viernes, 26 de agosto de 2022

MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, DÍA 26º

           

            Por la señal de la Santa Cruz  de nuestros enemigos  líbranos Señor  Dios Nuestro.

          En el Nombre del Padre, y del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén.

          Padre Eterno, yo os ofrezco por las manos de María Santísima, la Preciosísima Sangre de vuestro Hijo. Os ofrezco también las lágrimas de Nuestra Señora por la purificación de la tierra y la conversión de los hombres, por la fidelidad de vuestros escogidos, por la Victoria de la Santa Iglesia y el Triunfo del Inmaculado Corazón de María.

        
MEDITACIÓN DÍA 26



SÚPLICA 

(Compuesta por la Mística Berthe Petit, aprobada por el Card. Mercier)

               ¡Doloroso e Inmaculado Corazón de María! Habitación Pura y Santa: cobija mi alma con Tu Maternal Protección, así permanecerá fiel a la voz de Jesús y mi alma, podrá entonces corresponder a Su Amor y obedecer Su Divina Voluntad.

   -Dios te salve, María, etc...

                Oh Madre mía, mi deseo es mantener ante mi vista sin cesar, Tu participación de Co-Redentora; con este recuerdo, viviré íntimamente unido a Tu Corazón Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón de Tu Divino Hijo.

   -Dios te salve, María, etc...

                Por los méritos de Tus virtudes y angustias, clávame a éste Divino Corazón y protégeme ahora y siempre.

   -Dios te salve, María, etc...


ORACIÓN FINAL

               Nos consagramos, oh María, a Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, junto con nuestras familias, nuestra Patria. Ten piedad de nosotros; mira las tribulaciones y las angustias de nuestros corazones en medio del luto y calamidades que atacan a este mundo. 

               Dígnate, Oh Madre de Dios, obtenernos la Misericordia para que, una vez siendo convertidos y purificados por la tristeza y fortalecidos en la Fe, de ahora en adelante seamos devotos sirvientes de Jesucristo y de su Iglesia, por cuyo triunfo oramos. 

              Oh María Inmaculada, prometemos ser fieles devotos de Tu Doloroso Corazón. Te suplicamos que intercedas por nosotros ante Tu Hijo, para que, al grito de Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, Su Poder Divino lleve a cabo con rapidez el triunfo de los Derechos y la Justicia de Dios. Amén.




℣. Nos cum prole pía
℟. Benedícat ✠ Virgo María

Nos bendiga ✠ la Virgen María
con Su descendencia bendita



jueves, 25 de agosto de 2022

ALIMENTARLO CON MI AMOR

   


               ¿Hay abandono de Sagrario? Para responder con rigor lógico, distingo dos clases de abandono de Sagrario: uno que pudiera llamarse exterior y otro interior o espiritual. Llamo abandono exterior a la ausencia habitual y voluntaria del Sagrario por parte de los católicos que lo conocen y pueden ir a visitarlo […] El abandono interior es ir al Sagrario con el cuerpo y no con el alma. Ir a él y no estar en él...

               ¡Oh, Dios mío! ¡Los Sagrarios abandonados! ¡Sagrarios de llaves enmohecidas de no servir; de vecinos que no conocen ni las palabras Eucaristía, Comunión, Santísimo Sacramento! Los Sagrarios sin niños que cariñosamente alboroten. Sin doncellas que perfumen con su pureza y su recato. Sin viejecitas que se consuelen. Sin lágrimas de arrepentidos. Sin suspiros de amadores. Sin rodillas de agradecidos. Sin... ¡Dios mío, Dios mío, sin nada que te halague, que te confiese, que te haga sentir! ¡Sin nada!. 

               Si fuéramos consecuentes con nuestra fe en la Presencia Real de Jesucristo en nuestros Sagrarios, ¡cómo deberíamos pensar, querer, sentir y proceder de manera distinta a la forma en que pensamos, queremos, sentimos y procedemos!.

               Para mis pasos yo no quiero más que un camino, el que lleva al Sagrario, y yo sé que andando por ese camino encontraré hambrientos de muchas clases y los saciaré de pan...

               ¡Ay! abandono del Sagrario, ¡cómo te quedaste pegado a mi alma! ¡Ay! ¡qué claro me hiciste ver todo el mal que de ahí salía y todo el bien que por él dejaba de recibirse!. 

               El Evangelio no es sólo la historia de las mayores finezas y generosidades divinas, sino la de los mayores abandonos humanos […] ¡Eucaristía! ¡Evangelio siempre nuevo y siempre vivo! ¡Historia viviente de finezas y generosidades divinas, pero sin fin! ¡Hombres! ¡hombres!, ¿será también la Eucaristía la historia de vuestros grandes abandonos?.... 

