domingo, 7 de junio de 2020

FIESTA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD, el principal Dogma Católico


“La Fe Católica quiere que adoremos la Trinidad 
en la unidad y la unidad en la Trinidad, 
sin confundir a las personas y sin separar 
la sustancia divina”   

San Atanasio de Alejandría




               El primero y fundamental de todos los Dogmas de nuestra Fe Católica es el de la Santísima Trinidad, y es el que el Espíritu Santo recuerda antes que ningún otro a la Iglesia, habiendo de enseñarlo a todas las naciones, al bautizarlas en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Y así, el Domingo primero después de Pentecostés coincide con la Fiesta de la Santísima Trinidad.

              Espíritu Santo, cuyo reinado se inaugura con la Fiesta de Pentecostés, vuelve a inculcar a nuestras almas en esta segunda parte del año (de Trinidad hasta Adviento, seis meses), lo que Jesús Nuestro Señor nos enseñó en la primera (del Adviento hasta la Trinidad, seis meses). 

               Afirmaciones del Dogma de la Santísima Trinidad se ven a granel en la Liturgia: en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo comienza y termina el Sacrificio de la Misa y el Oficio Divino; en el Nombre de la Santa Trinidad se confieren los Sacramentos y a Ella alabamos al final de los Salmos con el Gloria. También los himnos acaban con la doxología y las Oraciones por una conclusión en Honor de las Tres Divinas Personas. Dos veces se recuerda en la Misa que el Sacrificio se ofrece a la Trinidad Beatísima.

               Si queremos vernos siempre libres de toda adversidad hagamos hoy con la Liturgia solemne Profesión de Fe en la Santa y Eterna Trinidad y en Su indivisible Unidad, seguros de que la visión clara de Dios en el Cielo será el premio de nuestra Fe en éste como en los demás Misterios de nuestra Santa Religión.


DOCTRINA CATÓLICA
Sobre la Santísima Trinidad

Catecismo Breve del Papa San Pío X


               ¿Quién hizo el Cielo, la tierra y todas las cosas? 

     El Cielo, la tierra y todas las cosas, las creó un Señor Todopoderoso que siempre ha existido a quien llamamos Dios.

              ¿Qué es crear? 

     Crear es sacar algo de la nada.

              ¿Quién es Dios? 

     Dios es el Señor infinitamente bueno que hizo de la nada todas las cosas y que todo lo ve, todo lo oye, todo lo sabe y premia a los buenos y castiga a los malos.

               ¿Por qué no podemos ver a Dios? 

     No podemos ver a Dios porque no tiene cuerpo como nosotros, pues es espíritu.

               ¿Dónde está Dios? 

     Dios está en todas partes, pero especialmente en el Cielo, en la Sagrada Eucaristía y en el alma de los buenos.

               ¿Cuántos dioses hay? 

     Hay un solo Dios verdadero.

              ¿Cuántas Personas hay en Dios? 

     En Dios hay Tres Personas distintas.

               ¿Cuáles son las Tres personas que hay en Dios? 

     Las Tres Personas que hay en Dios son: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

              ¿Quién es la Santísima Trinidad? 

     La Santísima Trinidad es Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, Tres Personas distintas y un solo Dios Verdadero. 






Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús... Día 7


RECOGIDOS ANTE LA PRESENCIA DE DIOS
mejor si estamos de rodillas, nos figuraremos dentro del
Sagrado Corazón de Jesús; con humildad comenzamos


                       Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


Conscientes de nuestras debilidades, haremos ahora el
ACTO DE CONTRICIÓN


                         Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

                 Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén. 



MÁXIMAS PARA MEDITAR
Día 7



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sábado, 6 de junio de 2020

TRÍPTICO DEVOCIONAL DE LOS PRIMEROS SÁBADOS DE MES




Toque sobre las imágenes para verlas en su tamaño original; 
se recomienda imprimirlas y/o difundirlas virtualmente

Tríptico explicativo de la Devoción de los Primeros Sábados, consagrados 
a desagraviar al Doloroso e Inmaculado Corazón de María, según el pedido 
que Nuestra Señora le hiciera a Sor Lucía Dos Santos, vidente de Fátima







Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús... Día 6


RECOGIDOS ANTE LA PRESENCIA DE DIOS
mejor si estamos de rodillas, nos figuraremos dentro del
Sagrado Corazón de Jesús; con humildad comenzamos


                       Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


Conscientes de nuestras debilidades, haremos ahora el
ACTO DE CONTRICIÓN


                         Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

                 Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén. 



