miércoles, 25 de noviembre de 2020

SAN JOSÉ, PRIMERO ENTRE LOS HOMBRES


               ¿Quién no predicará la modestia más pura y perfecta de José, quien, virgen, se casó con una virgen y la mantuvo virgen?.




               Primero entre los hombres, enseñó a practicar un celibato santo y completo en el matrimonio. En él, la fuente del pecado original se extinguió o al menos se humedeció, de modo que el aspecto atractivo de la Virgen no era perjudicial para su virtud. 

               Hubo quienes dijeron que San José fue santificado en el útero. Él es la tercera persona de la trinidad terrenal. ¡Qué dignidad, oh José, que María te llame Su Señor y Dios hizo del hombre Su padre! 

               ¡Oh gloriosa trinidad terrenal! nada más grande, mejor, más excelente. E incluso en el Cielo, cuando el padre reza al Hijo, la oración se toma como una orden.


 Jean de Charlier de Gerson



LA NOBLE SANTA CATALINA DE ALEJANDRÍA


                De noble origen, era una virgen muy hermosa además de versada en las Ciencias. Conversa a la Fe Católica, cuando tenía sólo 18 años, se presentó ante el Emperador Maximino, que perseguía violentamente a los Cristianos, y le recriminó su crueldad intentando demostrar cuán inicua era la adoración de los dioses falsos. Asombrado por la audacia de la joven, pero incapaz de competir con ella en sabiduría, el tirano la detuvo en su mismo palacio y llamó a numerosos sabios a los que ordenó que usaran toda su capacidad y razonamientos falsos de manera que Catalina apostatara; pero ella quedó victoriosa en el debate. Algunos de sus adversarios, conquistados por su elocuencia, se declararon Cristianos y fueron ejecutados.




                Furioso por no haber conseguido su propósito, Maximino la mandó azotar y después la encarceló. Mientras tanto, la emperatriz deseosa de ver a una mujer tan extraordinaria se acercó a visitarla a las mazmorras, acompañada de Porfirio, jefe de las tropas, y ambos cedieron a las exhortaciones de Catalina, creyeron, se bautizaron y ganaron inmediatamente la corona de los Mártires. Poco después, Santa Catalina, que lejos de flaquear en su Fe, conseguía muchas conversiones, fue condenada a morir en la rueda, pero al tocarla, el instrumento de tortura se destruyó milagrosamente. Enfadado y fuera de control, el emperador la mandó a decapitar. Según una piadosa tradición, unos Ángeles trasladaron su cabeza al Monte Sinaí donde más tarde se construyó un monasterio e iglesia en su honor, que aún perdura en nuestros días. 

                Al ser la rueda de tortura el emblema de Santa Catalina, los carreteros y mecánicos se colocaron bajo su protección. Finalmente, según la Tradición, no solo permaneció virgen dominando sus pasiones y conquistó a sus verdugos al agotarles su paciencia, sino que triunfó con su ciencia haciendo callar a los sofistas, por lo que su intercesión fue implorada por teólogos, apologistas, predicadores del púlpito y filósofos. 

                Esta devoción a Santa Catalina que tomó tan vastas proporciones en Europa después de las Cruzadas, recibió brillo adicional en Francia a principios del siglo XV cuando se rumoreaba que se había aparecido a Santa Juana de Arco, junto con Santa Margarita, ya que había sido designada por Voluntad Divina como consejera de Santa Juana de Arco, que aseguró que desde los catorce años tenía revelaciones de Santa Catalina de Alejandría; la que sería conocida como la Doncella de Orleans, había nacido durante la Guerra de los Cien Años -conflicto entre Francia e Inglaterra- y fue inspirada por Santa Catalina para liberar a la ciudad de Orleans del asedio de los ingleses.



martes, 24 de noviembre de 2020

ÉL ES EL ÚNICO QUE CUENTA MIS LÁGRIMAS





               Él, el Rey de los reyes, se humilló de tal manera que Su Rostro estaba escondido y nadie lo reconoció... yo también quiero esconder mi rostro, quiero que mi Amado solo lo vea, que Él es el único que cuenta mis lágrimas; que en mi corazón al menos, puede descansar Su adorada cabeza y sentir que allí se le conoce y se le entiende...


Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz





SAN JUAN DE LA CRUZ, REFORMADOR DEL CARMELO


               Celebra hoy la gran Familia del Carmelo a Nuestro Padre San Juan de la Cruz; su nombre de pila era Juan Yepes Álvarez, nació el 24 de Junio del año 1542 en Fontiveros, Ávila (España). Era hijo de un modesto tejedor, descendiente de ricos comerciantes de seda de Toledo, llamado Gonzalo Yepes, que falleció cuando Juan todavía era muy joven. Tras la muerte de su padre, Juan se trasladó junto a su madre, una tejedora huérfana de nombre Catalina Álvarez, a la localidad abulense de Arévalo y más tarde a Medina del Campo (Valladolid), en donde trabajó como aprendiz de varios oficios, entre ellos carpintero y pintor. 




                Estudió en el Colegio de la Doctrina para los niños pobres. A causa de la pobreza y estrecheces en su infancia y adolescencia, no creció mucho en altura física, no así en su talla espiritual. En el año 1563, cuando contaba 21 años, ingresó en la Orden Carmelita de Medina del Campo, donde tomó el nombre de Juan de San Matías y un año más tarde se instruyó en la Universidad de Salamanca, ordenándose sacerdote en 1567, si bien su vocación es contemplativa y eremítica. San Juan de la Cruz inició junto a Santa Teresa de Jesús la Reforma del Carmelo a mediados del siglo XVI. 

               Estuvo en prisión en Toledo a finales del año 1577, tras la fundación del Carmelo Descalzo en Segovia, por el conflicto entre Carmelitas Descalzos y Calzados. Durante nueve meses estuvo recluido y allí comenzó a establecer su poesía mística que ejemplifica desde una bella y musical disposición lírica el contacto espiritual del poeta y el sentir creyente.

