Mostrando entradas con la etiqueta San Pablo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Pablo. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de junio de 2026

SAN PEDRO Y SAN PABLO, Apóstoles y Mártires

  


                   La Fiesta de hoy es una de las mayores fiestas que celebra la Santa Iglesia Católica, porque, como enseña la Liturgia del día "Dios consagró este día con el Martirio de los Apóstoles San Pedro y San Pablo". Pedro, el pescador de Galilea, elegido por el Señor como Cabeza visible de la Iglesia; y Pablo, el Apóstol de los gentiles, incansable misionero y teólogo inspirado. Su memoria conjunta subraya la unidad y universalidad de la Iglesia fundada sobre el testimonio de estos dos gigantes de la Fe. 

                   San Pedro es el Vicario de Cristo, el primer Papa, aquel a quien dijo el Señor "tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré Mi Iglesia". Nacido en Betsaida, junto al lago de Genesaret, Simón, hijo de Jonás, se unió desde los comienzos de Su Vida Pública a Jesús, que le dio el nombre de "Kefas", es decir, "piedra". 

                   El entusiasmo con que siguió al Señor y la claridad con que vio y confesó la Divinidad de su Maestro, le merecieron un puesto excepcional entre Los Doce; a pesar de su negación, en la noche de la Pasión de Cristo, Nuestro Señor le confirmó en la Jefatura de la Iglesia, después de la Resurrección, junto al mismo lago de Genesaret, con estas palabras: "Apacienta a Mis ovejas". 

                   Salvado milagrosamente de la cárcel en la que le había encerrado Herodes, con el fin de ejecutarle el día de la Pascua, como había sucedido con el Maestro, "se fue a otro lugar", es decir, a Roma, que por él será la Ciudad Eterna y la Sede principal de los Papas. Desde allí confortó a la Iglesia con su infalibilidad doctrinal, la iluminó con su palabra y la fecundó con su sangre, muriendo por Cristo, junto a San Pablo, en la persecución de Nerón, en el año 67, como el Señor le había profetizado: "Cuando eras joven, te ceñías tu mismo e ibas a donde querías; mas cuando seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras". San Pablo, tras su conversión, encontró a San Pedro en Jerusalén, tres años después de su fuga de Damasco, donde el rey de los nabateos era Aretas IV; esto permite datar la huida hacia el año 37 y su conversión hacia el 34-35.

                  Pedro fue crucificado de cabeza en el circo de Nerón, donde actualmente está ubicado el Vaticano. Pablo, un ciudadano romano, pereció bajo la espada, y su cabeza rebotó tres veces al caer, haciendo brotar un manantial que hoy se conoce como "Las Tres Fuentes".

                   Hoy pues, es el día indicado para renovar nuestra Fe en los Dogmas y Enseñanzas de la Iglesia fundada sobre San Pedro, y de repetir con él esta profesión "Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo; solo Tú tienes palabras de Vida Eterna". Nuestra fuerza, nuestra grandeza, nuestra seguridad radican en la firme adhesión a la Fe Católica en su Integridad.




JURAMENTO ANTI-MODERNISTA 
Motu Proprio: “SACRORUM ANTISTITUM” 
Papa San Pío X, 1 de Septiembre de 1910

    

              Yo… (decir nombre propio) abrazo y recibo firmemente todas y cada una de las Verdades que la Iglesia por su Magisterio, que no puede errar, ha definido, afirmado y declarado, principalmente los textos de Doctrina que van directamente dirigidos contra los errores de estos tiempos.

              En primer lugar, profeso que Dios, Principio y Fin de todas las cosas puede ser conocido y por tanto también demostrado de una manera cierta por la luz de la razón, por medio de las cosas que han sido hechas, es decir por las obras visibles de la Creación, como la causa por su efecto.

              En segundo lugar, admito y reconozco los argumentos externos de la Revelación, es decir los hechos divinos, entre los cuales en primer lugar, los milagros y las profecías, como signos muy ciertos del origen divino de la Religión Cristiana. Y estos mismos argumentos, los tengo por perfectamente proporcionados a la inteligencia de todos los tiempos y de todos los hombres, incluso en el tiempo presente.

              En tercer lugar, creo también con fe firme que la Iglesia, Guardiana y Maestra de la Palabra revelada, ha sido instituida de una manera próxima y directa por Cristo en persona, verdadero e histórico, durante Su Vida entre nosotros, y creo que esta Iglesia esta edificada sobre Pedro, Jefe de la Jerarquía y sobre sus sucesores hasta el Fin de los Tiempos.

