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domingo, 23 de enero de 2022

San Raimundo de Peñafort


               Raimundo nace en el Castillo de Peñafort, cerca de Barcelona, posiblemente entre los años de 1175 a 1177. De familia rica, estaba emparentado con la Casa Real de Aragón. Joven, ingresa en la comunidad de la Catedral de Barcelona para prepararse al Sacerdocio. A los 20 años asume la enseñanza de las artes liberales, al tiempo que es ordenado Sacerdote. Cercano a cumplir los 30 años se dirige a Bolonia a perfeccionarse en ciencias jurídicas. Allí obtiene el Doctorado en Derecho Civil y Eclesiástico.




               En Bolonia habría conocido a Santo Domingo de Guzmán así como la vida y misión de los hermanos. Entonces pide a su Obispo, Berenguer de Palou, la creación de una Comunidad Dominicana en Barcelona. 

               Raimundo retorna a la capital de Cataluña donde, como eminente jurisconsulto, se dedica a la enseñanza del derecho; es tenido como árbitro por excelencia en pleitos y litigios. El Obispo le nombra canónigo de Barcelona, y participa en la unificación de la liturgia de Roma. En el año de 1222, con casi 47 años, renuncia a la canonjía y entra en la Orden de Predicadores. Opta así por una vida de evangelización y predicación.

               En 1223 colabora con San Pedro Nolasco, y con su amigo el Rey Jaime I de Aragón en la fundación de la Orden de Nuestra Señora de la Merced, para liberar a los Cristianos cautivos y esclavizados por los islamitas. San Raimundo de Peñafort es invitado por Gregorio IX a Roma para trabajar el Corpus Decretalium, es decir, el Código de Derecho Canónico Medieval. 

               El Papa lo eligió como su confesor, capellán y penitenciario. En tal condición, el Santo redactó un gran número de documentos para el Soberano Pontífice. Como confesor, imponía al Papa, como penitencia, despachar con misericordia y brevedad las causas de los pobres que acudían a la corte pontificia y no tenían protector.

               Retorna a Barcelona y mientras permanece allí, el Capítulo General de Bolonia de 1238 le elige Maestro de la Orden. Su tarea primordial: la de dotar a la Orden de unas Constituciones fijas y estables. Por sus labores y reputación, le ofrecen ser Obispo. Rehúsa también del Papa Gregorio IX, los Arzobispados de Tarragona en España y de Braga en Portugal.

               Debido a sus enfermedades, convoca el Capítulo General de Bolonia de 1240 para presentar su renuncia que es aceptada. Vuelto a su región crea dos institutos para la evangelización de mahometanos y judíos, uno en Murcia y otro en Túnez. Allí se forman los hermanos en las costumbres y lenguas árabes y judías. Pide a Santo Tomás de Aquino un proyecto teológico que ayude a la formación y predicación de los hermanos en este campo; así nace la "Summa contra gentes". 

               San Raimundo de Peñafort murió en Barcelona el 6 de Enero de 1275. Su cuerpo se venera en la Catedral de la misma ciudad. Fue el primer Santo canonizado en la actual Basílica Vaticana, por el Papa Clemente VIII, el 29 de Abril de 1601. Es el Patrón de los Juristas Católicos.



jueves, 24 de septiembre de 2020

NUESTRA SEÑORA MARÍA SANTÍSIMA DE LA MERCED




               Según la piadosa Tradición, en la noche del 1 al 2 de Agosto de 1218, la Virgen se apareció a la vez a San Pedro Nolasco, a San Raimundo de Peñafort y al Rey Jaime I de Aragón, y les comunicó a cada uno Su deseo de fundar una Congregación para redimir cautivos. 

                La Santa Madre de Dios movió el corazón de San Pedro Nolasco para formalizar el trabajo que él y sus compañeros realizaban hacía tiempo, rescatando cautivos cristianos de las cadenas mahometanas. La Virgen Santísima desea ser libertadora a través de una nueva Orden que evitará que los presos cristianos apostaten de la Verdadera Fe al encontrarse en medio de los infieles.

