miércoles, 24 de abril de 2019

El peligro de "la nueva misa", por Monseñor Marco Antonio Pivarunas





Queridos amigos y benefactores:

               El 3 de Abril de 1969, se promulgó la Nueva Misa promulgada por Pablo VI , conocida como "Novus Ordo Missae". Esta nueva misa fue obra de una comisión especial compuesta por seis teólogos protestantes. Poco después de su anuncio, un grupo de teólogos romanos, que incluía a dos Cardenales, el Cardenal Alfredo Ottaviani y el Cardenal Antonio Bacci, crearon un "Breve Examen Crítico del Nuevo Ordo Misae (1). Estos dos jerarcas advirtieron que "el Novus Ordo, en conjunto, como un detalle, constituye una desviación definitiva de la Teología Católica de la Misa, formulada en la XXII Sesión del Concilio de Trento". (2)

                Ahora, después de 50 años, sería bueno si estudiamos brevemente algunos aspectos críticos de esta nueva "Misa". Comencemos con el hecho de que en el Prefacio del Novus Ordo Missae , que está en la Introducción General al Misal Romano (Artículo 7), encontramos la definición errónea de la Misa, que el hereje Martín Lutero también podría dar:

                 "La Cena o Misa del Señor es la santa congregación del Pueblo de Dios bajo la guía del sacerdote para celebrar el recuerdo del Señor, por lo tanto, la promesa de Cristo es perfecta para esta asamblea local de la Iglesia:" Donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos ".

                 En ninguna parte de esta definición encontramos la palabra "Sacrificio", que en realidad es la Misa; además, el papel del sacerdote se reduce a la simple presidencia, y la presencia espiritual de Cristo mismo es el resultado de la reunión del "pueblo de Dios". De hecho, Lutero dijo: "La misa no es un sacrificio ... llámela bendición, Eucaristía, la Mesa del Señor, la Cena del Señor, el Memorial del Señor, o lo que quiera, si no la asalta como un sacrificio ... La Misa no es un sacrificio. El sacrificio del sacerdote ".

               Nadie debería sorprenderse de que los protestantes reconocieran el Novus Ordo Missae como aceptable, y muchos luteranos, anglicanos y otras sectas heréticas reformaron sus rituales para adaptarse a esta nueva misa. De esta manera, se verificaron las predicciones contenidas en la Intervención del Cardenal Ottaviani :

                  "El estatus del sacerdote y el pueblo es adulterado, y el celebrante parece no ser más que un ministro protestante ... A través de la serie de ambigüedades, el énfasis está en la" cena "y el" recuerdo "en lugar de en la renovación implacable del Sacrificio del Calvario ... La presencia real de Cristo nunca se menciona, y la fe en ella es rechazada implícitamente ... la [Nueva Misa] puede satisfacer completamente a los protestantes más modernistas"

               ¡Qué notables son las similitudes entre las aberraciones litúrgicas iniciadas por Martín Lutero en Alemania y Cranmer en Inglaterra y los reformadores litúrgicos del Vaticano II!

                  San Alfonso María de Ligorio predijo en su obra "Sobre la Dignidad y el Sacerdocio":

                  "... estos enojados intentos por parte de Satanás de abolir el Sacrificio de la Santa Misa a través de los herejes, son los antecesores del Anticristo, que intentarán suprimir este Sacrificio Sagrado, y esto sucederá como resultado de los pecados humanos, según la profecía de Daniel:" Y se le dio poder contra un sacrificio continuo » (Libro de Daniel, cap. 8, vers. 12)".

                  En su libro, "El Cuerpo Místico de Cristo y la reorganización de la sociedad", el sacerdote irlandés Padre Denis Fahey advirtió:

              "Toda la aterradora energía del odio de Satanás está dirigida especialmente contra el Santo Sacrificio de la Misa. Hay un ejército de satélites invisibles aliados y revividos con el mismo odio, todos sus esfuerzos para evitar que se celebre al exterminar el sacerdocio y limitar el sacerdocio. No será posible eliminar completamente el único acto aceptable de adoración, buscará limitarlo a las almas y los corazones de la menor cantidad posible de individuos".

               Es un gran privilegio participar en el Sagrado Sacrificio de la Misa durante estos días de Apostasía. Aquí, en el seminario y en la Academia de Mater Dei, nuestros seminaristas y estudiantes comienzan el día con una Misa antes de ir a sus clases. ¿Hay una mejor manera de vivir la gracia de la Cuaresma que participar en la renovación incruenta del Sacrificio del Calvario?

             Con mi oración y mi bendición,

Obispo Marco Antonio Pivarunas

Congregación de María Reina Inmaculada
Spokane, Whashington, EEUU, Marzo de 2019





NOTAS ACLARATORIAS:


              (1) Para leer el texto completo del "Examen Crítico" a la nueva misa sólo pulse AQUÍ.

              (2) "...Y por cuanto en este Divino Sacrificio que se hace en la Misa, se contiene y sacrifica incruentamente aquel mismo Cristo que se ofreció por una vez cruentamente en el Ara de la Cruz; enseña el Santo Concilio, que este Sacrificio es con toda verdad propiciatorio, y que se logra por él, que si nos acercamos al Señor contritos y penitentes, si con sincero corazón, y recta fe, si con temor y reverencia; conseguiremos misericordia, y hallaremos su gracia por medio de sus oportunos auxilios. 

