domingo, 8 de junio de 2025

DOMINICA DE PENTECOSTÉS

 



            La pequeña Iglesia de ciento veinte personas se halla congregada en el Cenáculo de Jerusalén, en torno al Príncipe de los Apóstoles. Hacia la hora de Tercia -las nueve de la mañana- hace Su Aparición el Espíritu del Señor.

            Celebramos hoy día de Pentecostés, que significa día cincuenta después de Pascua, el feliz cumplimiento de la Promesa de Nuestro Señor Jesucristo de enviar el Espíritu Santo que baja sobre la Iglesia naciente, en figura de lenguas de fuego. Si en Pentecostés los judíos ofrecían agradecidos al Señor, los primeros frutos de la tierra, nosotros, más afortunados, podremos exclamar con San Agustín: "Pascua fue el principio de la gracia, Pentecostés fue su coronamiento"

            Si ellos -los judíos- recordaban la promulgación de los Mandamientos de Dios dados en el Monte Sinaí, la Ley Cristiana que los perfecciona fue hoy con valentía promulgada por el Cabeza de los Apóstoles, en virtud  de la luz y fuerza que le infundió el Espíritu Santo.

            Es tan solemne esta Fiesta como la de Pascua; su celebración se remonta a la más lejana antigüedad, así en la Edad Media, se le daba relieve mediante diversas representaciones, como la típica lluvia de rosas, símbolo de los Dones del Espíritu Santo mencionados de varias maneras en los textos de la Santa Misa de hoy.

            El color litúrgico que se ha de usar en este día es el encarnado, que simboliza la Llama de Amor ardiente y activo, ya que el Espíritu Santo es el amor personificado entre el Padre y el Hijo.


Doctrina Católica sobre el Espíritu Santo


     ¿Qué Misterio honra la Iglesia en la Solemnidad de Pentecostés? 

     En la Solemnidad de Pentecostés honra la Iglesia el Misterio de la Venida del Espíritu Santo.

     ¿Por qué la Fiesta de la Venida del Espíritu Santo se llama Pentecostés? 

     La Fiesta de la Venida del Espíritu Santo se llama Pentecostés, que quiere decir quincuagésimo día, porque la Venida del Espíritu Santo acaeció a los cincuenta días de la Resurrección del Señor.

     ¿No era también Pentecostés una Fiesta de la Antigua Ley? 

     Pentecostés era también una Fiesta solemnísima entre los hebreos y era figura de la que celebran los Cristianos.

     ¿A qué fin se instituyó el Pentecostés de los hebreos? 

     El Pentecostés de los hebreos se instituyó en memoria de la Ley dada por Dios en el Monte Sinaí entre truenos y relámpagos, escrita en dos tablas de piedra, cincuenta días después de la primera Pascua, a saber: después de ser librados del cautiverio del faraón.

     ¿De qué manera se ha cumplido en el Pentecostés de los Cristianos lo que se figuraba en el de los hebreos? 

     Lo que se figuraba en el Pentecostés de los hebreos se ha cumplido en el de los Cristianos, por cuanto el Espíritu Santo descendió sobre los Apóstoles y los otros Discípulos de Jesucristo que estaban reunidos en un mismo lugar con la Santísima Virgen, e imprimió en sus corazones la Nueva Ley por medio de Su Divino Amor.

     ¿Qué sucedió en la Venida del Espíritu Santo? 

     En la Venida del Espíritu Santo oyóse de repente un sonido del Cielo, como de viento impetuoso, y aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, que se asentaron sobre cada uno de los allí congregados.

     ¿Qué efecto produjo en los Apóstoles la Venida del Espíritu Santo? 

     El Espíritu Santo descendió sobre los Apóstoles, los llenó de sabiduría, fortaleza, caridad y de la abundancia de todos Sus Dones.

     ¿Qué hay que admirar en los Apóstoles, después que fueron llenos del Espíritu Santo? 

     Los Apóstoles, después que fueron llenos del Espíritu Santo, de ignorantes se trocaron en conocedores de los más profundos Misterios y de las Sagradas Escrituras, de tímidos se hicieron esforzados para predicar la Fe de Jesucristo, hablaron diversas lenguas y obraron grandes milagros.

     ¿Cuál fue el primer fruto de la predicación de los Apóstoles después de la venida del Espíritu Santo? 

