miércoles, 19 de diciembre de 2018

EL MEJOR PROPÓSITO PARA EL 2019: La Consagración personal a los Sagrados Corazones de Jesús y de María


                 En estos días solemos hacer balance, rememoramos hechos acontecidos a lo largo del año que termina, tratamos de calcular beneficios... y nos marcamos nuevos propósitos, enfocados casi siempre a mejorar  nuestra imagen o aumentar nuestro patrimonio personal. Según va pasando el año, esos objetivos se van muchas veces perdiendo por el camino, se olvidan o simplemente se postergan "para el año que viene"... cuestión que genera no pocos casos de ansiedad y frustración.

CONSAGRACIÓN A JESÚS Y MARÍA

                Próximo ya el fin de año, sería bueno que hicieses un propósito, no sólo material, sino de ser y sustancia, pues implica ofrecerte, tal y como eres, con todo lo que tienes y anhelas; es un ofrecimiento completo e íntimo, propio de enamorados que confían sin reservas.

                La Consagración personal a los Sagrados Corazones de Jesús y de María -tal y como reza el texto que te presento más abajo- implica la ENTREGA TOTAL de nuestro cuerpo, alma, potencias y sentidos con objeto de que sean ellos, Jesús y María, quienes gobiernen y dirijan todos nuestros actos, no los más destacados o visibles a los ojos de los hombres, sino los más íntimos: nuestros pensamientos y deseos, aquellos que guardamos en el corazón.




              Entrégale sin miedo tu vida: tu pasado, tu porvenir, con todo lo bueno y con las mayores miserias; el Señor lava en Su Sangre Preciosa nuestros pecados cada vez que los confesamos, o al menos nos arrepentimos con sinceridad. En Su Divino Corazón -como tú- guarda Jesús el nombre de los que más le aman pero también -y le duelen enormemente estos nuevos Iscariotes- aquellas almas que andan más extraviadas de Él; la alegría que siente por tener amigos que le buscamos y servimos, no le alivia de los que han preferido estar perdidos, desentendidos de la Religión y hasta beligerantes contra Dios mismo.

                 Por eso es tan necesaria nuestra incondicional entrega, para hacernos con Él, con Su Santa Madre la Virgen María, corredentores de tantas almas que han perdido a Dios... ¿no te parece un PROPÓSITO suficientemente noble para empezar el año y continuar luchando por él, por conquistar el amor de Nuestro Señor y de la Virgen ?

INTIMIDAD CON JESÚS Y MARÍA

                Sólo a través de Ella, de Su Inmaculado Corazón, podremos conocer los más ocultos secretos del Sagrado Corazón de Jesús... secretos de Amor, de Reparación y de Confianza, las tres peticiones que Jesús no se cansa de mendigarnos y que este año 2019 podemos llevar a término si vivimos cada día cerca del pecho de Nuestro Señor, apoyándonos en Él en los momentos de dolor... si en lugar de pedir, llorar o suplicar, mantenemos el silencio. Pronto escucharás los latidos de Su Amor Eterno, Amor que nunca pasa y que siempre espera. Ese abrazo de amor, de reclinarte sobre Tu Señor, lo podrás obtener cada vez que comulgues en gracia de Dios y debidamente preparada tu alma.

                Pide a María Nuestra Señora, que te lleve en brazos a Jesús Su Hijo Divino; que te muestre el camino hacia Su Inmaculado Corazón y desde allí, hacia el de Cristo, lacerado por tu amor y el mío; Ella mejor que nadie, sabrá prepararnos para cumplir siempre lo que Él nos diga.



Versión para imprimir y completar con nuestros datos; luego sería conveniente
tenerla a la vista, para renovar habitualmente esta Consagración personal


              La Consagración personal no consiste en una mera fórmula que se repite de vez en cuando o cuando nos apetece; se trata de una ENTREGA que si bien no obliga bajo pecado mortal, es recomendable vivir continuamente, como continuamente nos aman los Sagrados Corazones de Jesús y de María.

                Consagrarnos a los Sagrados Corazones es también sinónimo de lucha y esfuerzo por cumplir la Santa Ley de Dios, de alcanzar con esfuerzo las Virtudes Cristianas y aceptar en su integridad las Verdades de Fe que la Santa Iglesia Católica enseña.

               "La Devoción al Sagrado Corazón de Jesús... es la suma de toda la Religión y aun la Norma de vida más perfecta, como que con mayor facilidad conduce los ánimos a conocer íntimamente a Cristo Señor Nuestro, y los impulsa a amarlo más vehementemente, y a imitarlo con más eficacia" (Papa Pío XI, Encíclica Miserentissimus Redemptor, 8 de Mayo de 1928)





martes, 18 de diciembre de 2018

EL AYUNO DE ADVIENTO, las Cuatro Témporas


               Manda la Santa Madre Iglesia que nos preparemos al Nacimiento del Redentor del Mundo con ayuno y oraciones especiales; así queda dispuesto que antes de las fiestas navideñas, preparemos el alma y el cuerpo para tan importante acontecimiento ayunando tres de los cuatro días de las Témporas.

               Las Témporas de Adviento son conocidas en la antigüedad eclesiástica con el nombre de "Ayuno del décimo mes"; y San León, en uno de los Sermones que nos ha dejado sobre este ayuno, nos enseña que fue elegido este tiempo para una demostración especial de penitencia cristiana, porque estando entonces terminada la recolección de los frutos de la tierra es conveniente que los cristianos demuestren al Señor su agradecimiento por medio de un sacrificio de abstinencia, haciéndose tanto más dignos de acercarse a Dios, cuanto mejor saben vencer el atractivo de las criaturas.