                Durante la Aparición de Nuestra Señora a San Pedro Nolasco, se entabla un tierno diálogo entre la Madre de Dios y el que hasta ahora había sido comerciante.

                -"¿Quién eres Tú -pregunta Pedro Nolasco a la Virgen- que a mí, un indigno siervo, pides que realice obra tan difícil, de tan gran caridad, que es grata Dios y meritoria para mi?"

               -"Yo Soy María, la que le dio la carne al Hijo de Dios, tomándola de Mi Sangre purísima, para reconciliación del género humano. Soy la que recibió la Profecía de Simeón, cuando ofrecí a Mi Hijo en el Templo: ”Mira que Éste ha sido puesto para ruina y resurrección de muchos en Israel; ha sido puesto como signo de contradicción: y a Ti misma una espada vendrá a atravesarte por el Alma"

               -"¡Oh Virgen María -responde Pedro Nolasco- , Madre de Gracia, Madre de Misericordia! ¿Quién podrá creer que Tú me mandas?

              -"No dudes en nada, porque es Voluntad de Dios que se funde esta Congregación en Mi Honor; será una familia cuyos hermanos, a imitación de Mi Hijo Jesucristo, estarán puestos para ruina y redención de muchos en Israel y serán signo de contradicción para muchos."





miércoles, 23 de enero de 2019

San Raimundo de Peñafort


               San Raimundo de Peñafort, nació en 1175 en el castillo de Peñafort, en Cataluña, España. Siendo ya sacerdote, ingresaría en la Orden de Predicadores, eximio maestro en Derecho Canónico. Sería elegido Maestro General de los Dominicos, preparó la redacción de las nuevas Constituciones.

               Cuando Gregorio IX, de quien había sido un precioso colaborador, le comunicó su intención de nombrarlo Arzobispo de Tarragona, la consternación de Raimundo de Peñafort fue tal que se enfermó. El humilde y docto sacerdote, que había nacido entre el 1175 y el 1180, siempre rehusó honores y prestigio, pero nunca lo logró. Rechazando una vida cómoda y alegre (era hijo del noble castellano de Peñafort), se había dedicado desde muy joven a los estudios filosóficos y jurídicos; a los veinte años enseñaba filosofía en Barcelona, y a los treinta años, recién graduado, enseñaba jurisprudencia en Bolonia. El sueldo que obtenía por ello lo gastaba todo en socorrer a los necesitados.




                Regresó a Barcelona por invitación de su Obispo, quien lo nombró canónigo. Pero cuando los dominicos llegaron a esa ciudad, le invitaron a ingresar en sus filas y Raimundo, abandonándolo todo, entró a la Orden. Dieciséis años después, en 1238, fue nombrado Superior General, cargo que no pudo rehusar. Durante dos años visitó a pie los conventos de la Orden, después reunió el Capítulo general en Bolonia y presentó su renuncia. Así, a los setenta años de edad pudo regresar a la enseñanza y a la pastoral.

                Nombrado confesor del Rey Santiago de Aragón, no dudó en reprocharle su conducta escandalosa durante la expedición a la isla de Mallorca. Una leyenda cuenta que el rey había prohibido que las embarcaciones se dirigieran hacia la Península, y entonces, Raimundo, para manifestar su desacuerdo con el soberano, extendió su manta sobre el agua y sobre él navegó hasta Barcelona.

               San Raimundo de Peñafort conoció a San Pedro Nolasco, Fundador de la Orden de la Merced, quien se puso bajo su dirección espiritual y le encomendó la redacción de las Constituciones de la nueva Orden. 

               Una de sus obras apostólicas dignas de recordar son las misiones para la conversión de los judíos y los mahometanos que vivían en España. Según la tradición, se le atribuye el mérito de haber invitado a Santo Tomás de Aquino a escribir la Summa contra Gentiles, para que sus predicadores tuvieran un texto seguro de apologética para las controversias con los herejes e infieles. Él mismo redactó importantes obras de teología moral y de derecho, entre ellas la Summa casuum para la administración correcta y eficaz del sacramento de la Confesión. Murió casi a los cien años, el 6 de Enero de 1275 y fue canonizado el 29 de Abril de 1601 por el Papa Clemente VIII.