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martes, 17 de febrero de 2026

ABRE BIEN TUS OJOS Y MIRA EL ROSTRO DE JESÚS; Festividad de la Santa Faz de Nuestro Señor Jesucristo



                    La Fiesta de la Santa Faz se celebra hoy, Martes previo al Miércoles de Ceniza: así lo pidió el Cielo y de esta manera lo confirmó el Papa Pío XII el 17 de Abril de 1958; autorizó además, el mismo Pontífice, la Misa de la Santa Faz de Jesús, para todas las diócesis y órdenes religiosas que pidiesen el Indulto de Roma para celebrarla. Las Revelaciones privadas que recibiera la carmelita Sor María de San Pedro a mediados del siglo XIX, así como posteriormente la Madre María Pierina de Micheli, en la década de 1930, habían sido la antesala de esta aprobación de la Iglesia al culto de la Santa Faz de Nuestro Señor.

                    Históricamente, el origen de la devoción a la Santa Faz es el culto tributado al Divino Rostro de Nuestro Señor; se remonta al memorable día del Viernes Santo, cuando cargado con la Cruz, Nuestro Señor ascendía a la cima del Gólgota; la piadosa tradición nos ha enseñado que Verónica, al ver pasar a Jesús camino del Calvario se acercó a él pasando entre los soldados y le enjugó el Rostro con su velo, en el que quedó su Santa Faz impresa de forma milagrosa. 

                    En la Edad Media, la devoción por la Santa Faz de Nuestro Señor, pasará a la posteridad como la VI estación del Vía Crucis, impulsada por los Franciscanos, cuyo Superior General, San Buenaventura, el "Doctor seráfico",  dedicaría profundos elogios y súplicas sobre el Rostro de Cristo. En esa misma época, grandes místicas como Santa Gertrudis y Santa Matilde conocieron y divulgaron tan piadosa vía de santificación.

                    La tradición del velo de la Verónica, aquél bendito lienzo donde se imprimió el Rostro de Jesús, inspiró a muchas almas para forjar una profunda espiritualidad, que tuvo sus inicios en Francia; ese fervor se transmitiría y crecería con los siglos, hasta tiempos actuales, donde el auge devocional sería manifiesto en el siglo XIX, por el fecundo apostolado de León Papin Dupont. Este caballero nacido en la isla de la Martinica, se encendió en la devoción hacia el Rostro de Cristo tratando con una tornera carmelita, Sor María de San Pedro, del Monasterio de Tours, gran devota de la Santa Faz y que al parecer tuvo revelaciones privadas al respecto entre 1844 y 1847. Dupont, viudo a los 46 años, y habiendo perdido también a su única hija, consagró su vida a la oración y a las obras de misericordia. Tres años después de la muerte de  la monja carmelita, Dupont se consagró al apostolado de la Santa Faz. Erigió un oratorio en su casa donde se veneraba una reproducción de la Santa Faz de Roma; el piadoso varón mantenía una lámpara de vigilia, encendida día y noche ante una imagen de la Santa Faz.

                    Lo que empezó como una empresa privada, gracias al entusiasmo y a la vida cristiana de piedad y virtud de su promotor, se convirtió en centro de espiritualidad y de reforma de vidas. Multitud de personas visitaban y escribían a la casa de Dupont y él las atendía bajo el cuadro de la Santa Faz hablándoles del amor de Dios y de la necesidad de reparación. 

                    En 1851, Dupont fundó la Archicofradía de la Santa Faz en Tours pero muy pronto se extendió por toda Francia; el 26 de Abril de 1885, Luis Martín (Padre de Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz) inscribió a toda su familia en dicha Cofradía, por lo que se entiende que Santa Teresita al entrar en la vida religiosa, tomara dicha devoción como parte de su nombre como esposa de Cristo.




SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS
Y SU DEVOCIÓN POR LA SANTA FAZ

                    "Comprendí como nunca dónde se encuentra la gloria verdadera... Aquel, cuyo reino no es de este mundo, me evidenció que la única realeza codiciable consiste en querer ser desconocido y estimado en nada, en poner nuestro contento en el propio menosprecio. ¡Ah! Deseaba que mi rostro ,como el de Jesús, estuviera escondido a todos los ojos, que nadie me conociera en el mundo; amaba el padecer y el ser olvidada… ¡Qué gracias me ha concedido la Santa Faz en mi vida!...

                    ¡Jesús! Tu imagen inefable es el astro que guía mis pasos. Tú lo sabes bien. Tu dulce Rostro es aquí en la tierra mi paraíso. Mi amor descubre los encantos de Tus ojos embellecidos por el llanto. 

                    Cuando contemplo Tus dolores sonrío a través de mis lágrimas. Deseo vivir ignorada y solitaria para consolar Tu belleza; esa belleza que se oculta en Tu Faz bajo el misterio del dolor y que tan fuertemente me atrae a Ti. 

