lunes, 4 de marzo de 2019

NOVENA A LA SANTA FAZ de Nuestro Señor Jesucristo. Día 9


"Es necesario un remedio divino 
y este remedio es el Divino Rostro de Jesús..."

Revelación de Nuestra Señora a Sor María Pierina de Micheli


Reconstrucción de la Santa Faz de Nuestro Señor según 
la imagen impresa en la Sábana Santa de Turín



ORACIONES INICIALES

          Por la señal + de la Santa Cruz, etc.

          En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo

ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS

            Te adoro, oh Jesús mío, Hijo de Dios vivo y de María Virgen, que por mi amor diste la vida en el Ara de la Cruz. A Ti me consagro con todo mi corazón, suplicando humildemente que te dignes imprimir en mi alma la imagen de Tu adorable Faz.

           ¡Oh Padre Eterno! Mira la Santa Faz de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo y por Sus méritos infinitos concédeme un ardiente deseo de reparar las injurias hechas a Tu Divina Majestad y la gracia que deseo obtener en esta Novena. Así sea. (Pídase aquí por la necesidad o gracia espiritual que se desea obtener)

ORACIÓN DEL DÍA NOVENO

            ¡Santísimo Jesús! Tu Faz de Reparador Divino, cubierta con las sombras de la muerte, aplacó la Justicia del Padre, y Tus últimas palabras fueron prenda segura de eterna felicidad. Sean, oh Salvador mío, mi vida y mi muerte, una continua reparación, unida a la Tuya y a la de Tu Madre Santísima, a quien yo también invocaré siempre, con el Dulcísimo nombre de Madre.

           A continuación reza despacio y con piedad un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

JACULATORIA

            ¡Muéstranos, Señor, Tu Santa Faz y seremos salvos!

ORACIÓN FINAL

          Oh Dios Omnipotente y Misericordioso, concede, te pedimos, que cuantos veneramos la Faz de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, desfigurada en la Pasión a causa de nuestros pecados, merezcamos contemplarla eternamente en el resplandor de la Gloria Celestial. Amén.

          Y terminamos en el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

LA MEDALLA DE LA SANTA FAZ

                La Medalla de la Santa Faz llevan en el anverso la imagen del Divino Rostro de Jesús y escrito alrededor: Ilumina Domine Vultum Tuum super nos (Ilumina, Señor, Tu Rostro sobre nosotros); al reverso, una Hostia circundada por unos rayos y con la inscripción: Mane nobiscum Domine (Quédate con nosotros Señor). El Escapulario queda suplido por la medalla con las mismas promesas y favores.





       *Para conocer más sobre el origen de la Devoción a la Santa Faz sólo toque AQUÍ




domingo, 3 de marzo de 2019

MARZO, MES DE SAN JOSÉ. DÍA 3 LA PUREZA DE SAN JOSÉ




          San José fue purísimo en el alma y en el cuerpo, a semejanza de JESÚS y de MARIA, modelos de perfección. Fue también purísimo en las intenciones. Estaba siempre en presencia de Dios, y sabía por la fe que a Jesús no se oculta los secretos e intenciones de los corazones.

          FRUTO: Hacer todo con recta intención.

          INVOCACIÓN: San José Purísimo, hacedme vuestro imitador en la virtud de la pureza. Amén.

          ORACIÓN: Oh Dios, que por inefable Providencia te dignaste escoger a San José por Esposo de Tu Madre Santísima; concédenos, te pedimos, que merezcamos tener por intercesor en el Cielo, a aquél que veneramos en la tierra como Protector. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.







NOVENA A LA SANTA FAZ de Nuestro Señor Jesucristo. Día 8


"Ven. Te necesito. Hoy he buscado el gozo
 en tantos corazones y me fue negado”"

Revelación de Nuestro Señor a la Madre Pierina de Micheli



Reconstrucción de la Santa Faz de Nuestro Señor según 
la imagen impresa en la Sábana Santa de Turín



ORACIONES INICIALES

          Por la señal + de la Santa Cruz, etc.

          En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo

ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS

            Te adoro, oh Jesús mío, Hijo de Dios vivo y de María Virgen, que por mi amor diste la vida en el Ara de la Cruz. A Ti me consagro con todo mi corazón, suplicando humildemente que te dignes imprimir en mi alma la imagen de Tu adorable Faz.