              En cuarto lugar, recibo sinceramente la Doctrina de la Fe que los Padres ortodoxos nos han transmitido de los Apóstoles, SIEMPRE CON EL MISMO SENTIDO Y LA MISMA INTERPRETACIÓN. POR ESTO RECHAZO ABSOLUTAMENTE LA SUPOSICION HERÉTICA DE LA EVOLUCIÓN DE LOS DOGMAS, según la cual estos Dogmas cambiarían de sentido para recibir uno diferente del que les ha dado la Iglesia en un principio.

              Igualmente, repruebo todo error que consista en sustituir el Depósito Divino confiado a la Esposa de Cristo y a su vigilante custodia, por una ficción filosófica o una creación de la conciencia humana, la cual, formada poco a poco por el esfuerzo de los hombres, sería susceptible en el futuro de un progreso indefinido.

              Consecuentemente: mantengo con toda certeza y profeso sinceramente que la Fe no es un sentido religioso ciego que surge de las profundidades tenebrosas del “subconsciente”, moralmente informado bajo la presión del corazón y el impulso de la voluntad, sino que es un verdadero asentamiento de la inteligencia a la verdad adquirida extrínsecamente por la enseñanza recibida EX CATEDRA, asentamiento por el cual creemos verdadero, a causa de la Autoridad de Dios cuya veracidad es absoluta, todo lo que ha sido dicho, atestiguado y revelado por el Dios personal, nuestro Creador y nuestro Maestro.

             En fin, de manera general, profeso estar completamente indemne de este error de los modernistas, que pretenden no hay nada divino en la Tradición Sagrada, o lo que es mucho peor, que admiten lo que hay de divino en el sentido panteísta, de tal manera que no queda nada más que el hecho puro y simple de la historia, a saber: el hecho de que los hombres, por su trabajo, su habilidad, su talento continúa a través de las edades posteriores, la escuela inaugurada por Cristo y Sus Apóstoles. 

              Para concluir, sostengo con la mayor firmeza y sostendré hasta mi ultimo suspiro, la Fe de los Padres sobre el criterio cierto de la Verdad que está, ha estado y estará siempre en el Episcopado transmitido por la Sucesión de los Apóstoles; no de tal manera que esto sea sostenido para que pueda parecer mejor adaptado al grado de cultura que conlleva la edad de cada uno, sino de tal manera que LA VERDAD ABSOLUTA E INMUTABLE, predicada desde los orígenes por los Apóstoles, NO SEA JAMÁS NI CREÍDA NI ENTENDIDA EN OTRO SENTIDO.

              Todas estas cosas me comprometo a observarlas fiel, sincera e ÍNTEGRAMENTE, a guardarlas inviolablemente y a no apartarme jamás de ellas sea enseñando, sea de cualquier manera, por mis palabras y mis escritos.



sábado, 3 de mayo de 2025

DEBEMOS GLORIARNOS EN LA CRUZ DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

 

"Nosotros debemos gloriarnos
 en la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo, 
en quien está nuestra salud, 
nuestra vida y nuestra resurrección, 
y por quien hemos sido salvados y redimidos."

(El Apóstol San Pablo a los Gálatas, capítulo 6, versículo 14 )



Cuando Yo sea levantado, 
entonces atraeré a todos hacia Mí...

Evangelio de San Juan, cap. 12, vers. 32


               El título de esta conmemoración, proviene del verbo latino "invenio", que se traduce como hallar o encontrar.

               En el sexto año de su reinado, el Emperador Constantino se enfrenta contra los bárbaros a orillas del Danubio. Se considera imposible la victoria a causa de la magnitud del ejército enemigo. 

               Una noche Constantino tiene una visión: en el cielo se apareció brillante la Cruz de Cristo y encima de ella unas palabras, In hoc signo vinces ("Con esta señal vencerás"). El emperador hizo construir una Cruz y la puso al frente de su ejército, que entonces venció sin dificultad a la multitud enemiga. De vuelta a la ciudad, averiguado el significado de la Cruz, Constantino se hizo bautizar en la religión cristiana y mandó edificar iglesias en Roma y Trier.

               No tardó en enviar a su piadosa madre, Santa Elena, a Jerusalén en busca de la verdadera Cruz de Cristo; esto acaeció alrededor del año 320. Una vez en la Ciudad Santa, la Santa Emperatriz Elena, mandó llamar a los más sabios y hasta se valió de torturas para conseguir la confesión del lugar donde se encontraba la Cruz.

               En el monte donde la tradición situaba el Calvario, encontraron tres cruces ocultas. Para descubrir cuál de ellas era la verdadera, y siguiendo el consejo del Obispo de Jerusalén, San Macario, las colocaron una a una sobre un joven muerto (otras versiones especulan que fuese una mujer gravemente enferma) el cual resucitó al serle impuesta la tercera, por lo que enseguida todos entendieron que se trataba de la de Nuestro Señor Jesucristo. 

