lunes, 26 de julio de 2021

EL DIVINO NIÑO JESÚS EN LAS APARICIONES DE GARABANDAL ( PARTE I )


               Conchita dice en su Diario:

               "La Virgen, algunas veces trae el Niño en los brazos, muy chiquitín, como un nene recién nacido. Una carita redonda, parece el color como la Virgen, una boquita pequeña, un pelín un poco largo, rizoso; maninas pequeñas, un vestido como una túnica color azul cielo".

               Del Lunes día 3 de Julio de 1961, segundo día de ver a la Santísima Virgen, narra Conchita:





               "Según llegamos al cuadro se nos apareció la Virgen con el Niño Jesús pero no venían los Ángeles y Ella venía muy sonriente y el Niño también.

               Nosotras, lo primero que la dijimos fue:

               - ¿Dónde está San Miguel y el otro Ángel?.

               Ella se sonreía más, y la gente y padres que había nos daban objetos para que se los diésemos a besar y Ella lo besaba todo. A nosotras, como nos gustaba hacerle fiestas al Niño Jesús, cogimos piedras; yo las metía en las trenzas, Loli en las mangas y Jacinta se las daba a Él, pero no las cogía, se sonreía aun más. Mari Cruz le decía:

               -Yo, si quieres, te doy caramelos, que me los trajeron a mi hoy, y si te vienes conmigo te los doy.

               Él no decía nada y Ella nos hablaba mucho pero no nos dejó decirlo. Empezó la Aparición a las siete y media y terminó a las ocho. Cuando ya nos decía:

               - Con Dios os quedáis y conmigo también.

               A nosotras nos daba pena y la decíamos: ¡adiós!. Por último nos dijo:

               - Mañana me veréis también."

               Don Manuel Antón, Párroco de San Claudio, en la provincia de León, estaba un día en Los Pinos de Garabandal y nos cuenta con detalle lo que sucedió a Jacinta y Loli. Este día, Conchita estaba en Santander:

               "A la tercera o cuarta Avemaría del Primer Misterio, a la niña que dirigía el rezo se le cayó el rosario de la mano, y las dos lanzaron al unísono un "¡Ay!" apagado, quedando de golpe en la actitud extática que tantos conocen.

               Empezó entonces algo cuya belleza y emoción no hay manera de reflejar en palabras, ni aún logrando las mejores descripciones. Se veía clarísimamente que estaban en animada conversación con la Virgen.

               Sin dejar de mirar hacia arriba, trazaban a veces con la mano circulitos, crucecitas y otros signos o figuras en el suelo; allí ponían los objetos que antes, o después, levantaban en sus manos dándolos a besar a la Virgen.




               Yo no logré captar lo que decían, pero sí capté lo que empezaron a decir luego:

               - "¡Bájale... Bájale...!" y levantaban los brazos como queriendo recibir algo en ellos. Para mí era evidente que estaban pidiendo a la Virgen que bajara a su altura y les dejara el Niño. ¡Había un anhelo en sus ojos y en su súplica!

               Instantes después, dieron la impresión de que ya tenían en sus brazos lo que tanto deseaban, pues fueron bajando la vista e inclinándose suavemente hacia el Niño que parecía pasar de los brazos de una a los de otra. Mientras repetían:

               - ¡Ay, qué hermoso...! ¡Qué precioso...! Pero ¡qué hermoso es...!

               Puedo atestiguar que lo decían de un modo que impresionaba. Parecía que en aquellas palabras y en su mirar se les iba el alma, de amor y de gozo. Pude seguir por sus gestos el momento de devolver el Niño a la Madre, etc.

               Luego les oí:

               - "¡No te vayas...! ¿Cómo? ¿Tres cuartos de hora ya...?".

               Yo no había cronometrado el tiempo; pero allí cerca veo a un Sacerdote, luego me enteré de que era el Cura de Aguilar de Campoo, y él, mostrándome el reloj, me aseguró que era exactamente el tiempo que llevaban en éxtasis, pues había tenido buen cuidado de mirar la hora al comenzar."



domingo, 25 de julio de 2021

APÓSTOL SANTIAGO, PATRÓN DE ESPAÑA




                Santiago el Mayor fue uno de los tres Discípulos predilectos del Señor; su madre Salomé, pidió a Jesús Nuestro Señor que sus hijos Santiago y Juan ocupasen puestos destacados en Su Reino, momento que Jesús aprovechó para profetizar a ambos hermanos su Martirio; Santiago fue el privilegiado que asistió a la escena de la Transfiguración y que además fue admitido a presenciar la resurrección de la hija de Jairo; pero sin duda, el mayor gesto de amistad que tuvo Cristo con Santiago, fue cuando recibió el encargo de velar cerca del Maestro en la noche de Gethsemaní.               

               Santiago era natural de Betsaida, como Pedro y Andrés, y también como ellos, se dedicaba a la pesca en las aguas del lago de Genesareth, en compañía de su hermano Juan y de su padre Zebedeo. Un día estaban los dos hermanos remendando las redes, cuando acertó a pasar junto a ellos Jesús, y les dijo: "Venid en pos de Mí, Yo os haré pescadores de hombres". Y ellos, dejando las redes y la familia, le siguieron. Impetuosos y ardientes como el rayo, merecieron que el Maestro les bautizase con el nombre de Boanerges, es decir "Hijos del trueno". Cuando el Señor les preguntó si estaban dispuestos a beber Su cáliz, contestaron a una "Podemos", y desde entonces jamás desmintieron su palabra.