                 "...el ayuno ha sido siempre alimento de la virtud. Es la fuente de los castos pensamientos, de las resoluciones prudentes, de los saludables consejos. Por la mortificación voluntaria, muere la carne a los deseos de la concupiscencia, el espíritu se renueva en la virtud. Mas, como el ayuno no es suficiente para lograr la salud de nuestras almas, suplamos lo que falte, con obras de misericordia hacia los pobres. Concedamos a la virtud lo que quitamos al placer; para que la abstinencia del que ayuna, sirva al pobre de alimento." (Papa San León)




               En este mes de Diciembre, los días de ayuno y abstinencia son:

-el Miércoles de Témporas (19 de Diciembre)
-el Viernes de Témporas ( 21 de Diciembre) 
-el Sábado de Témporas ( 22 de Diciembre) 

               Hay que añadir como días de ayuno y abstinencia:

-el Lunes 24 de Diciembre, Vigilia de Navidad.
-el Lunes 31 de Diciembre, Vigilia de la Circuncisión de Nuestro Señor.



CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO
 (pío-benedictino, de 1917)

Canon 1250 

                La ley de la abstinencia prohíbe comer carne y caldo de carne, pero no prohíbe comer huevos, lacticinios y cualesquiera condimentos, aunque sean de grasa de animales.

Canon 1251

               1 La ley del ayuno prescribe que no se haga sino una sola comida al día; pero no prohíbe tomar algún alimento por la mañana y por la tarde, con tal que se observe, respecto de la cantidad y la calidad, la costumbre aprobada en cada lugar.

               2 Tampoco está prohibido mezclar carne y pescado en la misma comida; ni cambiar la colación de la noche con la comida del mediodía.

Canon 1252

                1 La ley de sola la abstinencia se ha de observar todos los viernes del año.

                2 Obliga la ley de la abstinencia con ayuno el miércoles de Ceniza, los viernes y sábados de Cuaresma y los tres días de las Cuatro Témporas, las vigilias de Pentecostés, de la Asunción de la Madre de Dios, de la fiesta de Todos los Santos y de la Natividad del Señor.

Canon 1253

                Estos cánones no cambiarán los indultos particulares, los votos de cualquier persona física o moral, las constituciones y reglas de cada religión o instituto aprobado, tanto de hombres como de mujeres, que lleven vida en común, incluso sin realizar votos).

Canon 1254

                1 Están obligados a guardar abstinencia cuantos hayan cumplido los siete años de edad.

                2 Obliga la ley del ayuno a todos desde que han cumplido veintiún años de edad hasta que hayan comenzado los sesenta.




lunes, 17 de diciembre de 2018

LA NAVIDAD en el BENDITO PURGATORIO

       
Una breve Meditación sobre la caridad de rezar
 por las Almas del Purgatorio 
en la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo


                En estos días cercanos a la Navidad muchos andan realmente ocupados: compran regalos, preparan banquetes, adornan la casa, viven como un frenesí de felicidad... falsa felicidad, porque olvidan el origen de esta Festividad: el Nacimiento de Cristo Nuestro Redentor.

               Tal vez encontremos católicos que sí se toman estos días como lo que son, de gozo espiritual, de alegría cristiana, de esperanza en que una vez más, vemos en pañales y en la pobreza a Aquél que un día volverá como Juez; por eso nos enternece que Dios se ha hecho hombre, de nuestra misma condición y Su Testimonio, como el de la Virgen y San José, es el mayor ejemplo de amor a la Pobreza, de ser humildes hasta el punto de guarecerse en una gruta destinada al ganado.

               Y si seguimos contemplando este Misterio del inicio de nuestra Redención, pronto nos vendrán a la mente aquellos que un día compartieron la Navidad con nosotros y hoy, ya no están en este mundo... nuestros padres, abuelos, hermanos, amigos... Que ese recuerdo por nuestros Difuntos no sea un mero sentimiento fugaz de pesar o angustia, sino un momento de oración sincera, de súplica que brote del corazón, para rogar a Dios y a la Virgen María que les ayuden a alcanzar el Cielo. Y es que pocas veces pensamos en las realidades eternas, aquellas mismas que nacen de la Misericordia de Dios, como lo es el Bendito Purgatorio, también llamado Cárcel de Amor.




                La Fe Católica nos enseña que así como los Ángeles fueron creados como espíritus puros, y por eso están en presencia de Dios, en un continuo acto de adoración, el hombre fue creado originalmente puro en cuerpo y alma, pero cayó por el pecado de nuestros padres Adán y Eva. Desde allí hasta ahora el hombre nace con el pecado original manchando su alma, y tiene su vida, gracia divina, para elegir el camino estrecho que conduce al Creador o la amplia calle para perderse eternamente. Sólo las almas puras pueden estar en Presencia de Dios, en el Cielo, como lo están los Ángeles ("Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios" Evangelio de San Mateo, cap. 5)

               El Bendito Purgatorio es pues una ayuda que Dios nos regala para completar lo que no hicimos en nuestra vida en la tierra, purgando los pecados y falta de amor en que incurrimos, así como para purificar nuestro afecto al pecado.

                Las Almas retenidas en el Purgatorio nos tienen a nosotros, sus Hermanos en la Fe, a quienes acudir para ser socorridas en el trance de sus sufrimientos purificativos; buscan que tengamos presente su existencia, su dolor y también su alegría de ser almas que ya están salvadas. Cuando un familiar nuestro fallece, debe ser motivo de inmensa alegría pensar que el alma está en el Purgatorio, que se ha salvado. Pero también, y mucho más importante aún, es la necesidad urgente y apremiante de orar e implorar a Dios por esta alma, para que sea liberada del Purgatorio lo antes posible.

