jueves, 21 de febrero de 2013

LA APOSTASÍA ACTUAL: NUESTRA POSICIÓN TEOLÓGICA



"...sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no;
 porque lo que es más de esto, 
de mal procede."
 Evangelio de San Mateo, cap. 5, vers. 33-36   

      En estos tiempos de confusión e iniquidad, urge posicionarse frente a los gravísimos acontecimientos que en breve acontecerán en la Roma Apóstata, que -aunque nos pese a muchos- sigue siendo referente para muchas almas que siguen creyendo a pies juntillas que el "Papa" y demás Jerarquía "católica" están asistidos por el Espíritu Santo.

      Los verdaderos católicos, aquellos que seguimos la Doctrina y el Magisterio Papal hasta la muerte del último Príncipe de Dios, el Sumo Pontífice Pío XII, vamos camino de las neo catacumbas; veremos la Santa Misa más proscrita que nunca; no dudo que tendremos que convertir nuestros hogares en capillas improvisadas, para poder seguir recibiendo los sacramentos por manos de sacerdotes católicos, aquéllos que no doblarán la rodilla ante el Falso Papa.




   POSICIÓN TEOLÓGICA 


      Nos adherimos de todo corazón a la Fe Católica
 tal como ha sido enseñada sistemáticamente 
desde Nuestro Señor Jesucristo.

Con la muerte del Papa Pío XII (año 1958) 
y la convocación del “Concilio Vaticano II”,
 le ha sobrevenido una situación inaudita a la Iglesia 
al quedar vacante la Silla de Pedro.



      I. EL CONCILIO VATICANO II. Convocado por “Juan XXIII” para actualizar la Iglesia (celebrado de 1962-1965) decretó e implementó enseñanzas que habían sido anteriormente condenadas por el Magisterio Infalible de la Iglesia. Dichas enseñanzas trataban principalmente las áreas de la libertad religiosa y el falso ecumenismo, censuradas ya por los siguientes Papas: • Gregorio XVI en Mirari Vos (1832); • Pío IX en Quanta Cura y en el Sílabo de errores (1864); • León XIII en Immortale Dei (1865) y en Libertas Humana (1888);• Pío XI en Quas Primas (1925) y en Mortalium Animos (1928); • Pío XII en Mystici Corporis (1943). Por tanto, el “Concilio Vaticano II” ha de ser rechazado como conciliábulo, pues ha errado en su magisterio sobre la fe y la moral. 

      II. EL NOVUS ORDO MISSÆ. Después del “Vaticano II”, se establecieron varias comisiones para modernizar la Misa y el ritual de los Sacramentos. Dicha comisión encargada de modernizar la Misa incluyó reconocidos teólogos protestantes y según las palabras del Cardenal Alfredo Ottaviani: “[El Novus Ordo Missæ] representa un alejamiento sorprendente de la teología católica de la Misa, tal como fue formulada en la sesión XXII del Concilio de Trento.” La consecuencia de esta actualización fue la redefinición de la Misa (que ahora se asemeja a la Última Cena de Lutero), la alteración de las oraciones del ofertorio — con lo cual se suprime el concepto de un sacrificio expiatorio — y la modificación sustancial de las palabras consagratorias (esto último sucede en las traducciones al vernáculo).

     Esta nueva misa, conocida con el nombre de Novus Ordo Missæ, contradice previas enseñanzas y decretos infalibles de la Iglesia Católica como ser: • Quo Primum y De Defectibus del Papa San Pío V; • el decreto del Concilio de Trento sobre el Santo Sacrificio de la Misa (sesión XXII), • Apostolicae Curae del Papa León XIII (1896), • Mediator Dei del Papa Pío XII (1947), • Sacramentum Ordinis del Papa Pío XII (1948). Por tanto, el Nuevo orden de la misa es inválido, por más que sea ofrecida por el mismísimo Sto. Tomás de Aquino, ya que no es un problema de idioma sino de rito; por esto la participación activa en ella sería un pecado grave para cualquier católico fiel. 




      III. LOS NUEVOS RITOS SACRAMENTALES. De los nuevos ritos que el Vaticano II fabricó para los siete Sacramentos puede decirse lo mismo que del Novus Ordo Missæ: en la medida en que la materia, la forma y la intención de cada uno de ellos haya sido sustancialmente alterados, debe considerarse inválidos. La Iglesia católica siempre ha enseñado, sin duda, cuál es la materia, forma e intención apropiadas en la hechura de los Sacramentos. 

       IV. LA IGLESIA DEL VATICANO II. Por sus cuatro marcas que son: Unidad, Santidad, Catolicidad y Apostolicidad, la Iglesia Católica es la Verdadera Iglesia de Cristo. Más como la nueva misa, los nuevos ritos sacramentales y las enseñanzas del Vaticano II constituyen un alejamiento manifiesto de las enseñanzas tradicionales de la Iglesia Católica, debe concluirse que esta iglesia nueva, católica de nombre únicamente, no posee las primeras dos marcas que son: la Unidad y la Santidad. Su obvia desviación en los últimos cuarenta años de lo que la Iglesia Católica siempre ha sostenido lleva a una sola conclusión: se ha creado una nueva iglesia ecuménica que se encuentra en contradicción con la Verdadera Iglesia Católica. 





      V. LA JERARQUÍA DEL VATICANO II. Considerando lo anterior, debe inferirse que la jerarquía moderna, habiendo aprobado e implementado los errores del Vaticano II, ya no representa a la Iglesia Católica ni a su autoridad legal. Esto incluye a quienes han confirmado, aprobado, decretado e implementado las mencionadas enseñanzas heréticas, es decir, a Paulo VI (Montini) y Juan Pablo II (Wojtyla), Benedicto XVI (Ratzinger) y Francisco I ( Jorge M. Bergoglio); sobre Juan Pablo II debemos decir que, no sólo es sospechoso de herejía, sino que manifestó pertinacia cuando convocó (y participó en) servicios religiosos ecuménicos con acatólicos y religiones no cristianas, cuando impuso las herejías del Vaticano II y cuando promulgó un nuevo Código de Derecho Canónico tan perjudicial a la fe y la moral. Por tanto, si el Primer Concilio Vaticano decretó infaliblemente: “Tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi Iglesia,” estas palabras son ratificadas por sus efectos, porque en la Sede Apostólica la religión católica siempre se ha preservado sin mácula [...] la Sede de San Pedro permanece siempre intacta de cualquier error, según la promesa divina de Nuestro Señor;” y Juan Pablo II ha enseñado manifiestas herejías, promoviendo el ecumenismo y fomentado el culto entre las diferentes creencias; claramente no puede ser reconocido como sucesor de San Pedro en el primado. 




