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lunes, 1 de septiembre de 2025

ESTAR CUANTO MÁS SE PUEDA EN EL SANTUARIO DE SU CORAZÓN, Sor Benigna Consolata Ferrero

 


                       Sor Benigna Consolata Ferrero nació el 5 de Agosto 1885 en Turín (Italia). Bautizada al día siguiente, recibió los nombres de María de la Consolación, Teresa, Rosalía y Filomena. Pertenecía a una familia distinguida, no solo por su posición social sino por su vida Cristiana, que era ejemplar en todos. Tras una infancia llena de pureza, empezó a sentirse fuertemente atraída hacia la vida contemplativa. El Divino Maestro le hablaba interiormente a su alma y le decía: “Irás a la Visitación y podrás no solamente hacerte santa, sino llegar a aquel grado sublime de perfección que Yo quiero, para bien espiritual de los demás. Yo te pagaré todos tus sacrificios... Cuando hayas probado lo que es el monasterio, ya no querrás volver al mundo por ningún motivo... Allí tendrás humillaciones, tendrás recogimiento y todo aquello que necesitas… Cuando entres al monasterio me ganarás almas”.





                       Despedida de la Visitación de Pignerol por su vida mística, ingresó a la Visitación de Como (al norte de Milán) el 30 de Diciembre de 1907, cuando contaba 22 años y recibió el santo hábito el 5 de Noviembre de 1908, con el nombre de Benigna Consolata Desde entonces, la joven Salesa no puso límites a su fervor y Jesús no puso límites a sus comunicaciones sobrenaturales. 

                       La sed ardiente de la salvación de las almas que devora al Corazón de Jesús se había apoderado también de Su "Benjamina", como con cariño la llama el Señor. No descuidaba medio alguno, por insignificante que fuese, para saciar esta sed: penitencias, mil intenciones piadosas y sobre todo, sus oraciones continuas.

                       El modo divino que empleará el Señor para comunicarse con Benigna será por medio de palabras interiores y visiones intelectuales. Jesús mismo le mandó que fuese escribiendo los coloquios íntimos a medida que los fuese recibiendo, y por supuesto, que no hablase ni respondiese cosa alguna sin consultárselo a Él primero.

                       Los escritos que por obediencia dejó Sor Benigna manifiestan las extraordinarias virtudes que en su alma se iban desarrollando, entregada por completo a la Voluntad de Dios con una confianza ciega, y además un conocimiento clarísimo de la Misericordia del Corazón de Jesús, de Su incomparable ternura, y de las mil delicadezas con las que se dirige a los pobres pecadores, así como a los justos y a los Santos, para la conquista de una sola cosa: el amor de Sus criaturas. 

                       Dócil a las enseñanzas de San Francisco de Sales, en lo exterior se conformaba por completo a la vida ordinaria de sus Hermanas. En lo interior, por el contrario, todo era extraordinario y luminoso, si bien el Divino Esposo de Benigna Consolata, lejos de regalarle una corona de flores, la conformó de espinas y abrojos, a fin de configurarla con Él.

                       Fiel al mandato de Nuestro Señor y con el permiso de la Superiora, Sor Benigna Consolata realizó el voto del puro amor, como muestra de lo mucho que Jesús deseaba de ella, pues según le regalaba comunicaciones celestiales, más entrega exigía de la joven religiosa; por eso vinieron después los votos de humildad, el de abandono a su querer y el voto de hacer lo más perfecto. De esta forma progresiva el Sagrado Corazón, gracias a estos votos de desprendimiento personal, concedió a Sor Benigna un tiempo de paz espiritual. 

                       Desencadenada en 1914 Primera Guerra Mundial, creyeron los Superiores de esta confidente de los secretos divinos que podrían forzarla a que obtuviese del Señor el término de un azote tan espantoso. La respuesta de Jesús fue consoladora, asegurando que no era esa guerra castigo de su justicia, sino castigo enviado por la Divina Misericordia, que serviría para salvar infinidad de almas que corrían a la condenación eterna. Al año siguiente exigió Jesús de Sor Benigna el sacrificio de su vida para conseguir la paz según las intenciones del Romano Pontífice.