                 Toma unos minutos y plantéate: ¿Cuántos de nuestros familiares habrán ido al Purgatorio?, ¿hacemos algo para liberarlos?, ¿rezamos por sus almas?, ¿ofrecemos Misas por su salvación en el Paraíso?

               ¿Y cómo podemos ayudar a las Almas del Purgatorio?. La forma más efectiva es ofrecer y escuchar Misas por Ellas, el Cuerpo Santísimo de Cristo, Su Preciosísima Sangre, que se inmola y derrama cada día en nuestros Altares, es el modo más poderoso de liberarlas por anticipado.

               "...cuando queramos liberar a nuestros seres queridos que están en el Purgatorio... ofrezcamos al Padre, por medio del Santo Sacrificio de la Misa, a Su Hijo Dilecto, junto con todos los méritos de Su Pasión y Muerte, así no podrá rechazarnos nada." San Juan María Vianney

               También es muy efectiva la oración por ellas del Santo Rosario de la Virgen  o repetir la oración de Santa Gertrudis. Sea nuestra caridad acordarnos cada día de las Almas del Purgatorio, conversar interiormente con Ellas, pedir a Dios repetidas veces su liberación... Cuando se pasa cerca de un cementerio, hagamos sobre nosotros la señal de la Cruz y no dejemos de saludarlas y pedir a Dios por Ellas. Difundir la importancia de reconocer y ayudar a las Benditas Almas, reducir la enorme ignorancia que existe sobre tan fundamental tema, es también un modo poderoso de socorrerlas.




                Toda ocasión es buena, como lo son también los pequeños sacrificios corporales que suframos y que podemos ofrecer a Dios a cambio del alivio de las Almas del Purgatorio; también es más que recomendable soportar las contradicciones, humillaciones o cualquier agravio hacia nuestra persona: ofrécelo todo por la pronta liberación de aquellas Almas que sufren en el Purgatorio por la soberbia que derrocharon en este mundo. 

                San Alfonso María Ligorio decía que "aunque las Santas Almas del Purgatorio no pueden ya lograr méritos para sí mismas, pueden obtener para nosotros grandes gracias." No son, formalmente hablando, intercesores, como lo son los Santos, pero a través de la dulce Providencia de Dios, pueden obtener para nosotros asombrosos favores, espirituales y materiales así como defendernos de los peligros que nos puedan acechar. Santa Catalina de Bolonia, hablando sobre la intercesión del Purgatorio aseguraba: “He recibido muchos y grandes favores de los Santos, pero mucho más grandes de las Santas Almas del Purgatorio”.

            No son pocos los Místicos que afirman que en días señalados por la Fe, como el día de Pascua de Resurrección o en la Fiesta de la Navidad, las puertas del Purgatorio se abren de manera especial para liberar a multitud de Almas, al igual que Nuestro Señor mandó abrir la puerta del sepulcro de su difunto amigo Lázaro; no desaprovechemos estos días para incrementar nuestras oraciones por nuestras Hermanas del Purgatorio y conseguir así, en la Patria Eterna, una legión de santos amigos a los que nos uniremos en alabanza a Dios.



             

viernes, 14 de diciembre de 2018

LOS DEVOTOS DE LA VIRGEN MARÍA o Apóstoles de los Últimos Tiempos


               Tal día como hoy, el 14 de Diciembre de 1904 moría a los 73 años Melanie Mathieu Calvat. Cuando apenas era una adolescente que cuidaba el ganado de sus vecinos,  fue testigo y vidente -junto a Maximin Giraud- de la Aparición de Nuestra Señora en La Salette el 19 de Septiembre de 1846.

               Después de aquél bendito acontecimiento, Melanie llevaría una vida llena de incomprensiones y continuas mudanzas en busca de ayuda para dar a conocer el Mensaje de La Salette, pero siempre dedicada al servicio de Nuestra Señora. En los últimos años tuvo el consuelo de tener por amigo y confesor al Padre Aníbal de Francia.





               Murió en soledad, con fama de Santa, en la localidad italiana de Altamura, en Bari, con la pena de no haber cumplido el mandato de la Virgen de fundar una Orden Religiosa (1). Dos años antes de su muerte había visitado por última vez su amada montaña de La Salette, coincidiendo con el Aniversario de la Aparición de Nuestra Señora. Su cuerpo, que se presume está incorrupto, espera la Resurrección de la Carne en un sencillo mausoleo que le erigió el pueblo de Altamura en la iglesia de San Antonio en 1918, custodiado por las hijas espirituales del Padre Aníbal de Francia.

               Entonces y ahora Nuestra Señora hace un llamado a la Santidad, a vivir una vida íntegra, conforme a la Ley de Dios y a la Doctrina Católica. Su eco en las montañas de La Salette aún resuena en los corazones de las almas sencillas que entienden la gravedad de las advertencias de la Virgen sobre la deriva de una sociedad que ha dado la espalda a Dios... es por eso que Ella misma se nos presenta como MODELO DE VIDA CRISTIANA, pues en la Virgen Purísima se reflejan todas las virtudes y gracias celestiales que Dios quiso regalarle y que nosotros podemos lograr alcanzar si somos constantes en la oración y en la devoción por la Madre de Dios.



LA VIRGEN LLAMA A SUS DEVOTOS
"APÓSTOLES DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS"


                   "...llamo los Apóstoles de los Últimos Tiempos, los discípulos fieles de Jesucristo, que han vivido el menosprecio del mundo y de ellos mismos, en la pobreza, en la humildad, en la renuncia y en el silencio, en la oración y la mortificación, en la castidad y la unión con Dios, en el sufrimiento y desconocidos del mundo. Es tiempo de que salgan y vengan a iluminar la tierra..."