     El primer fruto de la predicación de los Apóstoles, después de la Venida del Espíritu Santo, fue la conversión de tres mil personas en el sermón que hizo San Pedro el día mismo de Pentecostés, la cual fue seguida de muchísimas otras.



Toque sobre la imagen para verla en su tamaño real; se autoriza su copia y difusión
siempre que se respete en su forma original


     ¿Fue enviado el Espíritu Santo a solos los Apóstoles? 

     El Espíritu Santo no fue enviado a solos los Apóstoles, sino también a la Iglesia y a todos los Fieles.

     ¿Qué obra el Espíritu Santo en la Iglesia? 

     El Espíritu Santo vivifica la Iglesia y con perpetua asistencia la gobierna, y de allí le nace la fuerza incontrastable que tiene en las persecuciones, la victoria sobre sus enemigos, la pureza de la Doctrina y el Espíritu de Santidad que mora en ella, en medio de la corrupción del siglo.

     ¿Cuándo reciben los fieles el Espíritu Santo? 

     Los Fieles reciben el Espíritu Santo en todos los Sacramentos, especialmente en la Confirmación y en el Orden Sagrado.

     ¿Qué hemos de hacer en la Fiesta de Pentecostés? 

     En la Fiesta de Pentecostés hemos de hacer cuatro cosas: 1ª, adorar al Espíritu Santo; 2ª, pedirle que venga a nosotros y nos comunique sus dones; 3ª, acercarnos dignamente a los Santos Sacramentos; 4ª, dar gracias a Nuestro Divino Redentor por habernos enviado al Espíritu Santo según Sus promesas, rematando así todos los Misterios y la gran Obra del establecimiento de la Iglesia.




EJERCICIO PIADOSO EN HONOR DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 8: UN SABIO Y PRUDENTE DIRECTOR

  

Ejercicio piadoso en Honor del 
Sagrado Corazón de Jesús
según los escritos de la mística Santa Margarita Mª. de Alacoque,
virgen salesa, Vidente y Apóstol de la Devoción al Sacratísimo Corazón



               Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

               Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


ORACIÓN INICIAL 

               Oh queridísimo y divino Corazón de mi Jesús, ¡qué caricias os haría si os poseyera! ¡Cómo os abrazaría! Oh Corazón todo amable, mil veces os besaría y me pondría de rodillas para adoraros; mil veces os apretaría estrechamente contra mi pecho, a fin de abrasarme con las llamas con que Vos os abrasáis. Oh Corazón sagrado, Corazón encendido, Corazón abrasado, Corazón divino, que habéis respirado y suspirado tantas veces por mí; no quiero de aquí en adelante respirar sino por Vos. ¡Oh Buen Jesús!, separad de mi pobre corazón todo lo que os desagrade, y hacedlo manso, sencillo y humilde.


MEDITACIÓN DIARIA
(Extraída de los escritos de Santa Margarita María de Alacoque)


               ...todavía en esa época, tenía Él anegado en las dulzuras de su amor, todo rigor de mis penas y sufrimientos. Le pedía con frecuencia que apartara de mí tales dulzuras, para dejarme gustar con placer las amarguras de sus angustias, abandonos, agonías, oprobios y demás tormentos; mas me respondía que debía someterme con indiferencia a todas Sus varias disposiciones y nunca dictarle leyes: "Yo te haré comprender en adelante que Soy un sabio y prudente Director, y sé conducir sin peligro las almas, cuando se abandonen a Mí, olvidándose de sí mismas".


ORACIÓN DIARIA


Toca sobre la imagen para verla en su tamaño original; se recomienda imprimirla, así como difundirla en redes sociales, aplicaciones de mensajería, etc. 
Se puede emplear SIN FINES COMERCIALES ni de lucro personal.