               Después de la Resurrección de Nuestro Señor, Santiago predicó el Evangelio en Judea, Samaría y, según la venerable Tradición, también llegó a España en el año 36; piadosamente se cree que cuando el Apóstol estaba más desfallecido, recibió la visita en carne mortal de la Virgen María, que aún vivía en Jerusalén. Sería la primera Aparición Mariana reconocida, que tuvo lugar a orillas del río Ebro, en la actual Zaragoza, donde se edificó el primero de los muchos templos marianos de la Cristiandad. 

               El Apóstol, de vuelta a Jerusalén en el año 42-44, sería martirizado por Herodes Agripa, que ordenó que el Discípulo fuese degollado; sus venerables restos serían trasladados a la que fue su patria evangelizada, España. Sus reliquias serían redescubiertas a principios del siglo IX, cerca de Iría, en Compostela (Campo de la estrella). A partir de la Edad Media, el sepulcro que contiene los venerables huesos del Apóstol, se convertiría en uno de los principales Santuarios de peregrinación del Orbe Católico.




PATRÓN DE ESPAÑA


               El Patronazgo del Apóstol Santiago sobre España se pierde en la Historia; del siglo VIII es un himno que lo exaltaba como Patrón en el Reino de Asturias. 

               Los Reyes Católicos, en el siglo XV se refieren a él como “luz e Patrón de las Españas, espejo e guiador de los Reyes dellas”.

               Proclamada en España la II República, el espíritu laico que impulsaba la Masonería, hizo que el Gobierno destituyese al Apóstol de su Patronazgo de España; al año siguiente de iniciada la Guerra Civil, el Caudillo Franco firma un Decreto por el cual se reconoce a Santiago como Patrón de la Nación al que se han de rendir los debidos honores y ofrendas...

               "La universal significación que en el orden histórico tiene el Apóstol Santiago se destaca más singularmente en España, lugar de sus predicaciones y deudora de los mejores fastos de su glorioso pasado. En el resurgir de nuestras tradiciones es primordial la que, establecida por los antiguos Reinos, sólo se oscureció en momentos de grosero materialismo. En su consecuencia, dispongo: Artículo primero: Se reconoce como Patrón de España al Apóstol Santiago, declarándose Fiesta Nacional el día veinticinco de Julio de cada año (...). 

               Dado en Villa del Prado, Madrid, a veintiuno de Julio de 1937. Francisco Franco"



sábado, 24 de julio de 2021

"...HABÍA SUFRIDO SIN AMAR EL SUFRIMIENTO..."

 

                Pensamientos, reflexiones y dedicatorias de amor a Jesús y a María, entresacadas de la autobiografía de Santa Teresita, "Historia de un alma"; que sea de provecho espiritual para ti y para todas aquellas personas con las que compartas esta publicación. La Santa de las Rosas sabrá premiar tu apostolado.




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de Teresita de Lisieux, solo tienes que tocar AQUÍ



"...POR LAS MANOS PURAS Y VIRGINALES DE SU MADRE..."



               Por insignificante y pobre que sea para Jesucristo, Rey de reyes y Santos de los Santos, el don que le presentas, María hace que Él acepte tus buenas obras. Pero quien por su cuenta y apoyado en su propia destreza y habilidad lleva algo a Jesucristo, debe recordar que Él examina el obsequio, y muchas veces lo rechaza por hallarlo manchado de egoísmo, lo mismo que en otro tiempo rechazó los sacrificios de los judíos por estar llenos de voluntad propia. 

               Pero si al presentar algo a Jesús, lo ofreces por las manos puras y virginales de Su Madre amadísima, Él no mirará tanto el don que le ofreces cuanto a Su bondadosa Madre que se lo presenta, ni considerará tanto la procedencia del don cuanto a Aquella que se lo ofrece.

               Del mismo modo, María, que jamás rechazada y siempre recibida por Su Hijo, hace que Su Majestad acepte con agrado cuanto le ofrezcas, grande o pequeño; basta que María lo presente para que Jesús lo acepte y se complazca en el obsequio. El gran consejo de San Bernardo daba a aquellos que dirigía a la perfección era éste: "Si quieres ofrecer algo a Dios, procura presentarlo por las manos agradabilísimas dey dignísimas de María, si no quieres ser rechazado".


San Luis María Grignión de Montfort
Tratado de la Verdadera Devoción, nº 149



viernes, 23 de julio de 2021

SÚPLICA DIARIA PARA DERRAMAR LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO


               Fue un Viernes cuando Nuestro Señor Jesucristo era entregado, como un vil criminal, a la justicia de los hombres, a un puñado de pérfidos que no soportaban la Santidad de Jesús, y que por odio y envidia, maquinaron Su muerte; fue un Viernes cuando Su Divino Corazón palpitó más fuerte que nunca, con más Amor Divino, por todas y cada una de las almas... por ti y por mí. 


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               Aquél Viernes Santo, Jesús consumó Su Sacrificio en la Cruz y el mundo entero conoció la Redención del Cordero Inmaculado, sin mancha, que se inmolaba en el Altar del Calvario tras un cruento camino, donde no faltaron escarnios e insultos de la plebe, pero donde también Nuestro Señor, recibiría el consuelo de Su Madre, las lágrimas de las mujeres piadosas, la ayuda del Cirineo y la caridad de la Verónica al enjugar Su Divina Faz.

