martes, 23 de marzo de 2021

MARZO, MES DE SAN JOSÉ. Día 23: LA VIDA DOMÉSTICA

 








LA CELESTIAL REVELACIÓN DE LA MEDALLA DE LA SANTA FAZ

 



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               "El 31 de Mayo de 1938 mientras rezaba en la capillita de mi noviciado, una Hermosa Señora se presentó ante mí: tenía en la mano un escapulario formado por dos franelitas blancas, unidas por un cordón. Una franela llevaba la imagen del Santo Rostro de Jesús, la otra una Hostia con una aureola. 

               Se me acercó y me dijo: "Escucha bien y cuéntale todo esto exactamente al Padre. Este escapulario es un arma de defensa, un escudo de fortaleza, una prenda de Amor y de Misericordia que Jesús le quiere dar al mundo en estos tiempos de sensualidad y odio contra Dios y la Iglesia. Se tienden redes diabólicas para arrancar la Fe de los corazones, el mal se expande, los verdaderos apóstoles son pocos, es necesario un remedio divino y este remedio es el Santo Rostro de Jesús. 

               Todos los que lleven un escapulario como este y hagan cuando puedan cada Martes una Visita al Santísimo Sacramento para reparar los ultrajes que recibió Su Santo Rostro durante Su Pasión y recibe cada día en el Sacramento Eucarístico, serán fortalecidos en la Fe, listos para defenderla y superar todas las dificultades interiores y exteriores, además tendrán una muerte serena bajo la mirada amable de Mi Divino Hijo."

Madre Pierina de Micheli







LA PRIMERA PENITENCIA DE TODO CRISTIANO: SABER LLEVAR LA VIDA


               Al margen de cualquier pesimismo injustificado, que contrasta con la Esperanza Cristiana misma, hijos de nuestro tiempo, no atados por una nostalgia irrazonable de la vejez, no podemos dejar de advertir la creciente marea de pecados privados y públicos, que intenta abrumar las almas en el barro y subvertir todo orden social saludable.

               Así como cada tiempo tiene su propia impronta que sella sus obras, así nuestra época en su misma culpa se distingue por marcas, que los siglos pasados ​​quizás nunca vieron igualmente unidas.



              Una serie de publicaciones desvergonzadas y criminales preparan los medios de seducción más opresivos y engañosos para los vicios y crímenes. Velando la ignominia y la fealdad del mal bajo el oropel de la estética, el arte, la gracia efímera y engañosa, la falsa valentía; o complaciendo sin restricciones la codicia mórbida de sensaciones violentas y nuevas experiencias de libertinaje; la exaltación de la mala praxis ha llegado al punto de aparecer claramente en público y entrar en el ritmo de la vida económica y social del pueblo, haciendo de las heridas más dolorosas, las más miserables debilidades de la humanidad el objeto de lucrativa industria.

               Obra del hombre, el pecado mancha la tierra y desfigura la Obra de Dios como mancha de inmundicia. Piensa en los innumerables pecados privados y públicos, ocultos y obvios; a los pecados contra Dios y su Iglesia; contra uno mismo, en el alma y en el cuerpo; contra el prójimo, particularmente contra las criaturas más humildes e indefensas; finalmente, a los pecados contra la familia y la sociedad humana. Algunos de ellos son tan brutales y sin precedentes, que se necesitaron nuevas palabras para indicarlos. Sopesa su gravedad: de los cometidos por mera ligereza y de los premeditados a sabiendas y perpetrados con frialdad. Compare, a la luz penetrante de la Fe, este inmenso cúmulo de bajeza y cobardía con la Santidad resplandeciente de Dios, con la nobleza del fin para el que fue creado el hombre, con los Ideales Cristianos, por los que el Redentor sufrió dolores y muerte; y luego decir si la Justicia Divina aún puede tolerar tal distorsión de Su Imagen y Designios, tanto abuso de Sus Dones, tanto desprecio por Su Voluntad, y sobre todo tanta burla de la Sangre inocente de su Hijo.

