Mostrando entradas con la etiqueta Primeros Viernes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Primeros Viernes. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de febrero de 2026

PRIMER VIERNES, día de especial reparación al Sagrado Corazón de Jesús

 


              Cristo Nuestro Señor quiso escoger a Santa Margarita María de Alacoque (1647-1690), humilde monja visitandina del Monasterio de Paray-le-Monial (Francia), para revelarle los deseos de Su Corazón y para confiarle la tarea de dar a conocer al mundo esta Devoción, que la Providencia ha reservado para los Últimos Tiempos. 

               Según dejó escrito la Santa, entre los años 1673 y 1675, en la intimidad del alma, Jesús la hace reposar en Su Divino Pecho, donde descubre a Santa Margarita las maravillas de Su Amor y los secretos de Su Corazón. "Mi Divino Corazón -le dice- está tan apasionado de Amor a los hombres, que no pudiendo contener en Él las llamas de Su ardiente Caridad, es menester que las derrame valiéndose de ti, y se manifieste a ellos para enriquecerlos con preciosos dones".

               En otra ocasión, volvió Nuestro Señor a manifestarse a la religiosa para hacerle un pedido de Amor y Piedad hacia el Santísimo Sacramento; así lo dejó reflejado Santa Margarita en una misiva: "Un Viernes, en la Sagrada Comunión, me dijo el Señor estas Palabras: 

               Te prometo, en la excesiva Misericordia de Mi Corazón, que Su Amor Omnipotente concederá a todos los que comulguen Nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la Gracia de la penitencia final; no morirán en Mi desgracia y sin haber recibido los Sacramentos; Mi Divino Corazón será su Asilo seguro en el último momento."  (Carta de Santa Margarita a la Madre Saumaise, de Mayo de 1688)



viernes, 7 de noviembre de 2025

"NO MORIRÁN EN MI DESGRACIA", la Promesa de Nuestro Señor a los que comulguen los Primeros Viernes

 


               Esta piadosa práctica consiste en recibir a Nuestro Señor en la Sagrada Comunión en el Primer Viernes durante nueve meses consecutivos. Implica que el alma que se propone hacer esta Devoción ha de estar previamente en gracia de Dios mediante la Confesión sacramental con un Sacerdote y tener la clara intención de REPARAR al Sagrado Corazón de Jesús, por cuantos ultrajes recibe en el Santísimo Sacramento. 

               Debemos también ofrecer  -junto con la Sagrada Comunión- cualquier inconveniente, molestia personal, enfermedad... como un ACTO DE DESAGRAVIO; en la aceptación del dolor, nos unimos a los sentimientos del Sagrado Corazón de Jesús, en Su oración en el Huerto de los Olivos, en Su soledad en la cárcel, en Sus cruentos dolores durante la Pasión... y ahora, en nuestros días, esos dolores se vuelven pena por tantas almas como viven indiferentes a Su Amor.


 Para ganar esta gracia debemos:

 Recibir sin interrupción la Sagrada Comunión 

durante nueve primeros Viernes consecutivos.

 Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús 

y de alcanzar la perseverancia final.

 Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación

 por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento.


               El 7 de Septiembre de 1897, la Sagrada Congregación de las Indulgencias concedió UNA INDULGENCIA PLENARIA por CADA Primer Viernes que se observe la práctica según las condiciones que anteriormente hemos citado. Si no logramos alcanzar la Plenaria, la Misericordia de Dios permitirá que consigamos algunas indulgencias parciales; en uno u otro caso, son aplicables a las Benditas Almas del Purgatorio, especialmente a aquellas que en este mundo terrenal fueron devotas del Sagrado Corazón.




viernes, 5 de abril de 2024

MI ASISTENCIA EN LA HORA POSTRERA. PRIMER VIERNES DE MES

 

Yo te prometo
en el exceso de la Misericordia de Mi Corazón,
 que Mi Amor Omnipotente concederá a todos 
los que comulguen los Primeros Viernes de Mes, 
durante nueve meses consecutivos, la gracia 
de la penitencia final, y que no morirán en desgracia, 
ni sin recibir los Santos Sacramentos, 
asegurándoles Mi asistencia en la hora postrera 

Revelación del Sagrado Corazón de Jesús a Su Confidente, 
Santa Margarita María de Alacoque en 1675


¿DE QUÉ MANERA SE PRACTICAN 
LOS PRIMEROS VIERNES?