               ¿Verdad que la mirada de Jesucristo en esos Sagrarios es una mirada que se clava en el alma y no se olvida nunca?. 

               De mí sé deciros que aquella tarde en aquel rato de Sagrario, entreví para mi Sacerdocio una ocupación en la que antes no había ni soñado […] Ser Cura de un pueblo que no quisiera a Jesucristo, para quererlo yo por todo el pueblo. Emplear mi Sacerdocio en cuidar a Jesucristo en las necesidades que Su Vida de Sagrario le ha creado. Alimentarlo con mi amor. Calentarlo con mi presencia. Entretenerlo con mi conversación. Defenderlo contra el abandono y la ingratitud. 


Obispo Manuel González



MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, DÍA 25º

          

            Por la señal de la Santa Cruz  de nuestros enemigos  líbranos Señor  Dios Nuestro.

          En el Nombre del Padre, y del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén.

          Padre Eterno, yo os ofrezco por las manos de María Santísima, la Preciosísima Sangre de vuestro Hijo. Os ofrezco también las lágrimas de Nuestra Señora por la purificación de la tierra y la conversión de los hombres, por la fidelidad de vuestros escogidos, por la Victoria de la Santa Iglesia y el Triunfo del Inmaculado Corazón de María.

        
MEDITACIÓN DÍA 25



SÚPLICA 

(Compuesta por la Mística Berthe Petit, aprobada por el Card. Mercier)

               ¡Doloroso e Inmaculado Corazón de María! Habitación Pura y Santa: cobija mi alma con Tu Maternal Protección, así permanecerá fiel a la voz de Jesús y mi alma, podrá entonces corresponder a Su Amor y obedecer Su Divina Voluntad.

   -Dios te salve, María, etc...

                Oh Madre mía, mi deseo es mantener ante mi vista sin cesar, Tu participación de Co-Redentora; con este recuerdo, viviré íntimamente unido a Tu Corazón Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón de Tu Divino Hijo.

   -Dios te salve, María, etc...

                Por los méritos de Tus virtudes y angustias, clávame a éste Divino Corazón y protégeme ahora y siempre.

   -Dios te salve, María, etc...


ORACIÓN FINAL

               Nos consagramos, oh María, a Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, junto con nuestras familias, nuestra Patria. Ten piedad de nosotros; mira las tribulaciones y las angustias de nuestros corazones en medio del luto y calamidades que atacan a este mundo. 

               Dígnate, Oh Madre de Dios, obtenernos la Misericordia para que, una vez siendo convertidos y purificados por la tristeza y fortalecidos en la Fe, de ahora en adelante seamos devotos sirvientes de Jesucristo y de su Iglesia, por cuyo triunfo oramos. 

              Oh María Inmaculada, prometemos ser fieles devotos de Tu Doloroso Corazón. Te suplicamos que intercedas por nosotros ante Tu Hijo, para que, al grito de Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, Su Poder Divino lleve a cabo con rapidez el triunfo de los Derechos y la Justicia de Dios. Amén.




℣. Nos cum prole pía
℟. Benedícat ✠ Virgo María

Nos bendiga ✠ la Virgen María
con Su descendencia bendita



miércoles, 24 de agosto de 2022

SAN JUAN DE LA CRUZ, DOCTOR DE LA IGLESIA




               El 24 de Agosto de 1926, cuando se cumplía el segundo centenario de la Canonización de San Juan de la Cruz, el Papa Pío XI, accediendo a las súplicas de todo el Episcopado del Mundo Católico, singularmente el de España, a las de Universidades, Academias y Centros de cultura, después de maduro y prolijo examen hecho por la Sagrada Congregación de Ritos, de estas peticiones y de los escritos y virtudes del Santo, y habiendo emitido voto unánime, declaró solemnemente a San Juan de la Cruz Doctor de la Iglesia Universal, calificándolo el propio Papa como "Doctor de la Oración".



               San Juan de la Cruz, con inimitable al par que natural elegancia, unida a una armoniosa y arrebatadora sencillez, describe y declara en sus obras, con lenguaje encantador, todas las misteriosas vías de la mística, comenzando por la negación de sí mismo y concluyendo con la total posesión del mismo Dios.  

               Con un estilo naturalmente florido y endiosado, y una delicadeza con que trata los puntos más delicados y las cosas más recónditas que pasan entre Dios y el alma, San Juan de la Cruz hace de sus escritos un arsenal de armas bien templadas para luchar con seguridad contra todas las acechanzas del demonio y contra todas las engañosas maquinaciones de nuestras más violentas pasiones. 

