sábado, 5 de noviembre de 2016

LAS SAGRADAS RELIQUIAS, PRESENCIA CONTINUA DE SANTIDAD



      Desde hace siglos, la  Santa Iglesia Católica, ha custodiado con piadoso celo, la memoria de aquellos cristianos que sobresalieron en su amor por Dios y en la caridad para con los hombres. Y porque destacaron en medio del resto de los creyentes por  sus virtudes, practicando la fe, la esperanza y la caridad en un grado heroico, la Iglesia, los reconoce como “Santos“ y nos los presentan como ejemplos a seguir en su entrega plena a Dios.

      El anhelo por conservar el testimonio y las enseñanzas de estos bienaventurados, llega hasta el punto de proteger y tener en gran estima, sus cuerpos y los objetos que usaron en la vida terrena; precisamente de ahí procede el termino reliquia, que significa “lo que queda”, “lo que resta”.


      Preservar y venerar los restos de los Santos, no deja de ser un acto de amor hacia aquellas Bienaventuradas Almas, que ahora gozan de la visión de Dios en el Cielo. Eso sí: tengamos siempre presente, que un buen católico, sólo venera las reliquias por tratarse de los restos de un Santo, de un hombre que se ha configurado plenamente con Nuestro Señor y goza ya de su Santa Compañía. Por ello, las reliquias reciben un culto de dulía (propio de los Santos), en ningún caso de latría o adoración (reservado sólo a Dios); como muy bien explicaba San Jerónimo:


 "No adoramos las reliquias,
 porque tememos cometer el error de inclinarnos
 ante la creatura antes que a su Creador, 
pero sí veneramos las reliquias de los Mártires
 en orden a adorar a Aquél
 por quien fueron martirizados".

      La santa y piadosa tradición de venerar las reliquias de los Santos, lo encontramos consignado por los primeros seguidores de Nuestro Señor Jesucristo, tal y como nos refieren algunos de los anales de los Mártires: 
  

        "Tomamos sus huesos, que eran más valiosos que las piedras preciosas y más refinados que el oro y los depositamos en un lugar adecuado. Y allí nos reunimos siempre que podemos; el Señor nos dará celebrar con gozo y alegría el aniversario de su martirio"
 ("El Martirio de San Policarpo", 150 después de Cristo).

 “Solamente las partes más duras se sus reliquias se dejaron y estas las enviamos a Antioquia envueltas en lino, como un inestimable tesoro dejado a la Santa Iglesia, como cuenta de la gracia que ha sido en este Mártir" 

( "El Martirio de San Ignacio", 108DC ).


     De hecho, aquellos primeros cristianos, se reunían a menudo en las catacumbas, que además de ser refugios subterráneos, se convirtieron en cementerios; allí, celebraban el Santo Sacrificio de la Misa sobre la tumba de los mártires, vilmente ejecutados por el Imperio Romano por profesar su fe y evangelizar a los paganos. Más tarde, se levantarían en su honor magníficos templos, a los cuales acudirían miles de peregrinos para implorar favores y pedir perdón de sus pecados.

        Con toda seguridad, esta idea de usar como altar la sepultura de los mártires, partía del texto del Apocalipsis: "Vi debajo del altar las almas de los que habían sido inmolados a causa de la Palabra de Dios y del testimonio que habían dado" (Ap.6, 9). El hecho de celebrar la Santa Misa sobre el sepulcro de los mártires, suponía unir el Sacrificio de Cristo, su entrega en la Cruz, con el sacrificio de aquéllos santos, que entregaron su vida por Él, dándose así una unión mística entre Nuestro Señor Jesucristo y los Mártires.






CONSEJOS ÚTILES
 PARA LOS DEVOTOS Y CUSTODIOS 
DE SAGRADAS RELIQUIAS

      Aquellos católicos que tengan la dicha de custodiar una RELIQUIA DE PRIMERA CLASE, han de tener en cuenta los siguientes puntos:

   1º) Las Sagradas Reliquias NO SON AMULETOS, NI PIEZAS DE COLECCIÓN; de hecho, las reliquias de primera clase tienen condición de vaso sagrado. Horroriza comprobar cómo personas de dudoso comportamiento moral poseen reliquias y las exhiben en las redes sociales, como si de trofeos o condecoraciones se tratasen.

   2º) Para no perder de vista el carácter SAGRADO de las Reliquias, es muy conveniente apartarlas de otros objetos profanos; lo ideal es guardarlas ordenadamente en una caja digna, provista de tapa para evitar el polvo y la humedad, aparte de un mejor transporte si de diese el caso.