      VI. EL NUEVO CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO. Y para implementar las enseñanzas del Vaticano II, fue necesario que los modernistas cambiaran el Código de Derecho Canónico de 1917, pues contradecía sus designios al reflejar la mente de la Iglesia en sus doctrinas y disciplinas pasadas. El nuevo código contiene un tópico muy perturbante para el católico informado: según la nueva ley de la iglesia moderna, los no católicos pueden, en ciertas circunstancias, pedir los “sacramentos” a un sacerdote católico (sin tener que abjurar de sus creencias heréticas), y éstos pueden administrárselos. El Concilio de Florencia, así como el Código de Derecho canónico de 1917 (canon 731), estrictamente prohíben esto. Por tanto, como las leyes universales de la Iglesia están protegidas por su infalibilidad, y no pueden imponer obligaciones opuestas a la fe y la moral, el Nuevo Código debe ser considerado como carente de toda fuerza legal; añádase que ha sido promulgado por los que ya no representan a la autoridad católica. 

      VII. EL CAMINO A SEGUIR DE LOS SACERDOTES CATÓLICOS. Debido a la situación inusual de la Iglesia Católica y a la responsabilidad moral que tienen los fieles de recibir los sacramentos válidos, los sacerdotes fieles sin duda deben continuar su misión, santificando a los fieles a través del ofrecimiento del Santo Sacrificio de la Misa, la administración de los Sacramentos, y otras obras pastorales; pues la misión de la Iglesia es que la Gloria de Dios y la Salvación de las almas sea la máxima ley. Asimismo, seguirán teniendo como guía (aunque no obliga) el Código de Derecho canónico de 1917. 



lunes, 18 de febrero de 2013

SOR MARÍA DE JESÚS Y EL PURGATORIO


   La Venerable María de Jesús Agreda (1602-1665) fue varias veces al Purgatorio a visitar a las Almas. En una ocasión oyó que le decían: “María de Jesús, acuérdate de mí” y conoció a una mujer de la Villa de Ágreda, que se llamaba María Lapiedra y que había muerto en Murcia.



   Cuando murió la Reina Isabel de Borbón, el 6 de Octubre de 1644, se le apareció varias veces para pedirle oraciones. Dice en sus escritos: “El día de las Ánimas, dos de noviembre de este año de mil seiscientos y cuarenta y cinco, estando en los maitines y oficio que hace la iglesia por los difuntos, se me manifestó el Purgatorio con grande multitud de almas, que estaban padeciendo y me pedían las socorriese. Conocí muchas, incluida la de la Reina y otra de una persona que yo había tratado y conocido antes. Yo me admiré de que el alma de la Reina, después de tantos sufragios y Misas como se habían ofrecido por ella, estaba todavía en el Purgatorio, aunque sólo había pasado un año y veintiséis días de su muerte... Llegada la noche vi algunos ángeles en la celda con grande hermosura y me dijeron que iban al Purgatorio a sacar el alma de la Reina por quien yo había pedido... Y los ángeles la llevaron al eterno descanso, que gozará mientras Dios fuere Dios”.

sábado, 2 de febrero de 2013

APARICIÓN DE NUESTRA SEÑORA DE CANDELARIA EN LA ISLA DE TENERIFE



  HISTORIA DE LA APARICIÓN DE NUESTRA SEÑORA DE CANDELARIA

   Tal y como señala Fray Alonso de Espinosa en su Historia de Nuestra Señora de Candelaria, es difícil averiguar la fecha precisa de la aparición de la Virgen dado que el relato de este hecho fue pasando de boca en boca sin una constatación escrita. No obstante Fray Alonso de Espinosa señala como probable la fecha de 1400 (105 años antes de la evangelización de la isla). La imagen de la Virgen apareció en un lugar desierto y muy seco a la orilla de la mar, junto a una playa de arena en la que desemboca un barranco. El relato de la aparición narrado por la fuente documental más directa es el siguiente: 

      “Yendo dos naturales por aquella costa repastando su ganado, habiendo de pasar por aquella playa, llegando el ganado, que por la playa iba derramado, a la boca del barranco, se espantó y, no queriendo pasar, remolinaba. Uno de los pastores, creyendo que su ganado se espantaba porque sentía gente y pensando que fuesen algunos naturales que le querían robar (...) para certificarse pasó adelante y mirando hacia aquella parte del barranco, vio la santa imagen que estaba en pie sobre una peña (...


   Y porque entre ellos era costumbre que, si topaban alguna mujer a solas y en un lugar solitario no la hablaban, porque incurrirían en pena de muerte, le hizo señas para que se apartase, porque su ganado que remolinaba tuviese lugar de pasar. Pero como la imagen no hiciese movimiento alguno, ni respondiese palabra, amohinóse el pastor y acudió a sus acostumbradas armas, que eran piedras y, haciendo de una, levantó el brazo, y fuese para amenazarle, o para tirarle con ella. 


   Y así como levantó el brazo, yendo a desembrazar para hacer su tiro, se le quedó, yerto y extendido sin poderlo rodear. 


   El otro compañero, habiendo visto lo que pasaba, y no quedando escarmentado, cobrando atrevimiento de que no había mudamiento ni voz y de que, aunque hablaban al bulto o imagen, no respondía, quiso hacer nueva experiencia, aunque a costa suya y de ver si era cosa viva; Y llegándose cerca con más miedo que vergüenza, tomó una tabona, que es una piedra prieta y lisa como azabache que, herida una con otra, se hace en rajas y queda con filo como navaja, con que sangran y sajan; tomando pues, esta piedra se llegó a la santa imagen para quererle cortar un dedo de la mano, por satisfacer a su ignorancia y ver si sentía; Y poniendo el dedo de la imagen sobre el suyo y comenzando a cortar en él, hallándose el necio burlado porque la herida se daba a sí propio en sus dedos, sin hacer daño a la mano de la santa imagen (...) 


