jueves, 27 de junio de 2019

NUESTRA SEÑORA SANTA MARÍA DEL PERPETUO SOCORRO


ORÍGEN DEL ICONO

               Según una piadosa tradición del siglo XVI que ha llegado hasta nuestros días, un mercader de la isla de Creta robó una imagen milagrosa de una de las iglesias de la isla. La escondió entre sus cosas y zarpó hacia occidente. Gracias a la Divina Providencia se salvó de una terrible tempestad llegando a tierra firme. Después de un año, más o menos, llegó a Roma con la imagen robada.

               En Roma cayó gravemente enfermo y fue en busca de un amigo que pudiera ayudarle. Cuando estaba a punto de morir, reveló al amigo su secreto sobre la imagen sagrada y le suplicó que la colocara en una iglesia. El amigo prometió hacerlo atendiendo sus deseos, pero también él murió sin haber cumplido la promesa.

               Finalmente, la Bienaventurada Virgen se apareció a la pequeña hija de seis años de una familia romana diciéndole que indicara a su mamá y a su abuela que la imagen de la Virgen María del Perpetuo Socorro debía colocarse en la iglesia de San Mateo Apóstol, situada entre las Basílicas de Santa María Mayor y San Juan de Letrán.


             

               La tradición cuenta cómo después de muchas dudas y diversas dificultades, "la madre obedeció y, tras consultar con el clero responsable de dicha iglesia, la imagen de la Virgen fue colocada en San Mateo el 27 de Marzo de 1499". Allí fue venerada durante 300 años. Enseguida comenzó la segunda etapa vinculada a la historia del icono. La devoción a la Virgen del Perpetuo Socorro se extendió por toda Roma.

LA BENDITA IMAGEN QUEDA OLVIDADA

               En 1798, Roma fue devastada por la guerra, y el monasterio y la iglesia fueron casi totalmente destruidos. Varios Agustinos permanecieron aún allí por algún tiempo pero, al final, también debieron marcharse. Algunos regresaron a Irlanda, otros se dirigieron hacia nuevas fundaciones en América, mientras que la mayor parte se trasladó a algún monasterio cercano. Fue este último grupo el que llevó consigo la imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Comienza así la etapa de su historia, el tiempo de los "Años ocultos".

               En Enero de 1855, los Misioneros Redentoristas (fundados por San Alfonso María de Ligorio) compraron "Villa Caserta", en Roma, convirtiéndola en Casa Generalicia de la Congregación Misionera que ya se había extendido por toda Europa occidental y por América del Norte. En esta misma propiedad, en Via Merulana, se encontraron las ruinas de la iglesia y del monasterio de San Mateo. Sin saberlo en aquel momento, compraron el terreno que, muchos años antes, había elegido la Virgen como santuario suyo, entre Santa María Mayor y San Juan de Letrán.

               Cuatro meses después se comenzó la construcción de una iglesia en honor del Santísimo Redentor, dedicada a San Alfonso de Ligorio, Fundador de la Congregación. El 24 de Diciembre de 1855, un grupo de jóvenes comenzaba el Noviciado en esta nueva casa. 

               Los Redentoristas demostraron tener un enorme interés por la historia de la propiedad adquirida; mucho más cuando, el 7 de Febrero de 1863, un famoso predicador jesuita, el Padre Francesco Blosi, hizo referencia en su sermón al tema del icono de María que "estuvo en la iglesia de San Mateo en Via Merulana y que era conocido como "La Virgen de San Mateo" o, más exactamente, como la "Virgen del Perpetuo Socorro".

               En otra ocasión, el cronista de la comunidad redentorista, "examinando algunos autores que escribieron sobre la antigüedad romana, se encontró con referencias a la iglesia de San Mateo. Entre éstas, había una cita en que se hablaba de la iglesia (que había estado situada dentro del perímetro del jardín de la comunidad) y en la que había habido un antiguo icono de la Madre de Dios que gozó de gran veneración y fama debido a sus milagros". Luego, "tras contar todas estas cosas a la comunidad, se abrió un debate sobre cómo encontrar la imagen. El Padre Marchi se acordó de todo lo que le había contado Fray Agustín Orsetti y dijo a sus cohermanos que había visto aquel icono con mucha frecuencia y que sabía dónde se hallaba".