               Allí mismo mandaría edificar Santa Elena la Basílica del Santo Sepulcro, como desagravio por el templo que  habían dedicado a Venus anteriormente y que fue demolido en pro del Cristianismo. A esta ejemplar monarca, debemos también la recuperación del Huerto de Getsemaní, la construcción de una iglesia cerca de la actual Basílica de la Natividad, otra sobre el Monte de la Ascensión, así como otros templos en la región de Palestina, alrededor de un total de ochenta edificaciones.




               Dios se ha complacido en dar tanto poder a la Santa Cruz que a su sola señal los demonios vuelan; por ella el Sacerdote bendice a los fieles y los devotos reciben abundantes gracias. Los primeros Cristianos le tenían tanta devoción que, según los antiguos Padres, nunca comenzaban ninguna acción sin antes hacer sobre sí mismos la señal de la cruz. En la Edad Media no se comenzaba a escribir ninguna escritura pública, inscripción, ley, etc., sin antes trazar sobre ella la señal de la cruz. Este signo fue aceptado como la firma de los incultos; a menudo precedía al de los eclesiásticos, y en muchos distritos rurales incluso la masa y el pan se marcaban con una cruz antes de hornearlos.


La Tradicional Devoción de
Los Mil Jesús
(edición para imprimir)





jueves, 10 de marzo de 2022

CARTAS DE SAN PABLO: TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME CONFORTA



San Pablo a los Filipenses
cap. 4, vers. 11-13  


               En verdad sentíais afecto, pero no teníais oportunidad de manifestarlo. Y no es por mi necesidad por lo que os digo esto, pues sé muy bien contentarme con lo que tengo.

               Sé pasar necesidad y sé vivir en la abundancia; a todo y por todo estoy bien enseñado, a la tortura y al hambre, a abundar y a carecer.

               Todo lo puedo en Cristo que me conforta.




miércoles, 16 de febrero de 2022

CARTAS DE SAN PABLO: EL AMOR SE REGOCIJA CON LA VERDAD



I Carta de San Pablo a los Corintios, 
cap. 13, 4-13


               El Amor es paciente, es servicial; el Amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la Verdad. El Amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El Amor no pasará jamás. 

               Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas. Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto. Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. 

               Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí. En una palabra, ahora existen tres cosas: la Fe, la Esperanza y el Amor, pero la más grande de todas es el Amor.



miércoles, 2 de febrero de 2022

CARTAS DE SAN PABLO: OTRO EVANGELIO DISTINTO



San Pablo a los Gálatas 
cap.1, vers. 6


              Me maravillo de que tan pronto, abandonando al que os llamó a la gracia de Cristo, os paséis a otro evangelio. No es que haya otro; lo que hay es que algunos os turban y pretenden pervertir el Evangelio de Cristo.  Pero aunque nosotros o un ángel del cielo os anunciase otro evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea anatema.  

               Os lo hemos dicho antes, y ahora de nuevo os lo digo: Si alguno os predica otro evangelio distinto del que habéis recibido, sea anatema.  ¿Busco yo ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿Acaso busco agradar a los hombres? Si aún buscase agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo".



miércoles, 26 de enero de 2022

CARTAS DE SAN PABLO: HASTA QUE ÉL VENGA



I Carta de San Pablo a los Corintios
cap. 11, vers. 23-32


                Porque yo he recibido del Señor lo que os he transmitido, que el Señor Jesús, en la noche en que fue entregado, tomó el pan, y después de dar gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo, que se da por vosotros; haced esto en memoria mía. Y asimismo, después de cenar, tomó el cáliz, diciendo: Este cáliz es el nuevo Testamento en mi sangre: cuantas veces lo bebáis, haced esto en memoria mía. Pues cuantas veces comáis este pan y bebáis este cáliz, anunciáis la muerte del Señor hasta que Él venga.

               Así, pues, quien come el pan y bebe el cáliz del Señor indignamente, será reo del cuerpo y de la sangre del Señor. Examínese, pues el hombre a sí mismo y entonces coma del pan y beba del cáliz; pues el que sin discernir come y bebe el cuerpo del Señor, se come y bebe su propia condenación. Por esto hay entre vosotros muchos flacos y débiles, y muchos dormidos. Si nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos condenados. Mas con sus castigos nos corrige el Señor para no ser condenados con el mundo.



miércoles, 19 de enero de 2022

CARTAS DE SAN PABLO: NUNCA ME PRECIÉ DE SABER COSA ALGUNA




Carta de San Pablo a los Corintios
cap. 2, vers. 1-16

(Versión Nácar-Colunga)


               Yo, hermanos, llegué a anunciaros el testimonio de Dios no con sublimidad de elocuencia o de sabiduría, que nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y Éste crucificado.

