martes, 19 de noviembre de 2019

Ejercicio Piadoso de Noviembre en favor de las Benditas Ánimas del Purgatorio. Día 19: LA ALEGRÍA DE LOS ÁNGELES CON LAS ALMAS DEL PURGATORIO




Ejercicio Piadoso del Mes de Noviembre
en favor de las Benditas Ánimas del Purgatorio


            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

           En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

           Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

           Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.





               Reflexiona por espacio de unos tres minutos. A continuación, con espíritu humilde, figúrate ante Jesús Crucificado, en el Monte Calvario, herido de muerte, desnudo, abandonado por los suyos, con la sola compañía de Su Santa Madre, el Discípulo Amado San Juan y algunas piadosas mujeres. Adora Sus Santas Llagas y ofrécelas al Padre Eterno por el alivio y liberación de las Almas del Purgatorio.


ADORACIÓN DE LAS CINCO LLAGAS
DE JESÚS CRUCIFICADO
en favor de las Almas del Purgatorio


Llaga del Costado

          Jesús mío, por la Llaga de Tu Costado haz que vivamos siempre en Ella como asilo sagrado y que las Almas del Purgatorio gocen pronto de Tu Reino.

     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

     Padre Nuestro que estás en los Cielos...

Llaga de la Corona de Espinas

          Jesús mío, por la Llaga de la Corona de Espinas que te coronó como Rey de burlas, haz que nosotros mortifiquemos siempre nuestros pensamientos y que las Almas del Purgatorio se vean libres de sus culpas. 

     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

     Padre Nuestro que estás en los Cielos...

Llaga de la Mano Derecha

          Jesús mío, por la Llaga de Tu Mano Derecha, fortalece nuestras potencias para que siempre estén a Tu servicio y que las Almas del Purgatorio vean Tu Luz.
     
     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

    Padre Nuestro que estás en los Cielos...

Llaga de la Mano Izquierda

          Jesús mío, por la Llaga de Tu Mano Izquierda, aviva en nuestro corazón la llama de la Caridad y que las Almas del Purgatorio tengan el descanso eterno.
     
     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

     Padre Nuestro que estás en los Cielos...

Llaga de los Pies

          Jesús mío, por la Llaga de Tus Pies, enciende Fe viva en nuestro corazón y que las Almas del Purgatorio reciban siempre el consuelo.

     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

     Padre Nuestro que estás en los Cielos...



ORACIÓN FINAL
(Escrita por San Agustín de Hipona)

               Dulcísimo Jesús mío, que para redimir al mundo quisiste nacer, ser circuncidado, desechado de los judíos, entregado con el beso de Judas, atado con cordeles, llevado al suplicio, como Inocente Cordero; presentado ante Anás, Caifás, Pilato y Herodes; escupido y acusado con falsos testigos; abofeteado, cargado de oprobios, desgarrado con azotes, coronado de espinas, golpeado con la caña, cubierto el Rostro con una púrpura por burla; desnudado afrentosamente, clavado en la Cruz y levantado en ella, puesto entre ladrones, como uno de ellos, dándote a beber hiel y vinagres y herido el Costado con la lanza. Libra, Señor, por tantos y tan cruentos dolores como has padecido por nosotros, a las Almas del Purgatorio de las penas en que están; llévalas a descansar a Tu Santísima Gloria, y sálvanos, por los méritos de Tu Sagrada Pasión y por Tu Muerte de Cruz, de las penas del Infierno para que seamos dignos de entrar en la posesión de aquel Reino, adonde llevaste al buen ladrón, que fue crucificado contigo, que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.


Indulgencias que se pueden lucrar con este 
Ejercicio en favor de las Almas del Purgatorio

1- Por la Adoración de las Santas Llagas, 300 días de indulgencia. Papa Pío IX, 16 de Enero de 1924.

2 Por la recitación de "Dales Señor el descanso, etc", 300 días de indulgencia. San Pío X, 13 de Noviembre de 1908



SANTA ISABEL DE HUNGRÍA, la Princesa que se hizo franciscana


              Santa Isabel era hija del Rey Andrés II de Hungría y Gertrudis de Merania; nació el 7 de Julio de 1207. Desde niña Isabel llevaba a sus compañeros de juegos a rezar a la capilla, repartía su merienda entre los niños pobres y no quería llevar corona de perlas viendo a Jesús con espinas.