               Esta piadosa práctica consiste en recibir a Nuestro Señor en la Sagrada Comunión en el Primer Viernes durante nueve meses consecutivos. Implica que el alma que se propone hacer esta Devoción ha de estar previamente en gracia de Dios mediante la Confesión sacramental con un Sacerdote y tener la clara intención de REPARAR al Sagrado Corazón de Jesús, por cuantos ultrajes recibe en el Santísimo Sacramento. 

               Debemos también ofrecer  -junto con la Sagrada Comunión- cualquier inconveniente, molestia personal, enfermedad... como un ACTO DE DESAGRAVIO; en la aceptación del dolor, nos unimos a los sentimientos del Sagrado Corazón de Jesús, en Su oración en el Huerto de los Olivos, en Su soledad en la cárcel, en Sus cruentos dolores durante la Pasión... y ahora, en nuestros días, esos dolores se vuelven pena por tantas almas como viven indiferentes a Su Amor.


AMOR CON AMOR SE PAGA


               El Sagrado Corazón de Jesús, que nada ha escatimado por conquistar nuestro amor, hasta el punto no solo de dar Su Vida en el Calvario, sino que además renueva ese Sacrificio a diario en los altares por manos de Sus Sacerdotes, se presta a ser encerrado en el Sagrario, esperando paciente la limosna de nuestra visita... 

               Ese Divino Corazón es nuevamente traicionado: ayer por Judas, hoy por aquellos que más debieran amarlo y que sólo le ofrecen las migajas de sus afectos. No quieras contar tú en la lista de los tibios, de los que aman a ratos, pero que no se entregan del todo a las exigencias de una Vida Cristiana.


CORRESPONDER AL AMOR


                La Piedad Católica no consiste sólo en rezar vocalmente, sino que esas oraciones deben salir de un corazón que desea enamorarse de Jesús y de María; no reces solo porque tengas problemas o dificultades, pues también el tener salud  y vida es motivo de agradecimiento a Dios. No busques a Dios porque tengas ganas de hacerlo o sientas fervor, porque rezar así es bien fácil y consuela mucho; sin embargo, cuando te obligas a rezar, negándote a la pereza, aunque te sientas frío, esa oración será aún más valiosa ante los ojos de Dios, pues Él verá tu superación y el deseo de reparar por aquellas almas que viven de espaldas al Señor.


INDULGENCIAS

               El 7 de Septiembre de 1897, la Sagrada Congregación de las Indulgencias concedió UNA INDULGENCIA PLENARIA por CADA Primer Viernes que se observe la práctica según las condiciones que anteriormente hemos citado. Si no logramos alcanzar la Plenaria, la Misericordia de Dios permitirá que consigamos algunas indulgencias parciales; en uno u otro caso, son aplicables a las Benditas Almas del Purgatorio, especialmente a aquellas que este mundo terrenal fueron devotas del Sagrado Corazón.



viernes, 5 de enero de 2024

LA PROMESA DE LOS PRIMEROS VIERNES



               Esta piadosa práctica consiste en recibir a Nuestro Señor en la Sagrada Comunión en el Primer Viernes durante nueve meses consecutivos. Implica que el alma que se propone hacer esta Devoción ha de estar previamente en gracia de Dios mediante la Confesión sacramental con un Sacerdote y tener la clara intención de REPARAR al Sagrado Corazón de Jesús, por cuantos ultrajes recibe en el Santísimo Sacramento. 

               Debemos también ofrecer  -junto con la Sagrada Comunión- cualquier inconveniente, molestia personal, enfermedad... como un ACTO DE DESAGRAVIO; en la aceptación del dolor, nos unimos a los sentimientos del Sagrado Corazón de Jesús, en Su oración en el Huerto de los Olivos, en Su soledad en la cárcel, en Sus cruentos dolores durante la Pasión... y ahora, en nuestros días, esos dolores se vuelven pena por tantas almas como viven indiferentes a Su Amor.

 Para ganar esta gracia debemos:

Recibir sin interrupción la Sagrada Comunión 

durante nueve primeros Viernes consecutivos.

Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús 

y de alcanzar la perseverancia final.

Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación

 por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento.