               Todos sus libros están impregnados de Santidad y de Gloria, respirando rayos de la Divinidad que con rapidez inaudita se apoderan del corazón del piadoso lector que saborea la alta ciencia que en ellos se contiene.

 



LA FE PURA E INMACULADA: LA INFALIBILIDAD PAPAL EN EL MAGISTERIO ORDINARIO


               Influidos por la ideología de Monseñor Marcel Lefebvre, muchos "Católicos" defienden heréticamente que el Papa, puede errar y seguir siendo Papa. La enseñanza Católica dice lo contrario, esto es: que si el Papa yerra es señal inequívoca de que no es el legítimo Papa porque la promesa fue hecha a San Pedro y a sus sucesores, por Nuestro Señor Jesucristo, de que las puertas del Infierno (las herejías, errores doctrinales, enseñanza equívoca) no prevalecerían, orando no por la Fe de todos, sino por la de San Pedro, sobre el cual constituyó Su Iglesia.

               Desgraciadamente, la neo herejía de Marcel Lefebvre continuada por sus acólitos, ha penetrado las mentes de muchos pseudo tradicionalistas y pseudo conservadores al punto de sufrir una verdadera intoxicación y ser incapaces de distinguir ahora la verdad que sus abuelos sabían de forma simple: el Papa es infalible cuando habla desde su oficio sobre Fe o costumbres, sea mediante el Magisterio Extraordinario -también llamado solemne- sea desde el Magisterio Ordinario, ora mediante una Bula, ora mediante una Carta Apostólica, ora mediante una Encíclica, o bien mediante un Motu Proprio o un simple radiomensaje. 

               La auténtica Enseñanza de la Iglesia no se limita a lo infaliblemente proclamado. Tampoco se pueden rechazar los decretos disciplinares del Papa con el pretexto que no han sido promulgados ex Cathedra.  




               Hay quienes por ignorancia o malicia afirman que el Magisterio de la Iglesia es infalible al definir el Dogma revelado por Dios; dicen que la Iglesia cumple este Magisterio sólo cuando por un juicio solemne, define un punto de la Fe o de la Moral, bien en las definiciones de los Concilios o en las definiciones papales. Estas declaraciones son, las dos, contrarias a la Verdad. 

               En primer lugar digamos que el Magisterio de la Iglesia es doble: el Extraordinario y el Ordinario. El primero es únicamente el que se ejerce por un juicio solemne dado al surgir dudas sobre la inteligencia de los Dogmas, o alternativamente, a causa de algún error pernicioso que amenazaba la pureza de la Fe o la Moral. 

               Pero el Magisterio Ordinario es el que se ejerce bajo la atenta mirada del Papa, por los Pastores sagrados repartidos por todo el mundo, ya sea por la palabra escrita o hablada tanto en los sermones y catecismos, o en el ejercicio del culto o en los Sagrados Ritos, como en la administración de los Sacramentos y en todas las demás prácticas y manifestaciones de la Iglesia. Estas dos clases de Magisterio se afirman expresamente en el Concilio Vaticano I: "Tenemos que creer con Fe Divina y Católica, todo lo que se contiene en la Palabra de Dios escrita o transmitida por la Tradición, y que la Iglesia o por un Juicio Solemne o mediante la Enseñanza Ordinaria y Universal, propone para ser creído como revelado por Dios".

               En segundo lugar, la Infalibilidad del Magisterio Extraordinario y del Magisterio Ordinario se extiende no sólo a los Dogmas de lo que Dios ha revelado, sino también a las  deducciones lógicas de lo que en ellos se declara  y en general a todo lo que está conectado con ellos, a todo lo que es necesario para conservarlo intacto y protegerlo contra los ataques y trampas del error. Sin esto, Dios no habría tomado las medidas suficientes para garantizar que los Pastores (divinamente instituidos) pudieran proteger a los Fieles contra las fuentes envenenadas del error, no habría proporcionado los medios para garantizar con eficacia el Depósito de la Fe a ellos confiado.


Padre Mateo Liberatore, SI
 El Derecho Público de la Iglesia




MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, DÍA 24º

         

            Por la señal de la Santa Cruz  de nuestros enemigos  líbranos Señor  Dios Nuestro.

          En el Nombre del Padre, y del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén.

          Padre Eterno, yo os ofrezco por las manos de María Santísima, la Preciosísima Sangre de vuestro Hijo. Os ofrezco también las lágrimas de Nuestra Señora por la purificación de la tierra y la conversión de los hombres, por la fidelidad de vuestros escogidos, por la Victoria de la Santa Iglesia y el Triunfo del Inmaculado Corazón de María.