             Isabel se distinguió por su heroica caridad. Repartía todas las alhajas, ropas y alimentos del castillo. Visitaba a los pobres y enfermos. Los pobres la seguían y la llamaban "¡Madre, madre!". Tanto la acusan de generosa que una vez, su esposo, el Gran Conde Luis de Turingia, le regañaba dulcemente: "¿Qué llevas ahí?. Abre el delantal" y, en vez de los panes que llevaba a escondidas a los miserables, había rosas.

             Amaba tiernamente a su marido. Si no podía acompañarle, quedaba triste en el castillo. Para recibirle se adornaba como una novia. La prueba llegaría pronto. Se alistó en la Quinta Cruzada, convocada por Gregorio IX. En Otranto, antes de embarcar con Federico II, murió. Isabel quedó anonada. Tenía 20 años. Todo había muerto para ella. Sólo Dios le quedaba.




             Hubo intrigas por la sucesión de su esposo. Isabel renunció a la mano del Emperador Federico II y se instaló en Marburgo, en una pobre choza, donde aceptó de los Franciscanos el hábito gris de penitente junto con otras tres compañeras con las que formó una pequeña comunidad. Construyó un hospital donde recibía a los pobres y curaba a los enfermos. Sólo guardaba el manto de la Tercera Orden, con el que deseaba ser enterrada.

             Su Director Espiritual, Conrado de Marburgo, confirma la heroica caridad de Isabel. Una vez le preguntaron cómo dar limosnas, si no se tenía dinero, y contestó: «Siempre tenemos dos ojos para ver a los pobres, dos oídos para escucharlos, una lengua para consolarlos y pedir por ellos, dos manos para ayudarlos y un corazón para amarlos». Y ella practicaba lo que aconsejaba.

             El día del Viernes Santo, puestas las manos sobre el altar de una capilla, renunció a su propia voluntad y a todas las vanidades mundanas. De esta manera escribió su confesor «Afirmo ante Dios que raramente he visto una mujer que a una actividad tan intensa juntara una vida tan contemplativa, ya que algunos religiosos y religiosas vieron más de una vez cómo, al volver de la intimidad de la oración, su rostro resplandecía de un modo admirable y de sus ojos salían como unos rayos de sol».

             Antes de su muerte, al preguntarle Conrado cómo disponer de sus bienes, le contestó Isabel que lo poco que tenía ya no era suyo. Pertenecía ya a los pobres a los que debería entregárselo. A ella le bastaba la pobre túnica que vestía, con la que deseaba ser sepultada.

             Luego se confesó, recibió la Sagrada Comunión y se encomendó a Nuestra Señora para vencer los asaltos del demonio que la atacaba fuertemente. Finalmente, habiendo encomendado a Dios con gran devoción a todos los que la asistían, expiró como quien duerme plácidamente.

             El amor y la penitencia la habían agotado en plena juventud. Tenía 24 años cuando el Señor se la llevó al Paraíso. Era el año 1231. Cuatro años más tarde era canonizada por el Papa Gregorio IX. Una de sus hijas, llegó a ser la Abadesa de Aldemburgo, y hoy es venerada como Santa Gertrudis de Turingia.



lunes, 18 de noviembre de 2019

Ejercicio Piadoso de Noviembre en favor de las Benditas Ánimas del Purgatorio. Día 18: LA SAGRADA COMUNIÓN EN FAVOR DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO




Ejercicio Piadoso del Mes de Noviembre
en favor de las Benditas Ánimas del Purgatorio


            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

           En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

           Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

           Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.





               Reflexiona por espacio de unos tres minutos. A continuación, con espíritu humilde, figúrate ante Jesús Crucificado, en el Monte Calvario, herido de muerte, desnudo, abandonado por los suyos, con la sola compañía de Su Santa Madre, el Discípulo Amado San Juan y algunas piadosas mujeres. Adora Sus Santas Llagas y ofrécelas al Padre Eterno por el alivio y liberación de las Almas del Purgatorio.


