sábado, 24 de abril de 2021

EL SANTO ROSARIO, PRÁCTICA SOLICITADA POR EL CIELO


ORÍGEN DEL SANTO ROSARIO

               El término "Rosario" procede del latín "rosarium", que se puede traducir por "corona de rosas". Le llamamos así a la Devoción y al objeto que usamos para dedicarle a la Virgen Nuestra Señora 150 Avemarías, como los 150 Salmos de la Sagrada Escritura, y lo hacemos mediante una mística corona, sembrada de alabanzas y súplicas a la Virgen Purísima, después de ir meditando entremedias los diferentes Misterios de la Vida, Pasión y Muerte de Nuestro Señor y Su Santa Madre.




               Podemos afirmar que la piadosa práctica del Santo Rosario es del todo evangélica: los Misterios o Escenas que lo componen, son fidelísimos capítulos de la Vida de Cristo, recogidos en los Evangelios; tras meditarlos brevemente, nos dirigimos al Todopoderoso por medio de la Oración por excelencia, el Padrenuestro y continuamos, mirando ahora a la Virgen Purísima, a la que agasajaremos con 10 Avemarías, para terminar alabando a la Santísima Trinidad recitando el Gloria.


LA MISMA MADRE DE DIOS ENSEÑA EL ROSARIO

               El Rosario nació a principios del siglo XIII: la misma Virgen Madre de Dios se apareció a Santo Domingo de Guzmán y le enseñó esta Devoción; le aseguró además que sería el mejor remedio para luchar contra la herejía y la oración con la que más la podríamos agradar.

               En Febrero de 1858 Bernardita Soubirous aprendería a rezar correctamente el Santo Rosario, siguiendo el ejemplo de la Virgen de la Gruta de Lourdes, que tan solo pasaba las cuentas mientras la niña vidente rezaba.

               Durante el trascurso de las Apariciones de Fátima, en 1917, Nuestra Santa Madre pidió a los niños pastores que rezaran el Rosario a diario, con atención y ofreciéndolo por aquellas almas "que se condenan porque nadie reza por ellas". Les aseguró además que el Rosario era el mejor medio "para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra".

               Entre 1961 y 1965, en San Sebastián de Garabandal, la Virgen María, que se manifestó bajo la advocación del Carmen, indicó a las videntes que rezaran el Santo Rosario pausadamente, meditando el alcance de cada palabra; según el testimonio de Conchita González  "...rezábamos el Rosario, viéndola a Ella; y Ella rezaba con nosotros para enseñarnos a rezarlo bien".


LAS TRES GRANDES RAZONES PARA REZAR EL ROSARIO

             1ª Porque es la manera más sencilla de rezar, pues empleamos las oraciones básicas: Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

             2ª Porque ganamos multitud de indulgencias, con las que podemos socorrer a las Almas del Purgatorio.

             3ª Porque es el mejor plan de Vida Espiritual en medio de las obligaciones cotidianas.


Para rezar el Santo Rosario
según el estilo tradicional
solo tienes que tocar AQUÍ


         


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