   3º) Las tecas (los recipientes que contienen las reliquias) han de ser limpiadas con sumo cuidado (al menos una vez al mes); limpieza de la parte metálica de la teca, con exquisito mimo para evitar romper el lacre, que junto con el certificado de autenticidad de la reliquia, garantiza que se trata de una reliquia verdadera.

   4º) Costumbre piadosa, es la de besar la teca ( o tecas ) en la mañana y en la noche. Cuando se posean más de seis, es suficiente besarlas una vez al día.

   5º) También es recomendable adquirir un RELICARIO, donde se puede exponer la Reliquia del Santo en cuestión en el día de su Onomástica y en día previos si por ejemplo, hacemos una novena.

   6º) Algunas personas muy piadosas, a veces llevan consigo la teca con reliquia de un Santo de su devoción; en estos casos, lo ideal es llevarla prendida al cuello, con una cadena o un cordón sólidos, en el interior de la ropa y siempre y cuando no vayamos a realizar un esfuerzo físico que pueda dañar la teca.


CLASIFICACIÓN DE LAS SAGRADAS RELIQUIAS


   La Santa Iglesia Católica, siguiendo la Sagrada Escritura y la Tradición, reconoce tres grupos de reliquias, que califica de "primera, segunda o tercera clase, o grado".

      - Las RELIQUIAS DE PRIMERA CLASE: tomadas del cuerpo del santo (hueso, carne, pelo…), como los huesos del profeta Eliseo, que hicieron resucitar a un muerto (II Reyes, 13, 21).



- Las RELIQUIAS DE SEGUNDA CLASE: objetos que usaron en vida (rosario, libros, indumentaria…), como la capa de Nuestro Señor, que como antes citamos, con sólo tocarla la hemorroísa, quedó curada.




- Las RELIQUIAS DE TERCERA CLASE: cualquier objeto tocado a una reliquia de primera clase o a la tumba del santo (normalmente pequeños trozos de tela). Ejemplo de ello, -como ya vimos antes- eran los paños que tocaban al cuerpo del apóstol San Pablo.



     Es necesario aclarar que las reliquias de primera clase se dividen a su vez en tres tipos:

      - Reliquias insignes: cuerpos enteros o una parte completa de él (cráneo, una mano, una pierna, un brazo), como también algún órgano incorrupto (como la lengua de San Antonio de Padua, el cerebro de Santa Margarita de Alacoque, el corazón de Santa Teresa, etc).

      - Reliquias notables: partes importantes del cuerpo pero sin constituir un miembro entero (la cabeza del fémur, una vértebra, etc)

      - Reliquias mínimas: astillas de huesos o pequeños trozos de carne.

   La Iglesia manda guardar las reliquias -sobre todo las de primera clase- en “relicarios“, que tienen consideración de vasos sagrados; a lo largo de la historia, los relicarios han dado lugar a verdaderas obras de arte de la orfebrería. Pueden tener diferentes formas, dependiendo del tamaño de la reliquia que conserven; en los casos de cuerpos enteros, se emplea un cofre-relicario llamado capsa, mientras que si es una parte del cuerpo, el cofre es algo más pequeño y recibe el nombre de capsella. Las reliquias mínimas se guardan en una teca.





viernes, 4 de noviembre de 2016

SAN CARLOS BORROMEO, MODELO DE LOS OBISPOS CATÓLICOS




   Nació el año 1538 en Arona, Lombardía. Pertenecía a la ilustre familia de los Médicis, y había recibido una educación universitaria en Pavía. Era un joven austero, trabajador y responsable.


   Fue uno de los mas insignes promotores de la reforma católica. Sobrino carnal del Papa Pío IV, fue Secretario de Estado a los veintidós años, y luego Cardenal y Arzobispo de Milán.

   Intervino en las cuestiones más delicadas, en la revisión de la Vulgata, del Misal y del Breviario. Se preocupó también de la composición del Catecismo Romano.

   Debemos a San Carlos Borromeo  la terminación del Concilio de Trento y las primeras medidas para su implantación en la Iglesia. 

   Aliviaba su tensión con el amor al arte y a la música -era un virtuoso del violoncelo y alguna distracción con el ajedrez, la pelota y la caza.
   Al morir Pío IV se trasladó Milán, donde gobernó su diócesis como uno de los más celosos y mas santos obispos que haya tenido la Iglesia. Emprende una gran acción reformadora y trabaja a un ritmo acelerado. Reúne seis Concilios y once Sínodos para aplicar los decretos de Trento. Funda cinco seminarios para preparar dignos sacerdotes. Recorre su extensa diócesis y multiplica las obras de caridad.


