perdieron todo su patrimonio por una fianza; el 8 de Diciembre de 1888, su Director Espiritual dijo a Berta que su vocación no era la vida de religiosa de clausura, sino permanecer en casa y cuidar a sus padres. De mala gana la joven aceptó el sacrificio; pero le pidió a la Virgen ser Mediadora para que, en el lugar de su vocación religiosa, Jesús llamara un Sacerdote diligente y Santo. “¡Usted será atendida!”, —le confirmó el Director Espiritual.


          Lo que ella no podía prever, ocurrió 16 días después: Un joven jurista de 22 años, el Dr. Louis Decorsant, estaba rezando delante de una estatua de la Madre Dolorosa. Al improviso e inesperadamente, él tuvo la certeza que su vocación no era la de casarse con la joven que amaba y ejercer la profesión de escribano. Comprendió claramente que Dios lo llamaba al Sacerdocio. Esta llamada fue tan clara e insistente que él no titubeó ni siquiera por un instante en dejarlo todo. Después de los estudios en Roma, donde había completado su Doctorado, fue ordenado Sacerdote en 1893. 


ALMA VÍCTIMA POR LOS SACERDOTES

          Ese mismo año, en Navidad, Berta se ofreció a Dios como Alma Víctima por las almas de los Sacerdotes. Al mismo tiempo, el joven Sacerdote de 27 años celebraba la Santa Misa de Medianoche en un suburbio de París. Este hecho tiene su importancia porque a la misma hora, Berta, participando en la Santa Misa de Medianoche en otra Parroquia, prometió solemnemente al Señor: “Jesús, quisiera ser un holocausto para los Sacerdotes, para todos los Sacerdotes, pero en particular para el Sacerdote de mi vida”.

          Cuando fue expuesto el Santísimo, la joven vio al improviso una gran Cruz con Jesús y a Sus pies, la Virgen María y el Discípulo San Juan. Berta escuchó las siguientes palabras:


          “Tu sacrificio fue aceptado, tu súplica atendida. He aquí tu Sacerdote… Un día lo conocerás”


          Vio que los rasgos del rostro de San Juan habían asumido aquellos, de un Sacerdote para ella desconocido. Se trataba del Reverendo Decorsant, pero la Divina Providencia dispuso que no se conociesen hasta 1908, es decir quince años después, y Berta reconoció su rostro.


          No perdió tiempo en revelar al Padre Decorsant su Vida Espiritual y su Misión para la Consagración al Corazón Inmaculado y Doloroso de María. Él, por su parte, comprendió que esta alma preciosa le había sido confiada por Dios. Aceptó un lugar en Bélgica y se convirtió para Berta Petit en un santo Director Espiritual y en un apoyo incansable para la realización de su misión. 







ALIMENTADA DE LA SAGRADA EUCARISTÍA

          Desde los treinta y ocho años (1908)  hasta los setenta y tres no se alimentó más que con un café negro, que expulsaba una hora después. Solamente la Sagrada Comunión la sostenía:


          “Tu verdadero Alimento Soy Yo.” —le dijo en distintas ocasiones el Divino Maestro.


VISIÓN DE LOS SAGRADOS CORAZONES

          El 7 de Febrero de 1910, 
Berta es bendecida con una Visión: admira los Corazones de Jesús y de María enlazados; en la parte superior, la Paloma que simboliza al Espíritu Santo y de nuevo escucha la Voz de Jesús:


          «Piensa en el Corazón de Mi Madre como piensas en el Mío, vive en Su Corazón como quieres vivir en el Mío (…) Ese Amor será para ti y para el mundo Fuente de Gracias y traerá grandes bendiciones. Entrégate a Mi Amor. El deseo de Mi Corazón te será confiado.»