               En efecto, aplacado el Señor con esta oblación, y concediendo la gracia, y don de la penitencia, perdona los delitos y pecados por grandes que sean; porque la Hostia es una misma, uno mismo el que ahora ofrece por el Ministerio de los Sacerdotes, que el que entonces se ofreció a sí mismo en la Cruz, con sola la diferencia del modo de ofrecerse. 

               Los frutos por cierto de aquella oblación cruenta se logran abundantísimamente por esta incruenta: tan lejos está que esta derogue de modo alguno a aquella. De aquí es que no sólo se ofrece con justa razón por los pecados, penas, satisfacciones y otras necesidades de los fieles que viven; sino también, según la Tradición de los Apóstoles, por los que han muerto en Cristo sin estar plenamente purgados..." (Capítulo II de la Sesión XXII del Concilio de Trento, 1545-1563) 






SAN FIDEL DE SIGMARINGEN, martirizado por defender la Fe Católica


               Nació con el nombre de Mark Roy en el año 1577, en Sigmaringen, ciudad de la actual Alemania que en ese entonces estaba bajo dominio del Principado de Hohenzollern-Sigmaringen. Estudió Leyes y Filosofía en la Universidad de Friburgo.

               Posteriormente enseñó Filosofía en esta Universidad y consiguió el grado de Doctor de Derecho. Durante su tiempo como estudiante lo conocían por su modestia, mansedumbre y castidad.

               En 1604, el joven Roy acompañó, como preceptor a tres caballeros a sus viajes por las partes principales de Europa. Durante seis años de viajes, asistía a Misa con frecuencia. En cada ciudad por la que pasaron, Mark Roy visitaba los hospitales e iglesias, pasaba varias horas sobre sus rodillas en la presencia del Santo Sacramento, y era generoso con los pobres, a los que les daba ropa.

               Cuando regresó de su viaje, ejerció como abogado, en Colmar, donde vino a ser conocido como "el abogado de los pobres". Escrupulosamente se abstuvo de todas las invectivas, detracciones que independientemente podrían afectar la reputación de cualquier adversario suyo. Desencantado con los males asociados con su profesión, fue determinando entrar en la vida religiosa como miembro de los frailes capuchinos.




               Al entrar en la Orden Capuchina, le dieron el nombre religioso de Fidel. El Santo terminó su noviciado y estudios para el sacerdocio; celebró su primera Misa en el Monasterio Capuchino en Friburgo, el 4 de Octubre de 1612, Fiesta de San Francisco de Asís, Fundador de la Orden.

               En cuanto San Fidel de Sigmaringen terminó su curso de Teología, inmediatamente fue empleado en la predicación y en las confesiones. Al convertirse en el Guardián (Superior) del Monasterio Capuchino en Weltkirchen, muchos residentes de la ciudad y sitios vecinos, cambiaron por sus trabajos entusiastas, y varios calvinistas fueron convertidos al catolicismo. Desde Roma se dispuso que Fidel predicara en la región de Graubünden, Suiza de Este. Otros ocho frailes capuchinos fueron sus ayudantes, quienes trabajaron en esta misión bajo su dirección.

               Los calvinistas de aquel territorio, enfurecidos de su éxito por la conversión de sus hermanos, amenazaron fuertemente la vida de San Fidel, por lo cual, él se preparó para el martirio. Ralph de Salis y otro caballero calvinista fueron ambos convertidos por los esfuerzos del Santo Misionero. Fidel y sus compañeros entraron a Prättigau, un pequeño distrito de Graubünden, en el año 1622. Los efectos de su Santa Misión de predicar y convertir almas enfurecieron aún más a los calvinistas de aquella provincia.

               El 24 de Abril de 1622, Fidel hizo su confesión, celebró la Santa Misa y luego predicó en Grüsch. Al final de su sermón, el cual había hecho de manera extraordinaria, se puso de repente de pie, muy silenciosamente, con sus ojos fijos sobre el Cielo, en éxtasis. Después de este episodio, pronosticó su muerte, y se lo contó a varias personas. Después del servicio en Grüsch él y varios compañeros viajaron a Seewis. Sus compañeros notaron que él estaba particularmente alegre.

               En una campaña organizada por los Habsburgo, Fidel predicaba por la protección de algunos soldados austriacos imperiales en la Iglesia en Seewis, Suiza, con el objetivo de convertir de nuevo a la gente de Seewis al catolicismo. Durante el sermón, llamaron a sus oyentes a parar a los agitadores Calvinistas fuera. Un poco de la gente fue a afrontar las tropas austriacas fuera de la iglesia. Fidel había sido convencido por los Católicos restantes para inmediatamente escapar con las tropas austriacas de Seewis, pero en cambio se volvió solo a Grüsch. Fue perseguido por 20 soldados Calvinistas que exigieron sin éxito que él renuncie a la Fe Católica, y cuando él rechazó, ellos posteriormente lo asesinaron.

               Se dice que una mujer, fiel católica, que estaba cerca del lugar del martirio de San Fidel, después de que los soldados se habían marchado, salió para evaluar el incidente y encontró los ojos del Mártir abiertos, mirando al Cielo. El santo fue enterrado por católicos al día siguiente.

               Los rebeldes poco después fueron derrotados por las tropas imperiales, un acontecimiento que el Mártir había profetizado. El ministro protestante que había participado en el martirio de Fidel, fue convertido por esta circunstancia, e hizo una renuncia pública del calvinismo y fue recibido en la Iglesia Católica.