   Tuvo el Consuelo de dar la Primera Comunión a San Luis Gonzaga. 

   Después de fundar en Milán una casa de convalecencia, San Carlos partió a Monte Varallo para hacer su retiro anual. Antes de partir, había predicho a varias personas que le quedaba ya poco tiempo de vida.

   En efecto, el 24 de octubre se sintió enfermo y, el 29 del mismo mes, partió de regreso a Milán, a donde llegó el día de los Fieles Difuntos. La víspera había celebrado su última Misa en Arona, su ciudad natal. Una vez en el lecho, pidió los últimos sacramentos y los recibió de manos del arcipreste de su catedral. 

   Al principio de la noche del 3 al 4 de noviembre, murió apaciblemente, mientras pronunciaba las palabras "Ecce venio". No tenía más que cuarenta y seis años de edad. La devoción al santo cardenal se propagó rápidamente. En 1601, el Cardenal Baronio, quien le llamó "un segundo Ambrosio", mandó al clero de Milán una orden de Clemente VIII para que, en el aniversario de la muerte del arzobispo, no celebrasen Misa de requiem, sino una Misa solemne.


jueves, 3 de noviembre de 2016

LA APOSTASÍA DE BERGOGLIO YA ES OFICIAL



"ROMA PERDERÁ LA FE
 Y SE CONVERTIRÁ 
EN LA SEDE DEL ANTICRISTO"
(Nuestra Señora en La Salette)

   Ante la penosa situación en que se encuentra la Santa Iglesia, no podemos callar por la GRAVÍSIMA APOSTASÍA cometida por Jorge Bergoglio al firmar una DECLARACIÓN CONJUNTA CON LA CISMÁTICA "IGLESIA" LUTERANA, aferrémonos a la Fe Católica de siempre y preparémonos para el pronto Retorno del Señor.



CATECISMO DE SAN PÍO X
   156.- ¿Cómo puede distinguirse la Iglesia de Jesucristo de tantas sociedades o sectas fundadas por los hombres y que se dicen cristianas? - Entre tantas sociedades o sectas fundadas por los hombres, que se dicen cristianas, puédese fácilmente distinguir la verdadera Iglesia de Jesucristo por cuatro notas, porque sólo ella es UNA, SANTA, CATÓLICA y APOSTÓLICA.
   157.- ¿Por qué la Iglesia verdadera es UNA? - La Iglesia verdadera es UNA porque sus hijos, de cualquier tiempo y lugar, están unidos entre sí en una misma fe, un mismo culto, una misma ley y en la participación de unos sacramentos bajo una misma cabeza visible, el Romano Pontífice.
   158.- ¿No podría haber más Iglesias? - No, señor; no puede haber más Iglesias, porque así como no hay más que un solo Dios, una Fe y un solo Bautismo, así no hay ni puede haber más que una sola y verdadera Iglesia.


DEL MENSAJE DE NUESTRA SEÑORA DE LA SALETTE
"Llamo a los Apóstoles de los Últimos Tiempos. Los fieles discípulos de Jesucristo que han vivido en el menosprecio del mundo y de sí mismos, en la pobreza y en la humildad, en la oración y en la mortificación, en la castidad y en la unión con Dios."
"Luchad hijos de la luz, vosotros pequeño número... pues ya está aquí el tiempo de los tiempos, el fin de los fines. La Iglesia será eclipsada, el mundo quedará consternado."

miércoles, 2 de noviembre de 2016

LOS FIELES DIFUNTOS, LA IGLESIA PURGANTE




“En aquellos días  oí una voz del Cielo que me decía: 
Felices los muertos que mueren en el Señor. 
Ya desde ahora, dice el Espíritu, que descansen de sus trabajos, 
puesto que sus obras los acompañan”

( Apocalipsis 14, 13)



     La piedad maternal de la Santa Iglesia Católica, que diariamente hace mención, singular y universal de los Fieles Difuntos, principalmente en el Santo Sacrificio de la Misa, después de la Fiesta de ayer, recuerda en sus plegarias a todos los fieles que, destinados al Cielo, se hallan detenidos todavía en el Purgatorio. 