           ¡Oh Padre Eterno! Mira la Santa Faz de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo y por Sus Méritos infinitos concédeme un ardiente deseo de reparar las injurias hechas a Tu Divina Majestad y la gracia que deseo obtener en esta Novena. Así sea. (Pídase aquí por la necesidad o gracia espiritual que se desea obtener)

ORACIÓN DEL DÍA OCTAVO

                         ¡Oh tiernísimo Jesús! ¡Cuál debió de ser la bondad de Tu Santa Faz cuando la Verónica con blanco sudario la limpiaba! ¡Con qué amorosa gratitud la miraste, y cuál no sería su asombro al hallar impreso en su lienzo Tu Santísimo Rostro! Haz que contemple, Redentor mío, Tu Pasión con tanto amor y ternura que los rasgos purísimos de Tu Santa Faz queden grabados en mi corazón.

           A continuación reza despacio y con piedad un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

JACULATORIA

            ¡Muéstranos, Señor, Tu Santa Faz y seremos salvos!

ORACIÓN FINAL

          Oh Dios Omnipotente y Misericordioso, concede, te pedimos, que cuantos veneramos la Faz de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, desfigurada en la Pasión a causa de nuestros pecados, merezcamos contemplarla eternamente en el resplandor de la Gloria Celestial. Amén.

          Y terminamos en el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

DEVOTOS DE LA SANTA FAZ

         León-Papin Dupont nacido el 24 de Enero 1797. Hombre de letras vivió en el mundo, pero siempre se mantuvo con rectitud. Descubrió el cristianismo tratando con algunos fieles a los que siguió en su camino. En 1849 por iniciativa del Señor Dupont, se estableció en Tours el “Domingo de las Cuarenta Horas”. Por primera vez un grupo de hombres se reunían para orar ante el Señor pasando  la noche ante el Santísimo Sacramento expuesto.

En 1851, el Domingo de Ramos, el Señor Dupont recibió de la Priora del Carmelo, dos imágenes de la Santa Faz. Entregó una a la obra de la Adoración Nocturna que él había fundado, y mantuvo consigo la otra en el salón de su casa alumbrada con una lámpara de aceite. Al poco se multiplicaron curaciones y conversiones ante la Santa Faz. Después de su muerte en 1876 el salón se convirtió en oratorio. Fundó la Archicofradía de la Santa Faz, aprobada por el Papa León XIII y a la cual se unirían Santa Teresita, su padre y su hermana Celina.




       *Para conocer más sobre el origen de la Devoción a la Santa Faz sólo toque AQUÍ



LOS SIETE DOMINGOS DE SAN JOSÉ -Quinto Domingo-


PREPARACIÓN


              Este ejercicio piadoso en honra del Glorioso San José apenas te llevará unos minutos; procura hacerlo teniendo cerca una imagen suya, que bien puede ser la que acompaña este artículo. Luego, recogido de las preocupaciones cotidianas, intenta adentrarte en espíritu en la casa de Nazareth, y situado en medio de la Sagrada Familia, contempla la figura paternal de San José, que cuida al Niño, lo besa, lo educa, lo mima... ¿qué podrá negar Jesús Nuestro Señor al que así lo acunó en Su Santa Infancia?




Por la señal + de la Santa Cruz, etc.


               En el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois, Bondad infinita y porque os amo sobre todas las cosas, (se golpea el pecho 2 veces) a mi me pesa, pésame, Señor, de todo corazón de haberos ofendido; yo os propongo firmemente la enmienda de nunca más pecar, y apartarme de todas las ocasiones de ofenderos; confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.

              Os ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como os lo suplico, así confío en Vuestra Divina Bondad y Misericordia infinita, me los perdonaréis, por los merecimientos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte, y me daréis gracias para enmendarme y perseverar en Vuestro santo servicio hasta el fin de mi vida. Amén.


OFRECIMIENTO

               Glorioso Patriarca San José, eficaz consuelo de los afligidos y seguro refugio de los moribundos; dignaos aceptar el obsequio de este Ejercicio que voy a rezar en memoria de vuestros Siete Dolores y Gozos. Y así como en vuestra feliz muerte, Jesucristo y Su Madre María os asistieron y consolaron tan amorosamente, así también Vos, asistidme en aquel trance, para que, no faltando yo a la fe, a la esperanza y a la caridad, me haga digno, por los méritos de la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y vuestro patrocinio, de la consecución de la vida eterna, y por tanto de vuestra compañía en el Cielo.