               Después de seis meses, el cuerpo del Mártir fue encontrado incorrupto. Sus brazos derecho e izquierdo fueron separados de su cuerpo para ser colocadas en dos relicarios, uno enviado a la Catedral de Coire y el otro fue colocado en la Iglesia Capuchina en Weltkirchen, Feldkirch, Austria. Su cráneo se conserva bajo el altar mayor de la Catedral de Coira, Suiza. Benedicto XIII lo Beatificó el 21 de Marzo de 1729 y Benedicto XIV lo Canonizó, juntamente con San José de Leonisa, otro fraile capuchino, el 26 de Junio de 1746.





martes, 23 de abril de 2019

SAN JORGE, MÁRTIR, PROTECTOR DE LA NOBLEZA


               Piadosamente se cree que San Jorge nació en Capadocia (actual Anatolia Central, Turquía) fue un oficial del ejército romano que dio sus bienes a los pobres en el momento en que estallaba la persecución, y abiertamente admitió su cristianismo ante el tribunal. Cuando rechazó sacrificar a los dioses sufrió horribles torturas, descritas con detalles muy gráficos, que suponen haber durado siete años; en una de las escenas, por ejemplo, un mago entra para envenenarle con una poción que había preparado, y el propio mago muere mártir, entonces Nuestro Señor aparece y restaura la salud a San Jorge. Fue degollado en el año 307.




               En el año 494, Jorge de Capadocia fue canonizado por el Papa  Gelasio I , lo que motivó la creación de diversas historias apócrifas sobre su vida, varias de ellas llenas de milagros. El texto más antiguo sobre su vida que ha llegado hasta nosotros se encuentra en el  Acta Sanctorum . Asimismo, hacia finales del siglo VI, el Abad irlandés Adomanis de la Abadía de la isla de Iona dio a conocer algunas de las leyendas orientales de San Jorge reunidas por el Obispo galo Arkulf en su peregrinación a Tierra Santa del año 680.

                San Jorge se convirtió en Patrón de los caballeros y soldados, además de ser considerado el Santo Protector de algunas Órdenes Militares, como la  Orden Teutónica o la de los Caballeros Templarios. Durante los últimos siglos de la Edad Media, San Jorge se convirtió en Patrón de ciudades, aldeas y Casas Nobles. 

                En 1096, las huestes del Rey Sancho Ramírez de Aragón asediaban la ciudad de Alcoraz, cerca de Huesca. Tras recibir ayuda desde Zaragoza, los asediados consiguen matar al Rey, pero ganan la batalla de Alcoraz, según la tradición, gracias a la aparición de San Jorge. Posteriormente el Rey Pedro I de Aragón conquista Huesca tras invocar la ayuda del Santo. Cuenta la leyenda que el mismo día estuvo ayudando a los cruzados en Antioquía y que, en un momento de la batalla, subió a la grupa de su caballo a un caballero teutón descabalgado; más tarde, ese mismo caballero se vio envuelto en la batalla de Alcoraz.

               Sobre todo a partir del siglo XIII surgen numerosas leyendas y apariciones en el Reino. Así, Jaime I el Conquistador cuenta que en la conquista de Valencia apareció el Santo: «Se apareció San Jorge con muchos caballeros del paraíso, que ayudaron a vencer en la batalla, en la que no murió cristiano alguno». Más tarde, el Rey Jaime cuenta de la conquista de Mallorca que «según le contaron los sarracenos, éstos vieron entrar primero a caballo a un caballero blanco con armas blancas», que él identifica con San Jorge.

              El Patrocinio de Jorge de Capadocia sobre los Reyes de Aragón y, por extensión, sobre toda la Corona de Aragón se reconoce oficialmente a mediados del siglo XV durante el reinado de Juan II de Aragón y Navarra, que lo nombra Patrón del Reino y de la Diputación del General, principal institución foral en caso de no estar convocadas las Cortes.



lunes, 22 de abril de 2019

NUESTROS DIFUNTOS INTERCEDEN POR NOSOTROS




               Confesemos que somos mendigos y que todos los dones de Dios son pura limosna de Su Misericordia.

               En las oscuridades del espíritu, en las miserias y peligros en que tenemos que vivir sólo hallamos un fundamento para nuestra esperanza, y es el levantar nuestros ojos a Dios y alcanzar de Su Misericordia por la oración nuestra salud eterna... Lo decía el rey Josafat: Puesto que ignoramos lo que debemos hacer, una sola cosa nos resta: volver los ojos a Ti.

               Muy bien sabe el Señor que nos es muy útil la necesidad de la oración, pues por ella nos conservamos humildes y nos ejercitamos en la confianza. Y por eso permite el Señor que nos asalten enemigos que con nuestras solas fuerzas no podemos vencer, para que recemos y por ese medio obtengamos la gracia divina que necesitamos. Conviene sobre todo que estemos persuadidos que nadie podrá vencer las tentaciones impuras de la carne si no se encomienda al Señor en el momento de la tentación.

               Que sea cosa buena y útil invocar a los Santos para que nos sirvan de intercesores y nos alcancen por los méritos de Jesucristo lo que por los nuestros no podemos obtener, es Doctrina que no podernos negar, pues así lo declaró la Santa Iglesia en el Concilio de Trento.  

               Nadie osará negar que es bueno y útil acudir a las Almas Santas que en el mundo viven para que vengan en nuestra ayuda con sus plegarias.




              De la misma manera, siendo las Almas Benditas del Purgatorio tan amigas de Dios y estando, como están, confirmadas en gracia, parece que no hay razón ni impedimento que les estorbe rezar por nosotros… Puesto que están tan llenas de caridad, por seguro podemos tener que interceden por nosotros. 