                Y me presenté a vosotros en debilidad, temor y mucho temblor; mi palabra y mi predicación no fue en discursos de sabiduría, sino en manifestación de Espíritu y de poder, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el Poder de Dios.

                Hablamos, sin embargo, entre los perfectos, una sabiduría que no es de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, abocados a la destrucción; sino que enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios antes de los siglos para nuestra gloria; que no conoció ninguno de los príncipes de este siglo; pues si la hubieran conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria.'

                Pero, según escrito está: “Ni el ojo vio, y ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre lo que Dios ha preparado para los que le aman.”

               Pues Dios nos la ha revelado por su Espíritu, que el espíritu todo lo escudriña, hasta las profundidades de Dios.

               ¿Pues qué hombre conoce lo que en el hombre hay, sino el espíritu del hombre, que en él está? Así también las cosas de Dios nadie las conoce sino el Espíritu de Dios.

               Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos los dones que Dios nos ha concedido.

              De éstos hablamos, y no con estudiadas palabras de humana sabiduría, sino con palabras aprendidas del Espíritu, adaptando a los espirituales las cosas espirituales.

              Pero el hombre animal no percibe las cosas del Espíritu de Dios; son para él locura y no puede entenderlas, porque hay que juzgarlas espiritualmente.

               Al contrario, el espiritual juzga de todo, pero a él nadie puede juzgarle.

               Porque “¿quién conoció la mente del Señor para poder enseñarle?” Mas nosotros tenemos el pensamiento de Cristo.



miércoles, 12 de enero de 2022

CARTAS DE SAN PABLO: ABRAZAD EL ESCUDO DE LA FE




Carta de San Pablo a los Efesios
cap. 6, vers. 11-18

              ...revestíos de toda la armadura de Dios para que podáis resistir a las insidias del diablo.

               Nuestra lucha no es contra la sangre y la carne, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus del mal que habitan en el aire.

               Tomad, pues, la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo y, vencido todo, os mantengáis firmes.

               Estad, pues, alerta, ceñidos vuestros lomos con la verdad, revestida la coraza de la justicia, y calzados los pies, prontos para anunciar el Evangelio de la paz.

               Abrazad en todo momento el escudo de la Fe, con que podáis hacer inútiles los encendidos dardos del maligno.

               Tomad el yelmo de la salud y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios, con toda suerte de oraciones y plegarias, orando en todo tiempo con fervor y siempre en continuas súplicas por todos los santos.



miércoles, 5 de enero de 2022

CARTAS DE SAN PABLO: DIOS GUARDE VUESTROS CORAZONES EN CRISTO JESÚS


                A través de sus cartas, San Pablo se convierte en el ejemplar de apostolado inaugurado por los Discípulos y Apóstoles de Nuestro Señor, inmediatamente después de Su Ascensión y de Pentecostés. Sin embargo, el caso de San Pablo es extraordinario, porque no fue formado por Nuestro Señor del mismo modo que los demás. San Pablo recibió esta preparación a su apostolado milagrosamente. Su elección, su bautismo y su retiro en el desierto, todo contrasta con la elección de los Doce. Sin embargo, San Pablo fue el Apóstol Modelo, particularmente de los misioneros.

               Es evidente que la ciencia de San Pablo fue una ciencia infusa, como la que los Apóstoles recibieron el día de Pentecostés, pero sin esa larga preparación que tuvieron aquellos. Nuestro Señor se le apareció para completar sus conocimientos. San Pablo contó más tarde sus visiones extraordinarias, que lo llevaron al Cielo y que a un hombre le resulta imposible expresar.

               Las descripciones que San Pablo hace de Nuestro Señor son maravillosas y nos incitan a hacer de Jesucristo nuestra vida, y a hacernos cada día más Cristianos.


Explicación de la Santa Misa
por Monseñor Marcel Lefebvre



Carta de San Pablo a los Filipenses
Cap. 4, vers. 4-9


               Alegraos siempre en el Señor; de nuevo os digo, alegraos.

               Vuestra benevolencia sea notoria a todos los hombres. El Señor está próximo.

              Por nada os inquietéis, sino que en todo tiempo, en la oración y en la plegaria, sean presentadas a Dios vuestras peticiones, acompañadas de acción de gracias.

               Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guarde vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

               Por lo demás, hermanos, atended a cuanto hay de verdadero, de honorable, de justo, de puro, de amable, de laudable, de virtuoso, de digno de alabanza; a esto estad atentos, y practicad lo que habéis aprendido y recibido y habéis oído y visto en mí, y el Dios de la paz será con vosotros.



martes, 29 de junio de 2021

SAN PEDRO Y SAN PABLO, Apóstoles y Mártires

 


               La Fiesta de hoy es una de las mayores fiestas que celebra la Santa Iglesia Católica, porque, como enseña la Liturgia del día "Dios consagró este día con el Martirio de los Apóstoles San Pedro y San Pablo". 