               Vicario de ese Jesús, que derramó la última gota de Su Sangre para reconciliar a los hombres con el Padre Celestial, Cabeza Visible de esa Iglesia que es Su Cuerpo Místico para la salvación y santificación de las almas, os exhortamos a los sentimientos y a las obras de penitencia, para que el primer paso hacia la efectiva rehabilitación moral de la humanidad la realicéis vosotros y todos Nuestros hijos e hijas esparcidos por el mundo. Con todo el ardor de Nuestro corazón paterno os pedimos el sincero arrepentimiento de los pecados pasados, el total aborrecimiento del pecado, la firme resolución del arrepentimiento; les imploramos que se aseguren el perdón divino mediante el Sacramento de la Confesión y el testimonio de amor del Divino Redentor. De esta manera el alma vuelve a los brazos del Padre Celestial, resucita en la Gracia santificante, se restablece en el orden y el amor, se reconcilia con la Justicia Divina.

               La negación de uno mismo está tan lejos de ello, que de hecho es una condición indispensable de la alegría interior, destinada por Dios a Sus siervos aquí abajo. Y Nosotros, con la misma ansiedad y solicitud, que arde Nuestro corazón por vuestra corrección, no dudéis en exhortaros con el Apóstol San Pablo: Gozaos siempre en el Señor: "Gaudete in Domino semper; iterum dico, gaudete" (Carta a los Filipenses, cap. 4, vers. 4).

               Ahora precisamente el hedonismo, es decir, la búsqueda frenética de todo goce terrenal, el esfuerzo exasperado por conquistar aquí abajo ya toda costa la felicidad entera, la huida, como de la gran desgracia, del dolor, la liberación de todo deber doloroso; todo esto hace la vida triste y casi insoportable, porque cava un vacío mortal alrededor del espíritu. Nada más indica la actual multiplicación de los alocados gestos de rebelión contra la vida y su Autor, porque con pretensiones anticristianas se quiere excluir de ella todo tipo de sufrimiento.

              ¡Saber llevar la vida! Es la primera penitencia de todo Cristiano, la primera condición y el primer medio de santidad y santificación. Con esa dócil resignación propia de quien cree en un Dios Justo y Bueno, y en Jesucristo, Maestro y Guía de corazones, abrazar con valentía la Cruz a menudo dura de cada día. Para llevarla con Jesús, su peso se vuelve ligero.



               Pero las condiciones singularmente graves de la hora actual empujan a los Cristianos, si alguna vez en el pasado, especialmente hoy, a cumplir en sí mismos lo que falta en la Pasión de Cristo, no sólo por el deseo de hacer enmienda siempre mejor las malas acciones y para dar un signo más certero y una prueba más segura de la sinceridad de su regreso, pero también para contribuir a la salvación de todos los redimidos.

               Para ello, todos los Cristianos, penitentes e inocentes, unidos en la intención y obra de una sana expiación, se unen al Supremo Pastor de las almas y su único Salvador Jesucristo, el Cordero del sacrificio, que quita los pecados del mundo. Él está allí, en nuestros Altares, renovando el Sacrificio del Gólgota cada hora. Junto a Él y en virtud de Su Gracia, el ejército de almas expiatorias de la inmensa Iglesia de Dios podrá movilizarse en este Día Santo. Los sufrimientos, aceptados con resignación cristiana y voluntaria o elegidos libre y generosamente, devolverán un rostro Cristiano a la humanidad caída y será en la balanza de la Justicia Divina un contrapeso salvador a los crímenes humanos.

               Sálvanos, Señor, para que no perezcamos. Pisa las olas en el mar agitado de nuestra alma, sé nuestro compañero en la vida y en la muerte, nuestro Juez Misericordioso. Los rayos de los castigos merecidos dan paso a un nuevo y amplio derramamiento de Tu Misericordia sobre la humanidad redimida. Apaga el odio; enciende el Amor; dispersa con el poderoso aliento de Tu Espíritu los pensamientos y anhelos de dominación, destrucción y guerras. Concede el pan a los pequeños, a los desamparados la casa, a los desempleados el trabajo, la armonía a las naciones, la Paz al mundo, a todos la recompensa de la dicha eterna. Que así sea.


Papa Pío XII Extractos de la Homilía pronunciada el Domingo de Pasión, 

26 de Marzo del Año Jubilar de 1950



lunes, 22 de marzo de 2021

CONDE VON GALEN, EL LEÓN DE MÜNSTER


               TAL DÍA COMO HOY, el 22 de Marzo de 1946, entregaba su vida el Conde de Galen, Clemens August von Galen und von Spee, Obispo de Münster y Cardenal de la Santa Romana Iglesia.