Del Mensaje de la Virgen María en La Salette (Francia, 1846)




SAN LUIS MARÍA GRIGNIÓN DE MONTFORT
y sus Profecías sobre los Apóstoles de los Últimos Tiempos


                "María ha colaborado con el Espíritu Santo en la Obra de los siglos, es decir, la Encarnación del Verbo. En consecuencia, Ella realizará también los mayores portentos de los Últimos Tiempos: la formación y educación de los grandes santos, que vivirán hacia el final del mundo, están reservados a Ella, porque solo esta Virgen singular y milagrosa puede realizar, en unión del Espíritu Santo, las cosas excelentes y extraordinarias..."

                "El poder de María sobre todos los demonios resplandecerá, sin embargo, de modo particular en los Últimos Tiempos, cuando Satanás pondrá asechanzas a Su calcañar, o sea, a Sus humildes servidores y pobres hijos que Ella suscitará para hacerle la guerra...."

                "Serán pequeños y pobres a juicio del mundo; humillados delante de todos; rebajados y oprimidos como el calcañar respecto de los demás miembros del cuerpo. Pero en cambio, serán ricos en gracias y carismas, que María les distribuirá con abundancia; grandes y elevados en santidad delante de Dios, superiores a cualquier otra criatura por su celo ardoroso; y tan fuertemente apoyados en el socorro divino, que, con la humildad de su calcañar y unidos a María, aplastarán la cabeza del demonio y harán triunfar a Jesucristo..."

                 "Serán los Apóstoles auténticos de los Últimos Tiempos, a quienes el Señor de los Ejércitos dará la palabra y la fuerza necesarias para realizar maravillas y ganar gloriosos despojos sobre sus enemigos..."



Tratado de la Verdadera Devoción





"LA UNIÓN CON MI CORAZÓN..."


                Sor Josefa Menéndez, religiosa de la Sociedad del Sagrado Corazón, fue agraciada con revelaciones privadas de Nuestro Señor y de la Virgen Santa en los últimos años de corta vida. Española de nacimiento había emigrado a Francia para cumplir con la Voluntad de Dios y desposarse con Cristo alejada de su Patria y desempeñando las labores más humildes en su comunidad. En medio de aquella vida sencilla, el Sagrado Corazón de Jesús se le manifestó siempre a espaldas de sus hermanas de religión, pero por obediencia a sus Superioras, Josefa recogió por escrito aquellos coloquios celestiales. (1)




                El 27 de Noviembre de 1923 se encuentra cansada, apenas transcurrirá un mes hasta que el Señor la llame a Su Reino, tal vez por eso, Jesús se le vuelve a mostrar, como una beatífica visión de paz.

                Escribe Josefa: "Hoy, durante la adoración, no se me ocurría nada, y por no pasar el tiempo sin decir nada, he leído muy despacio las Letanías del Sagrado Corazón. Después he leído las oraciones de la Novena de la Confianza (2) y al llegar a la jaculatoria que dice "A Tu íntima unión con Tu Padre Celestial" , ha venido Jesús muy hermoso, resplandeciente y vestido con una túnica como de oro. Su Corazón estaba todo encendido y de Su Llaga salía mucha luz. He renovado los votos, y le he pedido perdón por estar tan fría y no saber qué decirle. Le he dicho que no es por falta de amor, pues creo que le amo más que todo lo del mundo: Jesús me escuchaba y me miraba. Me ha contestado:

                   "Mira, Josefa, esta oración que estabas haciendo, me es tan agradable y es de tanto valor, que supera a todas las reflexiones más elocuentes y sublimes que pueden hacer las almas. Porque, en efecto, ¿qué puede haber de más valor que la unión de Mi Corazón con Mi Padre Celestial?... Cuando las almas rezan esta oración, se funden, por así decirlo, con Mi Corazón... Aceptan el beneplácito divino, sea cual fuere sobre ellas, se unen a Dios, y por tanto hacen el acto más sobrenatural que se puede hacer en la tierra, porque empiezan en parte la vida del Cielo, que consiste en la perfecta e íntima unión de la criatura con su Creador. Sigue Josefa, sigue tu oración. Con ella adoras, reparas, mereces y amas... Sí, sigue tu oración que sigo Mi Obra."


NOTAS ACLARATORIAS:

                1- Para conocer más de la vida de Sor Josefa Menéndez toque AQUÍ . Puede encontrar otros extractos de "Un Llamamiento al Amor" por la etiqueta que lleva el mismo nombre en el ÍNDICE DE TEMAS situado en el margen izquierdo de este Blog.

                2- "La Novena de la Confianza" a la que se refiere Sor Josefa es a una breve fórmula de petición y jaculatorias al Sagrado Corazón de Jesús, entre ellas, las que hace referencia el posterior Mensaje de Jesús a la religiosa... "A Tu íntima unión con Tu Padre Celestial".

NOVENA DE LA CONFIANZA

                 Mírame solamente Jesús, y luego haz lo que Tu Sacratísimo Corazón te inspire. Que Tu Sagrado Corazón decida. ¡Yo cuento con Él! ¡Yo confío en Él! ¡Yo me entrego a Su Misericordia! Señor Jesús, Tú no me defraudarás. Sagrado Corazón de Jesús, yo confío en Ti. Sagrado Corazón de Jesús, yo creo en Tu Amor por mí. Sagrado Corazón de Jesús, que venga Tu Reino. ¡Oh! Sagrado Corazón de Jesús, yo te he pedido muchas gracias, pero imploro ardientemente esta. Tómala, ponla en Tu Sagrado Corazón. Cuando El Padre Eterno la vea, cubierta con Tu Preciosa Sangre, no la rechazará. Ya no será mi plegaria, sino la tuya, oh Jesús. Oh Sagrado Corazón de Jesús, yo pongo mi confianza en Ti. Que jamás sea confundido. Amén.