               San Pedro es el Vicario de Cristo, el primer Papa, aquel a quien dijo el Señor "tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré Mi Iglesia". Nacido en Betsaida, junto al lago de Genesareth, Simón, hijo de Jonás, se unió desde los comienzos de Su Vida Pública a Jesús, que le dio el nombre de "Kefas", es decir, "piedra". 

               El entusiasmo con que siguió al Señor y la claridad con que vio y confesó la Divinidad de su Maestro, le merecieron un puesto excepcional entre Los Doce; a pesar de su negación, en la noche de la Pasión de Cristo, Nuestro Señor le confirmó en la Jefatura de la Iglesia, después de la Resurrección, junto al mismo lago de Genesareth, con estas palabras: "Apacienta a Mis ovejas". 

               Salvado milagrosamente de la cárcel en la que le había encerrado Herodes, con el fin de ejecutarle el día de la Pascua, como había sucedido con el Maestro, "se fue a otro lugar", es decir, a Roma, que por él será la Ciudad Eterna y la Sede principal de los Papas. Desde allí confortó a la Iglesia con su infalibilidad doctrinal, la iluminó con su palabra y la fecundó con su sangre, muriendo por Cristo, junto a San Pablo, en la persecución de Nerón, en el año 67, como el Señor le había profetizado: "Cuando eras joven, te ceñías tu mismo e ibas a donde querías; mas cuando seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras". 

               Hoy pues, es el día indicado para renovar nuestra Fe en los Dogmas y Enseñanzas de la Iglesia fundada sobre San Pedro, y de repetir con él esta profesión "Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo; solo Tú tienes palabras de Vida Eterna". Nuestra fuerza, nuestra grandeza, nuestra seguridad radican en la firme adhesión a la Fe Católica en su Integridad.



JURAMENTO ANTI-MODERNISTA 
Motu Propio: “SACRORUM ANTISTITUM” 
Papa San Pío X, 1 de Septiembre de 1910

    

          Yo… (decir nombre propio) abrazo y recibo firmemente todas y cada una de las Verdades que la Iglesia por su Magisterio, que no puede errar, ha definido, afirmado y declarado, principalmente los textos de Doctrina que van directamente dirigidos contra los errores de estos tiempos.

          En primer lugar, profeso que Dios, Principio y Fin de todas las cosas puede ser conocido y por tanto también demostrado de una manera cierta por la luz de la razón, por medio de las cosas que han sido hechas, es decir por las obras visibles de la Creación, como la causa por su efecto.

          En segundo lugar, admito y reconozco los argumentos externos de la Revelación, es decir los hechos divinos, entre los cuales en primer lugar, los milagros y las profecías, como signos muy ciertos del origen divino de la Religión Cristiana. Y estos mismos argumentos, los tengo por perfectamente proporcionados a la inteligencia de todos los tiempos y de todos los hombres, incluso en el tiempo presente.

          En tercer lugar, creo también con fe firme que la Iglesia, Guardiana y Maestra de la Palabra revelada, ha sido instituida de una manera próxima y directa por Cristo en persona, verdadero e histórico, durante Su Vida entre nosotros, y creo que esta Iglesia esta edificada sobre Pedro, Jefe de la Jerarquía y sobre sus sucesores hasta el Fin de los Tiempos.

          En cuarto lugar, recibo sinceramente la Doctrina de la Fe que los Padres ortodoxos nos han transmitido de los Apóstoles, SIEMPRE CON EL MISMO SENTIDO Y LA MISMA INTERPRETACIÓN. POR ESTO RECHAZO ABSOLUTAMENTE LA SUPOSICION HERÉTICA DE LA EVOLUCIÓN DE LOS DOGMAS, según la cual estos Dogmas cambiarían de sentido para recibir uno diferente del que les ha dado la Iglesia en un principio.

          Igualmente, repruebo todo error que consista en sustituir el Depósito Divino confiado a la Esposa de Cristo y a su vigilante custodia, por una ficción filosófica o una creación de la conciencia humana, la cual, formada poco a poco por el esfuerzo de los hombres, sería susceptible en el futuro de un progreso indefinido.