ADORACIÓN DE LAS CINCO LLAGAS
DE JESÚS CRUCIFICADO
en favor de las Almas del Purgatorio


Llaga del Costado

          Jesús mío, por la Llaga de Tu Costado haz que vivamos siempre en Ella como asilo sagrado y que las Almas del Purgatorio gocen pronto de Tu Reino.

     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

     Padre Nuestro que estás en los Cielos...

Llaga de la Corona de Espinas

          Jesús mío, por la Llaga de la Corona de Espinas que te coronó como Rey de burlas, haz que nosotros mortifiquemos siempre nuestros pensamientos y que las Almas del Purgatorio se vean libres de sus culpas. 

     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

     Padre Nuestro que estás en los Cielos...

Llaga de la Mano Derecha

          Jesús mío, por la Llaga de Tu Mano Derecha, fortalece nuestras potencias para que siempre estén a Tu servicio y que las Almas del Purgatorio vean Tu Luz.
     
     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

    Padre Nuestro que estás en los Cielos...

Llaga de la Mano Izquierda

          Jesús mío, por la Llaga de Tu Mano Izquierda, aviva en nuestro corazón la llama de la Caridad y que las Almas del Purgatorio tengan el descanso eterno.
     
     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

     Padre Nuestro que estás en los Cielos...

Llaga de los Pies

          Jesús mío, por la Llaga de Tus Pies, enciende Fe viva en nuestro corazón y que las Almas del Purgatorio reciban siempre el consuelo.

     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

     Padre Nuestro que estás en los Cielos...



ORACIÓN FINAL
(Escrita por San Agustín de Hipona)

               Dulcísimo Jesús mío, que para redimir al mundo quisiste nacer, ser circuncidado, desechado de los judíos, entregado con el beso de Judas, atado con cordeles, llevado al suplicio, como Inocente Cordero; presentado ante Anás, Caifás, Pilato y Herodes; escupido y acusado con falsos testigos; abofeteado, cargado de oprobios, desgarrado con azotes, coronado de espinas, golpeado con la caña, cubierto el Rostro con una púrpura por burla; desnudado afrentosamente, clavado en la Cruz y levantado en ella, puesto entre ladrones, como uno de ellos, dándote a beber hiel y vinagres y herido el Costado con la lanza. Libra, Señor, por tantos y tan cruentos dolores como has padecido por nosotros, a las Almas del Purgatorio de las penas en que están; llévalas a descansar a Tu Santísima Gloria, y sálvanos, por los méritos de Tu Sagrada Pasión y por Tu Muerte de Cruz, de las penas del Infierno para que seamos dignos de entrar en la posesión de aquel Reino, adonde llevaste al buen ladrón, que fue crucificado contigo, que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.


Indulgencias que se pueden lucrar con este 
Ejercicio en favor de las Almas del Purgatorio

1- Por la Adoración de las Santas Llagas, 300 días de indulgencia. Papa Pío IX, 16 de Enero de 1924.

2 Por la recitación de "Dales Señor el descanso, etc", 300 días de indulgencia. San Pío X, 13 de Noviembre de 1908



Devocionario Católico: EL VOTO DE AMOR con las Almas del Purgatorio: la Caridad que va más allá de la muerte



“Tengan piedad de mí, 
por lo menos ustedes mis amigos, 
porque la mano del Señor me ha tocado” 

(Libro de Job, cap.19, vers. 21)





               La Caridad Cristiana nos obliga a rezar por los vivos pero muy especialmente por los Difuntos; no obstante, muchos católicos desatienden esta obligación de amor para con las Almas del Purgatorio, por las que nunca rezan ni ofrecen alguna Misa. Esas faltas de caridad, esa omisión de socorrer a aquellas Almas que tanto mendigan nuestro afecto, será tenida en cuenta por Dios en el día del Juicio.

               Por el contrario, la Divina Providencia, a modo de suplir a tantos católicos fríos, suscita gente generosa que comprende, de algún modo, la situación de abandono y desesperación en que se encuentran las Almas retenidas en el Purgatorio; y es precisamente por esa empatía que tienen con aquellas Hermanas nuestras que padecen por ver a Dios, que procuran aliviarlas con oraciones, Misas y sacrificios personales.