DOLORES Y GOZOS DE SAN JOSÉ


           -Quinto Dolor: en su afán de educar y servir al Hijo del Altísimo, especialmente en la huída a Egipto

        "El Ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: Levántate, toma al Niño y a Su Madre, y huye a Egipto, y estate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al Niño para matarlo" (Evangelio de San Mateo, cap. 2, vers. 13).

          -Quinta Alegría: al tener siempre con él a Dios mismo, y viendo la caída de los ídolos de Egipto

      "De Egipto llamé a mi hijo" (Evangelio de San Mateo, cap. 2, vers. 15)


ORACIÓN 

               Oh Custodio vigilante, familiar íntimo del Hijo de Dios hecho hombre, Glorioso San José, ¡cuánto sufristeis teniendo que alimentar y servir al Hijo del Altísimo, particularmente en vuestra huida a Egipto!, pero cuán grande fue también vuestra alegría teniendo siempre con Vos al mismo Dios y viendo derribados los ídolos de Egipto.

               Por este dolor y este gozo, alcanzadnos alejar para siempre de nosotros al tirano infernal, sobre todo huyendo de las ocasiones peligrosas, y derribar de nuestro corazón todo ídolo de afecto terreno, para que, ocupados en servir a Jesús y María, vivamos tan sólo para Ellos y muramos gozosos en Su Amor.

             Ahora, reza con piedad un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, para terminar diciendo

            San José, modelo y patrono de aquellos que aman al Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

            Y terminamos este ejercicio piadoso signándonos en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén


             INDULGENCIAS QUE PODEMOS GANAR cuando practicamos LOS SIETE DOMINGOS DE SAN JOSÉ

               El Papa Gregorio XVI concedió 300 días en cada uno de los seis primeros Domingos; indulgencia plenaria en el séptimo, confesando y comulgando (22 de Enero de 1836)

               El Papa Pío IX concedió una indulgencia plenaria para cada uno de los siete domingos de San José, si se observan las condiciones de Confesión, Comunión y visita en cualquier templo, rogando por las necesidades de la Santa Iglesia (1 de Febrero de 1847)

               Se pueden rezar también en cualquier época del año, pero, han de ser siete Domingos seguidos, sin interrupción y que en cada Domingo se recen TODOS los Dolores y Gozos de San José; y quien esté impedido a leer, debe rezar siete veces el Padrenuestro, el Avemaría y el Gloria. 

               Las indulgencias son aplicables a las Benditas Almas retenidas en el Purgatorio.



sábado, 2 de marzo de 2019

MARZO, MES DEDICADO A NUESTRO PADRE Y SEÑOR SAN JOSÉ, DÍA 2: LA SANTIDAD DE SAN JOSÉ




                San José fue Santo porque vivió con la misma Santidad, Jesús y María y aprendió directamente de Ellos la Santidad. Él debía aparecer, en la Tierra, como el Padre de la Santidad, debía parecerse a la Santidad de Cristo ... ¡Qué grandioso Santo y modelo de santidad para todos los Santos!

               FRUTO: Cumplir bien las obligaciones de nuestro estado.

               INVOCACIÓN: San José, testigo de la Santidad de Jesús, me hace Santo. Amén.

               ORACIÓN: Dios Todopoderoso, por las oraciones de San José, al que habéis confesado las primicias de la Iglesia, conceded que Ella pueda llevar a la plenitud los Misterios de la Salvación. Por Nuestro Señor Jesucristo, Vuestro Hijo, que en la unidad del Espíritu Santo reina, por los siglos de los siglos. Amén.







PRIMER SÁBADO: tengamos compasión del Corazón de María





               La que había sido la principal vidente de Nuestra Señora en Fátima, Lucía Dos Santos, contaba en 1921 con 14 años de edad, cuando decidió ingresar en el Colegio de las Hermanas Doroteas en la localidad de Vilar, cerca de Oporto; en 1928, sintiendo deseos de consagrarse por entero a Dios, se une a las Hermanas como postulante y se traslada al Convento de esta Orden en Tuy, Pontevedra (Galicia, España), para más tarde ser trasladada al convento que tenían en la ciudad de Pontevedra, donde el 10 de Diciembre de 1925 se le volvería a aparecer la Virgen Santísima.