               De Santa Catalina de Bolonia se lee que cuando deseaba alguna gracia recurría a las Ánimas Benditas, y al punto era escuchada: y afirmaba que no pocas gracias que por la intercesión de los Santos no había alcanzado, las había obtenido por medio de las Ánimas Benditas. Si, pues, deseamos nosotros la ayuda de sus oraciones, bueno será que procuremos nosotros socorrerlas con nuestras oraciones y buenas obras. Me atrevo a decir que no tan sólo es bueno, sino que es también muy justo, ya que es uno de los grandes deberes de todo cristiano. 

               Exige la caridad que socorramos a nuestros prójimos, cuando tienen necesidad de nuestra ayuda y nosotros por nuestra parte no tenemos grave impedimento en hacerlo. Pensemos que es cierto que aquellas Ánimas Benditas son prójimos nuestros, pues aunque murieron y ya no están en la presente vida, no por eso dejan de pertenecer, como nosotros, a la Comunión de los Santos.


San Alfonso María de Ligorio, Doctor de la Iglesia



domingo, 21 de abril de 2019

EL REGÍNA CAELI, Salutación a Nuestra Señora durante el Tiempo Pascual


           El Regína Coeli (Reina del Cielo) es una oración que los católicos rezamos a la Virgen Nuestra Señora en lugar de la oración del Ángelus, durante el Tiempo Pascual, desde la Vigilia de Pascua hasta el mediodía del Sábado de Pentecostés; es una tradición que se remonta al siglo XII y que fue extendida por los frailes franciscanos.




          Piadosa y necesaria tradición es rezar esta oración TRES VECES al día, en la mañana, mediodía y al atardecer, como sucede con el Ángelus; esta disposición parte del Papa Juan XXII en el año 1327.

          El Papa Benedicto XIII, en el año 1724, concedió Indulgencia Plenaria a los fieles que habitualmente reciten el Ángelus; su sucesor, Benedicto  XIV dispuso el 20 de Abril de 1742, que se recitase el Regina Caeli en lugar del Ángelus desde las Vísperas del Sábado Santo, si bien reiteró LAS MISMAS INDULGENCIAS que habían sido concedidas para el Ángelus.




Regina Cæli (español)

V/. Reina del Cielo, alégrate; aleluya.
R/. Porque el que mereciste llevar en Tu seno; aleluya.

V/. Resucitó según dijo; aleluya.
R/. Ruega por nosotros a Dios; aleluya;

V/. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya.
R/. Porque resucitó en verdad el Señor; aleluya.

Oración:

           ¡Oh, Dios!, que te dignaste alegrar al mundo por la Resurrección de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo: concédenos, te rogamos, que por la mediación de la Virgen María, Su Madre, alcancemos los gozos de la vida eterna. Por el mismo Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.




Regina Cæli (latín)

V/. Regína Cæli, lætare; alleluia.
R/. Quia quem meruisti portare; alleluia.

V/. Resurrexit sicut dixit; alleluia.
R/. Ora pro nobis Deum; alleluia.

V/. Gaude et lætare, Virgo Maria; alleluia.
R/. Quia surrexit Dominus vere; alleluia.

Oremus:

           Deus, qui per resurrectionem Filii tui Domini nostri Iesu Christi mundum lætificare dignatus es, præsta, quæsumus, ut per eius Genetricem Virginem Mariam perpetuæ capiamus gaudia vitæ. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.




LA TRAICIÓN A LA MISIÓN DIVINA DE LA IGLESIA




¿SON CISMÁTICOS quienes no se someten a un falso Papa?

            Dios, que permitió la Pasión y la Muerte de Su Divino Hijo, permite también, para castigo nuestro, esas herejías, esos cismas, esas tragedias en Su Iglesia, que, a la postre, hacen brillar el poder y la infinita sabiduría, con que el Señor saca bienes de los mismos males y lleva adelante Sus inescrutables designios a pesar de las mismas perversiones de los hombres.

            El cisma, según el Derecho Canónico y la Historia de la Iglesia, consiste en la separación de la Iglesia Católica de alguno o algunos de sus miembros, por el hecho de negar la "debida" obediencia al Romano Pontífice, cabeza visible de la Iglesia y romper, de esta suerte, el vínculo de unión de la misma, que es la sobredicha sujeción al Vicario de Cristo. Dos cosas presupone un verdadero cisma: la primera que el Romano Pontífice sea un verdadero y legítimo Papa, pues es evidente que a un Papa espurio, que no representa la persona y autoridad de Cristo, no se le puede deber la obediencia y sujeción. La segunda es que el mandato de ese Papa legítimo no sea contrario a la Doctrina recibida, ni se oponga a la Voluntad Santísima de Dios, que nos consta ciertamente por otros caminos.


LA PAPOLATRÍA o culto desmesurado al Papa

               Ni faltan tampoco, por desgracia, los que, con una absurda papolatría, con una obediencia mal entendida, que, en realidad, es traición y es entreguismo, están contribuyendo a la obra satánica de la perdición de innumerables almas, que, sin conocimiento de causa, se han sumado incondicionalmente a la destrucción acelerada de la Iglesia.


