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lunes, 20 de junio de 2022

COMO EN EL SENO DE UNA ÍNTIMA AMISTAD



               Leía yo en la vida de Josefa Menéndez: "Si las almas vivieran continuamente unidas a Mí, Me conocerían mucho mejor." Yo Le pregunté: "Señor, ¿en qué consiste ese unirse e Ti?" Él me respondió: "Es simplemente pensar en Mí. Hablar Conmigo como en el seno de una íntima amistad. Es buscar Mis Intereses. Es sufrir por causa Mía. Es tener el cuidado de Mi Reino. Es recordar Mis Sufrimientos. Es dejar que el amor corra hacia dentro de Mi propio Amor en todo momento de la vida. La unión Conmigo es todo lo que se desprende de esto."

 

18 de Octubre 1939


De los escritos de la mística Gabrielle Bossis "Él y yo", 
con el imprimatur en 1957 de Monseñor Jacques Le Cordier, 
Obispo auxiliar de París; también del Obispo de Nantes, 
Monseñor Villepellet y además del entonces Obispo Auxiliar 
y Vicario General de la Arquidiócesis de México, 
Monseñor Francisco Orozco



jueves, 9 de junio de 2022

ANIVERSARIO DE GABRIELLE BOSSIS

 

            Gabrielle Bossis nació en Le Fresne-sur-Loire, una pequeña comuna al norte de Francia, el 26 de Febrero de 1874. La mayor parte de su vida la pasó en esta región, si bien viajó por África y Canadá, siempre en busca de la mayor Gloria de Dios.

            Educada en una familia de profundas raíces cristianas, fue la menor de de cuatro hijos. Niña de mucha sensibilidad y timidez, lloraba fácilmente; le asustaban los juegos bruscos y evitaba las reuniones familiares. La gente le imponía un poco, por lo que acostumbraba rehuir las visitas. 


            Tuvo una niñera llamada Jenny que fue un buen refugio durante sus primeros años. Un temperamento así debía ser tratado suavemente, sin disciplina excesiva para evitar convertir a esta niña en una persona insegura de sí misma, débil o rebelde. Sus padres supieron educarla convenientemente.

            Estudió en el Colegio de las conocidas como "Damas Negras", Congregación de "Las Fieles Compañeras de Jesús". Entre estas Religiosas hubo especialmente una, Johanna Lhermitte, paralizada de las dos piernas, que ejerció una influencia muy benéfica sobre Gabrielle.

            En ese mismo colegio hizo su Primera Comunión, el 10 de Junio de 1886. Llegó a ser presidenta de la Congregación de los Santos Ángeles y, posteriormente, de la Congregación de la Santísima Virgen.

            Esa timidez innata de la niña se iría transformando con los años en una rigurosa discreción. Jamás hablaría de sí misma, razón por la cual hay muy pocas anécdotas de su vida. Si se conocen algunos dates, se debe a los "Diálogos". Nuestro Señor le iría recordando algunos sucesos de su infancia: "¿Te acuerdas cuando eras pequeña y me buscabas? Te escondías dentro de un tapiz enrollado que se encontraba en el cuarto detrás de la cocina de tu abuela. Si alguien preguntaba, ¿dónde está Gabrielle?, tú pensabas: estoy con el Buen Dios". Pronto aprendió a hacer labores de bordado, pintaba y esculpía. Obtuvo el Diploma de Enfermera y prestó servicios en la Misión de Camerún.

            Escribía comedias y poseía dotes extraordinarias de actriz. Su sentido para la escena era increíble, y sus movimientos muy graciosos. A la vez reservada y sorprendente, se transformaba bajo trajes cómicos o patéticos, según lo requerían los diferentes papeles que representaba.

            Llegó a ser una persona comunicativa a quien agradaban las reuniones sociales que antes le habían asustado tanto. Sabía apreciar la belleza de las cosas naturales; personalmente se ocupaba del arreglo de su jardín. Su casa estaba siempre abierta a familiares y amigos a quienes colmaba de atenciones.


El viaje de Gabrielle Bossis por Canadá: desde Québec hasta Vancouver

            Físicamente, aunque no se podría decir que fuera una belleza clásica, era atractiva, alta, de cabellera rubia dorada. Sumamente activa, su paso era flexible y seguro. Su principal encanto residía en su sonrisa.