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Día 6



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viernes, 5 de junio de 2020

PRIMER VIERNES DE JUNIO: la necesaria Reparación al Sagrado Corazón de Jesús



LOS PRIMEROS VIERNES DE MES 
consiste en una tradicional devoción hacia el Sacratísimo Corazón de Jesús, 
que Éste mismo pidiera a Santa Margarita María, religiosa salesa, 
el 16 de Junio de 1675, en el Monasterio de la Visitación 
de Paray-le-Monial, Francia. En España, el Padre Bernardo de Hoyos, 
desde 1735, fue el principal impulsor de esta práctica 
de la Comunión de los Primeros Viernes




Condiciones para ganar esta gracia

          1. Recibir la Sagrada Comunión durante nueve primeros viernes de mes de forma consecutiva y sin ninguna interrupción (sin estar en pecado mortal). Se recomiendo acercarse a la Confesión, a fin de estar en total estado de gracia, y todo ello, siempre con la piadosa intención de reparar los ultrajes de desamor hacia el Sagrado Corazón de Jesús.

          2. Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús; hacerlo especialmente por aquellos que debieran hacerlo y no lo hacen. Pedir a Jesús la gracia de alcanzar la perseverancia final.

          3. Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento del Altar; por eso, al terminar la Santa Misa, o ya recogido en tu casa, procurare situarte como si estuvieras ante el Sagrario y acompaña a Jesús en la soledad del Tabernáculo.




Toque sobre la imagen para verla en su tamaño original; 
se recomienda su copia y difusión como apostolado en favor
del Sagrado Corazón de Jesús


            Fíjate bien en esta Promesa, consoladoras palabras salidas de los labios de Nuestro Señor y que un día bendito, fueron confiadas a Santa Margarita María de Alacoque, la Apóstol del Sagrado Corazón de Jesús. Nos promete el Señor la gracia de la perseverancia final, que es sinónimo de la SALVACIÓN ETERNA.

              ¡Cuánto nos ama el Sagrado Corazón! A pesar de nuestros pecados y negativas de entregarnos a Él, porque muchas veces preferimos -como locos- las miserias de este mundo, nos da muestras de Su Amor y nos tiende la mano para darnos aliento en un mundo que cada vez anda más desorientado.

               Nos pide tan poco y le damos... ¡NADA! ¿Con qué derecho nos quejamos?. Qué desfachatez la nuestra que apenas le damos unas migajas del tiempo libre, cuando TODO lo deberíamos hacer pensando en darle gloria, buscando en todo momento agradarle.

             ¿Será acaso tan pesado para ti, acercarte al confesonario para limpiar tu alma y luego ir a recibirlo en la Sagrada Comunión?. Con este sencillo gesto, realizado NUEVE PRIMEROS VIERNES de mes -o mejor, cada primer viernes durante todo el año- estaremos seguros de ser merecedores de tan importante Promesa.

               Sencilla práctica, pero con inestimables consecuencias para el alma. No desoigas más la voz de Aquél que te busca sin descanso. Sé un buen devoto del Sagrado Corazón, y comparte este artículo, para que otras almas se arrimen al que, como decía Santa Margarita, "es el Trono de las Misericordias, donde los más pecadores son los mejor recibidos".







Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús... Día 5


RECOGIDOS ANTE LA PRESENCIA DE DIOS
mejor si estamos de rodillas, nos figuraremos dentro del
Sagrado Corazón de Jesús; con humildad comenzamos


                       Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


Conscientes de nuestras debilidades, haremos ahora el
ACTO DE CONTRICIÓN


                         Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

                 Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén. 



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Día 5



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jueves, 4 de junio de 2020

EL SACERDOCIO: ESTADO MÁS SUBLIME QUE TODOS LOS DEMÁS


              Grande es la dignidad de los Sacerdotes, pero no menor la obligación que sobre ellos pesan. Los Sacerdotes suben a gran altura, pero se impone que a ella vayan y estén sostenidos por extraordinaria virtud; de otro modo, en lugar de recompensa se les reservará gran castigo, como opina San Lorenzo Justiniano. San Pedro Crisólogo dice a su vez que el Sacerdocio es un honor y es también una carga que lleva consigo gran cuenta y responsabilidad por las obras que conviene a su dignidad (...).