                       A finales de Julio de 1916, Jesús la invitó a hacer un retiro de doce días para prepararse a la muerte. Corona de estos ejercicios fue una maravillosa fórmula de voto de humildad inspirada por el Señor. Hasta la extinción completa de sus fuerzas tenía que escribir, en secreto y con aprobación de sus Superiores, lo que Dios le iba comunicando. 

                       Durante su última enfermedad, los asaltos del enemigo infernal fueron espantosos. Desde la cama donde tiene que permanecer, pidió el Sacramento de la Extremaunción, que le fue administrado el 14 de Agosto. Tenía siempre en los labios el Dulcísimo Nombre de Jesús, pasando las largas horas de insomnio sentada en la cama, juntas las manos, en profundo recogimiento.

                       Después de grandes sufrimientos físicos y morales, llegaba el día de encontrarse con el Divino Esposo; el Primer Viernes, 1 de Septiembre de 1916, decaían las fuerzas del cuerpo de Benigna Consolata, pero su alma inocente conservaba cabal el conocimiento y fervor. Mientras el Capellán de la Comunidad rezaba las oraciones de recomendación del alma, en presencia de todas sus Hermanas, reunidas en torno a su cama, Sor Benigna entregó plácidamente su alma en las manos de Dios, muriendo en el ósculo santo de su Esposo divino, que recogió su alma a las tres de la tarde. Tenía 31 años.


Para leer algunos de los extractos de los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata, solo tiene que tocar AQUÍ.




martes, 2 de mayo de 2023

PARA ENJUGAR MI ROSTRO (Parte 2ª) La Devoción de la Santa Faz en Sor Benigna Consolata Ferrero

  

               Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, en el Monasterio de la Visitación de Como (al Norte de Milán) escribiría desde 1907 cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.


Escribe, ¡oh Benigna mía!, Apóstol de Mi Misericordia, 
que lo que más deseo es que las almas sepan que 
Soy todo Amor, y que la mayor ofensa 
que pueden hacer a Mi Corazón 
es dudar de Su Bondad...



De los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata Ferrero


              Para enjugar Mi Rostro, como otras tantas Verónicas, Mis Esposas harán todas sus acciones lo mejor que puedan, no solamente con la disposición interior, pero también con la práctica exterior. La pureza de corazón será la blancura del lienzo; y la fidelidad y el amor en la ejecución, será la suavidad.

             Ellas Me quitarán las espinas, cuidando de evitar al prójimo, con una exquisita caridad, todas las espinitas de las dificultades y de las incomodidades, tomándolas para sí, lo más que puedan. Quien quiera amarme más tiernamente, se hará un deber de curar las heridas que el prójimo haya recibido en cualquier encuentro, con alguna buena palabra llena del bálsamo de la Caridad. 

              Después, en cuanto a la práctica de la humildad y de la dulzura, será ésta: imitar a la Verónica en su valor, pasando entre los soldados, para llegar hasta Mí; el alma más generosa en humillarse, máxime en público, será aquella sobre la cual Yo imprimiré antes y mejor Mi Divina Faz..."



martes, 25 de abril de 2023

PARA ENJUGAR MI ROSTRO (Parte 1ª) La Devoción de la Santa Faz en Sor Benigna Consolata Ferrero

 

              Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, escribía cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.


El hambre ardiente que tengo 
de salvar almas me empuja 
a buscar víctimas 
que asocio a Mi Obra de Amor



               "La obligación de Mis caras Esposas (almas consagradas a Dios) y su más dulce empleo durante la Cuaresma, será hacerme especialmente compañía en Mi Pasión, meditando con más frecuencia sobre Mis Sufrimientos, precio de la Redención del hombre, y, sobre todo, siendo en este tiempo como otras tantas Verónicas destinadas por el amor a enjugarme el Rostro.

              En cada casa religiosa, cada una de Mis Esposas, será como un lugar en el cual el alma, en la soledad de su corazón, se penetrará lo más que le sea posible en el espíritu y en el corazón, de Mis Divinas Facciones.