            Entre los 20 y los 24 años, de acuerdo con la Biografía de la Sra. Bouchaud, Gabrielle pasó por grandes pruebas interiores: "Me creían ligera en mi juventud, pero fue entonces cuando experimenté las más profundas penas del alma". La influencia de un religioso franciscano que buscaba inclinarla a la vida religiosa —algo muy comprensible dada la riqueza espiritual de la joven— la hizo sufrir mucho, ya que ella no sentía esa inclinación. Fue también por esa época cuando cambió su actitud reservada de la infancia por una vivacidad y alegría inusitadas en ella. Parece como si esos años hubieran sido la preparación para su misión futura. Ella en una ocasión había escrito: "¿Qué son los Siervos de Dios sino especie de juglares que guían los corazones al Señor?".

            Fue el Padre Olive, su Director Espiritual y Párroco de Le Fresne, quien la lanzó a la acción. Un día le pidió que le escribiera una comedia para los jóvenes. Era el año de 1923; ella tendría cuarenta y nueve años cuando compuso y representó su primera obra: "El Encanto". Esta comedia recorrería varias otras Parroquias de la localidad. Muchas otras le seguirían, todas ellas de buen gusto y moral perfecta. Un público cada vez más numeroso acogía estas representaciones con entusiasmo creciente; tanto es así que Gabrielle fue invitada a representar a lugares tan distantes como el norte de África, Karacha, Túnez, Cartago, Argelia, Oasis de Golea, y también algunas ciudades de Italia, Canadá, etc. Todo ello en respuesta a lo que Dios le pedía.

            Se conocen sus recorridos, que fueron muchos y notables si tenemos en cuenta la época, sólo por la mención que hace Gabriela de los lugares en los que recibe "palabras interiores". Su experiencia espiritual proseguía durante todos estos años. El mundo no era un obstáculo. Ella escribiría sobre esa perfecta comunicación con Dios esencial al amor.




             En 1935 Gabrielle Bossis sería condecorada con la cruz "Pro Ecclesia et Pontifice" del Papa Pío XI, y que recibiría a través del Arzobispo de Tours, Monseñor Gaillard.

            Gabrielle comenzó a escribir sus "Diálogos" en Agosto de 1936, a bordo del barco "He de France" que la llevaba al Canadá, en obediencia al Señor. El 25 de Octubre del mismo año tomaría el hábito como Terciaria Franciscana en la Catedral de Notre-Dame de Montreal, con el nombre de "María del Corazón de Cristo".

            Sus éxitos como escritora y actriz fueron tan grandes que hubo un momento en el que pensó hacer también cine. Pero fue el mismo Jesús quien la detuvo diciéndole: "Te guardo para Mí". A pesar de eso, su humildad era muy grande: "Si un día hay algo de bueno en mí, Señor, haz que no lo sepa". Nada impediría la escucha de esa Voz Divina que le hablaba en lo más profundo de su alma pidiéndole que transcribiera sus palabras.

            Algo notable era su sonrisa y alegría. Un famoso director de la época que la vio actuar le preguntó que si su risa, que contagiaba a toda la concurrencia, era algo aprendido o natural. Gabrielle le respondió simplemente: "Señor, no tengo más que esta risa".


Cruz Pro Ecclesia et Pontifice


            En sus últimos años Gabrielle conoció la soledad por una especial solicitud que le hizo Cristo, como preparación para su muerte. Ya había experimentado algo similar en su infancia, pues perdió muy pronto a sus padres y a su hermana mayor. Cuando murió su fiel sirvienta María, Nuestro Señor le pidió que no la reemplazara por nadie. Esto no impediría que Gabrielle siguiera gozando de una alegría y una paz interior muy grandes. Sin embargo, nunca le faltaron sabios y prudentes Sacerdotes que la estimularan y dirigieran su vida espiritual, velando por ella desde su primera juventud hasta su muerte; esto lo anotaría en sus Cuadernos de 1948, recién muerto uno de ellos. En cierto lugar de sus "Diálogos" escribe las siguientes palabras que escuchó de Cristo Nuestro Señor: "Tú has estado siempre bajo Mi dirección".

            Desde 1939 su vida interior se va perfeccionando por las Horas Santas que Jesús le pide. Sus palabras propias son cada vez más escasas y son las de Jesús las que tienen toda la relevancia hasta su muerte.

            En el año de 1949 tiene que sujetarse a una operación quirúrgica. Un ganglio infectado en el pecho la obliga a entrar al hospital. Ella pensó entonces que muy bien podría estar próximo su fin, pero no fue así. Logró recuperarse y, según la opinión de los médicos, no perdió el buen humor y alegría que le eran propios. Parece que fue entonces cuando empezó a perder la vista, pero sin que disminuyera ese entusiasmo propio de un temperamento jovial como el suyo. Un año después volvió a enfermar de pleuresía que le impedía respirar. Esta asfixia llegó a quitársele. No obstante, sus palabras, pronunciadas en voz muy baja, fueron siempre reconfortantes para los amigos que de muchas partes venían a visitarla. Conservó su lucidez hasta los últimos momentos.