      Los sufragios van destinados a aquellos difuntos por quienes nadie ruega determinadamente. San Odilón, Abad de Cluny, en el año 998, introdujo tan caritativa costumbre en su monasterio.

     No hay en el mundo nada más hermoso y más digno de poseerse que la verdadera caridad. Éste es el Mandamiento Supremo del buen cristiano: 
"Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos". Por eso, la Santa Iglesia, en el siglo XIV, decretó obligatoria esta obra de caridad.

     No siempre podemos practicar en este mundo la caridad tal y como querría nuestro corazón, pero sí podemos ser todos GRANDES BENEFACTORES DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO. 
Mayores y pequeños, enfermos y sanos, todos podemos socorrerles con nuestras oraciones, Misas, Comuniones, limosnas... 

      En algunas regiones de España estaba permitido celebrar dos Misas en este día tan señalado, y hasta tres en el siglo siguiente. El Papa Benedicto XV, después de la I Guerra Mundial, hizo extensible este privilegio a todos los sacerdotes del mundo católico, mediante la Bula "Incruentum altaris", 
sobre las celebraciones litúrgicas del Día de Difuntos (10 de agosto de 1915).





¿QUÉ PODEMOS OFRECER 
A LAS ALMAS DEL PURGATORIO? 


      Todas las obras buenas que practicamos en estado de gracia santificante, tienen la virtud de producir cuatro efectos: meritorio, propiciatorio, impetratorio y satisfactorio.

   -El efecto meritorio, de nuestras buenas obras consiste en aumentar la gracia y la gloria del que la practica, y este efecto no puede cederse a nadie.

   -El efecto propiciatorio es hacer a Dios propicio, aplacando la ira de su Divina Justicia.

   -El efecto impetratorio está en alcanzarnos gracias y favores de parte de Dios.

   -El efecto satisfactorio, es aquel que nos permite pagar la pena temporal que merecemos por nuestros pecados. Sólo este último efecto -el satisfactorio- es el que podemos ofrecer a las Almas del Purgatorio mediante este Voto, a fin de que les sirva para completar la pena temporal que por sus pecados deben a la Justicia Divina y que están pagando en el Purgatorio. Sin embargo, ofreciendo este efecto satisfactorio, no nos quedaremos en la indigencia, sino que nos quedamos con los otros tres efectos de nuestras buenas obras. 



martes, 1 de noviembre de 2016

DÍA ÚLTIMO DE LA NOVENA A LAS ALMAS DEL PURGATORIO





DÍA ÚLTIMO DE LA NOVENA
A LAS ALMAS DEL PURGATORIO


- ACTO DE CONTRICIÓN: 

   Señor mío Jesucristo Dios y hombre verdadero…


-OFRECIMIENTO DE LA NOVENA:


   Miradnos, Trinidad Santísima, postrados delante de vuestra Divina Majestad, confundidos y humillados por nuestros pecados, que nos hacen indignos de estar ante Vuestra Presencia Soberana; más, confiando en Vuestra Bondad Infinita, nos atrevemos a pedir misericordia por las Almas del Purgatorio, tan amadas de Vos.

   A Vos, Padre Eterno, que creasteis las almas de la nada; a Vos Hijo Unigénito, que las redimisteis con Vuestra Sangre Preciosísima; a Vos, Espíritu de Amor, que la santificasteis con la gracia, os pedimos clemencia y piedad por aquellas almas, hermanas nuestras que sufren resignadas los tormentos del Purgatorio. 

   Particularmente os pedimos misericordia por aquellas por las cuales tenemos mayor obligación de orar; por las almas de nuestros parientes, amigos y bienhechores; por las almas de aquellos que recibieron de nosotros mal ejemplo u ocasión de pecar; por las más abandonadas, que no reciben ningún recuerdo ni sufragio de los vivos; por las que fueron más devotas del Purgatorio; por las almas de nuestra parroquia, y por aquellas que Vos, ¡Oh Dios mío! Más queréis y amáis.

   Os suplicamos que entre éstas queráis contar el alma de… (aquí encomiéndese a Dios el alma por la cual más especialmente se ofrecen los devotos obsequios de esta novena.).

   A todos, Señor, dadles pronto el lugar de la luz; y por sus ruegos y nuestras oraciones quered reunirnos un día en la Patria Celestial por toda la eternidad. Amén.


- ORACIÓN A MARÍA SANTÍSIMA:

   A Vos, Madre nuestra amantísima, invocamos por intercesora, esperando obtener por vuestros méritos lo que por nuestras solas oraciones no nos atreveríamos a esperar.