             Esto será un estudio que se hará en cuanto sea posible en el silencio y en el recogimiento.

               El alma religiosa, será el lienzo en el cual Yo imprimiré, a medida de su aplicación, Mis Divinos Rasgos; ha de ser principalmente el corazón el que trabaje; pero agregarán también prácticas exteriores, como la caridad, dulzura y humildad, las cuales son aquellas que más unen los corazones. 

               Es Mi deseo que los corazones se dejen penetrar del pensamiento tan saludable de Mi Pasión, como una tela empapada de aceite, que se vierte sobre ella sin hacer ruido; pero que, sin embargo, ésta se queda llena de él. Pero esto, sin obligación, sino como un convite del Amor. Me agradaría que aunque no fuera más que una vez al día, la Meditación fuera sobre Mi Pasión. El pensamiento de Mi Pasión ha de ser para Mis Esposas como un ramo de flores que ellas siempre lleven en el corazón. 

               Los Viernes... procura hacer el Vía Crucis, o rezar la Corona de las Santas Llagas. Y si esto se pudiera hacer en común, al menos una vez, tendría en ello mucho placer.



viernes, 18 de diciembre de 2020

"...MI CORAZÓN NO SE PUEDE CONTENER Y CORRE A SU ENCUENTRO..."




               Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, escribía cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.



De los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata


               "Escribe, Benigna mía, Apóstol de Mi Misericordia, que lo que más deseo es que las almas sepan que Soy todo Amor, y que la mayor ofensa que hacen a Mi Corazón es dudar de Su Bondad. Mi Corazón no solo se compadece, sino que se regocija cuando halla mucha materia en que ejercer Su reparación, con tal que no vea malicia; ¡si supieras lo que haría Yo en un alma aunque estuviese llena de miserias si ella me dejase obrar! 

               El Amor de nada necesita; solo desea no encontrar resistencia; y frecuentemente lo que exijo de un alma a la que quiero hacer muy santa, es que me deje obrar en ella. Las imperfecciones del alma cuando no son consentidas, no me disgustan, sino que atraen la compasión de Mi Corazón. ¡Amo tanto a las almas! 

               Las imperfecciones deben servir al alma como escalafones para subir hasta Mí, por medio de la humildad, la confianza y el amor. Me inclino hacia el alma que se humilla, voy a buscarla en su nada para unirla conmigo. Así como el fuego se alimenta con el combustible, así Mi Misericordia se alimenta con las miserias que consume, y mientras mayores sean las que tenga que consumir, más se engrandece Mi Misericordia, como sucede con el fuego, que se aviva a medida que le echan combustible.

               ¡Si supiesen la pena que a Dios le causan dudando de Su Bondad Divina! Por grandes, por enormes y numerosos que sean los pecados de mis criaturas, estoy siempre dispuesto no solo a perdonarlos, sino a olvidarlos, con tal que los pecadores se vuelvan a Mí. 

               ...en ti he fijado Mi mirada para hacerte el canal de las Divinas Misericordias. Mis obras maestras las realizo con los más miserables con tal que ellos no opongan resistencia. 

               Mi amante Corazón tiene tal hambre y sed de los pobres pecadores, que cuando un alma empieza a volverse a su Dios, ya Mi Corazón no se puede contener y corre a su encuentro..."




Para leer otros artículos sobre los 
Dictados de Jesús a Sor Benigna Consolata 
solo tiene que tocar AQUÍ






viernes, 25 de septiembre de 2020

"EL DESEO DE VER MI CORAZÓN ADORABLE MÁS COCOCIDO Y AMADO DEBE IMPULSARTE A ACEPTAR ESTA MISIÓN..."

 



               Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, escribía cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.



De los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata


               Escribe Sor Benigna: "Tratando yo con Jesús el deseo que sentía de dar a conocer Sus Misericordias, el Señor me contestó: "Ya lo puedes hacer, y a eso están destinados tus escritos. Cada palabra que escribas es un himno a Mi Misericordia. Escribe, mientras más, mejor. Yo quiero necesitar de ti, servirme de tu pobreza y de tu nada para derramar Mis Misericordias sobre las almas..." 