            
SE REANUDA EL CULTO AL ICONO Y COMIENZA SU PROPAGACIÓN

                Con este nuevo conjunto de informaciones, el interés de los Redentoristas creció y quisieron saber aún más del icono y de cómo conseguirlo para su iglesia. El Superior General, Padre Nicolás Mauron, escribió una carta al Papa Pío IX pidiéndole a la Santa Sede que le concediera el icono del Perpetuo Socorro a fin de colocarlo en la nueva iglesia del Santísimo Redentor y San Alfonso que se había construido cerca del lugar en que se encontraba la antigua iglesia de San Mateo. El Papa accedió a esta petición y en el reverso de la misma solicitud escribió de su puño y letra justamente lo siguiente:


               "El 11 de Diciembre de 1865: El Cardenal Prefecto de Propaganda debe llamar al Superior de la Comunidad de Santa María en Posterula diciéndole que es Nuestro deseo que la imagen de la Santísima Virgen, de la que se habla en esta petición, sea nuevamente colocada entre San Juan y Santa María Mayor. Los Redentoristas se encargarán de reemplazarla con otra imagen adecuada".

               Según la tradición, fue entonces cuando el Papa Pío IX dijo al Superior General de los Redentoristas: "Dadla a conocer al mundo entero". En el mes de Enero de 1866, los Padres Michele Marchi y Ernesto Bresciani fueron a Santa María en Posterula para recibir la imagen de manos de los Agustinos.

               Hubo que proceder a la limpieza y restauración del icono. La tarea se le confió al artista polaco Leopold Nowotny. Finalmente, el 26 de Abril de 1866, la imagen fue expuesta nuevamente a la pública veneración en la iglesia de San Alfonso en Via Merulana.

               Con este hecho dio comienzo la más esplendorosa etapa de su historia: la difusión del icono por el mundo entero.


ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA
SANTA MARÍA DEL PERPETUO SOCORRO


          Santísima y siempre Pura Virgen María, Madre de Jesucristo, Reina del Mundo y Señora de todo lo creado; que a ninguno abandonáis, a ninguno despreciáis ni dejáis desconsolado a quien recurre a Vos con corazón humilde y puro.

          No me desechéis por mis gravísimos e innumerables pecados, no me abandonéis por mis muchas iniquidades, ni por la dureza e inmundicia de mi corazón me privéis de Vuestra gracia y de Vuestro amor, pues soy Vuestro hijo.

          Escuchad a este pecador que confía en Vuestra misericordia y piedad: socorredme, Piadosísima Madre del Perpetuo Socorro, de Vuestro querido Hijo, Omnipotente Dios y Señor Nuestro Jesucristo, la indulgencia y la remisión de todos mis pecados y la gracia de Vuestro amor y temor, la salud y la castidad y el verme libre de todos los peligros de alma y cuerpo.

       En los últimos momentos de mi vida, sed mi piadosa Auxiliadora y librad mi alma de las eternas penas y de todo mal, así como las almas de mis padres, familiares, amigos y bienhechores, y las de todos los fieles vivos y difuntos, con el auxilio de Aquél que por espacio de nueve meses llevasteis en Vuestro purísimo seno y con Vuestras manos reclinasteis en el Pesebre, Vuestro Hijo y Señor Nuestro Jesucristo, que es Bendito por los siglos de los siglos. Amén.



MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 27: Día de Esperanza



Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

           En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

           Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

           Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 27: Día de deseos de Esperanza


              "Cuanto mayor sea tu miseria, más te levantará Mi Poder, te enriqueceré con Mis Dones. Si eres un abismo de miseria, Yo soy un abismo de Bondad y Misericordia. No mires tu pequeñez, mira el poder de Mi Corazón que te sostiene"

          "Soy Yo el que os he escogido y por tanto estoy obligado a daros cuanto necesitáis. No temas, si tu miseria es grande, mucho mayor es Mi Amor y sobre tu debilidad trabaja Mi fortaleza. Si no te atreves a acercarte a Mí, Yo me acercaré a ti..."

(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la



Jaculatoria para repetir a lo largo del día

Corazón de Jesús, encendido por nuestro amor,
 inflama mi corazón con Tu Amor

(100 días de indulgencia cada vez; Papa León XIII, 1893)



miércoles, 26 de junio de 2019

SAN PELAYO DE CÓRDOBA, el joven que prefirió la muerte a la corrupción moral


                San Pelayo era sobrino del Obispo de Tuy, llamado Hermigio; ambos estuvieron con el rey Ordoño II de León en la Batalla de Valdejunquera, en 920, aliado con el Rey de Navarra Sancho Garcés. En la batalla, Abderramán les infligió una abrumadora derrota a las huestes cristianas, capturando numerosos prisioneros, los cuales fueron llevados a Córdoba. Entre ellos estaban Hermigio y su sobrino Pelayo,  de apenas 9 años de edad.