                El 28 de Noviembre de 1581 tiene lugar en Ávila su último encuentro con Santa Teresa de Jesús, en el que tratarán de la fundación de Granada y Burgos. Los Reformadores del Carmelo no volverán a verse.

                Huyó de prisión en el verano de 1578 para retornar a sus actividades religiosas en Andalucía. En Úbeda, provincia de Jaén, falleció a causa de unas calenturas el 14 de Diciembre de 1591, a los 49 años de edad y 27 de religioso. 

                 Fue beatificado en 1675 por el Papa Clemente X y canonizado por Benedicto XIII en 1726. El Papa Pío XI lo proclamó Doctor de la Iglesia Universal.


Toma a Dios por Esposo y Amigo


               ¡Señor Dios, Amado mío! Si todavía te acuerdas de mis pecados para no hacer lo que te ando pidiendo, haz en ellos, Dios mío, Tu Voluntad, que es lo que yo más quiero, y ejercita Tu Bondad y Misericordia y serás conocido en ellos. Y si es que esperas a mis obras para por ese medio concederme mi ruego, dámelas Tú y óbramelas, y las penas que Tú quisieras aceptar, y hágase. Y si a las obras mías no esperas, ¿qué esperas, clementísimo Señor mío? ¿Por qué te tardas? Porque si, en fin, ha de ser gracia y misericordia la que en Tu Hijo te pido, toma mi cornadillo, pues le quieres, y dame este bien, pues que tú también lo quieres.

               ¿Quién se podrá librar de los modos y términos bajos si no le levantas Tú a Ti en pureza de amor, Dios mío?

               ¿Cómo se levantará a Ti el hombre, engendrado y criado en bajezas, si no le levantas Tú, Señor, con la mano que le hiciste?

               No me quitarás, Dios mío, lo que una vez me diste en Tu Único Hijo Jesucristo, en que me diste todo lo que quiero. Por eso me holgaré que no te tardarás si yo espero.

               Míos son los Cielos y mía es la tierra; mías son las gentes, los justos son míos y míos los pecadores; los Ángeles son míos, y la Madre de Dios y todas las cosas son mías; y el mismo Dios es mío y para mí, porque Cristo es mío y todo para mí. Pues ¿qué pides y buscas, alma mía? Tuyo es todo esto, y todo es para ti. No te pongas en menos ni repares en meajas que se caen de la mesa de tu Padre.

               Sal fuera y gloríate en tu gloria, escóndete en ella y goza, y alcanzarás las peticiones de tu corazón.

                El espíritu bien puro no se mezcla con extrañas advertencias ni humanos respetos, sino solo en soledad de todas las formas, interiormente, con sosiego sabroso se comunica con Dios, porque su conocimiento es en silencio divino.

               Un solo pensamiento del hombre vale más que todo el mundo; por tanto, sólo Dios es digno de él.

               Para lo insensible, lo que no sientes; para lo sensible, el sentido; y para el espíritu de Dios, el pensamiento.

               Mira que tu Ángel Custodio no siempre mueve el apetito a obrar, aunque siempre alumbra la razón; por tanto, para obrar virtud, no esperes al gusto, que bástate la razón y entendimiento.

               No te canses, que no entrarás en el sabor y suavidad de espíritu, si no te dieres a la mortificación de todo eso que quieres.

               Mira que la flor más delicada más presto se marchita y pierde su olor; por tanto, guárdate de querer caminar por espíritu de sabor, porque no serás constante; mas escoge para ti un espíritu robusto, no asido a nada, y hallarás dulzura y paz en abundancia; porque la sabrosa y durable fruta en tierra fría y seca se coge.

                No pienses que el agradar a Dios está tanto en obrar mucho como en obrarlo con buena voluntad, sin propiedad y respetos.




                Toma a Dios por Esposo y Amigo con quien te andes de continuo, y no pecarás, y sabrás amar, y haránse las cosas necesarias prósperamente para ti.

                 Aunque obres muchas cosas, si no aprendes a negar tu voluntad y sujetarte, perdiendo cuidado de ti y de tus cosas, no aprovecharás en la perfección.

               ¿Qué aprovecha dar tú a Dios una cosa si Él te pide otra? Considera lo que Dios querrá y hazlo, que por ahí satisfarás mejor tu corazón que con aquello a que tú te inclinas.

                Si deseas hallar la paz y consuelo de tu alma y servir a Dios de veras, no te contentes con eso que has dejado, porque por ventura te estás, en lo que de nuevo andas, tan impedido o más que antes; las deja todas esas otras cosas que te quedan y apártate a una sola que lo trae todo consigo, que es la soledad santa, acompañada con oración y santa y divina lección, y allí persevera en olvido de todas las cosas; que, si de obligación no te incumben, más agradarás a Dios en saberte guardar y perfeccionar a ti mismo que en granjearlas todas juntas; porque ¿qué le aprovecha al hombre ganar todo el mundo si deja perder su alma? (Evangelio de San Mateo, cap. 16, vers. 26).


Extractos de la "Canción del Alma enamorada" 

de San Juan de la Cruz




lunes, 23 de noviembre de 2020

¿Cómo ayudar a las Almas del Purgatorio? -Parte 2: Por medio de las indulgencias y del agua bendita


DEL MODO QUE SE APLICAN LAS INDULGENCIAS A LAS ALMAS DEL PURGATORIO

               Santo Tomás de Aquino, conocido como el Doctor Angélico, al hablar sobre el alivio que  Purgatorio, explica que "no hay motivo alguno por el cual las indulgencias, de acuerdo con su fundamento, puedan aplicarse solo a los vivos y no también a los difuntos"




              Por su parte, el piadoso Obispo Keppler de Rottenberg, aclara la manera que afectan las indulgencias a los Difuntos cuando escribe "No es el ser vivo el que traspasa sus indulgencias a las pobres Almas del Purgatorio; a éste tan solo se le exige que reúna las condiciones precisas para que la Iglesia pueda aplicar su intención por las Almas. Esta intención, regularmente suele ser atendida por Dios. Pero que la indulgencia plenaria consiga inmediatamente la redención del Purgatorio, que la indulgencia parcial alcance justamente la medida determinada para la cancelación del castigo, que siempre beneficie al alma por quien se ofrece, esto es cosa de Dios, y depende, por una parte, de la libre valoración de la Justicia, Misericordia y la Sabiduría divinas, y, por otra, de las disposiciones de las Almas del Purgatorio".