¿QUÉ PODEMOS OFRECER 
A LAS ALMAS DEL PURGATORIO?

                   Todas las obras buenas que practicamos en estado de gracia santificante (libres de pecado mortal) tienen la virtud de producir cuatro efectos: meritorio, propiciatorio, impetratorio y satisfactorio.

        - El EFECTO MERITORIO, de nuestras buenas obras, que consiste en aumentar la gracia y la gloria del que la practica, y este efecto NO PUEDE CEDERSE a nadie.

        - El EFECTO PROPICIATORIO es hacer a Dios propicio, aplacando la Ira de Su Divina Justicia.

        - El EFECTO IMPETRATORIO está en alcanzarnos gracias y favores de parte de Dios.

        - Y finalmente el EFECTO SATISFACTORIO, es aquel que nos permite pagar la pena temporal que merecemos por nuestros pecados

              Sólo este último efecto -el satisfactorio- es el que podemos ofrecer a las Almas del Purgatorio mediante el Voto de Amor, a fin de que les sirva para completar la pena temporal que por sus pecados deben a la Justicia Divina y que están pagando en la Cárcel del Purgatorio. Sin embargo, ofreciendo este efecto satisfactorio, no nos quedaremos en la indigencia, sino que nos quedamos con los otros tres efectos de nuestras buenas obras.

               A estos buenos católicos que no olvidan a sus Difuntos, que rezan por ellos con la esperanza de que hayan alcanzado de Dios el perdón de sus pecados y debilidades, la Piedad les anima a ser aún más generosos con las Almas purgantes: ofrezcan TODOS los trabajos, obras buenas, sacrificios, ejercicios piadosos... COMO SUFRAGIO, con LA INTENCIÓN de ganar todas las Indulgencias que pudiesen lucrar, así como el VALOR SATISFACTORIO de nuestras buenas obras, PARA SER APLICADO a las Almas del Purgatorio, sin reserva alguna en nuestro beneficio.



UNA CARIDAD QUE VA 
MÁS ALLÁ DE LA MUERTE

               El heroísmo de esta entrega por las Almas del Purgatorio llega al punto de ofrecer por Ellas no solo el valor satisfactorio de todas las obras de nuestra vida, sino también todos los sufragios que se nos darán después de nuestra muerte, sin reservar nada con lo cual saldemos nuestra propia deuda. Por medio del Voto de Ánimas, depositamos estos Tesoros en las manos de la Santísima Virgen María, para que Ella pueda distribuirlos, según le plazca, a todas aquellas Almas que desea librar del Purgatorio.

               Esta práctica del Voto de Ánimas, fue aprobada por la Iglesia en la persona del Papa Benedicto XIII en 1728, confirmada posteriormente por Pío VI en 1788 y ratificada por último, por el Papa Pío IX en 1852.




La estampa está diseñada para poder ser imprimida, mejor a doble cara; se autoriza
su copia y difusión, pero siempre que se mantenga en su forma original


¿CÓMO REALIZAMOS 
EL VOTO DE ÁNIMAS?
          
               Para hacer el VOTO DE ÁNIMAS basta con tener la INTENCIÓN de ofrecer todos los sufragios y recompensas que ganemos EN FAVOR de las Almas del Purgatorio; puede ser hecho con una sencilla fórmula o bien usando la de la estampa que acompaña este artículo. Sería conveniente que antes de realizar esta entrega generosa en favor del Purgatorio, contemos con la autorización de nuestro Director o del Confesor habitual.



INDULGENCIAS APAREJADAS
AL VOTO DE ÁNIMAS

              Cuando hacemos la donación de nuestros sufragios por las Almas del Purgatorio, podemos lograr dos Indulgencias:

          1) Los Sacerdotes que realizan el Voto de Ánimas, reciben el privilegio personal de ganar una Indulgencia Plenaria para una Alma de su gusto cada vez que celebran la Santa Misa. 