Estampa destinada al Apostolado; se permite su copia
y difusión, sin fines de lucro ni comerciales


               El 7 de Septiembre de 1897, la Sagrada Congregación de las Indulgencias concedió UNA INDULGENCIA PLENARIA por CADA Primer Viernes que se observe la práctica según las condiciones que anteriormente hemos citado. Si no logramos alcanzar la Plenaria, la Misericordia de Dios permitirá que consigamos algunas indulgencias parciales; en uno u otro caso, son aplicables a las Benditas Almas del Purgatorio, especialmente a aquellas que en este mundo terrenal fueron devotas del Sagrado Corazón.




viernes, 1 de diciembre de 2023

PRIMER VIERNES: DEDICADO A DESAGRAVIAR AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

  


               Cristo Nuestro Señor quiso escoger a Santa Margarita María de Alacoque (1647-1690), humilde monja visitandina del Monasterio de Paray-le-Monial (Francia), para revelarle los deseos de Su Corazón y para confiarle la tarea de dar a conocer al mundo esta Devoción, que la Providencia ha reservado para los Últimos Tiempos. 

               Según dejó escrito la Santa, entre los años 1673 y 1675, en la intimidad de el alma, Jesús la hace reposar en Su Divino Pecho, donde descubre a Santa Margarita las maravillas de Su Amor y los secretos de Su Corazón. "Mi Divino Corazón -le dice- está tan apasionado de Amor a los hombres, que no pudiendo contener en Él las llamas de Su ardiente Caridad, es menester que las derrame valiéndose de ti, y se manifieste a ellos para enriquecerlos con preciosos dones".

               En otra ocasión, volvió Nuestro Señor a manifestarse a la religiosa para hacerle un pedido de Amor y Piedad hacia el Santísimo Sacramento; así lo dejó reflejado Santa Margarita en una misiva: "Un Viernes, en la Sagrada Comunión, me dijo el Señor estas Palabras: Te prometo, en la excesiva Misericordia de Mi Corazón, que Su Amor Omnipotente concederá a todos los que comulguen Nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la Gracia de la penitencia final; no morirán en Mi desgracia y sin haber recibido los Sacramentos; Mi Divino Corazón será su Asilo seguro en el último momento."  (Carta de Santa Margarita a la Madre Saumaise, de Mayo de 1688)







viernes, 6 de octubre de 2023

LA COMUNIÓN DEL PRIMER VIERNES DE MES




"Te prometo, en la excesiva Misericordia de Mi Corazón, 
que Su Amor Omnipotente concederá a todos los que 
comulguen Nueve Primeros Viernes de mes seguidos, 
la Gracia de la penitencia final; no morirán en Mi desgracia 
y sin haber recibido los Sacramentos; Mi Divino Corazón 
será su Asilo seguro en el último momento"

(Revelación de Nuestro Señor a Santa Margarita María de Alacoque)


¿DE QUÉ MANERA SE PRACTICAN LOS PRIMEROS VIERNES?


               Esta piadosa práctica consiste en recibir a Nuestro Señor en la Sagrada Comunión en el Primer Viernes durante nueve meses consecutivos. Implica que el alma que se propone hacer esta Devoción ha de estar previamente en gracia de Dios mediante la Confesión sacramental con un Sacerdote y tener la clara intención de REPARAR al Sagrado Corazón de Jesús, por cuantos ultrajes recibe en el Santísimo Sacramento. 

               Debemos también ofrecer  -junto con la Sagrada Comunión- cualquier inconveniente, molestia personal, enfermedad... como un ACTO DE DESAGRAVIO; en la aceptación del dolor, nos unimos a los sentimientos del Sagrado Corazón de Jesús, en Su oración en el Huerto de los Olivos, en Su soledad en la cárcel, en Sus cruentos dolores durante la Pasión... y ahora, en nuestros días, esos dolores se vuelven pena por tantas almas como viven indiferentes a Su Amor.


AMOR CON AMOR SE PAGA


               El Sagrado Corazón de Jesús, que nada ha escatimado por conquistar nuestro amor, hasta el punto no solo de dar Su Vida en el Calvario, sino que además renueva ese Sacrificio a diario en los altares por manos de Sus Sacerdotes, se presta a ser encerrado en el Sagrario, esperando paciente la limosna de nuestra visita... 

               Ese Divino Corazón es nuevamente traicionado: ayer por Judas, hoy por aquellos que más debieran amarlo y que sólo le ofrecen las migajas de sus afectos. No quieras contar tú en la lista de los tibios, de los que aman a ratos, pero que no se entregan del todo a las exigencias de una Vida Cristiana.




CORRESPONDER AL AMOR


                La Piedad Católica no consiste sólo en rezar vocalmente, sino que esas oraciones deben salir de un corazón que desea enamorarse de Jesús y de María; no reces solo porque tengas problemas o dificultades, pues también el tener salud  y vida es motivo de agradecimiento a Dios. No busques a Dios porque tengas ganas de hacerlo o sientas fervor, porque rezar así es bien fácil y consuela mucho; sin embargo, cuando te obligas a rezar, negándote a la pereza, aunque te sientas frío, esa oración será aún más valiosa ante los ojos de Dios, pues Él verá tu superación y el deseo de reparar por aquellas almas que viven de espaldas al Señor.


