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sábado, 9 de mayo de 2026

NOVENA DE LOS 24 GLORIAS para honrar y pedir una gracia a Santa Teresita

  

Entre los días 9 al 17 de cada mes

únete a la oración mundial en honor de Santa Teresita del Niño Jesús


                    La devoción a Santa Teresita del Niño Jesús se ha esparcido de una manera impresionante a través de toda la Iglesia. Durante su corta vida, Teresita no sobresalió por encima de las otras monjas del convento de Carmelitas Descalzas en Lisieux. Pero inmediatamente después de su muerte, muchos milagros y favores fueron concedidos a través de su intercesión. 

               La Santa cumplió la promesa de hacer caer una lluvia de rosas después de su muerte, es decir, una lluvia de beneficios hacia todos los que la invocan. "Lo que me impulsa a ir al Cielo es el pensamiento de poder encender en amor de Dios una multitud de almas que le alabarán eternamente", decía Teresita. Su gran anhelo es que aquellos que la invocan amen a Dios con un amor abrasador.

               Por medio de sus cartas, los testimonios de aquellos que la conocieron, y especialmente su autobiografía, "La Historia de un Alma", millones han llegado a conocer sus grandes dones y virtudes. Incontables peregrinos visitan el convento carmelita de Lisieux, donde, tal día como hoy, el 9 de Abril de 1888, María Francisca Teresa Martín, la hija menor del relojero Luis Martín, se convirtió en la novicia más joven. Tenía sólo quince años. Estaban ya allí dos de sus hermanas: María, la mayor, se había ido cuando Teresita tenía nueve años, y Paulina, que había cuidado de la familia después de morir su madre, entró cuando Teresita tenía catorce años. Impaciente por seguirlas, fue a Roma en una peregrinación con su padre, y rompiendo la regla del silencio en presencia del Papa, le pidió permiso de entrar al Carmelo a los quince años. "Entrarás si es la Voluntad de Dios", le contestó el Papa León XIII, y Teresita terminó la peregrinación con el espíritu lleno de esperanza. Al terminar el año, el permiso que anteriormente la había sido negado, le fue concedido por el obispo y Teresita entró al Carmelo.

               Teresita había sido la hija preferida de su padre; era tan alegre, atractiva y amable, que los dos sufrieron intensamente cuando llegó el momento de la separación. Pero no le cabía la menor duda de que ésa era su vocación y desde el principio se determinó a ser santa. Aunque la salud de Teresita era muy delicada, no deseó ninguna dispensa de la austera regla y no le fue dada ninguna. Sufría intensamente por el frío y por el cansancio de cumplir con algunas de las penitencias físicas y exteriores que la Regla acostumbraba. "Soy un alma muy pequeña, que sólo puede ofrecer cosas muy pequeñas a Nuestro Señor," dijo en una ocasión, "pero quiero buscar un camino nuevo hacia el Cielo, muy corto, muy recto, un pequeño sendero… Estamos en la era de los inventos. Me gustaría encontrar un elevador para ascender hasta Jesús, pues soy demasiado pequeña para subir los empinados escalones de la perfección…"



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jueves, 9 de abril de 2026

LA NOVENA DE LOS 24 GLORIAS. 9 DE ABRIL: SANTA TERESITA ENTRA EN EL CARMELO DE LISIEUX

 

Entre los días 9 al 17 de cada mes

únete a la oración mundial en honor de Santa Teresita del Niño Jesús


                    La devoción a Santa Teresita del Niño Jesús se ha esparcido de una manera impresionante a través de toda la Iglesia. Durante su corta vida, Teresita no sobresalió por encima de las otras monjas del convento de Carmelitas Descalzas en Lisieux. Pero inmediatamente después de su muerte, muchos milagros y favores fueron concedidos a través de su intercesión. 

               La Santa cumplió la promesa de hacer caer una lluvia de rosas después de su muerte, es decir, una lluvia de beneficios hacia todos los que la invocan. "Lo que me impulsa a ir al Cielo es el pensamiento de poder encender en amor de Dios una multitud de almas que le alabarán eternamente", decía Teresita. Su gran anhelo es que aquellos que la invocan amen a Dios con un amor abrasador.

               Por medio de sus cartas, los testimonios de aquellos que la conocieron, y especialmente su autobiografía, "La Historia de un Alma", millones han llegado a conocer sus grandes dones y virtudes. Incontables peregrinos visitan el convento carmelita de Lisieux, donde, tal día como hoy, el 9 de Abril de 1888, María Francisca Teresa Martín, la hija menor del relojero Luis Martín, se convirtió en la novicia más joven. Tenía sólo quince años. Estaban ya allí dos de sus hermanas: María, la mayor, se había ido cuando Teresita tenía nueve años, y Paulina, que había cuidado de la familia después de morir su madre, entró cuando Teresita tenía catorce años. Impaciente por seguirlas, fue a Roma en una peregrinación con su padre, y rompiendo la regla del silencio en presencia del Papa, le pidió permiso de entrar al Carmelo a los quince años. "Entrarás si es la Voluntad de Dios", le contestó el Papa León XIII, y Teresita terminó la peregrinación con el espíritu lleno de esperanza. Al terminar el año, el permiso que anteriormente la había sido negado, le fue concedido por el obispo y Teresita entró al Carmelo.

               Teresita había sido la hija preferida de su padre; era tan alegre, atractiva y amable, que los dos sufrieron intensamente cuando llegó el momento de la separación. Pero no le cabía la menor duda de que ésa era su vocación y desde el principio se determinó a ser santa. Aunque la salud de Teresita era muy delicada, no deseó ninguna dispensa de la austera regla y no le fue dada ninguna. Sufría intensamente por el frío y por el cansancio de cumplir con algunas de las penitencias físicas y exteriores que la Regla acostumbraba. "Soy un alma muy pequeña, que sólo puede ofrecer cosas muy pequeñas a Nuestro Señor," dijo en una ocasión, "pero quiero buscar un camino nuevo hacia el Cielo, muy corto, muy recto, un pequeño sendero… Estamos en la era de los inventos. Me gustaría encontrar un elevador para ascender hasta Jesús, pues soy demasiado pequeña para subir los empinados escalones de la perfección…"



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jueves, 19 de marzo de 2026

LE ROGUÉ QUE VELASE POR MÍ... el amor de Santa Teresita por San José



                    "¡Oh, qué bueno es San José!. ¡Cuántas cosas le he confiado y cuántas veces me ha respondido!"