            En Abril de 1950, dos meses antes de morir, los médicos le comunicaron que no volvería a levantarse. Ella se pregunta: ¿Por qué entonces hay que esperar tanto?". Y, dado su temperamento alegre e impulsivo, responde en seguida: "Puesto que esta muerte está decidida, que se decida".

            La Voz de Jesús le había dicho: "Tú has organizado muchas fiestas, hazme el honor de creer que Yo sé organizar las Mías. Yo cortaré el más dulce de tus dulces suspiros".

            Pocos días antes de su muerte le envía al Padre Parvillez, jesuita, la pluma con la que había escrito "Él y yo", y le ofrece los cuadernos originales para que le fuera más fácil leerlos. Una pequeña recopilación de dichos cuadernos se publicó en vida de Gabrielle; los demás tomos que componen todas las notas sobre las "palabras interiores" se publicaron después de su muerte.

            El Padre Parvillez le había asegurado en una carta, que sus representaciones gustaban, no sólo al auditorio visible sino también al invisible de Dios y de los Ángeles. Y su Director, el Padre Olive, hizo de ella este comentario: "Alma grande, tan compleja y trascendente".

            En la noche que siguió a la Fiesta de Corpus Christi, del 8 al 9 de Junio del mismo año de 1950, vino la cuidadora a vigilar su estado hacia las cuatro de la mañana; estaba entera y todo parecía normal dentro de su gravedad. La cuidadora se retiró a descansar a otro cuarto y se adormeció. Cuando regresó al lecho de Gabriela, poco tiempo después, la encontró todavía tibia, pero inmóvil. Y fue así, en la Divina soledad de Él y ella como el Señor vino "a recoger el más dulce de sus suspiros". Gabriela, según su deseo, fue enterrada con el hábito de Terciaria Franciscana.



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a los escritos de Gabrielle Bossis
que hemos publicado en esta página

            Los escritos de la mística Gabrielle Bossis "Él y yo", cuentan con el imprimatur en 1957 de Monseñor Jacques Le Cordier, Obispo auxiliar de París; también del Obispo de Nantes, Monseñor Villepellet y además del entonces Obispo Auxiliar y Vicario General de la Arquidiócesis de México, Monseñor Francisco Orozco.



lunes, 6 de junio de 2022

APÓYATE EN MI CORAZÓN

 


               Él: "Tú Me das las gracias por la Primavera con sus flores, con sus primeras mariposas, con los pájaros que cantan en los tilos. Haces bien, pues Yo Soy la Belleza. Pero las primaveras que Yo regalo a las almas, por mediación de Mi Gracia, merecen ser todavía más agradecidas. Esas primaveras, llenas de savias eternas, vienen por el precio de Mi Sangre que Yo derramé, y producen en vosotros esplendores que os son desconocidos, pero que contemplan los Ángeles y los Santos. Es el trabajo 'a dos' que hacen el Espíritu, que es Dios, y el espíritu que es, también ella, el alma: la Fuerza y la buena voluntad. Ambas son importantes ante la Justicia cuando no van juntas; pero cuando se combinan, la marcha es rápida.

               Desea con fuerza progresar. Desea la Santidad. Pídela de limosna, como una mujer pobre pide un pan. Pídele a Mi Madre, todos los días de este hermoso mes, que te introduzca más profundo en Mi Corazón. ¡Ella es tan buena! Si dudas, ¿es acaso porque piensas en todas tus miserias? ¡Pero Ella se encargará de ponerles remedio, como una mamá que arregla el peinado de su hija pequeña antes de presentarla en un salón! Ella hará eso contigo, y lo hará muy bien para presentarte a Mí. Pídele perdón de tus faltas y dedícale una confianza absoluta. Con ello Me glorificarás grandemente.

               Yo le confié a Magdalena, a Juan, y a los otros que Yo amaba, para que los tuviera como a Mí mismo cuando era Yo pequeño. Pasa todo este mes encerrada en Sus Brazos. Yo la miraba con frecuencia; mírala tú también y Ella te hará comprender tus deberes. Y, ¿a dónde podría Ella llevarte sino a Mí, que siempre te estoy esperando y que pienso siempre en ti, aun cuando tú no pienses en Mí? ¿Recuerdas que pensé en ti desde antes de que existieras.., en el Jardín... desde lo alto de la Cruz? ¡Oh, Mis bienamadas criaturas!