                En esa nueva ocasión, Lucía narra que vio a la Madre de Dios sobre una nube de luz, con el Niño Jesús a su lado. La Virgen Nuestra Señora puso Su mano sobre el hombro de Lucía, mientras en la otra sostenía Su Corazón rodeado de espinas. El Niño le dijo entonces: 

          "Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie que haga un acto de reparación para sacárselas."

Inmediatamente dijo Nuestra Señora a Lucía: 


          "Mira, hija mía, Mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tu, al menos, procura consolarme y di que a todos los que, durante cinco meses, en el primer sábado, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los Misterios del Rosario con el fin de desagraviarme les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación."




REPARACIÓN SABATINA EN HONOR DEL 
INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

ORACIÓN

¡Oh Inmaculado Corazón de María, traspasado de dolor por las injurias con que los pecadores ultrajan vuestro santísimo Nombre y vuestras excelsas prerrogativas! Aquí tenéis postrado a vuestros pies, un indigno hijo vuestro, que, agobiado por el peso de sus propias culpas, viene arrepentido y lloroso, y con ánimo de resarcir las injurias que, a modo de penetrantes flechas dirigen contra Vos hombres insolentes y malvados. 

Deseo reparar con este acto de amor y rendimiento, que hago delante de vuestro amantísimo Corazón, todas las blasfemias que se lanzan contra vuestro augusto Nombre, todos los agravios que se infieren a vuestras excelsas prerrogativas y todas las ingratitudes con que los hombres corresponden a vuestro maternal amor e inagotable misericordia.

 Aceptad, oh Corazón Inmaculado esta pequeña demostración de mi filial cariño y justo reconocimiento, junto con el firme propósito que hago de seros fiel en adelante, de salir por vuestra honra cuando la vea ultrajada y de propagar vuestro culto y vuestras glorias. Concededme, oh Corazón amabilísimo, que viva y crezca incesantemente en vuestro santo amor, hasta verlo consumado en la gloria. Amén.



DEPRECACIONES

I.- Os venero, amabilísimo Corazón de María, que ardéis continuamente en vivas llamas de amor divino; por él suplico, Madre mía amorosísima, abraséis mi tibio corazón en ese divino fuego en que estáis toda inflamada.

Rezar Avemaría 

II.- Os venero, Purísimo Corazón de María, de quien brota la hermosa azucena de virginal pureza. Por ella os pido, Madre mía inmaculada, purifiquéis mi impuro corazón, infundiendo en él la pureza y castidad.

Rezar Avemaría 

III.- Os venero, afligidísimo Corazón de María, traspasado con la espada de dolor por la pasión y muerte de vuestro querido Hijo Jesús, y por las ofensas que de continuo se hacen a su divina Majestad; dignaos, Madre mía dolorida, penetrar mi duro corazón con un vivo dolor de mis pecados y con el más amargo sentimiento de los ultrajes e injurias, que está recibiendo de los pecadores el divino Corazón de mi adorable Redentor.

Rezar Avemaría


Jaculatorias


¡Oh Corazón Inmaculado de María, compadeceos de nosotros!
¡Refugio de pecadores, rogad por nosotros!

¡Oh Dulce Corazón de María, sed la salvación mía!






NOVENA A LA SANTA FAZ de Nuestro Señor Jesucristo. Día 7


"¿Ves cómo sufro? Sin embargo, muy pocos me consuelan.
 ¡Cuánta ingratitud de los que dicen que me quieren! 
He dado Mi Corazón para demostrar Mi gran Amor
 por los hombres, y doy Mi Faz como prenda sensible
 de Mi Dolor por los pecados de los hombres..."


Revelación de Nuestro Señor a Sor María Pierina de Micheli



Reconstrucción de la Santa Faz de Nuestro Señor según 
la imagen impresa en la Sábana Santa de Turín



ORACIONES INICIALES

          Por la señal + de la Santa Cruz, etc.

          En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo

ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS

            Te adoro, oh Jesús mío, Hijo de Dios vivo y de María Virgen, que por mi amor diste la vida en el Ara de la Cruz. A Ti me consagro con todo mi corazón, suplicando humildemente que te dignes imprimir en mi alma la imagen de Tu adorable Faz.