              Todo Cristiano ha de ser perfecto y santo, porque todo Cristiano hace profesión de servir a un Dios Santo. Según San León, Cristiano es el que se despoja del hombre terreno y se reviste del hombre celestial (...). Por eso dijo Jesucristo: Seréis, pues, vosotros, perfectos, como vuestro Padre Celestial es perfecto (1). Pero la Santidad del Sacerdote ha de ser distinta de la del resto de los seglares, observa San Ambrosio (...), y añade que así como la gracia otorgada a los Sacerdotes es superior, así la vida del Sacerdote tiene que sobrepujar en santidad a los seglares (...) y San Pedro Pelusio afirma que entre la Santidad del Sacerdote y la del seglar ha de haber tanta distancia como del Cielo a la Tierra (...).

               Santo Tomás enseña que todos estamos obligados a observar cuantos deberes van anejos al estado elegido. Por otra parte, el Clérigo dice San Agustín está obligado a aspirar la Santidad (...). Y Casiodoro escribe: “El eclesiástico está obligado a vivir una vida celestial” ;“El sacerdote está obligado a mayor perfección mayor perfección que el que no lo es”, como asegura Tomás de Kempis (...), pues su estado es más sublime que todos los demás. Y añade Salviano que Dios aconseja la perfección a los seglares, al paso que la impone a los clérigos (...).


"La dignidad y la santidad sacerdotal" 
de San Alfonso María de Ligorio
Doctor de la Iglesia


NOTAS ACLARATORIAS

   1    Evangelio de San Mateo, cap. 5, vers. 48




Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús... Día 4


RECOGIDOS ANTE LA PRESENCIA DE DIOS
mejor si estamos de rodillas, nos figuraremos dentro del
Sagrado Corazón de Jesús; con humildad comenzamos


                       Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


Conscientes de nuestras debilidades, haremos ahora el
ACTO DE CONTRICIÓN


                         Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

                 Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén. 



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Día 4



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miércoles, 3 de junio de 2020

MIÉRCOLES DE TÉMPORAS DE PENTECOSTÉS


              Las Témporas de Verano tienen lugar siempre en la Octava de Pentecostés. En ellas la Santa Iglesia ofrece a Dios las primicias de la nueva estación. Recuerda la Liturgia los milagros del día de Pentecostés y el aumento prodigioso del número de creyentes, convertidos a la vista de los prodigios que obraban los Apóstoles por la virtud del Espíritu Santo. 




               Hoy Miércoles, el Viernes y Sábado de esta semana son días de especial oración y penitencia; también de obligada abstinencia de la carne.


               El ayuno tiene otra finalidad además de la de santificar, por un acto de piedad, las diversas estaciones del año; tiene íntima relación con la Ordenación de los Ministros de la Iglesia, que son consagrados el Sábado y cuya proclamación ante el pueblo tenía lugar antiguamente en la Misa del Miércoles.


               No olvidemos tener en cuenta que las estaciones son contrarias al texto, en el Hemisferio Sur.





NUESTRO PADRE Y SEÑOR SAN JOSÉ, ELEVADO POR ENCIMA DE LOS ÁNGELES


               En la vida de San José convenía, para el buen desempeño del oficio que el Eterno Padre le había confiado, que el Santo Patriarca fuera todo puro y santo, sin que experimentase el menor acto de rebeldía entre la carne y el espíritu, ni inclinación al mal, ni dificultad para el bien; esto es, que fuese digno padre adoptivo del Hijo de Dios, que quiso nacer de una madre virgen; y esto solo podía conseguirse librando al Glorioso Patriarca de la concupiscencia o apetito desordenado de las cosas sensuales, triste herencia del pecado original.



San José, Padre Adoptivo y Custodio del Sagrado Corazón de Jesús
ruega ahora y siempre por nosotros


               Esta santidad de San José le colocó en un grado más elevado que el de los Ángeles, porque estando destinados éstos a la custodia de los hombres, para la de Jesús y María no destinó el Señor legiones de Ángeles, sino a San José, a quien ambos vivieron sometidos. Ni la fe de los Patriarcas, ni la esperanza de los Profetas, ni la caridad de los Serafines, ni las austeridades de los Anacoretas, ni las virtudes de todos los Santos, igualan a la alta dignidad del Ministerio del Glorioso Patriarca. Por esto, sin duda, decía el Papa Benedicto XIV que las gracias y prerrogativas espirituales de San José son grandes, excelsas y tan propias de él, que a ningún otro Santo han sido comunicadas. 

