miércoles, 12 de mayo de 2021

MAYO, EL MES DE MARÍA NUESTRA MADRE. Día 12: Ser devotos de María para llegar a Dios

   



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               Busquemos unos minutos de silencio para honrar a Nuestra Madre; que esta ausencia de ruido no solo sea exterior, sino sobre todo, interior, dejando atrás los pensamientos que conciernen a las preocupaciones cotidianas. 

               Será muy fácil recogernos interiormente si probamos a olvidar lo que tenemos pendiente de resolver o conseguir, si somos capaces de entender que la Virgen, Nuestra Madre, se ocupará mejor de nuestros asuntos que nosotros... para ello, solo tenemos que abrazarnos confiados a esta Reina de Misericordia, que nos proveerá, no de todo cuanto le solicitamos, sino lo que más nos conviene para la salvación del alma. 

               Puestos en presencia de Dios y de Su Santa Madre María, comenzamos:


Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos, Señor, Dios nuestro + 
En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONSAGRACIÓN PERSONAL











SÚPLICA FINAL

 
                "Santísima Virgen Inmaculada y Madre mía María: A Ti Te pido el verdadero amor a Jesucristo, de Ti  espero tener una buena muerte; Madre mía, por el amor que tienes a Dios, Te ruego me ayudes siempre, pero más en el último momento de mi vida. No me abandones hasta no verme salvo en el Cielo, bendiciéndote y cantando Tus Misericordias por toda la Eternidad..."




martes, 11 de mayo de 2021

LXXXV Aniversario de Marie Rose Ferron, Alma Víctima


"Siempre que la Iglesia está necesitada o en peligro, 
Dios en Su Misericordia, envía a Sus mensajeros 
en la persona de los Místicos; son las Víctimas, 
deseosas de satisfacer la Justicia de Dios; 
son los pararrayos que protegen los rayos del Cielo" 

Padre Onésimo Boyer, Director Espiritual, amigo 
y biógrafo de la Mística Marie Rose Ferron




                Breve reseña biográfica de un alma que se configuró con Cristo Nuestro Señor a través del sufrimiento redentor del Calvario.

               Marie Rose Ferron nació el 24 de Mayo de 1902 en Saint Germain de Grantham, Quebec (Canadá), siendo la décima hija de una familia de quince hijos. En 1906, cuando Rose tenía 4 años, su familia se mudó a Fall River, Massachusetts (Estados Unidos de América). En Mayo de 1925, la familia se muda otra vez, a Woonsocket, en el estado americano de Rhode Island, donde pasaría el resto de su vida.

               Desde muy pequeña destacó en la Piedad Cristiana; así, cuando tenía seis años, Rose tuvo una Visión del Niño Jesús. "Lo vi con una cruz" , dijo, "y me miraba con tristeza a los ojos". Tal vez sería aquella aparición como el prólogo de la vida de sacrificio que Nuestro Señor le brindaría más adelante.

               Cuando tenía siete años, Jesús le enseñó una oración que Marie Rose recitaría a diario:

          "Señor Jesús, cuando reflexiono sobre las palabras que pronunciaste, "Muchos son llamados, pero pocos son escogidos, " comienzo a temblar por aquellos a quienes amo; Te ruego los mires con Misericordia: y he aquí que, con infinita ternura, colocas su salvación en mis manos, por así decirlo, porque todo se le promete a aquel que sabe cómo sufrir Contigo y por Ti. Mi corazón sangra bajo el peso de la aflicción, pero mi voluntad permanece unida a la Tuya, y clamo a Ti: '¡Señor, es por ellos que quiero sufrir!' ¡Quiero mezclar mis lágrimas con Tu Sangre para la salvación de aquellos a quienes amo! No harás oídos sordos a mi grito de tristeza y los salvarás".



El Padre Onésimo Boyer

                Desde muy temprana edad tuvo que ayudar a sus padres en la faena; sufre un accidente con apenas 13 años, que le obligará a llevar muletas para andar, por eso es comprensible que Marie Rose se viera destinada a estar discapacitada de por vida, y así un aire de tristeza y soledad dominara su niñez. 

                Otra aflicción que afectó profundamente a Marie Rose fue su incapacidad para asistir a la escuela. "Me sentí como si estuviera ciega, a tientas en la oscuridad" , anotó en su diario. "No tenía nada que esperar, ninguna esperanza de mejorar mi condición. Contemplé mi ignorancia ante mis ojos, y eso me desanimó más que mis enfermedades. El tiempo, que suaviza todo, incluso los sufrimientos, aumentó el mío: me rompieron corazón.