               Recuerden, sin embargo, estos demoledores, que tanto se escandalizan de nuestra lucha, que ni Papas, ni Concilios, ni Obispos o sacerdotes pueden exigir nuestra obediencia cuando ellos, en sus mandatos, se apartan de la Verdad Revelada, contrariando las Enseñanzas Dogmáticas ya definidas por el Magisterio vivo, auténtico e infalible de la Iglesia, institucionalizada por el mismo Hijo de Dios o de la Doctrina, que, sin haber sido dogmáticamente definida por el Magisterio, semper et ubique tenuit Ecclesia, siempre y en todas partes ha sido profesada por la Iglesia de Occidente y de Oriente como Verdad revelada por Dios, como Doctrina Católica.




En la imagen, el Obispo Daniel Dolan, del Linaje Episcopal de Monseñor Thuc,
Obispos antimodernistas que han declarado la Sede Vacante en la Roma Apóstata


LA IGLESIA ESTÁ CON PEDRO, con los legítimos Pastores Católicos

              Pero, dirá alguno: LA IGLESIA ESTÁ DONDE ESTÁ PEDRO, DONDE ESTÁN LOS LEGÍTIMOS PASTORES. Así es, verdad; pero, hagamos énfasis en el epíteto: donde están los legítimos pastores, no los intrusos, no los traidores. La Iglesia está donde está PEDRO afirmando: "Tú eres el Cristo, Tú eres el Hijo de Dios vivo"; no donde está Pedro negando con imprecaciones conocer a su Maestro, ni donde está Pedro tratando de disuadir a Jesucristo a cumplir el mandato de Su Eterno Padre de morir por nosotros en la Cruz. En esta ocasión el mismo Cristo dijo a Pedro: "Retírate, Satanás".


              ¿Acaso puede estar la Iglesia con los que han traicionado su misión divina, haciendo el juego a los enemigos del nombre cristiano y conduciendo gradualmente al rebaño a la Apostasía, renegando de una manera más o menos clara, más o menos disimulada, del catolicismo tradicional, para "aggiornar" la obra de Cristo al mundo moderno impío y materialista; para entablar el "diálogo ecuménico" con los mayores enemigos de la Iglesia y del mismo Jesucristo?"




Padre Joaquín Sáenz y Arriaga



DOMINGO DE RESURRECCIÓN




A la Víctima pascual 
ofrezcan alabanzas los cristianos.

El Cordero redimió a las ovejas: 
Cristo inocente 
reconcilió a los pecadores con el Padre.

La muerte y la Vida se enfrentaron 
en lucha singular. 
El dueño de la Vida, que había muerto, 
reina vivo.

Dinos, María, qué has visto en el camino? Vi el sepulcro de Cristo viviente 
y la gloria del que resucitó, 
a unos ángeles, el sudario y los vestidos.

Resucitó Cristo, mi esperanza; 
precederá en Galilea a los suyos 
Sabemos que Cristo verdaderamente resucitó de entre los muertos.

Tú, Rey victorioso, ten piedad

Amen, Aleluya.




             La noche que precedió a la Resurrección de Jesús fue noche de desolación, de llanto y de tinieblas. Sus enemigos estaban satisfechos de haber por fin encerrado en la tumba al “seductor del pueblo”. Herido el Pastor, la pequeña grey se dispersó. Los amigos de Jesús, desolados y desconcertados, se ven obligados a esconderse por temor a los escribas y fariseos. Jesús está en la tumba. Yace su cadáver sobre la fría roca y todo su cuerpo está todavía llagado; sus labios están mudos. ¿Qué quedan ya de sus palabras, que sabían animar, confortar e iluminar, aquellas palabras suyas tan llenas de majestad y sabiduría? ¿Dónde está aquel su imperar a los vientos y tempestades; dónde su poder para eludir las diabólicas insidias de sus enemigos o para hacer frente valerosamente a su furor? ¿Dónde está su poder de sanar a los enfermos, de resucitar a los muertos? Todo (al parecer) ha terminado; y con él han quedado sepultados en la tumba no sólo los proyectos ambiciosos de algunos, sino también las discretas esperanzas de muchos. Todo ha terminado -van murmurando los hombres-, y en sus voces se ve la expresión de una desesperada tristeza. Todo ha terminado, parece que responden las cosas.

            Y, sin embargo, quien hubiese podido mirar a través de la piedra que cerraba el sepulcro, hubiera tenido la impresión de que los ojos de Jesús no estaban cerrados por la muerte sino por el sueño; allí no había traza de corrupción en sus miembros, y su rostro conservaba aún muy visibles las señales de su belleza sobrehumana, de su infinita bondad. Después de su muerte, el cuerpo de Jesús, como su alma, permaneció unido al Verbo, a la divinidad, que vive y obra en aquellos miembros. Pero apartada, en una casita modesta y silenciosa, arde una llama de fe que nunca se apaga: María espera llena de confianza a Jesús.

            En esto, la tierra tiembla; el ángel baja del cielo, aparta la pesada piedra que cierra el sepulcro, y se sienta majestuoso y sereno sobre ella. Los soldados huyen y van a dar bruscamente a los enemigos de Jesús la primera prueba de su aplastante derrota. Es ya el alba.

            María Magdalena está corriendo casi sin saber adónde, movida por un amor que no sufre pausas ni admite reflexión; vedla, de repente, como desmayada ante Jesús, que la saluda con infinita ternura. Las piadosas mujeres, con el corazón alborotado por el anuncio que les diera el ángel, encuentran también a Jesús y vuelan a anunciar la resurrección a los apóstoles, para hacerles participantes de su alegría y de su paz. Entre tanto, Pedro ha recibido del Señor, con señal inefable, la certeza de su perdón. Y Jesús entra en el Cenáculo con las puertas cerradas y halla a los apóstoles; les conforta, les tranquiliza, les deja su paz.