"Una nueva y nefasta doctrina totalitaria que coloca a la raza 

por encima de la moralidad, coloca a la sangre 

por encima de la Ley […] repudia la Revelación, 

pretende destruir los fundamentos del Cristianismo […]. 

Es un engaño religioso. A veces ocurre que este nuevo

 paganismo se esconde incluso bajo nombres cristianos […]. 

Este ataque anticristiano que estamos viviendo 

en nuestros días supera, en violencia destructiva, a todos 

los demás de los que tenemos conocimiento 

desde los tiempos más lejanos..."


(Clemens, Obispo de Münter y Conde de Galen)


               Nacido en una familia Noble, Von Galen recibió parte de su educación en Austria, en la escuela Stella Matutina, en la ciudad fronteriza de Feldkirch. Después de su Ordenación Sacerdotal, el 28 de Mayo de 1904, trabajó en Berlín y allí se hizo amigo íntimo del Nuncio Eugenio Pacelli, que más tarde reinaría como el Papa Pío XII. Le desagradaban profundamente los valores liberales de la República de Weimar y estaba en contra del individualismo, el socialismo y la democracia. 

               Expresó su oposición al Modernismo en su libro "La plaga del laicismo y sus formas de expresión", publicado en 1932. Después de haber servido en varias parroquias de Berlín entre los años 1906-1929, fue designado Obispo de Münster en 1933, en cuya Catedral sería consagrado el 28 de Octubre

               El Obispo Von Galen hizo campaña contra el enfoque totalitario del Partido Nazi en la educación nacional, y pidió a los padres que insistieran en la enseñanza católica en las escuelas.

               Junto con el Cardenal Faulhaber de Munich y el Obispo Preysing de Berlín, el Conde Galen redactó la Encíclica Mit brennender Sorge del Papa Pío XI , publicada el 14 de Marzo de 1937.

               En 1941 Von Galen pronunció una serie de sermones protestando contra las políticas nazis sobre la eutanasia, el terror de la Gestapo, la esterilización forzada y los campos de concentración. Sus ataques a los nazis fueron tan severos que el funcionario nazi Walter Tiessler propuso en una carta a Martin Bormann que el Obispo fuera ejecutado, pero los jerarcas nazis se contentaron con arrestarlo en su domicilio.

               En un sermón el 20 de Julio de 1941, Von Galen informó a los fieles sobre la confiscación de bienes a las instituciones religiosas por los nazis. Los miembros de órdenes religiosas seguían siendo deportados o encarcelados. Pidió a sus oyentes que tuvieran paciencia y perseverancia, y que el pueblo alemán estaba siendo destruido no por los bombardeos aliados desde el exterior, sino por las fuerzas negativas del interior.

               El 3 de Agosto de 1941, Von Galen denunció públicamente la continua profanación de Templos Católicos, el cierre de conventos y monasterios y la deportación y asesinato de personas con enfermedades mentales. 

               Recibió el Capelo Cardenalicio de las manos del Papa Pío XII en Roma, en Febrero de 1946, pocos días antes de morir. La Causa de Beatificación fue solicitada por su sucesor, el Obispo Michael Kelle en 1956. 



MARZO, MES DE SAN JOSÉ. Día 22: EL ENCUENTRO CON JESÚS EN EL TEMPLO

 









MARTHA CHAMBON, Apóstol de la Devoción a Las Santas Llagas

 

                        "Parece que Dios eligió a esta humilde niña para renovar la Devoción a las Santas Llagas de Nuestro Señor, para que permanezcan ofreciéndose continuamente por la conversión de los pecadores y el alivio de las Almas del Purgatorio. Las Santas Llagas se le muestran de manera sensible, en los ojos de su alma todos los días, varias veces."

               María Francisca Chambón nació el 6 de Marzo de 1841 en Croix-Rouge una pequeña región cercana a Chambéry, cuando ésta formaba parte del Reino de  Saboya con capital, Torino. Hija de pobres campesinos, en una familia compuesta por sus padres y ocho hermanos, de condición humildísima, logró realizar su vida de unión con Cristo, a través de una experiencia de inmensa profundidad y trabajo espiritual.



