Mostrando entradas con la etiqueta Integrismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Integrismo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de septiembre de 2025

EL PAPA DE LA INTEGRIDAD CATÓLICA



                                        ...esta perversión de las almas es como una muestra, como el prólogo de los males que debemos esperar en el fin de los tiempos; o incluso pensará que ya habita en este mundo el "hijo de la perdición" de quien habla el Apóstol. De lo cual se concluye que instaurar todas las cosas en Cristo y hacer que los hombres vuelvan a someterse a Dios es la misma cosa. Así, pues, es ahí donde conviene dirigir nuestros cuidados para someter el género humano al poder de Cristo: con Él al frente, pronto volverá la humanidad al mismo Dios.


Encíclica "E Supremi Apostolatus", Papa San Pío X, 4 de Octubre de 1903



INFANCIA Y SACERDOCIO

               Giuseppe Melchiorre Sarto, quien luego sería el Papa Pío X nació el 2 de Junio de 1835 en Riese, provincia de Treviso, en Venecia. Sus padres fueron Giovanni Battista Sarto y Margarita Sanson. Su padre fue un cartero y murió en 1852, pero su madre vivió para ver a su hijo llegar a Cardenal. Luego de terminar sus estudios elementales, recibió clases privadas de Latín por parte del Arcipreste de su pueblo, Don Tito Fusarini, después de lo cual estudió durante cuatro años en Castelfranco Veneto, caminando de ida y vuelta diariamente.

               En 1850 recibió la tonsura de manos del Obispo de Treviso y obtuvo una beca de la Diócesis de Treviso para estudiar en el Seminario de Padua, donde terminó sus estudios filosóficos, teológicos y de los clásicos con honores. Fue ordenado Sacerdote en 1858, y durante nueve años fue Capellán de Tómbolo, teniendo que asumir muchas de las funciones del Párroco, puesto que éste ya era anciano e inválido. 



               Buscó perfeccionar su conocimiento de la Teología a través de un estudio asiduo de Santo Tomás y el Derecho Canónico; al mismo tiempo estableció una escuela nocturna para la educación de los adultos, y siendo él mismo un ferviente predicador, constantemente era invitado a ejercer este ministerio en otros pueblos.


OBISPO DE MANTUA 

               En 1867 fue nombrado Arcipreste de Salzano, un importante municipio de la Diócesis de Treviso, en donde restauró la iglesia y ayudó a la ampliación y mantenimiento del hospital con sus propios medios, en congruencia con su habitual generosidad hacia los pobres; especialmente se distinguió por su abnegación durante una epidemia de cólera que afectó a la región. Mostró una gran solicitud por la instrucción religiosa de los adultos. En 1875 creó un reglamento para la catedral de Treviso; ocupó varios cargos, entre ellos, el de director espiritual y rector del seminario, examinador del clero y vicario general; más aún, hizo posible que los estudiantes de escuelas públicas recibieran instrucción religiosa. En 1878, a la muerte del Obispo Zanelli, fue elegido Vicario Capitular. El 10 de Noviembre de 1884 fue nombrado Obispo de Mantua, en ese entonces una sede muy problemática, y fue consagrado el 20 de Noviembre de ese mismo año.



               Su principal preocupación en su nuevo cargo fue la formación del clero en el Seminario, donde, por varios años, enseñó Teología Dogmática y, durante un año, Teología Moral. Deseaba seguir el método y la teología de Santo Tomás, y a muchos de los estudiantes más pobres les regaló copias de la “Summa Theologica”; a la vez, cultivó el Canto Gregoriano en compañía de los seminaristas. La administración temporal de la sede le impuso grandes sacrificios. En 1887 celebró un sínodo diocesano. Mediante su asistencia en el confesonario, dio ejemplo de celo pastoral.


PATRIARCA DE VENECIA

             En el Consistorio Secreto celebrado en Junio de 1893, León XIII lo creó Cardenal, con el título de San Bernardo de las Termas; y en el Consistorio Público, tres días más tarde, fue preconizado Patriarca de Venecia, conservando mientras tanto el título de Administrador Apostólico de Mantua. El Cardenal Sarto fue obligado a esperar dieciocho meses, antes de tomar posesión de su nueva Diócesis, debido a que el gobierno italiano se negaba a otorgar el exequatur, reclamando que el derecho de nominación había sido ejercido por el Emperador de Austria. Este asunto fue tratado con amargura en periódicos y panfletos; el Gobierno, a manera de represalia, rehusó extender el exequatur a los otros obispos que fueron nombrados durante este tiempo, por lo que el número de sedes vacantes creció a treinta.