ORACIÓN FINAL 

               Renovad completamente el estado de mi alma, oh mi divino Jesús, y tomad entera y perfecta posesión de todo mi ser, el cual dedico y consagro en perfecto holocausto de amor a vuestro amable Corazón. Haced de mi pobre y mezquino corazón un paraíso de vuestras delicias, con las flores y frutos de las sólidas virtudes de humildad, mansedumbre, sencillez; abrasadlo sobre todo en un vivo y ardiente deseo de vuestro Amor; que el único objeto de todas mis aspiraciones sea agradaros a Vos, a fin de que en el momento en que me saquéis de esta vida, no muera de otra muerte que la de vuestro Amor y por vuestro Amor. Así sea.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



sábado, 7 de junio de 2025

EJERCICIO PIADOSO EN HONOR DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 7: YO TE ENSEÑARÉ

   

Ejercicio piadoso en Honor del 
Sagrado Corazón de Jesús
según los escritos de la mística Santa Margarita Mª. de Alacoque,
virgen salesa, Vidente y Apóstol de la Devoción al Sacratísimo Corazón



               Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

               Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


ORACIÓN INICIAL 

               Oh queridísimo y divino Corazón de mi Jesús, ¡qué caricias os haría si os poseyera! ¡Cómo os abrazaría! Oh Corazón todo amable, mil veces os besaría y me pondría de rodillas para adoraros; mil veces os apretaría estrechamente contra mi pecho, a fin de abrasarme con las llamas con que Vos os abrasáis. Oh Corazón sagrado, Corazón encendido, Corazón abrasado, Corazón divino, que habéis respirado y suspirado tantas veces por mí; no quiero de aquí en adelante respirar sino por Vos. ¡Oh Buen Jesús!, separad de mi pobre corazón todo lo que os desagrade, y hacedlo manso, sencillo y humilde.


MEDITACIÓN DIARIA
(Extraída de los escritos de Santa Margarita María de Alacoque)


               Pidiendo a mi Maestra que me enseñase a hacer oración, de la cual tenía grande hambre mi alma, no quiso creer que, habiendo entrado religiosa a la edad de veintitrés años, no supiese hacerla, pero después de habérselo yo asegurado, me dijo por primera vez: "Id a colocaros delante de Nuestro Señor Jesucristo, como una tela preparada delante de un pintor". Hubiera yo querido la explicación de lo que me decía por no comprenderlo, pero no osaba pedírsela; mas el Señor me dijo: "Ven, que Yo te enseñaré". Y tan pronto como fui a la oración, me hizo conocer que aquella tela preparada era mi alma, sobre la cual quería trazar todos los rasgos de su vida dolorosa, pasada toda ella en el amor, en las privaciones, en el alejamiento, en el silencio y en el sacrificio, hasta la consumación.


ORACIÓN DIARIA


Toca sobre la imagen para verla en su tamaño original; se recomienda imprimirla, así como difundirla en redes sociales, aplicaciones de mensajería, etc. 
Se puede emplear SIN FINES COMERCIALES ni de lucro personal.


ORACIÓN FINAL 

               Renovad completamente el estado de mi alma, oh mi divino Jesús, y tomad entera y perfecta posesión de todo mi ser, el cual dedico y consagro en perfecto holocausto de amor a vuestro amable Corazón. Haced de mi pobre y mezquino corazón un paraíso de vuestras delicias, con las flores y frutos de las sólidas virtudes de humildad, mansedumbre, sencillez; abrasadlo sobre todo en un vivo y ardiente deseo de vuestro Amor; que el único objeto de todas mis aspiraciones sea agradaros a Vos, a fin de que en el momento en que me saquéis de esta vida, no muera de otra muerte que la de vuestro Amor y por vuestro Amor. Así sea.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



viernes, 6 de junio de 2025

EJERCICIO PIADOSO EN HONOR DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 6: NADA PUEDES SIN MÍ

   

Ejercicio piadoso en Honor del 
Sagrado Corazón de Jesús
según los escritos de la mística Santa Margarita Mª. de Alacoque,
virgen salesa, Vidente y Apóstol de la Devoción al Sacratísimo Corazón



               Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

               Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


ORACIÓN INICIAL 

               Oh queridísimo y divino Corazón de mi Jesús, ¡qué caricias os haría si os poseyera! ¡Cómo os abrazaría! Oh Corazón todo amable, mil veces os besaría y me pondría de rodillas para adoraros; mil veces os apretaría estrechamente contra mi pecho, a fin de abrasarme con las llamas con que Vos os abrasáis. Oh Corazón sagrado, Corazón encendido, Corazón abrasado, Corazón divino, que habéis respirado y suspirado tantas veces por mí; no quiero de aquí en adelante respirar sino por Vos. ¡Oh Buen Jesús!, separad de mi pobre corazón todo lo que os desagrade, y hacedlo manso, sencillo y humilde.


