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jueves, 22 de octubre de 2026

RECONCILIAR TODO POR LA SANGRE DE SU CRUZ


                    Considera cómo el Apóstol dice que Dios quiso "pacificar por la Sangre de Su Cruz" todas las cosas. No bastaba para nuestra reconciliación una sola lágrima de Jesús, aunque hubiera sido suficiente por su valor infinito; no bastaba una oración. El Padre Celestial quiso ver a Su Hijo cubierto de llagas y desangrado en un madero infame, para que comprendiéramos cuán grave era la enemistad del pecado que requería tan gran precio, y cuán inmenso el Amor del Amante que entregó toda Su Sangre en la Pasión para devolvernos la paz... 

                    No se contentó el Divino Verbo con darnos una muestra ligera de su amor; quiso más bien que toda su Sangre fuera derramada, gota a gota, fluyendo de sus llagas sagradas para lavar nuestras iniquidades. Aquella Sangre, que los hombres derramaron con tanta crueldad, es la misma que ahora clama misericordia y apacigua la justicia divina. Mirad al crucificado: en esa Cruz, que antes era signo de maldición y de discordia, Cristo ha erigido el trono de nuestra reconciliación, demostrándonos que la paz verdadera se ha firmado con la Sangre de sus propias venas, abriéndonos las puertas del cielo que el pecado nos había cerrado.


San Alfonso María de Ligorio, Doctor de la Iglesia
Reflexiones sobre la Pasión de Jesucristo



                    Qui est imago Dei invisibilis, primogenitus omnis Creaturæ: quoniam in ipso condita sunt Universa in Cælis, et in Terra, visibilia, et invisibilia, sive Throni, sive Dominationes, sive Principatus, sive Potestates: omnia per Ipsum et in Ipso creata sunt: et Ipse Est ante omnes, et omnia in Ipso constant.

                    Et Ipse est caput corporis Ecclesiæ, qui est Principium, Primogenitus ex mortuis: ut sit in omnibus Ipse primatum tenens: quia in Ipso complacuit, omnem plenitudinem habitare: et per Eum reconciliare omnia in Ipsum, pacificans per Sanguinem Crucis Eius, sive quæ in terris, sive quæ in Cælis sunt.

                    Et vos cum essetis aliquando alienati, et inimici sensu in operibus malis: nunc autem reconciliavit in corpore carnis Eius per mortem, exhibere vos Sanctos, et immaculatos, et irreprehensibiles coram Ipso: si tamen permanetis in Fide fundati, et stabiles, et immobiles ab Evangelii spe quod audistis, quod prædicatum est in universa creatura, quæ sub Cælo est, cuius factus sum ego Paulus minister.


Colossenses, 1: 15-23


                    Él es la imagen de Dios invisible, el Primogénito de toda la Creación. Porque en Él fueron creadas todas las cosas, las del Cielo y las de la Tierra, las visibles y las invisibles, sean Tronos, sean Dominios, sean Principados, sean Potestades: todo fue creado por medio de Él y para Él.

                    Y Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en Él subsisten.Y Él Es la cabeza del cuerpo, que es la Iglesia: Él Es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la primacía. Porque en Él agradó a Dios que residiera toda plenitud, y por medio de Él reconciliar todas las cosas Consigo, pacificando por la Sangre de Su Cruz, ya sea lo que está en la tierra o lo que está en los Cielos.

                    Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en Su Cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros Cantos y sin mancha e irreprensibles delante de Él; si en verdad permanecéis fundados y firmes en la Fe, y sin moveros de la esperanza del Evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del Cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.


Colosenses, 1:15-23


                 

jueves, 10 de marzo de 2022

CARTAS DE SAN PABLO: TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME CONFORTA



San Pablo a los Filipenses
cap. 4, vers. 11-13  


               En verdad sentíais afecto, pero no teníais oportunidad de manifestarlo. Y no es por mi necesidad por lo que os digo esto, pues sé muy bien contentarme con lo que tengo.