                Y es que ser Alma Víctima era sin duda la misión de Marie Rose. La madre de Marie Rose, Delima Mathieu Ferron, era de una rara virtud: desde su primer embarazo, dedicó a cada uno de sus hijos recién nacidos un Misterio del Rosario y, al tener quince hijos, completó las quince décadas. Marie-Rose, o simplemente Rose, como se la llamaba a menudo, estaba destinada a ser la niña dedicada al décimo Misterio: la Crucifixión de Nuestro Señor.

                Lo que es aún más notable es que a partir de entonces, Rose no participó de más alimentos sólidos. Durante once años, hasta su muerte, Rose tomó sólo alimentos líquidos e incluso esto a veces no pudo mantener. Al darse cuenta de que podía recibir la Sagrada Comunión, un Sacerdote una vez le dio algunas pequeñas partículas no consagradas. Inmediatamente la enfermaron. Además, cuatro años antes de su muerte, ni siquiera bebió agua durante un período de tres meses.

                Su abstinencia de comida y bebida fue solo el comienzo de muchos fenómenos místicos extraordinarios y de profundo sufrimiento. A lo largo de todo este tiempo permaneció dócil a la autoridad, tanto médica como espiritual, y con delicada discreción intentó alguna vez evitar la publicidad.                      

           Durante los éxtasis que experimentaría en el lecho del dolor, no podía ser levantada, incluso por 4 hombres adultos, aunque no pesaba más de cincuenta kilos. 

                El Obispo Diocesano, Mons. Willian Hickey, convencido de la veracidad de los fenómenos místicos que acompañaban a Marie Rose, autorizó un oratorio privado al lado de la habitación de Rose. Cuando se celebraba allí la Santa Misa, especialmente en las Fiestas de la Santísima Virgen, Rose soltaba éxtasis en las oraciones de apertura, pero siempre revivía en el momento de la Comunión. En general, en el instante en que recibía la Sagrada Hostia, su cabeza caía hacia atrás y nuevamente se sumía en éxtasis. De hecho, el amor de Rose por la Eucaristía fue intenso y durante años tan sólo se alimentaba del Pan Eucarístico; cualquier otro alimento le causaría severos trastornos digestivos. 




               A partir de Marzo de 1926, Rose comenzó a sufrir los Sagrados Estigmas de la Pasión; padeció las heridas de los azotes de la Flagelación; a partir de 1927, sufriría cada Viernes la Pasión de Jesús en su débil cuerpo. Un Sacerdote que examinó estas heridas en 1930 escribió:  "La sangre me olía a un olor dulce, algo parecido a un perfume, mis manos se saturaron con él... No era un olor transitorio, ya que el olor persistía hasta la mañana siguiente."

               Los estigmas del corazón comenzaron durante la época de Cuaresma de 1929. Trajeron dolores tan agudos a Rose que a veces se desmayó en la inconsciencia. Marie Rose dijo que el dolor interior era espantoso. A veces el dolor se sentía intensamente en su espalda, "donde la lanza parece haberse detenido". 

              Las heridas de la Corona de Espinas se asemejaban, en palabras de la madre, a "dos cuerdas pesadas que rodean su cabeza". Los agujeros hechos por las espinas hicieron que Rose sintiera "como si su cabeza se estuviera abriendo". Estos estigmas espinosos nunca desaparecieron por completo. Todavía eran visibles después de su muerte. Fueron pocos pero muy fieles los testigos de estas estigmatizaciones de los Viernes.

                Configurada con Cristo a través del dolor, Rose Ferrón sabía que estaba siendo torturada en el lugar de los demás y aceptó su vocación de llevar en su propio cuerpo el dolor físico que los libraba. En eso, también, ella se parecía a su Maestro, cuyo amor lo impulsó a soportar el castigo de la humanidad en su lugar.

                Durante sus últimos cinco años en la tierra, no portaba estigmas, excepto los de la cabeza. Pero sus sufrimientos no cesaron. Todos los viernes, la sangre corría a los miembros que habían soportado las heridas y causaban un dolor aún mayor que antes. 

               Mientras estaba en éxtasis el 13 de Abril de 1929, en presencia de seis visitantes, Rose le preguntó a su Salvador cuánto tiempo aún tenía que sufrir, y luego repitió en voz alta la respuesta:"¡Siete años!" Comenzó a contar la edad que tendría después de siete años más, y se detuvo a los treinta y tres. Cristo pareció preguntarle si eso era demasiado largo, porque ella dijo con gran entusiasmo:"¡Oh, no! Ven a buscarme cuando quieras. Estoy lista para sufrir cien años, si lo deseas. Es mi sacrificio para permanecer."

