lunes, 26 de junio de 2023

EJERCICIO PIADOSO EN HONOR DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 26: EL DIVINO PURGATORIO DE MI AMOR

 

Ejercicio piadoso en Honor del 
Sagrado Corazón de Jesús
según los escritos de la mística Santa Margarita Mª. de Alacoque,
virgen salesa, Vidente y Apóstol de la Devoción al Sacratísimo Corazón




               Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

               Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


ORACIÓN INICIAL 

               Oh queridísimo y divino Corazón de mi Jesús, ¡qué caricias os haría si os poseyera! ¡Cómo os abrazaría! Oh Corazón todo amable, mil veces os besaría y me pondría de rodillas para adoraros; mil veces os apretaría estrechamente contra mi pecho, a fin de abrasarme con las llamas con que Vos os abrasáis. Oh Corazón sagrado, Corazón encendido, Corazón abrasado, Corazón divino, que habéis respirado y suspirado tantas veces por mí; no quiero de aquí en adelante respirar sino por Vos. ¡Oh Buen Jesús!, separad de mi pobre corazón todo lo que os desagrade, y hacedlo manso, sencillo y humilde.


MEDITACIÓN DIARIA
(Extraída de los escritos de Santa Margarita María de Alacoque)


               ...me presentó Su Sagrado Corazón como un horno encendido, en donde sentí que me arrojaban y en el acto quedé penetrada y abrasada con tan vivos ardores, que me parecía iba a quedar reducida a cenizas. Me dijo estas palabras: "Este es el divino purgatorio de Mi Amor, en el cual te purificarás durante el tiempo de esta vía purgativa: después hará que encuentres en Él una mansión de luz, y finalmente de unión y transformación".


ORACIÓN DIARIA


Toca sobre la imagen para verla en su tamaño original; se recomienda imprimirla, así como difundirla en redes sociales, aplicaciones de mensajería, etc. 
Se puede emplear SIN FINES COMERCIALES ni de lucro personal.


ORACIÓN FINAL 

               Renovad completamente el estado de mi alma, oh mi divino Jesús, y tomad entera y perfecta posesión de todo mi ser, el cual dedico y consagro en perfecto holocausto de amor a vuestro amable Corazón. Haced de mi pobre y mezquino corazón un paraíso de vuestras delicias, con las flores y frutos de las sólidas virtudes de humildad, mansedumbre, sencillez; abrasadlo sobre todo en un vivo y ardiente deseo de vuestro Amor; que el único objeto de todas mis aspiraciones sea agradaros a Vos, a fin de que en el momento en que me saquéis de esta vida, no muera de otra muerte que la de vuestro Amor y por vuestro Amor. Así sea.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



domingo, 25 de junio de 2023

EJERCICIO PIADOSO EN HONOR DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 25: SERVIRME DE TU CORAZÓN COMO UN CANAL

 

Ejercicio piadoso en Honor del 
Sagrado Corazón de Jesús
según los escritos de la mística Santa Margarita Mª. de Alacoque,
virgen salesa, Vidente y Apóstol de la Devoción al Sacratísimo Corazón



               Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

               Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


ORACIÓN INICIAL 

               Oh queridísimo y divino Corazón de mi Jesús, ¡qué caricias os haría si os poseyera! ¡Cómo os abrazaría! Oh Corazón todo amable, mil veces os besaría y me pondría de rodillas para adoraros; mil veces os apretaría estrechamente contra mi pecho, a fin de abrasarme con las llamas con que Vos os abrasáis. Oh Corazón sagrado, Corazón encendido, Corazón abrasado, Corazón divino, que habéis respirado y suspirado tantas veces por mí; no quiero de aquí en adelante respirar sino por Vos. ¡Oh Buen Jesús!, separad de mi pobre corazón todo lo que os desagrade, y hacedlo manso, sencillo y humilde.


MEDITACIÓN DIARIA
(Extraída de los escritos de Santa Margarita María de Alacoque)


               ...enseñarte que no te debes apropiar de esas gracias, ni ser mezquina en distribuirlas a los demás, ya que he querido servirme de tu corazón, como de un canal, con el fin de repartirlas, según Mis designios, en las almas, muchas de las cuales serán retiradas por este medio del abismo de perdición. Te haré ver que Soy la Verdad eterna, que no puede mentir; que Soy fiel a Mis Promesas, y que las gracias que te hice pueden resistir todo género de exámenes y de pruebas.