INDULGENCIAS

               El 7 de Septiembre de 1897, la Sagrada Congregación de las Indulgencias concedió UNA INDULGENCIA PLENARIA por CADA Primer Viernes que se observe la práctica según las condiciones que anteriormente hemos citado. Si no logramos alcanzar la Plenaria, la Misericordia de Dios permitirá que consigamos algunas indulgencias parciales; en uno u otro caso, son aplicables a las Benditas Almas del Purgatorio, especialmente a aquellas que este mundo terrenal fueron devotas del Sagrado Corazón.



viernes, 1 de septiembre de 2023

PRIMER VIERNES: especial unión con el Sacratísimo Corazón de Jesús

  


               Santa Margarita María Alacoque fue una sencilla monja de clausura; virgen consagrada en la Orden de la Visitación de Santa María, en la ciudad francesa de Paray-le-Monial (Borgoña). Dotada de diversos dones místicos, se convertiría en la principal confidente del Sagrado Corazón de Jesús, que a través de la pequeñez de la religiosa, quería darse a conocer como la Devoción al Amor mismo de Dios, la prenda necesaria para los Últimos Tiempos, aquellos en los que se enfriaría el amor de los hombres.

               La mística visitandina recibiría mil y un ataques por parte del Maligno y tampoco le faltaron las incomprensiones de aquellos que más debieron apoyarla en su tarea de difundir la Devoción al Sagrado Corazón. 

               En medio de las dificultades, Nuestro Señor le hizo un pedido de Amor y Piedad hacia el Santísimo Sacramento; así lo dejó reflejado Santa Margarita en una misiva: "Un Viernes, en la Sagrada Comunión, me dijo el Señor estas Palabras: Te prometo, en la excesiva Misericordia de Mi Corazón, que Su Amor Omnipotente concederá a todos los que comulguen Nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la Gracia de la penitencia final; no morirán en Mi desgracia y sin haber recibido los Sacramentos; Mi Divino Corazón será su Asilo seguro en el último momento". (Carta de Santa Margarita a la Madre Saumaise, de Mayo de 1688)

               La Divina Providencia dispondría que al pedido de los Primeros Viernes, Santa Margarita uniese su particular tormento físico y espiritual; así, sufriría todos los Primeros Viernes de mes, hasta su muerte, la experiencia mística de la Llaga del Costado de Jesús. Estos eran los momentos particularmente elegidos por el Señor para manifestarle lo que quería de ella y para descubrirle los Secretos de su Corazón.

               El Sagrado Corazón de Jesús, que nada ha escatimado por conquistar nuestro amor, hasta el punto no sólo de dar Su Vida en el Calvario, sino que además renueva ese Sacrificio a diario en los altares por manos de Sus Sacerdotes, se presta a ser encerrado en el Sagrario, esperando paciente la limosna de nuestra visita... y el anhelo de recibirlo en la Sagrada Comunión.

               Ese Divino Corazón es nuevamente traicionado: ayer por Judas, hoy por aquellos que más debieran amarlo y que sólo le ofrecen las migajas de sus afectos. No quieras contar tú entre los tibios que así se comportan, de los que aman a ratos, pero que no se entregan del todo a las exigencias de una Vida Cristiana.


 Condiciones 
para cumplir con los Primeros Viernes


              1. Recibir la Sagrada Comunión durante nueve primeros Viernes de mes de forma consecutiva y sin ninguna interrupción (sin estar en pecado mortal). Se recomienda acercarse a la Confesión, a fin de estar en total estado de gracia, y todo ello, siempre con la piadosa intención de reparar los ultrajes de desamor hacia el Sagrado Corazón de Jesús.

              2. Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús; hacerlo especialmente por aquellos que debieran hacerlo y no lo hacen. Pedir a Jesús la gracia de alcanzar la perseverancia final.

              3. Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento del Altar; por eso, al terminar la Santa Misa, o ya recogido en tu casa, procura situarte como si estuvieras ante el Sagrario y acompaña a Jesús en la soledad del Tabernáculo.           