               El 3 de Septiembre de 1903 Jesús le  manifestó: "Necesito que pongas a Mi disposición tu entendimiento, tu vida, las facultades que Yo mismo te he dado, y que te entregues a Mí por completo, a fin de ser el instrumento de Mis Misericordias... El deseo de ver Mi Corazón adorable más conocido y amado, debe impulsarte a aceptar esta Misión... acéptala por el amor que a Mi Corazón tienes... 

              "Quiero vivir en ti, quiero ver en tus ojos, hablar por tu lengua, oír con tus oídos, andar con tus pies, trabajar con tus manos." (30 de Junio de 1916)

               "Sé el Apóstol de Mi Amor. Dilo muy alto, de modo que el mundo entero te oiga, que tengo sed, que muero de ansia de ser recibido por Mis criaturas... Anda y búscame Víctimas que quieran inmolarse por la Gloria de Mi Corazón..." (17 de Marzo de 1915)






viernes, 11 de septiembre de 2020

"EL ALIMENTO DE JESÚS CONSISTE EN HACER LA VOLUNTAD DEL ETERNO PADRE..."




               Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, escribía cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.



De los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata


               "Un alma que abandona su voluntad a la de Dios goza de gran paz y participa todo cuanto es posible a una criatura, de la inmutabilidad de Dios; y este alma, haciendo siempre la Voluntad de Dios, hace siempre la suya, porque la Voluntad de Dios se cumple siempre...

               Un alma que hace en todo la Voluntad de Dios, y no solo cumple Su Voluntad, sino que también estudia Sus mínimos deseos para cumplirlos, que está, por decirlo así, siempre al acecho, es un alma que está siempre en oración.

               Tú eres María porque has hospedado a Jesús en tu casa; ahora no le dejes solo. Marta le recibió y enseguida le abandonó, cierto que, esto era para prepararle alimento, pero en fin, ella le dejó. María entretanto, gozó de Él. ¿Para qué prepararle una comida? .

              El alimento de Jesús consiste en hacer la Voluntad del Eterno Padre. Permanece atenta aún en medio de la multiplicidad de las cosas, sin dejar la única simplicidad a la cual eres llamada. ¿Sabes cuándo se deja a Jesús?, cuando se deja de escucharle...






martes, 1 de septiembre de 2020

SOR BENIGNA CONSOLATA, ejemplo de entrega sin reservas al Sagrado Corazón de Jesús


               Sor Benigna Consolata Ferrero nació el 5 de Agosto 1885 en Turín (Italia). Bautizada al día siguiente, recibió los nombres de María de la Consolación, Teresa, Rosalía y Filomena. Pertenecía a una familia distinguida, no solo por su posición social sino por su vida Cristiana, que era ejemplar en todos. Tras una infancia llena de pureza, empezó a sentirse fuertemente atraída hacia la vida contemplativa. El Divino Maestro le hablaba interiormente a su alma y le decía: “Irás a la Visitación y podrás no solamente hacerte santa, sino llegar a aquel grado sublime de perfección que Yo quiero, para bien espiritual de los demás. Yo te pagaré todos tus sacrificios... Cuando hayas probado lo que es el monasterio, ya no querrás volver al mundo por ningún motivo... Allí tendrás humillaciones, tendrás recogimiento y todo aquello que necesitas… Cuando entres al monasterio me ganarás almas”.




               Despedida de la Visitación de Pignerol por su vida mística, ingresó a la Visitación de Como (al norte de Milán) el 30 de Diciembre de 1907, cuando contaba 22 años y recibió el santo hábito el 5 de Noviembre de 1908, con el nombre de Benigna Consolata Desde entonces, la joven Salesa no puso límites a su fervor y Jesús no puso límites a sus comunicaciones sobrenaturales. 

               La sed ardiente de la salvación de las almas que devora al Corazón de Jesús se había apoderado también de Su "Benjamina", como con cariño la llama el Señor. No descuidaba medio alguno, por insignificante que fuese, para saciar esta sed: penitencias, mil intenciones piadosas y sobre todo, sus oraciones continuas.