                    "Desde mi infancia había sentido hacia San José una devoción que se confundía con mi amor a la Santísima Virgen... Rogué también a San José que velase por mí. Todos los días le rezaba la oración: “San José, padre y protector de las vírgenes”. Con esto, emprendí sin miedo el largo viaje..." (Historia de un alma, escrita por Santa Teresa de Niño Jesús y de la Santa Faz)

                    El amor y la confianza que Santa Teresita profesó a San José le acompañará en toda su vida; a él dedicará una poesía: 


Vuestra admirable vida en la sombra, 
José, se deslizó humilde y escondida, 
¡pero fue augusto privilegio vuestro 
contemplar muy de cerca 
la belleza de Jesús y María! 

¡Más de una vez, el que es Hijo de Dios,  
y entonces era niño y sometido en todo 
a la obediencia vuestra, sobre el dulce refugio 
de vuestro pecho amante descansó con placer! 

Y como vos, nosotros, en la tranquila soledad, 
servimos a María y Jesús, nuestro mayor cuidado 
es contentarles, no deseamos más. 

A vos, Teresa, nuestra Santa Madre,
acudía amorosa y confiada en la necesidad, 
y asegura que nunca su plegaria
dejasteis de escuchar. 

Tenemos la esperanza de que un día,
cuando haya terminado la prueba de esta vida,  
al lado de María iremos, Padre, a veros.
Bendecid, tierno Padre, nuestro Carmelo, 
y tras el destierro de esta vida ¡reunidnos en el Cielo! 


Santa Teresa del Niño Jesús, “A Nuestro Padre San José” (Poesía Nº 14)


                    ¡Qué hermoso será conocer en el Cielo todo lo que ocurrió en el seno de la Sagrada Familia! […] ¿Y San José?, ¡ay, cuánto lo quiero!. Él no podía ayunar, debido a su trabajo. Lo veo acepillar, y después secarse la frente de vez en cuando. ¡Qué lástima me da de él!. ¡Qué sencilla me parece que debió de ser la vida de los tres! […] 

                    …Lo que me hace mucho bien, cuando pienso en la Sagrada Familia, es imaginármela llevando una vida totalmente ordinaria. […] No, el Niño Jesús no hacía milagros inútiles como ésos, ni siquiera por complacer a Su Madre. Y si no, ¿por qué no fueron transportados a Egipto en virtud de un milagro, que, por lo demás, habría sido más necesario y tan fácil para Dios?. En un abrir y cerrar de ojos habrían sido llevados allá. Pero no, en su vida todo discurrió como en la nuestra. ¡Y cuántas penas, cuántas decepciones!. ¡Cuántas veces se le habrán hecho reproches al bueno de San José!. ¡Cuántas veces se habrán negado a pagarle su trabajo!. ¡Qué sorprendidos quedaríamos si supiésemos todo lo que sufrieron!. 


Santa Teresa del Niño Jesús, "Últimas conversaciones"



martes, 10 de marzo de 2026

TE CUBRE CON SUS ALAS


               La auténtica Piedad Católica, nos obliga a invocar al Santo Ángel Custodio, que además será una manera muy práctica de entender el Amor que Dios nos tiene, que nos consuela con la compañía y guarda de un espíritu beatífico, desde que nacemos hasta llegar al Cielo; nos acompaña a recibir el perdón de nuestros pecados en el confesonario, donde nos inspira y ayuda para recordar y decir todas nuestras faltas.

               Su compañía es segura en el momento sublime de recibir a Nuestro Señor en la Sagrada Comunión, donde el Ángel Custodio nos inspira los más vivos sentimientos de amor y piedad hacia Aquél que se nos da en Cuerpo y Alma. 




Tu Ángel de la guarda te cubre con sus alas, 
y en tu corazón reposa Jesús, pureza de las vírgenes. 
Tú no ves tus tesoros. Jesús duerme y el Ángel permanece 
en su misterioso silencio...


Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz, 


              En el Purgatorio, si la Misericordia de Dios dispone que allí padezcamos por los pecados no satisfechos, gozaremos del consuelo de nuestro Ángel, que limpiará nuestras lágrimas y nos confortará hasta que lleguemos al Paraíso.

               Debes ùes acostumbrarte a su continua presencia, invócalo y pídele ayuda cuando temas llegar tarde al trabajo, cuando sientas desconfianza de alguien, ruégale que te ayude a andar seguro por la ciudad, para que vele por tus asuntos no sólo espirituales, sino también que te eche una mano en los problemas cotidianos.

               El Santo Ángel de la Guarda, es nuestro mejor amigo y cómplice para enmendarnos y llevar una vida santa; ruega para que te ayude a dominar ese vicio, ese pecado que tanto te cuesta esquivar o que refrene tu lengua cuando vayas a hablar mal de nadie.

               Cuando quieras ayudar a alguna persona amiga que anda lejos de Dios, te podrá sorprender la ayuda que te puede prestar el Ángel Custodio: tan sólo reza al Ángel de esa alma, para que sea el propio Guardián el que le lleve por buen camino o al menos predisponga su corazón para las cosas de Dios.