                Lo que hace daño es el amor cuando no es correspondido. Y Yo conozco ese daño demasiado bien. Sé Mi consuelo y Mi reposo. Ayuda al Amor. Pobre como eres, puedes ayudarle dándoselo todo. Apóyate en Mi Corazón y el peso de tu fardo Lo alegrará y Yo pasaré dentro de ti como la savia pasa en la vid, de la raíz a la rama. Tu vida será Mi Vida: sola no eres nada, Mi pobre hijita."


10 de Mayo de 1941


De los escritos de la mística Gabrielle Bossis "Él y yo", 
con el imprimatur en 1957 de Monseñor Jacques Le Cordier, 
Obispo auxiliar de París; también del Obispo de Nantes, 
Monseñor Villepellet y además del entonces Obispo Auxiliar 
y Vicario General de la Arquidiócesis de México, 
Monseñor Francisco Orozco



lunes, 30 de mayo de 2022

PARA ALIVIAR UN POCO MI HAMBRE DE ALMAS



               Después de la Comunión. Él: "Ofréceme al Padre para reparar la malicia de tu vida. Toda alma es en la vida la que ha hecho el mal, o la que ha hecho el bien, o la que no ha hecho ni el bien ni el mal, pero sin estar sujeta a Mí. Repara entonces, ahora que Me posees en tu corazón, todo lo que en el pasado fue defectuoso. En tu propio pasado y en el del prójimo. Yo Soy el Reparador infinito. Y si tú tienes hambre dentro de estas restricciones, une tu hambre a la que Yo pasé en el desierto, para aliviar un poco Mi Hambre de almas."

14 de Mayo 1941    


De los escritos de la mística Gabrielle Bossis "Él y yo", 
con el imprimatur en 1957 de Monseñor Jacques Le Cordier, 
Obispo auxiliar de París; también del Obispo de Nantes, 
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y Vicario General de la Arquidiócesis de México, 
Monseñor Francisco Orozco



lunes, 23 de mayo de 2022

NO PODÉIS ENTENDER LO INFINITO



               Hora Santa en Le Fresne. Él: "No Me digas que no vienes a Mí con mayor confianza que a otro amigo de la Tierra. Porque conmigo estás plenamente ‘en tu casa’. ¿No es cierto? Y conviene que así sea, pues Yo Soy, para cada alma, el Único, el Incomparable. Ofrece a Mi Padre este intercambio de sentimientos en unión con la mutua Comunicación de las Tres Divinas Personas. Después de tus comuniones ofrécele no solamente Mi Cuerpo, sino también las perfecciones de Mi Alma: Fuerza, Dulzura… las Virtudes que tú prefieres en Mí, para ayudar a las debilidades y desfallecimientos de la tuya.

               En Mí encuentras todo lo que puede ayudar a tu amor. No temas servirte del que tanto te ama. Despliega tu confianza como una tela de seda para envolver todo lo que deseas y pides. Con eso Me vencerás. ¡Mi Corazón es tan fácil de vencer por todos vosotros que sois Mis hijos! Ante una ternura llena de humildad, Yo no tengo defensa.

               Antes de dormirte hazme con amor la confesión de tus faltas del día; para ti será muy útil y para Mí, tu Salvador, será un deleite.

               Cuando Magdalena Me había dicho sus pecados, se detenía para preguntarme: 'Después de todo esto, ¿puedo ser perdonada?' Y Yo la tranquilizaba. Ella proseguía y se volvía a detener: 'Después de tanto pecado, ¿puedo aún esperar Vuestro Perdón?' y Yo le contestaba: 'Sí'. Y cuando hubo depositado a Mis Pies todo su pasado, lloró de amor y agradecimiento, y comprendió lo que es la Misericordia infinita. Comprendió solamente un poco. Porque vosotros no podéis entender lo infinito. 

               Que te guste ser ciega, porque Yo te guío si consientes en darme la mano. Un padre está siempre contento cuando su hija pequeña se abandona totalmente a él, con cariño y simplicidad.”