DE LO MUCHO QUE ALIVIA EL AGUA BENDITA A LAS ALMAS DEL PURGATORIO

               Son muchos y doctos los teólogos que opinan que el agua bendita proporciona ayuda a las Almas del Purgatorio ex opere operato, es decir, infaliblemente, y por sí misma por la eficacia concedida a esta agua por la bendición de la Iglesia. Por eso, el Sacerdote, al rociar el cadáver con agua bendita, dice: "Que Dios conforte a tu alma con el rocío del Cielo".

               El Santo Deodato dice en su obra La Vida de los Padres Antiguos "Lo mismo que una lluvia suave refresca las flores mustias por el calor del sol, así el gua bendita conforta las flores celestiales de las pobres Almas que arden en el Purgatorio."

               La Venerable Francisca del Santísimo Sacramento escribe en sus apuntes sobre las Almas del Purgatorio que se le aparecieron, que éstas, por regla general, se colocaban lo más cerca posible de la pililla de agua bendita; con frecuencia pedían a Francisca agua bendita, demostrando una alegría indecible cuando les rociaba con ella.

               Algo parecido escribe la Beata María Ana Lindmayr "Con frecuencia he experimentado cómo el agua bendita es la mejor agua de gracias para lavar con ellas las manchas del pecado. Una vez me olvidé de ello (de dársela por la noche a las pobres almas) y me eché a dormir; pero las pobres Almas no me dejaron tranquila. Me rodearon la cama moviendo ésta sin cesar, hasta que me levanté y les di el agua bendita; luego ya me dejaron dormir en paz".






domingo, 22 de noviembre de 2020

EL SANTO SACRIFICIO DE LA MISA, por el Padre Martin de Cochem, Capuchino. CAPÍTULO 3, Parte 1: SOBRE LOS MISTERIOS DE LA SANTA MISA


“Venid y ved las proezas del Señor, 

los prodigios que obró sobre la tierra” 


Salmo 46, vers. 9




               Muchos son los milagros y signos que Cristo ha hecho en la tierra, pero de todos, el mayor y más maravilloso es la institución de la Santa Misa en la Ultima Cena.

              Es el sumario, por decirlo así, de todas las maravillas que Dios ha llevado a cabo, y, esta tan repleta de Misterios que San Buenaventura no vacila en decir de ella: “La Santa Misa está tan llena de Misterios como el océano está lleno de gotas o como el Cielo está lleno de estrellas, o como las Cortes del Cielo están llenas de Ángeles. Pues en ella se realizan tantos Misterios diariamente que no sé si puedo decir si maravillas mayores o más sublimes han sido hechas aún por la Omnipotencia Divina.”

               Esta declaración suena extraña y casi increíble. ¿Realmente es verdad que no se pueden enumerar los misterios contenidos en la Santa Misa?.

               El teólogo Doctor Sánchez está de acuerdo con San Buenaventura en este punto, puesto que dice: “En la Santa Misa recibimos tesoros tan maravillosos y reales, dones tan divinos y costosos, tantos beneficios referentes a esta vida temporal, esperanza tan segura para la vida que va a venir, que, sin Fe, sería imposible para nosotros creer que estas afirmaciones son verdaderas.” Por estas palabras quiere decir que las cosas buenas, tanto para el presente como para el futuro, que recibimos por la Santa Misa, exceden a nuestros poderes naturales de creencia; y si Dios no nos hubiera dado el don de la Fe sobrenatural – por la cual somos habilitados para que podamos creer cosas que no podemos comprender completamente – nunca daríamos crédito a los beneficios que sacamos de la Santa Misa.

               El mismo escritor añade: “Tal como se puede tomar del mar o de un río toda el agua que se necesita, no sólo sin agotarlo, sino sin aun disminuir su volumen de ninguna manera, así es con la Santa Misa. Tan inconmensurablemente grande es, que no puede sufrir ninguna disminución, mucho menos agotamiento de su plenitud.” Esta comparación nos enseña que la Santa Misa es un océano de Gracia y Misterios gloriosos, de que podemos obtener diariamente toda clase de cosas buenas tanto para nuestras almas como para nuestros cuerpos.

               El siguiente incidente notable será útil para ilustrar lo que acabamos de decir y para fomentar una devoción mayor a la Santa Misa.

               Leemos en la Vida de San Juan Facundo, un miembro famoso de los Agustinos, que nunca dejó de celebrar la Santa Misa lo más temprano que podía, llevado de su gran anhelo de recibir al Señor.

               Sin embargo, era tan lento que acabó por no encontrar acólitos dispuestos a servirle. Fue entonces el Santo al Prior y le suplicó ordenase a un hermano hacerlo. Pero el Prior le habló con aspereza, diciendo: “¿Por qué molestas a los hermanos tardando tanto tiempo en tu Misa?. Yo exijo más bien que celebres la Misa como lo hacen los demás Sacerdotes.” Juan hizo lo que le fue mandado, pero la obediencia le costaba tanto que fue otra vez al Prior y le suplicó que retractase su mandato. El Prior no consintió hasta que Juan le confió, bajo secreto de confesión, las razones que le hacían imposible para él celebrar más rápidamente. Entonces el Prior mandó a los hermanos que sirvieran a la Misa del Padre Juan aunque pusiese a prueba su paciencia. 