               El modo divino que empleará el Señor para comunicarse con Benigna será por medio de palabras interiores y visiones intelectuales. Jesús mismo le mandó que fuese escribiendo los coloquios íntimos a medida que los fuese recibiendo, y por supuesto, que no hablase ni respondiese cosa alguna sin consultárselo a Él primero.

               Los escritos que por obediencia dejó Sor Benigna manifiestan las extraordinarias virtudes que en su alma se iban desarrollando, entregada por completo a la Voluntad de Dios con una confianza ciega, y además un conocimiento clarísimo de la Misericordia del Corazón de Jesús, de Su incomparable ternura, y de las mil delicadezas con las que se dirige a los pobres pecadores, así como a los justos y a los Santos, para la conquista de una sola cosa: el amor de Sus criaturas. 

               Dócil a las enseñanzas de San Francisco de Sales, en lo exterior se conformaba por completo a la vida ordinaria de sus Hermanas. En lo interior, por el contrario, todo era extraordinario y luminoso, si bien el Divino Esposo de Benigna Consolata, lejos de regalarle una corona de flores, la conformó de espinas y abrojos, a fin de configurarla con Él.

               Fiel al mandato de Nuestro Señor y con el permiso de la Superiora, Sor Benigna Consolata realizó el voto del puro amor, como muestra de lo mucho que Jesús deseaba de ella, pues según le regalaba comunicaciones celestiales, más entrega exigía de la joven religiosa; por eso vinieron después los votos de humildad, el de abandono a su querer y el voto de hacer lo más perfecto. De esta forma progresiva el Sagrado Corazón, gracias a estos votos de desprendimiento personal, concedió a Sor Benigna un tiempo de paz espiritual. 

               Desencadenada en 1914 Primera Guerra Mundial, creyeron los Superiores de esta confidente de los secretos divinos que podrían forzarla a que obtuviese del Señor el término de un azote tan espantoso. La respuesta de Jesús fue consoladora, asegurando que no era esa guerra castigo de su justicia, sino castigo enviado por la Divina Misericordia, que serviría para salvar infinidad de almas que corrían a la condenación eterna. Al año siguiente exigió Jesús de Sor Benigna el sacrificio de su vida para conseguir la paz según las intenciones del Romano Pontífice.

               A finales de Julio de 1916, Jesús la invitó a hacer un retiro de doce días para prepararse a la muerte. Corona de estos ejercicios fue una maravillosa fórmula de voto de humildad inspirada por el Señor. Hasta la extinción completa de sus fuerzas tenía que escribir, en secreto y con aprobación de sus Superiores, lo que Dios le iba comunicando. 

               Durante su última enfermedad, los asaltos del enemigo infernal fueron espantosos. Desde la cama donde tiene que permanecer, pidió el Sacramento de la Extremaunción, que le fue administrado el 14 de Agosto. Tenía siempre en los labios el Dulcísimo Nombre de Jesús, pasando las largas horas de insomnio sentada en la cama, juntas las manos, en profundo recogimiento.

               Después de grandes sufrimientos físicos y morales, llegaba el día de encontrarse con el Divino Esposo; el Primer Viernes, 1 de Septiembre de 1916, decaían las fuerzas del cuerpo de Benigna Consolata, pero su alma inocente conservaba cabal el conocimiento y fervor. Mientras el Capellán de la Comunidad rezaba las oraciones de recomendación del alma, en presencia de todas sus Hermanas, reunidas en torno a su cama, Sor Benigna entregó plácidamente su alma en las manos de Dios, muriendo en el ósculo santo de su Esposo divino, que recogió su alma a las tres de la tarde. Tenía 31 años.


Para leer algunos de los extractos de los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata, solo tiene que tocar AQUÍ.




viernes, 28 de agosto de 2020

"...LA CONDICIÓN MÁS INDISPENSABLE PARA UNIRSE A DIOS..."




               Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, escribía cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.



De los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata


               "El alma interior es un alma que tiende a Dios como a su centro y Dios la atrae como el imán lleva el pedacito de hierro que se le une. Un alma interior hace las más delicadas delicias de Mi Corazón, de la misma manera Mi Corazón hace las delicias del alma interior... 