               Hoy, también Viernes, figúrate en ese entonces, en la ciudad Santa de Jerusalén, en el camino que lleva al Calvario... y ahora, decide cuál es el papel que deseas representar en el Drama de Cristo: ser uno más de la chusma que aún en nuestros días reniega e insulta a Dios hecho hombre, que lo ignora en el Sagrario, que lo menosprecia en Sus Sacerdotes, o por el contrario, puedes ser valiente y en contra de la mayoría que vocifera contra Jesús, puedes situarte a Su lado, en el Vía Crucis, primero, para luego, terminar en lo alto del Monte Gólgota y en silencio, acompañar a la Virgen y a San Juan, para llorar con ellos el pecado de la Humanidad que ha crucificado a Nuestro Señor.

               Contemplar a Jesús Crucificado es meditar Su Amor infinito por cada alma; Amor que encierra en Su Sagrado Corazón, herido para brotar de Él la Divina Sangre que nos cubre y salva. ¿Qué mejor práctica para hoy, sino la de contemplar el Amor de Cristo, que no dudó en entregar Su Preciosísima Sangre sin condiciones ni medida?. 



jueves, 22 de julio de 2021

...NO ME DEJES TAN SOLA Y QUÉDATE CONMIGO...

 


Porque es tarde, Dios mío,
porque anochece ya
y se nubla el camino;
porque temo perder
las huellas que he seguido,
no me dejes tan sola
y quédate conmigo.

Porque he sido rebelde
y he buscado el peligro,
y escudriñé curiosa
las cumbres y el abismo,
perdóname, Señor,
y quédate conmigo.

Porque ardo en sed de Ti
y en hambre de Tu trigo,
ven, siéntate a mi mesa;
bendice el pan y el vino.
¡Qué aprisa cae la tarde!...
¡Quédate al fin conmigo!


Ernestina Michels de Champourcin 
y Morán de Loredo




EL SACERDOTE: EL REGALO DIVINO MÁS PRECIOSO, por Monseñor José Rodríguez

 

               La Santa Iglesia entrega sus poderes en las manos del Sacerdote, poderes que tienen una plenitud y una eclosión cósmica, porque se lleva el cosmos por delante "id y evangelizad a todas las criaturas, bautizándolas en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar lo que Yo os he mandado". La Santa Iglesia convierte a los Sacerdotes en antorchas de su luz, en pináculo de sus alturas, en remate de sus montañas, en cruces de sus crucifixiones, en Sagrarios de sus tesoros celestiales, en administradores de sus bendiciones...




               ¡Cómo el gran depósito de los Sacramentos, las siete llaves regias y maestras del árbol de la Redención de Jesús, quedan a expensas de la vuelta de llave que le dé el Sacerdote en el momento!. ¡Cómo está retenida y contenida la Redención de Jesús, los Méritos infinitos, administrados y suministrados a la Humanidad por las manos sacerdotales!. Todo eso hace la Iglesia por el Sacerdocio.

               Pero solo la grandeza de este campo podrán vislumbrarla y sentirla, aquellos en quienes palpita la Fe. Porque al Sacerdote no se le encuentra grandeza si no está iluminada con la Fe el alma del que la observa. Porque si debajo de la sotana no veis sino un pobre hombre, con defectos y con faltas, a veces podrá tener pecados y caídas, Dios lo sabrá; pero si detrás de la sotana y debajo de la corona de un Sacerdote vais a descubrir lo que intentáis descubrir detrás del médico, del abogado o del ingeniero, tenéis que salir con las manos vacías. 

               Para mirar a un Sacerdote hay que tener los ojos cargados de Fe, la luz limpia en sus pupilas, el corazón recto y la mirada derecha. Porque cuando tendáis los ojos manchados y el corazón podrido, y los pasos vuestros andan en pecados inconfesables, absteneos, por amor de Dios, de mirarle cara a cara al Sacerdote... no sabréis lo que es.

               Al Sacerdote se le descubre como se descubre a la Sagrada Eucaristía, debajo de las apariencias de Pan y Vino, con la Fe. Ahí es donde está su grandeza. Porque detrás veréis el otro Cristo, el que consagra, el que perdona los pecados, el que bendice las cosas, el que te abre las Puertas del Cielo, el que canta y suaviza la alegría retozona de tu cuna y pone un hálito de esperanza y aliento en los sombríos  crespones de tu tumba. Con la Fe lo miraréis, amadísimos, y si con la Fe miraréis, todos los Sacerdotes os parecerán, como el regalo humano y divino más precioso y de más valor que ha dado Dios a la Humanidad...