   Estos fueron los dos primeros milagros que esta Señora, para bien de los naturales hizo en ellos mismos, y confirmólos después, como se verá”. 


   Los pastores admirados, deciden comunicar el hecho al mencey de Güimar, tierra de la que eran vasallos y donde la imagen apareció. Este convoca a sus nobles y vasallos en el Tagoror y deciden visitar el lugar indicado. 



   Cuenta Fray Alonso de Espinosa, el asombro que causaba la contemplación de la imagen al no ver en ella movimiento alguno. Deciden llevarla a casa del rey a pesar del miedo que les causaba esa extraña mujer vestida con ropas para ellos desconocidas. Fueron los pastores que la hallaron los primeros en alzar la imagen y en ese instante se curaron de sus males. A continuación todos querían cargar con ella pero era tan pesada que pronto pedían socorro [2] para que les ayudasen a portearla. 


   La depositaron en la cueva del rey de Güimar donde fue agasajada con pieles de cabra y oveja. El mencey ordenó comunicar el hallazgo y el milagro ocurrido a los restantes menceyatos. Reunidos todos los menceyes (Taoro, Abona, Adeje, Anaga, Tegueste y Tacoronte) acuerdan rendir obediencia y admiración a esta imagen “que aquello debía ser alguna cosa del cielo, y como tal fuese reverenciada”[3]. La imagen permaneció en la cueva del mencey de Güimar durante treinta o cuarenta años. 


   Es ahora el momento en el que aparece la persona de Antón, lugareño que fue apresado por los españoles y educado en la fe cristiana. Narra Fray Alonso de Espinosa que alrededor de 1420, las islas de Fuerteventura y Lanzarote ya estaban evangelizadas y que con frecuencia salían de ella moradores en navíos a saltear y llevar presos cautivos. Uno de ellos fue un muchacho que hallaron pescando en las costas de Güimar, al que bautizaron con el nombre de Antón. 



   Años más tarde, Antón es liberado y regresa al Menceyato de Güimar. Allí le muestran la imagen que con tanto cuidado custodiaban, al verla se postra de rodillas ante ella e indica a los presentes que hagan lo mismo. 


   En este momento Antón predica el bien, el tesoro y las virtudes de esta imagen. Les explica que con esta señora, patrona no tienen nada que temer, que es la madre del sustentador del cielo y la tierra. Por consejo de Antón, los menceyes deciden darle una morada más digna en la cueva de Achbinico, hoy llamada cueva de San Blas. Antón fue el guardián de esta ermita y empezaron a celebrarse fiestas como las de Febrero al terminar las sementeras[4] y la de Agosto después de la recogida de las cosechas. En esta memorable fiesta se vio sobre la arenosa playa una procesión católica, siendo paseada la imagen a hombros de los menceyes de Taoro, Güimar, Anaga y Tacoronte.

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viernes, 11 de enero de 2013

"QUE LA ALMAS ME DEVUELVAN AMOR"



   "Yo soy el Amor. Mi Corazón no puede contener la llama que constantemente le devora.

   Yo amo a las almas hasta tal punto que he dado la vida por ellas.

   Por su amor he querido quedarme prisionero en el Sagrario, y hace veinte siglos que permanezco allí noche y día, oculto bajo las especies de pan, escondido en la Hostia, soportando por amor, el olvido, la soledad los desprecios, blasfemias, ultrajes y sacrilegios.




   El amor a las almas me impulsó a dejarles el sacramento de la Penitencia, para perdonarlas no una vez ni dos sino cuantas veces necesiten recobrar la gracia: Allí las estoy esperando; allí deseo que vengan a lavarse de sus culpas, no con agua, sino con mi propia Sangre.

   Ahora quiero algo más; sí, en retorno del amor que tengo a las almas, les pido que ellas me devuelvan amor; pero no es éste mi único deseo; quiero que crean en mi Misericordia, que lo esperen todo de mi Bondad, que no dude nunca de mi perdón.

   Sí, amo a las almas después que han cometido el primer pecado si vienen a pedirme humildemente perdón... Las amo después de llorar el segundo pecado. ¡Y si esto se repite no un millar de veces, sino un millón de millares, las amo las perdono y lavo con mi misma Sangre el último pecado como el primero!.

   No me canso de las almas y mi Corazón está siempre esperando que vengan a refugirse en Mí. Tanto más cuanto más miserables sean.

   ¡Es tan fácil esperarlo todo de mi Corazón!.



(Tomado de "UN LLAMAMIENTO AL AMOR",
 Revelaciones del Sagrado Corazón a Sor Josefa Menéndez)

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jueves, 10 de enero de 2013

LA BEATA ÁNGELA DE FOLIGNO Y LA SAGRADA EUCARISTÍA



   "Es necesario que el alma penetre hasta lo íntimo del Dios-Hombre y descubra su plan de amor, actuado en el Santo Sacrificio. El alma debe mirar a ese inefable Amor de Dios que lo impulsó a excogitar todo medio, para quedarse totalmente con nosotros. Y quiso este Sacramento, no sólo en memoria de su muerte, que es nuestra salvación, sino también para quedarse con nosotros, todo y siempre. Y el que quiera sondear este abismo de amor, es menester que tenga buenos ojos...

   Pienso que esta verdad ha de ser escudriñada por todos los que quieren celebrar y recibir este Sacrificio. De ahí no se aleje el alma, sino que se detenga y quede, porque la mirada que el Dios-Hombre dirigió al género humano era tan amable que es absolutamente necesario destacar ese inefable amor, cuando decidió inmolarse todo por nosotros en el Santo Sacrificio.


   Deteneos a considerar quién es el que quiso quedarse en este Sacrificio. “Él es el que es”. Y él que es todo el ser, se quedó todo en ese Sacramento. Por eso nadie se extrañe de cómo puede existir simultáneamente en tantos altares, aquende y allende los mares, y allá como acá, y acá como allá. El habló así: «Yo soy Dios, incomprensible para vosotros. Todo lo hice sin vosotros, y obro sin vosotros. Frente a lo que no comprendéis, inclinad la cabeza, porque para mí nada es imposible.