               Un alma interior es como un lirio muy perfumado; el lirio no se mueve de su sitio, pero el aire, al pasar por encima, se perfuma; así el alma interior, aunque no lo haga a propósito, se perfuma todo en ella.   

               Un alma interior es como una abeja mística, que hace en la colmena de su corazón la miel del Divino Amor; el alma interior es el paraíso de las delicias de Jesús. La Santísima Trinidad hace Su morada en aquella alma, toma en ella Sus delicias y las hace gustar al alma. El alma interior vive como en un ambiente celestial. Es como una flor, que aunque haya nacido de la tierra, florece en alto y ya no toca la tierra, a no ser que se rompa y caiga; así el alma interio no toca ya la tierra, a no ser por una falta de fidelidad a la gracia.

              La vida religiosa es una vida oculta, donde el que más desaparece, da más frutos. Nada oculta también a un alma como la vida común. Ella desaparece no solamente a ojos de los demás, sino también a los suyos. El alma no ve nada, cree que no hace nada y por el contrario, hace mucho más que si hiciera alguna cosa extraordinaria...

              Alma religiosa, fija tus ojos en Dios. Cuando un alma es llamada a seguirle más de cerca, más debe ella mortificarse. El perfecto desprendimiento es la condición más indispensable para unirse a Dios. Una cosa que uno abandona, se deja y no se vuelve a tomar más: es necesario dejar las malas costumbres como se deja un traje muy usado que no se vuelve a tomar más.

               La vida de unión con Dios, es un paraíso anticipado, es el Cielo en la tierra, es el Cielo del alma interior...






viernes, 21 de agosto de 2020

"...LO QUE DIOS BUSCA PARA COMUNICARSE A UN ALMA..."




               Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, escribía cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.



De los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata


               "Dios trata con las almas de corazón puro, como una madre trata a su niño pequeño. La pureza del corazón, la humildad del corazón, el desprendimiento de todo y especialmente de sí mismo, es lo que Dios busca para comunicarse a un alma, con una comunicación íntima y amorosa.

               Cuanto más ama un alma la pureza de corazón, tanto más apta es para el consorcio con Dios. Un alma pura es como un lirio de amor... Un alma pura es como una flor rica de néctar, que con su perfume atrae a Jesús, el cual, como una Abeja Mística, se posa sobre esa flor para hacer Su cosecha de Amor. Si un alma quiere llegar a ser pronto interior y conservar y acrecentar en sí este tesoro debe:

     1º Amar el silencio.

     2º Entregarse a una completa mortificación.

     3º Abandonarse plenamente en poder del Amor, como una caña sobre el agua.

     4º Estar cuanto más pueda en el Santuario de Su Corazón para gozar de Dios, para hablar con Dios y para darse del todo a Dios.

               La vida interior es un gran don y a menudo piensan las almas que para adquirirle, es menester hacer grandes cosas. No, Yo vinculo esta gracia de la vida interior a la fidelidad que tiene un alma a las recomendaciones de la obediencia a un Superior o al Director Espiritual...






viernes, 14 de agosto de 2020

"...PRACTICA LA CARIDAD INSTRUYENDO A TODOS..."




               Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, escribía cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.



De los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata


               "Alma religiosa, la paz, la confianza, el amor y el abandono en Dios han de ser como las cuatro ruedas de tu perfección. Si le falta una rueda, el carro se arrastra. Con la paz entras en Mi Corazón, con la confianza permaneces en Él, con el amor reinas sobre Él, con el abandono descansas en Él.

               El alma interior, por su unión con Dios, ejerce un apostolado más grande, que si ejerciese un apostolado exterior. El alma fiel, debe bajar del alto monte de su soberbia, al abismo de su nada, y de éste subir al monte de su perfección; cuanto más se precipita el alma en el abismo de su nada, más apta es para subir al monte de su perfección...