 20 de Abril 1941


De los escritos de la mística Gabrielle Bossis "Él y yo", 
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Obispo auxiliar de París; también del Obispo de Nantes, 
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y Vicario General de la Arquidiócesis de México, 
Monseñor Francisco Orozco



lunes, 16 de mayo de 2022

PARA REPARAR LAS INPERFECCIONES PASADAS




               Hora Santa. Yo: “Señor, quizás tenías prisa por decirme muchas cosas y yo me he retrasado….” Él: "Apoya tu frente sobre Mi Corazón y escucha. Ya sabes que se debe conceder gran importancia a las cosas más insignificantes de los días ordinarios, pues ante Mis Ojos todo el valor de las cosas está en la intención de amor con que se hacen. Esto te lo digo con frecuencia, para que no lo olvides y que nada se pierda: podéis, a bajo precio , enriqueceros y enriquecer a los otros. No dejes entonces nada en la vaguedad: y que todo se haga con el deseo de la perfección en vuestro trabajo, para darme mayor gusto y reparar por las imperfecciones pasadas. ¿Sabes que uno solo de esos momentos puede reparar una vida entera? Haz bien lo que haces, sea lo que fuere, y hazlo mirándome y pidiéndome Mi Gloria. Así serás bendecida por Dios.”

               Yo: “Señor, ¡ayúdame! Tú conoces mi nada y mi inclinación al mal.” Él: "Mi Gracia te basta. Te la doy cuando Me La pides. Y no sólo eso, sino que con frecuencia se te anticipa. Toma bien en serio tu influencia como esposa de Cristo: no hagas ni digas sino cosas que tu Esposo aprueba. Considéralo todo como si Yo estuviera puesto en tu lugar: ‘¿qué diría Él?, ¿qué respondería?' Esta será una manera nueva de agradarme, una manera de estar siempre Conmigo. ¿No sientes que siempre os estoy buscando? Como aquella madre que despertaba a su hijito solamente por el gusto de verlo sonreír otra vez."


 9 de Mayo 1941


De los escritos de la mística Gabrielle Bossis "Él y yo", 
con el imprimatur en 1957 de Monseñor Jacques Le Cordier, 
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Monseñor Villepellet y además del entonces Obispo Auxiliar 
y Vicario General de la Arquidiócesis de México, 
Monseñor Francisco Orozco


lunes, 9 de mayo de 2022

EN ESTA INTIMIDAD TENGO MIS DELICIAS

 



               Él: Es preciso que llegues a sentir gusto en dominar tu voluntad por amor a Mí. Que sea para ti como un juego, sabiendo que con eso Me demuestras tu amor y Me das alegría. Aunque sólo sea una vez por la mañana, otra a medio día y otra por la tarde. Sé fiel en ofrecerme esas tres alegrías. Las aguardaré con ansia. 

                Todo lo importante, hijos Míos, está en la relación de corazón a Corazón; en que todo acontezca entre el alma y su Salvador. En esta intimidad con Mis pequeñuelos tengo Mis Delicias: como si al daros Me dieseis un tesoro. Y Mi Amor por vosotros hace el resto. Que no haya entre Nosotros barrera alguna. Daos como sois, pequeñitos, y Yo os haré grandes; pero debéis entregaros.

               Adora en espíritu todas las Hostias que has recibido desde tu Primera Comunión. Adora todas esas efusiones de Amor en que Yo Me uní a ti y adora también todas las que van a seguir hasta la última. Dime que has sido feliz y que no concibes la vida sin la Comunión cotidiana. Yo lo sé, pero Me gusta que Me lo digas. Soy como un tímido que necesita recibir seguridades... ¡Pequeños hijos Míos, tan amados!


27 de Junio de 1940


De los escritos de la mística Gabrielle Bossis "Él y yo", 
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Monseñor Villepellet, del entonces Obispo Auxiliar 
y Vicario General de la Arquidiócesis de México, 
Monseñor Francisco Orozco y del Obispo Auxiliar
de Madrid-Alcalá Monseñor García Lahiguera.


lunes, 2 de mayo de 2022

PÍDEME ALMAS

 


               Él: Desde el momento mismo en que despiertes pídeme almas. Reclámame que te dé pecadores. Me darías con ello un gusto que no puedes imaginar. Yo morí por todos. Y morí sin haber estado enfermo; morí lleno de vida. Moría porque fui golpeado. Si tú no Me ayudas hoy, Yo no podría salvar a tal o cual alma, y ya sabes cuánto las amo: Sálvalas como si Me salvaras a Mí.

               ¡Seguro que sí! Todo lo que Yo digo a un alma lo digo para todas. Todas ellas son para Mí Mis preferidas. ¡Si supieran de Mi Amor por cada una! Tú, cree en este Amor, y explótalo.