          Para la Pascua de 1911, Berta está en Roma. Otra vez le aparecen los Corazones de Jesús y de María, con el Espíritu Santo en la parte superior, y otra vez Jesús le habla:


          “El Corazón de Mi Madre tiene derecho al Título de ‘Doloroso’, y quiero que se anteponga al de ‘Inmaculado’, porque lo tiene bien merecido. La Iglesia reconoció en Mi Madre, lo que Yo Mismo Le di. Ahora es necesario, y YO lo quiero, que se reconozca y se comprenda también el derecho que Mi Madre tiene a un Título de Justicia, que merece por la identificación a todos Mis Dolores, por Sus sufrimientos y sacrificios, y por Su inmolación en el Calvario aceptada en plena correspondencia a Mi Gracia y soportada por la salvación de la humanidad.






          Es sobre todo, en esta correspondencia, donde Mi Madre fue grande y por eso pido que la invocación: “CORAZÓN DOLOROSO E INMACULADO DE MARÍA, RUEGA POR NOSOTROS”, tal como Yo lo he dictado, sea aprobada y difundida en toda la Iglesia, como dirigida a Mi Corazón, y sea recitada por cada uno de Mis Sacerdotes después del Sacrificio de la Misa. Ya he conseguido la Gracia y todavía obtendrá más aun. Esto que quiero, es consecuencia de lo que hice en el Calvario; dando a Mi Madre a Juan como hijo, ¿no le confié la maternidad dolorosa del mundo entero?


          Que los pueblos se vuelvan al Corazón Dolorido de Mi Madre. Que un mismo grito se levante de todos los corazones: “CORAZÓN DOLOROSO E INMACULADO DE MARÍA, RUEGA POR NOSOTROS”

         Esta devoción al Corazón Doloroso e Inmaculado, reanimará la Fe y la Esperanza en los corazones destrozados, y en las familias destruidas ayudará a reparar las ruinas, endulzará los dolores, será nueva fuerza para Mi Iglesia, llevando a las almas, no sólo la confianza en Mi Corazón, sino también en el Corazón Dolorido de Mi Madre.

          Grande es Mi Madre, pero especialmente Su Corazón Martirizado y traspasado por la misma herida que el Mío.

          Haz amar al Corazón de Mi Madre traspasado por Dolores que despedazan el Mío. Es preciso pensar en Su Corazón, como piensas en el Mío… Vivir en ese Corazón, como quieres vivir en el Mío, darte a ese Corazón, como te das al Mío.

          He manifestado los deseos de Mi Corazón respecto al de Mi Madre. Hazlo amar. Este amor, será para ti y para el mundo una Fuente de Gracias y atraerá grandes Bendiciones. Abandónate a Mi Amor.


SU MISIÓN EN LA TIERRA

         A Berta, en distintas ocasiones, le fue revelado que su misión en la Tierra consistiría en conseguir la Consagración Mundial al Corazón Doloroso e Inmaculado de María. Estos deseos fueron comunicados al entonces Papa Pío X. El Cardenal Mercier, de Malinas, aprobó la invocación “CORAZÓN DOLOROSO E INMACULADO DE MARÍA, RUEGA POR NOSOTROS” en 1911, y la indulgenció.

          Un día, Nuestro Señor le comunicó que esta Súplica al Doloroso e Inmaculado de María 
“Se propagará, mientras esperamos la exaltación de la Santa Iglesia y la renovación del mundo, que se lograrán por la Consagración del Mundo y de toda la humanidad al Corazón Dolorido de Inmaculado de María.”


LAS GUERRAS MUNDIALES Y EL DOLOROSO E INMACULADO CORAZÓN

          Berta asistió al Congreso Eucarístico de 1912 en Viena , presidido por el Emperador de Austria-Hungría . El 12 de Septiembre, inmediatamente después de recibir la Sagrada Comunión, recibió una profecía de que el heredero del Emperador sería asesinado, Archiduque Francisco Ferdinando de Austria fue asesinado el 28 de junio de 1914, en el conocido como atentado de Sarajevo. Después de estallar la Primera Guerra Mundial , Berta pudo viajar a Suiza el 18 de Julio de 1914, pero al no poder regresar a Bélgica, permaneció en Suiza hasta el fin de la contienda. 

