jueves, 16 de abril de 2026

TE DEBE DOLER SOBRE TODO DOLOR EL ABANDONO QUE PADEZCO EN EL SAGRARIO, por el Obispo Manuel González



                    Dejad que el Cura aquel os vuelva a contar las cosas que decía al Amo de su Sagrario en las horas que ante Él se pasaba: llenar mi Parroquia, Señor, cuánto lo ansiol ¡qué alegría verla con las puertas abiertas de par en par, para que los Fieles que no caben dentro rebosen hacia fuera y todo el pórtico tenga que convertirse en Iglesia!. ¡Mi iglesia llena, Señor!. 

                    Y parece que le respondían desde allá dentro: ¿Llena?. ¡Cuando tú quieras!. Mira yo no me pago de la grandeza del número de los hombres, sino de grandeza de sus virtudes, y de sus obras buenas, Yo no vine a levantar ejércitos que asustaran a los hombres, sino a sembrar y fecundar virtudes, obras buenas que purificaran la tierra y embalsamaran el Cielo. 

                    Yo no me siento acompañado con número sino con la calidad. Muchas veces veo Mis Iglesias llenas de pueblo y Me siento sólo y tan abandonado como en el Huerto... despreocúpate tú de la sugestión del número y preocúpate más de la calidad. Más que llenarme de gente Mis Iglesias, preocúpate en llenármela de buen olor de Comuniones fervorosas, de Adoraciones rendidas, de suspiros de amor, de aspiraciones de esperanza, de inspiraciones de Fe, de oraciones bien rezadas, de lágrimas de pecadores, de propósitos eficaces de enmienda, de vida intensamente eucarística. Déjame a Mí multiplicar la gente cuando tú con Mi Gracia multipliques la alegría que en Mí y en ti ha de producir el olor de esas cosas buenas. 

                    Llena Mi templo de olor de cosas buenas y Yo te prometo que ese olor se extenderá por las calles y las casas de tu feligresía y verás como la Iglesia tuya será pequeña y tendrás que levantar más Iglesias para los que han de venir. Pero sabe que no puede haber cosas buenas con Mi Sagrario cerrado. Mira que hombres y obras que no pasen por el Sagrario abierto no pueden oler bien y al fin y a la postre olerán a muerto. Mira que si te duelen las injusticias que padecen los pobres, las penas de los enfermos, los escándalos de los niños... te debe doler sobre todo dolor el abandono que padezco en el Sagrario, que es la injusticia de más urgente y trascendental reparación y la pena que más escarnece y el escándalo que más ruinas trae a las almas. 

                    Mira que un Sagrario abandonado es para Mi Corazón la más cruel de todas las contrariedades, y para sus vecinos la fuente de todas sus desdichas. Sí, dedica tu celo y tu industria a buscarme un grupo de almas, tres, dos, una siquiera que se pongan de verdad a amarme y acompañarme en Mi Sagrario... que se vuelvan locas de amor... un loco hace cientos... ¡Que se abran muchas veces las puertas de Mi Sagrario y verás lo que sale por ellas!.


Manuel González, Obispo de Palencia
en su obra "Aunque todos...yo no", editada en 1938



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.