               Otro medio muy eficaz para cuando intentamos socorrer o consolar espiritualmente a un amigo que no tenemos cerca, es enviarle a nuestro Ángel Custodio, para que cuide y vele por esa persona como si fuésemos nosotros mismos quienes lo hacemos.




martes, 3 de marzo de 2026

"...EN MI CORAZÓN PUEDE DESCANSAR SU ADORADA CABEZA"




                    "La Santa más estimada, más admirada y más invocada en el siglo xx , no es, como se hubiera podido esperar, una religiosa consagrada al apostolado activo más caritativo, sino una joven monja, entrada en el Carmen a los quince años,'muerta a los veinticuatro, y que no hizo sino rezar, obedecer y sufrir. No cuidó a los apestados, a los pobres, a los enfermos ni a los ancianos; no salvó a Francia como Juana de Arco, no hizo volver el Papado de Avignon a Roma como santa Catalina de Sena, no ejecutó obras portentosas y, no obstante, he aquí que ejerce en el mundo entero una influencia moral incomparable... Santa Teresita del Niño Jesús, escogió la vida silenciosa y claustral del Carmelo más bien que la vida de Misionera, porque creía con todas las fuerzas de su alma, que esta vida contemplativa y mortificada es, aunque buenas las dos, más útil a la Iglesia.

                    Esta devoción a la Santa Faz es de importancia del todo capital; por ella la piedad de Santa Teresita es tradicional, sus más importantes y extensas raíces parten a través de los Evangelios y llegan hasta las más antiguas profecías del Antiguo Testamento. Es ésta una de las pruebas más incontestables de que esta espiritualidad, este Caminito de Infancia, extendiéndose a todos los lugares y épocas, es eminentemente Católico.

                    Puede desgraciadamente temerse que gran número de almas superficiales sólo retendrán del espíritu de Santa Teresita su devoción a la Infancia de Jesús, olvidando o descuidando el culto que ella profesó a la Pasión y a la ensangrentada Faz del Mesías..."


Extraído de "Santa Teresita de Lisieux: Un renacimiento espiritual",
escrito por el Padre Henri Petitot, O.P.


ORACIÓN DE DESAGRAVIO 
A LA SANTA FAZ
Compuesta por Santa Teresita

               ¡Oh Jesús!, que en Tu cruel Pasión has sido el oprobio de los hombres y Varón de Dolores, venero Tu Divina Faz, en el cual brilla la hermosura y la suavidad de la Divinidad y que por mí, se ha convertido como en el rostro de un leproso.

               Pero bajo estos rasgos desfigurados  reconozco Tu Amor Infinito y ardo en el deseo de amarte y hacer que todos los hombres Te amen.

               Las lágrimas que fluyeron tan abundantemente de Tus ojos, me parecen perlas preciosas que recojo a fin de comprar con su valor infinito las almas de los pobres pecadores.

               ¡Oh Jesús!, Tu Santa Faz es la única belleza que encanta a mi corazón; yo Te suplico que imprimas Tu Santo Rostro en mi corazón  y me inflames de Tu Amor para que me consuma rápidamente, y pronto pueda ver Tu Gloriosa Faz en el Cielo. Amén.



martes, 17 de febrero de 2026

ABRE BIEN TUS OJOS Y MIRA EL ROSTRO DE JESÚS; Festividad de la Santa Faz de Nuestro Señor Jesucristo



                    La Fiesta de la Santa Faz se celebra hoy, Martes previo al Miércoles de Ceniza: así lo pidió el Cielo y de esta manera lo confirmó el Papa Pío XII el 17 de Abril de 1958; autorizó además, el mismo Pontífice, la Misa de la Santa Faz de Jesús, para todas las diócesis y órdenes religiosas que pidiesen el Indulto de Roma para celebrarla. Las Revelaciones privadas que recibiera la carmelita Sor María de San Pedro a mediados del siglo XIX, así como posteriormente la Madre María Pierina de Micheli, en la década de 1930, habían sido la antesala de esta aprobación de la Iglesia al culto de la Santa Faz de Nuestro Señor.

                    Históricamente, el origen de la devoción a la Santa Faz es el culto tributado al Divino Rostro de Nuestro Señor; se remonta al memorable día del Viernes Santo, cuando cargado con la Cruz, Nuestro Señor ascendía a la cima del Gólgota; la piadosa tradición nos ha enseñado que Verónica, al ver pasar a Jesús camino del Calvario se acercó a él pasando entre los soldados y le enjugó el Rostro con su velo, en el que quedó su Santa Faz impresa de forma milagrosa. 

                    En la Edad Media, la devoción por la Santa Faz de Nuestro Señor, pasará a la posteridad como la VI estación del Vía Crucis, impulsada por los Franciscanos, cuyo Superior General, San Buenaventura, el "Doctor seráfico",  dedicaría profundos elogios y súplicas sobre el Rostro de Cristo. En esa misma época, grandes místicas como Santa Gertrudis y Santa Matilde conocieron y divulgaron tan piadosa vía de santificación.

                    La tradición del velo de la Verónica, aquél bendito lienzo donde se imprimió el Rostro de Jesús, inspiró a muchas almas para forjar una profunda espiritualidad, que tuvo sus inicios en Francia; ese fervor se transmitiría y crecería con los siglos, hasta tiempos actuales, donde el auge devocional sería manifiesto en el siglo XIX, por el fecundo apostolado de León Papin Dupont. Este caballero nacido en la isla de la Martinica, se encendió en la devoción hacia el Rostro de Cristo tratando con una tornera carmelita, Sor María de San Pedro, del Monasterio de Tours, gran devota de la Santa Faz y que al parecer tuvo revelaciones privadas al respecto entre 1844 y 1847. Dupont, viudo a los 46 años, y habiendo perdido también a su única hija, consagró su vida a la oración y a las obras de misericordia. Tres años después de la muerte de  la monja carmelita, Dupont se consagró al apostolado de la Santa Faz. Erigió un oratorio en su casa donde se veneraba una reproducción de la Santa Faz de Roma; el piadoso varón mantenía una lámpara de vigilia, encendida día y noche ante una imagen de la Santa Faz.

                    Lo que empezó como una empresa privada, gracias al entusiasmo y a la vida cristiana de piedad y virtud de su promotor, se convirtió en centro de espiritualidad y de reforma de vidas. Multitud de personas visitaban y escribían a la casa de Dupont y él las atendía bajo el cuadro de la Santa Faz hablándoles del amor de Dios y de la necesidad de reparación. 