CARA EXTERIOR

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              Era pobre, de escasa inteligencia, de aspecto poco agradable, sin saber leer ni escribir, y sin embargo, sabía el Catecismo a la perfección y era muy piadosa; tal vez por eso es escogida por Jesús para hacerla Su confidente privilegiada y mostrarle los tesoros de Su Amor, porque se había entregado por completo a Él; Sor María Martha como una enamorada vivía continuamente en la presencia de su Esposo: desde pequeña había recibido frecuentes visitas del Niño Jesús que conversaba con ella, la ayudaba, la reemplazaba en sus labores más humildes. Era una sustitución íntima, radical, en la cual su alma se hacía una con Cristo. Cuando era una niñita, la mandaban a pastorear la única cabra que sus padres poseían. Aquellos momentos eran una posibilidad de estar en la presencia de Dios. Siempre sola con el Señor.

               Después de la Primera Comunión, el Niño Jesús en persona la acompañaba en los trabajos del campo y pasaba con ella las jornadas cómo hacemos con los compañeros de juegos. Y, era precisamente cómo un juego alegre, aquel permanecer en compañía del Divino Niño, con el trabaría una amistad de niños, sincera y alegre.

              A los 18 años entró a la Orden de la Visitación de Santa María (Salesas) porque en el Carmelo no la habían recibido a causa de su débil salud; allí le darían el nombre de María Marta, en honor de las piadosas hermanas que atendían a Nuestro Señor; fueron frecuentes sus íntimos coloquios con San Francisco de Sales, durante los cuales él la animaba a ser fiel a la Regla de la Orden.

              En la Visitación fue acogida como conversa, y le fue confiado el encargo del pensionado, destinado a las alumnas que a causa de los sucesos políticos franceses, las monjas se vieron obligadas a abrir, no de buen agrado, para poder continuar como comunidad religiosa, después de la supresión.

             El 2 de Agosto de 1864, Sor María Martha sellaría su desposorio con Cristo emitiendo los votos perpetuos; tenía entonces 23 años.

             A partir de Mayo de 1866, empezaría a recibir frecuentes comunicaciones celestiales con Nuestro Señor, que le revelaría Su deseo de dar a conocer la Devoción por Sus Santas Llagas. Sin embargo, Sor María Martha permaneció siempre sin relevancia y oculta; sólo los superiores estaban al tanto cuánto sucedía en su alma, mientras toda la comunidad desconocía tantas gracias, y sólo después de su muerte los manuscritos sobre sus experiencias fueron revelados a sus compañeras. Es éste un hecho bellísimo, que sólo una espiritualidad fuerte puede permitir: que un alma viva en dulcísimos coloquios con Su Señor, mientras las demás, las circunstantes, permanecen a oscuras en medio de tanta luz, que se difunde sobre todos y por todas partes.

               De aquí en adelante, toda la comunidad se sintió más unida al recibir y transmitir el Mensaje recibido y vivido verdaderamente por la humilde conversa, e hizo propia su misión, la de difundir la Devoción a Las Santas Llagas. 

              A semejanza de Santa Margarita María Alacoque, Apóstol del Sagrado Corazón, Sor María Martha no salió del convento, ni siquiera habiendo recibido de Dios un Mensaje importante para la Iglesia entera. 

             Durante cuatro años, desde Enero de 1869 hasta Septiembre de 1873, viviría sostenida sólo con la Sagrada Eucaristía: Jesús Sacramentado fue para ella alimento no sólo del espíritu, sino también del cuerpo; cuando sus fuerzas la abandonaban, se confiaba en el Poder de Dios; cuando la debilidad se apoderaba de su físico, ella invocaba el Auxilio de Dios y cuando el demonio la asaltaba, ella se refugiaba en las Santas Llagas del Señor.

              Las Llagas del Señor eran su única defensa, la riqueza de su vida, su salvación permanente. Es este el camino del amor: anhelar totalmente el Amado, quererlo, conocerlo, experimentarlo completamente, no aceptar ningún otro fuera de Él, vivir siempre y únicamente en espera del encuentro, sufrir terriblemente por cada retardo. Desesperar de su posible ausencia o distanciamiento. Ni siquiera el enemigo podía abrirse caminos en aquella alma bendita y perfectamente rendida a su único Señor.