               Con el permiso del Santo, el Prior le confió a otro Sacerdote: “Puedes creerme cuando te digo que la razón de porque el Padre Juan tarda tanto tiempo en celebrar la Misa es porque Dios le revela los Misterios profundos que se efectúan en la Misa, Misterios tan sublimes que ninguna inteligencia humana es capaz de comprenderlos. Los secretos que me divulgó concernientes a ellos eran de una naturaleza tan tremenda que estaba yo asombrado con temor reverencial y casi me desmayé...




               Es cierto - continuó explicando el Prior- que Cristo con frecuencia se manifiesta visiblemente a este Padre, hablando con Él como con un amigo y mostrándole Sus cinco Sagradas Llagas, de las cuales sale una luz muy resplandeciente que envolviendo al Santo, aviva tanto el alma como el cuerpo de modo que no siente ninguna necesidad de alimento. También contempla el Cuerpo de Cristo radiante como el sol de mediodía, y percibe su hermosura y gloria infinita. Tal son las cosas sublimes y divinas que es privilegio saber, Misterios que no son dados a los hombres para desentrañar, y menos para pronunciar. Desde que me enteré así de los beneficios inmensos dados a la humanidad por la celebración o asistencia a la Santa Misa, he hecho una resolución firme de nunca dejar de celebrar o asistir a Misa, y hacer todo lo posible por inducir a otros para que hagan lo mismo.”

               De estas notables observaciones del Prior, vemos claramente los misterios solemnes que contienen en la Santa Misa que hay que reverenciar profundamente.


     Continuará...




sábado, 21 de noviembre de 2020

LA PRESENTACIÓN DE LA PURÍSIMA VIRGEN MARÍA


               Según una piadosa tradición, de la que se hacen eco los Evangelios apócrifos y en particular el Protoevangelio de Santiago, la Santísima Virgen fue presentada en el Templo de Jerusalén cuando tenía apenas tres años, para vivir allí, con otras doncellas de su edad, entregada por entero al servicio del Señor.

               "Plantada en la Casa de Dios y nutrida del Espíritu Santo, se convirtió, como fecundo olivo, en domicilio de todas las virtudes. Apartó Su Espíritu de todo apego a esta vida, renunció a todos los deseos de la carne, y, de este modo, logró conservar intacta la virginidad de Su Alma y de Su Cuerpo. Así convenía que fuera la que había de recibir en Sus Entrañas al mismo Dios" (San Juan Damasceno)

               Celebrada inicialmente en Oriente desde el siglo VI, la Fiesta de la Presentación de la Virgen María fue introducida en Occidente por el Papa de Aviñón Gregorio XI en el año 1372. Posteriormente, el Papa Sixto IV la extendió en 1472 a toda la Iglesia Católica. San Pío V la suspendió en 1568, pero Sixto V volvió a restaurarla en 1585.




               La Virgen fue presentada en el Templo siendo aún niña; fue un alma ofrecida al servicio divino y del templo durante la niñez y pubertad; María Virgen es el perfectísimo modelo que se me presenta en mi estado de religioso. No estaba sola en el Templo: otras muchas jóvenes, ofrecidas, como Ella, por sus padres, vivían allí y atenían a la limpieza de la Casa de Dios. Los sacrificios de los sacerdotes y la concurrencia de los israelitas necesitaban limpieza para que todo estuviera digno ante el Señor, y la limpieza la hacían las jóvenes ofrecidas, entre las cuales estaba la Virgen, a las órdenes de los sacerdotes. 

               Pero no todas las jóvenes ofrecidas estarían gustosas ni tendrían la misma amabilidad y mansedumbre en el trato que poseía María, como tampoco llevarían todas con alegría el apartamiento de sus familias y el retiro del recinto sagrado, ni el trabajo que tenían que realizar.

               Sin embargo, la Virgen Santa María convivió con todas y obedeció a los sacerdotes, aun cuando algunas no fueran amables ni benignas con la Virgen, que siempre era dueña de sí misma. Aún siendo joven, era la abnegación y prontitud para obedecer a los sacerdotes en la limpieza del Templo y en lo que manchaban los sacrificios, atendiendo amable a sus disposiciones, fueran suaves, ásperas o exigentes.

               María era en el Templo el ejemplo perfecto para el resto de las jóvenes: siempre fiel, prudentísima, amable en toda obra o manifestación para con todas, porque en todas y en todo miraba a Dios; conscientemente estaba ofrecida a Dios y por Él abrazaba cuanto acontecía.




               La Virgen Inmaculada fue la gran Víctima de Amor voluntariamente ofrecida al Señor en alabanza a Su magnificencia, en agradecimiento a sus bondades y en expiación y súplica por las ofensas y pecados de los hombres. 

               Era Su Corazón purísimo una inmensa y viva llama de Amor que subía hacia el Cielo dando las gracias y pidiendo perdón. Era la alabanza y la expiación por el mundo. Era el Amor heroico ofrecido a Dios y admirado por los mismos Ángeles.


Padre Valentín de San José, Carmelita Descalzo,

eremita en el Desierto de San José de las Batuecas

(Salamanca, España)


viernes, 20 de noviembre de 2020

Yo reinaré a pesar de Mis enemigos y de todos aquellos que quieran oponerse a ello



              La "descristianización" de la Sociedad con la consecuente degradación de las costumbres, la desintegración de la familia, la convulsión del orden social, el olvido de Dios y el renacimiento de los cultos falsos, tiene su origen en la Revolución: el conjunto de fuerzas y movimientos que trabajan coordinadas para destruir todas las formas de bien existentes en el alma y en las instituciones, tanto en la vida pública como la privada. ¿Y hasta donde es capaz de llegar esa Revolución? Pues a las peores herejí­as y los actos más bajos como el aborto, la unión de personas del mismo sexo, el relajamiento moral y la degradación humana... 