26 de Mayo de 1939


De los escritos de la mística Gabrielle Bossis "Él y yo", 
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Monseñor Villepellet, del entonces Obispo Auxiliar 
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Monseñor Francisco Orozco y del Obispo Auxiliar
de Madrid-Alcalá Monseñor García Lahiguera.



lunes, 25 de abril de 2022

CUANDO SUFRES CON DULCE PACIENCIA



               En la iglesia de Fresne. Él: Hija Mía, ¿no comprendes que las penas que te mando están medidas y como calculadas sobre lo que tú puedes?. Son favores que te ligan a tu Amado. Dame las gracias por esas penillas que Yo pongo en tu corazón como una florecita delicada. Él te encuentra más hermosa cuando sufres con dulce paciencia unida a Su Paciencia. Tu alma toma entonces como un rostro nuevo cuyos rasgos están tomados de los Suyos, Sé flexible y dócil en Mis Manos. 

               Humíllate siempre, como quien ha merecido sus infortunios. Yo lo sufrí todo, siendo El Inocente. ¿No te sientes dispuesta a sufrirlo todo para consumar nuestra Unión”? ¿O La tienes ya por suficiente y no la deseas todavía más estrecha? ¿Piensas que tu amor Me ha dicho ya su última palabra? Déjate a ti misma y pasa dentro de Mí. Ganarás con el cambio. 

               Casas, las hay de muchas clases; pero la mas dulce es la Casa de la intimidad del Esposo: si tú llegas a probarla, querrás tener allí tu morada  permanente. Y una vez en ella, ¿quién podrá alcanzarte?. Estás en Brazos del Único, pues a Él te has dado. Le has dado tu honor, tus bienes, tu corazón; Él acudirá a todos los medios para tu santificación, que es el fin de los fines. Amar y agradar a Dios, ¡qué importa el resto!

              Cuando veas a Dios, .. ¡Cómo te alegraras de haberlo amado y servido! De haberlo glorificado sin regatear y de todo corazón. No temas las tribulaciones, pues por su medio creces y subes; te ayudan a amarme más y Yo te aguardo en una encrucijada, para ver cómo, superas el obstáculo. Me pregunto: ‘Va a pedirme auxilio? ¿Me dará finalmente, en un impulso filial, toda su confianza?’ ¡Cuán grande es la paz de un alma que se Me confía totalmente!


29 de Julio 1943


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Obispo auxiliar de París; también del Obispo de Nantes, 
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y Vicario General de la Arquidiócesis de México, 
Monseñor Francisco Orozco y del Obispo Auxiliar
de Madrid-Alcalá Monseñor García Lahiguera.



lunes, 18 de abril de 2022

VIVE ÚNICAMENTE PARA MÍ



               Iglesia de Fresne. Yo consideraba todo lo que no alcanzo. Él: "No te desanimes nunca; pídeme a Mí lo que no puedes esperar de ti misma. Ya ves cómo no eres capaz ni siquiera de un poco de perseverancia y compruebas cómo fallas en todo. Por eso has de abrirme de par en par tu confianza. Haz de estar segura de que lo que tú no alcanzas, tu gran Hermano lo completa; pero tienes que pedírselo. Yo seré para vosotros el que hayáis creído que Soy. Entrégate sin límites. Yo te Me daré sin límites. Pero para esto es indispensable que en lo íntimo de tu corazón consientas en que no eres nada y aceptes que no eres capaz de nada. Para que así puedas creer en Mi Corazón y en la Inmensidad de Mi Amor.

              “Tú piensas: ‘Siempre me dice las mismas cosas’. Pero es que Mi Amor nunca se cansa de amar y tengo que repetirlo, porque vosotros no lo acabáis de creer y vuestra confianza es tan poca. Y cuando hayáis visto, lamentaréis no haber creído mejor.

               Acércate a Mí mientras es todavía tiempo. Vive únicamente para Mí. Ayuda al Advenimiento de Mi Reino y para esto ofréceme todos tus días, instante por instante. Que llegue el Reino de tu Padre ha de ser tu preocupación única; todo el resto tómalo como simple añadidura."

 

26 de Agosto 1943


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y Vicario General de la Arquidiócesis de México, 
Monseñor Francisco Orozco y del Obispo Auxiliar
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lunes, 11 de abril de 2022

EL SACRIFICIO QUE MÁS AGRADA A DIOS




               Yo: Señor, cómo querría yo reemplazar a Magdalena sobre la Tierra, pues bien sé que su amor Te era muy dulce!

              Él: Ofréceme el amor de Magdalena. Porque a Mí todo Me es presente y por la Comunión de los Santos, todo te pertenece. Te cuesta trabajo creer en estos Misterios, que son una invención de tu Dios. Aprovéchate de su Magnificencia y para eso, cree en Ella. Todas estas invenciones Mías son para el bien de Mis hijos, no para Mí. Humíllate tú como se humilló Magdalena, en la Fe y en el Amor. 