        
MEDITACIÓN DÍA 24



SÚPLICA 

(Compuesta por la Mística Berthe Petit, aprobada por el Card. Mercier)

               ¡Doloroso e Inmaculado Corazón de María! Habitación Pura y Santa: cobija mi alma con Tu Maternal Protección, así permanecerá fiel a la voz de Jesús y mi alma, podrá entonces corresponder a Su Amor y obedecer Su Divina Voluntad.

   -Dios te salve, María, etc...

                Oh Madre mía, mi deseo es mantener ante mi vista sin cesar, Tu participación de Co-Redentora; con este recuerdo, viviré íntimamente unido a Tu Corazón Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón de Tu Divino Hijo.

   -Dios te salve, María, etc...

                Por los méritos de Tus virtudes y angustias, clávame a éste Divino Corazón y protégeme ahora y siempre.

   -Dios te salve, María, etc...


ORACIÓN FINAL

               Nos consagramos, oh María, a Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, junto con nuestras familias, nuestra Patria. Ten piedad de nosotros; mira las tribulaciones y las angustias de nuestros corazones en medio del luto y calamidades que atacan a este mundo. 

               Dígnate, Oh Madre de Dios, obtenernos la Misericordia para que, una vez siendo convertidos y purificados por la tristeza y fortalecidos en la Fe, de ahora en adelante seamos devotos sirvientes de Jesucristo y de su Iglesia, por cuyo triunfo oramos. 

              Oh María Inmaculada, prometemos ser fieles devotos de Tu Doloroso Corazón. Te suplicamos que intercedas por nosotros ante Tu Hijo, para que, al grito de Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, Su Poder Divino lleve a cabo con rapidez el triunfo de los Derechos y la Justicia de Dios. Amén.




℣. Nos cum prole pía
℟. Benedícat ✠ Virgo María

Nos bendiga ✠ la Virgen María
con Su descendencia bendita



martes, 23 de agosto de 2022

VUESTRO ROSTRO ESTAMPADO EN MI CORAZÓN

 



               Todos se reían de Vos, Señor mío, todos os herían, os ultrajaban. Vuestro divino Rostro, otrora radiante de hermosura, está ahora enteramente desfigurado. Sólo expresa el dolor, en su forma más aguda, más lacerante.

               A los ojos de esa turbamulta, ¿qué papel haría quien os consolase, quien tomase vuestro partido, quien se declarase vuestro? Atraería sobre sí mucho del odio, del desprecio, de la humillación que sobre Vos se lanzaba como impetuoso torrente, desde lo íntimo de aquellos corazones empedernidos, y, más aún, desde todas las calles, plazas y callejuelas de la ciudad deicida.

               La Verónica vio esto. Pero ella no tuvo miedo. Se aproximó de Vos. Os consoló. Y, ¡oh divina recompensa!, vuestro Rostro divino quedó para siempre estampado en el lienzo con que ella quiso enjugarlo.

               Dios mío, quiera mi corazón consolaros siempre. Y especialmente cuando todos se avergüenzan de Vos, dadme fuerzas para consolaros, proclamando en alto y con fuerza a mi Divino Rey.

               Como recompensa, no quiero otra sino tener vuestro Rostro estampado en mi corazón.


Doctor Plinio Corrêa de Oliveira, 1943




MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, DÍA 23º

         

            Por la señal de la Santa Cruz  de nuestros enemigos  líbranos Señor  Dios Nuestro.

          En el Nombre del Padre, y del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén.

          Padre Eterno, yo os ofrezco por las manos de María Santísima, la Preciosísima Sangre de vuestro Hijo. Os ofrezco también las lágrimas de Nuestra Señora por la purificación de la tierra y la conversión de los hombres, por la fidelidad de vuestros escogidos, por la Victoria de la Santa Iglesia y el Triunfo del Inmaculado Corazón de María.

        
MEDITACIÓN DÍA 23



SÚPLICA 

(Compuesta por la Mística Berthe Petit, aprobada por el Card. Mercier)

               ¡Doloroso e Inmaculado Corazón de María! Habitación Pura y Santa: cobija mi alma con Tu Maternal Protección, así permanecerá fiel a la voz de Jesús y mi alma, podrá entonces corresponder a Su Amor y obedecer Su Divina Voluntad.

   -Dios te salve, María, etc...

                Oh Madre mía, mi deseo es mantener ante mi vista sin cesar, Tu participación de Co-Redentora; con este recuerdo, viviré íntimamente unido a Tu Corazón Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón de Tu Divino Hijo.

   -Dios te salve, María, etc...

                Por los méritos de Tus virtudes y angustias, clávame a éste Divino Corazón y protégeme ahora y siempre.

   -Dios te salve, María, etc...