               Monseñor José Rodríguez y Rodríguez, nació en Juncalillo, Gáldar (isla de Gran Canaria) el 7 de Mayo de 1912. Fue ordenado Sacerdote por el Obispo Antonio Pildain, el 20 de Febrero de 1938. Obtuvo las Licenciaturas en Filosofía, Sagrada Teología y Derecho Canónico por la Universidad Pontificia de Comillas; ejerció como Profesor de Derecho, Teología y Doctrina Social. Fundador de Cáritas Diocesana en 1957 e impulsor de numerosas obras sociales; el Gobierno Español le concedió la Gran Cruz de la Orden Civil de la Beneficencia; en su tierra natal fue distinguido con el título de Hijo Predilecto de Gran Canaria. Falleció en Las Palmas de Gran Canaria, el 7 de Enero de 2008.


miércoles, 21 de julio de 2021

LA IMAGEN DE JESÚS, REY DE AMOR, por la Madre Yvonne Aimée de Malestroit


               Era Diciembre de 1940 cuando el mundo se encontraba lleno de tristeza y miedo, sumergido en la Segunda Guerra Mundial; pero en mitad de aquellas tinieblas, la Madre Yvonne Aimée de Malestroit, inspirada por el Buen Jesús, comenzó a plasmar en una imagen la Jaculatoria que Nuestro Señor le pidiera años atrás..."Oh Jesús, Rey de Amor, yo confío en Tu Bondad misericordiosa"




               De esa inspiración y del buen hacer artístico de la Madre Yvonne, nacería la imagen del Rey de Amor; el Divino Niño sostiene una rama de olivo en una mano, mientras que con la otra apunta a Su Sagrado Corazón. Lleva una corona, en Su rizada cabeza, para mostrar que Él es el Rey, y Su mirada clara, esperando encontrar la mirada de cada alma pequeña, esperando llenar cada alma querida con Su paz que sobrepasa todo entendimiento.


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NUESTRO PADRE Y SEÑOR SAN JOSÉ, EL SANTO MÁS ENCUMBRADO EN EL PARAÍSO

 

               El Glorioso Patriarca San José goza ante Dios de poderoso valimiento, y que, después de la Virgen Santísima, ninguno de los Ángeles ni de los Santos, no ya le aventaja, pero ni siquiera le iguala. En el Cielo, aunque a todos comunica el Altísimo la Eterna Bienaventuranza, descubriéndoles claramente Su Divina Faz, y aunque a todos benignamente oye, según aquello que dice el Salmo 30 "Oculi Domini super iustos et aures eius in preces eorum", a los justos atiende el Señor y escucha benignamente sus preces. Con todo, así como les comunica diferente brillo, según los quilates de sus virtudes, así mira de una manera especial por los que más se distinguieron en Su servicio.




               San José fue el más parecido por sus gracias y perfecta correspondencia a la Reina de los Cielos, así lo debemos ensalzar por el más poderoso Abogado y eficaz intercesor, a quien en todas nuestras necesidades podamos acudir después de María. El mismo Papa Benedicto XIV, no menos distinguido por su saber que por su celo de la pureza de la Doctrina Católica, confesaba llanamente que San José había recibido gracias y prerrogativas tan grandes, excelsas, indubitables y peculiares, que jamás se habían comunicado a ningún otro Santo. Luego, ningún otro Santo, ni entre los más encumbrados, tiene para con Dios tan superior empeño e influencia.

               ¿Quién no acudirá entonces a tan grato Santo en todos sus apuros?. ¡Bellísima y segura subida es por la escala de José ir a María, de María a Jesús y de Jesús al Eterno Padre, para conseguir cuanto bien se pida!. Basta suplicar a José que muestre a la Virgen sus callos y sudores, y a la Virgen, que muestre a Jesús Su pecho y Sus lágrimas, y a Jesús, que muestre al Padre Eterno sus golpes y heridas, para lograr feliz resultado en nuestros ruegos. Con todo derecho, el Patriarca San José, intercediendo por sus devotos, pudiera recordar a Cristo y a María las fatigas y amarguras sufridas con tanta generosidad para buscarles un pedazo de pan, diciéndoles aquello del Profeta Isaías "...mirad, en mis manos os grabé, y vuestros muros tuve siempre delante de mis ojos". Porque ¿por quién respiró, por quién se desveló, por quién se despulsó y se pereció el Santo Patriarca José, en el periodo de treinta años, sino por Jesús y María, para proveer de lo necesario aquella Santa Casa?.

               ¡Qué Gloria!. ¡Qué Poder el de Nuestro Patriarca!. ¿Quién osará poner límites a su valimiento, cuando el mismo Rey de los Cielos quiso vivir sujeto a sus órdenes?. Pregonemos por todos los confines de la tierra que Nuestro Padre y Señor San José está tan revestido de tal influjo y poder, que ninguna de sus propuestas ha sido jamás rechazada...


"Vida de San José" 
por el Padre Francisco de Paula García, SI

Para conocer más sobre la Vida de San José
solo tiene que tocar aquí



martes, 20 de julio de 2021

"...TODAS ESAS HAZAÑAS QUISIERA REALIZARLAS POR TI..."

 

               Te presento aquí algunas reflexiones de la Santa de Lisieux, entresacadas de su autobiografía "Historia de un alma"; luces y pensamientos personales que exponen, de forma clara y amena, la rica espiritualidad de Santa Teresita, la claridad del Camino de Infancia Espiritual y los diferentes medios para vivirla plenamente. No olvides compartir esta publicación; Santa Teresita sabrá premiar tu apostolado.



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NUESTRO PADRE SAN ELÍAS, Místico Fundador del Carmelo

 

"Entonces surgió el Profeta Elías como un fuego,
su palabra quemaba como antorcha..." 

Libro del Eclesiástico, cap. 48, vers. 1



               Conmemoración de San Elías Tesbita, Profeta del Señor en tiempo de Ajab y Ococías, reyes de Israel, que defendió los derechos del único Dios ante el pueblo infiel a su Señor, con tal valor que prefiguró no sólo a Juan Bautista, sino al mismo Cristo.