               Como se le reveló previamente, Marie Rose Ferron murió en 1936 a la edad de treinta y tres años. La muerte la liberó del sufrimiento que la perseguía día tras día. "Dios y las víctimas son los únicos que saben lo que significa la palabra Cruz" , había comentado, y sus últimas dos semanas se llenaron con la abrumadora realización de la verdad de esta afirmación. Rose ya no podía ver. Sufría tantos dolores en la cabeza que el menor sonido era como un golpe, y cualquier ruido hacía que se desmayara. El último día de Abril de 1936, perdió completamente la audición y el habla.

               El 6 de Mayo, el Padre Boyer llamó a la una en punto de la mañana. "Entré a la habitación" , escribió en su biografía, "y cuando vi la condición en la que estaba, me conmoví. No podía reconocerla, estaba tan cambiada, su rostro no solo estaba desfigurado, sino también deformado. Tenía los ojos medio cerrados y en en sus esquinas se acumulaba sangre espesa, su tez era de color rojo cobre y su piel parecía áspera e hinchada, su respiración era dolorosa, su boca estaba abierta y retorcida con una expresión desgarradora. Era como un crucifijo moribundo, esperando la consumación de su martirio". 

               Rose vivió cinco días más. En la muerte ella todavía tenía "la expresión de angustia incrustada en su rostro". Pero como las mujeres, a quienes ella misma había designado para preparar su cuerpo para el ataúd, le lavaban la cara, sus espantosas distorsiones desaparecieron. Un cambio vino sobre sus rasgos con cada golpe de la toalla. Su rostro apareció envuelto en una encantadora sonrisa. Era tan natural que un médico fue llamado específicamente para determinar su muerte. Seguramente era la belleza interior de sus virtudes la que irradiaba su rostro externo. 




              Después de un intenso período de sufrimiento en unión con Jesús por la conversión de los pecadores, Marie Rose Ferron tomó vuelo al Cielo el 11 de Mayo de 1936, a los 33 años, tal como Jesús le dijo en éxtasis unos siete años antes. Vestía el hábito de la Congregación Religiosa que había fundado después de las instrucciones del Señor, aunque murió sin verlo progresar más allá de la aprobación del Obispo Hickey bajo el nombre de Hermanas de Reparación de las Sagradas Llagas de Jesús. "Jesús necesitará esta Comunidad en poco tiempo" , había dicho ella.

              Queremos terminar con la Oración de Ofrecimiento con el que Marie Rose entregaba sus molestias y dolores a Nuestro Señor:  "Me ofrezco como Víctima, un holocausto para vivir en constante caridad, rogándote, oh Jesús mío, para que me consumas sin cesar, para que pueda ser un víctima de Tu Amor... "



MAYO, EL MES DE MARÍA NUESTRA MADRE. Día 11: La Realeza de la Virgen

   


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               Busquemos unos minutos de silencio para honrar a Nuestra Madre; que esta ausencia de ruido no solo sea exterior, sino sobre todo, interior, dejando atrás los pensamientos que conciernen a las preocupaciones cotidianas. 

               Será muy fácil recogernos interiormente si probamos a olvidar lo que tenemos pendiente de resolver o conseguir, si somos capaces de entender que la Virgen, Nuestra Madre, se ocupará mejor de nuestros asuntos que nosotros... para ello, solo tenemos que abrazarnos confiados a esta Reina de Misericordia, que nos proveerá, no de todo cuanto le solicitamos, sino lo que más nos conviene para la salvación del alma. 

               Puestos en presencia de Dios y de Su Santa Madre María, comenzamos:


Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos, Señor, Dios nuestro + 
En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONSAGRACIÓN PERSONAL











SÚPLICA FINAL

 
                "Madre mía, eres la Reina de todas las Almas, incluso de las más duras y empedernidas que quieran abrirse a Ti. Te suplico, pues: sé Soberana de mi alma; quiebra las rocas interiores de mi espíritu y las resistencias abyectas del fondo de mi corazón. Disuelve, por un acto de Tu imperio, mis pasiones desordenadas, mis pésimos deseos, y el residuo de mis pecados pasados que en mí puedan haber quedado. Límpiame, Madre mía, a fin de que yo sea enteramente Tuyo..."




lunes, 10 de mayo de 2021

DÍAS DE ROGATIVAS MENORES: LUNES, MARTES Y MIÉRCOLES

 

               Este Triduo de Rogativas Menores se realiza antes del Jueves de Ascensión (Lunes, Martes y Miércoles de la Domínica V de Pascua). Tienen su origen en las calamidades públicas acontecidas en el siglo V sobre la Delfinado de Viena; su Obispo, San Mamerto, estableció una procesión solemne de penitencia en los tres días que preceden a la Ascensión del Señor. 