              Y el Señor mismo reveló a la Hermana María Martha las grandes potencialidades de las Santas Llagas, tanto para los pecadores cómo para la Iglesia y para las Almas del Purgatorio. Se complacía contemplándolas y honrándolas en la siguiente forma: Primero, la llaga de los pies, después el Costado, enseguida la mano izquierda, la mano derecha y por último, la cabeza coronada de espinas. 

              El 12 de Junio de 1874 recibiría el don de los Sagrados Estigmas en sus pies. Cristo Nuestro Señor la hacía así partícipe de Su Pasión. Pronto le revelaría:

             “Yo concederé todo cuánto se me pida por la invocación de Mis Santas Llagas. Hay que difundir la Devoción”, y ella fiel a la solicitud del Señor por toda la vida tendrá en sus labios la invocación enseñada por Él mismo:  “Jesús mío, perdón y misericordia, por los méritos de Tus Santas Llagas”. 



CARA INTERIOR

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              El Señor enseñó a la hermana a valorizar todas las pequeñas cosas cotidianas, los sencillos trabajos domésticos, como atender el refectorio del pensionado o recoger las frambuesas del huerto, todo se convertía en un momento de glorificación a Dios, sea por Su Presencia, sea por la alabanza que ofrecía al Señor. El trabajo, la oración, la meditación, los quehaceres diarios: todo puede ser camino hacia lo eterno.

              La Santa Sede concedió pronto a las religiosas de la Visitación 300 días de indulgencia por el rezo del Rosario de las Santas Llagas. El 16 de Enero de 1924 y por indulto de la Sagrada Penitenciaría, estas indulgencias se extendieron a todos los fieles.

              Sor María Martha Chambón entró en la Vida el Jueves de Pasión, 21 de Marzo de 1907, a las ocho de la tarde, después de recibir los Santos Sacramentos y el consuelo de su Comunidad, en la Víspera de los Dolores de la Virgen. Tenía sesenta y seis años. En la actualidad, sus virginales restos reposan en la Capilla del Monasterio de la Visitación de Marclaz, en Thonon les Bains, cerca del lago Leman, Francia.

             En 1923 se publicó el libro en francés "Soeur Marie-Marthe Chambon de la Visitation Sainte-Marie de Chambéry et des Saintes Plaies de N.-S. J.-C."; al año siguiente se publicó la edición española y muy pronto surgirían nuevas ediciones en otros idiomas.

              


domingo, 21 de marzo de 2021

MARZO, MES DE SAN JOSÉ. Día 21: JESÚS PERDIDO EN EL TEMPLO

 








LA CONCIENCIA MENTIROSA




                    El Papa San Pío X, como un profeta, supo detectar y denunciar a aquellos que bajo una falsa piedad cristiana buscaban la destrucción de la Iglesia; los principios revolucionarios de "libertad, igualdad y fraternidad" quisieron ser infiltrados desde dentro de la Jerarquía Católica, como la carcoma, que no se ve pero destruye... pese a las advertencias del Santo Pontífice, los modernistas triunfaron -décadas más tarde- en su "Concilio Vaticano II", el que rechazamos los que queremos seguir profesando la Fe Católica.

               "...ciegos, de hecho, conducen a otros ciegos, son esos hombres (los modernistas) que, hinchados de orgullosa ciencia, delirando a punto de pervertir el concepto de verdad y el auténtico concepto religioso, difundiendo un nuevo sistema, con el cual, arrastrados por la desenfrenada manía de las novedades, no buscan la verdad donde seguramente se encuentra; y, despreciando las santas y apostólicas tradiciones, se aferran a doctrinas vacías, fútiles, inciertas, reprobadas por la Iglesia...

               ...sus doctrinas les han pervertido el alma de tal suerte, que desprecian toda autoridad y no soportan corrección alguna; y atrincherándose en una conciencia mentirosa, nada omiten para que se atribuya a celo sincero de la verdad lo que sólo es obra de la tenacidad y del orgullo.