               Un grupo de cruzados llegados a Palestina a mediados del siglo XII, viendo la maravillosa topografía del Monte Carmelo, tan apto para la contemplación, decidieron quedarse allí y se entregaron sin reservas a imitar la vida del Profeta de Fuego, tal como la describían los Libros de los Reyes, a base de la tradición monástica.




               Supuesto el vínculo entre San Elías y el Carmelo, entre San Elías y la Vida Religiosa, fijado por los Padres Griegos y Latinos, no es de extrañar que aquellos a quienes ya Santiago de Vitry había designado como "imitadores del santo varón y solitario Elías Profeta", en el Monte Carmelo... cerca de la fuente apellidada de Elías, en la Rubrica Prima de las Constituciones afirman su descendencia de los Padres tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, quienes desde el tiempo de Elías y de Eliseo habían habitado en el Monte Carmelo "para la contemplación de las cosas celestiales".

               Elías será para aquellos cruzados que se reúnen en el Monte Carmelo la regla viva, que se propondrán imitar. Para ellos éste será el padre que les infundirá su espíritu: Carmelitarum Dux et Pater, Jefe y Padre de los Carmelitas.

               Para estos primeros Carmelitas, no resultó tarea complicada: deseaban imitar a aquel hombre extraordinario, tal como lo presentaba la Sagrada Escritura y porque los Padres lo habían visto como el prototipo del monacato.




ELOGIO A NUESTRO PADRE SAN ELÍAS


             "Aquí vive, oh mortal, aquel celeste celador de la Honra Divina. Elías es de doble espíritu, perfecto en la pureza, rico en virtudes, pobrísimo en bienes terrenos, gran amigo de Dios, enemigo del diablo, amable con los buenos, terrible para los impíos, nacido antes de Cristo, conversó con Cristo, reservado después de Cristo contra el Anticristo; Patriarca eximio. Profeta celebérrimo. Sacerdote grande, Monje, Padre de los Monjes, siempre casto, Fénix singular.

               De Cristo futuro apóstol. Mártir, Precursor, Capitán, valiente defensor, heraldo de la verdad, ardientemente religioso, maduro sin quebranto, anciano sin vejez, mortal sin morir, nutrido sin alimento, de una longevidad sin achaques y - ¡cosa admirable!- de una vida santísima que no se ha de extinguir hasta la consumación de los siglos.

               Quien flageló a los tiranos, dio muerte a los sacrílegos, cerró con su palabra las nubes y tornólas a abrir, ungió Reyes e instituyó Profetas defensores; por los ángeles fue anunciado su nacimiento, alimentado en Carit, saludado en Horeb, donde, en medio de fragorosa tempestad y conmoción de los montes, cubriéndose con su palio el rostro, vio en cuanto era capaz, a Dios, el cual se le manifestó en el suave céfiro..." 


Juan Bautista Lezana (+1659)



lunes, 19 de julio de 2021

COMUNIÓN ESPIRITUAL A TRAVÉS DE MARÍA, por el Doctor Plinio Corrêa de Oliveira

 


               Oh Santísima Madre de Dios, en el momento en que me preparo para la comunión espiritual, imploro vuestro auxilio. Tengo en mente, de modo especial, el periodo santo y glorioso en que Nuestro Señor Jesucristo, viviendo en vuestro claustro virginal, estaba con Vos noche y día. Y os pido que, por los méritos de tal fase de vuestra vida, me obtengáis un deseo ardiente de recibir, en mi pobre corazón, al Santísimo Sacramento.

               También tengo en mente, oh Madre Santísima, vuestra Primera Comunión, en la celebración de la primera Misa en el Cenáculo. ¡Con qué actos inefables de adoración, acción de gracias, reparación y petición recibisteis entonces en vuestro pecho al Santísimo Sacramento! Y considero con admiración que, según es lícito creer, desde aquel momento la presencia eucarística se conservó en Vos ininterrumpidamente hasta el último instante de vuestra vida terrenal. ¡Cuántos actos de piedad perfectísimos hicisteis entonces a vuestro Divino Hijo, oh Madre!

               Creo con toda el alma en la Presencia Real de Nuestro Señor Jesucristo en la Santísima Eucaristía, y recuerdo, en este momento, de las numerosas Comuniones que tuve la honra y la alegría espiritual de recibir a lo largo de mi vida. Las recuerdo con amor, gratitud y añoranzas, pues, para atender a mis deberes de estado, estoy privado de esa gracia inefable en las circunstancias en que ahora me encuentro. La idea de que, en este instante, yo podría estar recibiendo a Nuestro Señor Jesucristo realmente presente en la Sagrada Eucaristía, me transporta de amor.


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               No pudiendo comulgar sacramentalmente en este momento, me presento a Él en la calidad de Esclavo de Amor. Lo hago por vuestra intercesión, oh Santísima Madre de Dios y mía, y pido que me obtengáis un ardiente deseo de recibir la Comunión sacramental ahora mismo, si fuese posible. Y así espero que esta comunión espiritual sea bien acogida por mi Divino Salvador.

               Por los ruegos de María, los cuales jamás dejáis de atender, yo os pido, oh Señor, que me obtengáis todas las gracias necesarias para mi pronta santificación.  Amén.

               Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, ruega por nosotros.