ORACIÓN FINAL

               Nos consagramos, oh María, a Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, junto con nuestras familias, nuestra Patria. Ten piedad de nosotros; mira las tribulaciones y las angustias de nuestros corazones en medio del luto y calamidades que atacan a este mundo. 

               Dígnate, Oh Madre de Dios, obtenernos la Misericordia para que, una vez siendo convertidos y purificados por la tristeza y fortalecidos en la Fe, de ahora en adelante seamos devotos sirvientes de Jesucristo y de su Iglesia, por cuyo triunfo oramos. 

              Oh María Inmaculada, prometemos ser fieles devotos de Tu Doloroso Corazón. Te suplicamos que intercedas por nosotros ante Tu Hijo, para que, al grito de Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, Su Poder Divino lleve a cabo con rapidez el triunfo de los Derechos y la Justicia de Dios. Amén.




℣. Nos cum prole pía
℟. Benedícat ✠ Virgo María

Nos bendiga ✠ la Virgen María
con Su descendencia bendita



lunes, 22 de agosto de 2022

FESTIVIDAD DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA


POR QUÉ VENERAR AL CORAZÓN DE MARÍA

              El culto al Corazón de María comenzó en la Iglesia aproximadamente en la Edad Media; al igual que ocurre con el Corazón de Jesús, los católicos veneramos en estos Divinos Corazones los afectos, virtudes y méritos de Jesús y de María, las dos personas que más nos aman y a quienes debemos entregar todo nuestro amor.

              No pocos fueron los Santos que abrazaron esta devoción y la propagaron, como Santa Matilde, Santa Gertrudis, Santa Brígida, San Bernardino de Siena, San Francisco de Sales y San Juan Eudes, que en el siglo XVII avivó la Devoción por los Sagrados Corazones; en los tiempos modernos, sería el gran San Antonio María Claret, el Apóstol y abanderado del Corazón de María, extendiendo este Amor por el Corazón de la Virgen en sus Misiones Populares, escritos y fundaciones.




EL CORAZÓN DE MARÍA ES INMACULADO Y VIRGINAL

              Al Corazón de María le anteponemos muchas veces el adjetivo "Inmaculado" y no por mero adorno, sino porque María Nuestra Señora fue la única entre las criaturas de este mundo, que fue preservada del pecado original que todos heredemos de Adán; a esta prerrogativa habría que añadirle la que nos enseña otro artículo de la Fe: que concibió al Hijo de Dios siendo virgen, antes, durante y después del parto. Se desprende de ello que tal excelsa criatura estuviese dotada de un Inmaculado y Virginal Corazón, que por su especial naturaleza es capaz de amar casi tanto como el de Nuestro Señor Jesucristo.

               Al venerar el Inmaculado Corazón de María, unimos en Él todas las otras devociones que podamos tener por la Virgen, pues en Su Purísimo Corazón se encierran todos los amores y gracias que esta Buena Madre nos regala; el rezo del Santo Rosario, el uso del Escapulario, el Voto de Esclavitud Mariana... el Venerable Pío XII hablaba del Escapulario del Carmen "como signo de consagración al Inmaculado Corazón de María"...todas estas hermosas prácticas se unen de una vez para siempre en el culto al Amor de María, en la ofrenda sincera de nuestro corazón hacia el Suyo.


NUESTRO SEÑOR QUIERE QUE VENEREMOS AL CORAZÓN DE MARÍA 

              En el transcurso de la segunda Aparición de Nuestra Señora en Fátima, la Virgen manifestó la intención de Su Hijo, "Jesús quiere establecer en el mundo la Devoción a Mi Inmaculado Corazón...". Fijémonos bien que Nuestra Santa Madre sólo trasmite el deseo imperativo de Su Divino Hijo, "Jesús quiere", Nuestro Señor no lo ruega, lo dispone, y como en Evangelio, la Purísima Madre una vez más pide "haced lo que Él os dice" (Evangelio de San Juan, cap. 2, vers. 1-11)

               Añadió la Virgen a Lucía sobre los beneficios espirituales de quienes se hicieran devotos de Su Corazón, asegurando que aquellas almas que practicasen esta Devoción "serán queridas por Dios como flores" puestas por Ella para adornar Su Trono. La Virgen misma es pues quien desea que la amemos fijándonos en su Inmaculado Corazón, en el que según el Evangelista Lucas, meditaba las gracias que recibía constantemente del Altísimo. Amar al Corazón de María, tener una imagen suya delante, nos ha de animar a contemplarla e imitarla en Sus virtudes, especialmente en la humildad y en la pureza.