ASPIRACIONES AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

                A cada una de las siguientes jaculatorias se responde "Me uno, ¡oh Corazón de Jesús!"

        A Tu Amor ardiente...                                                              
        A Tu celo fervoroso...                                                                                                                       
        A Tus reparaciones...
        A Tus acciones de gracias...
        A Tus oraciones inflamadas...
        A Tu silencio elocuente...
        A Tu humildad...
        A Tu obediencia...
        A Tu paz y mansedumbre...
        A Tu Bondad inefable...
        A Tu Caridad universal...
        A Tu profundo recogimiento...
        A Tu tierna solicitud por la conversión de los pecadores...
        A Tu íntima Unión con Tu Padre Celestial...
        A Tus intenciones, deseos y quereres...







jueves, 13 de diciembre de 2018

ANIVERSARIO MONSEÑOR THUC, el Obispo que declaró la Sede Vacante


Breve reseña de un Obispo Católico Integrista

                Monseñor Thuc nació en Puh Cam, Vietnam (Arquidiocesis de Huè) el 6 de Octubre de 1897 de una familia católica devota, a los 12 años (1909) de edad ingreso al Seminario Diocesano de Aminh, pero prosiguió sus estudios eclesiásticos en Hué, Roma y París; Doctor en Filosofía, Teología y Derecho Canónico. Ordenado sacerdote el 20 de Octubre de 1925, regresa a Vietnam como profesor del Seminario Mayor.

               


         El 15 de Marzo de 1938 recibe Monseñor Thuc del Papa Pío XI el permiso para consagrar Obispos sin el permiso de Roma; el 4 de Mayo de ese mismo año fue consagrado Obispo en la Catedral de Huè por Monseñor Dumortier, Vicario Apostólico de Saigòn. Como obispo realizo varias obras apostólicas como la construcción de Iglesias, Capillas, Conventos, Escuelas y Dispensarios. Su hermano el Dr. Ngo-Dinh-Diem llego a ser presidente de Vietnam en 1954, facilitando la labor de la Iglesia Católica en Vietnam.

              En 1962 y participa del Concilio Vaticano II (Concilio al cual después se opondría enérgicamente), y es precisamente aquí donde comenzó su lucha. El 1 de Noviembre de 1963 su hermano, el Presidente Diem fue derrocado del poder y masacrado junto con toda su familia por los guerrilleros comunistas del Vietcong; ya que también peligraba su vida, Monseñor Thuc no podía volver a Vietnam y quedó en el exilio. Mientras tanto, en el "Concilio" se proclamaban herejías contrarias a la Fe Católica, contra las cuales se opuso y lucho.

               Por su lucha contra la "neo-iglesia del Vaticano II" Roma suspendió cualquier ingreso económico al desvalido Obispo, que sobrevivió gracias a la caridad de los fieles que le seguían. 




                Monseñor Thuc se retiró a vivir a un pobre apartamento en Toulon, Francia, pero pronto sería contactado por católicos tradicionalistas, que a su vez le presentan al Padre Guérard des Lauriers, antimodernista y también partidario de la Sede Vacante tras la muerte del Papa Pío XII; Monseñor Thuc lo consagrará Obispo en 1981. 

                El 25 de Febrero de 1982, en Munich, alza la voz en una Declaración donde acusa de herejes a los "Papas" post-conciliares y por tanto, la Sede Vacante; para el mantenimiento del Linaje Apostólico continuaría ordenando sacerdotes y consagrando Obispos.

                Monseñor Thuc entregó su alma a Dios el 13 de Diciembre de 1984 en Carthage, Missouri (EEUU). Su obra por defender la Integridad de la Fe Católica, se plasma aún en las diferentes familias religiosas, que continúan administrando los sacramentos, celebrando el Santo Sacrificio de la Misa, orando e inmolándose por la mayor de las obligaciones: salvar almas.




SANTA LUCÍA DE SIRACUSA, Mártir por la Fe


                De acuerdo con "las Actas" del Martirio de Santa Lucía, nació en Siracusa, Sicilia (Italia), de padres nobles y ricos y fue educada en la fe cristiana. Perdió a su padre durante la infancia y se consagró a Dios siendo muy joven. Sin embargo, mantuvo en secreto su voto de virginidad, de suerte que su madre, que se llamaba Eutiquia, la exhortó a contraer matrimonio con un joven pagano.

                Lucía persuadió a su madre de que fuese a Catania a orar ante la tumba de Santa Agata para obtener la curación de unas hemorragias. Ella misma acompañó a su madre, y Dios escuchó sus oraciones. Entonces, la Santa dijo a su madre que deseaba consagrarse a Dios y repartir su fortuna entre los pobres. Llena de gratitud por el favor del Cielo, Eutiquia le dio permiso. El pretendiente de Lucía se indignó profundamente y delató a la joven como cristiana ante el pro-consul Pascasio. La persecución de Diocleciano estaba entonces en su momento más cruento.




                El juez pagano presionó a Santa Lucía cuanto pudo para convencerla a que apostatara de la Fe Católica, pero ella se resistía con entereza y respondía: "Es inútil que insista. Jamás podrá apartarme del amor a mi Señor Jesucristo"

                El juez le preguntó: "Y si la sometemos a torturas, ¿será capaz de resistir?".

                La jovencita respondió: "Sí, porque los que creemos en Cristo y tratamos de llevar una vida pura tenemos al Espíritu Santo que vive en nosotros y nos da fuerza, inteligencia y valor".