               Después de un tiempo de estar en cautiverio, Hermigio, en su calidad de Obispo, negoció que lo liberaran para ir a reunir el monto del rescate que pedía el emir de Córdoba por su libertad; y como rehén quedó su pequeño sobrino. Pero el tío nunca regresó.

               San Pelayo pasó en Córdoba los siguientes cuatro años; el niño se fue convirtiendo en un joven inteligente y despierto que no dejaba de hablar de Jesús ni de promover las bondades del cristianismo. Esto fue lo que llamó la atención de las autoridades.




               Un fatídico 26 de Junio de 925, cuando contaba apenas con trece o catorce años de edad, San Pelayo fue conducido sorpresivamente ante Abderramán III, a quien le llegaron rumores de su devoción. El monarca tuvo la idea de hacerlo renegar del cristianismo, pero las convicciones de San Pelayo eran demasiado firmes. Se dice que Abderramán le solicitó favores sexuales... Abderramán le dijo sin titubeos:  -Niño, te elevaré a los honores de un alto cargo, si quieres negar a Cristo y afirmar que nuestro profeta es auténtico. ¿No ves cuántos reinos tengo? Además te daré una gran cantidad de oro y plata, los mejores vestidos y adornos que precises. Recibirás, si aceptas, el que tú eligieres entre estos jovencitos, a fin de que te sirva a tu gusto, según tus principios. Y encima te ofreceré pandillas para habitar con ellas, caballos para montar, placeres para disfrutar. Por otra parte, sacaré también de la cárcel a cuantos desees, e incluso otorgaré honores inconmensurables a tus padres si tú quieres que estén en este país.

               Pelayo respondió decidido: –Lo que prometes, emir, nada vale, y no negaré a Cristo; soy cristiano, lo he sido y lo seré, pues todo eso tiene fin y pasa a su tiempo; en cambio, Cristo, al que adoro, no puede tener fin, ya que tampoco tiene principio alguno, dado que Él personalmente es el que con el Padre y el Espíritu Santo permanece como único Dios, quien nos hizo de la nada y con su poder omnipotente nos conserva.

               Abderramán III no obstante, más enardecido, pretendió cierto acercamiento físico, tocándole el borde de la túnica, a lo que Pelayo reaccionó airado:–«Retírate, perro, dice Pelayo. ¿Es que piensas que soy como los tuyos, un afeminado?, y al punto desgarró las ropas que llevaba vestidas y se hizo fuerte en la palestra, prefiriendo morir honrosamente por Cristo a vivir de modo vergonzoso con el diablo y mancillarse con los vicios.

               San Pelayo fue sometido entonces a un martirio de desmembramiento por medio de enormes pinzas de hierro al rojo vivo que lo prensaban de varias partes del cuerpo. 

               Después de su muerte, el culto de San Pelayo se extendió con rapidez por toda la España cristiana. Reliquias suyas llegaron en 967 a León y en 985 a Oviedo.



MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 26: Día de deseos de Reparación



Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

           En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

           Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

           Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 26: Día de deseos de Reparación


              "Busco almas que reparen las ofensas que recibe la Majestad Divina y Mi Corazón se consume en deseos de perdonarlos, pero los pecadores sólo piensan en ofenderme"

          "No pido más que tu corazón para esconderme en él a fin de liberarme de la amargura que me causan las almas. Sí, el mundo me ofende pero se salva por la reparación de las almas escogidas. ¡Ama! porque el Amor es Reparación y la Reparación es Amor..."

(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la



Jaculatoria para repetir a lo largo del día

Sagrado Corazón de Jesús, venga a nosotros Tu Reino

(300 días de indulgencia cada vez; Papa San Pío X, 1906)




martes, 25 de junio de 2019

ANIVERSARIO DE LA CONSAGRACIÓN DE ESPAÑA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, por el Caudillo Franco


               Sagrado Corazón de Jesús, Corazón del Dios-Hombre, Re­dentor del mundo, Rey de Reyes y Señor de los que dominan. España, pueblo de Tu herencia y de Tus predilecciones, se postra hoy reverente ante este Trono de Tus bondades, que para Ti se alza en el centro de la Península. 