MEDITACIÓN DIARIA
(Extraída de los escritos de Santa Margarita María de Alacoque)


               Tenía un hambre insaciable de humillaciones y mortificaciones, si bien se resentía vivamente mi sensibilidad natural. Mi Divino Maestro me apretaba sin cesar a que las pidiera, y esto me las proporcionaba excelentes, pues aunque se me negaban las mortificaciones pedidas como indigna de hacerlas, se me imponían otras no esperadas y tan opuestas a mis inclinaciones, que me veía obligada en el violento esfuerzo que debía hacerme, a decir a mi buen Maestro: "¡Ay de mí!, venid en mi ayuda, ya que Vos sois la causa". Y Él lo hacía diciéndome: "Reconoce, pues, que nada puedes sin Mí; Yo no dejaré nunca de socorrerte, con tal que tengas siempre a tu nada y tu debilidad abismadas en Mi fortaleza".


ORACIÓN DIARIA


Toca sobre la imagen para verla en su tamaño original; se recomienda imprimirla, así como difundirla en redes sociales, aplicaciones de mensajería, etc. 
Se puede emplear SIN FINES COMERCIALES ni de lucro personal.


ORACIÓN FINAL 

               Renovad completamente el estado de mi alma, oh mi divino Jesús, y tomad entera y perfecta posesión de todo mi ser, el cual dedico y consagro en perfecto holocausto de amor a vuestro amable Corazón. Haced de mi pobre y mezquino corazón un paraíso de vuestras delicias, con las flores y frutos de las sólidas virtudes de humildad, mansedumbre, sencillez; abrasadlo sobre todo en un vivo y ardiente deseo de vuestro Amor; que el único objeto de todas mis aspiraciones sea agradaros a Vos, a fin de que en el momento en que me saquéis de esta vida, no muera de otra muerte que la de vuestro Amor y por vuestro Amor. Así sea.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



jueves, 5 de junio de 2025

LA HORA SANTA, compartir con Jesús la tristeza del Huerto de los Olivos



                    «...estando expuesto el Santísimo Sacramento, después de sentirme completamente retirada al interior de mí misma por un recogimiento extraordinario de todos mis sentidos y potencias, se me presentó Jesucristo, mi Divino Maestro, todo radiante de Gloria, con Sus cinco Llagas, que brillaban como cinco soles, y por todas partes salían llamas de Su Sagrada Humanidad, especialmente de Su adorable Pecho, el cual parecía un horno. Se abrió Éste y me descubrió Su amantísimo y amabilísimo Corazón, que era el vivo foco de donde procedían semejantes llamas. 

                    Entonces fue cuando me descubrió las maravillas inexplicables de Su Amor puro, y el exceso a que le había conducido el amor a los hombres, de los cuales no recibía sino ingratitudes y desprecios. «Esto –me dijo– Me es mucho más sensible, que cuanto he sufrido en Mi Pasión: tanto, que si Me devolvieran algún amor en retorno, estimaría en poco todo lo que por ellos hice, y querría hacer aún más, si fuese posible; pero no tienen para corresponder a Mis desvelos por procurar su bien, sino frialdad y repulsas. Mas tú, al menos, dame el placer de suplir su ingratitud, en cuanto puedas ser capaz de hacerlo». 

                    Y manifestándole mi impotencia, me respondió: «Toma, ahí tienes con qué suplir todo cuanto te falta». Y al mismo tiempo se abrió el Divino Corazón, y salió de Él una llama tan ardiente, que creí ser consumida, pues me sentí toda penetrada por ella, y no podía ya sufrirla, tanto que le rogué tuviera compasión de mi flaqueza, «Yo seré –me dijo– tu fuerza, nada temas; pero sé atenta a Mi voz, y a cuanto te pido para disponerte al cumplimiento de Mis designios. Primeramente, Me recibirás Sacramentado, siempre que te lo permita la obediencia, sean cuales fueren las mortificaciones y humillaciones que vengan sobre ti, las cuales debes aceptar como beneficios de Mi Amor. También comulgarás todos los primeros Viernes de cada mes, y todas las noches del Jueves al Viernes te haré participante de la tristeza mortal que tuve a bien sentir en el Huerto de los Olivos. Esta tristeza te reducirá, sin poder tú comprenderlo, a una especie de agonía más dura de soportar que la muerte. A fin de acompañarme en la humilde oración que hice entonces a Mi Padre en medio de todas Mis angustias, te levantarás entre once y doce de la noche para postrarte Conmigo, durante una hora, rostro en tierra, ya para calmar la Cólera Divina, pidiendo Misericordia por los pecadores, ya para dulcificar de algún modo la amargura que sentí en el abandono de Mis Apóstoles, la cual Me obligó a echarles en cara que no habían podido velar una hora Conmigo; y durante esta hora harás lo que te enseñaré. Mas oye, hija Mía, no creas ligeramente a todo espíritu, y no te fíes, porque Satanás rabia por engañarte. He aquí por qué no has de hacer nada sin la aprobación de los que te guían, a fin de que, teniendo el permiso de la obediencia, no pueda seducirte; pues no tiene poder alguno sobre los obedientes».