                En los inescrutables designios de la Divina Providencia estaba determinado que el Verbo humanado tomase carne de la sangre de Abraham y de la estirpe de David, y de esta misma sangre y regia estirpe descendía el Patriarca San José, y de ello dio testimonio el mismo Arcángel Gabriel en la sobrenatural aparición en que le fue descubierto al Patriarca el Misterio de la Encarnación..."no temas , José, hijo de David", fueron las primeras palabras que le dirigió el Arcángel, y así lo confirman los Evangelistas en la genealogía  de Jesucristo por la línea legal paterna, casi idéntica a la natural materna, porque la Ley Antigua prescribía que los hombres de una tribu y parentela se casasen con mujeres de la misma tribu y parentela. Así sucedió entre los ascendentes de la Virgen María y de San José, ambos de la tribu de Judá y de la estirpe de David, y primos carnales, por ser Santa Ana, madre de la Virgen, hermana de Jacob, padre de San José. De todo lo cual resulta que la genealogía del Santo Patriarca es sobremanera gloriosa y se halla ilustrada por una larga serie de Patriarcas, Reyes y grandes personajes, como no podía menos de ser la rama del linaje humano de la que había de nacer el Mesías verdadero, según lo anunciado por los Profetas.

               Según los datos más auténticos San José nació en Belén, la ciudad de David, de quien descendía el Patriarca. Y fue precisamente a Belén a empadronarse cuando así lo ordenó el edicto de César Augusto. De esta manera se cumpliría la Profecía de Miqueas que anunciaba el Nacimiento del Mesías en Belén.




               En el Nacimiento de Jesús, la Gruta de Belén resonó con los conciertos angélicos y se anunció a los pastores la paz; del Nacimiento de María Nuestra Señora, nos dice la Iglesia que trajo la alegría a todo el mundo; sobre el Nacimiento de San Juan Bautista refieren la Sagrada Escritura que muchos fueron los que se alegraron; y siendo esto así, ¿qué no podría decirse del Nacimiento de San José, digno Esposo de María, a quien Jesús se mostró sumiso, superior al Bautista en su ministerio y en sus méritos? Seguramente fue celebrado por los Ángeles en el Cielo, por los hombres en la tierra, y aún podría decirse que por los Patriarcas en el Limbo, como un anuncio de que se acercaba la deseada Redención.




Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús... Día 3


RECOGIDOS ANTE LA PRESENCIA DE DIOS
mejor si estamos de rodillas, nos figuraremos dentro del
Sagrado Corazón de Jesús; con humildad comenzamos


                       Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


Conscientes de nuestras debilidades, haremos ahora el
ACTO DE CONTRICIÓN


                         Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

                 Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén. 



MÁXIMAS PARA MEDITAR
Día 3



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martes, 2 de junio de 2020

LOS TRECE MARTES A SAN ANTONIO DE PADUA


               San Antonio de Padua murió para este mundo el Viernes 13 de Junio del año 1231; el Martes siguiente, sus restos mortales fueron trasladados desde Arcella a la ciudad de Padua, donde reposan hasta hoy; durante el camino fueron muchos los prodigios que obraron las reliquias del Santo franciscano, de ahí que entre sus devotos comenzara la costumbre de encomendarse al Santo los Martes; inicialmente durante nueve consecutivos, pero con el tiempo se ampliaron hasta 13, para hacerlos coincidir en número con el día de San Antonio. 

          Se pueden rezar Los Trece Martes en cualquier época del año, tan solo se exige que se realicen con Piedad, en gracia de Dios y de forma consecutiva, para poder ganar las indulgencias que le están concedidas.

          Fue el Papa León XIII quien el 1 de Marzo de 1898, concedió una Indulgencia Plenaria para cada uno de Los Trece Martes consecutivos; las almas devotas que realicen esta práctica deben acercarse además a los Sacramentos de la Comunión y la Confesión en el trascurso de esta súplica a San Antonio.





PRÁCTICA DE LOS 13 MARTES
a San Antonio de Padua


Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro
En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

              Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén. 


ORACIÓN INICIAL 

               Postrado a tus pies, amantísimo protector mío San Antonio, te ofrezco el piadoso ejercicio que voy a practicar para que me alcances del Señor el perdón de mis pecados, las virtudes propias de mi estado, la perseverancia final además de la gracia especial que solicito con esta devoción. Más si ésta no me conviniese, obtenme conformidad con la Voluntad de Dios. Amén.
 
               MARTES 1º: LA CARIDAD

              ¡Oh, llama de amor hacia Dios y el prójimo, San Antonio! Compadécete de mi frialdad en el servicio de Dios y de mis hermanos, y alcánzame la virtud de la Caridad, con la cual pueda lograr todos los bienes temporales y eternos. 

