sábado, 21 de julio de 2018

LA MEDALLA ESCAPULARIO según las disposiciones del Papa San Pío X


               El Papa San Pío X, atendiendo a la súplica de diferentes misioneros, otorgó el Privilegio de la conocida como Medalla Escapulario, que si bien no es del mismo material que el Escapulario original, se constituye igualmente en un sacramental que recibe todas las indulgencias de aquél.


               La razón es por cuestiones prácticas, ya que los escapularios de tela o lana, en las zonas cálidas, fácilmente se deterioraban, sobre todo en aquellas culturas donde apenas usaban ropa y el escapulario quedaba directamente en contacto con la piel.

               Se ideó entonces la Medalla Escapulario, con una imagen de Nuestra Señora del Carmen en un lado de la misma y en el otro, el Divino Corazón. Éstas son las únicas imágenes permitidas (Nuestra Señora a veces aparece representada entregando el Escapulario a San Simón Stock), de lo contrario, no podemos hablar de Medalla Escapulario ni esperar recibir gracias mediante una medalla que lleve otras imágenes o sólo una de las mencionadas.



              LA MEDALLA ES UN PRIVILEGIO para los países cálidos, así como para aquellas almas piadosas que por enfermedad, trabajo o fuerza mayor, no puedan usar o les resulte incómodo el escapulario tradicional (v.gr. un soldado en el frente, un minero, un albañil...)

              EN NINGÚN CASO San Pío X recomendó su uso más allá del excepcional, sino que concedió el privilegio de la Medalla Escapulario recordando que EL PRIMER ESCAPULARIO (el de la imposición) ha de ser el tradicional: de lana y con cintas para caer sobre los hombros, pecho y espalda. Luego, se puede sustituir por la Medalla Escapulario, por lo cual no es necesario que ésta sea bendecida.

              La Medalla Escapulario debe ser llevada con la misma dignidad que el Escapulario de tela: observando castidad según estado, procurando imitar a Nuestra Señora en todas Sus virtudes, rezar al menos el Rosario cada día en unión con la Orden del Carmen (de la cual se beneficia espiritualmente) y sobre todo, una búsqueda constante de la mirada de Dios a través del vestido y manto de Nuestra Señora, modelo de pobreza y oración continua.

              El Privilegio de la Medalla Escapulario, fue dado a través de la Sacra Congregatio Sancti Officii, el 16 de Diciembre de 1910. Fue providencial por la futura Gran Guerra de 1914, donde muchos soldados católicos pudieron morir portando la Medalla Escapulario.




               NOTA FINAL: para aquellos devotos del Bendito Escapulario que no quieren dejar de vestir el Manto de Nuestra Señora ni aún en el aseo personal, pondremos una cadena con la Medalla Escapulario y justo después nos quitáremos el de tela. Acabado el aseo, nos pondremos el de tela antes de quitar la cadena con la Medalla Escapulario, de esta manera no estaremos sin Escapulario ni un sólo instante del día. 

          Es muy recomendable rezar algunas oraciones (3 Avemarías, por ejemplo) mientras realizamos los cambios de Escapularios, así como besar este varias veces a lo largo del día, acción que conlleva indulgencias, todas ellas aplicables a las Benditas Ánimas del Purgatorio...







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