               Finalmente, el Ministro Crispi, habiendo regresado al poder, y la Santa Sede, habiendo elevado la misión de Eritrea a la categoría de Prefectura Apostólica en atención a los Capuchinos Italianos, motivaron al Gobierno a retractarse de su posición original. Esta oposición no fue causada por ninguna objeción contra la persona de Sarto. En Venecia el Cardenal encontró un estado de cosas mucho mejor que el que había hallado en Mantua.

               También allí puso gran atención en el Seminario, donde logró establecer la facultad de derecho canónico. En 1898 celebró el sínodo diocesano. Promovió el uso del Canto Gregoriano y fue gran benefactor del gran compositor Lorenzo Perosi; favoreció el trabajo social, especialmente los bancos en las Parroquias rurales; se dio cuenta de los peligros que entrañaban ciertas doctrinas y conductas de algunos Cristiano-Demócratas y se opuso enérgicamente a ellas. El Congreso Eucarístico Internacional de 1897, en el Centenario de San Gerardo Sagredo (1900), la Bendición de la primera piedra del nuevo campanario de San Marcos y la Capilla conmemorativa en el Monte Grappa (1901) fueron eventos que dejaron una profunda impresión en él y en su gente.



LA CRUZ DEL PONTIFICADO

               A la muerte del Papa León XIII, los Cardenales se reunieron en Cónclave y, después de varias votaciones, Giuseppe Sarto fue elegido el 4 de Agosto, al obtener 55 de 60 votos posibles. Su coronación tuvo lugar el siguiente Domingo, 9 de Agosto de 1903.

              Sus esfuerzos se dirigieron a promover la Piedad entre los Fieles, y a fomentar la recepción frecuente de la Sagrada Comunión, y, si era posible, hacerla diariamente, dispensando a los enfermos de la obligación de ayunar para poder recibir la Sagrada Comunión dos veces al mes, o incluso más. Finalmente, mediante el Decreto “Quam Singulari” (15 de Agosto de 1910), recomendó que la Primera Comunión en los niños no se demorara demasiado tiempo después de que alcanzaran la edad de la discreción. Por eso se le conoce con el sobrenombre de "el Papa de la Eucaristía".

               El 22 de Noviembre de 1903, promulgó un Motu Proprio sobre música sacra en las iglesias, y, al mismo tiempo, ordenó que el auténtico Canto Gregoriano se utilizara en todas partes, mientras dispuso que los libros de cantos se imprimieran con el tipo de fuente del Vaticano bajo la supervisión de una comisión especial. En la Encíclica “Acerbo nimis” (15 de Abril de 1905), planteó la necesidad de que la instrucción catequética no se limitara a los niños, sino que también fuera dirigida hacia los adultos, dando para ello reglas detalladas, especialmente en lo referente a escuelas adecuadas para la impartición de la instrucción religiosa a los estudiantes de escuelas públicas, y aun de Universidades. Promovió la publicación de un nuevo Catecismo para la Diócesis de Roma.

               Pero por sobre todas las cosas, la principal preocupación del Papa era la pureza de la Fe Católica. Por esta razón, en 1907, publicó el Decreto “Lamentabili” (llamado también el Syllabus de Pío X), en el que sesenta y cinco proposiciones modernistas fueron condenadas. La mayor parte de estas se referían a las Sagradas Escrituras, su inspiración y la Doctrina de Jesús y los Apóstoles, mientras otras se relacionaban con el Dogma, los Sacramentos, la Primacía del Obispo de Roma. Inmediatamente después de eso, el 8 de Septiembre de 1907, apareció la famosa Encíclica “Pascendi”, que exponía y condenaba el sistema filosófico del Modernismo.