Indulgencias que podemos ganar
con la Devoción de los Primeros Viernes
(aplicables a las Benditas Almas del Purgatorio)


               El 7 de Septiembre de 1897, la Sagrada Congregación de las Indulgencias concedió UNA INDULGENCIA PLENARIA por CADA PRIMER VIERNES que se observe la práctica según las condiciones que anteriormente hemos citado. Si no logramos alcanzar la Plenaria, la Misericordia de Dios permitirá que consigamos algunas indulgencias parciales; en uno u otro caso, son aplicables a las Benditas Almas del Purgatorio, especialmente a aquellas que más devotas son del Sagrado Corazón.



viernes, 2 de junio de 2023

LA PROMESA DE LOS PRIMEROS VIERNES

  

               Cristo Nuestro Señor escogió a Santa Margarita María de Alacoque (1647-1690), humilde monja visitandina del Monasterio de Paray-le-Monial (Francia), para revelarle los deseos de Su Corazón y para confiarle la tarea de dar a conocer al mundo esta Devoción, que la Divina Providencia ha reservado para los Últimos Tiempos. Según dejó escrito la Santa, entre los años 1673 y 1675, en la intimidad de el alma, Jesús la hace reposar en Su Divino Pecho, donde descubre a Santa Margarita las maravillas de Su Amor y los secretos de Su Corazón. "Mi Divino Corazón -le dice- está tan apasionado de Amor a los hombres, que no pudiendo contener en Él las llamas de Su ardiente Caridad, es menester que las derrame valiéndose de ti, y se manifieste a ellos para enriquecerlos con preciosos dones".

               En otra ocasión, volvió Nuestro Señor a manifestarse a la religiosa para hacerle un pedido de Amor y Piedad hacia el Santísimo Sacramento; así lo dejó reflejado Santa Margarita en una misiva: "Un Viernes, en la Sagrada Comunión, me dijo el Señor estas Palabras: Te prometo, en la excesiva Misericordia de Mi Corazón, que Su Amor Omnipotente concederá a todos los que comulguen Nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la Gracia de la penitencia final; no morirán en Mi desgracia y sin haber recibido los Sacramentos; Mi Divino Corazón será su Asilo seguro en el último momento" (Carta de Santa Margarita a la Madre Saumaise, de Mayo de 1688)



Condiciones para ganar esta gracia


              1. Recibir la Sagrada Comunión durante nueve primeros Viernes de mes de forma consecutiva y sin ninguna interrupción (sin estar en pecado mortal). Se recomienda acercarse a la Confesión, a fin de estar en total estado de gracia, y todo ello, siempre con la piadosa intención de reparar los ultrajes de desamor hacia el Sagrado Corazón de Jesús.

              2. Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús; hacerlo especialmente por aquellos que debieran hacerlo y no lo hacen. Pedir a Jesús la gracia de alcanzar la perseverancia final.

              3. Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento del Altar; por eso, al terminar la Santa Misa, o ya recogido en tu casa, procura situarte como si estuvieras ante el Sagrario y acompaña a Jesús en la soledad del Tabernáculo.



viernes, 3 de marzo de 2023

CURACIÓN DE SANTA GEMA EL PRIMER VIERNES DE MARZO




               Santa Gema perdió a su padre en 1897, cuando ella apenas contaba diecinueve años; por la mala gestión paterna de los negocios, los hijos se quedaron sin nada y no tenían siquiera los medios para mantenerse. 

               En situación tan precaria Santa Gema pronto comenzó a enfermar: se le desarrolló una curvatura en la columna vertebral. Sufrió también una meningitis que le produjo una pérdida de oído temporal. Largos abscesos se le formaron en la cabeza, el pelo se le cayó y finalmente las extremidades se le paralizaron.

               En su lecho de dolor leyó la Vida del Venerable Gabriel de la Dolorosa (en aquel entonces aún no había sido canonizado); pronto en su alma, comenzó a crecer una sincera devoción al joven pasionista. Ella misma escribiría: "Creció mi admiración de sus virtudes y sus maneras. Mi devoción hacia él se incrementó. En la noche no dormía sin tener su retrato bajo mi almohada, y después comencé a verlo cerca de mí. No sé cómo explicar esto, pero sentía su presencia. Todo el tiempo y en toda acción, el hermano Gabriel venía a mi mente".

               Pasaba el tiempo y Santa Gema empeoraba, apenas salía de la cama que parecía ser el lecho de muerte de una joven que apenas rozaba los veinte años de edad. Alguien cercano le sugirió en aquel trance rezar una novena a la entonces Beata Margarita María de Alacoque, Vidente del Sagrado Corazón de Jesús. Santa Gema inició la Novena al Sagrado Corazón varias veces pero su debilidad no le permitía continuarla. 