          Su Director Espiritual, el Reverendo Decorsant pudo pasar un mensaje, a través del Cardenal Mercier , al recién elegido Papa Benedicto XV, quien en Mayo de 1915 envió una carta a todos los Obispos del mundo con una recomendación para buscar la intercesión del Doloroso e Inmaculado Corazón de María. El Cardenal Bourne, de Westminster se interesó especialmente en las revelaciones de Berta y dirigió varios actos de Consagración al Doloroso e Inmaculado Corazón de María en Inglaterra entre 1917 y 1919.




El Cardenal Mercier, amigo y propagador de la Devoción
al Doloroso e Inmaculado Corazón de María


ÚLTIMOS AÑOS Y MUERTE

          En 1919, Berta pudo por fin regresar a Bélgica; en el mismo año recibió varias Profecías acerca de futuros conflictos con naciones cada vez más divididas. En 1927, Berta se mudó a Uccle (Bruselas) cuando se hizo evidente que su residencia anterior a la guerra no podía ser restaurada. Entre 1919 y 1942, Berta tuvo revelaciones acerca de países tentados por el orgullo y el poder; Italia y Alemania fueron mencionadas por su nombre... El 24 de Enero de 1940, advirtió que Bélgica sería invadida con sorprendente rapidez, lo que sucedió el 10 de Mayo del mismo año.

          En 1943, Berta se volvió cada vez más frágil y se le administró el Sacramento de la Extremaunción el Domingo 21 de Marzo. Murió alrededor de las 6 de la tarde del Viernes 26 de Marzo, y durante tres días los peregrinos acudieron a su lecho de muerte para rezar cerca de su cuerpo. Fue enterrada en el cementerio de Louvignies, Henao.




miércoles, 25 de marzo de 2020

LE SALGO AL ENCUENTRO... COMO MADRE PARA AYUDARLE


              La Madre de Dios reveló a la Mística Santa Brígida de Suecia:

               "Aun cuando Dios puede hacer todas las cosas, no obstante, el hombre debe cooperar para salir del pecado y alcanzar el Amor de Dios. Porque tres cosas hay para que el hombre salga del pecado, que son: perfecta penitencia, intención de no volver a pecar, y la enmienda, según consejo de los que han despreciado el mundo por Dios, y están autorizados para darlo. Otras tres cosas hay para alcanzar la gracia, que son: humildad, misericordia y deseo grande de amar mucho a Dios; pues cualquiera que con estas condiciones dijere aunque sea solamente un Padrenuestro por alcanzar la Gracia de Dios, muy pronto sentirá los efectos de esta misma Gracia.




               Hasta que está el hombre debajo de la tierra, no me aparto de él; y si se anima a romper las cerraduras, le salgo al encuentro como su Sierva para servirle, y como Madre para ayudarle. Y debo decirte, que como ves que la tierra produce plantas y flores de diverso género y especie, del mismo modo si desde el principio del mundo todos los hombres hubiesen permanecido en su justicia original, todos habrían obtenido excelente recompensa; porque todo el que está gozando de Dios pasa de una alegría a otra, no porque en ninguna haya hastío, sino porque se va aumentando el placer, y continuamente se renueva un gozo a otro, y todos tan grandes, que no se puede explicar."



LA ANUNCIACIÓN DE LA PURÍSIMA VIRGEN MARÍA NUESTRA SEÑORA





               San Luis María Grignión de Montfort, el Apóstol de la Esclavitud Mariana, tenía la Festividad de la Anunciación de Nuestra Señora, como el día principal para los Esclavos de María, pues en aquél trascendental momento, Nuestra Madre Bendita pronunció las palabras que son compendio de vida y acción para un verdadero Católico:


"Yo Soy la Esclava del Señor; 
hágase en Mí lo que me has dicho"



PRÁCTICA EXTERIOR DE ENTREGA como Esclavo de Amor 
a Nuestra Reina y Señora La Purísima Virgen María


               "La primera es entregarse, en algún día señalado, a Jesucristo, por manos de María, cuyos Esclavos nos hacemos, comulgar al efecto en ese día y pasarlo en oración. Y esta Consagración ha de renovarse por lo menos todos los años en el mismo día.