               Has de saber para ti, y para todas las almas, que si se quiere conseguir una virtud sólida, es preciso esperarla del Corazón de Jesús. Quien quiere recibir la salvación no tiene más que venir a refugiarse en esta Arca bendita; desde ahí se contempla la tempestad sin ser desquiciada por ella, aun sin ser amenazada por ella. Esposa Mía, tú enseña a todos el lugar de refugio que has elegido para tu perpetua morada; practica la caridad instruyendo a todos y a cada uno, a fin de que ellos vengan a buscarme.

               Tengo Tesoros de Gracias, para todos; El que venga se los llevará...






viernes, 12 de junio de 2020

"TODAS MIS LLAGAS TIENEN LA SEÑAL DEL AMOR..."




               Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, escribía cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.



De los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata


               "Alma religiosa, debes amar tanto la mortificación, que has de considerar como perdido el momento en el cual no sufres de alguna manera.

              El sacrificio es el camino más corto para llegar a Jesús; el sacrificio es el atajo, que Jesús hace tomar a las almas que se abandonan al Amor, para hacerlas llegar, más pronto a la perfección.

               Mi unión con las almas, no se hcenunca tan perfectamente como en los sufrimientos, ya sean del alma, ya del cuerpo, porque hay más amor, y, cuando hay más amor, hay más unión.

              El alma que busca fuera de la Cruz, puede hallarme, y aun a veces, Me dejo encontrar; pero donde me encuentra infaliblemente es en la Cruz, en las humillaciones, en el sacrificio y en la obediencia; el todo está comprendido en la caridad... un alma mortificada da frutos de Vida Eterna.

               Si la semilla pudiese hablar, pediría por favor ser echada en la tierra y cubierta de tierra, para poder germinar. Si un alma llegase a comprender lo que es el espíritu de mortificación, lo que es la humillación, lo que es el desprecio de sí misma y las pérdidas en Dios, no anhelaría más que estas cosas. La pérdida en Dios gusta, pero es preciso poner los medios para llegara a ella, y un alma que aún tiene apego a sí misma, por poco que sea, no llegará nunca a ella perfectamente.

               El alma interior sale de la oración como embalsamada de perfumes celestiales; le ocurre lo que a una persona que pasa algún tiempo en una atmósfera perfumada, sin querer, sale impregnada y despide olor. Sin embargo, si no está muy cargada de esencia, se evapora fácilmente. Al contrario, si ella compra frascos de esencia, derramará sin cesar su buen olor. Asimismo si en la oración un alma se contenta con saborear sus dulzuras y tener buenos sentimientos, su perfume se disipa enseguida. Pero si forma sólidas resoluciones, el perfume permanece y le derrama en caridad, suavidad, condescendencia. ¿Qué modo hay para comprar este frasco de esencia? Con la mortificación, con las prácticas de renuncia propias hechas durante el día.

              Si me miras me amarás. Mírame no solamente con una mirada superficial, general, pasajera, sino mírame de cerca. Tú verás que todas Mis Llagas tienen la señal del amor. Como los objetos de oro y plata tienen su contraste que los distingue, así todas Mis Llagas tienen el sello del Amor. Si las miras superficialmente te parecerá que no han sido hechas más que por los verdugos, pero los verdugos no hubieran podido hacerlas si el Amor no se lo hubiera permitido. Tú no puedes como Yo entregar tus manos a los verdugos, pero si observas bien tu Plan de Vida Espiritual, es como si te encontraras entre sus manos, porque el Plan de Vida Espiritual te azota, te corona de espinas y te clava en la Cruz.

               La piedra de toque de la Santidad es la mortificación, y el amor del bienestar es la ruina de la Santidad.

               Benigna mía, estoy contento con que tú seas mortificada; continúa, persevera, progresa en la mortificación del espíritu; nunca te canses de mortificarte, como jamás se cansa el Amor de favorecerte. Mientras más quites de ti, de lo tuyo, más pone el Amor de lo Suyo en ti.

              



viernes, 15 de mayo de 2020

"AMOR Y MISERICORDIA SON COMO LA RESPIRACIÓN DE MI DULCÍSIMO CORAZÓN..."




              Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, escribía cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.