               "Yo Reinaré a pesar de Mis enemigos y de todos aquellos que quieran oponerse a ello" aseguró el Sagrado Corazón de Jesús a Santa Margarita María de Alacoque, según la misma Santa contó en carta al Padre Juan Croiset, jesuita, el 10 de agosto de 1689.

               Pese a todas las ofensas contra Aquél que murió por nosotros, Su inagotable Misericordia nunca nos abandona ni nos abandonará. Jamás dejará de conceder las gracias para que nos arrepintamos de nuestros pecados, pero es necesario reparar por ellos, observar y cumplir con exactitud los Mandamientos para poder tener al fin una vida virtuosa, si lo que se desea es alcanzar la eterna salvación.






LXXXIV ANIVERSARIO DEL MARTIRIO DE JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA, FUNDADOR DE LA FALANGE ESPAÑOLA


“Al deseadísimo Príncipe de la Juventud Española, 

al magnánimo Fundador de la Falange, 

que juntamente con muchos Mártires Gloriosos ofreció

 valerosamente su muerte por Dios y por la Patria, 

séale concedida la Luz de la Bienaventuranza, 

el recuerdo de los siglos y la corona 

de manos del Señor por toda la Eternidad”


Canto gregoriano entonado por los Monjes Benedictinos de Silos, 

en 1938, bajo la invocación: Dessideratisimo Principi Juventutis




               José Antonio Primo de Rivera y Sáenz de Heredia nació el 24 de abril de 1903. Fue el mayor de cinco hermanos que quedaron huérfanos de madre en 1908. Miembro de una aristócrata familia de tradición militar, optó sin embargo por la carrera de Derecho en la Universidad Central de Madrid, donde obtuvo la Licenciatura en 1922. Permaneció totalmente ajeno de la actividad política hasta que el 29 de Octubre de 1933, presentaría en el madrileño Teatro de la Comedia el nuevo movimiento, que se denominará Falange Española. A la muerte de su padre, el General Miguel Primo de Rivera, heredaría el Marquesado de Estella, con Grandeza de España. 

               En Febrero de 1934 la Falange se fusionó con las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (JONS) y , poco después, José Antonio sería proclamado Jefe Nacional del partido en Octubre de 1934. El 14 de Marzo de 1936 José Antonio fue detenido, junto a la mayor parte de la Junta Política de FE de las JONS. Mientras sus camaradas eran perseguidos —encarcelados o asesinados—, José Antonio tuvo que enfrentarse a diversos procesos judiciales hasta que el 5 de Junio de 1936 fue trasladado a la Cárcel Modelo de Alicante, donde se encontraba al producirse el Alzamiento el 18 de Julio. 


“Cuando un hombre, tras pública y sincera confesión de Fe,

 que es acto del entendimiento llega a la plenitud 

de conciencia de dicha subordinación, ese hombre posee 

en toda su pureza y con grado eminente la virtud 

de la Religión; la Religión del espíritu y de la verdad, 

exenta en lo posible de máculas, Misas de conveniencia

y fariseísmos puramente ritualísticos. 

De haberla poseído dio José Antonio muestras claras 

e irrebatibles en distintas ocasiones de su vida”


Testimonio del Arzobispo de Valladolid 

Mons. Remigio Gandásegui y Gorrochátegui 


               Deseoso de poner fin a la tragedia de la guerra, se ofreció para mediar con los sublevados con el propósito de establecer un régimen de salvación nacional, pero su oferta no fue atendida por el Gobierno republicano. Juzgado por rebelión, fue condenado a muerte y fusilado en la madrugada del 20 de Noviembre de 1936. Apenas unas horas antes, dejó escrito en su testamento: “Ojalá sea la mía la última sangre española que se vierta en discordias civiles”.

               Finalizada la Cruzada de Liberación y con la Victoria del Caudillo Franco, sus restos fueron trasladados al Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Allí reposaron hasta que el 30 de Marzo de 1959 recibió sepultura ante el Altar Mayor de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, adonde llegó portado a hombros de sus camaradas, muchos de los cuales no tuvieron la oportunidad de conocerle en vida. En el granito de la losa que lo cubre simplemente aparece grabado el nombre con el que ha pasado a la Historia: José Antonio.




jueves, 19 de noviembre de 2020

EL BUEN JESÚS SE TE DARÁ A CONOCER




               "Quien come de este pan vivirá para siempre”, dice el Señor. Pero has de comerlo con la disposición debida, no sea que se te convierta en veneno un manjar tan provechoso y divino. Para esto cuidarás bien de curar tus dolencias, con una saludable penitencia, y lavarte a menudo en la celestial piscina de una buena Confesión, para que tu vida sea graciosa a los ojos del Celestial Esposo de las almas. Si así lo haces, ¡cuán amable serás a Jesucristo! ¡Cómo se enamorará de ti, y tú te enamorarás de Él! Entonces, podrás decir con verdad: “Mi Amado es todo para mí, y yo toda para Él”; entonces el Buen Jesús se te dará a conocer, se te hará siempre presente, y tú no dejarás nunca de mirarle con una Fe vivísima, y tal vez con los brillantes resplandores de la contemplación." 


San Antonio María Claret




SAN FRANCISCO DE ASÍS NOS EXPLICA EL CULTO DEBIDO AL SACRATÍSIMO CUERPO DE CRISTO




               A todos los Guardianes de los Frailes Menores que recibirán estas cartas, saluda el Hermano Francisco, vuestro humilde servidor en Nuestro Señor, en nombre de esos Sagrados Misterios Eucarísticos del Cielo y de la tierra, que son a los ojos de Dios, grandes y excelentes y que tantos Religiosos y otras personas no saben gustar.

               Os conjuro, más que si se tratara de mí mismo, para que cuando creáis que sea necesario, supliquéis humildemente a los Clérigos para que hagan su deber y veneren, por encima de todas las cosas, el muy Santo Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, Su Santo Nombre, Sus Palabras escritas y las fórmulas de la Consagración. 