                    En 1851, Dupont fundó la Archicofradía de la Santa Faz en Tours pero muy pronto se extendió por toda Francia; el 26 de Abril de 1885, Luis Martín (Padre de Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz) inscribió a toda su familia en dicha Cofradía, por lo que se entiende que Santa Teresita al entrar en la vida religiosa, tomara dicha devoción como parte de su nombre como esposa de Cristo.




SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS
Y SU DEVOCIÓN POR LA SANTA FAZ

                    "Comprendí como nunca dónde se encuentra la gloria verdadera... Aquel, cuyo reino no es de este mundo, me evidenció que la única realeza codiciable consiste en querer ser desconocido y estimado en nada, en poner nuestro contento en el propio menosprecio. ¡Ah! Deseaba que mi rostro ,como el de Jesús, estuviera escondido a todos los ojos, que nadie me conociera en el mundo; amaba el padecer y el ser olvidada… ¡Qué gracias me ha concedido la Santa Faz en mi vida!...

                    ¡Jesús! Tu imagen inefable es el astro que guía mis pasos. Tú lo sabes bien. Tu dulce Rostro es aquí en la tierra mi paraíso. Mi amor descubre los encantos de Tus ojos embellecidos por el llanto. 

                    Cuando contemplo Tus dolores sonrío a través de mis lágrimas. Deseo vivir ignorada y solitaria para consolar Tu belleza; esa belleza que se oculta en Tu Faz bajo el misterio del dolor y que tan fuertemente me atrae a Ti. 

                    Tu Faz es mi sola patria; Ella es mi Reino de Amor, mi prado risueño, mi dulce sol de cada día. Ella es el lirio del valle, cuyo perfume misterioso consuela mi afligida alma y le hace gustar la paz de los Cielos. Ella es mi reposo, mi dulzura y mi melodiosa lira. 

                    Tu Rostro, dulce Salvador, es el divino ramillete de mirra que yo quiero guardar en mi corazón. Tu Faz es mi sola riqueza, no quiero nada fuera de ella. 

                    Jesús yo me asemejaré a Ti, y oculta entre los pliegues del velo de la Verónica, atravesaré la vida desapercibida de las criaturas". 


Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz



lunes, 9 de febrero de 2026

ESTOY SEGURA QUE DIOS ME VA A ESCUCHAR... la Novena de los 24 Glorias para honrar y pedir una gracia a Santa Teresita de Lisieux

  


"Tengo la confianza de que no voy a estar inactiva en el Cielo.
 Mi deseo es seguir trabajando por la Iglesia y por las almas.
 Así se lo he pedido a Dios y estoy segura de que me va a escuchar"

(Carta autógrafa número 254 de Santa Teresita) 

   
                El Padre Anton Putigan, Sacerdote Jesuita (1), comenzó una Novena en honor a Santa Teresita del Niño Jesús; era entonces el 3 de Diciembre de 1925 y Santa Teresita había sido canonizada por el Papa Pío XI, el 17 de Mayo de ese mismo año; el buen Sacerdote se encomendó a la Santa Carmelita pidiendo una gracia importante.

                Con esta intención comenzó a rezar durante la Novena 24 Glorias, en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los favores y gracias concedidos a Santa Teresita del Niño Jesús en los 24 años de su existencia terrenal. El Padre Putigan pidió entonces una prueba de que su Novena era escuchada; esta señal sería recibir una rosa fresca y entreabierta. En el tercer día del rezo de la Novena, una persona amiga busca al Sacerdote y le ofrece una rosa encarnada: alguien le había regalado un precioso ramo por su cumpleaños y sintió la necesidad de compartir una con él... ¿casualidad?. Los Católicos le llamamos Providencia.

                  El día 24 de Diciembre del mismo año, el Padre Putigan, comenzó una segunda Novena y pedía ahora como señal una rosa blanca. En el cuarto día de la Novena, la Hermana Vitalis, enfermera en un hospital, le trajo una rosa blanca diciendo:

                     - Aquí está una rosa blanca que Santa Teresita envía a su Paternidad.

                  Sorprendido, pregunta el Padre Putigan: 

                     - ¿De dónde viene esta rosa?

                  La Hermana Vitalis le comenta:

                     - Fui a la Capilla donde se encuentra adornada una imagen de Santa Teresita, y al aproximarme al Altar de la Santita, cayó a mis pies esta rosa. Quise colocarla de nuevo en el jarrón pero me acordé de traerla a Vd.



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                  El Padre Putigan alcanzó las gracias pedidas en la Novena; resolvió propagarla formando una cruzada de oraciones en honor a Santa Teresita.

                  La Novena de los 24 Glorias se suele hacer desde el día 9 al 17 de cualquier mes, participando así en la comunión de oraciones de los que la rezan esos días, pero se puede hacer igualmente en cualquier otra fecha; los más devotos de Santa Teresita preferimos dedicarle a diario los 24 Glorias...


NOTA

                    1) El Padre Anton Putigan ingresó en la Compañía de Jesús en 1879 y sería ordenado Sacerdote en 1893. Por su profundo conocimiento sobre Los Balcanes llegó a convertirse en asesor personal del Archiduque Francisco Fernando de Austria, a quien le administró el Sacramento de la Extremaunción tras el atentado de Sarajevo, en 1914. El Padre Putigan moriría en Viena, el 4 de Septiembre de 1926, a los 67 años de edad y 33 de Sacerdocio, dejando un legado de fundaciones marianas, la edición de dos revistas católicas y la Novena de los 24 Glorias en honor de Santa Teresita, plegaria que se ha extendido por diversos países y que ha ayudado a dar conocer la figura de la Santa de las Rosas.



miércoles, 24 de diciembre de 2025

SENTÍ LA NECESIDAD DE OLVIDARME DE MÍ MISMA



               En la Nochebuena de 1886, a pocos días de cumplir los catorce años, Santa Teresita recibió una gracia espiritual que le marcará el resto de su vida. Aspiraba desde esa edad a ser esposa de Cristo, como Carmelita Descalza pero fue en esa Navidad, cuando el Divino Niño Jesús, hecho hombre, inocente y débil, encantó el corazón de Teresita, que dejó por escrito este hecho en su biografía:

               «No sé cómo podía ilusionarme con la idea de entrar en el Carmelo estando todavía, como estaba, en los pañales de la infancia…

               Era necesario que Dios hiciera un pequeño milagro para hacerme crecer en un momento, y ese milagro lo hizo el día inolvidable de Navidad. En esa noche luminosa que esclarece las delicias de la Santísima Trinidad, Jesús, el dulce Niñito recién nacido, cambió la noche de mi alma en torrentes de luz… En esta noche, en la que Él se hizo débil y doliente por mi amor, me hizo a mí fuerte y valerosa; me revistió de Sus armas, y desde aquella noche bendita ya no conocí la derrota en ningún combate, sino que, al contrario, fui de victoria en victoria y comencé, por así decirlo, «una carrera de gigante».