          Consecuentemente: mantengo con toda certeza y profeso sinceramente que la Fe no es un sentido religioso ciego que surge de las profundidades tenebrosas del “subconsciente”, moralmente informado bajo la presión del corazón y el impulso de la voluntad, sino que es un verdadero asentamiento de la inteligencia a la verdad adquirida extrínsecamente por la enseñanza recibida EX CATEDRA, asentamiento por el cual creemos verdadero, a causa de la Autoridad de Dios cuya veracidad es absoluta, todo lo que ha sido dicho, atestiguado y revelado por el Dios personal, nuestro Creador y nuestro Maestro.

         En fin, de manera general, profeso estar completamente indemne de este error de los modernistas, que pretenden no hay nada divino en la Tradición Sagrada, o lo que es mucho peor, que admiten lo que hay de divino en el sentido panteísta, de tal manera que no queda nada más que el hecho puro y simple de la historia, a saber: el hecho de que los hombres, por su trabajo, su habilidad, su talento continúa a través de las edades posteriores, la escuela inaugurada por Cristo y Sus Apóstoles. 

          Para concluir, sostengo con la mayor firmeza y sostendré hasta mi ultimo suspiro, la Fe de los Padres sobre el criterio cierto de la Verdad que está, ha estado y estará siempre en el Episcopado transmitido por la Sucesión de los Apóstoles; no de tal manera que esto sea sostenido para que pueda parecer mejor adaptado al grado de cultura que conlleva la edad de cada uno, sino de tal manera que LA VERDAD ABSOLUTA E INMUTABLE, predicada desde los orígenes por los Apóstoles, NO SEA JAMÁS NI CREÍDA NI ENTENDIDA EN OTRO SENTIDO.

          Todas estas cosas me comprometo a observarlas fiel, sincera e ÍNTEGRAMENTE, a guardarlas inviolablemente y a no apartarme jamás de ellas sea enseñando, sea de cualquier manera, por mis palabras y mis escritos.



miércoles, 7 de abril de 2021

LA FE ÍNTEGRA Y SINCERA, FUNDAMENTO Y RAÍZ DE LA CARIDAD...


               Ser Católico integrista significa defender la integridad del Dogma, afirmar todas y cada una de las Verdades de Fe que la Iglesia nos enseña; sea por su Magisterio Ordinario, sea por su Magisterio Extraordinario, con todo lo que significan estas verdades, con todas las consecuencias que se derivan de ellas.

               Católico integrista significa estar convencidos de que la Fe es Una, y que si se niega la más pequeña de las Verdades de Fe, o se la pone en duda, se las niega o pone en duda a todas.

               Ser Católico integrista significa adherir y prestar asentimiento interno a la totalidad del Magisterio de la Iglesia, también a su Magisterio político, con todas las consecuencias que se desprenden de esto. Significa tener como enemigo mortal al Liberalismo, y defender la Realeza Social de Nuestro Señor Jesucristo.




               "Si alguno viene a Mí y no odia a su padre, y madre, y esposa, hijos, hermanos, hermanas y aun su propia alma, no puede ser Mi discípulo. Y si no toma su cruz y viene en pos de Mí, no puede ser Mi discípulo... Así, pues, aquel de vosotros que no renuncia a todo lo que posee no puede ser Mi discípulo."

Evangelio de San Lucas, cap. 14, vers. 26-33

           "Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en vuestra casa, ni tan siquiera le saludéis..." 

II Carta de San Juan, cap. 1, vers. 10

          "...si nosotros mismos o un Ángel del Cielo les enseñamos una Doctrina diferente a esta que le hayamos predicado, que sea excomulgado".

San Pablo a los Gálatas, cap. 1, vers. 8

          "Es imposible que el Dios verdadero, que es la Verdad misma, el mejor, el más sabio proveedor y el premiador de los buenos, apruebe todas las sectas que profesan enseñanzas falsas que a menudo son inconsistentes y contradictorias entre sí, y otorgue premios eternos a sus miembros (…) porque por la Fe Divina confesamos un solo Señor, una sola Fe, un solo Bautismo. (…) Por eso confesamos que no hay salvación fuera de la Iglesia".

Papa León XII, Encíclica Ubi primum, 5 de Mayo de 1824

           "Está tan lejos de la divina inspiración el admitir error, que ella por sí misma no solamente lo excluye en absoluto, sino que lo excluye y rechaza con la misma necesidad con que es necesario que Dios, Verdad suma, no sea autor de ningún error." 

Papa León XIII, Encíclica Providentissimus Deus, 18 de Noviembre de 1893

          "...es menester recordar y reprender nuevamente el gravísimo error en que míseramente se hallan algunos Católicos, al opinar que hombres que viven en el error y ajenos a la Verdadera Fe y a la Unidad Católica pueden llegar a la Eterna Salvación. Lo que ciertamente se opone en sumo grado a la Doctrina Católica." 