   Vos, que sois Madre de todos, a todos protegednos, y librad con vuestros ruegos, las Santas Almas del Purgatorio, por las cuales ofrecemos esta novena


MEDITACIÓN DIA NOVENO:


Nuestro poco amor a Dios


   Compara el amor a Dios que tienen los Santos y las Almas del Purgatorio con tu frialdad en el camino de la virtud y en su santo servicio. Parece , realmente, que sólo obres por obligación o por puro egoísmo de ahorrarte las penas, siendo así que el motivo principal ha de ser el amor a Dios y el deseo de verle y contemplarle eternamente.

   Piensa que esta frialdad y falta de deseo también se paga en el Purgatorio, tanto más cuanto mayor haya sido la frialdad en el amor y en el deseo de Dios. Refieren algunos libros que una persona estuvo catorce años en el Purgatorio por su poco deseo de Dios y de su gloria. Sea lo que fuere de la exactitud de este hecho, es lo cierto que nuestra falta de amor a Dios no puede menos de ser castigada de una forma u otra en el Purgatorio, donde tan terribles son todas las penas.

   Examínate bien sobre este punto, y enmiéndate, ya que Dios te llama y te concede tiempo para hacerlo.


( Medítese con calma )


TERMINAMOS LA NOVENA CON LAS SIGUIENTES ORACIONES, 
COMPUESTAS POR SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO

Oración a Jesucristo para obtener Su Misericordia con las Almas del Purgatorio por los Dolores de Su Pasión


- ¡ Oh Jesús Dulcísimo! Por el sudor de sangre que derramasteis en el Huerto de Getsemaní, tened piedad de las Bienaventuradas Almas del Purgatorio.

- Respuesta: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los terribles dolores que sufristeis en vuestra cruel flagelación, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los terribles dolores que os causaron en vuestra coronación de espinas, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sufristeis al llevar la Cruz hasta el Calvario, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sufristeis en vuestra cruelísima crucifixión, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sentisteis en vuestra amarguísima agonía, clavado en el árbol de la Cruz, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

-¡Oh Jesús Dulcísimo! Por el inmenso dolor que sufristeis  al entregar vuestra Alma Santísima, tened piedad de estas almas.


AHORA SE REZAN CINCO PADRENUESTROS, AVEMARÍAS Y GLORIAS, EN HONOR DE LAS LLAGAS DE JESÚS, POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO


Oración final


¡Oh Almas Santas! Por vosotras hemos rogado; pero ya que tan amadas sois del Señor, ya que tenéis la seguridad de no perderle, rogad por nosotros, miserables mortales, expuestos todavía al peligro de condenarnos y de perderle para siempre. (Aquí puede cada uno pedir la gracia especial que desea obtener por intercesión de las Almas del Purgatorio)





lunes, 31 de octubre de 2016

NOVENA A LAS BENDITAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO, DÍA OCTAVO




DÍA OCTAVO DE LA NOVENA
A LAS ALMAS DEL PURGATORIO


- ACTO DE CONTRICIÓN: 

   Señor mío Jesucristo Dios y hombre verdadero…


-OFRECIMIENTO DE LA NOVENA:

   Miradnos, Trinidad Santísima, postrados delante de vuestra Divina Majestad, confundidos y humillados por nuestros pecados, que nos hacen indignos de estar ante Vuestra Presencia Soberana; más, confiando en Vuestra Bondad Infinita, nos atrevemos a pedir misericordia por las Almas del Purgatorio, tan amadas de Vos.

   A Vos, Padre Eterno, que creasteis las almas de la nada; a Vos Hijo Unigénito, que las redimisteis con Vuestra Sangre Preciosísima; a Vos, Espíritu de Amor, que la santificasteis con la gracia, os pedimos clemencia y piedad por aquellas almas, hermanas nuestras que sufren resignadas los tormentos del Purgatorio. 

   Particularmente os pedimos misericordia por aquellas por las cuales tenemos mayor obligación de orar; por las almas de nuestros parientes, amigos y bienhechores; por las almas de aquellos que recibieron de nosotros mal ejemplo u ocasión de pecar; por las más abandonadas, que no reciben ningún recuerdo ni sufragio de los vivos; por las que fueron más devotas del Purgatorio; por las almas de nuestra parroquia, y por aquellas que Vos, ¡Oh Dios mío! Más queréis y amáis.