          2) Los Fieles pueden ganar una Indulgencia similar, aplicable únicamente a las Almas en el Purgatorio, cada vez que recibe la Sagrada Comunión y también cada Lunes, día especialmente dedicado a los Difuntos.




domingo, 17 de noviembre de 2019

Ejercicio Piadoso de Noviembre en favor de las Benditas Ánimas del Purgatorio. Día 17: EL SANTO SACRIFICIO DE LA MISA ES EL MEDIO MÁS EFICAZ PARA LIBRAR A LAS ALMAS DEL PURGATORIO




Ejercicio Piadoso del Mes de Noviembre
en favor de las Benditas Ánimas del Purgatorio


            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

           En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

           Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

           Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.





               Reflexiona por espacio de unos tres minutos. A continuación, con espíritu humilde, figúrate ante Jesús Crucificado, en el Monte Calvario, herido de muerte, desnudo, abandonado por los suyos, con la sola compañía de Su Santa Madre, el Discípulo Amado San Juan y algunas piadosas mujeres. Adora Sus Santas Llagas y ofrécelas al Padre Eterno por el alivio y liberación de las Almas del Purgatorio.


ADORACIÓN DE LAS CINCO LLAGAS
DE JESÚS CRUCIFICADO
en favor de las Almas del Purgatorio


Llaga del Costado

          Jesús mío, por la Llaga de Tu Costado haz que vivamos siempre en Ella como asilo sagrado y que las Almas del Purgatorio gocen pronto de Tu Reino.

     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

     Padre Nuestro que estás en los Cielos...

Llaga de la Corona de Espinas

          Jesús mío, por la Llaga de la Corona de Espinas que te coronó como Rey de burlas, haz que nosotros mortifiquemos siempre nuestros pensamientos y que las Almas del Purgatorio se vean libres de sus culpas. 

     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

     Padre Nuestro que estás en los Cielos...

Llaga de la Mano Derecha

          Jesús mío, por la Llaga de Tu Mano Derecha, fortalece nuestras potencias para que siempre estén a Tu servicio y que las Almas del Purgatorio vean Tu Luz.
     
     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

    Padre Nuestro que estás en los Cielos...

Llaga de la Mano Izquierda

          Jesús mío, por la Llaga de Tu Mano Izquierda, aviva en nuestro corazón la llama de la Caridad y que las Almas del Purgatorio tengan el descanso eterno.
     
     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

     Padre Nuestro que estás en los Cielos...

Llaga de los Pies

          Jesús mío, por la Llaga de Tus Pies, enciende Fe viva en nuestro corazón y que las Almas del Purgatorio reciban siempre el consuelo.

     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

     Padre Nuestro que estás en los Cielos...



ORACIÓN FINAL
(Escrita por San Agustín de Hipona)

               Dulcísimo Jesús mío, que para redimir al mundo quisiste nacer, ser circuncidado, desechado de los judíos, entregado con el beso de Judas, atado con cordeles, llevado al suplicio, como Inocente Cordero; presentado ante Anás, Caifás, Pilato y Herodes; escupido y acusado con falsos testigos; abofeteado, cargado de oprobios, desgarrado con azotes, coronado de espinas, golpeado con la caña, cubierto el Rostro con una púrpura por burla; desnudado afrentosamente, clavado en la Cruz y levantado en ella, puesto entre ladrones, como uno de ellos, dándote a beber hiel y vinagres y herido el Costado con la lanza. Libra, Señor, por tantos y tan cruentos dolores como has padecido por nosotros, a las Almas del Purgatorio de las penas en que están; llévalas a descansar a Tu Santísima Gloria, y sálvanos, por los méritos de Tu Sagrada Pasión y por Tu Muerte de Cruz, de las penas del Infierno para que seamos dignos de entrar en la posesión de aquel Reino, adonde llevaste al buen ladrón, que fue crucificado contigo, que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.


Indulgencias que se pueden lucrar con este 
Ejercicio en favor de las Almas del Purgatorio

1- Por la Adoración de las Santas Llagas, 300 días de indulgencia. Papa Pío IX, 16 de Enero de 1924.