              El día 23 de Febrero 1899, recomienza en serio la Novena, y en la noche del día 1 al 2 de Marzo, a pocos minutos para la medianoche, Santa Gemma escuchó el rozar de las cuentas de un rosario y sintió una mano que se le posó en la frente. Ella misma narraría el celestial encuentro:

               "¿Quieres curarte?" -"Todo me da igual", le respondí. -Te curarás. Ruega con fervor al Sagrado Corazón... -"¿Y a la Beata Margarita?", pregunté. -"Añade en su honor tres veces el 'Gloria'". 

               En el penúltimo día de la Novena quería recibir la Comunión, ya que terminaba en Primer Viernes del mes de Marzo. Comulgué muy temprano. ¡Qué momentos tan deliciosos pasé con Jesús! El me repetía:- '¿Quieres curarte?'. No pude contestar por la emoción. ¡Pobre Jesús! La gracia había sido concedida. ¡Estaba curada!".

               Al amanecer del 3 de Marzo, Primer Viernes, se levantó con sus propios pies y toda la familia lloraba de alegría ante aquel milagro, que sería la antesala de otras grandes gracias que Santa Gema recibiría durante su vida. Su amor por Cristo crucificado y su anhelo de ser solo para Jesús la llevarían a cada vez más a ofrecerse al Señor como Víctima de Amor.




viernes, 3 de febrero de 2023

PRIMER VIERNES



 
Para ganar esta gracia debemos:

1º Recibir sin interrupción la Sagrada Comunión 

durante nueve primeros Viernes consecutivos.

2º Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús 

y de alcanzar la perseverancia final.

3º Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación

 por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento.







viernes, 2 de diciembre de 2022

MI DIVINO CORAZÓN SERÁ SU ASILO SEGURO. Primer Viernes

 


              Cristo Nuestro Señor quiso escoger a Santa Margarita María de Alacoque (1647-1690), humilde monja visitandina del Monasterio de Paray-le-Monial (Francia), para revelarle los deseos de Su Corazón y para confiarle la tarea de dar a conocer al mundo esta Devoción, que la Providencia ha reservado para los Últimos Tiempos. 

               Según dejó escrito la Santa, entre los años 1673 y 1675, en la intimidad del alma, Jesús la hace reposar en Su Divino Pecho, donde descubre a Santa Margarita las maravillas de Su Amor y los secretos de Su Corazón. "Mi Divino Corazón -le dice- está tan apasionado de Amor a los hombres, que no pudiendo contener en Él las llamas de Su ardiente Caridad, es menester que las derrame valiéndose de ti, y se manifieste a ellos para enriquecerlos con preciosos dones".

               En otra ocasión, volvió Nuestro Señor a manifestarse a la religiosa para hacerle un pedido de Amor y Piedad hacia el Santísimo Sacramento; así lo dejó reflejado Santa Margarita en una misiva: "Un Viernes, en la Sagrada Comunión, me dijo el Señor estas Palabras: 

               Te prometo, en la excesiva Misericordia de Mi Corazón, que Su Amor Omnipotente concederá a todos los que comulguen Nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la Gracia de la penitencia final; no morirán en Mi desgracia y sin haber recibido los Sacramentos; Mi Divino Corazón será su Asilo seguro en el último momento."  (Carta de Santa Margarita a la Madre Saumaise, de Mayo de 1688)



viernes, 5 de agosto de 2022

viernes, 6 de mayo de 2022

PRIMER VIERNES: LA GRAN PROMESA DEL SAGRADO CORAZÓN

 

               "...el Corazón de Jesús es el corazón de una Persona Divina, es decir, del Verbo Encarnado, y que, por consiguiente, representa y pone ante los ojos todo el amor que Él nos ha tenido y nos tiene aún. Y aquí está la razón de por qué el culto al Sagrado Corazón se considera, en la práctica, como la más completa profesión de la Religión Cristiana. Verdaderamente, la Religión de Jesucristo se funda toda en el Hombre-Dios Mediador; de manera que no se puede llegar al Corazón de Dios sino pasando por el Corazón de Cristo, conforme a lo que El mismo afirmó: "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí..." (Evangelio de San Juan, cap.14, vers. 6) 


Encíclica "Haurietis Aquas", del Papa Pío XII,
15 de Mayo de 1956





               El Sagrado Corazón de Jesús, que nada ha escatimado por conquistar nuestro amor, hasta el punto no sólo de dar Su Vida en el Calvario, sino que además renueva ese Sacrificio a diario en los altares por manos de Sus Sacerdotes, se presta a ser encerrado en el Sagrario, esperando paciente la limosna de nuestra visita... 