   Os suplicamos que entre éstas queráis contar el alma de… (aquí encomiéndese a Dios el alma por la cual más especialmente se ofrecen los devotos obsequios de esta novena.).

   A todos, Señor, dadles pronto el lugar de la luz; y por sus ruegos y nuestras oraciones quered reunirnos un día en la Patria Celestial por toda la eternidad. Amén.


- ORACIÓN A MARÍA SANTÍSIMA:

   A Vos, Madre nuestra amantísima, invocamos por intercesora, esperando obtener por vuestros méritos lo que por nuestras solas oraciones no nos atreveríamos a esperar.

   Vos, que sois Madre de todos, a todos protegednos, y librad con vuestros ruegos, las Santas Almas del Purgatorio, por las cuales ofrecemos esta novena


MEDITACIÓN DÍA OCTAVO:


Inmensidad de la pena de daño


   No hay comparación, ni ejemplo, ni manera de dar a entender la impetuosidad y la fuerza de la atracción de Dios, que Él comunica a las Almas del Purgatorio y que es causa de la pena de daño.

   Y en este sufrimiento de la pena de daño, pena suprema entre todas las penas, es cosa maravillosa que, aunque se acerque la hora de verse libre de ella y de volar a la Gloria, no disminuye; pues, como explica Santa Catalina, según el fuego va purificando un alma en el Purgatorio, Nuestro Señor le va comunicando mayor luz de paz y de gozo, de manera que, merced al fuego, va aumentando su tranquilidad; pero -añade la Santa- “no sucede lo mismo con lo que se deriva de la tardanza en ver a Dios, porque ésta no disminuye, aunque se acerque a su término“. Por el contrario, antes bien aumenta. Temblemos, pues, ante este suplicio tan extraordinario, que ni siquiera somos capaces de entender. 


( Medítese con calma )


TERMINAMOS LA NOVENA CON LAS SIGUIENTES ORACIONES, 
COMPUESTAS POR SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO


Oración a Jesucristo para obtener Su Misericordia con las Almas del Purgatorio por los Dolores de Su Pasión


- ¡ Oh Jesús Dulcísimo! Por el sudor de sangre que derramasteis en el Huerto de Getsemaní, tened piedad de las Bienaventuradas Almas del Purgatorio.

- Respuesta: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los terribles dolores que sufristeis en vuestra cruel flagelación, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los terribles dolores que os causaron en vuestra coronación de espinas, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sufristeis al llevar la Cruz hasta el Calvario, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sufristeis en vuestra cruelísima crucifixión, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sentisteis en vuestra amarguísima agonía, clavado en el árbol de la Cruz, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

-¡Oh Jesús Dulcísimo! Por el inmenso dolor que sufristeis  al entregar vuestra Alma Santísima, tened piedad de estas almas.


AHORA SE REZAN CINCO PADRENUESTROS, AVEMARÍAS Y GLORIAS, EN HONOR DE LAS LLAGAS DE JESÚS, POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO


Oración final


¡Oh Almas Santas! Por vosotras hemos rogado; pero ya que tan amadas sois del Señor, ya que tenéis la seguridad de no perderle, rogad por nosotros, miserables mortales, expuestos todavía al peligro de condenarnos y de perderle para siempre. (Aquí puede cada uno pedir la gracia especial que desea obtener por intercesión de las Almas del Purgatorio)





domingo, 30 de octubre de 2016

NOVENA A LAS BENDITAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO, DÍA SÉPTIMO




DÍA SÉPTIMO DE LA NOVENA
A LAS ALMAS DEL PURGATORIO



- ACTO DE CONTRICIÓN: 

   Señor mío Jesucristo Dios y hombre verdadero…


-OFRECIMIENTO DE LA NOVENA:

   Miradnos, Trinidad Santísima, postrados delante de vuestra Divina Majestad, confundidos y humillados por nuestros pecados, que nos hacen indignos de estar ante Vuestra Presencia Soberana; más, confiando en Vuestra Bondad Infinita, nos atrevemos a pedir misericordia por las Almas del Purgatorio, tan amadas de Vos.

   A Vos, Padre Eterno, que creasteis las almas de la nada; a Vos Hijo Unigénito, que las redimisteis con Vuestra Sangre Preciosísima; a Vos, Espíritu de Amor, que la santificasteis con la gracia, os pedimos clemencia y piedad por aquellas almas, hermanas nuestras que sufren resignadas los tormentos del Purgatorio. 