   ¿Hay algún alma tan insensible que, contemplando esa mirada tan amorosa y tan sincera, al instante no se transforme toda en amor?... ¿Y puede haber algún alma tan escasa de amor que, al ver cómo ha sido amada y cómo Él dispuso todas las cosas para quedarse totalmente con nosotros en el santo sacrificio, no se transforme toda en amor?..."


lunes, 7 de enero de 2013

LA POBREZA DE LAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO



   Son por tanto espantosamente grandes las penas de las Ánimas Benditas del Purgatorio, y además Ellas no pueden valerse por sí mismas. Lo decía el Santo Job con aquellas palabras: Encadenadas están y amarradas con cuerdas de pobreza. Reinas son y destinadas al reino eterno, pero no podrán tomar posesión de él, y tendrán que gemir desterradas hasta que queden totalmente purificadas.


   Sostienen algunos teólogos que pueden Ellas en parte mitigar sus tormentos con sus plegarias, pero de todos modos no podrán nunca hallar en sí mismas los recursos suficientes y tendrán que quedar entre aquellas cadenas hasta que no hayan pagado cumplidamente a la justicia divina. Así lo decía un fraile cisterciense, condenado al Purgatorio, al hermano sacristán de su monasterio. -Ayúdame- le suplicaba, -con tus oraciones, que yo por mí nada puedo. Y esto mismo parece repetir San Buenaventura con aquellas palabras: Tan pobres son aquellas Benditas Ánimas, que por sí mismas no pueden pagar sus deudas.

   Lo que sí es cierto y dogma de fe es que podemos socorrer con nuestros sufragios y sobre todo con nuestras oraciones a aquellas Almas Santas. La Iglesia alaba estas plegarias y ella misma va delante con su ejemplo. Siendo esto así, no sé cómo puede excusarse de culpa aquel que pasa mucho tiempo sin ayudarlas en algo, al menos con sus oraciones.

   Si a ello no nos mueve este deber de caridad, muévanos el saber el placer grande que proporcionamos a Jesucristo, cuando vea que nos esforzamos en romper las cadenas de aquellas sus amadas esposas para que vayan a gozar de su amor en el Cielo. Muévanos también el pensamiento de los muchos méritos que por este medio adquirimos, puesto que hacemos un acto de caridad tan grande con aquellas Benditas Ánimas; y bien seguros podemos estar que Ellas a su vez, agradecidas al bien que les hemos procurado, sacándolas con nuestras oraciones de aquellas penas y anticipándoles la hora de su entrada en el Cielo, no dejarán de rogar por nosotros cuando ya se hallen en medio en la bienaventuranza.

San Alfonso María de Ligorio
EL GRAN MEDIO DE LA ORACIÓN


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domingo, 6 de enero de 2013

EPIFANÍA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO




"Surge et illumináre, Ierusalem, quia glória Dómini
 super te orta est"

Levántate Jerusalem y revístete de claridad,
 porque amanece sobre ti la gloria del Señor.

(Matth. 2, 2)

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LA ADORACIÓN DE LOS REYES MAGOS,
DE LOS ESCRITOS DE ANA CATALINA EMMERICH

   "Los Reyes siguieron a San José, y al llegar bajo el alero que estaba delante de la gruta, cubrieron la mesa con la carpeta y cada uno de ellos puso encima las cajas de oro y los vasos que desprendieron de su cintura : eran los presentes que ofrecían entre todos.
Ménsor y los demás se quitaron las sandalias, y José abrió la puerta de la gruta. Dos jóvenes del séquito de Ménsor iban delante de él; tendieron una tela sobre el piso de la gruta, retirándose luego hacia atrás ; otros dos los siguieron con la mesa, sobre la que estaban los presentes.

   Una vez llegado delante de la Santísima Virgen, Ménsor los tomó, y poniendo una rodilla en tierra, los depositó respetuosamente a sus plantas. Detrás de Ménsor se hallaban los cuatro hombres de su familia que se inclinaban con humildad. Saír y Teóceno, con sus acompañantes, se habían quedado atrás, cerca de la entrada.

   Cuando se adelantaron, estaban como ebrios de alegría y de emoción, e inundados por la luz que llenaba la gruta. Sin embargo, allí sólo había una luz : la Luz del mundo.

  María, apoyada sobre un brazo, se hallaba más bien recostada que sentada sobre una especie de alfombra, a la izquierda del Niño Jesús, el cual estaba acostado dentro de una gamella cubierta con una carpeta y colocada sobre una tarima, en el lugar en que había nacido; pero en el momento en que ellos entraron, la Santísima Virgen se sentó, se cubrió con su velo y tomó entre sus brazos al Niño Jesús, cubierto también por su amplio velo.

  Ménsor se arrodilló, y colocando los presentes ante él, pronunció palabras conmovedoras rindiéndole homenaje, cruzando las manos sobre el pecho e inclinando su cabeza descubierta.
Entre tanto, María había desnudado el busto del Niño, el cual miraba con semblante amable desde el centro del velo en que se hallaba envuelto; su madre sostenía su cabecita con uno de sus brazos y lo rodeaba con el otro. Tenía sus manitas juntas sobre el pecho, y a menudo las tendía graciosamente a su alrededor.

   ¡Oh, qué felices se sentían de adorar al Niño Rey aquellos buenos hombres venidos de Oriente!"



jueves, 20 de diciembre de 2012

EL SACRIFICIO PERPETUO SERÁ ABOLIDO




"En los tiempos finales... el sacrificio perpetuo será abolido, 
la iniquidad se posará sobre él; el santuario profanado
 y la verdad arrojada a tierra". (Daniel, VIII, 11). 

"Este es el Sacrificio de nuestros altares,
 que entonces, en esos terribles días, 
será proscrito, en todas partes prohibido; 
y, salvo los Sacrificios, que podrán celebrarse 
en las sombras subterráneas de las catacumbas,
 quedará interrumpido en todas partes".

Cardenal Billot, S. I.

      Según se puede deducir de los lugares del Antiguo Testamento, donde se habla de la Abominación de la Desolación (por ejemplo, I Mac. 1,47; 50, 57 y II Mac. c. 6), la Abominación de la Desolación no es otra cosa que la sustitución del verdadero culto de Dios por un culto falso, ofrecido a los ídolos, o la profanación del lugar sagrado. De ahí, la íntima relación entre la supresión del Sacrificio perpetuo y la Abominación de la Desolación.

