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martes, 18 de febrero de 2025

PISOTEAREMOS TODO OBSTÁCULO Y AMAREMOS SIEMPRE

 


               ...Jesús realizaba la preanunciada consagración; pero todo se desenvolvía en lo íntimo de Sor Consolata, sin nada de extraordinario por fuera. Y le decía Jesús : «Hoy te consagro víctima de amor. No te hiero con un dardo, pero te inflamo silenciosamente y, aún cuando quisieses interrumpir tu Acto de Amor, ya no podrías. El tiempo que te queda para vivir, desde hoy hasta el último momento, nosotros lo reuniremos en este incesante Acto de Amor. Cree, en él Me das todo. Sí, Consolata, despreciaremos, pisotearemos todo obstáculo y amaremos siempre, incesantemente, hasta el último suspiro... Sí, Yo salgo responsable de todo ello»

               La responsabilidad que Jesús se tomó de la continuidad de amor en Sor Consolata -conviene volver a recordarlo-, no significa una posesión pacífica de parte del alma. Esto nunca ocurrirá; sin embargo, investida de la llama consagratoria de amor, se sentirá en adelante más fuerte en el holocausto de amor.



lunes, 13 de enero de 2025

SIN INTERRUMPIR JAMÁS ESTE ACTO DE AMOR. Meditaciones de Sor María Consolata Betrone

 


               ...a través de esta silenciosa pero incesante inmolación de amor, Sor Consolata realizó su estado de Víctima de Amor. La oferta de sí misma en calidad de Víctima, Sor Consolata la hizo, según la divina petición, el día de su Profesión Solemne (8 de Abril 1934), pero la Consagración oficial como Víctima por parte de Jesús no se efectuó hasta el Primer Viernes de Diciembre de 1935. ¿Cómo tuvo lugar esto?, ¿cuáles serían los deberes de esta nueva Víctima consagrada?. Helos aquí: Jesús la confirmó solemnemente en la continuidad de Amor y ella le dió su consentimiento.

               La noche anterior al Primer Viernes, durante la Hora Santa, preparándose Sor Consolata al nuevo Acto de Consagración, Jesús le decía: "Consolata, la sed de Amor de Jesús, Su súplica de reparación por tus Hermanos ¿no te dice todo?. Sí, Yo te lo he dado todo a ti. Ahora tú dame todo a Mí: todo tu amor, todas las palpitaciones de tu corazón en el incesante Acto de Amor. No quiero más, porque únicamente en este incesante Acto de Amor me das todo, todo, por ti y por tus Hermanos. He aquí donde quiero que Me demuestres tu fidelidad y generosidad: con la renuncia completa de cada pensamiento, de cada palabra, para no interrumpir jamás tu Acto de Amor: siempre amar, aceptando todas las consecuencias, sin interrumpirlo jamás. Lo sé, eso consume dulcemente, mata a Mi Consolata, he aquí la Víctima del Amor".



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               Y en contestación a la natural perplejidad de la víctima, siempre temerosa de no corresponder plenamente a los divinos designios, sintiendo siempre las pequeñas involuntarias infidelidades de amor, El añadía con divina ternura:

               "No, Consolata, no; Mi Omnipotencia es grande y en lo que te pide, te concede juntamente la gracia de podérmelo dar. ¿Quieres Mi bendición que franquee tu voluntad, que te haga tenaz para en fin perseverar en el Acto de Amor sin interrumpir jamás este Acto de Amor con un pensamiento o una palabra?. Pues bien, sí te bendigo y no lo interrumpirás jamás: he aquí Mi don para ti del Primer Viernes de Diciembre".



lunes, 4 de noviembre de 2024

EL TIEMPO CONSAGRADO EN UN ACTO DE AMOR CONTINUO. Meditaciones de Sor María Consolata Betrone

 


               El alma que se ha consagrado al amor a través del incesante Acto de Amor, debe por lo tanto ejercitarse, sin escrúpulos, pero con generosidad y firmeza, en este silencio externo e interno, teniendo siempre presente la preciosidad de un Acto de Amor y como dirigidas a sí estas palabras de Jesús a Sor Consolata: "Consolata, el tiempo que te queda para vivir Yo lo he consagrado todo en un Acto de Amor. Si tú interrumpes ese Amor para seguir un pensamiento, para pronunciar una frase no estrictamente necesaria, haces un hurto al Amor". (13 de Septiembre de 1935)

              Una tan perfecta continuidad viene a colocar al alma en un estado de continua inmolación. Jesús no se lo ocultaba a Sor Consolata: "Consolata, Jesús tomó la Cruz sobre Sus espaldas y se dirigió al Calvario. ¿Sabes cuál es tu Cruz? No perder un Acto de Amor. Este será de hoy en adelante tu único programa. No que el Acto de Amor sea una Cruz, sino no perder uno, en cualquier condición en que te encuentres, esto es Cruz; pero te ayuda a llevar todas las demás cruces.

               Te doy la Cruz: no perder un "Jesús, María, os amo; salvad almas", pero te doy también la gracia de llevar esta Cruz, fielmente hasta el último suspiro…" (15 de Noviembre de 1935)