(San Pío X, Encíclica "Pascendi Dominici Gregis", 
1907, Condena a los errores del Modernismo)



sábado, 20 de marzo de 2021

MARZO, MES DE SAN JOSÉ. Día 20: LA SAGRADA FAMILIA

 









EL PLAN DE VIDA CON LA PURÍSIMA VIRGEN MARÍA. Parte 6: ACUDIR SIEMPRE A LA VIRGEN EN LOS MOMENTOS DIFÍCILES

 


               Cuando 2020 llegaba a su fin te invité a hacer un Propósito para el año nuevo: EL PLAN DE VIDA CON LA PURÍSIMA VIRGEN MARÍA. Lo hice en atención a Nuestra Santa Madre, porque te aseguro que no hay mejor vida que vivir y morir por María y porque además, este 2021, se conmemora el 175 Aniversario de la Aparición Mariana en la Montaña de La Salette (Francia), la primera manifestación celestial que nos advirtió del mal rumbo que ha tomado la humanidad, precipitada en los placeres terrenos e ignorante de la Ley de Dios, que es no es más que Ley de Amor.

               EL PLAN DE VIDA que te presento está compuesto por siete puntos; todos ellos muy sencillos de realizar pero que entrañan una sincera Consagración a la que es Madre de Dios. Aún así, quiero desgranar cada práctica contenida en EL PLAN DE VIDA, para que comprendas mejor la necesidad de cumplirlo con fidelidad y sobre todo, con piedad sincera. 




               A cambio de ser fiel en todas esas obras de amor que contiene EL PLAN DE VIDA, te aseguro que a cambio, no te faltará la asistencia de la Santa Virgen en los momentos difíciles ni Su celestial ayuda cuando creas que ya no puedes hacer más. 

               


              Vive en María, búscala en tu día a día, no te canses de invocarla a través de Su Rosario y no te olvides de hablar de Ella, de defenderla cuando otros la nombren para blasfemar o reírse. Imita Sus virtudes, en especial, Su humildad y pureza... solo así podrás vivir plenamente en Dios, porque a Él solo se puede llegar a través de Su Bendita Madre. 



viernes, 19 de marzo de 2021

NUESTRO PADRE Y SEÑOR SAN JOSÉ



               San José es realmente Padre y Señor, que protege y acompaña en su camino terreno a quienes le veneran, como protegió y acompañó a Jesús mientras crecía y se hacía hombre, hasta Su ingreso en el Cielo.

               San José murió poco antes de comenzar Jesús Su vida pública, pues no vemos que aparezca, por ejemplo, en las bodas de Caná -hubiera sido, de no ser así lógica su asistencia-, ni en tantas otras narraciones de milagros y hechos de Jesús, y, sobre todo, cuando Él muere en la Cruz ¡jamás habría abandonado San José a Jesús en ese trance si hubiera vivido!. Que San José ya había muerto, nos lo confirma el hecho de que Jesús recomienda los cuidados de Su propia Madre a San Juan, dando a entender que ya no existía José, pues si no, es obvio que la hubiera confiado a Su Castísimo Esposo.

               La Tradición sitúa la muerte de San José entre los 50-55 años, asistido en su última enfermedad por Jesús y María: Jesús mismo le animaría a esperar la Felicidad Eterna, prometida a los que aman al Señor, mientras que Nuestra Señora le consolaría, recordándole su misión como padre adoptivo del Savador... La muerte de San José fue la más apacible y tranquila que pueda gozar el justo, es por eso que la Piedad Católica lo ha considerado Patrón de la Buena Muerte y especial Protector de los agonizantes.

               Algunos teólogos son de la opinión que el cuerpo de San José, unido a su alma, se encuentra también glorioso en el Cielo, compartiendo con Jesús y María la Eterna Bienaventuranza. Se considera que la plena glorificación del Patriarca San José tuvo lugar probablemente después de la Resurrección de Jesús. Uno de los fundamentos en que se basa esta doctrina, moralmente unánime desde el siglo XVI, es el dato que aporta el Evangelista San Mateo de los sucesos que ocurrieron a la Muerte del Señor "...muchos cuerpos de los santos, que habían muerto, resucitaron." (1) Doctores de la Iglesia y teólogos piensan que Jesús, al escoger una escolta de resucitados para afirmar Su propia Resurrección y dar más realce a Su Triunfo sobre la muerte, incluiría en primer lugar a Su padre adoptivo.