               Los cálices, los corporales, los ornamentos del Altar y todo lo concerniente al Sacrificio, que los traten como cosas preciosas. Y si en algún lugar, el muy Santo Cuerpo del Señor está pobremente alojado, con orden de la Iglesia que lo coloquen en un lugar adecuado, llevándolo con gran veneración y administrándolo prudentemente a los demás.

               En cuanto al Nombre y las Palabras escritas del Señor, siempre que los encuentren en lugares inadecuados, que los recojan llevándolos a un sitio digno. Y en toda predicación que hagáis, decid al pueblo que haga penitencia, advirtiéndole que no podemos salvarnos si no recibimos el muy Santo Cuerpo y Sangre del Señor.

               Y durante el Sacrificio de la Misa o cuando se le lleva a alguna parte, que todo el mundo, de rodillas, rinda honores y alabanzas al Señor Dios Vivo y Verdadero. Anunciad y predicad sus grandezas a todos, para que todos, por toda la tierra, a toda hora y al son de las campanas, rindan siempre gracias y homenajes al Dios Todopoderoso.




               Y todos mis Hermanos Guardianes (Superiores) que recibirán este escrito, que lo copien, que lo guarden y que lo den a los demás Hermanos; todos los que tengan el cargo de predicar o de cuidar hermanos, lo harán copiar, y predicarán hasta el fin todo lo que contiene; y sepan que tendrán la Bendición de Dios Nuestro Señor y la mía. Y esto en virtud de la verdadera obediencia. Amén.




miércoles, 18 de noviembre de 2020

NUESTRO PADRE Y SEÑOR SAN JOSÉ, DOCTOR Y MAESTRO


               Conquistó San José la aureola de Doctor, pues mereció ser colocado en el catálogo de aquellos ilustres hombres que la Santa Iglesia reconoce como Doctores y Maestros, ya que el Santo Patriarca poseyó gran fondo de doctrina acerca de los Misterios de la Fe. 




               ¿Quién podrá compararse con San José, ya sea en conocer los Misterios de la Religión, ya sea en verse favorecido con luces y revelaciones del Cielo acerca de las verdades dogmáticas? ¿Quién como él pudo gloriarse, salvo siempre la Virgen María, de haber frecuentado por treinta años seguidos la escuela de la Divina Sabiduría? Pudo pues San José, con suma facilidad y lustre ganarse la aureola de Doctor. Pero preguntamos ahora: ¿fue tal su lucimiento con esta ciencia que mereciera con toda justicia ese timbre de gloria?

               De Jesucristo Nuestro Señor se dice que es Maestro Supremo de los Doctores, que para conducirse como pauta y modelo de todos ellos empezó a obrar y enseñar: coepit facere et docere, esto es, "comenzó a hacer y a enseñar" (Hechos de los Apóstoles, cap. 1, vers. 1). Si nos es permitid comparar el cedro con el arbusto, lo grande con lo pequeño, lo infinito con lo criado, ¿no podremos decir algo parecido, ya que no otro tanto, de nuestro Doctor insigne San José?. Más con hechos que con palabras predicó a Jesucristo en Belén, en Egipto, en Nazareth, para edificación del mundo, y as u ejemplo hoy día mismo siguen muchos la pobreza, humildad y mansedumbre de que nos dio San José tan señaladas muestras.


"Vida de San José" 
por el Padre Francisco de Paula García, SI

Para conocer más sobre la Vida de San José
solo tiene que tocar aquí




"QUISIERA MORIR POR LA DEFENSA DE LA IGLESIA" Santa Teresita de Liseux


               "...siento en mi interior otras vocaciones: siento la vocación de guerrero, de Sacerdote, de Apóstol, de Doctor, de Mártir. En una palabra, siento la necesidad, el deseo de realizar por Ti, Jesús, las más heroicas hazañas... Siento en mi alma el valor de un cruzado, de un zuavo pontificio. Quisiera morir por la defensa de la Iglesia en un campo de batalla...



Fotografía de Santa Teresita, tomada poco antes 
de entrar como Carmelita en el Monasterio de Liseux


               ¡Oh, Jesús, Amor mío, mi Vida...!, ¿cómo hermanar estos contrastes?. ¿Cómo convertir en realidad los deseos de mi pobrecita alma?

               Sí, a pesar de mi pequeñez, quisiera iluminar a las almas como los Profetas y como los Doctores.

              Tengo vocación de Apóstol... Quisiera recorrer la tierra, predicar Tu Nombre y plantar Tu Cruz Gloriosa en suelo infiel. Pero Amado mío, una sola Misión no sería suficiente para mí. Quisiera anunciar el Evangelio al mismo tiempo en las cinco partes del mundo, y hasta en las islas más remotas... Quisiera se Misionero no sólo durante algunos años, sino haberlo sido desde la Creación del mundo y seguirlo siendo hasta la consumación de los siglos...

               Pero, sobre todo y por encima de todo, amado Salvador mío, quisiera derramar por Ti hasta la última gota de mi sangre..."


"Historia de un alma" 
por Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz




martes, 17 de noviembre de 2020

SOLO TÚ HAS APLASTADO TODAS LAS HEREJÍAS


               Para el mundo contemporáneo, no hay otro camino, sino el orden perfecto del Catolicismo, o el caos completo de la aniquilación. No es, pues, sin angustia que incluso algunos espíritus en los que no arde la Fe Católica, indagan si la Iglesia zozobrará al vendaval de la crisis moderna. [...]




                Es para estas almas ciegas, que la invocación de la Letanía Lauretana Virgo Potens constituye tema de provechosa meditación. No es de las bayonetas paganas, ni del oro semítico, ni de cualquier otro recurso humano, que la Iglesia espera el gran triunfo que salvará una vez más la Civilización. 