   Particularmente os pedimos misericordia por aquellas por las cuales tenemos mayor obligación de orar; por las almas de nuestros parientes, amigos y bienhechores; por las almas de aquellos que recibieron de nosotros mal ejemplo u ocasión de pecar; por las más abandonadas, que no reciben ningún recuerdo ni sufragio de los vivos; por las que fueron más devotas del Purgatorio; por las almas de nuestra parroquia, y por aquellas que Vos, ¡Oh Dios mío! Más queréis y amáis.

   Os suplicamos que entre éstas queráis contar el alma de… (aquí encomiéndese a Dios el alma por la cual más especialmente se ofrecen los devotos obsequios de esta novena.).

   A todos, Señor, dadles pronto el lugar de la luz; y por sus ruegos y nuestras oraciones quered reunirnos un día en la Patria Celestial por toda la eternidad. Amén.


- ORACIÓN A MARÍA SANTÍSIMA:

   A Vos, Madre nuestra amantísima, invocamos por intercesora, esperando obtener por vuestros méritos lo que por nuestras solas oraciones no nos atreveríamos a esperar.

   Vos, que sois Madre de todos, a todos protegednos, y librad con vuestros ruegos, las Santas Almas del Purgatorio, por las cuales ofrecemos esta novena


MEDITACIÓN DÍA SÉPTIMO:


Qué cosa es la pena de daño


   La pena de daño es la privación de ver a Dios, y es la pena mayor de las Almas del Purgatorio, como también constituye la pena mayor de los condenados al infierno, a pesar de ser tan inmensos los demás tormentos que sufren.

   Por esta causa, Santa Catalina, después de afirmar que el suplicio del Purgatorio, en cuanto al sentido, es el infierno, añade: “Con todo, esta pena le parece suave al alma, en comparación de aquella que sufre al retardar su unión con Dios”. Y San Juan Crisóstomo dice que “un millón de infiernos, comprendiendo en ellos solamente la pena de sentido, no son, ni de lejos, como la pena de daño, que es la privación de Dios”.

   Como dice Santa Teresa, uno muere de no morir. Considera, pues, aunque no llegues a entenderlo plenamente, que si bien es cierto que, en cuanto al tiempo, es una pena finita, que un día u otro ha de acabar, es también, en alguna manera, una pena infinita, porque priva del Bien infinito, que es Dios.


( Medítese con calma )


TERMINAMOS LA NOVENA CON LAS SIGUIENTES ORACIONES, 
COMPUESTAS POR SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO


Oración a Jesucristo para obtener Su Misericordia con las Almas del Purgatorio por los Dolores de Su Pasión

- ¡ Oh Jesús Dulcísimo! Por el sudor de sangre que derramasteis en el Huerto de Getsemaní, tened piedad de las Bienaventuradas Almas del Purgatorio.

- Respuesta: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los terribles dolores que sufristeis en vuestra cruel flagelación, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los terribles dolores que os causaron en vuestra coronación de espinas, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sufristeis al llevar la Cruz hasta el Calvario, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sufristeis en vuestra cruelísima crucifixión, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sentisteis en vuestra amarguísima agonía, clavado en el árbol de la Cruz, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

-¡Oh Jesús Dulcísimo! Por el inmenso dolor que sufristeis  al entregar vuestra Alma Santísima, tened piedad de estas almas.


AHORA SE REZAN CINCO PADRENUESTROS, AVEMARÍAS Y GLORIAS, EN HONOR DE LAS LLAGAS DE JESÚS, POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO


Oración final


¡Oh Almas Santas! Por vosotras hemos rogado; pero ya que tan amadas sois del Señor, ya que tenéis la seguridad de no perderle, rogad por nosotros, miserables mortales, expuestos todavía al peligro de condenarnos y de perderle para siempre. (Aquí puede cada uno pedir la gracia especial que desea obtener por intercesión de las Almas del Purgatorio)





sábado, 29 de octubre de 2016

NOVENA A LAS BENDITAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO, DÍA SEXTO






DÍA SEXTO DE LA NOVENA
A LAS ALMAS DEL PURGATORIO


- ACTO DE CONTRICIÓN: 

   Señor mío Jesucristo Dios y hombre verdadero…


-OFRECIMIENTO DE LA NOVENA:

   Miradnos, Trinidad Santísima, postrados delante de vuestra Divina Majestad, confundidos y humillados por nuestros pecados, que nos hacen indignos de estar ante Vuestra Presencia Soberana; más, confiando en Vuestra Bondad Infinita, nos atrevemos a pedir misericordia por las Almas del Purgatorio, tan amadas de Vos.