              Una necesidad sentida durante mucho fue la de codificar la Ley Canónica, y con la intención de llevarla a cabo, el 19 de Marzo de 1904, Pío X creó una congregación especial de Cardenales; así las más eminentes autoridades en derecho canónico de todo el mundo, colaboraron en la formación del nuevo Código, que sería terminado en el Pontificado de su sucesor, Benedicto XV. En 1910 promulgó el Motu Proprio "Sacrorum Antistitum", conocido como "Juramento Antimodernista", que debía ser pronunciado por cualquiera que quisiera conservar o acceder a un oficio eclesiástico, incluida la docencia en teología.


MUERTE Y CANONIZACIÓN 

               Profundamente afectado por el estallido de la Gran Guerra -que el había intentado por todos los medios evitar-, y debilitado por una crisis bronquial, su corazón cedió tras rápida enfermedad cuando contaba 79 años.

               Cuando el Padre Pío de Pietrelcina se enteró de la muerte de San Pío X, empezó a llorar como un niño diciendo: “Esta guerra se ha llevado a la víctima más inocente, más pura y más santa: el Papa”, pues corrían rumores que el Santo Padre había ofrecido su vida para salvar a sus hijos del flagelo de la Guerra Mundial.



               El 3 de Junio de 1951 el Romano Pontífice Pío XII inscribía al Papa de la Eucaristía entre los Bienaventurados de la Iglesia; casi tres años después, el 29 de Mayo de 1954, Pío X era elevado a la Gloria de los Altares por el mismo Papa. Ese día, Pío XII recordaría la eterna condena al Modernismo: “Cualquier teoría, como el Modernismo, que separa la Fe y la Ciencia, en su fuente y en su objeto, oponiéndose una a la otra, produce en estas dos áreas vitales de un cisma, que es tan perniciosa “que un poco es más que la muerte”. (…) Con mirada vigilante Pío X observó la llegada de esta calamidad espiritual del mundo moderno, esta amarga desilusión que afectaba sobre todo a las clases cultas. Se dio cuenta de cómo una fe tan evidente, es decir, una fe no fundada sobre la revelación de Dios, sino que estén arraigadas en un terreno puramente humano, atraería a muchos al ateísmo. Así mismo, reconoció el destino fatal de una ciencia, que contrario a la naturaleza y en la limitación voluntaria, interceptó el camino a la verdad absoluta y el Bien, dejando al hombre, privado de Dios y se enfrentan a la oscuridad invisible en la que se encuentra en todo ser vestirte, sólo la actitud de la angustia o la arrogancia”.

               


miércoles, 31 de enero de 2024

EL CATOLICISMO COMPLETO

       


                El mundo no puede ser salvado por formas diluidas de Cristianismo, o por sistemas que representen una etapa autocomplaciente o perezosa en las sendas de la restauración de la Cristiandad. 

               Nuestro "leitmotiv" debe ser el de que para el orden temporal de occidente, fuera de la Iglesia no hay salvación. Civilización Católica, Apostólica, Romana, totalmente tal, absolutamente tal, minuciosamente tal, es lo que debemos desear. 

               La quiebra de los ideales políticos, sociales o culturales intermedios es patente. No se para en el camino de vuelta a Dios: parar es retroceder, parar es hacer el juego de la confusión. Sólo queremos una cosa: el Catolicismo completo.


Plinio Corrêa de Oliveira 
"O Legionario", 13 de Mayo de 1945




sábado, 3 de septiembre de 2022

SAN PÍO X, EL PAPA DE LA COMUNIÓN DIARIA




               Según el Calendario Católico la Santa Iglesia hace memoria hoy del gran Papa San Pío X; para acceder a una síntesis biográfica del Papa antimodernista solo tienes que tocar en el siguiente título


SAN PÍO X, EL CUSTODIO DE LA INTEGRIDAD CATÓLICA



domingo, 26 de junio de 2022

SANTIFICAR EL DOMINGO EN LAS CATACUMBAS


"Quien reza se salva, 
quien no reza se condena" 

San Alfonso María de Ligorio, Doctor de la Iglesia



 

               No son pocas las almas -y cada vez aumentan en número-  que tienen escrúpulos, problemas de conciencia a la hora de participar en una Misa en unión con Bergoglio, aunque ésta se celebre según "el rito tradicional". 

               Lo primero que debemos tener claro es que quien participa de cualquier acto religioso, como pueden ser un Misa, un Rosario, grupos de oración, etc, bajo la tutela de un Sacerdote o Comunidad que está "indultada" por Roma, se hace partícipe de la "iglesia conciliar" y de su "Papa". 