ORACIÓN DIARIA


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ORACIÓN FINAL 

               Renovad completamente el estado de mi alma, oh mi divino Jesús, y tomad entera y perfecta posesión de todo mi ser, el cual dedico y consagro en perfecto holocausto de amor a vuestro amable Corazón. Haced de mi pobre y mezquino corazón un paraíso de vuestras delicias, con las flores y frutos de las sólidas virtudes de humildad, mansedumbre, sencillez; abrasadlo sobre todo en un vivo y ardiente deseo de vuestro Amor; que el único objeto de todas mis aspiraciones sea agradaros a Vos, a fin de que en el momento en que me saquéis de esta vida, no muera de otra muerte que la de vuestro Amor y por vuestro Amor. Así sea.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



sábado, 24 de junio de 2023

EJERCICIO PIADOSO EN HONOR DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 24: ENCIERRA EN TU PECHO UNA PEQUEÑA CENTELLA

 

Ejercicio piadoso en Honor del 
Sagrado Corazón de Jesús
según los escritos de la mística Santa Margarita Mª. de Alacoque,
virgen salesa, Vidente y Apóstol de la Devoción al Sacratísimo Corazón




               Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

               Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


ORACIÓN INICIAL 

               Oh queridísimo y divino Corazón de mi Jesús, ¡qué caricias os haría si os poseyera! ¡Cómo os abrazaría! Oh Corazón todo amable, mil veces os besaría y me pondría de rodillas para adoraros; mil veces os apretaría estrechamente contra mi pecho, a fin de abrasarme con las llamas con que Vos os abrasáis. Oh Corazón sagrado, Corazón encendido, Corazón abrasado, Corazón divino, que habéis respirado y suspirado tantas veces por mí; no quiero de aquí en adelante respirar sino por Vos. ¡Oh Buen Jesús!, separad de mi pobre corazón todo lo que os desagrade, y hacedlo manso, sencillo y humilde.


MEDITACIÓN DIARIA
(Extraída de los escritos de Santa Margarita María de Alacoque)


               Me pidió después el corazón, y yo le supliqué que lo tomase. Le cogió e introdujo en Su Corazón adorable, en el cual me mostró como un pequeño átomo, que se consumía, en aquel horno encendido. Le sacó de allí cual si fuera una llama ardiente en forma de corazón, y le volvió a poner en el sitio de donde lo había cogido, diciéndome: "He ahí, Mi muy amada, una preciosa prenda de Mi Amor, el cual encierra en tu pecho una pequeña centella de sus vivas llamas para que te sirva de corazón, y te consuma hasta el postrer momento. No se extinguirá su ardor, ni podrá encontrar refrigerio a no ser algún tanto en la sangría, cuya sangre marcaré de tal modo con Mi cruz, que en vez de alivio te servirá de humillación y sufrimiento..."


ORACIÓN DIARIA


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ORACIÓN FINAL 

               Renovad completamente el estado de mi alma, oh mi divino Jesús, y tomad entera y perfecta posesión de todo mi ser, el cual dedico y consagro en perfecto holocausto de amor a vuestro amable Corazón. Haced de mi pobre y mezquino corazón un paraíso de vuestras delicias, con las flores y frutos de las sólidas virtudes de humildad, mansedumbre, sencillez; abrasadlo sobre todo en un vivo y ardiente deseo de vuestro Amor; que el único objeto de todas mis aspiraciones sea agradaros a Vos, a fin de que en el momento en que me saquéis de esta vida, no muera de otra muerte que la de vuestro Amor y por vuestro Amor. Así sea.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



SAN JUAN BAUTISTA, MODELO DE LOS APÓSTOLES DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS, por Plinio Corrêa de Oliveira

 

               San Juan Bautista es un alma tan ardientemente mariana que, aún en el seno materno, prestó un acto de devoción intensísimo a Nuestra Señora. Él es el Apóstol, el Discípulo fiel, el Devoto perfecto de la Santísima Virgen, que escucha Su voz, en Ella discierne los primeros ecos de la voz del Cordero de Dios que él debía anunciar y estremece enteramente de alegría.




               Por lo tanto, debemos venerar en San Juan Bautista el modelo del verdadero y perfecto devoto de Nuestra Señora, pidiéndole que nos haga perfectos devotos de Ella y tengamos un oído interior por donde, cuando escuchemos la voz de María Santísima, también estremezcamos de alegría, de manera que nunca un pedido de Ella nos encuentre de mala gana, tristes, aburridos, sin deseo de atenderla. Al contrario, que Su voz nos haga estremecer de alegría hasta cuando diga una palabra austera de renuncia, de sacrificio y sufrimiento.