               Las Rogativas Menores se convirtieron en costumbre y fueron aprobadas por el Concilio de Orleans en el año 511 e incluidas en el Rito Romano por el Papa San León III en el año 799. Con el rezo de las Rogativas podemos obtener muchas indulgencias, aplicables a las Benditas Ánimas del Purgatorio.




               Estos días la Iglesia reza las Letanías de los Santos; los Salmos y oraciones que en ellas se cantan, son súplicas, o rogativas, que tienen por finalidad alejar de nosotros los azotes de la Divina Justicia y atraer las bendiciones de Su Misericordia sobre los sembrados, obtener por la humildad, y con la invocación de la Madre de Dios y de los Santos, el término de las enfermedades y la conservación de las mieses: de ofrecer a la Justicia Divina una compensación por el orgullo y malicia del hombre 

               Tradicionalmente se hace una procesión por los campos y sembradíos. En siglos pasados, esta procesión se hacía en torno a los límites de un territorio parroquial, para suplicar a Dios que bendijera de manera especial la Parroquia.


Catecismo del Papa San Pío X


¿Qué hace la Iglesia el día de San Marcos y los tres días de Rogativas Menores?

                El día de San Marcos y los tres días de rogativas menores hace la Iglesia procesiones y rogativas solemnes para aplacar a Dios y hacerle propicio, a fin de que nos perdone los pecados, aparte de nosotros sus castigos, bendiga los frutos de la tierra, que empiezan a aparecer y provea a nuestras necesidades, así espirituales como temporales.


¿Son muy antiguas las procesiones de San Marcos y de las Rogativas?

                Las procesiones de San Marcos y de las Rogativas son antiquísimas, y el pueblo solía concurrir a ellas con los pies descalzos, con verdadero espíritu de penitencia y en grandísimo número, dejando toda otra ocupación para asistir a ellas.


¿Qué hacemos en las letanías de los Santos que se cantan en las Rogativas y otras procesiones semejantes?

               En las Letanías de los Santos:

     1° Imploramos misericordia de la Santísima Trinidad, y para ser oídos nos volvemos en particular a Jesucristo con aquellas palabras: Christe, audi nos; Christe, exaudi nos, es decir: Cristo, óyenos; Cristo, escúchanos.

     2° Invocamos el patrocinio de la Virgen María, de los Ángeles y Santos del cielo, diciéndoles: orate pro nobis; rogad por nosotros.

     3° Nos dirigimos de nuevo a Jesucristo y le pedimos, por todo lo que ha hecho. por nuestra salvación, que nos libre de todos los males, y principalmente del pecado, diciéndole: libera nos, Dómine; líbranos, oh Señor.

     4° Le pedimos el don de una verdadera penitencia y la gracia de perseverar en su santo servicio, y le rogamos por todos los órdenes de la Iglesia y por la unión y felicidad de todo el pueblo de Dios, diciendo: te rogamus, audi nos; óyenos, Señor, te lo rogamos.

     5° Terminamos con la palabra con que empezamos, implorando la misericordia de Dios, diciéndole de nuevo Kyrie eléison, etc.; Señor, ten piedad de nosotros, etc.


¿Cómo hemos de concurrir a las procesiones?

               Hemos de concurrir a las procesiones:

     1° con buen orden y con verdadero espíritu de penitencia y oración, cantando despacio y con piedad lo que canta la Iglesia o, si no lo sabemos, uniéndonos con el corazón y rezando en particular;

     2° con modestia y recogimiento, no mirando acá ni acullá ni hablando a nadie sin necesidad;

     3° con verdadera confianza de que Dios atenderá a nuestros gemidos y oraciones en común y nos otorgará lo que es necesario, así para el alma como para el cuerpo.


¿Por qué en las procesiones se lleva delante la Cruz?

               En las procesiones se lleva delante la Cruz para enseñarnos que siempre hemos de tener delante de los ojos a Jesucristo crucificado, a fin de regular según sus ejemplos nuestra vida y acciones e imitarle en su Pasión, sufriendo con paciencia las penalidades que nos afligen.



MAYO, EL MES DE MARÍA NUESTRA MADRE. Día 10: Amorosa y llena de Piedad y Amor

   



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               Busquemos unos minutos de silencio para honrar a Nuestra Madre; que esta ausencia de ruido no solo sea exterior, sino sobre todo, interior, dejando atrás los pensamientos que conciernen a las preocupaciones cotidianas. 