               ¡Cómo sería el nuevo encuentro de Jesús y San José! "El Glorioso Patriarca -afirma San Francisco de Sales- tiene en el Cielo un crédito grandísimo con Aquél que tanto le favoreció, conduciéndole al Cielo en cuerpo y alma (...) ¿Cómo iba a negarle esta gracia a quien toda la vida obedeció? Yo creo que José, viendo a Jesús, le diría: Señor mío, acuérdate de que cuando bajaste del Cielo a la tierra te recibí en mi familia y en mi casa, y cuando apareciste sobre el mundo Te estreché con ternura entre mis brazos. Ahora tómame en los Tuyos y, como Te alimenté y Te conduje durante Tu vida mortal, cuida Tú de conducirme a la Vida Eterna."

               La excelsitud y el grado de Gloria que recibió el Santo Patriarca José, proporcionalmente a su misión y a los done otorgados, ha de colocarse, después de Santísima Virgen, en el más alto lugar. (2)

               El Patrocinio de San José, por ser Universal, se extiende a la Iglesia Triunfante (en el Cielo), la Purgante (las Almas retenidas en el Purgatorio) y la Militante, que es aquella que formamos los bautizados que aún permanecemos en este mundo. San José fue el Custodio legítimo y natural, cabeza y defensor de la Sagrada Familia, por eso, si está unido para siempre con su Hijo y su Esposa, es lógico también que proteja ahora y defienda con su celeste patrocinio a la Iglesia nacida en el Santo Hogar de Nazareth. 


DECRETO DEL PATRONAZGO DE SAN JOSÉ


               "Del mismo modo que Dios designó al Patriarca José, hijo de Jacob, gobernador de todo Egipto para asegurar al pueblo el trigo necesario (3) así, cuando se cumplió el tiempo en que el Eterno había de enviar a la tierra a Su Hijo único para rescatar al mundo, escogió a otro José del que el primero era figura. Lo estableció Señor y Príncipe de Su casa y de Sus bienes; le confió Sus más grandes Tesoros.

              En efecto, José tomó como esposa a María, la Virgen Inmaculada, de la que había de nacer, por obra del Espíritu Santo, Jesucristo, quien pasó ante los ojos de todos como hijo de José y le fue sumiso en todo. Aquel que tantos Profetas y Reyes deseaban ver (4) José no sólo lo vio sino que conversaba con Él, lo abrazaba con ternura paternal y lo cubría de besos; con un cuidado y solicitud sin igual alimentaba a Aquél que se haría para los fieles Pan de Vida Eterna.




                A causa de esta dignidad sublime que Dios confiere a Su servidor fiel y solícito, la Iglesia siempre ha honrado y exaltado a José con un culto excepcional, aunque inferior al de la Madre de Dios. Siempre, en horas críticas, la Iglesia ha implorado su ayuda... Por esto, declaramos solemnemente a San José Patrón de la Iglesia Católica."


Papa Pío IX, Decreto “Urbi et Orbi” del 8 de Diciembre l870


NOTAS ACLARATORIAS


     1- Evangelio de San Mateo, cap. 27, vers. 52 .

     2- La Santa Iglesia Católica tributa a San José el singular culto de "protodulía", esto es, perteneciente al primer Santo, después de la Virgen María, a la que corresponde el culto de "hiperdulía", muy por encima del culto con el que veneramos a los Ángeles y a los Santos.

     3- Libro del Génesis, cap. 41,vers. 40.

     4- Evangelio de San Lucas, cap. 10, vers. 24




MARZO, EL MES DE SAN JOSÉ. Día 19: EN LA CASA DE NAZARETH

 









jueves, 18 de marzo de 2021

VISITA NOCTURNA A JESÚS SACRAMENTADO, por Sor Ángela de la Cruz


Tomé de Maestro al Sagrado Corazón; 
y a nuestra querida Madre 
y nuestro amado San José de protectores... 

Le pedí a la Santísima Virgen me cubriera con Su manto 
para comulgar. Renové los votos. Le pedí al Santo 
Patriarca José me llevara de la mano para comulgar, 
y a mi Padre San Francisco de la izquierda, 
al Santo Ángel de mi Guarda que viniera a mi lado 
y a los demás Santos Protectores que me acompañasen; 
y con esta Santa comitiva fui a comulgar...