               ...San Juan Bautista, aún en el vientre de su madre, estaba dotado de toda lucidez. Porque sin haber sido concebido sin pecado original -al menos nada indica que lo fuera- estaba exento de esa culpa al poco tiempo de ser concebido, por lo que tenía inteligencia, tenía entendimiento de las cosas que pasaban, y estaba en oración en el vientre de Santa Isabel cuando ha llegado Nuestra Señora.

               Entonces, lo primero que contemplamos es que Nuestra Señora no fue a Santa Isabel sólo para ayudarla, sino que el motivo primordial de la visita era ayudarla a engendrar perfectamente ese niño que Ella sabía que era el prometido precursor por las Escrituras. El niño estuvo tres meses viendo constantemente a Nuestra Señora ayudar a Santa Isabel. Oyó la voz de Nuestra Señora; durante esos tres meses entendió a Nuestra Señora.

               ¡Podéis comprender lo que son dos o tres meses en compañía de la Virgen! Muestra muy bien que aquel a quien los Profetas llamaban Ángel era una criatura tan exaltada que estaba por encima de todos los hombres. Nuestro Señor dijo de él, más o menos, no recuerdo bien la frase, que nadie mayor que Juan el Bautista había nacido del hombre.

               Así esta criatura, justo en la estela de su vida, fue despertada al conocimiento del mundo por la voz de Nuestra Señora. Escuchó a Santa Isabel cantar la grandeza de Nuestra Señora y escuchó a Nuestra Señora cantar el Magníficat. Escuchó ese himno, esa canción tan bien estructurada, tan noble, a la vez tan racional, tan bien pensada. Oyó y entendió todos los sentidos que tiene el Magníficat , luego el canto de la voz de Nuestra Señora y todo lo demás, todo contribuyó a elevar su alma.

               En otras palabras, la primera enseñanza de este hombre privilegiado fue una enseñanza de Nuestra Señora. Cuando el torrente de las enseñanzas y de las gracias de Nuestra Señora -dice muy bien- estaba en su primer efluvio para caer sobre la humanidad, el costado más espléndido cayó sobre San Juan Bautista, sobre su alma, para que fuera un ángel y estuviera en delante del Mesías, atravesando los montes y llenando los valles para preparar los caminos del Señor. Cortar las montañas, es decir, combatir los vicios; llenando los valles, es decir, acabando con los pantanos y hoyos de la sensualidad. Es decir, hacer la Obra de la Contrarrevolución para preparar los caminos del Señor.

               Dice algo de la santidad de San Juan Bautista, pero lo que dice es poco porque tenía que entender que no hay palabras humanas para describir bien lo que pudo haber sido esa santidad. Una santidad de tal manera -y de una manera tan máxima como la del primer momento del Apostolado de Nuestra Señora- ¡que los hombres pueden vislumbrar, no pueden describir! Pueden admirar, pero no pueden conocer completamente.

               ¡Ahí está el Bautista, el austero, el terrible Bautista! El Bautista que va al desierto y que vela. Y luego sale de la soledad y comienza a predicar. El celoso Bautista que prepara las almas de las cuales nacería la Iglesia Católica. 

               Cuando Nuestro Señor se apareció, dijo: "De Él depende aumentar, de mí depende disminuir; ahora me toca a mí desaparecer: ¡he aquí el Cordero de Dios, he aquí Aquel que quita el pecado del mundo! Mi misión está cumplida. No me queda otra cosa que hacer, porque ha salido el Sol de Justicia y no soy más que un pájaro cantando el Sol que iba a salir. Desde el momento en que salió el Sol, no tengo nada más que hacer sino morir por Él".

               Y luego tenemos la muerte, al mismo tiempo indignada y exultante, de San Juan Bautista. ¡San Juan Bautista y su lucha contra Herodes, contra Salomé, Mártir de la castidad! El hombre que sabe enfrentarse a la impureza en un trono y que sabe perder la vida por decir la verdad tal como es. Fue detestado, tomado de esta vida, pero tomado en un acto de supremo amor. Es evidente que cuando murió estaba pensando en el Cordero de Dios que había visto y en el canto del Magníficat que había oído. Fue en este éxtasis que su alma abandonó su cuerpo y fue a esperar a Nuestro Señor en el Limbo.

               Os podéis imaginar cómo debió ser el encuentro entre Nuestro Señor y San Juan Bautista en el Limbo, cuando el alma del Mártir, tan pura y aún lavada por la Sangre que acababa de derramar, salió a su encuentro. ¿Qué le dijo Nuestro Señor a San Juan Bautista que lo había aclamado? Y luego, ¡coronando a San Juan Bautista en el Cielo!.

               Este virginal Profeta pasó por la vida diciendo todas las verdades, sin temer a nadie, aterrorizando la impiedad y embelesando y preparando para el Mesías las almas que diríamos ultramontanables -para hablar el lenguaje contemporáneo-, esta alma fue formada directamente por Nuestra Señora.