               Dime en secreto y con frecuencia, tus faltas. Deplóralas. No te puedes imaginar la manera como te escucho. Y si tu corazón se agita cuando Me confiesas tus faltas, ¿qué decir del Mío cuando le las escucho? Que el amor, hija, te arrebate de tu manera ordinaria, para que aprendas a ser, como Magdalena, una mujer nueva y dispuesta a todo sacrificio. Ella había sido bien rica de las cosas de este Mundo, pero no tenía nada cuando vivía en la gruta. Me esperaba. Espiaba el momento supremo y entre todas sus penitencias, la mayor era la de seguir viviendo. Di con ella: ¿Hasta cuándo Te veré, mi dulce Maestro? Apresúrate, Divino Jardinero, a cortar esta flor que no se abre sino para Tí.

               Estos deseos, estos suspiros amorosos, Yo los acojo. Me los ofrezco a Mí mismo como incienso que sube. Incienso vivo y perfumado. El sacrificio que más agrada a Dios es el de un corazón roto de dolor y el dolor más grande que puedas tener es el de no amar bastante. 

               Toma pues el amor de todos los Santos y ofrécemelo como por primera vez. Pídele a Magdalena que te ayude, ella, que tan bien supo amar. Ella unirá su vida de reclusa con tu vida de solitaria. Invítala y cerca de vosotras dos encontraré Yo la morada íntima de las confidencias, de esas conversaciones que no se expresan sino con silencios.”


22 de Julio 1943


De los escritos de la mística Gabrielle Bossis "Él y yo", 
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y Vicario General de la Arquidiócesis de México, 
Monseñor Francisco Orozco y del Obispo Auxiliar
de Madrid-Alcalá Monseñor García Lahiguera.



martes, 5 de abril de 2022

ÉSE ES EL VERDADERO AMOR



               Yo: Quería reposarte, Señor, como hace tanto tiempo me lo tienes pedido. Yo quería no ofrecerte nunca más el cuidado de mis infidelidades; pero, he aquí que he vuelto a caer en tantas faltas, que me admiro de que Tu Misericordia no se haya cansado.'' Él me contestó: "Aún cuando tú vivieras hasta el fin del mundo acumulando faltas sobre faltas, pero acechando siempre el momento del Perdón, encontrarías que el Perdón te estaba esperando, aun desde antes que tú hubieras comenzado a implorarlo.

               Recuerda que una vez dije: 'setenta veces siete'. Esto da la medida, sin medida, con que Mi Corazón responde a la pregunta: '¿cuántas veces tenemos que perdonar?' Conserva tu espíritu de penitencia.

               Yo: Pensaba luego en mi falta de valor para dormir las noches precedentes, en un lecho con pulgas. Él me dijo: ''¿No puedes soportar eso por Mí? ¿Ni por ti? Para expiar tus faltas, para expiar la marca creciente de los pecados del mundo actual. Déjate penetrar por un espíritu de humilde reparación.

              Recita durante todos los días de la Cuaresma el Salmo 'Miserere', por todos los hombres. Déjame activar en ti la suplicación; permanece en Mí, seamos Uno. Ruega a Mi Madre que presente así sus Jacob al Padre Celestial. ¿Puedo contar contigo, unida a Mí, para ayudar a las almas durante esta Cuaresma?. Yo: Sí, Señor. Él: Yo te ayudaré, como te ayudo siempre, cuando tienes valor para comenzar un sacrificio. No creas que cuando te esfuerzas por esto o por aquello eres tú la que lo hace. No eres tú, Soy Yo, que te ayudo. Y cuando el famoso sacrificio ya pasó, ni siquiera te vuelves a acordar al siguiente día. Ten pues ánimo. Ya sabes todo lo que sufrí por tu causa y por tu bien. Hace poco veías cómo un pedazo de cuerda medio caído de un camión, era arrastrado por todos los baches llenos de lodo; y pensaste en Mí, en el Pretorio, derribado por los verdugos y golpeando con Mi Cabeza las esquinas de las columnas. Sentiste al mismo tiempo horror y compasión. Que tu amor se traduzca en actos, porque ése es el verdadero amor. Yo te he amado así: imita a tu Cristo, pequeña esposa Mía.