   A Vos, Padre Eterno, que creasteis las almas de la nada; a Vos Hijo Unigénito, que las redimisteis con Vuestra Sangre Preciosísima; a Vos, Espíritu de Amor, que la santificasteis con la gracia, os pedimos clemencia y piedad por aquellas almas, hermanas nuestras que sufren resignadas los tormentos del Purgatorio. 

   Particularmente os pedimos misericordia por aquellas por las cuales tenemos mayor obligación de orar; por las almas de nuestros parientes, amigos y bienhechores; por las almas de aquellos que recibieron de nosotros mal ejemplo u ocasión de pecar; por las más abandonadas, que no reciben ningún recuerdo ni sufragio de los vivos; por las que fueron más devotas del Purgatorio; por las almas de nuestra parroquia, y por aquellas que Vos, ¡Oh Dios mío! Más queréis y amáis.

   Os suplicamos que entre éstas queráis contar el alma de… (aquí encomiéndese a Dios el alma por la cual más especialmente se ofrecen los devotos obsequios de esta novena.).

   A todos, Señor, dadles pronto el lugar de la luz; y por sus ruegos y nuestras oraciones quered reunirnos un día en la Patria Celestial por toda la eternidad. Amén.


- ORACIÓN A MARÍA SANTÍSIMA:

   A Vos, Madre nuestra amantísima, invocamos por intercesora, esperando obtener por vuestros méritos lo que por nuestras solas oraciones no nos atreveríamos a esperar.

   Vos, que sois Madre de todos, a todos protegednos, y librad con vuestros ruegos, las Santas Almas del Purgatorio, por las cuales ofrecemos esta novena


MEDITACIÓN DIA SEXTO:

Duración de las penas del Purgatorio

   Esta operación purificadora del Purgatorio puede ser muy larga por varias causas: 

   -La primera por la pureza inconcebible que ha de tener necesariamente el alma para estar en la presencia de Dios, que es la misma santidad y pureza, y a nadie admite en la gloria si no es tan puro como el mismo como el mismo Cielo. Y estamos tan lejos de esta pureza, que, como dice Santa Catalina, “lo que es perfecto a los ojos del hombre está lleno de defectos a los ojos de Dios”. 
   -La segunda causa es la multitud innumerable de pecados veniales que cometemos en esta vida.
   -La tercera es la poca penitencia que hacemos de los pecados mortales ya confesados.
   -La cuarta es la absoluta incapacidad de las Almas del Purgatorio para socorrerse a sí mismas. 
   -Y la quinta causa en la duración de las penas de estas pobres almas, es (avergüenzate, oh cristiano!) la tibieza y el descuido de la mayor parte de los cristianos en rogar y en practicar buenas obras por ellas.  


( Medítese con calma )


TERMINAMOS LA NOVENA CON LAS SIGUIENTES ORACIONES, 
COMPUESTAS POR SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO


Oración a Jesucristo para obtener Su Misericordia con las Almas del Purgatorio por los Dolores de Su Pasión

- ¡ Oh Jesús Dulcísimo! Por el sudor de sangre que derramasteis en el Huerto de Getsemaní, tened piedad de las Bienaventuradas Almas del Purgatorio.

- Respuesta: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los terribles dolores que sufristeis en vuestra cruel flagelación, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los terribles dolores que os causaron en vuestra coronación de espinas, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sufristeis al llevar la Cruz hasta el Calvario, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sufristeis en vuestra cruelísima crucifixión, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

- ¡Oh Jesús Dulcísimo! Por los dolores que sentisteis en vuestra amarguísima agonía, clavado en el árbol de la Cruz, tened piedad de estas almas.

- R: Tened piedad, Señor, tened piedad.

-¡Oh Jesús Dulcísimo! Por el inmenso dolor que sufristeis  al entregar vuestra Alma Santísima, tened piedad de estas almas.


AHORA SE REZAN CINCO PADRENUESTROS, AVEMARÍAS Y GLORIAS, EN HONOR DE LAS LLAGAS DE JESÚS, POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO


Oración final


¡Oh Almas Santas! Por vosotras hemos rogado; pero ya que tan amadas sois del Señor, ya que tenéis la seguridad de no perderle, rogad por nosotros, miserables mortales, expuestos todavía al peligro de condenarnos y de perderle para siempre. (Aquí puede cada uno pedir la gracia especial que desea obtener por intercesión de las Almas del Purgatorio)