               Se secó la fuente de mis lágrimas, y en adelante ya no volvió a abrirse sino muy raras veces y con gran dificultad, lo cual justificó estas palabras que un día me habían dicho: «Lloras tanto en la niñez, que más tarde no tendrás ya lágrimas que derramar…»

               Fue el 25 de Diciembre de 1886 cuando recibí la gracia de salir de la niñez; en una palabra, la gracia de mi total conversión. Volvíamos de la Misa de Gallo, en la que yo había tenido la dicha de recibir al Dios fuerte y poderoso.

               Cuando llegábamos a los Buissonnets, me encantaba ir a la chimenea a buscar mis zapatos. Esta antigua costumbre nos había proporcionado tantas alegrías durante la infancia, que Celina quería seguir tratándome como a una niña, por ser yo la pequeña de la familia… Papá gozaba al ver mi alborozo y al escuchar mis gritos de júbilo a medida que iba sacando las sorpresas de mis zapatos encantados, y la alegría de mi querido rey aumentaba mucho más mi propia felicidad.

                Pero Jesús, que quería hacerme ver que ya era hora de que me liberase de los defectos de la niñez, me quitó también sus inocentes alegrías: permitió que papá, que venía cansado de la Misa del Gallo, sintiese fastidio a la vista de mis zapatos en la chimenea y dijese estas palabras que me traspasaron el corazón: «¡Bueno, menos mal que éste es el último año…!»

                 Yo estaba subiendo las escaleras, para ir a quitarme el sombrero. Celina, que conocía mi sensibilidad y veía brillar las lágrimas en mis ojos, sintió también ganas de llorar, pues me quería mucho y se hacía cargo de mi pena. «¡No bajes, Teresa! -me dijo-, sufrirías demasiado al mirar así de golpe dentro de los zapatos».

                Pero Teresa ya no era la misma, ¡Jesús había cambiado su corazón! Reprimiendo las lágrimas, bajé rápidamente la escalera, y conteniendo los latidos del corazón, cogí los zapatos y, poniéndolos delante de papá, fui sacando alegremente todos los regalos, con el aire feliz de una reina. Papá reía, recobrado ya su buen humor, y Celina creía estar soñando … Felizmente, era un hermosa realidad: ¡Teresita había vuelto a encontrar la fortaleza de ánimo que había perdido a los cuatro años y medio, y la conservaría ya para siempre…!

                Aquella noche de luz comenzó el tercer período de mi vida, el más hermoso de todos, el más lleno de gracias del cielo… La obra que yo no había podido realizar en diez años Jesús la consumó en un instante, conformándose con mi buena voluntad, que nunca me había faltado.

                Yo podía decirle, igual que los apóstoles: «Señor, me he pasado la noche bregando, y no he cogido nada». Y más misericordioso todavía conmigo que con los apóstoles, Jesús mismo cogió la red, la echó y la sacó repleta de peces… Hizo de mí un pescador de almas, y sentí un gran deseo de trabajar por la conversión de los pecadores, deseo que no había sentido antes con tanta intensidad… Sentí, en una palabra, que entraba en mi corazón la caridad, sentí la necesidad de olvidarme de mí misma para dar gusto a los demás, ¡y desde entonces fui feliz…!»


Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz, 

Historia de un alma



miércoles, 3 de diciembre de 2025

CENTENARIO DE LA NOVENA DE LOS 24 GLORIAS A SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS


Santa Teresita de Lisieux
100 años derramando su lluvia de rosas


Los devotos de Santa Teresita festejamos hoy 
el Centenario de la Novena de los 24 Glorias


                    Era el 3 de Diciembre de 1925 cuando el Padre Anton Putigan (1) comenzó una Novena en honor de Santa Teresita del Niño Jesús; la Santa Carmelita, fallecida en 1897 estaba de actualidad en aquellos días ya que había sido Canonizada el 17 de Mayo de ese mismo año, por el Papa Pío XI; el buen Sacerdote se encomendó a la Santa Carmelita pidiendo una gracia particular importante que nunca trascendió.

                    Con esta intención comenzó a rezar durante la Novena, 24 Glorias, en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los favores concedidos a Santa Teresita del Niño Jesús durante los 24 años de su existencia terrenal. El Padre Putigan pidió una señal de la Santa para entender que su Novena era escuchada: esta señal sería recibir una rosa fresca y entreabierta. En el tercer día de la Novena, una persona busca al Sacerdote y le ofrece una rosa encarnada...¿casualidad?. Los católicos le llamamos Providencia.

                    El día 24 de Diciembre del mismo año, el Padre Putigan, comenzó una segunda Novena y pedía ahora como señal una rosa blanca. En el cuarto día de la Novena, la Hermana Vitalis, enfermera en un hospital, le trajo una rosa blanca diciendo:

                     - Aquí está una rosa blanca que Santa Teresita envía a su Paternidad.

                  Sorprendido, pregunta el Padre Putigan: 

                     - ¿De dónde viene esta rosa?

                  La Hermana Vitalis le comenta:

                     - Fui a la Capilla donde se encuentra adornada una imagen de Santa Teresita, y al aproximarme al Altar de la Santita, cayó a mis pies esta rosa. Quise colocarla de nuevo en el jarrón pero me acordé de traerla a Vd.

                  El Padre Putigan alcanzó las gracias pedidas en la Novena; resolvió entonces propagarla y así formó una cruzada de oraciones en honor a Santa Teresita.