               Y entonces, como a través de un espejo, podemos ver algo de las virtudes de Nuestra Señora. Porque él es el fruto del Alma de Nuestra Señora, de la formación de Nuestra Señora. Él es el fruto de la formación, y el árbol se conoce por el fruto. Nuestra Señora, si hubiera formado un hombre que fuera completamente agradable a Ella, lo habría formado.

             Así se comprende el acercamiento que se puede hacer entre éste y los Apóstoles de los Últimos Tiempos. Los Apóstoles de los Últimos Tiempos, formados enteramente por las exigencias de Nuestra Señora, deben tener el perfil moral de San Juan Bautista: hombres austeros, luchadores, extasiados, intransigentes y dispuestos a dar toda la vida por Nuestra Señora.

               ¡Que Nuestra Señora nos haga así! Que nosotros también escuchemos Su voz dentro de nuestras almas. Que tomemos también nosotros la forma de Sus verdaderos discípulos para, frente a los herejes contemporáneos, vivir esos Apóstoles de los Últimos Tiempos que nos toca vivir. Esto es lo que pedimos, con toda nuestra alma, a San Juan Bautista y a Nuestra Señora, en su Fiesta.



viernes, 23 de junio de 2023

EJERCICIO PIADOSO EN HONOR DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 23: HE ESTABLECIDO EN TU ALMA MI REINO DE PAZ

  

Ejercicio piadoso en Honor del 
Sagrado Corazón de Jesús
según los escritos de la mística Santa Margarita Mª. de Alacoque,
virgen salesa, Vidente y Apóstol de la Devoción al Sacratísimo Corazón



               Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

               Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


ORACIÓN INICIAL 

               Oh queridísimo y divino Corazón de mi Jesús, ¡qué caricias os haría si os poseyera! ¡Cómo os abrazaría! Oh Corazón todo amable, mil veces os besaría y me pondría de rodillas para adoraros; mil veces os apretaría estrechamente contra mi pecho, a fin de abrasarme con las llamas con que Vos os abrasáis. Oh Corazón sagrado, Corazón encendido, Corazón abrasado, Corazón divino, que habéis respirado y suspirado tantas veces por mí; no quiero de aquí en adelante respirar sino por Vos. ¡Oh Buen Jesús!, separad de mi pobre corazón todo lo que os desagrade, y hacedlo manso, sencillo y humilde.


MEDITACIÓN DIARIA
(Extraída de los escritos de Santa Margarita María de Alacoque)


               ...tengo que poner sobre tus débiles espaldas una áspera y pesada Cruz; pero Soy bastante poderoso para sostenerla. Nada temas y déjame hacer de ti y en ti cuanto quiera, sin que hagas tú nada por tu parte ni para esconderte en el desprecio, ni para presentarte en la estima. No permitiré a Satanás que te tiente más que en las tres tentaciones en que tuvo la osadía de atacarme a Mí. Pero nada temas, confía en Mí; Yo Soy tu protector y fiador. He establecido en tu alma Mi Reino de Paz, la cual nadie podrá turbar; y en tu corazón el de Mi Amor, el cual te dará una alegría que nadie podrá arrebatarte.


ORACIÓN DIARIA


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ORACIÓN FINAL 

               Renovad completamente el estado de mi alma, oh mi divino Jesús, y tomad entera y perfecta posesión de todo mi ser, el cual dedico y consagro en perfecto holocausto de amor a vuestro amable Corazón. Haced de mi pobre y mezquino corazón un paraíso de vuestras delicias, con las flores y frutos de las sólidas virtudes de humildad, mansedumbre, sencillez; abrasadlo sobre todo en un vivo y ardiente deseo de vuestro Amor; que el único objeto de todas mis aspiraciones sea agradaros a Vos, a fin de que en el momento en que me saquéis de esta vida, no muera de otra muerte que la de vuestro Amor y por vuestro Amor. Así sea.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



jueves, 22 de junio de 2023

EJERCICIO PIADOSO EN HONOR DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 22: QUE TU CORAZÓN SEA PARA MÍ UN REFUGIO

 

Ejercicio piadoso en Honor del 
Sagrado Corazón de Jesús
según los escritos de la mística Santa Margarita Mª. de Alacoque,
virgen salesa, Vidente y Apóstol de la Devoción al Sacratísimo Corazón



               Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

               Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


ORACIÓN INICIAL 

               Oh queridísimo y divino Corazón de mi Jesús, ¡qué caricias os haría si os poseyera! ¡Cómo os abrazaría! Oh Corazón todo amable, mil veces os besaría y me pondría de rodillas para adoraros; mil veces os apretaría estrechamente contra mi pecho, a fin de abrasarme con las llamas con que Vos os abrasáis. Oh Corazón sagrado, Corazón encendido, Corazón abrasado, Corazón divino, que habéis respirado y suspirado tantas veces por mí; no quiero de aquí en adelante respirar sino por Vos. ¡Oh Buen Jesús!, separad de mi pobre corazón todo lo que os desagrade, y hacedlo manso, sencillo y humilde.