                    Tu Faz es mi sola patria; Ella es mi Reino de Amor, mi prado risueño, mi dulce sol de cada día. Ella es el lirio del valle, cuyo perfume misterioso consuela mi afligida alma y le hace gustar la paz de los Cielos. Ella es mi reposo, mi dulzura y mi melodiosa lira. 

                    Tu Rostro, dulce Salvador, es el divino ramillete de mirra que yo quiero guardar en mi corazón. Tu Faz es mi sola riqueza, no quiero nada fuera de ella. 

                    Jesús yo me asemejaré a Ti, y oculta entre los pliegues del velo de la Verónica, atravesaré la vida desapercibida de las criaturas". 


Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz



martes, 27 de enero de 2026

LA FLECHA DE ORO PARA HERIR SU CORAZÓN


                   La Devoción a la Santa Faz inspiró toda una espiritualidad, sobre todo en Francia; allí en la ciudad de Tours, la Venerable Sor María de San Pedro, carmelita descalza, mística, tuvo diferentes visiones y conversaciones con Nuestro Señor y la Santísima Virgen, en los que la instaron a difundir la Devoción a la Santa Faz de Jesús, en reparación por los muchos insultos que sufrió Jesucristo Nuestro Señor en Su Santa Pasión. 

                  El 24 de Noviembre de 1843, Nuestro Señor le advirtió: "La Tierra está repleta de crímenes. La violación de los primeros tres Mandamientos de Dios ha molestado a Mi Padre. El Santo Nombre de Dios ha sido blasfemado, y el Santo Día del Señor profanado, saturado de cantidad de iniquidades. Estos pecados se han acumulado hasta el Trono de Dios y han provocado Su Ira, la cual estallará pronto si Su Justicia no es apaciguada. Jamás han llegado estos crímenes a tal punto".

                   Anteriormente, el 24 de Agosto de 1843, Sor María de San Pedro había recibido una revelación especial de Nuestro Señor: "Él me abrió Su Corazón, y juntando allí las fuerzas de mi alma, se dirigió a mí con estas palabras: "Mi Nombre es blasfemado en todas partes. Hasta los niños Me blasfeman". Él me hizo entender que este espantoso pecado lastima penosamente Su Divino Corazón más que cualquier otro. Por medio de la blasfemia el pecador maldice el Rostro de Dios, lo ataca abiertamente, anula la Redención y pronuncia su propia condenación y juicio. La blasfemia es una flecha envenenada que siempre lastima Su Divino Corazón..."




Díptico diseñado para poder ser impreso a doble cara;
se recomienda su copia y difusión, sin fines comerciales



                   "El Salvador me hizo entender que Su Justicia estaba enormemente irritada por los pecados de la humanidad, pero particularmente contra aquellos que directamente ultrajan la Majestad de Dios, esto es: el ateísmo, las blasfemias y la profanación del Domingo y los Días Santos. Nuestro Señor me dijo: Los verdugos Me crucificaron un Viernes, los Cristianos Me crucifican el Domingo.

                   Él me dijo que desea darme una Flecha de Oro con la cual herir con delicias su Corazón y sanar esas heridas infligidas por la malicia de los pecadores. Este es el origen de la oración que conocemos, La Flecha de Oro: Que el más santo, más sagrado, más adorable, más incomprensible e inefable Nombre de Dios, sea por siempre alabado, bendecido, amado, adorado y glorificado, en el Cielo, en la tierra y bajo la tierra, por todas las criaturas de Dios y el Sagrado Corazón de Nuestro Señor Jesucristo en el Santísimo Sacramento del Altar. Amén.

                   Nuestro Señor dijo que esta oración desencadena un torrente de gracia para los pecadores. En estos Mensajes del Cielo, se le pidió a Sor María de San Pedro hacer una Comunión de reparación por la profanación dominical (Pecado contra el Tercer Mandamiento). Sor María de San Pedro escribe: "Nuestro Señor me ordenó comulgar los Domingos por estas tres intenciones particulares: en espíritu de expiación por todas las tareas prohibidas que se hacen los Domingos, que como día de observancia debe ser santificado. Para apaciguar la Justicia Divina que estaba a punto de descargarse a causa de la profanación de los días de guardar. Para implorar la conversión de aquellos pecadores que profanan los Domingos, y para lograr la terminación del trabajo dominical prohibido.

                   Nuestro Señor desea que Su Divino Rostro sea ofrecido como objeto exterior de adoración a todos Sus hijos que se asociaran a esta Obra de Reparación. Su Divino Rostro es la Imagen misma de Dios".