               Ese Divino Corazón es nuevamente traicionado: ayer por Judas, hoy por aquellos que más debieran amarlo y que sólo le ofrecen las migajas de sus afectos. No quieras contar tú en la lista de los tibios, de los que aman a ratos, pero que no se entregan del todo a las exigencias de una vida cristiana.

                La Piedad Católica no consiste sólo en rezar vocalmente, sino que esas oraciones deben salir de un corazón que desea enamorarse de Jesús y de María; no reces sólo porque tengas problemas o dificultades, pues también el tener salud  y vida es motivo de agradecimiento a Dios. No reces sólo porque tengas ganas de hacerlo o sientas fervor, porque rezar así es bien fácil y consuela mucho; sin embargo, cuando te obligas a rezar, negándote a la pereza, aunque te sientas frío, esa oración será aún más valiosa ante los ojos de Dios, pues Él verá tu superación y el deseo de reparar por aquellas almas que viven de espaldas al Señor.


Indulgencias que podemos ganar
con la Devoción de los Primeros Viernes

               El 7 de Septiembre de 1897, la Sagrada Congregación de las Indulgencias concedió UNA INDULGENCIA PLENARIA por CADA Primer Viernes que se observe la práctica según las condiciones que anteriormente hemos citado. Si no logramos alcanzar la Plenaria, la Misericordia de Dios permitirá que consigamos algunas indulgencias parciales; en uno u otro caso, son aplicables a las Benditas Almas del Purgatorio, especialmente a aquellas que más devotas son del Sagrado Corazón.





viernes, 1 de abril de 2022

PRIMER VIERNES: DEDICADO A DESAGRAVIAR AL SAGRADO CORAZÓN

  

Yo te prometo
en el exceso de la Misericordia de Mi Corazón,
 que Mi Amor Omnipotente concederá a todos 
los que comulguen los Primeros Viernes de Mes, 
durante nueve meses consecutivos, la gracia 
de la penitencia final, y que no morirán en desgracia, 
ni sin recibir los Santos Sacramentos, 
asegurándoles Mi asistencia en la hora postrera 

Revelación del Sagrado Corazón de Jesús a Su Confidente, 
Santa Margarita María de Alacoque, en 1675



¿DE QUÉ MANERA SE PRACTICAN 
LOS PRIMEROS VIERNES?


               Esta piadosa práctica consiste en recibir a Nuestro Señor en la Sagrada Comunión en el Primer Viernes durante nueve meses consecutivos. Implica que el alma que se propone hacer esta Devoción ha de estar previamente en gracia de Dios mediante la Confesión sacramental con un Sacerdote y tener la clara intención de REPARAR al Sagrado Corazón de Jesús, por cuantos ultrajes recibe en el Santísimo Sacramento. 

               Debemos también ofrecer  -junto con la Sagrada Comunión- cualquier inconveniente, molestia personal, enfermedad... como un ACTO DE DESAGRAVIO; en la aceptación del dolor, nos unimos a los sentimientos del Sagrado Corazón de Jesús, en Su oración en el Huerto de los Olivos, en Su soledad en la cárcel, en Sus cruentos dolores durante la Pasión... y ahora, en nuestros días, esos dolores se vuelven pena por tantas almas como viven indiferentes a Su Amor.


AMOR CON AMOR SE PAGA


               El Sagrado Corazón de Jesús, que nada ha escatimado por conquistar nuestro amor, hasta el punto no solo de dar Su Vida en el Calvario, sino que además renueva ese Sacrificio a diario en los altares por manos de Sus Sacerdotes, se presta a ser encerrado en el Sagrario, esperando paciente la limosna de nuestra visita... 

               Ese Divino Corazón es nuevamente traicionado: ayer por Judas, hoy por aquellos que más debieran amarlo y que sólo le ofrecen las migajas de sus afectos. No quieras contar tú en la lista de los tibios, de los que aman a ratos, pero que no se entregan del todo a las exigencias de una Vida Cristiana.


CORRESPONDER AL AMOR


                La Piedad Católica no consiste sólo en rezar vocalmente, sino que esas oraciones deben salir de un corazón que desea enamorarse de Jesús y de María; no reces solo porque tengas problemas o dificultades, pues también el tener salud  y vida es motivo de agradecimiento a Dios. No busques a Dios porque tengas ganas de hacerlo o sientas fervor, porque rezar así es bien fácil y consuela mucho; sin embargo, cuando te obligas a rezar, negándote a la pereza, aunque te sientas frío, esa oración será aún más valiosa ante los ojos de Dios, pues Él verá tu superación y el deseo de reparar por aquellas almas que viven de espaldas al Señor.