MEDITACIÓN DIARIA
(Extraída de los escritos de Santa Margarita María de Alacoque)


               Come y bebe en la Mesa de Mis delicias para reparar tus fuerzas, a fin de que camines animosamente, puesto que el camino que has de recorrer es largo y penoso y habrás de tomar con frecuencia aliento y descanso en Mi Corazón, que para esto te estará siempre abierto. Quiero que tu corazón sea para Mí un refugio en el que me retiraré para recrearme cuando los pecadores Me persigan y Me rechacen de los suyos.


ORACIÓN DIARIA


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Se puede emplear SIN FINES COMERCIALES ni de lucro personal.


ORACIÓN FINAL 

               Renovad completamente el estado de mi alma, oh mi divino Jesús, y tomad entera y perfecta posesión de todo mi ser, el cual dedico y consagro en perfecto holocausto de amor a vuestro amable Corazón. Haced de mi pobre y mezquino corazón un paraíso de vuestras delicias, con las flores y frutos de las sólidas virtudes de humildad, mansedumbre, sencillez; abrasadlo sobre todo en un vivo y ardiente deseo de vuestro Amor; que el único objeto de todas mis aspiraciones sea agradaros a Vos, a fin de que en el momento en que me saquéis de esta vida, no muera de otra muerte que la de vuestro Amor y por vuestro Amor. Así sea.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



LA MUJER DEL SAGRARIO, de las Revelaciones al Hno. Estanislao José

 

               Todavía éramos Postulantes. Faltaban dos meses para tomar el santo hábito. Estábamos en los primeros días de la Novena a la Inmaculada Concepción que se hacía con gran fervor. Un día mediante la meditación de la tarde, el Hermano Estanislao José (1) vio a una mujer junto al Sagrario. Instantáneamente bajó los ojos disgustado de ver una mujer en lugar tan santo y en presencia de tan numerosa Comunidad. 



               A los pocos momentos vuelve a mirar al Sagrario y vio que la mujer estaba allí todavía y que se ponía en movimiento hacia el pasillo central. Volvió a cerrar los ojos, pero bien pronto se presentó ante él, que ocupaba un extremo del banco del pasillo del medio, junto al campanero, y oye una voz que la dice: "Hijo Mío, ¿no me miras?". Al oír "hijo mío", comprendió todo, y dijo: "¡Madre!" Miró alrededor haber qué hacían los demás. Pero la Madre le dijo: "No, hijo Mío, no me ve nadie más que tú. Vengo a decirte que estoy contenta de tu fidelidad y de tu entrega y que espero de ti seas muy observante de la Regla y muy fervoroso, como San Estanislao de Kostka". 

               El joven Hermano contestó que sí, que lo sería; al verla desaparecer observó que llevaba en el pecho la Sagrada Hostia. Esta Aparición de la Santísima Virgen fue la primera que tuvo este sencillo Postulante; aparición sensitiva, pues la vio con los ojos y la oyó con los oídos, y estaba bien lejos de suponer que aquella Mujer que vio en el Altar era la Madre de Dios. Todo ello le produjo una santa inquietud transformativa. A mí me lo contó con las mismas palabras, poco más o menos que lo acabo de decir. Estaba emocionado y temeroso; no se atrevía a decirlo ni al Maestro de Novicios, ni al Señor Capellán; prefirió prudentemente esperar y callar. Yo, la verdad, al principio no le di gran crédito, no lo di gran importancia. 

               La Inmaculada Concepción era la Fiesta Patronal del Noviciado, pero la celebrábamos el día de la Octava, es decir, el 15 de Diciembre. En este día, después de las dos Novenas preparatorias para tales fiestas, Novicios y Postulantes nos sentíamos muy fervorosos. 

               Llegó por fin nuestra Fiesta que celebramos con mucha devoción y gran solemnidad, la Misa solemne y bien preparada; a la hora de comulgar, el Hermano Estanislao José se acercó al comulgatorio, como los demás, tal vez más encendido en amores divinos que otros días; ve que con la Sagrada Hostia, entra también en su pecho la Mujer del Sagrario... una vez en su alma, oye de nuevo Su voz que le dice: "Hijo Mío, aquí estoy con Jesús, tu Hermanito". ¡Qué sorpresa para el joven postulante!... Él la prometió no faltar nunca deliberadamente a la Santa Regla.