Doctor Plinio Corrêa de Oliveira 
22 de Agosto de 1985



LA APOSTASÍA ACTUAL. BERGOGLIO: GOLPE MORTAL AL SECTOR DE LOS CONSERVADORES


El fundamento de la Caridad 
es la Fe pura e inmaculada

Papa Pío XI, Encíclica Mortalium animos




               Comencemos haciendo una clara distinción entre "católicos conservadores" y "católicos tradicionalistas": los primeros son aquellos que como bien indica el término, simplemente conservan, mantienen formas y estructuras aunque éstas sean superfluas o caducas; a los conservadores no les mueve el amor a la Verdad, sino un mero sentimentalismo por épocas pretéritas, edulcorado con buena mesa a la hora de comer y lana cashmere para la sotana. La Doctrina les importa en cuanto vaya relacionada con su status personal y con la liturgia; no cuestionan los cambios en materia de Fe o Doctrina: todo vale mientras Roma les siga permitiendo el carnaval... pero el sainete de encajes, forros azulados y bonetes en seda, llega a su último acto.




               Por contra, los tradicionalistas, alientan y transmiten el Alma Doctrinal, la Enseñanza perenne de la Santa Iglesia, la esencia de nuestra Santa Religión; a diferencia de los conservadores, los tradicionalistas no reparan en exceso en lo referente al ornato o a lo que es accesorio y por tanto, prescindible, sino que su lucha es por la Fe y por la Integridad del Dogma Católico. "Es indudable que perecerán eternamente los que no tengan Fe Católica y no la guardan íntegra y sin mancha..." (Credo Atanasiano)




              Aclarados los conceptos, señalemos ahora a los individuos de una y otra tendencia: los acomodaticios conservadores siempre buscarán el refrendo de la oficialidad, ser reconocidos canónicamente, aunque sea tan solo el placet de un Obispo de la otra parte del mundo, o conformarse con posar junto con un purpurado aficionado a la seda y a los encajes de guipur. Estos conservadores, juegan a ser tradicionales, pero aceptan sumisos los postulados y disposiciones anti católicas del Concilio Vaticano II; de vez en cuando asisten a cultos que resultan maravillosos a los ojos de los amigos de la estética; pero el incienso y los brocados de oro no disimulan el lisonjero sermón del celebrante, que en ocasiones ensalza figuras como "San" Juan Pablo II o cita documentos del actual "Pontífice" Francisco. Pobres ilusos: las palabras aduladoras de los sectores conservadores no han conmovido el corazón del montonero que ocupa la Sede Petrina...




               De esta manera, gracias al documento "Traditionis custodes", la Roma Apóstata que preside Bergoglio, pone aún más cortapisas a aquellos ingenuos que deseaban hacer "la experiencia de la Tradición". Almas confundidas que creían posible navegar contra corriente en una iglesia que ya no es Católica; de alguna manera, el "Papa" Francisco ha contribuido a separar el trigo de la cizaña, condenando a los conservadores  al puro ostracismo, a aquellos amigos del trapo, de los encajes y de las sotanas de buen paño, que ahora ven peligrar las capillas e iglesias donde correteaban su boato barroco; Roma ha dispuesto que cada Obispo diocesano disponga si en su diócesis, a capricho, si se puede o no celebrar la Misa de Siempre, quién puede hacerlo y en qué condiciones...

               La decisión de Bergoglio, nos ha reafirmado -una vez más- a los que mantenemos que la Sede de Pedro está Vacante, desde que fue usurpada desde 1958, por el filo masón de Angelo Roncalli, alias "el Papa Bueno". Estoy convencido que el estrangulamiento al que Roma somete -y que aumentará con el tiempo- a los institutos y congregaciones de corte "tradicional", ayudará a algunos a renunciar a la "resistencia", para dar el paso definitivo por la Fe Católica.

               De cierto, Jorge Mario Bergoglio, con su mediocre "magisterio" y sus continuos ataques a todo aquél que sea sospechoso de ser "demasiado católico", ha sido el primero en promover y alentar la opción sedevacantista... con su oratoria zafia y sus actitudes excéntricas, ha delimitado la senda de la neo iglesia del Vaticano II, y todo aquel que no siga esta línea será sospechoso de integrista o cismático, y por tanto, susceptible de ser defenestrado.




               Recemos pues, para que el Divino Espíritu Santo continúe guiando a la Iglesia, que aunque se mantiene viva en Catacumbas, permanece libre, Santa e indefectible; a la vez, demos gracias a Dios, que nos hace pasar por esta prueba de Fe, trance complejo y lleno de incomprensiones, de luchas aparentemente estériles, como una especie de Martirio incruento, pero que debemos aceptar y aprovechar para vivir en mayor intimidad con Jesús-María.

               Que el Todopoderoso, por intercesión de la Virgen Purísima, conceda el coraje y la fuerza suficiente a aquellas almas que de veras quieren abrazar la Verdad Católica. 


Padre Alfonso María del Santísimo Sacramento, O. Carm.



domingo, 18 de julio de 2021

75 ANIVERSARIO DE SOR MARÍA CONSOLATA BETRONE


               Pierina Betrone nació en Saluzzo (Cúneo, Italia) el 6 de Abril de 1903. Desde muy pequeña estuvo inclinada a la piedad, soñando con ser algún día misionera, por eso, hasta en tres ocasiones intentó consagrarse en congregaciones de vida activa, pero siempre aparecieron impedimentos que cortaron de raíz sus buenas intenciones.