6 de Marzo de 1941


De los escritos de la mística Gabrielle Bossis "Él y yo", 
con el imprimatur en 1957 de Monseñor Jacques Le Cordier, 
Obispo auxiliar de París; también del Obispo de Nantes, 
Monseñor Villepellet, del entonces Obispo Auxiliar 
y Vicario General de la Arquidiócesis de México, 
Monseñor Francisco Orozco y del Obispo Auxiliar
de Madrid-Alcalá Monseñor García Lahiguera.


lunes, 28 de marzo de 2022

YO SOY BUENO PARA CON QUIENES ME TIENEN CONFIANZA




               Él: Tú, que estando en Jerusalén pudiste pasearte por el Huerto de Mi Agonía, acércate ahora a Mí y consuélame. Encántame. Ofrece al Padre Mi Sudor para la conversión de los pecadores y la liberación de las Almas del Purgatorio. Eres Mi privilegiada: ora conmigo. Juntos los dos. Ofrezcamos también los sudores de Mi Madre, que desde lejos participaba en Mi Dolor. ¿Me ves bien en el Huerto? Recuerda la escena. Considera Mi Corazón casi moribundo, todo Él tendiendo violentamente a la salvación del Mundo." 


15 Noviembre de 1939


               Él: (...) Yo Soy bueno para con quienes Me tienen confianza y Soy más bueno aún para los que confían más. Pero a los que se pierden totalmente en la confianza, Yo los tomo integralmente. ¿No crees que si ciertas Almas del Purgatorio hubieran usado los Sacramentales, el Agua Bendita y otros, estarían ya ahora en el Cielo? Emplea esos medios que Yo instituí para vosotros." 


8 de Febrero de 1938


De los escritos de la mística Gabrielle Bossis "Él y yo", 
con el imprimatur en 1957 de Monseñor Jacques Le Cordier, 
Obispo auxiliar de París; también del Obispo de Nantes, 
Monseñor Villepellet, del entonces Obispo Auxiliar 
y Vicario General de la Arquidiócesis de México, 
Monseñor Francisco Orozco y del Obispo Auxiliar
de Madrid-Alcalá Monseñor García Lahiguera.



lunes, 14 de marzo de 2022

TE REFUGIARÍAS EN MIS BRAZOS



               Él: ¿Crees en la Potencia de Mi Amor?" Yo: "Sí, mi Señor, creo en la Potencia de Tu Amor.” 

               Él: ¿Crees que Mi Amor es más fuerte que todos los amores reunidos de la Tierra?" Yo: "Así lo creo, Señor." 

               Él: Repítemelo a menudo, pues esto alivia un poco Mi Agonía. Los incrédulos hieren Mi Ternura, y la confianza de un alma Me es dulcísima. ¿No te has dado cuenta de que, desde que tú me dejas obrar en lugar tuyo, tu alegría y nuestra Unión son más grandes?. Comprende que de este modo caminarás a pasos de gigante, pues Soy Yo Quien camina.

               El otro día, cuando tuviste aquel desengaño (un negocio importante que parecía deshacerse), me dio mucho gusto que me lo ofrecieras al momento y por completo. Y Yo se lo pasaba al Padre…

               Piérdete siempre, hija, en Mí. Si supieras lo que Soy Yo, te refugiarías sin cesar en Mis Brazos. Si conocieras el don de Dios y Quién es ese que se llama Jesucristo… 

               Por lo menos no detengas tu impulso: Soy Yo el Impulso. No quieras saber ni siquiera a dónde te llevo. Mírame a Mí, sin fijarte siquiera en que eso es abandono. Ocúpate de darme gusto en todo, con un alma sonriente. Que tu alma tenga en todo momento esa actitud, que tanto me gusta y me honra.

                La segunda actitud que debe serte habitual, es la de multiplicar las ocasiones de prestar servicios al prójimo, que es Mi hermano.

                Y la tercera actitud habitual: hacer que se produzcan las ocasiones de hablar de Mí. Será bueno para ti y para Mí. ¿Te imaginas la posibilidad de que en un día entero tus labios no pronunciaran ni una sola vez Mi Nombre con una palabra de amabilidad para los que te escuchan?. Podría sucederte por timidez, por temor de molestar. Pero es al contrario. Ensaya y te asombrarás de ver cómo la gente se sentirá atraída por esas palabras del Cielo. Ensaya, seré Yo quien hable. Te ruego que me des esas ocasiones a partir de mañana; ya sabes que cuando tu Señor habla, toca los corazones.


 22 de Enero de 1941


De los escritos de la mística Gabrielle Bossis "Él y yo", 
con el imprimatur en 1957 de Monseñor Jacques Le Cordier, 
Obispo auxiliar de París; también del Obispo de Nantes, 
Monseñor Villepellet, del entonces Obispo Auxiliar 
y Vicario General de la Arquidiócesis de México, 
Monseñor Francisco Orozco y del Obispo Auxiliar
de Madrid-Alcalá Monseñor García Lahiguera.