                  "Ofrécelo -le decía Nuestro Señor- incesantemente a Mi Padre por la salvación de tu país. El tesoro de Mi Divino Rostro en sí Mismo posee un valor tan extraordinario que por medio de Él todos los asuntos de Mi Casa se arreglan rápidamente. Si supieras cuánto complace a Mi Padre ver Mi Rostro. Regocíjate, hija Mía, porque se acerca la hora en que nacerá la Obra más bella bajo el Sol". 



martes, 30 de diciembre de 2025

OFRECE MI ROSTRO POR LA SALVACIÓN DE TU PAÍS


                    "Ofrece incesantemente Mi Rostro a Mi Padre por la salvación de tu país. El tesoro de Mi Divino Rostro en sí mismo posee un valor tan extraordinario que por medio de Él todos los asuntos de Mi Casa se arreglan rápidamente. Si supieras cuánto complace a Mi Padre ver Mi Rostro. Regocíjate, hija Mía, porque se acerca la hora en que nacerá la Obra más bella bajo el sol". 


Revelación de Nuestro Señor a la mística carmelita Sor María de San Pedro



                    Ese Rostro, venerado por los Patriarcas, deseo de los Ángeles, delicia del Cielo, fue profanado por escupitajos de bocas viles, golpeado por los inhumanos, y como para aumentar la mofa, fue cubierto por un velo por los sacrílegos.

                    El Rostro del Señor de toda la creación fue golpeado como si fuese un esclavo. Y Él, con semblante sereno, hablando suavemente, gentilmente amonestó a uno de los sirvientes del Alto Sacerdote que le había golpeado: "Si he dicho mal, dime dónde he errado; si en cambio he dicho bien, ¿por qué me golpeas?"dice: “Mira el Rostro de tu Cristo, oh! alma cristiana, y no levantes tus ojos sin lágrimas por Sus tormentos, ni eleves tu corazón contrito sin compasión y mira cuánta aflicción Él soporta para buscarte, para encontrarte. 

                    Abre bien tus ojos y mira el Rostro de Jesús. 

                    ¡Escúchalo atentamente! Si en medio del inexpresable sufrimiento, Él pronuncia una palabra, escóndela como el más preciado tesoro en un cofre de tu corazón". 


San Buenaventura



martes, 4 de marzo de 2025

FESTIVIDAD DE LA SANTA FAZ DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO




               El abogado y fotógrafo aficionado, Secondo Pía, después de haber obtenido el permiso del Rey Vittorio Emanuele para realizar las primeras fotografías de la Sábana Santa de Turín, tuvo una gran sorpresa en el cuarto de revelado: el 28 de Mayo de 1898, comprobó que en la imagen en negativo de la Sábana Santa, aparecía majestuosamente una imagen en positivo, con extraordinaria claridad y detalle. Así entendió que la imagen representada en la tela constituye un auténtico negativo.

                Unos cincuenta años antes que el fotógrafo Pía viera el Rostro de la Sábana Santa, el mismo Jesucristo se manifestó en la ciudad francesa de Tours a una sencilla carmelita descalza, Sor María de San Pedro y de la Sagrada Familia, para manifestarle Su deseo de ser reparado y consolado en Su Santa Faz. Así, el 24 de Noviembre de 1843, Nuestro Señor le advierte:

               “La Tierra está repleta de crímenes. La violación de los primeros tres Mandamientos de Dios ha molestado a Mi Padre. El Santo Nombre de Dios ha sido blasfemado, y el Santo Día del Señor profanado, saturado de cantidad de iniquidades. Estos pecados se han acumulado hasta el Trono de Dios y han provocado Su Ira, la cual estallará pronto si Su Justicia no es apaciguada. Jamás han llegado estos crímenes a tal punto”.



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              En estos comunicados del Cielo, Nuestro Señor le pidió a Sor María de San Pedro hacer una Comunión de Reparación por la profanación dominical... Sor María de San Pedro escribe:

              “... Nuestro Señor me ordenó comulgar los Domingos por estas tres intenciones particulares:

             1) En espíritu de expiación por todas las tareas prohibidas que se hacen los domingos, que como día de observancia debe ser santificado.

             2) Para apaciguar la Justicia Divina que estaba a punto de descargarse a causa de la profanación de los días de guardar.

             3) Para implorar la conversión de aquellos pecadores que profanan los domingos, y para lograr la terminación del trabajo dominical prohibido”.

               El 11 de Octubre de 1845, Nuestro Señor insistió en la importancia de hacer reparación a Su Santa Faz. En ese día Nuestro Señor le dijo a Sor María de San Pedro:

               “Busco Verónicas para enjugar y venerar Mi Divina Faz, la cual tiene pocos adoradores

               La Fiesta de la Santa Faz se celebra hoy, Martes previo al Miércoles de Ceniza. Así lo pidió el Cielo y de esta manera lo confirmó el Papa Pío XII el 17 de Abril de 1958; autorizó además el Pontífice la Misa de la Santa Faz de Jesús, para todas las Diócesis y Órdenes Religiosas que pidiesen el Indulto de Roma para celebrarla.