"Hermano Estanislao José, un joven heroico desconocido"
Hno. Ginés de María Rodríguez f.s.c.


               1) Olimpio Fernández Cordero había nacido en 1903, en Bustillo de la Vega, una pedanía de la provincia de Palencia (España). Desde muy pequeño dio claras muestras de una sincera piedad y de gran temor de Dios. Cuando estaba próximo a cumplir los 18 años ingresó en el Noviciado de Los Hermanos de La Salle de Bujedo (Burgos). Tornó su nombre por el de Estanislao José; según sus coetáneos siempre se comportó como un perfecto religioso. 

               Al poco tiempo de su ingreso en la Congregación comenzó a recibir Mensajes del Cielo, de Nuestro Señor pero, fundamentalmente, de la Santísima Virgen; el humilde Hermano de La Salle sería también bendecido con otras muchas gracias místicas; entre las celestiales confidencias que dejó por escrito, resaltan las profecías sobre el Reinado de los Corazones Eucarísticos de Jesús y de María. 

               Murió en Griñón (Madrid) el 28 de Marzo de 1927, tras haberse ofrecido incesantemente como Víctima por el Reinado Eucarístico de los Sagrados Corazones.




miércoles, 21 de junio de 2023

EJERCICIO PIADOSO EN HONOR DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 21: MI CORAZÓN QUIERE REINAR

  

Ejercicio piadoso en Honor del 
Sagrado Corazón de Jesús
según los escritos de la mística Santa Margarita Mª. de Alacoque,
virgen salesa, Vidente y Apóstol de la Devoción al Sacratísimo Corazón



               Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

               Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


ORACIÓN INICIAL 

               Oh queridísimo y divino Corazón de mi Jesús, ¡qué caricias os haría si os poseyera! ¡Cómo os abrazaría! Oh Corazón todo amable, mil veces os besaría y me pondría de rodillas para adoraros; mil veces os apretaría estrechamente contra mi pecho, a fin de abrasarme con las llamas con que Vos os abrasáis. Oh Corazón sagrado, Corazón encendido, Corazón abrasado, Corazón divino, que habéis respirado y suspirado tantas veces por mí; no quiero de aquí en adelante respirar sino por Vos. ¡Oh Buen Jesús!, separad de mi pobre corazón todo lo que os desagrade, y hacedlo manso, sencillo y humilde.


MEDITACIÓN DIARIA
(Extraída de los escritos de Santa Margarita María de Alacoque)


               A través de Santa Margarita, el Sagrado Corazón lanza un mensaje al Rey de Francia, Luis XIV: Haz saber al hijo mayor de Mi Corazón, que mi Corazón adorable quiere reinar en su palacio, campear en sus estandartes y ser grabado en sus armas, a fin de que alcancen victoria sobre sus enemigos, para quedar victorioso de todos los enemigos de la Santa Iglesia. Le pide, en suma, al Rey que ayude a que penetre la nueva devoción en la Corte de Francia y en casa de los grandes de la tierra, para lo cual debe, primeramente, consagrarse el mismo Luis XIV al Corazón Divino y mandar pintar su imagen en los estandartes y grabarla en las armas reales.


ORACIÓN DIARIA


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Se puede emplear SIN FINES COMERCIALES ni de lucro personal.


ORACIÓN FINAL 

               Renovad completamente el estado de mi alma, oh mi divino Jesús, y tomad entera y perfecta posesión de todo mi ser, el cual dedico y consagro en perfecto holocausto de amor a vuestro amable Corazón. Haced de mi pobre y mezquino corazón un paraíso de vuestras delicias, con las flores y frutos de las sólidas virtudes de humildad, mansedumbre, sencillez; abrasadlo sobre todo en un vivo y ardiente deseo de vuestro Amor; que el único objeto de todas mis aspiraciones sea agradaros a Vos, a fin de que en el momento en que me saquéis de esta vida, no muera de otra muerte que la de vuestro Amor y por vuestro Amor. Así sea.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



SAN LUIS GONZAGA, Patrón de la Juventud Católica



               San Luis Gonzaga nació en Castiglione, Italia, en 1568. Era de noble familia, hijo del Marqués de Gonzaga; como era habitual en la época, de pequeño aprendió las artes militares y el más exquisito trato social.