2 Por la recitación de "Dales Señor el descanso, etc", 300 días de indulgencia. San Pío X, 13 de Noviembre de 1908



PRÓXIMA NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA NUESTRA SEÑORA





"Nuestro Señor Jesucristo ha redimido verdaderamente 
a Su Divina Madre de una manera más perfecta 
al preservarla Dios de toda mancha hereditaria de pecado 
en previsión de los méritos de Él."


Papa Pío XII, Encíclica "Fulgens Corona", 8 de Septiembre de 1953




sábado, 16 de noviembre de 2019

Ejercicio Piadoso de Noviembre en favor de las Benditas Ánimas del Purgatorio. Día 16: LA DEVOCIÓN A MARÍA SANTÍSIMA, ALIVIO Y LIBERACIÓN DEL PURGATORIO




Ejercicio Piadoso del Mes de Noviembre
en favor de las Benditas Ánimas del Purgatorio


            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

           En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

           Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

           Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.





               Reflexiona por espacio de unos tres minutos. A continuación, con espíritu humilde, figúrate ante Jesús Crucificado, en el Monte Calvario, herido de muerte, desnudo, abandonado por los suyos, con la sola compañía de Su Santa Madre, el Discípulo Amado San Juan y algunas piadosas mujeres. Adora Sus Santas Llagas y ofrécelas al Padre Eterno por el alivio y liberación de las Almas del Purgatorio.


ADORACIÓN DE LAS CINCO LLAGAS
DE JESÚS CRUCIFICADO
en favor de las Almas del Purgatorio


Llaga del Costado

          Jesús mío, por la Llaga de Tu Costado haz que vivamos siempre en Ella como asilo sagrado y que las Almas del Purgatorio gocen pronto de Tu Reino.

     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

     Padre Nuestro que estás en los Cielos...

Llaga de la Corona de Espinas

          Jesús mío, por la Llaga de la Corona de Espinas que te coronó como Rey de burlas, haz que nosotros mortifiquemos siempre nuestros pensamientos y que las Almas del Purgatorio se vean libres de sus culpas. 

     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

     Padre Nuestro que estás en los Cielos...

Llaga de la Mano Derecha

          Jesús mío, por la Llaga de Tu Mano Derecha, fortalece nuestras potencias para que siempre estén a Tu servicio y que las Almas del Purgatorio vean Tu Luz.
     
     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

    Padre Nuestro que estás en los Cielos...

Llaga de la Mano Izquierda

          Jesús mío, por la Llaga de Tu Mano Izquierda, aviva en nuestro corazón la llama de la Caridad y que las Almas del Purgatorio tengan el descanso eterno.
     
     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

     Padre Nuestro que estás en los Cielos...

Llaga de los Pies

          Jesús mío, por la Llaga de Tus Pies, enciende Fe viva en nuestro corazón y que las Almas del Purgatorio reciban siempre el consuelo.

     Dales Señor el descanso eterno, y brille para Ellas la Luz Eterna.

     Padre Nuestro que estás en los Cielos...



ORACIÓN FINAL
(Escrita por San Agustín de Hipona)

               Dulcísimo Jesús mío, que para redimir al mundo quisiste nacer, ser circuncidado, desechado de los judíos, entregado con el beso de Judas, atado con cordeles, llevado al suplicio, como Inocente Cordero; presentado ante Anás, Caifás, Pilato y Herodes; escupido y acusado con falsos testigos; abofeteado, cargado de oprobios, desgarrado con azotes, coronado de espinas, golpeado con la caña, cubierto el Rostro con una púrpura por burla; desnudado afrentosamente, clavado en la Cruz y levantado en ella, puesto entre ladrones, como uno de ellos, dándote a beber hiel y vinagres y herido el Costado con la lanza. Libra, Señor, por tantos y tan cruentos dolores como has padecido por nosotros, a las Almas del Purgatorio de las penas en que están; llévalas a descansar a Tu Santísima Gloria, y sálvanos, por los méritos de Tu Sagrada Pasión y por Tu Muerte de Cruz, de las penas del Infierno para que seamos dignos de entrar en la posesión de aquel Reino, adonde llevaste al buen ladrón, que fue crucificado contigo, que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.