      Esto quiere decir que, al aplicar Cristo a una profecía suya, la profecía de Daniel, la supresión del Sacrificio perpetuo (o lo que es igual la supresión del Santo Sacrificio de la Misa) estaba ya evidentemente profetizada en el Antiguo Testamento; pues, el único Sacrificio Perpetuo, a partir del Sacrificio del Calvario, cuando quedó abolida la antigua alianza y establecida la nueva y eterna, es el SACRIFICIO DE LA MISA. No hay otro. Todo esto lo explica y aplica muy acertada y exactamente el Card. Billot, en su citada obra.

      Conclusión: Abominación de la Desolación es igual a la supresión del verdadero culto de Dios, a la supresión del Sacrificio perpetuo. Es así que el único Sacrificio perpetuo, cuando Jerusalén fue tomada por las tropas romanas y fue destruido el templo, era el Sacrificio de la MISA, luego lo que se profetizó es que la MISA, la OBLATIO MUNDA, que le sería ofrecida a Dios, desde la salida del sol hasta el ocaso, habría de ser abolida. Esto es lo que sucedió con la promulgación del Novus Ordo Missae, "la nueva misa" promulgada por Montini, alias "Pablo VI".



viernes, 14 de diciembre de 2012

QUE LAS ALMAS NO TENGAN MIEDO DE MI



En Sus mensajes, Jesús dice:

  “Amor busco, amo a las almas y deseo ser correspondido. 
Por eso Mi Corazón está herido, porque encuentro frialdad en vez de amor. 
Yo soy todo Amor y no deseo más que amor.

 ¡Ah! Si las almas supieran cómo las espero, lleno de misericordia! 
Soy el Amor de los amores… Tengo sed de que las almas se salven…
 ¡Que las almas vengan a Mí!... 
¡Que las almas no tengan miedo de Mí!... 
¡Qué las almas tengan confianza en Mí!”



13 de Mayo de 1921, Jesús dice a Sor Josefa Menéndez:

“Mi Corazón nunca niega el perdón al alma que su humilla y,
 sobre todo, entiéndelo bien, Josefa, si lo pide con verdadera confianza. 
Yo haré un gran edificio sobra la nada, es decir, sobre tu humildad, 
tu abandono y tu amor”.

Oración enseñada por Nuestro Señor Jesucristo 
a Sor Josefa Menéndez

¡Padre Eterno! ¡Padre Misericordioso! ¡Recibid la Sangre de Vuestro Hijo! ¡Tomad sus Llagas, recibid su Corazón por estas almas! Mirad su cabeza traspasada de espinas. No permitáis que una vez más esta Sangre sea inútil. Mirad la sed que tengo de daros almas... Padre mío, no permitáis que estas almas se pierdan... Salvadlas para que os glorifiquen eternamente.

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martes, 11 de diciembre de 2012

EL ÁNGEL DE LA GUARDA, NUESTRO CENTINELA



      "El hombre se encuentra en la vida presente como en un camino por el que ha de marchar hacia su patria. En este camino le amenazan muchos peligros, tanto interiores como exteriores, según aquello del Sal 141,4: "En la senda por donde voy me han escondido una trampa". Por eso, así como a los que van por caminos inseguros se les pone guardias, así también a cada uno de los hombres, mientras camina por este mundo, se le da un ángel que le guarde. Pero cuando haya llegado al término de este camino, ya no tendrá ángel custodio, sino que tendrá en el cielo un ángel que con él reine, o en el infierno un demonio que le torture."


( Santo Tomás de Aquino, Suma teológica - Parte 1ª - Cuestión 113 )


ORACIÓN AL ÁNGEL CUSTODIO
COMPUESTA POR SAN JUAN BERCHMANS

Ángel Santo, amado de Dios, que después de haberme tomado, por disposición divina, bajo tu bienaventurada guarda, jamás cesas de defenderme, de iluminarme y de dirigirme: yo te venero como a protector, te amo como a custodio; me someto a tu dirección y me entrego todo a ti, para ser gobernado por ti. Te ruego, por lo tanto, y por amor a Jesucristo te suplico, que cuando sea ingrato para ti y obstinadamente sordo a tus inspiraciones, no quieras, a pesar de esto, abandonarme; antes al contrario, ponme pronto en el recto camino, si me he desviado de él; enséñame, si soy ignorante; levántame, si he caído; sosténme, si estoy en peligro y condúceme al cielo para poseer en él una felicidad eterna. Amén.

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sábado, 8 de diciembre de 2012

LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE NUESTRA SEÑORA




"Pues la Iglesia de Cristo, diligente custodia y defensora de los dogmas a ella confiados, jamás cambia en ellos nada, ni disminuye, ni añade, antes, tratando fiel y sabiamente con todos sus recursos las verdades que la antigüedad ha esbozado y la fe de los Padres ha sembrado, de tal manera trabaja por limarlas y pulirlas, que los antiguos dogmas de la celestial doctrina reciban claridad, luz, precisión, sin que pierdan, sin embargo, su plenitud, su integridad, su índole propia, y se desarrollen tan sólo según su naturaleza; es decir el mismo dogma, en el mismo sentido y parecer."


"...la Virgen Santísima es el tabernáculo creado por el mismo Dios, formado por el Espíritu Santo, y que es verdaderamente de púrpura, que el nuevo Beseleel elaboró con variadas labores de oro, y que Ella es, y con razón se la celebra, como la primera y exclusiva obra de Dios, y como la que salió ilesa de los igníferos dardos del maligno, y como la que hermosa por naturaleza y totalmente inocente, apareció al mundo como aurora brillantísima en su Concepción Inmaculada. Pues no caía bien que aquel objeto de elección fuese atacado, de la universal miseria, pues, diferenciándose inmensamente de los demás, participó de la naturaleza, no de la culpa; más aún, muy mucho convenía que como el Unigénito tuvo Padre en el cielo, a quien los serafines ensalzan por Santísimo, tuviese también en la tierra Madre que no hubiera jamás sufrido mengua en el brillo de su santidad."

Papa Pío IX
Bula "Ineffabilis Deus"

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viernes, 7 de diciembre de 2012

NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE NUESTRA SEÑORA ( IX ) ÚLTIMO DÍA





Por la señal...
Señor mío Jesucristo...

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

   Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen Soberana y perfecta, elegida por Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción: así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por ti, que por la gracia de Dios has sido elegida para ser Madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su Sangre.