                    Durante todo este tiempo ni tenía conciencia de mí misma, ni aun sabía dónde estaba. Cuando vinieron a sacarme de allí, viendo que no podía hablar, ni aun sostenerme sino a duras penas, me condujeron a nuestra Madre, la cual, viéndome como enajenada, ardiendo toda, temblorosa y arrodillada a sus pies, me mortificó y humilló con todas sus fuerzas, dándome en ello un placer y gozo increíbles. Pues me creía hasta tal punto criminal, y tan llena de confusión estaba, que cualquier riguroso tratamiento a que se hubiera podido someterme, me habría parecido demasiado suave. 

                    Después de haberle referido, aunque con extrema confusión, cuanto había pasado, recargó la dosis de mis humillaciones, y no me concedió por esta vez nada de cuanto yo creía que Nuestro Señor me mandaba hacer, ni acogió sino con desprecio cuanto yo le había dicho. Esto me consoló mucho y me retiré con grande paz».


«Vida y obras completas de Santa Margarita María de Alacoque», 
por el Padre José María Sáenz de Tejada, SI



EJERCICIO PIADOSO EN HONOR DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 5: DIRIGIR TU INTERIOR

   

Ejercicio piadoso en Honor del 
Sagrado Corazón de Jesús
según los escritos de la mística Santa Margarita Mª. de Alacoque,
virgen salesa, Vidente y Apóstol de la Devoción al Sacratísimo Corazón




               Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

               Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


ORACIÓN INICIAL 

               Oh queridísimo y divino Corazón de mi Jesús, ¡qué caricias os haría si os poseyera! ¡Cómo os abrazaría! Oh Corazón todo amable, mil veces os besaría y me pondría de rodillas para adoraros; mil veces os apretaría estrechamente contra mi pecho, a fin de abrasarme con las llamas con que Vos os abrasáis. Oh Corazón sagrado, Corazón encendido, Corazón abrasado, Corazón divino, que habéis respirado y suspirado tantas veces por mí; no quiero de aquí en adelante respirar sino por Vos. ¡Oh Buen Jesús!, separad de mi pobre corazón todo lo que os desagrade, y hacedlo manso, sencillo y humilde.


MEDITACIÓN DIARIA
(Extraída de los escritos de Santa Margarita María de Alacoque)


               ...mi Superiora, me ordenó pedirle -al Sagrado Corazón de Jesús- como prenda de seguridad, que me hiciese útil a la Santa Religión por la práctica exacta de todas las observancias. Sobre este punto me respondió Su amorosa Bondad: "Y bien, hija Mía, todo esto te concedo, pues te haré más útil a la Religión de lo que ella piensa; pero de una manera que aún no es conocida sino por Mí: y en adelante adaptaré Mis gracias al espíritu de la Regla, a la voluntad de tus Superioras y a tu debilidad, de suerte que has de tener por sospechoso cuanto te separe de la práctica exacta de la Regla, la cual quiero que prefieras a todo. Además, Me contento de que antepongas a la Mía la voluntad de tus Superioras, cuando te prohíban ejecutar lo que te hubiere mandado. Déjales hacer cuanto quisieren de ti: Yo sabré hallar el medio de cumplir Mis designios, aun por vías que parezcan opuestas y contrarias. No me reservo sino el dirigir tu interior y especialmente tu corazón, pues habiendo establecido en él el Imperio de Mi Amor puro, jamás le cederé a ningún otro".