De los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata


               Esposa Mía, Yo tengo un Corazón humano y Yo quiero a los hombres, porque son Mis hermanos, sí, porque son Mis hermanos los hombres...

              No ansíes tanto las palabras de las criaturas: tienes a tu Criador que te habla. ¿No te basto Yo, o esperas encontrar un corazón que te ame más y que te compadezca más? Mi Corazón es un abismo de Misericordia, y ¿aún no Le conoces? ¿No has tenido ya la felicidad de experimentarlo?.

              Sí, concédeme el consuelo de darme tus miserias. Quiero ser contigo el "Trapero", es decir, el que se queda con los trapos y además paga al que se los presenta. Si me das tus miserias yo las pago, te saco de la confusión en que te encuentras y con ello me agradas. Pero hay que vendérmelas por un acto de profunda humildad, no superficial, sino sentida.

               Dame esos harapos con los cuales no sabes qué hacer. Yo sacaré de ellos algo provechosa para las almas. Deja obrar a Mi Amor. Llámame como más te guste:o el "Trapero del Amor" o el "de la Misericordia", los dos títulos me agradan: Amor y Misericordia son como la respiración  de Mi Dulcísimo Corazón. 

               Aspiro, es decir, atraigo a Mí las miserias de Mis pobres y débiles criaturas para consumirlas en el fuego de Mi Divina Caridad; y después, Yo respiro, es decir, despido de Mi Dulcísimo Corazón este fuego que devora y que es capaz de inflamar tantos corazones. Necesito consumir las miserias de mis pobres y débiles criaturas y nunca me canso de lavar y relavar las almas, porque las lavo en Mi Preciosísima Sangre.






viernes, 17 de abril de 2020

"YO QUIERO UNA NUEVA RESURRECCIÓN EN LA SOCIEDAD..."




               Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, escribía cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.



De los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata


              "Yo preparo la obra de Mi Misericordia. Yo quiero una nueva resurrección en la sociedad y Yo quiero que sea la obra del Amor.

              No sabes bien el placer que experimento haciendo el oficio de de Salvador. Es Mi mayor placer y hago mis más hermosas obras maestras, precisamente con las almas que saco de mayores miserias, por éstas me dan más que hacer, más materia para trabajar.

              Tú no puedes figurarte el placer que Yo experimento en hacer el oficio de Salvador; éste es todo Mi contento, y Yo hago Mis mayores obras maestras precisamente en las almas que He levantado desde lo más bajo, las que estaban más hundidas en el fango.

             Una vez que los pecador están perdonados, se convierten, para el alma que los ha cometido, en manantial de gracia; porque son manantiales perpetuos de humildad.

              Presta oído; quiero resucitar tus Lázaros, tus hermanos, los pecadores, ¡tienes tantos de éstos!, llévame a sus sepulcros, y ¿dónde están sus sepulcros? 

            Mira, uno está sepultado en el vicio de la gula, pues éste está muerto, ese vicio es su sepulcro. Cuando tú practicas algunas mortificaciones del gusto, Me conduces al sepulcro del primero.

             El segundo está sepultado en otros vicios. Está muerto: tú viviendo una vida angélica, Me llevas a su sepulcro. Pero escúchame con atención, enseguida doy orden al muerto y hago que resucite; pero queda todavía ligado y mando a los suyos que desaten sus ligaduras; así debes tú perseverar en las prácticas de la mortificación para acabar la obra de la resurrección de los pecadores y conseguir que se vean libres de sus malas costumbres.

              Lo que más pena Me da de todo, es ver la indiferencia que las criaturas tienen por Mí, me aborrecen... huyen de Mí, como si fuera un asesino, un malhechor, un ladrón que quisiera robarles su bienestar... En vez de esto Yo quisiera dárselo; pero no puedo porque ellas no quieren.

              Esposa Mía, ¡tengo sed de Mis criaturas! Los serafines Me quieren sobe todas las cosas, los Santos también; su amor es más puro y más perfecto. Tengo, pues, mucho amor en el Cielo, pero vengo a buscarlo sobre la tierra, porque en ella el amor es libre...