   A ti, Purísima Madre, Restauradora del caído linaje de Adán y Eva, venimos confiados y suplicantes en esta novena, para rogarte que nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado.

   Acordaos, Virgen Santísima, que habéis sido hecha Madre de Dios, no sólo para vuestra dignidad y gloría, sino también para salvación nuestra y provecho de todo el género humano. Acordaos que jamás se ha oído decir que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro, haya sido desamparado. No me dejéis, pues, a mi tampoco, porque si me dejáis me perderé; que yo tampoco quiero dejaros a Vos, antes bien, cada día quiero crecer más en vuestra verdadera devoción.

   Y alcanzadme principalmente estas tres gracias: la primera, no cometer jamás pecado mortal; la segunda, un grande aprecio de la virtud cristiana, y la tercera, una buena muerte. Además, dadme la gracia particular que os pido en esta novena (hacer aquí la petición que se desea obtener).

* * * * * * *

Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro: así como has concedido a María la gracia de ir al Cielo y de ser en él colocada en el primer lugar después de Ti, te suplicamos humildemente, por intercesión de María Inmaculada, nos concedas una buena muerte, que recibamos bien los últimos Sacramentos, que expiremos sin mancha ninguna de pecado en la conciencia y vayamos al cielo, para siempre gozar, en tu compañía y la de nuestra Madre, con todos los que se han salvado por Ella.

ORACIONES FINALES

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, celestial Princesa, Virgen sagrada María, te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía. 
Por tu Pura Concepción, ni de noche ni de día hasta morir en tu amor. 

Rezar tres Avemarías.

Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios, anunció alegría al universo mundo.

ORACIÓN. Oh Dios mío, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen, preparaste digna habitación a tu Hijo: te rogamos que, así como por la previsión de la muerte de tu Hijo libraste a Ella de toda mancha, así a nosotros nos concedas por su intercesión llegar a ti limpios de pecado. 
Por el mismo Señor nuestro Jesucristo. Amén.

* * *

jueves, 6 de diciembre de 2012

NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE NUESTRA SEÑORA ( VIII )





Por la señal...
Señor mío Jesucristo...

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

   Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen Soberana y perfecta, elegida por Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción: así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por ti, que por la gracia de Dios has sido elegida para ser Madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su Sangre.

   A ti, Purísima Madre, Restauradora del caído linaje de Adán y Eva, venimos confiados y suplicantes en esta novena, para rogarte que nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado.

   Acordaos, Virgen Santísima, que habéis sido hecha Madre de Dios, no sólo para vuestra dignidad y gloría, sino también para salvación nuestra y provecho de todo el género humano. Acordaos que jamás se ha oído decir que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro, haya sido desamparado. No me dejéis, pues, a mi tampoco, porque si me dejáis me perderé; que yo tampoco quiero dejaros a Vos, antes bien, cada día quiero crecer más en vuestra verdadera devoción.

   Y alcanzadme principalmente estas tres gracias: la primera, no cometer jamás pecado mortal; la segunda, un grande aprecio de la virtud cristiana, y la tercera, una buena muerte. Además, dadme la gracia particular que os pido en esta novena (hacer aquí la petición que se desea obtener).

* * * * * * *

Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro: así como diste a María la gracia de una ardentísima caridad y amor de Dios sobre todas las cosas, así te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas un amor sincero de ti, ¡oh Dios Señor nuestro!, nuestro verdadero bien, nuestro bienhechor, nuestro padre, y que antes queramos perder todas las cosas que ofenderte con un solo pecado.

ORACIONES FINALES

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, celestial Princesa, Virgen sagrada María, te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía. 
Por tu Pura Concepción, ni de noche ni de día hasta morir en tu amor. 

Rezar tres Avemarías.

Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios, anunció alegría al universo mundo.

ORACIÓN. Oh Dios mío, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen, preparaste digna habitación a tu Hijo: te rogamos que, así como por la previsión de la muerte de tu Hijo libraste a Ella de toda mancha, así a nosotros nos concedas por su intercesión llegar a ti limpios de pecado. 
Por el mismo Señor nuestro Jesucristo. Amén.

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miércoles, 5 de diciembre de 2012

NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE NUESTRA SEÑORA ( VII )





Por la señal...
Señor mío Jesucristo...

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

   Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen Soberana y perfecta, elegida por Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción: así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por ti, que por la gracia de Dios has sido elegida para ser Madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su Sangre.

   A ti, Purísima Madre, Restauradora del caído linaje de Adán y Eva, venimos confiados y suplicantes en esta novena, para rogarte que nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado.

   Acordaos, Virgen Santísima, que habéis sido hecha Madre de Dios, no sólo para vuestra dignidad y gloría, sino también para salvación nuestra y provecho de todo el género humano. Acordaos que jamás se ha oído decir que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro, haya sido desamparado. No me dejéis, pues, a mi tampoco, porque si me dejáis me perderé; que yo tampoco quiero dejaros a Vos, antes bien, cada día quiero crecer más en vuestra verdadera devoción.

   Y alcanzadme principalmente estas tres gracias: la primera, no cometer jamás pecado mortal; la segunda, un grande aprecio de la virtud cristiana, y la tercera, una buena muerte. Además, dadme la gracia particular que os pido en esta novena (hacer aquí la petición que se desea obtener).

* * * * * * *

Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro: así como diste a María, entre las demás virtudes, una pureza y castidad eximía, por la cual es llamada Virgen de las vírgenes, así te suplicamos, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas la dificilísima virtud de la castidad, que tantos han conservado mediante la devoción de la Virgen y tu protección.

ORACIONES FINALES

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, celestial Princesa, Virgen sagrada María, te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía.
Por tu Pura Concepción, ni de noche ni de día hasta morir en tu amor.

Rezar tres Avemarías.

Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios, anunció alegría al universo mundo.

ORACIÓN. Oh Dios mío, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen, preparaste digna habitación a tu Hijo: te rogamos que, así como por la previsión de la muerte de tu Hijo libraste a Ella de toda mancha, así a nosotros nos concedas por su intercesión llegar a ti limpios de pecado.
Por el mismo Señor nuestro Jesucristo. Amén.

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martes, 4 de diciembre de 2012

NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE NUESTRA SEÑORA ( VI )






Por la señal...
Señor mío Jesucristo...