               Todas las razas que la habitan, todas las regiones que la integran, han constituido en la sucesión de los siglos y a través de comunes azares y mutuas leal­tades, esta gran patria española, fuerte y constante en el amor a la Religión y en su adhesión a la Santa Iglesia. Siguiendo la Tradición Católica de nuestro pueblo, y conti­nuando gozosos la historia de Fe y Devoción a Vuestra Divina Persona, confesamos que Vos vinisteis a la Tierra a establecer el Reino de Dios en la paz de las almas redimidas por Vuestra Sangre, y en la dicha de los pueblos que se rijan por Vuestra Santa Ley; reconocemos que tenéis por blasón de Vuestra Divini­dad conceder participación de Vuestro poder a los gobernantes de los pueblos, y que de Vos reciben eficacia y sanción todas las leyes justas, en cuyo cumplimiento estriba el imperio del orden y de la paz. 

               Vos sois el camino seguro, que conduce a la posesión de la Vida Eterna; luz que alumbra los entendimientos para que conozcan la Verdad y el principio propulsor de toda vida y de todo legítimo progreso social, afianzándose en Vos y en el pode­río y suavidad de Vuestra Gracia todas las virtudes y heroísmos que elevan y hermosean el alma.

               Venga, pues, a nosotros Vuestro Santísimo Reino, que es Reino de Justicia y Amor. Reinad en los corazones de los hombres, en el seno de los hogares, en la inteligencia de los sabios, en las aulas de la ciencia y de las letras, y en nuestras leyes e instituciones patrias.

               Gracias, Señor, por habernos distinguido como defenso­res de Tu Fe y misioneros de Tu Evangelio por los confines del mundo. Que Tu Providencia amorosa nos conserve la integridad de nuestras creencias, la sed amorosa de evangelización y la uni­dad religiosa de nuestra patria.

               Desde estas alturas, que para Vos ha elegido España como símbolo del deseo que la anima de que presidáis todas nuestras empresas, bendecid al mundo del trabajo para que reine en él la armonía, el bienestar y la paz, con la implantación de la justicia social y el triunfo de la caridad entre todos.

               Bendecid a los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire, brazos arma­dos de la Patria, para que la lealtad de la disciplina y en el valor de sus armas sean siempre salvaguardia de la Nación y defensa del Derecho.

               Bendecid a todos los españoles que, unidos en la cordialidad de unos mismos santos amores a la Religión y a la Patria, que­remos renovaros la consagración de nuestra vida, pidiéndoos, como premio de ella, el morir en la seguridad de Vuestro Amor y en el regazo de Vuestro Corazón adorable. Así sea.


Francisco Franco, 25 de Junio de 1965




MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 25: Día de Dolor



Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

           En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

           Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

           Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 25: Día de Dolor

              "Hay tantas almas que me abandonan y tantas que se pierden, y lo que más triste es que a a muchas las he colmado de dones y he fijado en ellas los ojos, en cambio unas me responden con frialdad, muchas con ingratitud. ¡Qué pocas! ¡Qué pocas las que me devuelven amor por amor."

             "Escóndeme en tu corazón y quítame un poco la amargura que me consume. Sí, son muchas las almas que me afligen y muchas las que se pierden, pero las que más hieren Mi Corazón son éstas que tanto amo y no se entregan del todo a Mí..."

(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)

A continuación rezamos la



Jaculatoria para repetir a lo largo del día

Sagrado Corazón de Jesús, en Tí confío.

(100 días de indulgencia cada vez; Papa León XIII, 1893)


lunes, 24 de junio de 2019

San Juan Bautista: modelo de los que dicen no a la revolución


            Abatiendo las montañas del orgullo y llenando los valles de la impureza, San Juan Bautista es modelo de los que dicen no a la revolución. San Juan Bautista es el hombre que le dijo a Herodes, lo que hoy nadie tiene el valor de decirle a la revolución. Él dijo esas palabras: a ti no es lícito. Quiero decir, no puedes.

            Ante Herodes él dijo: a ti no es lícito tener por mujer la esposa de tu hermano. Herodes vivía en adulterio y se lo dijo Herodes. Y por eso pagó con la cabeza. Los señores ven, por tanto, que su función era eliminar los dos defectos que son las causas de la revolución.




             El que de tal manera pisó a los pies el orgullo y la impureza, fue también una magnífica manifestación del audacia. Y terminó muerto por eso. Los señores dirán: terminó muerto. ¿De qué sirvió?