ORACIÓN DIARIA


Toca sobre la imagen para verla en su tamaño original; se recomienda imprimirla, así como difundirla en redes sociales, aplicaciones de mensajería, etc. 
Se puede emplear SIN FINES COMERCIALES ni de lucro personal.


ORACIÓN FINAL 

               Renovad completamente el estado de mi alma, oh mi divino Jesús, y tomad entera y perfecta posesión de todo mi ser, el cual dedico y consagro en perfecto holocausto de amor a vuestro amable Corazón. Haced de mi pobre y mezquino corazón un paraíso de vuestras delicias, con las flores y frutos de las sólidas virtudes de humildad, mansedumbre, sencillez; abrasadlo sobre todo en un vivo y ardiente deseo de vuestro Amor; que el único objeto de todas mis aspiraciones sea agradaros a Vos, a fin de que en el momento en que me saquéis de esta vida, no muera de otra muerte que la de vuestro Amor y por vuestro Amor. Así sea.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



miércoles, 4 de junio de 2025

EJERCICIO PIADOSO EN HONOR DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 4: QUIERO HACER EN TI MI MORADA

  

Ejercicio piadoso en Honor del 
Sagrado Corazón de Jesús
según los escritos de la mística Santa Margarita Mª. de Alacoque,
virgen salesa, Vidente y Apóstol de la Devoción al Sacratísimo Corazón



               Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

               Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


ORACIÓN INICIAL 

               Oh queridísimo y divino Corazón de mi Jesús, ¡qué caricias os haría si os poseyera! ¡Cómo os abrazaría! Oh Corazón todo amable, mil veces os besaría y me pondría de rodillas para adoraros; mil veces os apretaría estrechamente contra mi pecho, a fin de abrasarme con las llamas con que Vos os abrasáis. Oh Corazón sagrado, Corazón encendido, Corazón abrasado, Corazón divino, que habéis respirado y suspirado tantas veces por mí; no quiero de aquí en adelante respirar sino por Vos. ¡Oh Buen Jesús!, separad de mi pobre corazón todo lo que os desagrade, y hacedlo manso, sencillo y humilde.


MEDITACIÓN DIARIA
(Extraída de los escritos de Santa Margarita María de Alacoque)


               ...quiso mi divino Maestro recibirme por Su esposa; pero de una manera imposible de explicar. Sólo diré que me hablaba y trataba como si estuviera en el Tabor, siéndome esto más duro que la muerte, por no ver en mí conformidad alguna con mi Esposo, al cual miraba desfigurado por completo y desgarrado sobre el Calvario. Pero Él me dijo: "Déjame hacer cada cosa a su tiempo, pues quiero que seas ahora el entretenimiento de Mi amor, el cual desea divertirse contigo a su placer, como lo hacen los niños con sus muñecos. Es menester que te abandones así sin otras miras ni resistencia alguna, dejándome hallar Mi contento a tus expensas; pero nada perderás en ello". Me prometió no alejarse de mí jamás, diciéndome: "Estate siempre pronta y dispuesta a recibirme, porque quiero en adelante hacer en ti Mi morada, para conversar y entretenerme contigo".


ORACIÓN DIARIA


Toca sobre la imagen para verla en su tamaño original; se recomienda imprimirla, así como difundirla en redes sociales, aplicaciones de mensajería, etc. 
Se puede emplear SIN FINES COMERCIALES ni de lucro personal.


ORACIÓN FINAL 

               Renovad completamente el estado de mi alma, oh mi divino Jesús, y tomad entera y perfecta posesión de todo mi ser, el cual dedico y consagro en perfecto holocausto de amor a vuestro amable Corazón. Haced de mi pobre y mezquino corazón un paraíso de vuestras delicias, con las flores y frutos de las sólidas virtudes de humildad, mansedumbre, sencillez; abrasadlo sobre todo en un vivo y ardiente deseo de vuestro Amor; que el único objeto de todas mis aspiraciones sea agradaros a Vos, a fin de que en el momento en que me saquéis de esta vida, no muera de otra muerte que la de vuestro Amor y por vuestro Amor. Así sea.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



martes, 3 de junio de 2025

EJERCICIO PIADOSO EN HONOR DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 3: TE HARÉ IMPOTENTE PARA RESISTIRME

    