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

   Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen Soberana y perfecta, elegida por Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción: así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por ti, que por la gracia de Dios has sido elegida para ser Madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su Sangre.

   A ti, Purísima Madre, Restauradora del caído linaje de Adán y Eva, venimos confiados y suplicantes en esta novena, para rogarte que nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado.

   Acordaos, Virgen Santísima, que habéis sido hecha Madre de Dios, no sólo para vuestra dignidad y gloría, sino también para salvación nuestra y provecho de todo el género humano. Acordaos que jamás se ha oído decir que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro, haya sido desamparado. No me dejéis, pues, a mi tampoco, porque si me dejáis me perderé; que yo tampoco quiero dejaros a Vos, antes bien, cada día quiero crecer más en vuestra verdadera devoción.

   Y alcanzadme principalmente estas tres gracias: la primera, no cometer jamás pecado mortal; la segunda, un grande aprecio de la virtud cristiana, y la tercera, una buena muerte. Además, dadme la gracia particular que os pido en esta novena (hacer aquí la petición que se desea obtener).

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Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro: así como, desde el primer momento, infundiste en  Nuestra Señora, con toda plenitud, las virtudes sobrenaturales y los dones del Espíritu Santo, así te suplicamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas a nosotros la abundancia de estos mismos dones y virtudes, para que podamos vencer todas las tentaciones y hagamos muchos actos de virtud dignos de nuestra profesión de cristianos.

ORACIONES FINALES

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, celestial Princesa, Virgen sagrada María, te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía.
 Por tu Pura Concepción, ni de noche ni de día hasta morir en tu amor. 

Rezar tres Avemarías.

Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios, anunció alegría al universo mundo.

ORACIÓN. Oh Dios mío, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen, preparaste digna habitación a tu Hijo: te rogamos que, así como por la previsión de la muerte de tu Hijo libraste a Ella de toda mancha, así a nosotros nos concedas por su intercesión llegar a ti limpios de pecado. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo. Amén.

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lunes, 3 de diciembre de 2012

NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE NUESTRA SEÑORA ( V )





Por la señal...
Señor mío Jesucristo...

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

   Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen Soberana y perfecta, elegida por Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción: así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por ti, que por la gracia de Dios has sido elegida para ser Madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su Sangre.

   A ti, Purísima Madre, Restauradora del caído linaje de Adán y Eva, venimos confiados y suplicantes en esta novena, para rogarte que nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado.

   Acordaos, Virgen Santísima, que habéis sido hecha Madre de Dios, no sólo para vuestra dignidad y gloría, sino también para salvación nuestra y provecho de todo el género humano. Acordaos que jamás se ha oído decir que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro, haya sido desamparado. No me dejéis, pues, a mi tampoco, porque si me dejáis me perderé; que yo tampoco quiero dejaros a Vos, antes bien, cada día quiero crecer más en vuestra verdadera devoción.

   Y alcanzadme principalmente estas tres gracias: la primera, no cometer jamás pecado mortal; la segunda, un grande aprecio de la virtud cristiana, y la tercera, una buena muerte. Además, dadme la gracia particular que os pido en esta novena (hacer aquí la petición que se desea obtener).

* * * * * * *

Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro: así como, desde el primer instante de su Concepción, diste a Nuestra Señora más gracia que a todos los Santos y Ángeles del Cielo, así te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos inspires un aprecio singular de la Divina Gracia que tú nos adquiriste con tu Sangre, y nos concedas el aumentarla más y más con nuestras buenas obras y con la recepción
 de tus Santos Sacramentos, especialmente 
el de la Sagrada Comunión.

ORACIONES FINALES

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, celestial Princesa, Virgen sagrada María, te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía. 
Por tu Pura Concepción, ni de noche ni de día hasta morir en tu amor. 

Rezar tres Avemarías.

Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios, anunció alegría al universo mundo.

ORACIÓN. Oh Dios mío, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen, preparaste digna habitación a tu Hijo: te rogamos que, así como por la previsión de la muerte de tu Hijo libraste a Ella de toda mancha, así a nosotros nos concedas por su intercesión llegar a ti limpios de pecado. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo. Amén.

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domingo, 2 de diciembre de 2012

NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE NUESTRA SEÑORA ( IV )





Por la señal...
Señor mío Jesucristo...

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

   Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen Soberana y perfecta, elegida por Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción: así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por ti, que por la gracia de Dios has sido elegida para ser Madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su Sangre.

   A ti, Purísima Madre, Restauradora del caído linaje de Adán y Eva, venimos confiados y suplicantes en esta novena, para rogarte que nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado.

   Acordaos, Virgen Santísima, que habéis sido hecha Madre de Dios, no sólo para vuestra dignidad y gloría, sino también para salvación nuestra y provecho de todo el género humano. Acordaos que jamás se ha oído decir que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro, haya sido desamparado. No me dejéis, pues, a mi tampoco, porque si me dejáis me perderé; que yo tampoco quiero dejaros a Vos, antes bien, cada día quiero crecer más en vuestra verdadera devoción.

   Y alcanzadme principalmente estas tres gracias: la primera, no cometer jamás pecado mortal; la segunda, un grande aprecio de la virtud cristiana, y la tercera, una buena muerte. Además, dadme la gracia particular que os pido en esta novena (hacer aquí la petición que se desea obtener).

* * * * * * *

Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro: así como libraste a María de la inclinación al pecado y le diste dominio perfecto sobre todas sus pasiones, así te rogamos humildemente, por intercesión de María Inmaculada, nos concedas la gracia de ir domando nuestras pasiones y destruyendo nuestras malas inclinaciones, para que te podamos servir, con verdadera libertad de espíritu, sin imperfección ninguna.

ORACIONES FINALES

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, celestial Princesa, Virgen sagrada María, te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía. 
Por tu Pura Concepción, ni de noche ni de día hasta morir en tu amor. 

Rezar tres Avemarías.

Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios, anunció alegría al universo mundo.

ORACIÓN. Oh Dios mío, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen, preparaste digna habitación a tu Hijo: te rogamos que, así como por la previsión de la muerte de tu Hijo libraste a Ella de toda mancha, así a nosotros nos concedas por su intercesión llegar a ti limpios de pecado. 
Por el mismo Señor nuestro Jesucristo. Amén.