               Será muy fácil recogernos interiormente si probamos a olvidar lo que tenemos pendiente de resolver o conseguir, si somos capaces de entender que la Virgen, Nuestra Madre, se ocupará mejor de nuestros asuntos que nosotros... para ello, solo tenemos que abrazarnos confiados a esta Reina de Misericordia, que nos proveerá, no de todo cuanto le solicitamos, sino lo que más nos conviene para la salvación del alma. 

               Puestos en presencia de Dios y de Su Santa Madre María, comenzamos:


Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos, Señor, Dios nuestro + 
En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONSAGRACIÓN PERSONAL











SÚPLICA FINAL

 
                "Pongo en vuestras manos toda mi esperanza, toda mi salvación; admitidme por siervo vuestro, y acogedme bajo vuestro manto, Vos, ¡oh Madre de misericordia! Y ya que sois tan poderosa ante Dios, libradme de todas las tentaciones o bien alcanzadme fuerzas para vencerlas hasta la muerte. Os pido un verdadero amor a Jesucristo. Espero de vos tener una buena muerte; Madre mía, por el amor que tenéis a Dios os ruego que siempre me ayudéis, pero más en el último instante de mi vida. No me dejéis hasta que me veáis salvo en el cielo para bendeciros y cantar vuestras misericordias por toda la eternidad. Así lo espero. Amén..."




domingo, 9 de mayo de 2021

NOVENA DE LOS 24 GLORIAS en Honor de Santa Teresita de Lisieux

 

Entre los días 9 y 17 de cada mes
únete a la oración mundial en honor de
Santa Teresita del Niño Jesús


               La Piedad Católica, aquella que nos lleva a la amistad con Jesús y María, también ha querido honrar a Sus imitadores, los Santos, máxime cuando éstos relucen por la integridad de su vida y por la claridad de sus palabras; leyendo la vida de los Santos, apreciamos que tuvieron defectos y miedos, como el resto de los mortales, pero que en la aceptación de su nada y en su entrega confiada a Dios, obtuvieron el premio de la Santidad. Es este el caso de Santa Teresita de Lisieux, "la Santa de las Rosas".




                 La misma sencillez que caracterizó su corta vida en este mundo, podemos ahora tomar como referente en nuestra vida cotidiana. Las rosas, que simbolizan las gracias espirituales que el Señor regala al alma, siempre vienen rodeadas de espinas, afiladas y certeras... son el precio de nuestra recompensa eterna. ¿Cómo presentarnos ante Dios con las manos vacías?. Es pues necesario abrazar con esperanza las espinas que encontremos en el camino, lejos de ser problemas, son pruebas, méritos que el Cielo nos ofrece alcanzar.

               La fragancia de la santidad envuelve el dolor, el sufrimiento, pero siempre nos alienta a continuar cortando rosas, a seguir conquistando el Paraíso cada día. Si no sabes cómo hacerlo, por dónde empezar, te invito a parar un momento, busca un espacio en soledad, en intimidad con Jesús y María; encomienda a Ellos tus ilusiones y lo que te quita el sueño. Busca refugio en Sus Corazones Santísimos y entrégate sin reservas, como buen cireneo, a llevar un día más tu particular cruz.


               Busca también la ayuda de los Santos, los mejores amigos de Dios; hoy te propongo a una Maestra fiable y segura como Santa Teresita: que su existencia, sesgada a los 24 años, sea ejemplo para ti de entrega confiada a Dios, en la integridad de la Fe, en la sencillez de los niños, en la esperanza angelical de mejorar con la ayuda de Aquél que todo lo puede.


               Únete cada día 9 a la Novena de los 24 Glorias en honor de Santa Teresita; si perseveras con piedad y confianza pronto sentirás la intercesión de la Santa carmelita.



"Tengo la confianza de que no voy a estar inactiva en el Cielo.
 Mi deseo es seguir trabajando por la Iglesia y por las almas.
 Así se lo he pedido a Dios y estoy segura de que me va a escuchar."

(Carta autógrafa número 254 de Santa Teresita) 




ORIGEN DE ESTA NOVENA

 
                El Padre Putigan, Sacerdote Jesuita, el día tres de Diciembre de 1925, comenzó una Novena en honor de Santa Teresita del Niño Jesús, que había sido Canonizada el 17 de Mayo de ese mismo año, por el Papa Pío XI; el buen Sacerdote se encomendó a la Santa carmelita pidiendo una gracia importante.

                Con esta intención comenzó a rezar durante la Novena, 24 Glorias al Padre, en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los favores y gracias concedidos a Santa Teresita del Niño Jesús durante los 24 años de su existencia terrenal. Pidió una señal de que su Novena era escuchada; esta señal sería recibir una rosa fresca y entreabierta. En el tercer día de la Novena, una persona busca al sacerdote y le ofrece una rosa encarnada...¿casualidad?. Los católicos le llamamos Providencia.