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               En estos días, nunca faltan las burlas y ataques contra la Realeza de Jesús, la Inocencia misma, que será otra vez traicionado, en medio de un populacho blasfemo y que se jacta de su pecado; Jesús, volverá a ser Rey de burlas, una vez más, Su Santa Faz será escupida por aquellos que debieran besarlo... Sus virginales carnes, flageladas de nuevo sin piedad por los pecados de impureza, en medio de un falso canto a la libertad que no es más que un látigo que esclaviza al hombre y lo somete a sus más bajos instintos.

               Ahora, procura continuar a lo largo del día, en la intimidad con Jesús y duélete, no por besos traidores que seguro nunca le has querido dar, pero sí de tantos besos como debiste darle con más amor. Besa Su Santa Faz por tantos que no lo hacen y ni lo harán nunca; ámale por aquellos que no lo hacen y finalmente, promete a Jesús Nuestro Señor que seguirás consolándolo por todos los que andan apartados de Él.



viernes, 11 de octubre de 2024

EL OFRECIMIENTO DE LA SANTA FAZ



               Tal día como hoy, el 11 de Octubre, pero del año 1845, Nuestro Señor se manifestó a la mística Sor María de San Pedro, y de la Sagrada Familia: "Busco Verónicas para enjugar y venerar mi Divina Faz, la cual tiene pocos adoradores". Le enseñó entonces una oración de reparación a la Santa Faz:

               Padre Eterno, Te ofrezco la adorable Faz de Tu amado Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, por el Honor y la Gloria de Tu Nombre, para la conversión de los pecadores, para la salvación de los moribundos

               A pesar de las primeras negativas por parte de la Autoridad Eclesiástica, en 1847, Sor María de San Pedro finalmente obtuvo el permiso para fundar una cofradía de laicos, destinada a orar por la reparación de las ofensas cometidas contra la Santa Faz. 

               Siguiendo los dictados de Nuestro Señor, Sor María de San Pedro hizo acuñar una insignia, una cruz con la imagen de la Santa Faz, como distintivo de la Archicofradía y señal de entrega a la obra de reparación de las blasfemias; la archicofradía comenzó a extenderse muy pronto por toda Francia, siendo inspiración para otras naciones que pronto quisieron afiliarse a la causa. 



lunes, 8 de julio de 2024

SOR MARÍA DE SAN PEDRO Y DE LA SAGRADA FAMILIA, Apóstol de la Santa Faz de Nuestro Señor Jesucristo


               "Después de haberme entregado así a Él, me parece que Él se entrega recíprocamente a mí con todos Sus Méritos; une mi alma a la Suya y me introduce en Sus deseos y en los honores que rinde a Su Padre mediante Su estado de Víctima. Así que me pierdo de vista para ocuparme, de mi Esposo celestial, de la Gloria de Dios y de la salvación de las almas...". Sor María de San Pedro y de la Sagrada Familia.



               Perrine Éluère nació el 4 de Octubre de 1816, en Rennes, hija de Pierre y France Portier, que formaron una cristiana familia con 12 hijos. Fue bautizada a los pocos días en la iglesia de Saint-Germain. Debido a la prematura muerte de su madre su padre educó solo a los niños. La enfermedad se llevaría a los hijos de la familia uno a uno: morirán uno tras otro, dejando sólo un niño y a la joven Perrine, que siendo adolescente es enviada a aprender a coser, con dos de sus tías paternas.

               El 13 de Noviembre de 1839, ingresó en el Carmelo de Tours, donde cambió su nombre de pila por el de Sor María de San Pedro y de la Sagrada Familia, destacando en ella una devoción particular a la Santa Infancia de Jesús. El 8 de Junio de 1841 se convirtió en esposa de Cristo, cuando formuló su Profesión como Carmelita Descalza. 

               Entre 1843 a 1847, Sor María de San Pedro recibió diversas manifestaciones celestiales de Nuestro Señor y la Virgen. Así, cuenta la religiosa que en 1844, en una de sus primeras visiones, Jesús le manifestó: "Quienes miren Mi Faz herida en la tierra, contemplarán un día la Gloria y la Majestad con la que está rodeada en el Cielo". 

               En 1843 se reunió con el Arzobispo de Tours, Monseñor Morlot, para pedirle que difundiera esta oración devocional, pero el Prelado no tomó en serio las peticiones de la humilde carmelita. 

               El 11 de octubre de 1845, Nuestro Señor le dio una nueva revelación por la importancia de hacer reparación a Su Santa Faz: "Busco Verónicas para enjugar y venerar Mi Divina Faz, la cual tiene pocos adoradores". 

               A pesar de las primeras negativas por parte de la Autoridad Eclesiástica, en 1847, Sor María de San Pedro reiteró su petición, y finalmente obtuvo del Obispado autorización para fundar una archicofradía de laicos, destinada a orar por la reparación de las ofensas cometidas contra la Santa Faz. 