Pío IX, Carta Encíclica Quanto confiamur moerore, 10 de Agosto de 1863

          "La Fe Católica es tal que nada se le puede añadir ni quitar: o la posee uno íntegra o no la posee de ninguna manera... Basta con decir: mi nombre es Cristiano y Católico mi apellido."

Benedicto XV, Ad Beatissimi Apostolorum, 1 de Noviembre de 1914

           "Nadie, ciertamente, ignora que San Juan, el Apóstol mismo de la Caridad, el cual en su Evangelio parece descubrirnos los secretos del Corazón Santísimo de Jesús, y que solía inculcar continuamente a sus discípulos el nuevo precepto Amaos unos a los otros, prohibió absolutamente todo trato y comunicación con aquellos que no profesasen, íntegra y pura, la Doctrina de Jesucristo: Si alguno viene a vosotros y no trae esta doctrina, no le recibáis en casa, y ni siquiera le saludéis, siendo, pues, la Fe íntegra y sincera, como fundamento y raíz de la caridad, necesario es que los discípulos de Cristo estén unidos principalmente con el vínculo de la unidad de Fe... 

          ....la Iglesia de Cristo no sólo ha de existir necesariamente hoy, mañana y siempre, sino también ha de ser exactamente la misma que fue en los Tiempos Apostólicos, si no queremos decir -y de ello estamos muy lejos- que Cristo Nuestro Señor no ha cumplido Su propósito, o se engañó cuando dijo que las puertas del infierno no habían de prevalecer contra ella..."

Encíclica Mortalium Animos, del Papa Pío XI, 6 de Enero de 1928

          "Oigan, pues, dócilmente todos los Cristianos la voz del Padre común, que desea ardientemente verlos unidos íntimamente a Él, acercándose al Altar de Dios, profesando la misma Fe, obedeciendo a la misma Ley, participando en el mismo Sacrificio con un solo entendimiento y una sola voluntad." 

Papa Pío XII, Encíclica Mediator Dei, 20 de Noviembre de 1947

         

lunes, 29 de junio de 2020

SAN PEDRO Y SAN PABLO, la Autoridad y Doctrina Católica


             Unidos ambos Apóstoles, representa San Pedro la Autoridad de la Iglesia y San Pablo a la Doctrina. Hoy, tradicionalmente se honra de un modo especial al primero. Pescador de Betsaida, es célebre su confesión de la Divinidad de Jesucristo, por la que fue constituido su Vicario inviolable.

             Jesús Resucitado, en reparación de la triple negación de San Pedro en el inicio de la Pasión, recabó de él una triple confesión y de amor y le confirmó en la primacía.

             Primero en Jerusalén, después en Antioquía, finalmente en Roma, convertida en centro de la Fe Católica, ejerció San Pedro las funciones de Supremo Pastor.

             Hecho prisionero en la ciudad de Roma con San Pablo por el Emperador Nerón, sufrió muerte en cruz, con la cabeza hacia abajo, en el monte Vaticano.





LA IGLESIA CATÓLICA, 
SOCIEDAD PERFECTA


             "Cristo Nuestro Señor instituyó Su Iglesia como Sociedad Perfecta, externa y visible por su propia naturaleza, a fin de que prosiguiese realizando, de allí en adelante, la Obra de la Salvación del género humano...

             Esta Iglesia, tan maravillosamente fundada, no podía ciertamente cesar ni extinguirse; muerto su Fundador y los Apóstoles que en un principio la propagaron, puesto que a ella se le había confiado el mandato de conducir a la Eterna Salvación a todos los hombres, sin excepción de lugar ni de tiempo: "Id, pues, e instruid a todas las naciones".

              ...¿acaso faltará a la Iglesia el valor ni la eficacia, hallándose perpetuamente asistida con la presencia del mismo Cristo, que solemnemente le prometió: "He aquí que Yo estaré siempre con vosotros, hasta la consumación de los siglos"?.

               Por tanto, la Iglesia de Cristo no sólo ha de existir necesariamente hoy, mañana y siempre, sino también ha de ser exactamente la misma que fue en los Tiempos Apostólicos, si no queremos decir -y de ello estamos muy lejos- que Cristo Nuestro Señor no ha cumplido Su propósito, o se engañó cuando dijo que las puertas del infierno no habían de prevalecer contra ella..."


Extractos de la Encíclica "Mortalium Animos", del Papa Pío XI, 6 de Enero de 1928


               "Por lo cual lamentamos y reprobamos asimismo el funesto error de los que sueñan con una Iglesia ideal, a manera de sociedad alimentada y formada por la caridad, a la que —no sin desdén— oponen otra que llaman jurídica. Pero se engañan al introducir semejante distinción; pues no entienden que el Divino Redentor por este mismo motivo quiso que la comunidad por Él fundada fuera una Sociedad Perfecta en su género y dotada de todos los elementos jurídicos y sociales: para perpetuar en este mundo la Obra Divina de la Redención.