               Su confesor, el Padre Accomasso, le sugirió entonces entrar en el monasterio de Capuchinas de Turín. Pierina, obediente a la voz de su Director, solo acertó a decir "nada me atrae de las Capuchinas"; ingresó en el Monasterio el 17 de Abril de 1929, para tomar el hábito el 28 de Febrero de 1930, momento en el que tornó su nombre de pila por el de María Consolata.




               Fue precisamente en este día que se reveló el Sagrado Corazón de Jesús para rogarle: "Sólo te pido esto: un Acto de Amor continuo"

               A partir de ese momento, viviría una íntima unión con Aquél que es Rey y Centro de todos los corazones. Su nuevo nombre, Consolata, con el que empezaba su vida como Esposa de Cristo, sería el eje de su vida: consolar al Sagrado Corazón de Jesús por tantos pecados e indiferencias. Por eso se resolvió a vivir penitente y abnegada por la Voluntad de Dios, pero oculta a los ojos del mundo ya aún a los de sus Hermanas Capuchinas.

               El 8 de Abril de 1934 hizo los votos perpetuos; Consolata era fiel en sus diferentes labores, como cocinera, zapatera y portera. El 22 de Julio de 1939, sería destinada a la nueva fundación capuchina de Moriondo Moncalieri, donde desempeñó las funciones de enfermera y secretaria.

               Su unión con el Sagrado Corazón de Jesús la llevó a convertirse en "Cirenea" de Cristo, que le reveló Su dolor por un mundo cada vez más hundido en la ruindad y en la miseria del pecado. 

               Por eso, el Divino Corazón le enseñó un Acto de Amor sencillísimo que debía repetir frecuentemente, prometiéndole que cada vez que lo pronunciase salvaría el alma de un pecador y repararía mil blasfemias.

Jesús, María, os amo, salvad almas

               En esa simple fórmula se condesaban los tres amores de todo Cristiano: Nuestro Señor  Jesucristo, la Virgen Santísima y las almas por las que Cristo derramó Su Preciosa Sangre

                El Sagrado Corazón le reveló además:

Piensa en Mí y en las almas. 
En Mí, para amarme; 
en las almas, para salvarlas

 (22 de Agosto de 1934)

               Nuestro Señor le explicó que ese Acto de Amor, debía recitarlo "Día por día, hora por hora, minuto por minuto"(21 de Mayo de 1936). Y ese mismo Divino Corazón le insistía:

Consolata, di a las almas que prefiero 
un Acto de Amor a cualquier otro don 
que puedan ofrecerme; tengo sed de amor

(16 de Diciembre de 1935)

               El 24 de Septiembre de 1945 sor Consolata pidió media jornada de reposo y se extendió. En Junio de 1939 se le escapó una frase de su pluma: "Me cuesta morir a pedacitos". En su oculta situación de enfermedad y la rigurosa vida de penitencia se sumarían en breve también los difíciles años de la segunda Guerra Mundial.



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               Consolata padecería literalmente el hambre, pero con la generosidad de siempre. Fue el último acto de amor: el que le costó la vida. En el invierno de 1944 su color cadavérico la traicionó. Por obediencia se sometió a una visita médica. El dictamen del médico fue simplemente: "Esta religiosa no tiene ninguna enfermedad: está extenuada".

              El 25 de Octubre de 1945 la radiografía descubrió la catástrofe en sus pulmones. El 4 de Noviembre partió hacia el sanatorio. Ahí permanecería hasta el 3 de Julio de 1946, cuando una ambulancia la llevaría de nuevo, consumida hasta lo imposible, al Monasterio de Moriondo. La Hermana muerte la visitó al alba del 18 de Julio.

               Que este Acto de Amor, "Jesús, María, os amo, salvad almas", sea nuestro primer pensamiento al despertar; durante el día repítelo frecuentemente, en casa, en la calle, mientras conduces... después de las oraciones de la noche, prueba a encontrar el sueño mientras repites con cariño el Acto de Amor.



sábado, 17 de julio de 2021

EN EL 565 ANIVERSARIO DEL "ÁNGELUS"



               La Oración del Ángelus fue instituida en 1456 por el Papa Calixto Borgia. Los turcos, después que amenazaron a Europa y, a petición del Papa, los fieles rezaron el "Ángelus" con la intención de defender el Cristianismo contra los turcos y para conseguir la Paz. 

               El "Ángelus" se recitó por primera vez al atardecer, y fue una práctica común en toda Europa en la primera mitad del siglo XIV, recomendada por el Papa Juan XXI. Parece que el "Ángelus" de la mañana empezó a decirse un poco más tarde, de nuevo rezando por la Paz. La recitación del "Ángelus" al mediodía comenzó en algún momento del siglo XIV o XV y ha sido llamada la "Toque de la Paz".

               Esta práctica de decir el "Ángelus" es una Devoción en Honor a la Encarnación, que se repite tres veces al día: por la mañana, al mediodía y por la noche, al son de la campana de la iglesia.

               Es interesante cómo el "Ángelus" se asocia históricamente con la invasión de los turcos, nuevamente en 1683, cuando sitiaron Viena. El Emperador austríaco Leopoldo escapó y pidió ayuda y rescate a Jan Sobieski, el gran general polaco, que reunió a su ejército y corrió al rescate, deteniéndose en uno de los santuarios de Nuestra Señora en Polonia para recibir una bendición.