               Siguiendo los dictados de Nuestro Señor, Sor María de San Pedro hizo acuñar una insignia con la imagen de la Santa Faz, como distintivo de la Archicofradía y señal de entrega a la obra de reparación de las blasfemias; la archicofradía comenzó a extenderse muy pronto por toda Francia, siendo inspiración para otras naciones que pronto quisieron afiliarse a la causa. 

               El 30 de Marzo de 1848 a Sor María de San Pedro le fallan las fuerzas e ingresa en la enfermería del Convento, de donde no volverá a salir: se le diagnostica tuberculosis pulmonar, complicada por otras dolencias, algunas de ellas fruto de una vida mortificada. 

               Sor María de San Pedro, "la Apóstol de la Santa Faz", murió el 8 de Julio de 1848, después de siete años y un mes de ser fiel a Nuestro Señor como esposa, con fama de perfecta religiosa y con la alegría de haber cumplido su misión de renovar la devoción a la Santa Faz.

               Enterrada inicialmente en el Cementerio de Saint-Jean des Corps, su tumba se convirtió rápidamente en lugar de peregrinación; el 13 de Noviembre de 1857, cuando se cumplían 18 años del ingreso en el Carmelo de Sor María de San Pedro, sus virginales restos serían trasladados a la iglesia del Convento.




Díptico para ser impreso a doble cara; se permite su copia 
y difusión, sin fines lucrativos o comerciales.




               "... Habiendo tomado como tema de mi oración la traición de Nuestro Señor por parte de Judas, consideré con dolor qué ultraje había recibido la Santa Faz de Nuestro Señor con tan pérfido beso, y me pareció que Nuestro Señor me invitaba a besar la imagen de Su Santa Faz con mucho amor, en espíritu de reparación. Después de haber realizado varios actos, sentí internamente que Nuestro Señor me atraía hacia Él. Obedecí este toque secreto de gracia. Así que este Divino Salvador tuvo la bondad de instruirme sobre la excelencia del don que me había hecho al darme Su Faz adorable..." 


Carta de Sor María de San Pedro, 29 de Octubre de 1845



martes, 12 de marzo de 2024

CADA VEZ QUE OIGAMOS BLASFEMIAS

 

Te saludo, Te adoro y Te amo, 
Jesús Salvador mío, 
cubierto de nuevos ultrajes por los blasfemos, 
y Te ofrezco a través del Corazón de María, 
como incienso y perfume de agradable olor, los 
homenajes de los Ángeles y de todos los Santos; 
y Te ruego humildemente por la virtud de 
Tu Santa Faz, que repares y restablezcas en mí, 
y en todos los hombres, Tu Santa Imagen 
desfigurada por el pecado. Así sea.


               El 2 de Febrero de 1844, Sor María de San Pedro recibe una nueva comunicación del Señor. "Nuestro Señor -nos cuenta la mística carmelita- me dio a entender que la Asociación (1) que Él quería establecer en Francia tenía dos propósitos: primero la reparación de las blasfemias, segundo la santificación del Santo Nombre de Dios, para erradicar las blasfemias y obras del Santo Domingo, que son los principales pecados que provocarían la Ira de Dios sobre Francia. 

               Así añadiremos a las reglas de la Asociación de Roma: que los asociados no trabajen en los días prohibidos por la Iglesia y no hagan trabajo, sino que contribuyan con todos sus esfuerzos para impedir las obras en estos días santos... 

               Los asociados también debían llevar una pequeña cruz en la que estaría grabado en un lado: "Sit nomen Domini benedictum" y en el otro: "Vade retro Satana". Así que, cada vez que oigamos blasfemias, diremos lo que está escrito en esta cruz, así haremos guerra al Diablo y daremos Gloria a Dios".


NOTA

                1) Sor María de San Pedro se refiere a la Obra Reparadora de la Santa Faz; la Archicofradía de la Santa Faz se erigió el 1 de Octubre 1885 con la aprobación del Papa León XIII 

Sor María de San Pedro y de la Sagrada Familia, 
Carmelita Descalza de Tours




martes, 5 de marzo de 2024

ESTA OBRA SERÍA EL HONOR DEL CARMELO


Te saludo, Te adoro, y Te amo, 
Faz adorable de Jesús, 
mi amado noble Sello de la Divinidad; 
me entrego a Ti con todas las potencias de mi alma, 
y Te ruego humildemente imprimas sobre nosotros, 
los rasgos de Tu semejanza divina. Amén.


               Sor María de San Pedro, cuenta en su carta del 4 de Enero de 1848 la aparición de Santa Teresa de Jesús: 

               "Nuestra Santa Madre Teresa se me apareció esta mañana en el interior de mi alma. Es diputada de Dios para combatir a los enemigos de la Obra Reparadora (1), que los demonios quieren devorar. 

               Me dijo que esta obra sería el honor del Carmelo, y que estaba bien relacionada con el espíritu de nuestra santa vocación, cuyo fin es la Gloria de Dios y las necesidades de la Iglesia; por eso me apremió a dedicarme a ella con fervor. 