               Y para lograr este mismo fin, procuró que estuviera enriquecida con celestiales dones y gracias por el Espíritu Paráclito. El Eterno Padre la quiso, ciertamente, como Reino del Hijo de Su Amor; pero un verdadero Reino, en el que todos sus fieles le rindiesen pleno homenaje de su entendimiento y voluntad, y con ánimo humilde y obediente se asemejasen a Aquel que por nosotros se hizo obediente hasta la muerte.





               No puede haber, por consiguiente, ninguna verdadera oposición o pugna entre la misión invisible del Espíritu Santo y el oficio jurídico que los Pastores y Doctores han recibido de Cristo; pues estas dos realidades —como en nosotros el cuerpo y el alma— se completan y perfeccionan mutuamente y proceden del mismo Salvador nuestro, quien no sólo dijo al infundir el soplo divino: Recibid el Espíritu Santo, sino también imperó con expresión clara: Como me envió el Padre, así os envío Yo; y asimismo: El que a vosotros oye, a Mí me oye.

               Y si en la Iglesia se descubre algo que arguye la debilidad de nuestra condición humana, ello no debe atribuirse a su constitución jurídica, sino más bien a la deplorable inclinación de los individuos al mal; inclinación, que su Divino Fundador permite aun en los más altos miembros del Cuerpo místico, para que se pruebe la virtud de las ovejas y de los Pastores y para que en todos aumenten los méritos de la fe cristiana. Porque Cristo, como dijimos arriba, no quiso excluir a los pecadores de la sociedad por Él formada; si, por lo tanto, algunos miembros están aquejados de enfermedades espirituales, no por ello hay razón para disminuir nuestro amor a la Iglesia, sino más bien para aumentar nuestra compasión hacia sus miembros."


Papa Pío XII, Encíclica "Mystici Corporis Christi", 29 de Junio de 1943


               "...sólo la Religión Cristiana enseña esa Verdad plena, esa Justicia perfecta y esa Caridad Divina que elimina odios, enemistades y peleas; de hecho, sólo ella las recibió en custodia del Divino Redentor, Camino, Verdad y Vida ( Evangelio de San Juan cap. 14, vers. 6), y con todas las fuerzas debe hacerlas poner en práctica. 

               No hay duda, entonces, de que aquellos que quieren deliberadamente ignorar la Religión Cristiana y a la Iglesia Católica, o que se esfuerzan en ponerles obstáculos, debilitan con eso las bases de la Sociedad, o las sustituyen por otras que absolutamente no pueden sostener el edificio de la dignidad, libertad y bienestar humanos. 


Papa Pío XII, Carta Encíclica "Meminisse Iuvat", 14 de Julio de 1958





LA IGLESIA CATÓLICA
EN LAS CATACUMBAS

               "Aunque la Iglesia Católica todavía existe, sólo se puede encontrar en aquellos católicos bautizados que han mantenido un apego sobrenatural e inquebrantable a todos los Dogmas y enseñanzas morales Católicas. Estas personas se lamentan en la agonía espiritual a medida que la contradicción entre el "Concilio Vaticano II" y su Fe Católica interna crece en sus almas. Esta agonía y miseria internas fueron y siguen siendo visibles, especialmente en los sacerdotes Novus Ordo, que luchan con esta contradicción todos los días porque viven en un mundo ilógico infernal, en vano, tratando de combinar el "Vaticano II" y la Fe Católica en sus mentes.

               Recientemente he hablado con uno de esos sacerdotes en Europa que sólo celebra la tradicional Misa latina de "Motu Proprio". Afirmó que "si la situación no se revierte, no quedarán más que unas pocas iglesias."

                El "Vaticano II" transformó a la Iglesia Católica, al menos a los ojos del mundo, desde el pilar y el fundamento de la Verdad , como lo describió San Pablo, al editor mundial del error. Debido a que la Iglesia Católica, que Cristo instituyó y de quien siempre es un Esposo fiel, nunca podría, debido a Su protección constante, convertirse en el propagador del error; junto con los Doctores y los ilustres Teólogos de la Iglesia, concluimos que aquellos que han cometido estos errores no poseen ni gozan de la Autoridad de  Cristo. Si la tuvieran, entonces habría que decir que la Iglesia Católica realmente se alejó de la Fe y se convirtió en el propagador del error. Pero es contrario a la Fe. Por lo tanto, la vacancia actual de la Santa Sede es una conclusión que lógica y directamente fluye de la Fe Católica."


Obispo Donald J. Sanborn, Julio de 2013