Ejercicio piadoso en Honor del 
Sagrado Corazón de Jesús
según los escritos de la mística Santa Margarita Mª. de Alacoque,
virgen salesa, Vidente y Apóstol de la Devoción al Sacratísimo Corazón




               Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

               Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


ORACIÓN INICIAL 

               Oh queridísimo y divino Corazón de mi Jesús, ¡qué caricias os haría si os poseyera! ¡Cómo os abrazaría! Oh Corazón todo amable, mil veces os besaría y me pondría de rodillas para adoraros; mil veces os apretaría estrechamente contra mi pecho, a fin de abrasarme con las llamas con que Vos os abrasáis. Oh Corazón sagrado, Corazón encendido, Corazón abrasado, Corazón divino, que habéis respirado y suspirado tantas veces por mí; no quiero de aquí en adelante respirar sino por Vos. ¡Oh Buen Jesús!, separad de mi pobre corazón todo lo que os desagrade, y hacedlo manso, sencillo y humilde.


MEDITACIÓN DIARIA
(Extraída de los escritos de Santa Margarita María de Alacoque)


               Me pidió, después de comulgar, que le reiterase el sacrificio ofrecido ya, de mi libertad y de todo mi ser; lo hice con toda mi alma diciéndole: "Con tal que no hagáis, mi Soberano Maestro, aparecer nunca en mí nada de extraordinario, a no ser lo que pueda causarme mayor humillación y desprecio delante de las criaturas y destruirme en su estimación; pues, ¡ay de mí!, conozco, Dios mío, mi flaqueza, temo haceros traición y que no estén seguros en mí vuestros dones". "Nada temas, hija Mía –me dijo–, todo lo arreglaré, porque Yo mismo seré el custodio y te haré impotente para resistirme".


ORACIÓN DIARIA


Toca sobre la imagen para verla en su tamaño original; se recomienda imprimirla, así como difundirla en redes sociales, aplicaciones de mensajería, etc. 
Se puede emplear SIN FINES COMERCIALES ni de lucro personal.


ORACIÓN FINAL 

               Renovad completamente el estado de mi alma, oh mi divino Jesús, y tomad entera y perfecta posesión de todo mi ser, el cual dedico y consagro en perfecto holocausto de amor a vuestro amable Corazón. Haced de mi pobre y mezquino corazón un paraíso de vuestras delicias, con las flores y frutos de las sólidas virtudes de humildad, mansedumbre, sencillez; abrasadlo sobre todo en un vivo y ardiente deseo de vuestro Amor; que el único objeto de todas mis aspiraciones sea agradaros a Vos, a fin de que en el momento en que me saquéis de esta vida, no muera de otra muerte que la de vuestro Amor y por vuestro Amor. Así sea.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



lunes, 2 de junio de 2025

EJERCICIO PIADOSO EN HONOR DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 2: MI AMOR PARA SOPORTAR EL SUFRIMIENTO

   

Ejercicio piadoso en Honor del 
Sagrado Corazón de Jesús
según los escritos de la mística Santa Margarita Mª. de Alacoque,
virgen salesa, Vidente y Apóstol de la Devoción al Sacratísimo Corazón




               Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

               Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


ORACIÓN INICIAL 

               Oh queridísimo y divino Corazón de mi Jesús, ¡qué caricias os haría si os poseyera! ¡Cómo os abrazaría! Oh Corazón todo amable, mil veces os besaría y me pondría de rodillas para adoraros; mil veces os apretaría estrechamente contra mi pecho, a fin de abrasarme con las llamas con que Vos os abrasáis. Oh Corazón sagrado, Corazón encendido, Corazón abrasado, Corazón divino, que habéis respirado y suspirado tantas veces por mí; no quiero de aquí en adelante respirar sino por Vos. ¡Oh Buen Jesús!, separad de mi pobre corazón todo lo que os desagrade, y hacedlo manso, sencillo y humilde.