               Luego me recomendó la obediencia, haciéndome entender que Jesús obraba milagros para las almas que poseían esta virtud, y que ella misma había sometido siempre a la obediencia las comunicaciones que había recibido del Cielo. 

               Me hizo ver también con qué fidelidad debía cumplir todas mis observancias religiosas, la más pequeña de las cuales es muy agradable al Señor y puede enriquecerme con méritos. 

                Finalmente comprendí que Dios daba a la Obra una protección muy poderosa en nuestra Santa Madre, y a mí un consuelo muy dulce en mis penas. 

               Desde entonces, me siento vinculada de un modo muy especial a esta gran Santa, que ha tenido tanto celo por la Gloria del Altísimo. Ella me va a sostener en mi debilidad, y me ayudará a caminar en un camino espinoso."


NOTA

                1) Sor María de San Pedro se refiere a la Obra Reparadora de la Santa Faz; "La saludable reparación a la Santa Faz es una obra divina, destinada a salvar a la sociedad moderna", diría el Papa Pío IX.


Sor María de San Pedro y de la Sagrada Familia, 
Carmelita Descalza de Tours



martes, 27 de febrero de 2024

SU DIVINA VOLUNTAD ERA QUE ME DEDICARA A LA REPARACIÓN DE LAS BLASFEMIAS


Te saludo, Te adoro y Te amo, Jesús mi Salvador, 
cubierto de crueles ultrajes por los blasfemos: 
Te ofrezco en el Corazón de María, como un incienso 
y perfume, el homenaje de todos los Ángeles y de 
todos los Santos. Te ruego humildemente, 
por los méritos de Tu Santa Faz, que reparares 
restablezcas en mí y en toda la humanidad 
la imagen desfigurada por el pecado. Amén.



               "Este Buen Maestro me hizo comprender que Su Divina Voluntad era que yo siempre me dedicara al ejercicio de la reparación de las blasfemias, a pesar de los esfuerzos del Demonio, que quería impedirme hacer así llenando mi alma de dolor y repugnancia cuando quería aplicarme a ella, porque quisiera aniquilar esta obra si estuviera en su poder.

                Entonces Nuestro Señor transportó mi espíritu al camino del Calvario, y me representó vívidamente el piadoso oficio que le hizo Verónica, quien, con su velo, secó la Santísima Faz que luego estaba cubierta de saliva, polvo, sudor y sangre. 

                Entonces, este Divino Salvador me hizo comprender que los impíos en realidad renovaban, con sus blasfemias, los ultrajes hechos a Su Santa Faz; comprendí que todas estas blasfemias que estos impíos lanzan contra la Divinidad, contra Dios a quien no pueden alcanzar, caen como los escupitajos de los judíos sobre la Santa Faz de Nuestro Señor que se hizo víctima de los pecadores.

                Así, nuestro Divino Salvador me hizo comprender que debía imitar la valentía de Santa Verónica, a quien Él me dio como protectora y modelo: la que valientemente atravesó la multitud de sus enemigos..." 


Sor María de San Pedro y de la Sagrada Familia, 
Carmelita Descalza de Tours



martes, 13 de febrero de 2024

LA SANTA FAZ, ÚNICA BELLEZA QUE ENCANTA A MI CORAZÓN

 

...dolores nostros ipse portavit 
et nos putavimus eum quasi leprosum 
et percussum a Deo et humiliatum


Profeta Isaías, cap. 53, vers. 4



               El nombre de "la Santa Faz" se refiere a el Santo Rostro de Nuestro Señor, impreso  en el velo de la Verónica, que se se encuentra actualmente en el Vaticano, y no debe confundirse con la Sábana Santa de Turín, de la cual también se han inspirado numerosas imágenes, como la que ilustra este artículo.

                El Rostro de Cristo está  representado  en el velo que portaron las benditas manos de la Verónica (vero: verdadero, ica: icono, imagen) en el camino hacia la Cruz del Calvario. Su Divino Rostro se muestra con una  perfecta paz , en silencio y con amor a pesar de las imprecaciones de la multitud y el ardiente dolor físico. De ahí deducimos que la Santa Faz es un piadoso resumen de la entrega de Nuestro Redentor, de Su Pasión, del amor de Su Corazón por todas y cada una de las almas... así se lo reveló Jesús mismo a la Madre Pierina de Micheli, cuando le dijo "Mi Rostro, que refleja las penas más íntimas, el Dolor y el Amor de Mi Corazón...

               La Fiesta de la Santa Faz se celebra hoy, Martes previo al Miércoles de Ceniza; así lo pidió el Cielo y de esta manera lo confirmó el Papa Pío XII el 17 de Abril de 1958; autorizó además el Pontífice la Misa de la Santa Faz de Jesús, para todas las diócesis y Órdenes Religiosas que pidiesen el Indulto de Roma para celebrarla. Las Revelaciones privadas que recibiera la carmelita Sor María de San Pedro a mediados del siglo XIX, así como posteriormente la Madre María Pierina de Micheli, en la década de 1930, habían sido la antesala de esta aprobación de la Iglesia al culto de la Santa Faz de Nuestro Señor que hoy, en un mundo cada vez más alejado de Dios, urge difundir para el bien de las almas y la conversión de los alejados. 