               Nuestra Señora seguiría manifestándose en privado a Lucía Dos Santos, a veces por medio de locuciones interiores y otras como la acontecida en Pontevedra (España), cuando la joven era una simple postulante de las Hermanas Doroteas; el 10 de Diciembre de 1925, Nuestra Señora se le manifestó con Su Corazón "traspasado de espinas que los hombres ingratos me clavan..." Ciertamente la Virgen no puede dejar de dolerse cuando las almas, en lugar de refugiarse en Ella para llegar a Dios, prefieren tomar caminos de perdición.

               Años más tarde, Lucía abandonaría a las Hermanas Doroteas para irse de carmelita descalza en el Convento de Coimbra (Portugal). El 26 de Diciembre de 1957 recibió la visita del Postulador de la Causa de sus primos Francisco y Jacinta Marto, el Padre Agustín Fuentes, mexicano, en aras de recoger testimonio de la vidente que sirviese en algo a la causa de canonización de los niños. Durante dicha entrevista, Sor Lucía y el Padre Fuentes hablaron con respecto a temas diversos; en un momento determinado, la niña que un día viera a la Virgen en Fátima, muy preocupada manifestó al sacerdote que "...la Santísima Virgen me dijo, tanto a mis primos como a mí, que dos eran los últimos remedios que Dios daba al mundo; el Santo Rosario y la Devoción al Inmaculado Corazón de María; y , al ser los últimos remedios, quiere decir que son los últimos, que ya no va a haber otros".

               En Fátima y luego en Pontevedra, Nuestra Santa Madre insiste en la Devoción a Su Inmaculado Corazón como remedio para los males del mundo y lo advierte como si ya no hubiese mucho tiempo para decidirnos a entregarnos a Ella; sólo basta ver la llamada reiterada de la Virgen que no se cansa de marcarnos el camino que nos llevará a la salvación eterna para decirnos desde hoy mismo, a empezar a ser devotos y propagadores del Inmaculado Corazón de María.




EL CORAZÓN DE MARÍA ES INSEPARABLE AL DE JESÚS

              Tengamos presente que el Corazón de María se ha convertido en el Sagrario donde Jesús mismo vive y desea esparcir Su Misericordia, pero siempre será más benévolo y generoso si lo hacemos por mediación de Su Madre, si recurrimos a Su Corazón bondadoso que todo lo puede alcanzar de Su Hijo amado; el corazón de una madre siempre tiene espacio para la comprensión de nuestras debilidades, cuánto más el de la Virgen que es Nuestra Santa Madre, que nos ganó como hijos a los pies del Calvario, y que desde entonces, hasta nuestros días, no nos ha dejado ni por un instante, cuidando de sus devotos que acuden a Ella con la confianza de un hijo que se sabe escuchado.

               Sea el Corazón de María nuestra Devoción predilecta por la Virgen; sea Su Corazón siempre venerado con el de Su Hijo Nuestro Señor y que ambos, formen nuestra mística bandera en la batalla contra los enemigos del alma.

              Comienza esta batalla compartiendo este artículo, para mayor Gloria de Dios y de la Purísima Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra.


SÚPLICA AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA
Compuesta por San Antonio María Claret


               ¡Oh Corazón de María, Madre de Dios y Madre nuestra; Corazón amabilísimo, objeto de las complacencias de la adorable Trinidad y digno de toda la veneración y ternura de los Ángeles y de los hombres; Corazón el más semejante al de Jesús, del cual sois la más perfecta imagen; Corazón lleno de bondad y que tanto os compadecéis de nuestras miserias, dignaos derretir el hielo de nuestros corazones, y haced que vuelvan a conformarse con el Corazón del Divino Salvador. 

               Infundid en ellas el amor de vuestras virtudes; inflamadlos con aquel dichoso fuego en que Vos estáis ardiendo sin cesar. Encerrad en vuestro seno la Santa Iglesia; custodiadla, sed siempre su dulce asilo y su inexpugnable torre contra toda incursión de sus enemigos. Sed nuestro camino para dirigirnos a Jesús, y el conducto por el cual recibamos todas las gracias necesarias para nuestra salvación. 

               Sed nuestro socorro en las necesidades, nuestra fortaleza en las tentaciones, nuestro refugio en las persecuciones, nuestra ayuda en todos los peligros; pero especialmente en los últimos combates de nuestra vida, a la hora de la muerte, cuando todo el infierno se desencadenará contra nosotros para arrebatar nuestras almas, en aquel formidable momento, en aquel punto terrible del cual depende nuestra eternidad. ¡Ah! Virgen piadosísima, hacednos sentir entonces la dulzura de vuestro maternal Corazón, y la fuerza de vuestro poder para con el de Jesús, abriéndonos en la misma fuente de la misericordia un refugio seguro, en donde podamos reunirnos para bendecirle con Vos en el paraíso por todos los siglos. Amén.