               Sé pasar necesidad y sé vivir en la abundancia; a todo y por todo estoy bien enseñado, a la tortura y al hambre, a abundar y a carecer.

               Todo lo puedo en Cristo que me conforta.




miércoles, 16 de febrero de 2022

CARTAS DE SAN PABLO: EL AMOR SE REGOCIJA CON LA VERDAD



I Carta de San Pablo a los Corintios, 
cap. 13, 4-13


               El Amor es paciente, es servicial; el Amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la Verdad. El Amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El Amor no pasará jamás. 

               Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas. Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto. Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. 

               Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí. En una palabra, ahora existen tres cosas: la Fe, la Esperanza y el Amor, pero la más grande de todas es el Amor.



miércoles, 2 de febrero de 2022

CARTAS DE SAN PABLO: OTRO EVANGELIO DISTINTO



San Pablo a los Gálatas 
cap.1, vers. 6


              Me maravillo de que tan pronto, abandonando al que os llamó a la gracia de Cristo, os paséis a otro evangelio. No es que haya otro; lo que hay es que algunos os turban y pretenden pervertir el Evangelio de Cristo.  Pero aunque nosotros o un ángel del cielo os anunciase otro evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea anatema.  

               Os lo hemos dicho antes, y ahora de nuevo os lo digo: Si alguno os predica otro evangelio distinto del que habéis recibido, sea anatema.  ¿Busco yo ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿Acaso busco agradar a los hombres? Si aún buscase agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo".



miércoles, 26 de enero de 2022

CARTAS DE SAN PABLO: HASTA QUE ÉL VENGA



I Carta de San Pablo a los Corintios
cap. 11, vers. 23-32


                Porque yo he recibido del Señor lo que os he transmitido, que el Señor Jesús, en la noche en que fue entregado, tomó el pan, y después de dar gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo, que se da por vosotros; haced esto en memoria mía. Y asimismo, después de cenar, tomó el cáliz, diciendo: Este cáliz es el nuevo Testamento en mi sangre: cuantas veces lo bebáis, haced esto en memoria mía. Pues cuantas veces comáis este pan y bebáis este cáliz, anunciáis la muerte del Señor hasta que Él venga.

               Así, pues, quien come el pan y bebe el cáliz del Señor indignamente, será reo del cuerpo y de la sangre del Señor. Examínese, pues el hombre a sí mismo y entonces coma del pan y beba del cáliz; pues el que sin discernir come y bebe el cuerpo del Señor, se come y bebe su propia condenación. Por esto hay entre vosotros muchos flacos y débiles, y muchos dormidos. Si nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos condenados. Mas con sus castigos nos corrige el Señor para no ser condenados con el mundo.



miércoles, 19 de enero de 2022

CARTAS DE SAN PABLO: NUNCA ME PRECIÉ DE SABER COSA ALGUNA




Carta de San Pablo a los Corintios
cap. 2, vers. 1-16

(Versión Nácar-Colunga)


               Yo, hermanos, llegué a anunciaros el testimonio de Dios no con sublimidad de elocuencia o de sabiduría, que nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y Éste crucificado.

                Y me presenté a vosotros en debilidad, temor y mucho temblor; mi palabra y mi predicación no fue en discursos de sabiduría, sino en manifestación de Espíritu y de poder, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el Poder de Dios.

                Hablamos, sin embargo, entre los perfectos, una sabiduría que no es de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, abocados a la destrucción; sino que enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios antes de los siglos para nuestra gloria; que no conoció ninguno de los príncipes de este siglo; pues si la hubieran conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria.'

                Pero, según escrito está: “Ni el ojo vio, y ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre lo que Dios ha preparado para los que le aman.”

               Pues Dios nos la ha revelado por su Espíritu, que el espíritu todo lo escudriña, hasta las profundidades de Dios.