            Adelantó lo que decía San Agustín. San Agustín tiene un tramo magnífico en el que imagina la cabeza de San Juan Bautista traída a Herodes para ver y Herodes mirando esos ojos. Y los ojos de San Juan Bautista cerrados y san Agustín diciendo: nunca una mirada humana penetró tan profundo como la mirada de esos ojos cerrados y muertos, dentro de la mirada de Herodes.

             El hombre que mata la impureza, el hombre que lucha contra el orgullo, el hombre que dice las verdades a la vanidad y corta el camino de la impiedad, era digno de ser el precursor de Nuestro Señor Jesucristo.

            Y según todo indica, no hay de ninguna manera seguro a este respecto, San Juan Bautista pertenecía a esos eremitas del Monte Carmelo, que son nuestros antepasados, exactamente como carmelitas. Razones otras tantas para nosotros rezar a San Juan Bautista esta noche, pidiendo que nos dé esto: el odio a los vicios que son los defectos de la revolución y este coraje de decir la verdad íntegra en la cara de quien sea.


Plinio Corrêa de Oliveira, "Comentario del Santo del día " 24 de Junio de 1965




MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 24: Día de Apostolado



Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

           En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

           Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

           Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 23: Día de Apostolado


              "Para que el mundo conozca Mi Bondad necesito apóstoles que le muestren Mi Corazón, pero que sobro todo lo conozcan, porque nadie puede enseñar lo que no sabe. Deseo formar una liga de amor entre Mis almas consagradas para que ellas enseñen y publiquen por el mundo Mi Misericordia y Mi Amor."

          "No todas las almas pueden ir a evangelizar y predicar a países salvajes, pero sí, todas pueden hacer conocer y amar Mi Corazón. Mi Amor se sirve no solamente de su vida ordinaria y de sus menores acciones, sino también de sus miserias y debilidades, y muchas veces de sus caídas para bien de otras almas..."

(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la



Jaculatoria para repetir a lo largo del día

Corazón de Jesús, encendido por nuestro amor,
 inflama mi corazón con Tu Amor

(100 días de indulgencia cada vez; Papa León XIII, 1893)



domingo, 23 de junio de 2019

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 23: Día de Amor a las almas



Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

           En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

           Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

           Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 23: Día de Amor a las almas


              "Es tanto el amor hacia las almas que me consume el deseo de su salvación. Cuántas se pierden y cuántas esperan sacrificios para salir del estado en que se encuentran. Quiero que te abrases en el deseo de salvarme almas"

          "Yo no puedo contener el amor que siento por las almas, y el Amor es tan fuerte que triunfará de todas las resistencias, no quiero que las almas se aparten de Mí. ¡Las amo tanto! y quiero que sepan que Yo deseo ser su recompensa y su felicidad..."

(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la



Jaculatoria para repetir a lo largo del día

Sagrado Corazón de Jesús, venga a nosotros Tu Reino

(300 días de indulgencia cada vez; Papa San Pío X, 1906)




LA META DEL PONTIFICADO: SERVIR A LA VERDAD ÍNTEGRA Y AUTÉNTICA



          "Servir tan sólo a la Verdad es la única meta del Sumo Pontificado a través de los siglos; a la Verdad, Íntegra y Auténtica, no enturbiada por tiniebla alguna, ni plegada a ninguna condescendencia, y jamás separada de la caridad de Jesucristo”.


(Papa Pío XII, "Summi Pontificatus", 20 de Octubre de 1939)




Entonces, ¿puede un Papa válido enseñar el error?
Acaso, ¿no prometió Nuestro Señor que el infierno
 no prevalecería sobre la Santa Iglesia?


            La gran dificultad que se presenta para los católicos que se oponen al Concilio Vaticano II y a sus reformas es la de la autoridad papal, es decir, de qué manera se puede justificar el rechazo de la «nueva religión» cuando ésta es proclamada, al menos aparentemente, por la suprema autoridad.


            La solución propuesta por la Fraternidad San Pío X es la siguiente: "los Papas del Vaticano II son Papas verdaderos, pero no se les debe obedecer cuando nos ordenan creer algo falso o hacer algo malo." Sin embargo, esta solución puede aplicarse sin problema a las órdenes del Papa que obra en cuanto persona privada, pero cuando se trata del Magisterio Ordinario Universal o de las Leyes generales, que son Verdades infalibles, implica la defección de la Iglesia. En otros términos: un Papa verdadero, en virtud de la asistencia del Espíritu Santo, no puede enseñarnos cosas falsas u ordenarnos hacer el mal en nombre de la Iglesia.