JACULATORIA 


Sea por siempre y en todas partes conocido, alabado, bendecido, 
amado, servido y glorificado el Divinísimo Corazón de Jesús 
y el Inmaculado Corazón de María. Así sea.


(Tomado de "CAMINO RECTO Y SEGURO PARA LLEGAR AL CIELO", 
escrito por San Antonio María Claret)


MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, DÍA 22º

          

            Por la señal de la Santa Cruz  de nuestros enemigos  líbranos Señor  Dios Nuestro.

          En el Nombre del Padre, y del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén.

          Padre Eterno, yo os ofrezco por las manos de María Santísima, la Preciosísima Sangre de vuestro Hijo. Os ofrezco también las lágrimas de Nuestra Señora por la purificación de la tierra y la conversión de los hombres, por la fidelidad de vuestros escogidos, por la Victoria de la Santa Iglesia y el Triunfo del Inmaculado Corazón de María.

        
MEDITACIÓN DÍA 22



SÚPLICA 

(Compuesta por la Mística Berthe Petit, aprobada por el Card. Mercier)

               ¡Doloroso e Inmaculado Corazón de María! Habitación Pura y Santa: cobija mi alma con Tu Maternal Protección, así permanecerá fiel a la voz de Jesús y mi alma, podrá entonces corresponder a Su Amor y obedecer Su Divina Voluntad.

   -Dios te salve, María, etc...

                Oh Madre mía, mi deseo es mantener ante mi vista sin cesar, Tu participación de Co-Redentora; con este recuerdo, viviré íntimamente unido a Tu Corazón Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón de Tu Divino Hijo.

   -Dios te salve, María, etc...

                Por los méritos de Tus virtudes y angustias, clávame a éste Divino Corazón y protégeme ahora y siempre.

   -Dios te salve, María, etc...


ORACIÓN FINAL

               Nos consagramos, oh María, a Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, junto con nuestras familias, nuestra Patria. Ten piedad de nosotros; mira las tribulaciones y las angustias de nuestros corazones en medio del luto y calamidades que atacan a este mundo. 

               Dígnate, Oh Madre de Dios, obtenernos la Misericordia para que, una vez siendo convertidos y purificados por la tristeza y fortalecidos en la Fe, de ahora en adelante seamos devotos sirvientes de Jesucristo y de su Iglesia, por cuyo triunfo oramos. 

              Oh María Inmaculada, prometemos ser fieles devotos de Tu Doloroso Corazón. Te suplicamos que intercedas por nosotros ante Tu Hijo, para que, al grito de Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, Su Poder Divino lleve a cabo con rapidez el triunfo de los Derechos y la Justicia de Dios. Amén.




℣. Nos cum prole pía
℟. Benedícat ✠ Virgo María

Nos bendiga ✠ la Virgen María
con Su descendencia bendita



domingo, 21 de agosto de 2022

SANTA JUANA FRANCISCA DE CHANTAL, la Noble Fundadora de la Orden de la Visitación

 



          Santa Juana Francisca Fremiot nació en Dijon, Francia, el 23 de enero, de 1572 .Su madre murió cuando tenía tan solo dieciocho meses de vida. Su padre, hombre distinguido, de recia personalidad y una gran fe, se convirtió así en la mayor influencia de su niñez. A los veintiún años se casó con el Barón Christophe de Rabutin-Chantal, de quien tuvo seis hijos. Dos de ellos murieron en la temprana niñez. Un varón y tres niñas sobrevivieron. Tras siete años de matrimonio ideal, su esposo murió en un accidente de cacería. Ella educó a sus hijos cristianamente.

          En el otoño de 1602, el suegro de Juana la forzó a vivir en su castillo de Monthelon, amenazándola con desheredar a sus hijos si se rehusaba. Ella pasó unos siete años bajo su errática y dominante custodia, aguantando malos tratos y humillaciones. En 1604, en una visita a su padre, conoció a San Francisco de Sales. Con esto comenzó un nuevo capítulo en su vida.

          Bajo la brillante dirección espiritual de San Francisco de Sales, nuestra Santa creció en sabiduría espiritual y auténtica santidad. Trabajando juntos, fundaron la Orden de la Visitación de Annecy en 1610. El título oficial de la Orden fue la Visitación de Santa María.

          Sabemos que cuando la Santa, bajo la guía espiritual de San Francisco de Sales, tomó la decisión de dedicarse por completo a Dios y a la vida religiosa, repartió sus joyas valiosas y sus pertenencias entre sus allegados y seres queridos con abandono amoroso. De allí en adelante, estos preciosos regalos se conocieron como "las Joyas de nuestra Santa." Gracias a Dios que ella dejó para la posteridad joyas aún más preciosas de sabiduría espiritual y edificación religiosa.