                El juez entonces la amenazó con llevarla a una casa de prostitución para someterla a la fuerza a la ignominia. Ella le respondió: "El cuerpo queda contaminado solamente si el alma consciente". Santo Tomás de Aquino, el mayor teólogo de la Iglesia, admiraba esta respuesta de Santa Lucía. Corresponde con un profundo principio de moral: No hay pecado si no se consiente al mal.

                No pudieron llevar a cabo la sentencia pues Dios impidió que los guardias pudiesen mover a la joven del sitio en que se hallaba. Entonces, los guardias trataron de quemarla en la hoguera, pero también fracasaron. Finalmente, la decapitaron. Pero aún con la garganta cortada, la joven siguió exhortando a los fieles para que antepusieran los deberes con Dios a los de las criaturas, hasta cuando los compañeros de fe, que estaban a su alrededor, sellaron su conmovedor testimonio con la palabra "amén".

                Aunque no se puede verificar la historicidad de las diversas versiones griegas y latinas de las Actas de Santa Lucía, está fuera de duda que, desde antiguo, se tributaba culto a la Santa de Siracusa. En el siglo VI, se le veneraba ya también en Roma entre las Vírgenes y Mártires más ilustres. 

                 En la Edad Media se invocaba a la Santa contra las enfermedades de los ojos, probablemente porque su nombre está relacionado con la luz. Ello dio origen a varias leyendas, como la de que el tirano mandó a los guardias que le sacaran los ojos y ella recobró la vista.

                Cuando ya muchos decían que Santa Lucía es pura leyenda, se probó su historicidad con el descubrimiento, en 1894, de la inscripción sepulcral con su nombre en las catacumbas de Siracusa, así no cabe duda de que la Santa vivió en el siglo IV.






miércoles, 12 de diciembre de 2018

Nuestra Señora MARÍA SANTÍSIMA de GUADALUPE, Reina de México y Emperatriz de América


                Diez años después de la creación del Virreinato de Nueva España por el Emperador Carlos I de España, en el actual México, el día 9 de Diciembre de 1531, un indio cristiano, bautizado como Juan Diego, iba rumbo al Convento de Tlaltelolco para oír Misa. Al amanecer llegó al pie del cerro de Tepeyac. De repente oyó música que parecía el gorjeo de miles de pájaros. Muy sorprendido se paró, alzó su vista a la cima del cerro y vio que estaba iluminado con una luz extraña. Cesó la música y en seguida oyó una dulce voz procedente de lo alto de la colina, llamándole: "Juanito; querido Juan Dieguito". Subió presurosamente y al llegar a la cumbre vio a la Santísima Virgen María en medio de un arco iris, ataviada con esplendor celestial. 

                Su hermosura y mirada bondadosa llenaron su corazón de gozo infinito mientras escuchó las palabras tiernas que ella le dirigió a él. Ella habló en azteca. Le dijo que Ella era la Inmaculada Virgen María, Madre del Verdadero Dios. Le reveló cómo era Su deseo más vehemente tener un templo allá en el llano donde, como Madre piadosa, mostraría todo Su Amor y Misericordia a él y a los suyos y a cuantos solicitaren Su amparo.




                La Virgen Santa le explicó al humilde indio "Y para realizar lo que mi clemencia pretende, irás a la casa del Obispo de México y le dirás que yo te envío a manifestarle lo que mucho deseo; que aquí en el llano me edifique un templo. Le contarás cuanto has visto y admirado, y lo que has oído. Ten por seguro que le agradeceré bien y lo pagaré, porque te haré feliz y merecerás que yo te recompense el trabajo y fatiga con que vas a procurar lo que te encomiendo. Ya has oído mi mandato, hijo mío, el más pequeño: anda y pon todo tu esfuerzo".

               Juan Diego se inclinó ante ella y le dijo: "Señora mía: ya voy a cumplir Tu mandato; me despido de Ti, yo, tu humilde siervo".

                Cuando Juan Diego llegó a la casa del Obispo Zumárraga y fue llevado a su presencia, le dijo todo lo que la Madre de Dios le había dicho. Pero el Obispo parecía dudar de sus palabras, pidiéndole volver otro día para escucharle más despacio.

                Ese mismo día regresó a la cumbre de la colina y encontró a la Santísima Virgen que le estaba esperando. Con lágrimas de tristeza le contó cómo había fracasado su empresa. Ella le pidió volver a ver al Señor Obispo el día siguiente. Juan Diego cumplió con el mandato de la Santísima Virgen. Esta vez tuvo mejor éxito; el Obispo pidió una señal.

                Juan Diego regresó a la colina, dio el recado a María Santísima y Ella prometió darle una señal al siguiente día en la mañana. Pero Juan Diego no podía cumplir este encargo porque un tío suyo, llamado Juan Bernardino había enfermado gravemente.




                Dos días más tarde, el día 12 de Diciembre, Juan Bernardino estaba moribundo y Juan Diego se apresuró a traerle un sacerdote de Tlaltelolco. Llegó a la ladera del cerro y optó ir por el lado oriente para evitar que la Virgen Santísima le viera pasar. Primero quería atender a su tío. Con grande sorpresa la vio bajar y salir a su encuentro. Juan le dio su disculpa por no haber venido el día anterior. Después de oír las palabras de Juan Diego, ella le respondió:

                 "Oye y ten entendido, hijo Mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige. No se turbe tu corazón, no temas esa ni ninguna otra enfermedad o angustia. ¿Acaso no estoy aquí Yo, que soy Tu madre? ¿No estás bajo Mi sombra? ¿No soy Tu salud? ¿Qué más te falta? No te aflija la enfermedad de tu tío, que no morirá ahora de ella; está seguro de que ya sanó".