               A continuación rezamos un Padrenuestro, un Avemaría y Gloria. Luego, terminamos recitando el Responsorio de San Antonio "Si buscas milagros, etc"

               Los siguientes Martes se harán de la misma manera, tan solo se exige que sean trece Martes consecutivos.




               MARTES 2º: GOZO ESPIRITUAL

              ¡Oh, fidelísimo observador de los divinos preceptos y de la Regla Seráfica, San Antonio! Otórgame el gozo espiritual en el cumplimiento de mis deberes y seré feliz en este mundo y en el otro.

               MARTES 3º: LA PAZ

              ¡Oh, pacificador de pueblos y ciudades, San Antonio! Consigue para mí y para los míos la paz, que vino a traer Jesús a la tierra, y que me otorgue en esta y en la otra vida los derechos de Hijo de Dios.

              MARTES 4º: LA PACIENCIA

               ¡Oh, sacrificado siervo del Altísimo, San Antonio! Consígueme por tus ruegos la paciencia que necesito para llevar la Cruz de mis obligaciones, la cual me abra las puertas del Cielo.

               MARTES 5º: LA LONGANIMIDAD

             ¡Oh, generoso abogado de los pobres, San Antonio! Haz que yo me enamore de la longanimidad para merecer de Dios mayores gracias y mercedes y obtener la Eterna Felicidad.

               MARTES 6º: LA BONDAD

               ¡Oh, dadivoso Bienhechor, San Antonio! Dígnate extender la dulce Virtud de la Bondad hacia mí, para que no me contente con la justicia aparente, sino que sea bueno de verdad ante Dios y los hombres, según Él desea.

               MARTES 7º: LA BENIGNIDAD

               ¡Oh, soberano y suavísimo San Antonio! Alcánzame una santa Benignidad para con mis prójimos, a fin de que no quiera otras armas contra mis enemigos más que orar por ellos y hacerles el bien.

               MARTES 8º: LA MANSEDUMBRE

              ¡Oh, humilde y afabilísimo San Antonio! Obtén para mí por tus méritos aquella mansedumbre que aún a los malos cautiva, y que logre con ella salvarme acompañado de muchos.

               MARTES 9º: LA FE

              ¡Oh, defensor de la Iglesia y martillo de los herejes, San Antonio! Fortifica en mí más y más la Fe, para que goce de sus beneficios incomparables en el tiempo y en la Eternidad.

              MARTES 10º: LA MODESTIA

              ¡Oh, modelo perfectísimo de honestidad, San Antonio! Alcánzame la Modestia, circunspección y recato en obras y palabras, para que pueda y sepa oponerme a las pompas y vanidades a las que renuncié en mi Bautismo.

               MARTES 11º: LA CONTINENCIA

               ¡Oh virginal amador de Jesús, San Antonio! Suplica para mí la gracia de la Continencia en todos las cosas exteriores referentes a los placeres, honras y riquezas, para que prepare a Cristo digna morada en mi corazón.

              MARTES 12: LA CASTIDAD

              ¡Oh, lirio de pureza, San Antonio! Ten compasión de mí, para que, a pesar de las dificultades que me rodean, guarde la Castidad según mi estado y logre ver a Dios en el Cielo.

               MARTES 13. LA PERSEVERANCIA EN LA VIRTUD 

             ¡Oh, árbol frondoso de virtudes, San Antonio! Anima en mí los Frutos del Espíritu Santo que en estas trece semanas te he pedido, a fin de que agraden a Dios Nuestro Señor mis obras, y por ellas y su gracia me dé la Gloria.




Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús... Día 2


RECOGIDOS ANTE LA PRESENCIA DE DIOS
mejor si estamos de rodillas, nos figuraremos dentro del
Sagrado Corazón de Jesús; con humildad comenzamos


                       Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


Conscientes de nuestras debilidades, haremos ahora el
ACTO DE CONTRICIÓN


                         Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

                 Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén. 



MÁXIMAS PARA MEDITAR
Día 2



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lunes, 1 de junio de 2020

Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús... Día 1


RECOGIDOS ANTE LA PRESENCIA DE DIOS
mejor si estamos de rodillas, nos figuraremos dentro del
Sagrado Corazón de Jesús; con humildad comenzamos


                       Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


Conscientes de nuestras debilidades, haremos ahora el
ACTO DE CONTRICIÓN


                         Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

                 Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén. 



MÁXIMAS PARA MEDITAR
Día 1



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