          Uno de los factores providenciales en la vida de Santa Juana fue el hecho de que su vida espiritual fuera dirigida por dos de los más grandes santos todas las épocas, San Francisco de Sales y San Vicente de Paúl. Todos los escritos de la Santa revelan la inspiración del Espíritu Santo y de estos grandiosos hombres. Ellos, a su vez, deben haberla guiado a los escritos de otros grandes santos, ya que vemos que ella les indicaba a sus Maestras de Novicias que se aseguraran de que los escritos de Santa. Teresa de Ávila se leyeran y estudiaran en los Noviciados de la Orden.

          Santa Juana fue una auténtica contemplativa pero al igual que Santa Brígida de Suecia y otros místicos, era una persona muy activa, llena de múltiples proyectos para la Gloria de Dios y la santificación de las almas. Estableció no menos de ochenta y seis casas de la Orden. Se estima que escribió no menos de once mil cartas, que son verdaderas gemas de profunda espiritualidad. Más de dos mil de éstas se conservan todavía. La fundación de tantas casas en tan pocos años, la forzó a viajar mucho, cuando los viajes eran un verdadero trabajo.




          En 1622, murió San Francisco de Sales y su muerte constituyó un rudo golpe para la madre de Chantal; pero su conformidad con la voluntad divina le ayudó a soportarlo con invencible paciencia. El santo fue sepultado en el convento de la Visitación de Annecy.

          La Reina Ana de Austria la convidó a París, donde la colmó de honores y distinciones con gran confusión por parte de la homenajeada. Al regreso, cayó enferma en el convento de Moulins, donde murió el 13 de Diciembre de 1641, a los sesenta y nueve años de edad. Su cuerpo fue trasladado a Annecy y sepultado cerca del de San Francisco de Sales.

          La Orden de la Visitación de Santa María ha regalado a la Iglesia muchas almas santas, algunas de ellas grandes místicas como Santa Margarita de Alacoque o Sor Benigna Consolata Ferrero.



MES DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, DÍA 21º

          

            Por la señal de la Santa Cruz  de nuestros enemigos  líbranos Señor  Dios Nuestro.

          En el Nombre del Padre, y del Hijo  y del Espíritu Santo. Amén.

          Padre Eterno, yo os ofrezco por las manos de María Santísima, la Preciosísima Sangre de vuestro Hijo. Os ofrezco también las lágrimas de Nuestra Señora por la purificación de la tierra y la conversión de los hombres, por la fidelidad de vuestros escogidos, por la Victoria de la Santa Iglesia y el Triunfo del Inmaculado Corazón de María.

        
MEDITACIÓN DÍA 21



SÚPLICA 

(Compuesta por la Mística Berthe Petit, aprobada por el Card. Mercier)

               ¡Doloroso e Inmaculado Corazón de María! Habitación Pura y Santa: cobija mi alma con Tu Maternal Protección, así permanecerá fiel a la voz de Jesús y mi alma, podrá entonces corresponder a Su Amor y obedecer Su Divina Voluntad.

   -Dios te salve, María, etc...

                Oh Madre mía, mi deseo es mantener ante mi vista sin cesar, Tu participación de Co-Redentora; con este recuerdo, viviré íntimamente unido a Tu Corazón Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón de Tu Divino Hijo.

   -Dios te salve, María, etc...

                Por los méritos de Tus virtudes y angustias, clávame a éste Divino Corazón y protégeme ahora y siempre.

   -Dios te salve, María, etc...


ORACIÓN FINAL

               Nos consagramos, oh María, a Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, junto con nuestras familias, nuestra Patria. Ten piedad de nosotros; mira las tribulaciones y las angustias de nuestros corazones en medio del luto y calamidades que atacan a este mundo. 

               Dígnate, Oh Madre de Dios, obtenernos la Misericordia para que, una vez siendo convertidos y purificados por la tristeza y fortalecidos en la Fe, de ahora en adelante seamos devotos sirvientes de Jesucristo y de su Iglesia, por cuyo triunfo oramos. 

              Oh María Inmaculada, prometemos ser fieles devotos de Tu Doloroso Corazón. Te suplicamos que intercedas por nosotros ante Tu Hijo, para que, al grito de Tu Doloroso e Inmaculado Corazón, Su Poder Divino lleve a cabo con rapidez el triunfo de los Derechos y la Justicia de Dios. Amén.




℣. Nos cum prole pía
℟. Benedícat ✠ Virgo María

Nos bendiga ✠ la Virgen María
con Su descendencia bendita