                  El día 24 de Diciembre del mismo año, el Padre Putigan, comenzó una segunda Novena y pedía ahora como señal una rosa blanca. En el cuarto día de la Novena, una Hermana enfermera del hospital, le trajo una rosa blanca diciendo:

                     - Aquí está una rosa blanca que Santa Teresita envía a su Paternidad.

                  Sorprendido pregunta el Padre: 

                     - ¿De dónde viene esta rosa?

                  La Hermana le comenta:

                     - Fui a la capilla donde se encuentra adornada una imagen de Santa Teresita, y al aproximarme al altar de la Santita, cayó a mis pies esta rosa. Quise colocarla de nuevo en el jarrón pero me acordé de traerla a Vd.

                  El Padre Putigan alcanzó las gracias pedidas en la Novena; resolvió propagarla formando una cruzada de oraciones en honor a Santa Teresita.

                  La Novena de los 24 Glorias se suele hacer del 9 al 17 de cualquier mes  y participar así en la comunión de oraciones de los que la rezan esos días, pero se puede hacer igualmente en cualquier otra fecha; los más devotos de Santa Teresita le dedicamos a diario los 24 Glorias...




Como ocurre con muchas de las imágenes que aquí publicamos, la presente estampa de Santa Teresita está diseñada para poder ser imprimida a doble cara. Se recomienda su copia y difusión, pero respetando la imagen en su diseño original.





SÚPLICA A LA DIVINA PASTORA DE LAS ALMAS

 








MAYO, EL MES DE MARÍA NUESTRA MADRE. Día 9: Reina de los corazones

  



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               Busquemos unos minutos de silencio para honrar a Nuestra Madre; que esta ausencia de ruido no solo sea exterior, sino sobre todo, interior, dejando atrás los pensamientos que conciernen a las preocupaciones cotidianas. 

               Será muy fácil recogernos interiormente si probamos a olvidar lo que tenemos pendiente de resolver o conseguir, si somos capaces de entender que la Virgen, Nuestra Madre, se ocupará mejor de nuestros asuntos que nosotros... para ello, solo tenemos que abrazarnos confiados a esta Reina de Misericordia, que nos proveerá, no de todo cuanto le solicitamos, sino lo que más nos conviene para la salvación del alma. 

               Puestos en presencia de Dios y de Su Santa Madre María, comenzamos:


Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos, Señor, Dios nuestro + 
En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONSAGRACIÓN PERSONAL











SÚPLICA FINAL

 
                "Santísima Virgen Inmaculada y Madre mía María: A Ti Te pido el verdadero amor a Jesucristo, de Ti  espero tener una buena muerte; Madre mía, por el amor que tienes a Dios, Te ruego me ayudes siempre, pero más en el último momento de mi vida. No me abandones hasta no verme salvo en el Cielo, bendiciéndote y cantando Tus Misericordias por toda la Eternidad..."




sábado, 8 de mayo de 2021

NUESTRA SEÑORA MEDIADORA DE TODAS LAS GRACIAS, Corredentora de la raza humana

 

               "María es la Mediadora Universal de todas las Gracias. Toda gracia que Dios da a los hombres, pasa de Dios a Cristo, de Cristo pasa a María y por María se nos da a nosotros . La Voluntad de Dios es que todo lo recibamos por medio de María..." (San Bernardo de Claraval, Sermón en la Natividad de María 4-7)




                "Los dones celestiales provienen del Padre al Hijo, del Hijo a la Madre, y Ésta los derrama como lluvia benéfica sobre la tierra." (San Bernardino de Siena)

               Corría el año de 1913 cuando comenzó a plantearse la conveniencia de la Definición Dogmática de la Mediación de María entre el clero de Malinas, los Superiores de órdenes religiosas, la Universidad Católica y Episcopado belga. El Cardenal Mercier, el gran promotor del movimiento, invitó a algunos jesuitas españoles a participar. La invitación fue muy bien acogida. Efectivamente, en 1916, se inició la campaña en España desde la revista Sal Terrae, que fue continuada por el jesuita Pablo Villada desde la revista Razón y Fe. 

              En 1917, se celebró, en Murcia (España), una asamblea de Sacerdotes de María. Una de las conclusiones de la asamblea fue solicitar al Padre Villada la publicación de sus artículos sobre la Mediación de María en un opúsculo. De este modo apareció, durante el mismo año 1917, el libro Por la Definición Dogmática de la Mediación Universal de la Santísima Virgen, el primero que sobre el tema se publicó en España.