               La Iglesia es divinamente indestructible y lo será mañana, como ya lo era ayer. Es sólo de Dios, Nuestro Señor, que le vendrán en el momento oportuno los milagros que aseguraron el triunfo de Constantino, el retroceso de Atila y la derrota de los musulmanes en Lepanto. De María Santísima, dice la Sagrada Liturgia: "Solo Tú has aplastado todas las herejías".


Plinio Corrêa de Oliveira




SOR LORENZA DÍAZ BOLAÑOS, la canaria que dio su sangre por Dios y por España

      

               Lorenza Díaz Bolaños nació el 10 de Agosto de 1896, en el municipio de Santa María de Guía, en la isla de Gran Canaria; fue la primogénita de Juan Díaz y María del Pino Bolaños, que siguiendo la cristiana costumbre quisieron poner a la niña el nombre del Santo del día. 

          Querría la Divina Providencia asemejar a Lorenza con su Patrón en tres aspectos: ser de sangre española, entregarse al servicio de los pobres y dar la vida por Cristo Nuestro Señor. 

          Los padres esperaron cinco días para bautizar a su primera hija. Esperaron al día 15, Solemnidad de la Asunción de la Virgen, Fiesta Patronal de Santa María de Guía. 






Confirmada por el Obispo Fray José Cueto el día de San Felipe Neri

               El Sacramento de la Confirmación lo recibió la niña Lorenza el 26 de Mayo de 1900, festividad de San Felipe Neri, de manos del Obispo Fray José Cueto, Pastor bueno y padre de los pobres que dejó huella de santidad entre los canarios. Fue su madrina Doña María del Socorro Díaz. Desde aquel momento su corazón comenzó a dilatarse de amor y de gracia hasta volar en pocos años hacia lo más alto de la santidad.



Vida familiar y vocación religiosa 

               Cuatro hermanos tuvo Lorenza: Manuel, Blasina, Juan Jesús y José Ignacio. Gracias al testimonio de estos dos últimos conocemos muchos detalles de la vida personal y familiar de Lorenza. Eran muy pobres, de tal modo que vivían en cuevas de los altos de Guía, a quince kilómetros de la ciudad. El padre y su hijo Manuel eran jornaleros eventuales. Ante esta situación tan precaria, ambos emigraron a Cuba. Lorenza, que entonces tenía doce años, asumió las tareas de la casa para ayudar a su madre que se puso a trabajar en el campo. Pero su tarea fue también educativa y catequética. El testimonio del hermano menor José Ignacio, oficial de la administración de Justicia de Las Palmas de Gran Canaria, es, a la vez, conmovedor y elocuente: 

          “Lorenza era el brazo derecho de mi madre en el cuidado de todos nosotros. Vivimos en nuestra infancia en unas condiciones muy precarias; tanto es así que se trataba de cuevas. Primero en una cueva sola, después en otra con una casa de obra adosada y posteriormente en otra cueva de las mismas características, hasta que nos alquilaron una casa en forma de “ele”. 


        Viviendo en la segunda de las cuevas, mi hermana, junto con mi madre, nos daba clase clases de primaria y nos enseñaban la Doctrina y el Catecismo. Mi hermana también nos enseñó a rezar con gran piedad y ella era quien dirigía el rosario...Mi hermana Lorenza se dedicaba a la enseñanza primaria de los niños de aquel entorno y a las tareas de casa... Muchos días entre semana y siempre los Domingos se recorría quince kilómetros de ida y quince de vuelta, por caminos pedregosos y polvorientos, únicos que existían para ir a la Santa Misa...”





El Obispo Fray José Cueto confirmó en la Fe Católica 
a Sor Lorenza Díaz el 26 de Mayo de 1900



En el Barrio de San Juan


               Gracias al esfuerzo de todos, Doña Pino y sus hijos pudieron conseguir una casa en el Barrio de San Juan, a pocos kilómetros de la ciudad. De esta época habla el testimonio de su hermano Juan Jesús. Es una hermosa descripción o retrato de las virtudes de Lorenza dentro del hogar familiar:

          “Su expresión era de humildad perenne, nunca tuvo un mal gesto para su madre, hermanos ni vecinos; deseosa de hacer el bien y ayudar al necesitado. Una tía enfermó grave y ella primero y Blasina después, fueron auténticas enfermeras de aquella. Nunca faltaron a Misa en los domingos y días de guardar, y cuando vivíamos en San Juan, barrio más cercano a la ciudad, diariamente salvo raras excepciones, acudía a Misa, teniendo como norma casi constante, reunir y llevar a la Virgen las mejores flores de su pequeño y modesto jardín, que cuidaba con especial esmero. Para ella no había más satisfacción que poder leer, hablar o comentar libros y pasajes de la vida de Cristo y de los Santos. Pero todo ello sin alharacas, al contrario, en la intimidad familiar, recogida siempre y concentrado su ánimo en el amor de Dios.”

               Entre los libros que Lorenza leía con asiduidad estaba “Camino Recto”, de San Antonio María Claret. El Santo estuvo en Canarias en los años 1848 y 1849. La Misión de Santa María de Guía tuvo lugar desde el 14 de Agosto al 7 de Septiembre de 1848. El Obispo de Canarias Buenaventura Codina, de la Congregación de los Padres Paúles, que había llegado a la isla acompañado del Misionero Apostólico Claret, dijo de aquella Misión en Guía “que dio un gran impulso a la piedad de los fieles”. Esa piedad es la que había recibido la familia Díaz Bolaños de sus antepasados y que Lorenza siguió transmitiendo a sus hermanos y vecinos. 

El Hospital de “San Roque” de las Hijas de Caridad


               Lorenza, cada vez que bajaba a la ciudad de Guía para asistir a la Santa Misa, no dejaba de visitar el Hospital de San Roque, regentado por las Hijas de la Caridad. Allí consolaba a los enfermos y convivía con las Religiosas. Allí surgió su vocación, por lo que decidió darse totalmente a Dios para servir a los pobres. Ingresó primero en el Colegio de San Agustín de Las Palmas, donde ayudaba a las hermanas y estudiaba, al mismo tiempo que se afianzaba su vocación. Guiada y acompañada por Sor Pilar Rodríguez, comenzó el Postulantado en el Hospital de San Martín, a principios del año 1921. Más tarde, su hermana Blasina, seguiría sus pasos e ingresaría también en la Compañía de Hijas de la Caridad.