            Así quisiéramos, amadísimos hijos, que otra noche, la noche que ha caído sobre el mundo y que oprime a los hombres, viese pronto su alba y fuese besada por los rayos de un nuevo sol.

            Varias veces hemos hecho notar que los hombres de todas las naciones y de todos los continentes se ven forzados a vivir, desorientados y temerosos, en un mundo trastornado y perturbador. Todo se ha hecho relativo y provisional, porque es siempre menos eficiente y por lo mismo menos eficaz. El error, en sus formas casi innumerables, ha esclavizado las inteligencias de seres, por lo demás muy selectos y la inmoralidad de toda clase,ha llegado a tales grados de precocidad, de impudencia y de universalidad, que preocupan seriamente a los que piensan en la suerte del mundo. La humanidad parece un cuerpo infecto y llagado, en el que la sangre circula con dificultad, porque los individuos, las clases, y los pueblos se obstinan en seguir divididos, y por lo tanto, no se comunican mutuamente. Y cuando no se desconocen se odian, y conspiran y luchan y se destruyen.

            Pero también esta noche del mundo tiene señales claras de un alba que vendrá, de un día nuevo al que besará un sol nuevo y más esplendoroso.

            Muchos entrevén ya, y lo confiesan, que se ha llegado a esta noche del mundo porque Jesús ha sido apresado, porque se le ha querido desterrar de la vida familiar, cultural y social; porque se ha sublevado el pueblo contra Él[2], porque le han crucificado y dejado mudo e inerte.

            Pero hay una multitud de almas valientes y activas, conscientes de que la muerte y sepultura de Jesús solo fue posible porque entre los amigos de Él hubo quien le negase y le traicionase; ¡hubo tantos que huyeron asustados ante las amenazas de los enemigos! Estas almas saben que una acción oportuna, concorde y orgánica cambiará la faz de la tierra, renovándola y mejorándola.


(Extracto del SERMÓN DE PASCUA, por el Venerable Papa Pío XII, 1957)



sábado, 20 de abril de 2019

SÚPLICA DE LOS SIETE GLORIAS A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR (que recitara con frecuencia San Benito José Labre)




SÚPLICA DE LOS SIETE GLORIAS 
A LA  PRECIOSÍSIMA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR


             Padre Eterno, por la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, Misericordia: márcanos con la Sangre del Cordero Inmaculado Cristo Jesús, como señalaste al pueblo de Israel para librarle de la muerte. Y Tú, Madre de Misericordia María Santísima, ruega a Dios por nosotros: aplácale y alcánzanos la gracia que pedimos... 

          (pedir aquí por nuestras particulares necesidades, espirituales y temporales; también por las de alguien que se haya encomendado a nuestras oraciones y por el descanso eterno de nuestros Difuntos)

     Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo... etc


             Padre Eterno: por la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, Misericordia: sálvanos del naufragio del mundo, como salvaste a Noé del Diluvio Universal y Tú, Arca de Salud, María Santísima, ruega a Dios por nosotros, aplácale y alcanzanos la gracia que pedimos.

     Gloria al Padre, etc


             Padre Eterno, por la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, Misericordia: líbranos de los azotes que merecemos, como libraste a Lot del incendio de Sodoma. Y Tú, Abogada Nuestra, ruega a Dios por nosotros, aplácale y alcánzanos la gracia que pedimos.

     Gloria al Padre, etc


             Padre Eterno, por la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, Misericordia: consuélanos en las presentes necesidades y tribulaciones, como consolaste a Job, Ana y Tobías en sus aflicciones. Y Tú, Consoladora de los afligidos, María Santísima, ruega a Dios por nosotros, aplácale, y alcánzanos la gracia que pedimos.

     Gloria al Padre, etc


             Padre Eterno, por la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, Misericordia: Tú, que no quieres la muerte del pecador, sino que se convierta y viva: danos por Tu Misericordia espacio de penitencia para que, reconocidos y arrepentidos de nuestros pecados, causa de todo mal, vivamos en la Santa Fe, Esperanza, Caridad y Paz de Nuestro Redentor. Y Tú, Refugio de los pecadores, María Santísima, ruega a Dios por nosotros, aplácale, y alcánzanos la gracia que pedimos.

     Gloria al Padre, etc


             Oh Sangre Preciosa de Jesús nuestro amor! Clama a Tu Divino Padre: Misericordia, Perdón, Gracia y Paz.

     Gloria al Padre, etc


             Oh María Madre y Esperanza Nuestra! Ruega por nosotros, y alcánzanos la gracia que pedimos.

     Gloria al Padre, etc



ORACIÓN FINAL

          Padre Eterno, yo Te ofrezco la Sangre de Jesucristo en descuento de mis pecados, por las necesidades de la Santa Iglesia y por la conversión de los pecadores.

          Inmaculada María, Madre de Dios, ruega a Jesús por nosotros.

          ¡Jesús y María, Misericordia! San Miguel Arcángel, San José, San Pedro y San Pablo, Protectores de todos los Fieles de la Iglesia de Dios, y Vosotros todos, Ángeles, Santos y Mártires del Paraíso, rogad por nosotros y alcanzadnos Gracia y Misericordia. Así sea.