             El Padre Villada envió el opúsculo a los Prelados invitándoles a firmar un mensaje dirigido a Su Santidad. Con ocasión del Congreso Mariano Monfortiano de 1918, los Prelados volvieron a dirigir un mensaje al Papa.

               El 26 de Enero de 1921, Benedicto XV concedió al Cardenal Enrique Almaraz, Arzobispo Primado de España, la Misa y Oficio de María Medianera de todas las Gracias, que el 12 del mismo mes había conseguido el Cardenal Desiderio Mercier para Bélgica. 

               La Comunidad Agustiniana de Ágreda (Soria) fue la primera en hacer el Voto de profesar y defender la Mediación Universal de María, y a partir de ahí, no hubo en España una congregación mariana que dejara de repetir dicho Voto.

               La intercesión universal de Nuestra Señora se desprende de Su cooperación a la Encarnación como a la Redención, y por Su íntima relación con la Santa Iglesia Católica. Esto se explica por tres razones: 

          1) Si la Virgen Purísima por la Encarnación nos ha dado la Fuente de todas las Gracias (Cristo Nuestro Señor), es lógico que también coopere en la distribución de todas ellas.

          2) Si María Santísima por ser Corredentora es Madre espiritual de todos los hombres, es conveniente que por Su intercesión cuide de la vida sobrenatural de todos sus hijos.

          3) Si María Purísima es Madre de la Iglesia, y toda gracia se comunica por la Iglesia, es lógico que toda gracia del Cielo pase por Sus Benditas Manos.




Algunos argumentos que justifican a Nuestra Señora
como Mediadora de todas las Gracias


              "...la Virgen, exenta de la mancha original, escogida para ser la Madre de Dios, y asociada por lo mismo a la obra de la salvación del género humano, goza cerca de su Hijo de un favor y poder tan grande, como nunca han podido ni podrán obtenerlo ni los hombres ni los Ángeles." (Papa León XIII, Encíclica Supremi Apostolatus Officio, 1883)

               "Junto a la Cruz de Jesús, estaba María, su Madre, que, movida de inmenso amor hacia nosotros para acogernos como hijos, ofreció voluntariamente a su Hijo a la justicia divina, muriendo en su corazón con Él, traspasada por una espada de dolor". (Papa León XIII, Encíclica Jucunda semper, 1894)

               "Ella comenzó a velar sobre la Iglesia, a asistirnos y protegernos como una Madre, de modo que después de haber sido cooperadora de la Redención humana, también se convirtió, por el inmenso poder que le fue otorgado, en la dispensadora de la gracia que fluye de esta Redención para siempre". (Papa León XIII, Encíclica Adjutricem populi, 1895)

               "La Santísima Virgen es Dispensadora Universal de todas las gracias, tanto por Su Divina Maternidad: que las obtiene de Su Hijo, como por Su Maternidad Espiritual: que las distribuye entre Sus otros hijos, los hombres. Esto lo hace subordinada a Cristo, pero de manera inmediata. Y ello por una específica y singular determinación de la Voluntad de Dios, que ha querido otorgar a María esta doble función: ser Corredentora y Dispensadora, con alcance universal y para siempre." (Pío X, Encíclica Ed diem illum, 2 de Febrero de 1904)  

               "Oh Madre de piedad y de misericordia, que acompañabais a vuestro dulce Hijo, mientras llevaba a cabo en el altar de la Cruz la Redención del género humano, como corredentora nuestra y asociada a sus dolores, conservad en nosotros y aumentad cada día, os lo pe­dimos, los preciosos frutos de la Redención y de vuestra compa­sión" (Papa Pío XI, radiomensaje a los peregrinos de Lourdes, 29 de Abril de 1935).  

               "Por la naturaleza de Su Obra, el Redentor debió asociar a Su Madre a Su Obra. Por esta razón la invocamos con el título de Corredentora" (Papa Pío XI, Alocución a los Peregrinos de Vicenza, 30 de Noviembre de 1933)

              "La misión principal, aunque oculta, de todas esas víctimas, es continuar la obra expiatoria, propiciatoria y reparadora del Calvario; aplacar la Ira de Dios y merecer perdones y gracias; hacer lo que hacía María al pie de la Cruz; cooperar a la Obra de nuestra Redención, regeneración, vivificación y santificación."  