               La segunda dar todos los años en el mismo día un pequeño tributo a la Santísima Virgen en testimonio de servidumbre y dependencia; tal es siempre el homenaje de los esclavos para con sus señores. Consiste, pues, este tributo en alguna mortificación, limosna o peregrinación, o en algunas oraciones. Lo importante es que, si no se le da mucho a María, debe al menos ofrecerse lo que se le presente con humildad y agradecido corazón.

               La tercera es celebrar todos los años con devoción particular la fiesta de la Anunciación, que es la Fiesta principal de esta Devoción establecida para honrar e imitar la dependencia en que el Verbo Eterno por amor nuestro en este día se puso..."


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SANTA MISA 
EN LA FESTIVIDAD DE 
LA ANUNCIACIÓN DE NUESTRA SEÑORA
Instituto Mater Boni Consilii
(Italia)



ORACIÓN DE LOS ESCLAVOS 
DE MARÍA NUESTRA SEÑORA


               Te saludo, María, Hija Predilecta del Padre Eterno. Te saludo, María, Madre Admirable del Hijo. Te saludo María, Esposa Fidelísima del Espíritu Santo. Te saludo, María, mi amada Madre, mi Amable Señora, mi poderosa Soberana. Te saludo, mi gozo, mi gloria, mi corazón y mi alma. Vos sois toda mía por misericordia, y yo soy todo vuestro por justicia. Pero todavía no lo soy bastante. De nuevo me entrego a Vos todo entero en calidad de eterno Esclavo, sin reservar nada ni para mí, ni para otros.

               Si algo veis en mí que todavía no sea vuestro, tomadlo en seguida, os lo suplico, y haceos Dueña absoluta de todos mis haberes para destruir y desarraigar y aniquilar en mí todo lo que desagrade a Dios y plantad, levantad y producid todo lo que os guste.

               La luz de vuestra Fe disipe las tinieblas de mi espíritu; vuestra humildad profunda ocupe el lugar de mi orgullo; vuestra contemplación sublime detenga las distracciones de mi fantasía vagabunda; vuestra continua vista de Dios llene de Su presencia mi memoria, la caridad de vuestro Corazón abrase la tibieza y frialdad del mío; cedan el sitio a vuestras virtudes mis pecados; vuestros méritos sean delante de Dios mi adorno y suplemento. En fin, queridísima y amadísima Madre, haced, si es posible, que no tenga yo más espíritu que el vuestro para conocer a Jesucristo y Su Divina Voluntad; que no tenga más alma que la vuestra para alabar y glorificar al Señor; que no tenga más corazón que el vuestro para amar a Dios con amor puro y con amor ardiente como Vos.

               No pido visiones, ni revelaciones, ni gustos, ni contentos, ni aun espirituales. Para Vos el ver claro, sin tinieblas; para Vos el gustar por entero sin amargura; para Vos el triunfar gloriosa a la diestra de vuestro Hijo, sin humillación; para Vos el mandar a los Ángeles, hombres y demonios, con poder absoluto, sin resistencia, y el disponer en fin, sin reserva alguna de todos los Bienes de Dios.

               Esta es, Bienaventurada Virgen María, la mejor parte que se os ha concedido, y que jamás se os quitará, que es para mí grandísimo gozo. Para mí y mientras viva no quiero otro, sino el experimentar el que Vos tuvisteis: creer a secas, sin nada ver y gustar; sufrir con alegría, sin consuelo de las criaturas; morir a mí mismo, continuamente y sin descanso; trabajar mucho hasta la muerte por Vos, sin interés, como el más vil de los esclavos. La sola gracia, que por pura misericordia os pido, es que en todos los días y en todos los momentos de mi vida diga tres amenes: amén a todo lo que hicisteis sobre la tierra cuando vivíais; amén a todo lo que hacéis al presente en el Cielo; amén a todo lo que hacéis en mi alma, para que en ella no haya nada más que Vos, para glorificar plenamente a Jesús en mí, en el tiempo y en la Eternidad. Amén.


EL SECRETO DE MARÍA
por San Luis María Grignión de Montfort