10 ANIVERSARIO de Mari Loli Mazón, vidente de Nuestra Señora de Garabandal y Alma Víctima por los sacerdotes




               Mari Loli Mazón no era distinta de las demás niñas de su edad; vivía de forma sencilla en la aldea de San Sebastián de Garabandal, al norte de España. La tranquila infancia se vería interrumpida el 18 de Junio de 1961, cuando formó parte del grupo de cuatro niñas escogidas para participar de las visiones de Nuestra Señora y de San Miguel. 

              Durante estas visiones la Virgen enfatizó la importancia de orar por los sacerdotes, y Mari Loli, en mayor medida que las demás, parecía tener una vocación especial a este respecto. Su madre recuerda una de estas visiones: “Estábamos las dos solas cuando entró en éxtasis, ¡cómo lloró esa noche!, ¡cómo lloró esta criatura, Dios mío, y cómo sufrió! Nuestra Madre Santísima le dijo que rezara mucho por los sacerdotes y que debía hacer muchos sacrificios por ellos. Muchos sacerdotes van por el camino de la perdición, las cosas estaban mal y eso era algo que no me gustaba escuchar. Para mí los sacerdotes representaban lo más sagrado en el mundo y ¿escucharía lo que mi hija estaba diciendo?” Posteriormente Mari Loli diría que el rezar por los sacerdotes y hacer sacrificios por ellos eran de las cosas más importantes que haría durante su vida..

               Después que las visiones terminaron para ella en Enero de 1963, comenzó a experimentar locuciones, la única de las niñas, junto con Conchita, que las tuvo. Ella las describía como comunicaciones interiores ya sea con Jesús o con María. En las últimas que tuvo con la Santísima Virgen le fue recordada la necesidad de rezar por los sacerdotes: “… La Virgen me hizo capaz de saber cuando un sacerdote estaba en pecado. Ella me ayudó a comprender que ellos necesitan muchas oraciones y sacrificios. También me hizo comprender la Crucifixión en la Santa Misa, de tal manera que entendiera la humildad y el sacrificio por el mundo”.

               El 13 de Octubre de 1963 Mari Loli escribió a Fr. Luis Retenaga acerca de una locución que había tenido de Nuestra Señora, en la cual Mari Loli le pedía una cruz de sufrimiento por los sacerdotes. La Virgen le respondió que podía ser cualquier carga que se llevara con paciencia y con humildad. En esta locución, quizás por primera vez, Loli comprendería acerca de las pruebas que tendría que soportar durante su vida. Y de nuevo le fue recordada la necesidad de rezar por los sacerdotes:

          -“¿Moriré pronto?”

         -“No. Tendrás que permanecer en el mundo para sufrir, en cualquier lugar que te hallares, sufrirás.”

          -“¡Permite que mis padres crean!”

          -“Ellos no creen, de tal manera que tu tendrás que sufrir aún más, sufrir con paciencia.”

               La Virgen le dijo entonces: 

          -Reza el Rosario todos los días, reza por los sacerdotes ya que ellos son los que más sacrificios necesitan todos los días.

         -“¿Por qué mis padres no creen?”

          -“Porque tienes que sufrir, tienes que sufrir mucho en este mundo”.

          -“¿Qué sacrificios debo hacer?”

         -“Debes ser más obediente”.




              En otra locución cuya fecha es del 7 de Febrero de 1966, Nuestra Señora de nuevo describió a Mari Loli los sufrimientos que le esperaban. Ella misma escribiría:

             “Tuve una locución con la Santísima Virgen, Ella me dijo que yo tendría que experimentar una gran cantidad de sufrimientos en este mundo, que tendría muchas pruebas que me harían sufrir mucho… Le pedí que diera a mi padre una prueba de las apariciones para que también creyera, Ella me dijo que estaba muy complacida con mis sacrificios, pero que tenía que mejorar cada día y mortificarme en todas las cosas, que debía rezar el Rosario todos los días como lo había hecho hasta el momento, ya que es una devoción que le agrada mucho, que nos ama mucho a todos y que desea que todos seamos muy buenos para que pronto nos reunamos en la Gloria Celestial con Ella.”

              El padre de Loli falleció el 4 de Junio de 1974 y aparentemente recibió la señal en su lecho de muerte, que había pedido, que confirmaba la veracidad de las apariciones, como se describe en el libro “Se fue con prisas a la montaña” del P. Eusebio García de Pesquera O.F.M.

               Tras pasar por un internado junto a Conchita, otra de las videntes de Garabandal, en 1974, Mari Loli se casó con Francis Lafleur a quien conoció en Estados Unidos; desde ese momento, ella y Francis, un devotísimo esposo, vieron su familia crecer. Primero vino un varón, Francis, y después dos niñas, Melanie y María Dolores. El matrimonio rezaría a diario el Santo Rosario.

               Hasta este momento de su vida, Mari Loli tuvo que haber compartido su sufrimiento por las dudas y otras pruebas y, como cualquier otra buena madre, las ansiedades de sus hijos en sus diferentes edades en un mundo como el de hoy. Sin embargo, a finales de la década de los 80, la Profecía de Nuestra Señora sobre sus sufrimientos tomó un nuevo impulso al diagnosticársele lupus, una enfermedad descrita como “una inflamación crónica que ocurre cuando el sistema inmune del cuerpo ataca sus propios tejidos y órganos”.