           ¡Oh Padre Eterno! Mira la Santa Faz de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo y por Sus méritos infinitos concédeme un ardiente deseo de reparar las injurias hechas a Tu Divina Majestad y la gracia que deseo obtener en esta Novena. Así sea. (Pídase aquí por la necesidad o gracia espiritual que se desea obtener)

ORACIÓN DEL DÍA SÉPTIMO

            ¡Oh generosísimo Jesús! Tu Faz de Dios-Hombre se iluminó súbitamente con los resplandores de un santo gozo al estrechar entre Tus brazos la suspirada Cruz. Dame aliento para tomar resueltamente mi Cruz y seguirte con ánimo constante y generoso hasta el fin de mi vida.

           A continuación reza despacio y con piedad un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

JACULATORIA

            ¡Muéstranos, Señor, Tu Santa Faz y seremos salvos!

ORACIÓN FINAL

          Oh Dios Omnipotente y Misericordioso, concede, te pedimos, que cuantos veneramos la Faz de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, desfigurada en la Pasión a causa de nuestros pecados, merezcamos contemplarla eternamente en el resplandor de la Gloria Celestial. Amén.

          Y terminamos en el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

DEVOTOS DE LA SANTA FAZ

               Celine Martin (Sor Genoveva de la Santa Faz)hermana carnal de Santa Teresita del Niño Jesús, compartió con ella su vida y devoción predilecta, la Santa Faz, que pintó según la Sábana Santa de Turín.





       *Para conocer más sobre el origen de la Devoción a la Santa Faz sólo toque AQUÍ





viernes, 1 de marzo de 2019

MARZO, MES DEDICADO A NUESTRO PADRE Y SEÑOR SAN JOSÉ, DÍA 1: LA GRANDEZA DE SAN JOSÉ





              San José llevó en la Tierra el nombre de Padre de Jesús, tuvo a su cuidado la vida del Dios-Hombre, fue el depositario y guarda la pureza de la Virgen María. El Patriarca San José fue elegido y predestinado, para esos oficios altísimos, por el mismo DIOS de la verdad que le confió su tesoro más precioso.

              FRUTO: Hagamos bien hecho lo que debemos hacer.

              INVOCACIÓN: Dame, Glorioso Padre San José, la gracia de conocer el fin para el cual fui creado. Amén

             ORACIÓN: Dios Todopoderoso, por las oraciones de San José, a quien has confiado las primicias de la Iglesia, concede que Ella pueda llevar a la plenitud los Misterios de la salvación. Por Nuestro Señor Jesucristo, Vuestro Hijo, que en la unidad del Espíritu Santo, reina por los siglos de los siglos. Amén.









DÍAS DE CARNAVAL, HERIDAS AL CORAZÓN DE CRISTO que deben reparar las almas víctimas


                Sor Josefa Menéndez, religiosa de la Sociedad del Sagrado Corazón, fue agraciada con revelaciones privadas de Nuestro Señor y de la Virgen Santa en los últimos años de su corta vida. Española de nacimiento había emigrado a Francia para cumplir con la Voluntad de Dios y desposarse con Cristo, alejada de su Patria y desempeñando las labores más humildes en su Comunidad. En medio de aquella vida sencilla, el Sagrado Corazón de Jesús se le manifestó, siempre a espaldas de sus hermanas de religión, pero por obediencia a sus Superioras, Sor Josefa recogió por escrito aquellos coloquios celestiales. 

                 Sólo después de su muerte, cuando contaba 33 años de edad, fueron compiladas sus confidencias con el Sagrado Corazón de Jesús y publicadas bajo el título "UN LLAMAMIENTO AL AMOR"(1); el entonces Cardenal Pacelli -luego Papa Pío XII- envió una carta a la Superiora General de la Sociedad del Sagrado Corazón en la que recomendaba la lectura y difusión del Mensaje de Reparación, Amor y Confianza que Sor Josefa escribió bajo el dictado de Nuestro Redentor.




               Las Cuarenta Horas que preceden a la Cuaresma se acercan. En estos días de Carnaval todo llama, en las casas religiosas, a más fervor y generosidad. La víctima escogida para reparar y salvar en unión con el Corazón de Jesús, ha de sentir, más que nadie esta llamada divina.