VIDA RELIGIOSA Y MARTIRIO DE SOR LORENZA 

               En el Hospital de San Martín de Las Palmas hizo el Postulantado la joven Lorenza Díaz Bolaños. Tres meses fueron suficientes para discernir su vocación y pedir el ingreso en la Compañía de Hijas de la Caridad. “Ninguna hermana tuvo la menor queja de ella y cuando se fue a la Península, todas decíamos de ella: será una buena Hija de la Caridad.”

Enfermera en el Instituto de Reeducación Profesional de Inválidos del Trabajo


               Sor Lorenza se trasladó a Madrid en Abril de 1921 para hacer el Seminario de Formación. A los seis meses fue destinada al Instituto de Reeducación Profesional de Inválidos del Trabajo, ubicado en Carabanchel Bajo. Este centro había sido fundado y encomendado a la Hijas de la Caridad por la reina regente Doña María Cristina en 1887. A Sor Lorenza se le asignó el servicio del quirófano y atención a los enfermos intervenidos quirúrgicamente. Ella era la encargada de organizar las clínicas, quirófano, gabinete de radiografías y fisioterapia, con los adelantos más modernos de aquella época. Estudió enfermería y obtuvo el título en la Escuela de Enfermeras del Hospital Militar de Carabanchel. Más tarde realizó un curso intenso en Cádiz para especializarse como practicante de quirófano, asistiendo a todas las operaciones como instrumentista, oficio que desempeñaba con tal serenidad y acierto, que los doctores no querían más ayudante que a ella. El testimonio escrito de Sor Concepción González es muy elocuente: “Joven y con muchos ánimos de trabajar, se entregó con todo su con todo su ser al servicio encomendado.... Podíamos decir que muy pronto Sor Lorenza fue la supervisora del centro...” 


               A los cinco años de vocación emitió por primera vez sus votos el día 1 de Mayo de 1926. Al año siguiente, en 1927, su hermana Sor Blasina, terminado su seminario fue enviada al Asilo de Ciegos de Madrid y, poco después, fue destinada a la misma comunidad de Sor Lorenza. La Providencia quiso que se reencontraran las dos hermanas y que juntas vivieran en la nueva familia de las Hijas de la Caridad. La conducta de Sor Lorenza, en palabras de la Visitadora Provincial Sor María Sanz, “era la de una verdadera Hija de la Caridad. Amaba a Dios; ese amor lo reflejaba en su conducta con los pobres a quienes servía con amor y solitud maternal. Era incansable en el trabajo. Con las hermanas muy deferente, alegre y recogida al mismo tiempo.”

Amenazas de un celador


               En los años previos a la guerra civil de 1936 algunos celadores y enfermos hostigaron abiertamente a las Hermanas; este es el acaso de Sor Lorenza Díaz Bolaños. El testimonio es de una compañera de comunidad que la conoció y convivió con ella. Un celador simulando estar enfermo se desnudó ante ella para provocarla. Sor Lorenza le pidió que se cubriese y le guardase respeto. Su serenidad y firmeza, fiel a su voto de castidad, irritó al joven que le dijo: “Pronto me las pagarás”. Como él no hiciese caso, se lo dijo al Director médico, quien le llamó la atención. El celador enfadado re
pitió su amenaza, que pronto cumpliría. Su hermana Blasina, encargada de la despensa, también sufrió afrentas y ofensas. Sor Lorenza la invitaba a la paciencia, al perdón y a sufrir todo por amor a Dios y a la Religión Católica.







Persecución y Martirio

               Las Hijas de la Caridad fueron expulsadas del Instituto de Reeducación de Inválidos el 23 de Julio de 1936, quedando el centro en manos de enfermeras laicas. Después de solicitar refugio en varios lugares, lo encontraron en la calle Lope de Vega, nº 13, muy próxima a la vivienda de la Casa Central. Los dueños eran conocidos de las Hermanas y allí fueron acogidas Sor Lorenza y su hermana Sor Blasina. Hacían vida de catacumbas, viviendo la Fe clandestinamente y ayudando con prudencia en cuanto podían a los hospedados y refugiados. Allí estuvieron hasta el 16 de Noviembre. Sor Blasina que pudo luego huir a Valencia y regresar a Las Palmas, refirió en el proceso el prendimiento de su hermana y de Sor Josefa Gironés: “Los milicianos se presentaron en casa a hacer un registro entre los que venía uno que había sido enfermero en la Casa de Inválidos, que por su mala conducta fue reprendido varias veces por mi hermana Lorenza. Al día siguiente, que era el mismo día en que estaba ardiendo el Noviciado de las Hijas de la Caridad de la calle Jesús, volvieron los milicianos entre los que no venía el citado enfermero y, en cambio, entre ellos venía el miliciano conocido por el nombre de “El Campesino”. Se llevaron a Sor Lorenza y luego a Sor Josefa Gironés que estaba refugiada en el número 11 de la misma calle. Las sacaron engañadas diciéndoles que necesitaban enfermeras y en Las Vistillas las mataron por ser buenas Hijas de la Caridad.” Las Vistillas están muy cerca de la catedral de La Almudena de Madrid. 

               Sus cuerpos se pudieron recuperar en 1941 tras haber sido identificadas las fosas del cementerio del Este en que fueron enterrados después de su asesinato. Sus cuerpos fueron trasladados a la cripta que tiene la Compañía de las Hijas de la Caridad en el cementerio de San Isidro. Cuando se terminó el proceso diocesano se llevaron definitivamente a una pequeña capilla ubicada en el lateral de la iglesia de la Casa Provincial, en la calle José Abascal.