              Su lupus ya era bastante serio, pero en 2001 le vino algo peor, posiblemente ocasionado por el lupus, al diagnosticársele fibrosis pulmonar, una enfermedad que se manifiesta por el reemplazamiento de tejido sano de los pulmones por tejido más grueso, reduciendo la capacidad de los pulmones para transferir oxígeno al torrente sanguíneo. En esta etapa de la enfermedad de Loli su expectativa de vida era de 5 a 7 años. Es necesario mencionar que este fue un golpe demoledor para toda la familia. En sus últimos meses, ella se desplazaba en una silla de ruedas y utilizaba máscara de oxígeno la mayor parte del tiempo y tenía frecuentes episodios de tos. Con la garganta lastimada y la lengua seca sólo podía comer muy poco.

                Mari Loli falleció en su casa, rodeada del cariño de su familia, el Lunes 20 de Abril de 2009 en Boston, Estados Unidos.

               Para conocer más sobre el Mensaje de Nuestra Señora en Garabandal tan sólo pulse AQUÍ




viernes, 19 de abril de 2019

CUANDO OS CONTEMPLO CLAVADO A LA CRUZ...





SI ME AMAS DE VERAS...¿QUÉ REHUSARÁS A MI AMOR?.Tercera Reflexión para el Viernes Santo, tomada de "Un Llamamiento al Amor"


                En la Cuaresma de 1923, Nuestro Señor reveló a Sor Josefa Menéndez los sentimientos de Su Corazón durante su Sagrada Pasión. Sor Josefa recibía de rodillas las confidencias de su Maestro y mientras El hablaba, las escribía. Estas páginas contienen, en parte, esas divinas confidencias. 


Josefa, Esposa y víctima de Mi Corazón, 
voy a hablarte de Mi Pasión, 
para que sea el objeto constante de tu pensamiento
y de Mis confidencias con las almas.




               ¡Contempladme, Ángeles del Cielo!... ¡Ved al Creador de todas las maravillas, al Dios a quien rinden adoración los Espíritus Celestiales, caminando hacia el Calvario y llevando sobre Sus hombros el leño santo y bendito que va a recibir Su último suspiro!... 



               Vedme también vosotras, almas que deseáis ser Mis fieles imitadoras. Mi Cuerpo, destrozado por tanto tormento, camina sin fuerzas, bañado de sudor y de Sangre... ¡Sufro... sin que nadie se compadezca de Mi dolor!... La multitud me acompaña y no hay una sola persona que tenga piedad de Mí!... ¡Todos me rodean como lobos hambrientos, deseosos de devorar su presa!

               Seguid conmigo unos momentos y a los pocos pasos me veréis en presencia de Mi Madre Santísima, que con el Corazón traspasado de dolor sale a Mi encuentro para dos fines: cobrar nueva fuerza para sufrir a la vista de Su Dios..., y dar a Su Hijo con su actitud heroica aliento para continuar la obra de la Redención.

               Para Mí lo más grande es Mi Madre, y no solamente no la puedo consolar, sino que el lamentable estado en que me ve procura a Su Corazón un sufrimiento semejante al mío. ¡La muerte que Yo sufro en el Cuerpo la recibe Mi Madre en el Corazón! ¡Ah! ¡Cómo se clavan en Mí Sus ojos, y los Míos, oscurecidos y ensangrentados, se clavan también en Ella! No pronunciamos una sola palabra; pero ¡cuántas cosas se dicen Nuestros Corazones en esta dolorosa mirada!...

               Pero... ha llegado la hora, y tendiéndome sobre la Cruz, los verdugos cogen Mis brazos y los estiran para que lleguen a los taladros preparados en ella. Con tal atroces sacudidas todo Mi Cuerpo se quebranta, se balancea de un lado a otro y las espinas de la corona penetran en Mi cabeza más profundamente. ¡Oíd el primer martillazo que clava Mi mano derecha...; resuena hasta las profundidades de la tierra!... Ya clavan mi mano izquierda...; ante semejante espectáculo los Cielos se estremecen; los Ángeles se postran. ¡Yo guardo profundo silencios... ¡Ni una queja se escapa de Mis labios! Después de clavarme las manos, tiran cruelmente de los pies...; las llagas se abren..., los nervios se desgarran..., los huesos se descoyuntan... ¡El dolor es inmenso!... ¡Mis pies quedan traspasados..., y Mi Sangre baña la tierra!...»

               ¡Estad atentos, Ángeles del Cielo!, y vosotros, todos los que me amáis. Los soldados van a dar la vuelta a la Cruz para remachar los clavos y evitar que, con el peso de Mi Cuerpo, se salgan y lo dejen caer. ¡Mi Cuerpo va a dar a la tierra el beso de paz! ¡Mientras los martillazos resuenan por el espacio, en la cima del Calvario se realiza el espectáculo más admirable!... A petición de Mi Madre, que contemplando lo que pasaba y siéndole a Ella imposible darme alivio, implora la Misericordia de Mi Padre Celestial..., legiones de Ángeles bajan a sostener mi Cuerpo adorable para evitar que roce la tierra y que lo aplaste el peso de la Cruz...»

               ¡Contempla a tu Jesús tendido en la Cruz!..., sin poder hacer el menor movimiento..., desnudo..., sin fama..., sin honra, sin libertad... Todo se lo han arrebatado... ¡No hay quien se apiade y se compadezca de Su dolor...; sólo recibe tormentos, escarnios y burlas!...; si me amas de veras, ¿qué no harás para asemejarte a Mí? ¿A qué no estarás dispuesta para consolarme? Y ¿qué rehusarás a Mi Amor?


Extraído de "Un Llamamiento al Amor", Revelaciones del Sagrado Corazón de Jesús
 a la humilde religiosa Sor Josefa Menéndez



Únete a nuestro grupo de Whatsapp y recibe las publicaciones del blog