              El Viernes 4 de Febrero de 1921, aniversario de su llegada al Noviciado, se le aparece Jesús y mostrándoles el Corazón abrasado le dice:

                -"Todos los Viernes y sobre todo el primero de cada mes, te haré participar de la amargura de Mi Corazón y sentirás de una manera especial los tormentos de Mi Pasión. En estos días en que el infierno se abre para tragar tantas almas, quiero que te ofrezcas a Mi Padre como víctima para salvar el mayor número posible."

               El Domingo 6, Josefa se ha ofrecido para reparar las ofensas de los pecadores; Jesús se la aparece hacia las tres de la tarde en la capilla. Josefa sufre nada más verlo... según ella misma cuenta:

                  -"Daba compasión; la cara, los brazos, el pecho, los tenía llenos de heridas y de polvo. Mucha sangre le corría por la sagrada cabeza, pero el Corazón ardía como una brasa y estaba hermosísimo."

                 -"Estas heridas -dijo- me las causa el desamor de los hombres que, como locos, corren a su perdición".

              Josefa, dolorida por ver a Jesús en ese estado cruento pero al mismo tiempo, resplandeciente en Su Corazón, le preguntó:

             -"Pero, Señor, ¿cómo tenéis el Corazón tan hermoso y tan encendido? ¿No Os lo hieren los pecados del mundo?"

               Nuestro Señor entre lágrimas respondió:

              -"Sólo las almas escogidas hieren Mi Corazón".




NOVENA A LA SANTA FAZ de Nuestro Señor Jesucristo. Día 6


"Contemplando Mi Rostro, las almas 
participarán en Mi sufrimiento, 
sentirán la necesidad de amar y de reparar.
 ¿No es esa la verdadera devoción a Mi Corazón?"

Revelación de Nuestro Señor a la Madre Pierina de Micheli



Reconstrucción de la Santa Faz de Nuestro Señor según 
la imagen impresa en la Sábana Santa de Turín



ORACIONES INICIALES

          Por la señal + de la Santa Cruz, etc.

          En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo

ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS

            Te adoro, oh Jesús mío, Hijo de Dios vivo y de María Virgen, que por mi amor diste la vida en el Ara de la Cruz. A Ti me consagro con todo mi corazón, suplicando humildemente que te dignes imprimir en mi alma la imagen de Tu adorable Faz.

           ¡Oh Padre Eterno! Mira la Santa Faz de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo y por Sus Méritos infinitos concédeme un ardiente deseo de reparar las injurias hechas a Tu Divina Majestad y la gracia que deseo obtener en esta Novena. Así sea. (Pídase aquí por la necesidad o gracia espiritual que se desea obtener)

ORACIÓN DEL DÍA SEXTO

                        ¡Oh Soberano Rey Jesús! La majestuosa dignidad de Tu Santa Faz vilipendiada y coronada de espinas proclamó solemnemente Tu realeza sobre las naciones, confirmada por la profética voz de Poncio Pilatos ante el pérfido pueblo judío al decirle: "He aquí vuestro Rey". Concédeme, oh Rey de la Gloria, un ardoroso celo de propagar Tu Reino aun a costa de mi propia sangre.

           A continuación reza despacio y con piedad un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

JACULATORIA

            ¡Muéstranos, Señor, Tu Santa Faz y seremos salvos!

ORACIÓN FINAL

          Oh Dios Omnipotente y Misericordioso, concede, te pedimos, que cuantos veneramos la Faz de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, desfigurada en la Pasión a causa de nuestros pecados, merezcamos contemplarla eternamente en el resplandor de la Gloria Celestial. Amén.

          Y terminamos en el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

DEVOTOS DE LA SANTA FAZ

         Santa Margarita María de Alacoque (1647-1690), religiosa de la Orden de la Visitación de Nuestra Señora, conocidas como Salesas o Visitandinas. Tuvo especial intimidad con el Sagrado Corazón de Jesús, quien le reveló la gran necesidad que tienen los hombres de Dios, de Su Amor, de Su Misericordia. Nuestro Señor mismo le hizo consoladoras confidencias de Amor a la Humanidad y compartió con ella los Dolores y Sufrimientos de Su Pasión... aquella misma que quedaría grabada en la Santa Faz. De las muchas Revelaciones de la que la hizo partícipe Nuestro Salvador cabe destacar la referente a la Sagrada Comunión del Primer Viernes de cada Mes:

        


       *Para conocer más sobre el origen de la Devoción a la Santa Faz sólo toque AQUÍ