               ¿Pues qué hombre conoce lo que en el hombre hay, sino el espíritu del hombre, que en él está? Así también las cosas de Dios nadie las conoce sino el Espíritu de Dios.

               Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos los dones que Dios nos ha concedido.

              De éstos hablamos, y no con estudiadas palabras de humana sabiduría, sino con palabras aprendidas del Espíritu, adaptando a los espirituales las cosas espirituales.

              Pero el hombre animal no percibe las cosas del Espíritu de Dios; son para él locura y no puede entenderlas, porque hay que juzgarlas espiritualmente.

               Al contrario, el espiritual juzga de todo, pero a él nadie puede juzgarle.

               Porque “¿quién conoció la mente del Señor para poder enseñarle?” Mas nosotros tenemos el pensamiento de Cristo.



miércoles, 12 de enero de 2022

CARTAS DE SAN PABLO: ABRAZAD EL ESCUDO DE LA FE




Carta de San Pablo a los Efesios
cap. 6, vers. 11-18

              ...revestíos de toda la armadura de Dios para que podáis resistir a las insidias del diablo.

               Nuestra lucha no es contra la sangre y la carne, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus del mal que habitan en el aire.

               Tomad, pues, la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo y, vencido todo, os mantengáis firmes.

               Estad, pues, alerta, ceñidos vuestros lomos con la verdad, revestida la coraza de la justicia, y calzados los pies, prontos para anunciar el Evangelio de la paz.

               Abrazad en todo momento el escudo de la Fe, con que podáis hacer inútiles los encendidos dardos del maligno.

               Tomad el yelmo de la salud y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios, con toda suerte de oraciones y plegarias, orando en todo tiempo con fervor y siempre en continuas súplicas por todos los santos.



miércoles, 5 de enero de 2022

CARTAS DE SAN PABLO: DIOS GUARDE VUESTROS CORAZONES EN CRISTO JESÚS


                A través de sus cartas, San Pablo se convierte en el ejemplar de apostolado inaugurado por los Discípulos y Apóstoles de Nuestro Señor, inmediatamente después de Su Ascensión y de Pentecostés. Sin embargo, el caso de San Pablo es extraordinario, porque no fue formado por Nuestro Señor del mismo modo que los demás. San Pablo recibió esta preparación a su apostolado milagrosamente. Su elección, su bautismo y su retiro en el desierto, todo contrasta con la elección de los Doce. Sin embargo, San Pablo fue el Apóstol Modelo, particularmente de los misioneros.

               Es evidente que la ciencia de San Pablo fue una ciencia infusa, como la que los Apóstoles recibieron el día de Pentecostés, pero sin esa larga preparación que tuvieron aquellos. Nuestro Señor se le apareció para completar sus conocimientos. San Pablo contó más tarde sus visiones extraordinarias, que lo llevaron al Cielo y que a un hombre le resulta imposible expresar.

               Las descripciones que San Pablo hace de Nuestro Señor son maravillosas y nos incitan a hacer de Jesucristo nuestra vida, y a hacernos cada día más Cristianos.


Explicación de la Santa Misa
por Monseñor Marcel Lefebvre



Carta de San Pablo a los Filipenses
Cap. 4, vers. 4-9


               Alegraos siempre en el Señor; de nuevo os digo, alegraos.

               Vuestra benevolencia sea notoria a todos los hombres. El Señor está próximo.

              Por nada os inquietéis, sino que en todo tiempo, en la oración y en la plegaria, sean presentadas a Dios vuestras peticiones, acompañadas de acción de gracias.

               Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guarde vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

               Por lo demás, hermanos, atended a cuanto hay de verdadero, de honorable, de justo, de puro, de amable, de laudable, de virtuoso, de digno de alabanza; a esto estad atentos, y practicad lo que habéis aprendido y recibido y habéis oído y visto en mí, y el Dios de la paz será con vosotros.