               La Primera Comunión la recibió de manos de San Carlos Borromeo, Arzobispo de Milán. Desde temprana edad, San Luis vivió como acompañante de nobles en palacios de altos gobernantes, aunque nunca puso su corazón en aquél mundo lleno de frivolidades.

              Su Director espiritual, San Roberto Belarmino, le aconsejó tres medios para llegar a ser santo:

   1º. Frecuente confesión y comunión.

   2º. Mucha devoción a Nuestra Señora

   3º  Leer vidas de Santos.

               Ante una imagen de Nuestra Señora, hizo voto de castidad perpetua. Cuando iba a hacer o decir algo importante se preguntaba: "¿De qué sirve esto para la eternidad?" y si no le servía para la eternidad, ni lo hacía ni lo decía.

               En cierta ocasión, se encontraba arrodillado ante la imagen de Nuestra Señora del Buen Consejo, entonces se le pareció que la Virgen y le pidió: "¡Debes entrar en la Compañía de mi Hijo!". Con esto entendió que su vocación era entrar en la Comunidad Compañía de Jesús, o sea hacerse jesuita.

               Pidió el permiso paterno para hacerse religioso, pero se lo negó. Y lo llevó a grandes fiestas y a palacios y juegos para que se le olvidara su deseo de ser sacerdote. 

               Después de varios meses le preguntó: "¿Todavía sigue deseando ser sacerdote?", y el joven le respondió: "En eso pienso noche y día". Entonces, su padre, comprendiendo que no lo haría cambiar de opinión, le permitió entrar en la Compañía de Jesús. 

              San Luis Gonzaga tuvo que hacer muchos sacrificios para poder mantenerse siempre puro, y por eso la Santa Iglesia Católica lo ha nombrado Patrono de los Jóvenes que quieren conservar la santa pureza. El repetía la frase de San Pablo: "Domino mi cuerpo y lo reduzco a servidumbre, no sea que enseñando a otros a salvarse, me condene yo mismo".

               Sufría mucho de mal de riñones y esta enfermedad lo obligaba a quedarse días enteros quieto en su cama. Pero esta quietud le trajo un gran bien: le permitió dedicarse a leer las Vidas de Santos, y esto lo animó muchísimo a volverse mejor. 

               Su confesor, San Roberto, que lo acompañó en la hora de la muerte, dice que Luis Gonzaga murió sin haber cometido ni un sólo pecado mortal en su vida.

              Apenas el hijo se hizo religioso su padre empezó a volverse mucho más piadoso de lo que era antes y murió después santamente. Luis renunció a todas las grandes herencias que le correspondían con tal de poder hacerse religioso y santo.

               En 1581 el joven Luis Gonzaga, que era seminarista y se preparaba para ser sacerdote, se dedicó a cuidar a los enfermos de la peste de tifo negro. Se encontró en la calle a un enfermo gravísimo. Se lo echó al hombro y lo llevó al hospital para que lo atendieran. Pero se le contagió el tifo y Luis murió el 21 de Junio de 1591, a la edad de sólo 23 años. Murió mirando el crucifijo y diciendo "Qué alegría cuando me dijeron: vamos a la Casa del Señor".

               Santa María Magdalena de Pazzis vio en un éxtasis a San Luis en el Cielo, y decía: "Yo nunca me había imaginado que Luis Gonzaga tuviera un grado tan alto de gloria en el Paraíso".




                Un oficio muy importante que hizo San Luis durante su vida fue el ir de ciudad en ciudad poniendo la paz entre familias que estaban peleadas. Cuando él era enviado a poner paz entre los enemistados, estos ante su gran santidad, aceptaban hacer las paces y no pelear más. El era extraordinariamente amable y bien educado.

               Después de muerto se apareció a un jesuita enfermo, y lo curó y le recomendó que no se cansara nunca de propagar la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. De hecho, San Luis fue avisado en sueños que moriría el viernes de la semana siguiente al Corpus, y en ese día murió. Ese Viernes era la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús.

               La madre tuvo la dicha de asistir a la Beatificación de su hijo en 1621. El Papa Benedicto XIII lo Canonizó en 1726, proponiéndolo como ejemplo de los jóvenes; sería el Papa Pío XI, quien lo confirmaría como Patrono de la Juventud Católica, el 13 de Junio de 1926.



martes, 20 de junio de 2023

EJERCICIO PIADOSO EN HONOR DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 20: DEJÁNDOME VIVIR EN TI

 

Ejercicio piadoso en Honor del 
Sagrado Corazón de Jesús
según los escritos de la mística Santa Margarita Mª. de Alacoque,
virgen salesa, Vidente y Apóstol de la Devoción al Sacratísimo Corazón



               Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

               En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

               Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


ORACIÓN INICIAL 

               Oh queridísimo y divino Corazón de mi Jesús, ¡qué caricias os haría si os poseyera! ¡Cómo os abrazaría! Oh Corazón todo amable, mil veces os besaría y me pondría de rodillas para adoraros; mil veces os apretaría estrechamente contra mi pecho, a fin de abrasarme con las llamas con que Vos os abrasáis. Oh Corazón sagrado, Corazón encendido, Corazón abrasado, Corazón divino, que habéis respirado y suspirado tantas veces por mí; no quiero de aquí en adelante respirar sino por Vos. ¡Oh Buen Jesús!, separad de mi pobre corazón todo lo que os desagrade, y hacedlo manso, sencillo y humilde.


