Después de comulgar y dar gracias estaba yo pensando como de costumbre, en los muchos ultrajes que hicieron al Santo Cristo Desamparado (1), y me ofrecí a mi Dulce Jesús con toda mi alma todo lo que Él quiera con tal que mis padecimientos sirvieran para desagraviarle algo de los que recibió entonces y recibe todos los días de tantos pecadores como le ofenden. Y con toda claridad me ha dicho el Corazón de Jesús para que lo consigne:
"Hija Mía, en los tiempos venideros, cuando esta imagen Mía esté a la veneración de los fieles, Me habrán hecho grandes profanaciones en muchas imágenes Mías, de Mi Madre Santísima y de los Santos; pero como amo tanto a los hombres y deseo tanto su salvación, que por solo Mi Misericordia Yo haré resucitar de la tierra esta imagen Mía para que en ella Me desagravien de tantas ofensas y sacrilegios: quiero muchos actos de reparación y Me serán tan agradables estos actos de reparación y desagravios que Me hagan ante esta Imagen, que Yo derramaré grandes gracias a todos los que con verdadera fe y humildad y contrición acudan a Mí. Mi Padre Eterno se complacerá mucho siempre que se le adore y venere haciendo interiormente actos de contrición por sí y por los pobres pecadores".
Me dió a entender también mi Dulce Jesús en este mismo día, que este robo sacrílego lo cometieron en la madrugada de aquella noche tan memorable, o sea el día 14 de Septiembre 1809 y que los Religiosos Dominicos a nadie dieron parte por temor a que hicieran mayores robos y sacrilegios, porque en aquellos años se hacían muchos robos en las iglesias.
Desgraciadamente, también ahora se han hecho y se hacen muchos. Los Religiosos Dominicos sintieron mucho perder dicha imagen, pues la tenían en mucha estima y veneración, por habérsela regalado un personaje gran Siervo de Dios, muy adicto a la Orden de Predicadores.
También quiere mi Jesús que cuando se edifique el templo en Villafranca le dediquen una Capilla a esta imagen, colocándola en el centro sobre una cruz grande, y no han de colocar en ese altar ninguna otra Imagen; pero ha de estar en tal forma que los Fieles puedan verla y adorarla. De tal forma ha de estar hecho el relicario que no lo puedan coger, porque me inspira él Corazón de Jesús que los perseguidores de la Religión, al ver los portentosos milagros que por mediación de esta imagen se obrarán, intentarán robarla nuevamente. De modo que han de procurar que esté bien sujeta y resguardada por medio de un cristal recio. La podrán sacar del relicario o camarín, los días de Viernes Santo, catorce de Septiembre y el día quince de Noviembre, y siempre que el Señor Obispo de Barcelona lo crea de utilidad para el bien de las almas. Como, por ejemplo, en tiempos de ejercicios, peregrinaciones, etc.
Cuando se saque esta veneranda Imagen del relicario para adorarla, que la adoren de rodillas y que esté "Bien custodiada por Sacerdotes. La imagen de la Virgen del Pilar la deben poner también en forma que los Fieles la puedan adorar a semejanza de la de Zaragoza.
Pidan todos y cooperen en lo que esté de su parte para que el Reinado del Corazón de Jesús venga pronto a su amada España; tan pronto como Él lo desea, y después trabajen todos los habitantes de esta nación en cooperar cuanto puedan para que reine también cuanto antes en todo el mundo, pues los que de veras aman a Dios no se contentan con amarle ellos solos, sino que trabajan para que no haya una alma, si fuera posible, que deje de conocerle y amarle, y de esta manera será para todos muy fructuosa la Redención de Nuestro Divino Salvador.
Lo que más desea este Sagrado Corazón es que se Le adore en el Santísimo Sacramento de Su Amor, y para que todos los Fieles lo puedan hacer sería muy conveniente que los días festivos y aún con más frecuencia hubiera en las Parroquias y Comunidades Religiosas, una hora de Exposición del Santísimo, donde deben cantar alguna alabanza todos los Fieles, con lo cual se encenderá en sus almas el fuego del Divino Amor; y antes de reservar darán la bendición a los Fieles. Mucho le agradaría esta práctica al Corazón de Jesús, porque Sus mayores delicias son vivir entre los hombres.
Además, una hora de tiempo se pierde en cualquiera parte, y en cambio para visitar a Jesús Sacramentado, que es donde encontrarían remedio en todas sus necesidades, lo tienen la mayor parte de los hombres casi siempre olvidado y abandonado.
Sólo el Corazón de Jesús sabe la violencia tan grande que he tenido que hacerme para cumplir Sus mandatos y escribir todo lo que me ha dicho, y aún no se acaba este martirio para mí, pues en estos instantes me está diciendo que este tiempo de mi destierro, como podré estar más unida con Él y libre de las terrenas ocupaciones, quiere que en los ratos que me lo permitan mis quehaceres, pues de ordinario estoy enferma, escriba un tratadito pequeño para Religiosas y principalmente para mis Hermanas en Religión. Al recibir estos nuevos mandatos del Corazón de Jesús, que tanto me mortifican, he hecho el propósito de olvidarme del todo de mí misma y hacerme cuenta que soy un instrumento Suyo sin ningún valor, para que haga de mí lo que quiera. Yo sólo deseo Su Divino Amor y que todo sea para Su mayor Gloria.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.