                  La Novena de los 24 Glorias se suele hacer desde el día 9 al 17 de cualquier mes, participando así en la comunión de oraciones de los que la rezan esos días, pero se puede hacer igualmente en cualquier otra fecha; los más devotos de Santa Teresita preferimos dedicarle a diario los 24 Glorias...


Poco antes de morir Santa Teresita otra Carmelita 
de Lisieux le abrió su corazón para decirle que 
la echaría mucho de menos; Teresita se mostró 
sonriente con ella, asegurándole su asistencia 
desde la Vida Eterna con estas palabras
"será como una lluvia de rosas..."

Para mejor rezar los 24 Glorias en honor de Santa Teresita 
se ha ideado una sencilla corona compuesta por 24 cuentas


 
PLANTILLA PARA IMPRIMIR
LA DEVOCIÓN DE LOS 24 GLORIAS

Anímate a ser propagador de Santa Teresita:
imprime para ti y para otros la siguiente estampa
y repártela entre tus amigos, conocidos, almas piadosas...
Santa Teresita sabrá recompensar este apostolado en su favor



NOTA

                    1) El Padre Anton Putigan ingresó en la Compañía de Jesús en 1879 y sería ordenado Sacerdote en 1893. Por su profundo conocimiento sobre Los Balcanes llegó a convertirse en asesor personal del Archiduque Francisco Fernando de Austria, a quien le administró el Sacramento de la Extremaunción tras el atentado de Sarajevo, en 1914. El Padre Putigan moriría en Viena, el 4 de Septiembre de 1926, a los 67 años de edad y 33 de Sacerdocio, dejando un legado de fundaciones marianas, la edición de dos revistas católicas y la conocidísima Novena de los 24 Glorias en honor de Santa Teresita, plegaria que se ha extendido por diversos países y que ha ayudado a dar conocer la figura de la Santa de las Rosas.





martes, 14 de octubre de 2025

EL ÁNGEL PERMANECE EN SU MISTERIOSO SILENCIO


                    "Tu Ángel de la guarda te cubre con sus alas, y en tu corazón reposa Jesús, pureza de las vírgenes. Tú no ves tus tesoros. Jesús duerme y el Ángel permanece en su misterioso silencio..."


Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz



                    En LA SEMANA DEL BUEN CRISTIANO dedicamos el día Martes al Santo Ángel Custodio; una manera muy práctica de entender el Amor que Dios nos tiene, que nos consuela en todo momento y lugar es la compañía y guarda de un espíritu beatífico que Él nos asigna, desde que nacemos hasta llegar al Cielo.

                    El Ángel Custodio nos acompaña a recibir el perdón de nuestros pecados en el confesonario, donde nos inspira y ayuda para recordar y decir todas nuestras faltas. Su compañía es segura en el momento sublime de recibir a Nuestro Señor en la Sagrada Comunión, donde el Ángel Custodio nos inspira los más vivos sentimientos de amor y piedad hacia Aquél que se nos da en Cuerpo y Alma. 

                    En el Purgatorio, si la Misericordia de Dios consiente en que allí padezcamos por los pecados no satisfechos, gozaremos del consuelo de nuestro Ángel, que limpiará nuestras lágrimas y nos confortará hasta que lleguemos al Paraíso.

                    Invócalo pues y pídele ayuda cuando temas llegar tarde al trabajo, cuando sientas desconfianza de alguien; ruégale que te ayude a andar seguro por la ciudad, para que vele por tus asuntos no sólo espirituales, sino también que te eche una mano en los problemas cotidianos.

                    El Santo Ángel Custodio es nuestro mejor amigo y cómplice para enmendarnos y llevar una vida santa; entrégate a su guarda para que te ayude a dominarte, confía en el Ángel Custodio para desterrar ese pecado que tanto te cuesta esquivar o para que refrene tu lengua cuando vayas a hablar mal de alguien.

                    Si quieres ayudar a alguna persona amiga que anda lejos de Dios, te podrá sorprender la ayuda que te puede prestar el Ángel Custodio: tan sólo reza al Ángel de esa alma, para que sea el propio Guardián el que le lleve por buen camino o al menos predisponga su corazón para los designios de Dios.

                    Otro medio muy eficaz para cuando intentemos socorrer o consolar espiritualmente a un amigo que no tenemos cerca, es enviarle a nuestro Ángel Custodio, para que cuide y vele por esa persona como si fuésemos nosotros mismos quienes lo hacemos.


DOS ORACIONES 
para encomendarse a la protección del Santo Ángel Custodio


                    1ª) Ángel de Dios, que eres mi custodio: ya que la Suprema Piedad me ha encomendado a ti, ilumíname, guárdame, guíame, gobiérname. Amén.


                    2ª) Ángel de Dios, Príncipe del Cielo, Guardián vigilante, Guía fiel, Pastor amoroso, yo me regocijo de que Dios te haya creado con tanta perfección, de que Él te haya santificado por Su gracia y, finalmente, de que te haya coronado de gloria por haber perseverado en Su servicio. ¡Qué Dios sea siempre alabado por los muchos bienes que te concedió! ¡Bendito seas por todo el bien que nos haces, a mí y a mis compañeros! Yo te entrego mi cuerpo, mi alma, mi memoria, mi inteligencia, mi imaginación y mi voluntad. Gobiérname, ilumíname, purifícame; dispón de mí como quieras” (Manual de la Congregación de los Santos Ángeles, Tournai).



viernes, 3 de octubre de 2025

SANTA TERESITA DE LISIEUX, "...me es imposible sufrir, porque todo sufrimiento es dulce"


                    "¡Cuántas almas llegarían a la Santidad si fuesen bien dirigidas...! Sé muy bien que Dios no tiene necesidad de nadie para realizar Su Obra. Pero así como permite a un hábil jardinero cultivar plantas delicadas y le da para ello los conocimientos necesarios, reservándose para sí la misión de fecundarlas, de la misma manera quiere Jesús ser ayudado en su divino cultivo de las almas" 


Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz



                  Fieles al Calendario Católico hacemos memoria hoy de Santa Teresita de Lisieux. María Francisca Teresa nació el 2 de Enero de 1873 en Francia. Hija de un relojero y una costurera de Alençon. Tuvo una infancia feliz y ordinaria, llena de buenos ejemplos. Teresita era viva e impresionable, pero no particularmente devota.