                Cuando Juan Diego oyó estas palabras se sintió contento. Le rogó que le despachara a ver al Señor Obispo para llevarle alguna señal y prueba a fin de que le creyera. Ella le dijo:

                "Sube, hijo mío el más pequeño, a la cumbre donde me viste y te di órdenes, hallarás que hay diferentes flores; córtalas, recógelas y en seguida baja y tráelas a mi presencia".

                Juan Diego subió y cuando llegó a la cumbre, se asombró mucho de que hubieran brotado tan hermosas flores. En sus corolas fragantes, el rocío de la noche semejaba perlas preciosas. Presto empezó a córtalas, las echó en su regazo y las llevó ante la Virgen. Ella tomó las flores en sus manos, las arregló en la tilma y dijo:

                "Hijo mío el más pequeño, aquí tienes la señal que debes llevar al Señor Obispo. Le dirás en mi nombre que vea en ella mi voluntad y que él tiene que cumplirla. Tú eres mi embajador muy digno de confianza. Rigurosamente te ordeno que sólo delante del Obispo despliegues tu tilma y descubras lo que llevas".

               Cuando Juan Diego estuvo ante el Obispo Fray Juan de Zumárraga, y le contó los detalles de la cuarta aparición de la Santísima Virgen, abrió su tilma para mostrarle las flores, las cuales cayeron al suelo. En este instante, ante la inmensa sorpresa del Señor Obispo y sus compañeros, apareció la imagen de la Santísima Virgen María maravillosamente pintada con los más hermosos colores sobre la burda tela de su manto.





martes, 11 de diciembre de 2018

EL DESEO DE SER APROBADOS...


"Jesús, manso y humilde de Corazón, óyeme... 
del deseo de ser lisonjeado, líbrame Jesús..."


               Así comienza sus "Letanías de la Humildad", el Cardenal Merry del Val, Secretario de Estado del Papa San Pío X. Con todos los honores que tenía este gran Prelado y... ¡sabía hablar de humildad!.

                ¿Por qué no agregar "DEL DESEO DE SER APROBADO, ¡ LÍBRAME SEÑOR !", según el espíritu de sus letanías ?

                ¿Cuántas veces el ser humano se queda tan ancho, satisfecho y hasta orgulloso en exceso solo por haber recibido una aprobación puramente humana, oficial y burocrática ?

               ¿Acaso eso nos justifica definitivamente para siempre?. ¿Entonces qué decir de tantos Santos y Mártires que fueron perseguidos, ya no solamente por los enemigos de la Fe, sino también por hombres de la Iglesia, por sus Obispos, como San Juan Bosco, Santa Juana de Arco, el Padre Pío, la Madre Maravillas y tantos más que en su tiempo no fueron "aprobados", sino más bien difamados...y ahora resulta que están en los altares? 





               La historia de las vidas de estos Santos debería hacernos reflexionar profundamente para comprender que ellos YA ESTABAN APROBADOS POR DIOS Y LA IGLESIA que es lo que realmente vale, si no, no estarían en los altares y en el cielo actualmente. Pero no aprendemos de la historia y todo se vuelve a repetir.

                San Benito, cuando decide irse a la cueva en que instaló su casa para rezar el resto de su vida, no tuvo la idea de ir antes a pedir un papel solicitando permiso para hacerlo, ni una 'aprobación', lleno del Espíritu Santo sabía que lo más importante es servir a Dios con corazón sincero aunque sea en el anonimato, en el olvido y la discreción. Gracias a ese espíritu triunfó y fueron otros los que le vinieron a rogar los aceptase como sus discípulos y les transmitiese ese coraje y espiritualidad verdaderas, no aparentes, no para aparentar si no para realmente "ser auténtico monje".

                ¿Cuántos monjes o religiosas vemos en la historia de la Iglesia y aún en la actualidad, que viven en sus monasterios en sus conventos sin vivir la Regla, sin ser fieles al origen de su Orden, que tienen más horas de televisión que de oración, más fiestas y calle que adoración y sin embargo se sienten ya realizados y justificados porque tienen un papel burocrático que dice que están "aprobados"?

                San Francisco de Asís se va al monte, decide dejarlo todo, sus riquezas, familia, comodidades y la aprobación de la sociedad de su tiempo. Fue considerado como un loco, un fanático un desequilibrado, pero todo eso nada o poco le importó y se entregó totalmente a la vocación a la que fue llamado. Se marchó sin 'aprobación' al medio del monte entre las cabras sin más bendición que la de Dios. La historia ya la sabemos, pero no la aprendemos, después serían los Obispos los que fueron a buscar a San Benito, a San Francisco para que fuesen a fundar en sus ciudades, en sus diócesis. La historia bendita de esos humildes y grandes Fundadores, de esas Órdenes, comenzó con sacrificio, humildad, pobreza, oración sólida y profunda y deseos de agradar a Dios no a los hombres: no con un simple papel burocrático que dijese "estáis aprobados".

                La propia Madre Maravillas de Jesús tuvo que ser humillada y perseguida en España por algunos Obispos y su propio Superior que estando ella en vida el General de los Carmelitas, para todo el país escribió en carta pública afirmando: "La Madre Maravillas es un ejemplo de desobediencia para la Iglesia y un caso de inadaptación para los tiempos modernos". Sin embargo, ella ya está ahora en los altares y ellos no.





                En el siglo IV San Atanasio fue cruelmente perseguido y calumniado por la mayoría de los Obispos, incluso fue excomulgado. Su amigo San Aurelio, sufrió una persecución tan cruel de parte de los Obispos y sacerdotes arrianos que la Iglesia lo cuenta entre los Mártires aunque no haya derramado su sangre, a tal punto fue inhumana su persecución. Así, que no estar 'aprobado por la mayoría' no significa no estar aprobado por Dios. "Dios juzga según el corazón y no como los hombres que juzgan por la apariencia".