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sábado, 1 de diciembre de 2012

NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE NUESTRA SEÑORA ( III )





Por la señal...
Señor mío Jesucristo...

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

   Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen soberana y perfecta, elegida por Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción: así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por ti, que por la gracia de Dios has sido elegida para ser Madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su Sangre.

   A ti, Purísima Madre, Restauradora del caído linaje de Adán y Eva, venimos confiados y suplicantes en esta novena, para rogarte que nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado.

   Acordaos, Virgen Santísima, que habéis sido hecha Madre de Dios, no sólo para vuestra dignidad y gloría, sino también para salvación nuestra y provecho de todo el género humano. Acordaos que jamás se ha oído decir que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro, haya sido desamparado. No me dejéis, pues, a mi tampoco, porque si me dejáis me perderé; que yo tampoco quiero dejaros a Vos, antes bien, cada día quiero crecer más en vuestra verdadera devoción.

   Y alcanzadme principalmente estas tres gracias: la primera, no cometer jamás pecado mortal; la segunda, un grande aprecio de la virtud cristiana, y la tercera, una buena muerte. Además, dadme la gracia particular que os pido en esta novena (hacer aquí la petición que se desea obtener).

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Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro: así como preservaste a María de todo pecado venial en toda su vida, y a nosotros nos pides que purifiquemos más y más nuestras almas para ser dignos de ti, así te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas la gracia de evitar los pecados veniales y la de procurar y obtener cada día más pureza y delicadeza de conciencia.



ORACIONES FINALES

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, celestial Princesa, Virgen sagrada María, te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía. 
Por tu Pura Concepción, ni de noche ni de día 
hasta morir en tu amor. 

Rezar tres Avemarías.

Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios, anunció alegría al universo mundo.

ORACIÓN. Oh Dios mío, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen, preparaste digna habitación a tu Hijo: te rogamos que, así como por la previsión de la muerte de tu Hijo libraste a Ella de toda mancha, así a nosotros nos concedas por su intercesión llegar a ti limpios de pecado. 
Por el mismo Señor nuestro Jesucristo. Amén.


viernes, 30 de noviembre de 2012

NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE NUESTRA SEÑORA ( II )




Por la señal...
Señor mío Jesucristo...

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen soberana y perfecta, elegida por Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción: así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por ti, que por la gracia de Dios has sido elegida para ser Madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su sangre.

   A Ti, Purísima Madre, Restauradora del caído linaje de Adán y Eva, venimos confiados y suplicantes en esta novena, para rogarte que nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado.

   Acordaos, Virgen Santísima, que habéis sido hecha Madre de Dios, no sólo para vuestra dignidad y gloría, sino también para salvación nuestra y provecho de todo el género humano. Acordaos que jamás se ha oído decir que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro, haya sido desamparado. No me dejéis, pues, a mi tampoco, porque si me dejáis me perderé; que yo tampoco quiero dejaros a vos, antes bien, cada día quiero crecer más en vuestra verdadera devoción.

   Y alcanzadme principalmente estas tres gracias: la primera, no cometer jamás pecado mortal; la segunda, un grande aprecio de la virtud cristiana, y la tercera, una buena muerte. Además, dadme la gracia particular que os pido en esta novena (hacer aquí la petición que se desea obtener).

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Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro: así como preservaste a María de todo pecado mortal en toda su vida y a nosotros nos das gracia para evitarlo y el sacramento de la confesión para remediarlo, así te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas la gracia de no cometer nunca pecado mortal, y si incurrimos en tan terrible desgracia, la de salir de él cuanto antes por medio de una buena confesión.


ORACIONES FINALES

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, celestial Princesa, Virgen sagrada María, te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía. 
Por Tu Pura Concepción, ni de noche ni de día hasta
 morir en Tu amor. 

Rezar tres Avemarías.

Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios, anunció alegría al universo mundo.

ORACIÓN. Oh Dios mío, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen, preparaste digna habitación a tu Hijo: te rogamos que, así como por la previsión de la muerte de tu Hijo libraste a ella de toda mancha, así a nosotros nos concedas por su intercesión llegar a ti limpios de pecado. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo. Amén.

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jueves, 29 de noviembre de 2012

NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE NUESTRA SEÑORA ( I )





Por la señal...
Señor mío Jesucristo...

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

   Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen soberana y perfecta, elegida por Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción: así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por ti, que por la gracia de Dios has sido elegida para ser Madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su sangre.

   A ti, Purísima Madre, restauradora del caído linaje de Adán y Eva, venimos confiados y suplicantes en esta novena, para rogarte que nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado.

   Acordaos, Virgen Santísima, que habéis sido hecha Madre de Dios, no sólo para vuestra dignidad y gloría, sino también para salvación nuestra y provecho de todo el género humano. Acordaos que jamás se ha oído decir que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro, haya sido desamparado. No me dejéis, pues, a mi tampoco, porque si me dejáis me perderé; que yo tampoco quiero dejaros a vos, antes bien, cada día quiero crecer más en vuestra verdadera devoción.

   Y alcanzadme principalmente estas tres gracias: la primera, no cometer jamás pecado mortal; la segunda, un grande aprecio de la virtud cristiana, y la tercera, una buena muerte. Además, dadme la gracia particular que os pido en esta novena (hacer aquí la petición que se desea obtener).

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 Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y Benignísimo Redentor nuestro: así como preservaste a María del pecado, original en su Inmaculada Concepción, y a nosotros nos hiciste el gran beneficio de libramos de él por medio de tu santo bautismo, así te rogamos humildemente nos concedas la gracia de portarnos siempre como buenos cristianos, regenerados en ti, Padre nuestro Santísimo.

ORACIONES FINALES

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A Ti, Celestial Princesa, Virgen Sagrada María, te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía. Por Tu Pura Concepción, ni de noche ni de día hasta morir en Tu amor.

Rezar tres Avemarías.

Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios, anunció alegría al universo mundo.

ORACIÓN. Oh Dios mío, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen, preparaste digna habitación a tu Hijo: te rogamos que, así como por la previsión de la muerte de tu Hijo libraste a ella de toda mancha, así a nosotros nos concedas por su intercesión llegar a ti limpios de pecado. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo. Amén.

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