INDULGENCIAS

               El 7 de Septiembre de 1897, la Sagrada Congregación de las Indulgencias concedió UNA INDULGENCIA PLENARIA por CADA Primer Viernes que se observe la práctica según las condiciones que anteriormente hemos citado. Si no logramos alcanzar la Plenaria, la Misericordia de Dios permitirá que consigamos algunas indulgencias parciales; en uno u otro caso, son aplicables a las Benditas Almas del Purgatorio, especialmente a aquellas que este mundo terrenal fueron devotas del Sagrado Corazón.





viernes, 4 de marzo de 2022

PRIMER VIERNES DE MES... "Mi Divino Corazón será su asilo seguro..."

 


               Cristo Nuestro Señor quiso escoger a Santa Margarita María de Alacoque (1647-1690), humilde monja visitandina del Monasterio de Paray-le-Monial (Francia), para revelarle los deseos de Su Corazón y para confiarle la tarea de dar a conocer al mundo esta Devoción, que la Providencia ha reservado para los Últimos Tiempos. 

               Según dejó escrito la Santa, entre los años 1673 y 1675, en la intimidad de el alma, Jesús la hace reposar en Su Divino Pecho, donde descubre a Santa Margarita las maravillas de Su Amor y los secretos de Su Corazón. "Mi Divino Corazón -le dice- está tan apasionado de Amor a los hombres, que no pudiendo contener en Él las llamas de Su ardiente Caridad, es menester que las derrame valiéndose de ti, y se manifieste a ellos para enriquecerlos con preciosos dones".

               En otra ocasión, volvió Nuestro Señor a manifestarse a la religiosa para hacerle un pedido de Amor y Piedad hacia el Santísimo Sacramento; así lo dejó reflejado Santa Margarita en una misiva: "Un Viernes, en la Sagrada Comunión, me dijo el Señor estas Palabras: Te prometo, en la excesiva Misericordia de Mi Corazón, que Su Amor Omnipotente concederá a todos los que comulguen Nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la Gracia de la penitencia final; no morirán en Mi desgracia y sin haber recibido los Sacramentos; Mi Divino Corazón será su Asilo seguro en el último momento."  (Carta de Santa Margarita a la Madre Saumaise, de Mayo de 1688)







viernes, 4 de febrero de 2022

LA PROMESA DE LOS PRIMEROS VIERNES

  


               ¿Qué es, propiamente, la Devoción al Sagrado Corazón? Es la Devoción al órgano de Nuestro Señor, que es el Corazón. Pero en la Escritura, el corazón no tiene el significado sentimental que tomó más o menos a finales del siglo XVIII, y con certeza en el siglo XIX; no expresa el sentimiento. 

              Cuando la Escritura dice: “A ti te di mi corazón: yo te buscaré”, el corazón ahí es la voluntad humana, es el propósito humano, es propiamente, la santidad humana. Ahí cuando Nuestro Señor dice eso, dice: “en Mi Voluntad Santísima, Yo quiero”. El Evangelio dice: “Nuestra Señora guardaba todas esas cosas en Su Corazón y las meditaba”. 

              ...perciben que no es el corazón sentimental, sino la voluntad de Ella, el alma de Ella que guardaba aquellas cosas y pensaba sobre ellas. El corazón es la voluntad de la persona, su elemento dinámico que considera y pondera las cosas. 

               El Sagrado Corazón de Jesús es la consideración de eso en Nuestro Señor, simbolizado por el corazón, porque todos los movimientos de la voluntad del hombre pueden tener en el corazón una repercusión. En ese sentido, entonces, es el órgano adecuado para expresar eso. Y es en ese sentido, entonces, que se adora al Santísimo Corazón de Jesús. 

               A esa Devoción Nuestro Señor prometió un caudal de Gracias... 

               Lo más notable de esas promesas es que las almas que hicieren los Nueve Primeros Viernes no morirán sin tener la gracia especial de arrepentirse antes. No quiere decir que ellas ciertamente irán para el cielo. Quiere decir que tendrán una gran Gracia antes de morir; no quiere decir que van percibir que van a morir, sino que en el momento relacionado con la muerte, ellas tendrán una gran Gracia, tan grande que se pueden tener de su Salvación todas las esperanzas... 



Plinio Corrêa de Oliveira
Abril de 1959