                Si el hecho de sentirnos aprobados 'legalmente' nos lleva a sentirnos más que los otros, "Yo no soy como los demás...", a ignorar a los otros, a sentirnos más que los otros, a despreciar a los demás y finalmente a llenarnos de vanagloria.. todo ello es una prueba de que no estamos siendo guiados ni por el Espíritu Santo, ni por el espíritu de los santos, ni mucho menos por el espíritu de la Iglesia y que ese 'papel de aprobados' no nos llevará al cielo por muchos sellos que tenga, porque lo dice San Pablo "LA LETRA MATA Y EL ESPÍRITU VIVIFICA", Santiago Apóstol lo dice con otras palabras: "MUÉSTRAME TU FE SIN LAS OBRAS; QUE YO TE MOSTRARÉ MI FE POR MIS OBRAS".





                Así que la historia nos demuestra que muchos grandes Fundadores y Santos, antes de ser reconocidos y aprobados, fueron perseguidos, calumniados y desaprobados por mucho tiempo, porque Dios así lo tenía preparado en sus designios. Cuidémonos por lo tanto de precipitarnos y aplaudir, admirar y elogiar a alguien solo por el hecho de tener un 'papel de aprobado' que podría ser que ante los ojos de Dios no lo esté; pero sobre todo, cuidémonos de no juzgar, despreciar ni difamar a alguien que no esté 'aprobado', porque no sea que nos encontremos con la sorpresa de que ante los ojos de Dios, sí estaba aprobado. 

                "Cuántas sorpresas nos llevaremos el día del Juicio Final cuando todo será visible; nos sorprenderemos de haber juzgado mal a muchos que hacían el bien, y por la apariencia, de haber juzgado bien a otros que parecían ser buenos y no lo eran..."  Santa Teresa de Lisieux.



               

lunes, 10 de diciembre de 2018

NUESTRA SEÑORA DE LORETO, Patrona de la Aviación


             

¿Cómo tuvo lugar el Angelical Traslado de la Santa Casa de Loreto?

                Según una piadosa tradición, en el año 1291, cuando los cruzados perdían control sobre la Tierra Santa, Nuestro Señor decidió enviar a Sus Ángeles para proteger Santa Casa donde la Virgen había recibido la visita del Arcángel Gabriel y en la misma que habitaría después la Sagrada Familia. Los Ángeles recibieron el mandato de mover la Santa Casa a un lugar seguro. 

                Así, el 12 de Mayo de 1291 los Ángeles trasladaron la Santa Casa hasta un pequeño poblado llamado Tersatto, en Croacia. Muy temprano en la mañana la descubrieron los vecinos y se asombraron al ver esta Casa sin cimiento y no se explicaban cómo había llegado ahí. Se adentraron y vieron un altar de piedra. En el altar había una estatua de cedro de la Virgen María, que tenía al Niño Jesús en sus brazos. El Niño Jesús tenía sus dos dedos de la mano derecha extendido como bendiciendo. Con su mano izquierda sostenía una esfera de oro representando al mundo. Ambos estaban vestidos como con unas batas y tenían coronas de oro.

               Pasados unos días, la Virgen María se le apareció a un sacerdote de ese lugar y le reveló de dónde venía la Casa:

        "Debes saber que la casa que recientemente fue traída a tu tierra es la misma casa en la cual Yo nací y crecí. Aquí, en la Anunciación del Arcángel Gabriel, Yo concebí al Creador de todas las cosas. Aquí, el Verbo se hizo carne. El altar que fue trasladado con la Casa fue consagrado por Pedro, el Príncipe de los Apóstoles. Esta Casa ha venido de Nazaret a tu tierra por el poder de Dios, para el cual nada es imposible.

       Ahora, para que tú puedas dar testimonio de todo esto, sé sanado. Tu curación inesperada y repentina confirmará la verdad que Yo te he declarado hoy." 

                El sacerdote, que había estado enfermo por mucho tiempo, se sanó inmediatamente y anunció al pueblo el milagro que había ocurrido. Comenzaron las peregrinaciones a la Santa Casa. Los residentes de este pequeño pueblo construyeron sobre la Santa Casa un edificio sencillo para protegerla de los elementos de la naturaleza. Pero la alegría de los croatas duró poco tiempo. Después de tres años y cinco meses de estar la casa en este poblado, en la noche del 10 de Diciembre, de 1294, la casa desapareció de Tersatto para nunca más volver.




                Un residente devoto de Tersatto construyó una pequeña iglesia en el lugar donde estuvo la casa, una réplica de esta. Y puso la siguiente inscripción: ¨La Santa Casa de la Virgen María vino de Nazaret el 10 de Diciembre de 1291 y estuvo hasta el 10 de Diciembre de 1294

               La gente de Croacia continuó venerando a Nuestra Señora en la réplica de la Santa Casa. Fue tanta su devoción, que el Papa Urbano V envió a la gente de Tersatto una imagen de Nuestra Señora en 1367. Esta imagen se cree fue esculpida por el mismo Apóstol San Lucas.

               El 10 de Diciembre de 1294, unos pastores de la región de Loreto, en Italia, aseguraron que habían visto una casa volando sobre el mar, sostenida por Ángeles. Había un Ángel vestido con una capa roja (se cree que podría tratarse de San Miguel) que dirigía a los otros y la Virgen María con el Niño Jesús estaban sentados sobre la casa. Los Ángeles bajaron la casa... Ese es el lugar que ha ocupado hasta nuestros días por 700 años.