               De nada sirven el latín, los encajes y las casullas de seda bordadas en hilo de oro, porque usan el Misal reformado por Juan XXIII, lo que viene a ser una especie de "misa tridentina light", destinada a nostálgicos y conservadores de rúbricas, pero no apta para verdaderos Católicos tradicionales. Lo mismo ocurre con los demás Sacramentos y sobre todo, con la Doctrina, que es el germen de la confusión creada por los falsos tradicionalistas.

               Por tanto, PECAN GRAVEMENTE los que asisten o participan de algún modo en ceremonias o actos patrocinados/respaldados por la Roma modernista, por la "Iglesia del Concilio"; si rechazamos dicho "Concilio" debemos en consecuencia desechar por ende TODO cuanto de él se desprende, incluido el NO reconocimiento de la Autoridad de los presuntos "Jerarcas", incluida la cabeza, el pretendido "Papa". 

               Los Católicos que hemos optado por la postura SEDEVACANTISTA (aceptamos la vacancia del Trono Papal desde la muerte de Pío XII en 1958) amamos profundamente el Papado, porque creemos en la Promesa de Nuestro Señor cuando nos aseguró que las puertas del Infierno no prevalecerían sobre Su Iglesia. Aceptar que existan Papas herejes, que enseñen el error, a los que hay que resistir, es simplemente anticatólico, contrario a la Verdad y una blasfemia de primer orden.

               Si no tenemos cerca a un Sacerdote íntegro, que no esté unido a la Roma apóstata, si no podemos asistir a la Santa Misa Dominical, nos toca rezar más que nunca, con mayor  respeto y devoción, a fin de conseguir de Dios Misericordia y Piedad por este mundo que camina de espaldas a Él. 

               El Sacramento de la CONFESIÓN lo podemos realizar con un Sacerdote válidamente ordenado: que haya recibido la Ordenación Sacerdotal antes de 1969 o bien que esté ordenado por un Obispo tradicional, que no esté en comunión con la "Iglesia del Concilio".

              Ante esa imposibilidad de asistir la Santa Misa, los Domingos deben ser santificados igualmente; debemos recogernos en casa, en una habitación tranquila, sin ruidos, apagada la televisión y en jaque los teléfonos móviles, pues la Presencia de Dios ha de buscarse desconectando de todo lo accesorio; usando un misalito (edición anterior a 1960) es recomendable leer los textos de la Santa Misa que corresponda, Epístola y Evangelio, como si estuvieses asistiendo a la misma. Haremos una piadosa Comunión Espiritual y la posterior Acción de Gracias. Para finalizar, como en la Santa Misa, podemos recitar las Tres Avemarías, la Salve y la Oración a San Miguel Arcángel.

              Como el Rito Católico Romano se reza en latín, puedes unirte a la Santa Misa a través de internet, sin importar el país en donde se celebre, pues la Liturgia es la misma; te recomiendo este enlace de la Congregación de María Reina Inmaculada (CMRI), en los Estados Unidos de América.


EN RESUMEN

Para santificar el Domingo

(A las almas que no puedan asistir
al Santo Sacrificio de la Misa)


          - Rezar los quince Misterios del Rosario (Gozosos, Dolorosos y Gloriosos); lo recomendable es dividirlo a lo largo del día, mañana, mediodía/tarde y tarde/tarde-noche. NUNCA dejar el rezo del Santo Rosario para poco antes de dormir.

          - Leer el Catecismo; cada Domingo repasar la Doctrina más esencial y profundizar en alguna Verdad de Fe.

          - Nos persignamos con agua bendita; hacemos la Oración de Ofrecimiento de la Santa Misaleer en el misalito la Epístola y Evangelio del Domingo que corresponda. 

          - Comunión Espiritual

          - Acción de gracias

          - Rezamos las Tres Avemarías, la Salve y la Oración de San Miguel Arcángel

          -Terminamos persignándonos de nuevo con agua bendita.

          - Puedes unirte espiritualmente al Sacrificio de la Misa por internet; te recomiendo hacerlo a través del canal de la Congregación de María Reina Inmaculada (CMRI). Puedes acceder tocando AQUÍ


 


sábado, 23 de abril de 2022

LA INTRANSIGENCIA CATÓLICA

 



               “La suma Intransigencia Católica es la suma Católica Caridad. Y porque hay pocos intransigentes, hay en el día pocos caritativos de veras. La caridad liberal que hoy está de moda es en la forma de halago y condescendencia y cariño; pero es en el fondo el desprecio de los verdaderos bienes del hombre y de los supremos intereses de la Verdad y de Dios”.