            Entonces, la única solución que mantiene la indefectibilidad de la Iglesia consiste en afirmar que estos «Papas» que promulgan y difunden la defección de la Fe del Vaticano II y de la «nueva religión» no gozan en general de la autoridad Papal. Pero algunos de los que sostienen esta tesis afirman que dichos Papas están totalmente privados de la dignidad pontificia y otros, que sólo están privados parcialmente; es decir, formaliter (formalmente) y no, materialiter (materialmente).

             Esta segunda tesis fue expuesta por primera vez por Mons. Guérard des Lauriers en 1973; sin embargo, es ignorada por muchos y mal comprendida por casi todos....


S.E.R. Mons. Donald J. Sanbor

sábado, 22 de junio de 2019

TODAS LAS GRACIAS DEPENDEN DE NUESTRA SEÑORA


            "... la Virgen merece el título de Reina en cuanto Madre del Rey, pero no únicamente porque a Él le convenía ser hijo de una Soberana sobre las criaturas visibles e invisibles, los Ángeles y los Santos del Cielo, los hombres vivos, las Almas del Purgatorio, así como sobre los réprobos y demonios del Infierno.

            De tal suerte que, a partir de entonces, Dios ejecuta todas Sus obras y realiza todas Sus voluntades por intercesión de Su Madre. No sólo es el canal por donde pasa el Imperio del Rey, sino que es una Reina que decide por arbitrio propio, consonante con los designios de Él.




            Esa sapiencial disposición de la Beatísima Trinidad, al concederle tal poder a la Virgen, nos lleva a considerar otro precioso fundamento de la Realeza mariana: la prerrogativa de Medianera Universal de todas las gracias.

             Se da por sentado en Teología que, también por Voluntad divina, todos los dones celestiales nos son otorgados por medio de María Santísima, al igual que todas nuestras súplicas y oraciones solamente llegan al Trono de Dios si son presentadas por las maternales y compasivas manos de su Madre. 

            Él la ha constituido Dispensadora de Su inextinguible Tesoro de gracias y favores, y por medio de Ella desea atender nuestras peticiones.

             Si todos los Ángeles y Santos reunidos suplicaran algo en provecho de un fiel sin invocar la intercesión de María no obtendrían nada. Ella sola lo logra todo al pedir por nosotros. La Virgen, en relación con nuestras preces, es un incomparable altavoz que resuena en el Cielo. Transforma nuestras palabras, les da una melodía, un sonido, el valor de un himno, purifica nuestra pronunciación de todas las marcas de nuestro desorden y de nuestras insuficiencias. 

            Y no contenta con esto, acaba sustituyendo nuestra voz por la suya, pues nuestro timbre, bastante menos eminente que el de María, únicamente vale como un susurro que se une y se pierde en su cántico al Señor de la Creación.

             ...la Realeza de Nuestra Señora está en íntima conexión con el hecho de que sea Ella el canal de todas las gracias. Es la Reina de todo, porque todas las cosas son pedidas y otorgadas a través de Ella. Una verdad que es corroborada por el título de Omnipotencia Suplicante, con lo cual se explican aún más los atributos regios de la Santísima Virgen: para que sea genuinamente Soberana, conlleva que ante Dios tenga una influencia sin restricciones..."


"Materna y Omnipotente Realeza" 
Plinio Corrêa de Oliveira 




MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 22: Día de Inmolación



Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

            En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

            Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

            Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 22: Día de Inmolación

         "Si vieras cuántas almas me afligen! Por eso busco víctimas que quieran consolarme y sufrir por Mi Amor. Yo te he escogido a ti, sí sufrirás para ganar almas... no temas, Yo soy tu fortaleza. Cuando el peso de la Cruz te parezca superior a tus fuerzas, pide socorro a Mi Corazón..."

         "Mi Corazón busca víctimas que conquisten el mundo para el Amor. Yo Soy la gran Víctima, tú la víctima pequeñita que uniéndote a Mí, pueda ser el agrado de Mi Padre. La mayor recompensa que puedo dar a un alma es hacerla víctima de Mi Amor y Misericordia, porque la hago semejante a Mí, que soy Víctima Divina por los pecados"

(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la 



Jaculatoria para repetir a lo largo del día

Sagrado Corazón de Jesús, en Tí confío.

(300 días de indulgencia cada vez; Papa San Pío X, 1906)