MEDITACIÓN DIARIA
(Extraída de los escritos de Santa Margarita María de Alacoque)


               Hice, pues, mi Confesión anual y, terminada, me parecía ver y sentirme despojada de mi vestidura y revestirme al mismo tiempo de otra blanca, mientras percibía estas palabras: "He aquí la estola de la inocencia, con la cual revisto tu alma, a fin de que no viva sino con la vida de un Hombre-Dios, es decir, que vivas como si no vivieses, dejándome vivir en ti, porque Soy tu vida y no vivirás sino en Mí y por Mí. Quiero que obres como si no obrases, dejándome obrar en ti y por ti, abandonándome el cuidado de todo. No debes tener voluntad o debes conducirte como si no la tuvieras, dejándome querer por ti en todo y en todas partes".


ORACIÓN DIARIA


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Se puede emplear SIN FINES COMERCIALES ni de lucro personal.


ORACIÓN FINAL 

               Renovad completamente el estado de mi alma, oh mi divino Jesús, y tomad entera y perfecta posesión de todo mi ser, el cual dedico y consagro en perfecto holocausto de amor a vuestro amable Corazón. Haced de mi pobre y mezquino corazón un paraíso de vuestras delicias, con las flores y frutos de las sólidas virtudes de humildad, mansedumbre, sencillez; abrasadlo sobre todo en un vivo y ardiente deseo de vuestro Amor; que el único objeto de todas mis aspiraciones sea agradaros a Vos, a fin de que en el momento en que me saquéis de esta vida, no muera de otra muerte que la de vuestro Amor y por vuestro Amor. Así sea.


               Terminamos este Ejercicio signándonos en el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



LAS OFENSAS Y LOS GOLPES A LA SANTA FAZ DE NUESTRO SEÑOR


El remedio más eficaz y tierno que puedes ofrecerme 
es meditar amorosamente en Mi Pasión 
y orar por la conversión de los pecadores...



               A la hora de Tercia (alrededor de las 9 de la mañana), Nuestro Señor se apareció a Santa Gertrudis en la escena de cuando estaba atado al pilar, en la flagelación, entre dos verdugos; uno de ellos lo desgarró con espinas y el otro, lo hirió con un látigo lleno de grandes nudos, ambos golpeando Su Rostro, que parecía tan desfigurado, que el  corazón de Santa Gertrudis se derritió de compasión; no podía contener las lágrimas cada vez que recordaba ese triste espectáculo durante el día, ya que le parecía que ninguno en la tierra había sido tan cruelmente usado como su dulce Señor Jesús.

                La Santa describe que incluso la pupila del ojo de Nuestro Señor estaba rota e inflamada, tanto por las espinas como por los golpes de los azotes. También le pareció que el Señor volvía Su bendita Faz de lado a lado; pero cuando la apartó de un verdugo, el otro la golpeó aún más furioso; luego, Nuestro Señor se volvió hacia Santa Gertrudis y exclamó:

               ¿No has leído lo que está escrito de Mí: "et nos putavimus eum quasi leprosum... (pensamos que Dios lo había herido, que le había castigado y humillado". Profeta Isaías, 53, 4)

               La Santa le respondió: ¡Ay, Señor! ¿Qué remedio podemos encontrar para calmar los dolores agonizantes de Tu Divino Rostro?.

               Nuestro Señor respondió:

               El remedio más eficaz y tierno que puedes ofrecerme es meditar amorosamente en Mi Pasión y orar por la conversión de los pecadores.

               Santa Gertrudis explica la visión: estos dos verdugos representan:

          -A los LAICOS, que ofenden a Dios abiertamente, golpeándolo con espinas.

          -Y a los RELIGIOSOS, que lo golpean aún más de manera irremediable con los nudos de los pecados secretos.

              Ambos al fin, lo ofenden en Su Divina Faz e indignan al mismo Dios del Cielo.


Tomado del Libro Manual de la Archicofradía de la Santa Faz, año 1887