               Fue además la Santa Faz de Nuestro Señor Jesucristo la Devoción predilecta, y la que con mayor ahínco, promoviera Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz (hasta en su nombre de religiosa quiso estar unida al Divino Rostro). Para la Santa, las enormes gracias concedidas a través de esta devoción no son sino el cumplimiento de las promesas dadas por Nuestro Señor a Santa Gertrudis y a Santa Matilde en el pasado.



               En estos días se celebra el Carnaval en muchos lugares: una fiesta pagana, anticristiana, donde nunca faltan las burlas y ataques contra la Realeza de Jesús, la Inocencia misma, que será otra vez traicionado, en medio de un populacho blasfemo y que se jacta de su pecado; Jesús, volverá a ser Rey de burlas, una vez más, Su Santa Faz será escupida por aquellos que debieran besarlo... Sus virginales carnes, flageladas de nuevo sin piedad por los pecados de impureza, en medio de un falso canto a la libertad que no es más que un látigo que esclaviza al hombre y lo somete a sus más bajos instintos.

               Ahora, procura continuar a lo largo del día, en la intimidad con Jesús y duélete, no por besos traidores que seguro nunca le has querido dar, pero sí de tantos besos como debiste darle con más amor. Besa Su Santa Faz por tantos que no lo hacen y ni lo harán nunca; ámale por aquellos que no lo hacen y finalmente, promete a Jesús Nuestro Señor que seguirás consolándolo por todos los que andan apartados de Él.


"La saludable reparación 
a la Santa Faz 
es una obra divina, 
destinada a salvar 
a la sociedad moderna" 

Papa Pío IX



martes, 27 de junio de 2023

LETANÍAS DE REPARACIÓN A LA SANTA FAZ DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, compuestas por Don Sancho Dávila y Toledo, Obispo de Jaén


               A lo largo del libro, "La Flecha de Oro" (vida y revelaciones de Sor María de San Pedro), Nuestro Señor le hace ver muy claro a la mística carmelita de Tours que le era muy agradable que se rezara por la reparación de blasfemias ante una imagen de Su Santa Faz, tal y como quedó estampada en el velo de Santa Verónica.

               Esta imagen de la  Santa Faz de Nuestro Señor es más personal e inspiradora ya que es una copia extremadamente vívida del Rostro de Nuestro Señor mientras aún estaba vivo durante Su Pasión, mostrando más claramente los golpes, heridas, lágrimas y expresión en aquél cruento lugar. 

               El milagro acontecido en el Vaticano en 1849 (1) relacionado con el original velo de Santa Verónica también confirma la atención que Dios quiere a esta imagen en particular.

               A todo esto, se suma que el deseo y voluntad expresa del Señor a Sor María de San Pedro, era que se ofreciese reparación, por medio de esta Bella imagen, creada por el Cielo mismo.


NOTA: 

          1) El 6 de Enero de 1849, Festividad de la Epifanía, relatan testigos de la época que tuvo lugar en la Basílica de San Pedro un prodigio extraordinario: mientras se hallaban los Fieles venerando las reliquias mayores conservadas en el venerable templo, los Canónigos del Capítulo Vaticano y los Fieles presentes pudieron ver cómo, sobre el velo de mármol de la estatua de Santa Verónica en una de las cuatro pilastras del crucero, la imagen del Santo Rostro se volvía más y más nítida hasta adquirir relieve, ofreciendo así un aspecto muy vívido del “Varón de dolores” descrito por el Profeta Isaías. El hecho fue confirmado por el Papa León XIII en breve del 1º de Octubre de 1885.



LETANÍAS DE LA SANTA FAZ 
DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

compuestas por Don Sancho Dávila y Toledo, Obispo de Jaén


Compuestas alrededor del año 1610 por el Excmo. Sr. Don Sancho Dávila y Toledo, Obispo de Jaén, para el culto de la reliquia de la Santa Faz que se venera en su diócesis.


Señor, ten piedad.
Cristo ten piedad.
Señor, ten piedad.

Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios Padre Celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo...
Dios Espíritu Santo...
Trinidad Santa, Único Dios...

Santa apariencia de su belleza... ten misericordia de nosotros.

Santa Imagen de la verdadera Faz de Jesucristo impresa al vivo durante el camino de la Cruz... 

Santa Faz cantada por los Ángeles y adorada por los pastores y los Reyes en la Natividad...

Santa Faz, esclarecida por Padre Omnipotente en el Bautismo Del Jordán...

Santa Faz, glorificada en la Transfiguración sobre el monte Tabor...