Sor Ángela de la Cruz




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MARZO, EL MES DE SAN JOSÉ. Día 18: LOS SUFRIMIENTOS DEL VIAJE

 








miércoles, 17 de marzo de 2021

SAN JOSÉ, EL CUSTODIO DE SANTA TERESITA

      



               Santa Teresita del Niño Jesús, como buena carmelita, fue muy devota de San José desde su infancia; su amor por el Patriarca sólo era superado por el que sentía por la Virgen Santísima. Cuando siendo adolescente inicia con su padre la peregrinación a Roma, Teresita se encomienda a San José y le ruega que vele por ella; cuando visita Loreto siente una emoción profunda al pisar el mismo suelo que San José había regado con su sudor. 

               Ya en el Carmelo de Liseux, dedica una poesía a San José, canta su vida humilde y al servicio de Jesús y María, le contempla en su vida sencilla y dura de trabajo, le ofrece los platos fuertes de la comida y exclama como síntesis de toda su devoción: "¡Oh el bueno de San José! ¡Oh cuánto le amo!", y en el Cielo verá y cantará su Gloria.

              "Pedí a San José que fuera mi custodio. Mi devoción hacia él, desde la infancia, era una misma cosa con mi amor a la Santísima Virgen. Todos los días rezaba la oración: «¡Oh San José, Padre y Protector de las vírgenes...!». Parecíame ir más protegida y a cubierto de todo peligro."


Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz, 

"Historia de un alma", cap. 6


Poesía a  Nuestro Padre San José

Escrita por Santa Teresita de Liseux en 1894




José, tu vida transcurrió en la sombra, humilde y escondida,

¡pero fue tu privilegio contemplar muy de cerca 

la belleza de Jesús y de María!

José, tierno Padre, protege al Carmelo;

que en la tierra tus hijos gocen ya la paz del Cielo.


Más de una vez, el que es Hijo de Dios 

y entonces era niño, sometido en todo a tu obediencia,

¡descansó con placer sobre el dulce refugio 

de tu pecho amante!

José, tierno Padre, protege al Carmelo;

que en la tierra tus hijos gocen ya la paz del Cielo.


Y, como tú, nosotras servimos a María y a Jesús 

en la tranquila soledad del monasterio.

Nuestro mayor cuidado es contentarles, no deseamos más.

José, tierno Padre, protege al Carmelo;

que en la tierra tus hijos gocen ya la paz del Cielo.


A ti nuestra Santa Madre Teresa 

acudía amorosa y confiada en la necesidad,

y asegura que nunca dejaste de escuchar su plegaria.

José, tierno Padre, protege al Carmelo;

que en la tierra tus hijos gocen ya la paz del Cielo.


Tenemos la esperanza de que un día,

cuando haya terminado la prueba de esta vida,

iremos a verte, Padre, al lado de María.

José, tierno Padre, protege al Carmelo

y, tras el destierro de esta vida, ¡reúnenos en el Cielo!





MARZO, EL MES DE SAN JOSÉ. Día 17: EL REGRESO DE EGIPTO

 








martes, 16 de marzo de 2021

Tradicional Devoción de "LOS TRECE MARTES A SAN ANTONIO DE PADUA"

 

               San Antonio de Padua murió para este mundo el Viernes 13 de Junio del año 1231; el Martes siguiente, sus restos mortales fueron trasladados desde Arcella a la ciudad de Padua, donde reposan hasta hoy; durante el camino fueron muchos los prodigios que obraron las reliquias del Santo franciscano, de ahí que entre sus devotos comenzara la costumbre de encomendarse al Santo los Martes; inicialmente durante nueve consecutivos, pero con el tiempo se ampliaron hasta 13, para hacerlos coincidir en número con el día de San Antonio. 




               Se pueden rezar Los Trece Martes en cualquier época del año, tan solo se exige que se realicen con Piedad, en gracia de Dios y de forma consecutiva, para poder ganar las indulgencias que le están concedidas.

               Fue el Papa León XIII quien el 1 de Marzo de 1898, concedió una Indulgencia Plenaria para cada uno de Los Trece Martes consecutivos; las almas devotas que realicen esta práctica deben acercarse además a los Sacramentos de la Comunión y la Confesión en el trascurso de esta súplica a San Antonio.


Díptico con la Devoción de Los Trece Martes
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