             "La tercera manifestación de Cristo es la hecha en las Bodas de Caná, cuando a ruegos de Su Santa Madre, empezó Jesús a mostrar el Poder recibido de Su Eterno Padre, transformando el agua en vino. Así puede transformar, y transforma con la virtud de Su Espíritu, los corazones terrenos en celestiales, y hace de débiles criaturas dignos hijos de Dios. Y esto tiene lugar cuando, por Mediación de María, consumadas las almas en la Caridad, quedan trocadas y dispuestas para celebrar sus místicas bodas con el Divino Verbo, ratificando las Promesas hechas en el Bautismo y llevando a su plena expansión las gracias allí recibidas. (...) Más este milagro ha de realizarse a ruegos de María Inmaculada, que prepara esa mística transformación de los corazones virginales en el de Jesús, y hace que le acompañen a todas partes..." (Juan González Arintero, La evolución mística en el desenvolvimiento y vitalidad de la Iglesia, Salamanca, 1944)



¡QUÉ DULCE FUE EL PRIMER BESO DE JESÚS A MI ALMA...! En el Aniversario de la Primera Comunión de Santa Teresita



               "Finalmente llegó el más hermoso de los días. ¡Qué inefables recuerdos han dejado en mi alma hasta los más pequeños detalles de esta jornada de Cielo...! El gozoso despertar de la aurora, los besos respetuosos y tiernos de las profesoras y de las compañeras mayores... La gran sala repleta de copos de nieve, con los que nos iban vistiendo a las niñas una tras otra. Y sobre todo, la entrada en la capilla y el precioso canto matinal "¡Oh altar sagrado, que rodean los Ángeles!...

               Pero no quiero entrar en detalles. Hay cosas que si se exponen al aire pierden su perfume, y hay sentimientos del alma que no pueden traducirse al lenguaje de la tierra sin que pierdan su sentido íntimo y celestial. Son como aquella "piedra blanca que se dará al vencedor, en la que hay escrito un nombre nuevo que sólo conoce el que la recibe.

                ¡Qué dulce fue el primer beso de Jesús a mi alma...! Fue un beso de amor. Me sentía amada, y decía a mi vez: "Te amo y me entrego a Ti para siempre.




               No hubo preguntas, ni luchas, ni sacrificios. Desde hacía mucho tiempo, Jesús y la pobre Teresita se habían mirado y se habían comprendido... Aquel día no fue ya una mirada, sino una fusión. Ya no eran dos: Teresa había desaparecido como la gota de agua que se pierde en medio del océano. Sólo quedaba Jesús, Él era el Dueño, el Rey. ¿No le había pedido Teresa que le quitara su libertad, pues su libertad le daba miedo? ¡Se sentía tan débil, tan frágil, que quería unirse para siempre a la Fuerza divina...!

               Su alegría era demasiado grande y demasiado profunda para poder contenerla. Pronto la inundaron lágrimas deliciosas, con gran asombro de sus compañeras, que más tarde comentaban entre ellas: "-¿Por qué lloraba? ¿Habría algo que la atormentaba? -No, sería porque no tenía a su madre a su lado, o a su hermana la carmelita a la que tanto quiere". No comprendían que cuando toda la alegría del Cielo baja a un corazón, este corazón desterrado no puede soportarlo sin deshacerse en lágrimas..."



HISTORIA DE UN ALMA, 
por Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz



MAYO, EL MES DE MARÍA NUESTRA MADRE. Día 8: La Tesorera de todos los bienes

    



INICIO

               Busquemos unos minutos de silencio para honrar a Nuestra Madre; que esta ausencia de ruido no solo sea exterior, sino sobre todo, interior, dejando atrás los pensamientos que conciernen a las preocupaciones cotidianas. 

               Será muy fácil recogernos interiormente si probamos a olvidar lo que tenemos pendiente de resolver o conseguir, si somos capaces de entender que la Virgen, Nuestra Madre, se ocupará mejor de nuestros asuntos que nosotros... para ello, solo tenemos que abrazarnos confiados a esta Reina de Misericordia, que nos proveerá, no de todo cuanto le solicitamos, sino lo que más nos conviene para la salvación del alma. 

               Puestos en presencia de Dios y de Su Santa Madre María, comenzamos:


Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos, Señor, Dios nuestro + 
En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONSAGRACIÓN PERSONAL











SÚPLICA FINAL

 
                "Madre mía, eres la Reina de todas las Almas, incluso de las más duras y empedernidas que quieran abrirse a Ti. Te suplico, pues: sé Soberana de mi alma; quiebra las rocas interiores de mi espíritu y las resistencias abyectas del fondo de mi corazón. Disuelve, por un acto de Tu imperio, mis pasiones desordenadas, mis pésimos deseos, y el residuo de mis pecados pasados que en mí puedan haber quedado. Límpiame, Madre mía, a fin de que yo sea enteramente Tuyo..."