Indulgencias que se pueden lucrar con este 
Ejercicio en favor de las Almas del Purgatorio

1- Por la Adoración de las Santas Llagas, 300 días de indulgencia. Papa Pío IX, 16 de Enero de 1924.

2 Por la recitación de "Dales Señor el descanso, etc", 300 días de indulgencia. San Pío X, 13 de Noviembre de 1908



SANTA GERTRUDIS, Patrona de los Místicos


          Santa Gertrudis nació en Eisleben (Alemania) en el año 1256. Con apenas cinco años fue llevada al Monasterio de las Benedictinas de Helfta, donde demostró tener cualidades excepcionales para el estudio. Sobresalía entre todas por la facilidad con la que aprendía la literatura y las ciencias naturales, y por su modo tan elegante de emplear el idioma.

          Hasta los veinticinco años, Santa Gertrudis fue una religiosa como las demás, dedicada a la oración, a los trabajos manuales y a la meditación; sentía además una inclinación sumamente grande por la Literatura, Historia, idiomas y Ciencias Naturales. No por eso descuidó el trabajo manual de la costura o la huerta del Monasterio.




          Pero en esa edad, Santa Gertrudis recibió la primera de las Revelaciones que la hicieron famosa, y desde aquel día su vida se transformó por completo. Cuando iba a acostarse, le pareció ver al Señor en forma de joven.

          Así lo cuenta ella:

                      "Aunque sabía yo que me hallaba en el dormitorio, me parecía que me encontraba en el rincón del coro donde solía hacer mis tibias oraciones y oí estas palabras: «yo te salvaré y te libraré. No Temas, vuélvete a Mí y Yo te embriagaré con el torrente de Mi divino regalo» Cuando el Señor dijo esto, extendió su mano fina y delicada hasta tocar la mía, como para confirmar su promesa y prosiguió: «Has mordido el polvo con mis enemigos y has tratado de extraer miel de las espinas. Vuélvete ahora a Mí, y mis delicias divinas serán para ti como vino» Entonces se interpuso un seto de espinos entre los dos. Pero Gertrudis se sintió como arrebatada por los aires y se encontró al lado del Señor: Entonces vi en la mano que poco antes se me había dado como prenda, las joyas radiantes que anularon la pena de muerte que se cernía sobre nosotros".

          Después de la primera revelación, Gertrudis siguió viendo al Señor "veladamente", a la hora de recibirlo en la Sagrada Comunión.

          En la Fiesta de San Juan Evangelista, Santa Gertrudis tuvo una Visión de Nuestro Señor, quién le permitió descansar su cabeza en la Llaga de Su costado.

          Al escuchar el palpitar de Su Corazón, ella se tornó hacia San Juan, quién estaba también presente. Le preguntó si había escuchado lo mismo en la Ultima Cena, cuando se reclinó sobre el pecho del Señor y de haberlo escuchado, por qué no lo relató en su Evangelio. San Juan le contestó lo siguiente:

          "La Revelación del Sagrado Corazón de Jesús estaba reservada para tiempos posteriores cuando el mundo, aumentando en frialdad, necesitaría ser reavivado en el amor".

          Entre otras muchas experiencias extraordinarias, Santa Gertrudis gozó del Matrimonio Místico, en que su alma fue como absorbida por el Corazón de Jesús. 




          Cuando le fue anunciado que se acercaba su muerte exclamó:

              "Esta es la más dulce de las alegrías, la que más había deseado, porque voy a encontrarme con Cristo".

        Santa Gertrudis sufrió diez años de penosas enfermedades y murió el 16 de Noviembre de 1302. Tenía alrededor de los cuarenta y cinco años.

        Ni Santa Gertrudis ni su hermana fueron canonizadas formalmente, pero el Papa Inocencio XI introdujo el nombre de Gertrudis en el Martirologio Romano en 1677. 

          Sus escritos y espiritualidad pasaron desapercibidos hasta 1536 en que los cartujos de Colonia imprimen el Heraldo. La aceptación y éxito fue enorme, y se produjo toda una corriente espiritual en torno a ella que se tradujo en reediciones continuas de sus escritos y numerosas biografías.