                  En 1877, cuando Teresita tenía cuatro años, murió su madre. Su padre vendió su relojería y se fue a vivir a Lisieux donde sus hijas estarían bajo el cuidado de su tía, la Sra. Guerin, que era una mujer excelente. Santa Teresita era la preferida de su padre. Sus hermanas eran María, Paulina y Celina. La que dirigía la casa era María y Paulina que era la mayor se encargaba de la educación religiosa de sus hermanas. 

                   Años más tarde, Paulina ingresó en el Monasterio de las Carmelitas de Lisieux. Teresita, que contaba entonces con 9 años, se sintió inclinada a seguirla por ese camino. Era una niña afable y sensible y la religión ocupaba una parte muy importante de su vida.

                  Tenía Teresita catorce años cuando su hermana María se fue también al mismo Monasterio de Lisieux, al igual que Paulina. La Navidad de ese año, tuvo la experiencia que ella llamó su “conversión”. En su biografía cuenta que apenas a una hora de nacido el Niño Jesús, inundó la oscuridad de su alma con ríos de luz. Decía que Dios se había hecho débil y pequeño por amor a ella para hacerla fuerte y valiente.

                   Al año siguiente, Teresita le pidió permiso a su padre para ser religiosa carmelita, como sus hermanas, y su padre dijo que sí; no podía negarle deseo tan santo a su hija predilecta. Sin embargo, las Madres Carmelitas y el Obispo de Bayeux opinaron que era muy joven y que debía esperar.

                  Algunos meses más tarde fueron a Roma en una peregrinación por el Jubileo Sacerdotal del Papa León XIII. Al arrodillarse frente al Papa para recibir su bendición, rompió el silencio y le pidió si podía ser Carmelita a los quince años. El Papa quedó impresionado por su aspecto y modales y le dijo que si era la Voluntad de Dios así sería.

                  Teresita rezó mucho en todos los santuarios de la peregrinación y con aquél apoyo del Papa, logró entrar en el Carmelo de Lisieux en Abril de 1888. De sus inicios en el Carmelo la Maestra de Novicias dijo; “Desde su entrada en la Orden, su porte tenía una dignidad poco común de su edad, que sorprendió a todas las religiosas”. Profesó como Carmelita el 8 de Septiembre de 1890: su único deseo era llegar a la cumbre del monte del amor.

                  Cumplió con exactitud las Reglas y deberes de las Carmelitas. Oraba con un inmenso fervor por los Sacerdotes y los Misioneros. Debido a esto, sería proclamada después de su muerte, Patrona de las Misiones, aunque nunca había salido de su Monasterio.

                  Se sometió a todas las austeridades de la Orden, menos al ayuno, ya que era delicada de salud y las superioras se lo impidieron. Entre las penitencias corporales, la más dura para ella era el frío del invierno. Pero ella decía “Quería Jesús concederme el martirio del corazón o el martirio de la carne; preferiría que me concediera ambos”. Y un día pudo exclamar “He llegado a un punto en el que me es imposible sufrir, porque todo sufrimiento es dulce”.

                  En 1893, a los veinte años, la Hermana Teresa fue nombrada asistente de la Maestra de Novicias. Prácticamente ella era la Maestra de Novicias, aunque no tuviera el título. Con respecto a esta labor, decía que hacer el bien sin la ayuda de Dios era tan imposible como hacer que el sol brille a media noche.

                  Su padre enfermó perdiendo el uso de la razón a causa de dos ataques de parálisis. Celina, su hermana, se encargó de cuidarlo. Fueron unos año difíciles para las hijas. Al morir el padre, Celina ingresó en el mismo Monasterio de Lisieux, con sus hermanas.

                  Casi al mismo tiempo, Teresita se enfermó de tuberculosis. Quería ir a una Misión en Indochina pero su salud no se lo permitió; sufrió mucho los últimos 18 meses de su vida. Fue un período de sufrimiento corporal y de pruebas espirituales. En Junio de 1897 fue trasladada a la enfermería del Monasterio, de la que no volvió a salir. A partir de Agosto ya no podía recibir la Sagrada Comunión debido a la enfermedad y murió el 30 de Septiembre de ese año. Sus últimas palabras fueron "Oh, le amo, Dios mío, os amo".  Teresita sería canonizada por el Papa Pío XI el 17 de Mayo 1925, por lo que este año celebramos el Centenario del reconocimiento de su Santidad y con él la fiabilidad del Camino de Infancia Espiritual que nos enseñó la Santa de las Rosas. 



EL ESCUDO DE ARMAS DE SANTA TERESITA, 
explicado por ella misma

                   "El blasón JHS es el que Jesús se dignó entregar como dote a su pobre esposa... se ha convertido en Teresa del NIÑO JESÚS de la SANTA FAZ. Estos son sus títulos de Nobleza, su riqueza y su esperanza.

                  La vid que divide en dos el blasón es también figura de Aquel que se dignó decirnos: "Yo soy la vid, vosotros los sarmientos, quiero que deis mucho fruto".

                  Las dos ramas que rodean, una a la Santa Faz y la otra al Niño Jesús, son la imagen de Teresa, que no tiene otro deseo aquí en la tierra que el de ofrecerse como un racimito de uvas para refrescar a Jesús Niño, para divertirlo, para dejarse estrujar por Él a capricho y poder así apagar la sed ardiente que sintió durante Su Pasión.

                  El arpa representa también a Teresa, que quiere cantarle incesantemente a Jesús melodías de amor.

                  El blasón FMT es el de María Francisca Teresa, la florecita de la Santísima Virgen. Por eso, esa florecita aparece representada recibiendo los rayos bienhechores de la dulce Estrella de la mañana.