MEDITACIÓN DIARIA
(Extraída de los escritos de Santa Margarita María de Alacoque)


               Se me mostró inmediatamente una gran cruz, cuya extremidad no podía ver; pero toda ella estaba cubierta de flores: "He ahí el lecho de Mis castas esposas –me dijo–, donde te haré gustar de las delicias de Mi Amor; poco a poco irán cayendo esas flores, y sólo te quedarán las espinas, ocultas ahora a causa de tu flaqueza, las cuales te harán sentir tan vivamente sus punzadas, que tendrás necesidad de toda la fuerza de Mi Amor para soportar el sufrimiento". Me regocijaron en extremo estas palabras, pensando que no habría jamás penas, humillaciones, ni desprecios suficientes a extinguir mi ardiente sed de padecer, ni podría hallar yo mayor sufrimiento que la pena de no sufrir lo bastante, pues no dejaba de estimularme su amor de día ni de noche.


ORACIÓN DIARIA


Toca sobre la imagen para verla en su tamaño original; se recomienda imprimirla, así como difundirla en redes sociales, aplicaciones de mensajería, etc. 
Se puede emplear SIN FINES COMERCIALES ni de lucro personal.


ORACIÓN FINAL 

               Renovad completamente el estado de mi alma, oh mi divino Jesús, y tomad entera y perfecta posesión de todo mi ser, el cual dedico y consagro en perfecto holocausto de amor a vuestro amable Corazón. Haced de mi pobre y mezquino corazón un paraíso de vuestras delicias, con las flores y frutos de las sólidas virtudes de humildad, mansedumbre, sencillez; abrasadlo sobre todo en un vivo y ardiente deseo de vuestro Amor; que el único objeto de todas mis aspiraciones sea agradaros a Vos, a fin de que en el momento en que me saquéis de esta vida, no muera de otra muerte que la de vuestro Amor y por vuestro Amor. Así sea.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



domingo, 1 de junio de 2025

EJERCICIO PIADOSO EN HONOR DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 1: TU MAESTRO PARA ENSEÑARTE

  

Ejercicio piadoso en Honor del 
Sagrado Corazón de Jesús
según los escritos de la mística Santa Margarita Mª. de Alacoque,
virgen salesa, Vidente y Apóstol de la Devoción al Sacratísimo Corazón



               Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

               Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


ORACIÓN INICIAL 

               Oh queridísimo y divino Corazón de mi Jesús, ¡qué caricias os haría si os poseyera! ¡Cómo os abrazaría! Oh Corazón todo amable, mil veces os besaría y me pondría de rodillas para adoraros; mil veces os apretaría estrechamente contra mi pecho, a fin de abrasarme con las llamas con que Vos os abrasáis. Oh Corazón sagrado, Corazón encendido, Corazón abrasado, Corazón divino, que habéis respirado y suspirado tantas veces por mí; no quiero de aquí en adelante respirar sino por Vos. ¡Oh Buen Jesús!, separad de mi pobre corazón todo lo que os desagrade, y hacedlo manso, sencillo y humilde.


MEDITACIÓN DIARIA
(Extraída de los escritos de Santa Margarita María de Alacoque)


               Has de saber –me dijo Jesús Nuestro Señor– que soy un Maestro Santo, y enseño la Santidad. Soy puro, y no puedo sufrir la más pequeña mancha. Por lo tanto, es preciso que andes en Mi Presencia con simplicidad de corazón e intención recta y pura. Pues no puedo sufrir el menor desvío, y te daré a conocer que, si el exceso de Mi Amor me ha movido a ser tu Maestro para enseñarte y formarte a Mi manera y según Mis designios, no puedo soportar las almas tibias y cobardes, y que, si Soy manso para sufrir tus flaquezas, no seré menos severo y exacto en corregir tus infidelidades...


ORACIÓN DIARIA


Toca sobre la imagen para verla en su tamaño original; se recomienda imprimirla, así como difundirla en redes sociales, aplicaciones de mensajería, etc. 
Se puede emplear SIN FINES COMERCIALES ni de lucro personal.


ORACIÓN FINAL 

               Renovad completamente el estado de mi alma, oh mi divino Jesús, y tomad entera y perfecta posesión de todo mi ser, el cual dedico y consagro en perfecto holocausto de amor a vuestro amable Corazón. Haced de mi pobre y mezquino corazón un paraíso de vuestras delicias, con las flores y frutos de las sólidas virtudes de humildad, mansedumbre, sencillez; abrasadlo sobre todo en un vivo y ardiente deseo de vuestro Amor; que el único objeto de todas mis aspiraciones sea agradaros a Vos, a fin de que en el momento en que me saquéis de esta vida, no muera de otra muerte que la de vuestro Amor y por vuestro Amor. Así sea.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.