Santa Faz, paraíso en la tierra...

Santa Faz, esplendor y corona nuestra...

Santa Faz, resplandor del Padre...

Santa Faz, reflejo de Su substancia...

Santa Faz, Memorial de nuestra Redención...

Santa Faz, deseo de los Ángeles...

Santa Faz, espejo de los Santos...

Santa Faz, gozo de los Bienaventurados...

Santa Faz, refrigerio de los Justos...

Santa Faz, resurrección de los pecadores...

Santa Faz, vida de los muertos...

Santa Faz, luz del mundo...

Santa Faz, senda segura para los pecadores extraviados...

Santa Faz salvación de los que en Ti creen...

Santa Faz, que perdonaste a los que te insultaban y escupían...

Santa Faz, a la que se arrebató toda belleza, gracia y apostura... 

Santa Faz, escondida y despreciada por nuestra causa... 

Santa Faz, cubierta de confusión por nuestro bien... 

Santa Faz, saturada de oprobios... 

Santa Faz, que presentaste la mejilla a quien te golpeaba... 

Santa Faz que no apartaste la barba de quienes te la mesaban... 

Santa Faz, que por nosotros sudaste sangre... 

Santa Faz, obscurecida y golpeada... 

Santa Faz, a la que impíos tiranos escupieron y abofetearon...

Senos propicio, perdónanos, Señor. 

Senos propicio, escúchanos, Señor.

De todo mal, líbranos, Señor.

Por Tu Cruz y por Tu Pasión...

Por ésta Tu Santa Faz...

Por Tu admirable Faz a nosotros mostrada...

Por la luz de Tu Faz sobre nosotros impresa...

Por la alegría de Tu Faz en nuestros corazones...

Por la luz de Tu Faz bajo la cual caminamos...

Porque nos adelantamos en confesar Tu Santa Faz...

Porque ya podemos morir alegres después de habernos mostrado Tu Santa Faz...

Por la Gloria y Honor de Tu Faz más blanca que la nieve y que siempre nos protege...

Nosotros, pecadores, Te rogamos, óyenos.

Que nos perdones, Te rogamos, óyenos.

Que concedas la paz a todo el Pueblo Cristiano, Te rogamos, óyenos.

Que otorgues prosperidad a los fieles devotos de Tu Santa Faz, Te rogamos, óyenos.

Que Te dignes regir y conservar a Tu Santa Iglesia, en la cual se halla escondido el regalo incomparable de Tu Rostro, Te rogamos, óyenos.

Hijo de Dios, Te rogamos, óyenos.

Santa Faz de Nuestro Salvador, que quitas los pecados del mundo, perdónanos Señor.

Santa Faz de Nuestro Salvador, que quitas los pecados del mundo, escúchanos Señor.

Santa Faz de Nuestro Salvador, que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros..

Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.

Señor, ten piedad.

Cristo ten piedad.

Señor, ten piedad.

Padrenuestro (en secreto hasta "...y no nos dejes caer etc")

V. Y no nos dejes caer en tentación.
R. Mas líbranos del mal.
V. Escúchame, Señor cuando Te invoco.
R. Dios, defensor mío.
V. Tú que en el aprieto me diste anchura.
R. Ten piedad de mí y escucha mi oración.

V. Y vosotros, hijos de los hombres.
R. ¿Hasta cuándo ultrajaréis Mi Honor, amaréis la falsedad y buscaréis el engaño?
V. Sabedlo: el Señor hizo milagros en mi favor.
R. Y el Señor me escuchará cuando lo invoque.
V. Temblad y no pequéis.
R. Reflexionad en el silencio de vuestro lecho.

V. Ofreced sacrificios legítimos
R. Y confiad en el Señor.
V. Hay muchos que dicen: ¿Quién nos hará ver la dicha?
R. ¿Si la luz de Tu Faz ha huido de nosotros?"
V. Pero Tú, Señor, has puesto en mi corazón más alegría.
R. Que si abundara en trigo y en vino.

V. En paz me acuesto y en seguida me duermo.
R. Porque Tú sólo, Señor, me haces vivir tranquilo.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

V. Oremos por nuestro Rey… (o por nuestro Presidente)
R. Sálvale, Señor, y al pueblo a él encomendado.
V. Mira la Santa Faz de Tu Cristo.
R. Y no la apartes nunca de nosotros.
V. No arrojes de Tu Santa Faz a Tu pueblo.
R. Y no quites de nosotros a Tu Espíritu Santo.

V. Muéstranos, Señor, Tu Santa Faz.
R. Y seremos salvos.

V. Señor, escucha mi oración.
R. Y mi clamor llegue a Ti.

V El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.

Oremos

               Potentísimo Dios, que nos has dejado en la Santa Faz impresa los sagrados signos de Tu Santa Pasión, concédenos propicio que, por Tu Muerte y Sepultura seamos conducidos a la Gloria de la Resurrección.