                  La tierra verde representa a la familia bendita en cuyo seno creció la florecita. Más a lo lejos se ve una montaña, que representa al Carmelo. Este es el lugar bendito que Teresa ha escogido para representar en su escudo de armas el dardo inflamado del Amor que ha de merecerle la palma del Martirio, en espera de que un día pueda dar verdaderamente su sangre por su Amado. Pues para responder a todo el Amor de Jesús, ella quisiera hacer por Él lo que Él hizo por ella... Pero Teresa no olvida que ella no es más que una débil caña, y por eso la ha colocado en su blasón.

                   El triángulo luminoso representa a la adorable Trinidad, que no cesa de derramar Sus dones inestimables sobre el alma de la pobre Teresita, que, agradecida, no olvidará jamás esta divisa: "El Amor sólo con Amor se paga."


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CENTENARIO DE LA CANONIZACIÓN DE SANTA TERESITA, 1925-2025

TU EJEMPLO FUE LO QUE ME ARRASTRÓ

SÓLO SU MISERICORDIA HA OBRADO TODO



miércoles, 24 de septiembre de 2025

BAJO LA DULCE REGLA DEL AMOR. Santa Teresita recibe el velo del Carmelo

  


                El 24 de Septiembre tuvo lugar la ceremonia de mi Recepción del Velo. Esta fiesta fue, de hecho, velada por las lágrimas. Papá estaba demasiado enfermo para venir a bendecir a su pequeña reina; en el último minuto Mons. Hugonin, que debería haber presidido, no pudo hacerlo y, también por otras razones, el día fue doloroso. Y, sin embargo, en medio de todo eso, mi alma estaba profundamente en paz. 

               Ese día agradó a Nuestro Señor que no pudiera contener mis lágrimas, y esas lágrimas no fueron entendidas. Es cierto que había soportado pruebas mucho más duras sin derramar una lágrima; pero luego me habían ayudado gracias especiales, mientras que en este día Jesús me dejó sola, y pronto mostré mi debilidad.

               Ocho días después de haber recibido el velo, mi prima, Jeanne Guérin, se casó con el Dr. La Néele. Cuando vino a vernos después y escuché de todas las pequeñas atenciones que prodigaba a su esposo, mi corazón se emocionó y pensé: “Nunca se dirá que una mujer en el mundo hace más por su esposo que yo por Jesús, mi Amado." Y, llena de nuevo ardor, me dediqué más fervientemente que nunca a complacer a mi Esposo celestial, el Rey de reyes, que se había dignado honrarme con una alianza divina.

               Habiendo visto la carta que anunciaba el matrimonio, me divertí componiendo la siguiente invitación, que leí a las novicias para traerles a casa lo que me había golpeado con tanta fuerza: que la gloria de todas las uniones terrenales no es nada comparada con la títulos de Esposa de Nuestro Divino Señor.

              "Dios Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra, Soberano Gobernante del Universo, y la Gloriosa Virgen María, Reina de la Corte Celestial, os anuncian los Desposorios Espirituales de su Hijo Augusto, Jesús, Rey de Reyes y Señor de Señores, con la pequeña Teresa Martin, ahora Princesa y Señora de Sus Reinos de la Santa Infancia y la Pasión, le fue asignada como dote, por su Divino Esposo, de cuyos Reinos ostenta sus títulos de nobleza, del Niño Jesús y de la Santa Faz. No fue posible invitarlo a la Fiesta de Bodas que tuvo lugar en la Montaña del Carmelo, el 8 de Septiembre de 1890 - la Corte Celestial fue admitida sola - pero se le solicita que esté presente en la Fiesta de Bodas que tendrá lugar para mañana, el día de la Eternidad, cuando Jesús, el Hijo de Dios, vendrá en las nubes del Cielo, en el esplendor de Su Majestad, para juzgar a vivos y muertos. Siendo aún incierta la hora, se les pide que se mantengan preparados y velen".

               Y ahora, Madre, ¿qué más puedo decir? Fue a través de tus manos que me entregué a Nuestro Señor, y tú me conoces desde la infancia, ¿necesito escribir mis secretos? Perdóname si acorto la historia de mi vida religiosa.

               Durante el Retiro General posterior a mi Profesión recibí grandes gracias. Como regla, encuentro los retiros predicados más difíciles, pero este fue una gran excepción. Anticipé tanto sufrimiento que me preparé con una ferviente Novena. 

               Se decía que el buen Sacerdote entendía mejor cómo convertir a los pecadores que dirigir el alma de las monjas. Pues bien, debo ser un gran pecador, porque Dios se valió de este santo religioso para traerme mucho consuelo. En ese momento tuve todo tipo de pruebas interiores que me resultó imposible explicar a nadie; de repente, pude dejar abierta toda mi alma. El Padre me entendió de una manera maravillosa; pareció adivinar mi estado y me lanzó a toda vela sobre ese océano de confianza y amor en el que había anhelado avanzar, pero hasta ahora no me había atrevido. Me dijo que mis faltas no lastimaban al Buen Dios, y agregó: "En este momento ocupo Su lugar, y de Él te aseguro que Él está muy complacido con tu alma". ¡Qué feliz me hicieron estas consoladoras palabras!. Nunca antes me habían dicho que era posible que las faltas no lastimaran al Sagrado Corazón; esta seguridad me llenó de alegría y me ayudó a soportar con paciencia el destierro de esta vida. También fue el eco de mis pensamientos más íntimos. 

               En verdad, sabía desde hacía mucho tiempo que el Señor es más tierno que una madre, y he sondeado las profundidades del corazón de más de una madre. Sé que una madre siempre está dispuesta a perdonar las pequeñas faltas irreflexivas de su hijo. ¡Cuántas veces no he tenido esta dulce experiencia! Ningún reproche podría haberme tocado más que un solo beso de mi madre. Mi naturaleza es tal que el miedo me hace encoger, mientras que, bajo la dulce regla del Amor, no sólo avanzo, sino que vuelo. “En este momento ocupo Su lugar, y te aseguro de Él que Él está muy complacido con tu alma”. 


Santa Teresita de Lisieux, "Historia de un alma"