               El 11 de Septiembre, Sobieski llegó a la colina de Kahlenberg, cerca de Viena, y al día siguiente libró una batalla con los turcos. Dirigiendo brillantemente a sus tropas, arrojó a los turcos a una trampa, pero el número de enemigos era tan grande que no pudo romper sus filas; luego, la caballería de Sobieski hizo una fingida retirada, que los turcos interpretaron como una huida. Los turcos se apresuraron hacia adelante pero fueron atacados nuevamente. Los gritos y lamentos de la gente de Sobieski aterrorizaron a los turcos, y cuando se enteraron de que el propio Sobieski, el "León del Norte", estaba en el campo de batalla, huyeron presas del pánico, porque recordaron cómo los había derrotado más de una vez en Polonia, en muchas ocasiones anteriores. La batalla continuó por un tiempo; en todo el frente, Sobieski lideró, luchó, alentó a su gente y los empujó hacia adelante. Los turcos finalmente fueron derrotados.

              Sobieski era un hombre humilde, porque en el apogeo de su mayor victoria en una carta al Papa Inocencio XI, dijo que estaba luchando por la Causa de Dios y el Honor de la Santísima Virgen María. Su mensaje de victoria al Papa fue: "Vine, vi, pero Dios y María conquistaron".

               Al día siguiente de la batalla, Sobieski entró triunfalmente en Viena. Más tarde persiguió a los turcos hasta Hungría, atacándolos y derrotándolos nuevamente. La amenaza turca a Europa ha desaparecido para siempre, o al menos hasta el siglo XXI...

               El Papa Inocencio XI, después de la Batalla de Viena, llamó a todo el Mundo Cristiano a rezar el Ángelus por la Paz. En nuestro tiempo, cuando observamos una pacífica invasión musulmana de Europa, la Católica Polonia, una vez más, continúa y opone resistencia.

               Que el 565 Aniversario del establecimiento de la Oración del Ángelus por el Papa Calixto III sea un recordatorio de la oración centenaria por la paz y la protección del mundo cristiano. Renovemos esta práctica, si hemos debilitado nuestra piedad, y recemos diariamente el Ángelus con la intención de proteger a la Iglesia en nuestro tiempo contra las numerosas amenazas en todos los frentes, tanto internos como externos, a la Fe y al mundo y a toda la existencia de la Iglesia Católica.


Obispo Daniel L. Dolan 
Ohio (USA), 4 de Julio de 2021


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DISPOSICIONES 
para ganar las indulgencias 
concedidas al rezo del Angelus

               El Papa Benedicto XIII, el 14 de Septiembre de 1724, con el Breve Apostólico Iniunctae nobis, concedía 100 días de indulgencia por cada vez que se rezara el Angelus, y una indulgencia plenaria al mes al que lo rezase diariamente, de rodillas, por la mañana, a mediodía y por la tarde, al caer el sol. 

               El Papa Benedicto XIV, dispuso en 1742 que el Angelus se rezase de pie desde la tarde del Sábado hasta la noche del Domingo inclusive. 

               El Papa Pío VII, en 1815, añadió al Ángelus tres “Glorias al Padre...” en acción de gracias por los dones copiosamente otorgados por la Santísima Trinidad a la Virgen, particularmente por Su Gloriosa Asunción a los Cielos. 

              El Papa León XIII, el 3 de Abril de 1884, dispensó el que se rezase el Angelus de rodillas, pero aconsejando que se continuase haciendo al modo tradicional.





"EL PODER DE MARÍA SOBRE TODOS LOS DEMONIOS..."

 


               Dios no puso solamente una hostilidad, sino hostilidades, y no solo entre María y Lucifer, sino también entre la descendencia de la Virgen y la del demonio. Es decir, Dios puso hostilidades, antipatías y odios secretos entre los verdaderos hijos y servidores de las Santísima Virgen, y los hijos y esclavos del Diablo: no pueden amarse ni entenderse unos a otros. 

               Los hijos de Belial, los esclavos de Satanás, los amigos de este mundo de pecado, han perseguido siempre, y perseguirán más que nunca de hoy en adelante, a quienes pertenezcan a la Santísima Virgen, como en otro tiempo Caín y Esaú -figuras de los réprobos- perseguían a sus hermanos Abel y Jacob, figuras de los predestinados.

               Pero la humilde María triunfará siempre sobre aquel orgulloso, y con victoria tan completa que llegará a aplastarle la cabeza, donde reside su orgullo. María descubrirá siempre su malicia de serpiente, manifestará sus tramas infernales, desvanecerá sus planes diabólicos y defenderá hasta al fin a Sus servidores, de aquellas garras mortíferas.

               El Poder de María sobre todos los demonios resplandecerá, sin embargo, de modo particular en los Últimos Tiempos, cuando Satanás pondrá asechanzas a Su calcañar, o sea, a Sus humildes servidores y pobres hijos que Ella suscitará para hacerle la guerra. Serán pequeños y pobres a juicio del mundo; humillados delante de todos; rebajados y oprimidos como el calcañar respecto de los demás miembros del cuerpo. Pero, en cambio, serán ricos en gracias y carismas, que María les distribuirá con abundancia; grandes y elevados en Santidad delante de Dios; superiores a cualquier otra creatura por su celo ardoroso; y tan fuertemente apoyados en el socorro divino, que, con la humildad de su calcañar y unidos a María, aplastarán la cabeza del demonio y harán triunfar a Jesucristo.


San Luis María Grignión de Montfort
Tratado de la Verdadera Devoción, nº 54