Padre Félix Sardá y Salvany. "El Liberalismo es Pecado"




sábado, 30 de octubre de 2021

ESTA TRISTE NOCHE DE HALLOWEN SE COMETERÁN MILES DE HORRENDOS PECADOS CONTRA LA GLORIA DE DIOS. Urge reparar, y qué mejor manera que usar un sencillo ACTO DE AMOR, con la mente y con el corazón


Buscad lo que agrada al Señor. 
No toméis parte en las obras de las tinieblas,
 donde no hay nada que cosechar; 
al contrario, denunciadlas.

Carta de San Pablo a los Efesios, cap. 5, vers. 10-11




Porque vendrá tiempo cuando
 no sufrirán la sana doctrina, 
sino que teniendo comezón de oír, 
se amontonarán maestros 
conforme a sus propias concupiscencias,
 y apartarán de la verdad el oído
 y se volverán a las fábulas

2 Carta de San Pablo a Timoteo, cap. 4, vers. 3-4


               El año céltico concluía el 31 de Octubre, en el Otoño, cuya característica principal es la caída de las hojas. Para ellos significaba el fin de la muerte o iniciación de una nueva vida. Esta enseñanza se propagó a través de los años de generación en generación.

               La costumbre era dejar comida y dulces en los alrededores de las casas a modo de ofrenda. Por otro lado, era común encender velas para ayudar a las almas de los muertos a encontrar el camino hacia la luz y descanso junto a Lugh, el dios celta conocido como el de las Mil Artes o Mil Oficios, y en este sentido quizá se lo puede relacionar con Mercurio, dios del que Julio César dijo que era el inventor de las artes.

             Animamos a nuestros amigos y lectores a dedicar un momento de esta noche para hacer esta ORACIÓN DE DESAGRAVIO, desde nuestro propio hogar, en un ambiente de tranquilidad y recogimiento; recemos para reparar los muchos pecados que se cometerán esta infame noche con la celebración pagana conocida como "Hallowen". Un buen católico debe abstenerse de participar o colaborar en modo alguno en dichos festejos mundanos y anticristianos, bajo pena de pecado grave.

             También nos puede servir para desagraviar a Dios Nuestro Señor la oración que les fue revelada por el Ángel de Fátima a los videntes:


Santísima Trinidad: 
Padre, Hijo y Espíritu Santo, 
yo os adoro profundamente y os ofrezco 
el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma 
y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, 
presente en todos los tabernáculos de la tierra, 
en reparación por las iniquidades, sacrilegios 
e indiferencias con los que Él mismo 
es ofendido; y por los méritos infinitos 
del Sagrado Corazón de Jesús 
y del Corazón Inmaculado de María 
os pido la conversión de los pobres pecadores.





ACTO DE DESAGRAVIO 
A NUESTRO SEÑOR, 
compuesto por el Santo Padre Pío XI

               ¡Oh Dulcísimo Jesús, cuyo inmenso Amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! Vednos postrados ante Vuestro Altar, para reparar, con especiales homenajes de honor, la frialdad indigna de los hombres y las injurias con que, en todas partes, hieren Vuestro Amantísimo Corazón.

               Mas recordando que también nosotros alguna vez nos manchamos con tal indignidad de la cual nos dolemos ahora vivamente, deseamos, ante todo, obtener para nuestras almas Vuestra Divina Misericordia, dispuestos a reparar, con voluntaria expiación, no sólo nuestros propios pecados, sino también los de aquellos que, alejados del camino de la salvación y obstinados en su infidelidad, o no quieren seguiros como a Pastor y Guía, o, conculcando las promesas del Bautismo, han sacudido el suavísimo yugo de Vuestra Ley.

               Nosotros queremos expiar tan abominables pecados, especialmente la inmodestia y la deshonestidad de la vida y de los vestidos, las innumerables asechanzas tendidas contra las almas inocentes, la profanación de los días festivos, las execrables injurias proferidas contra Vos y contra Vuestros Santos, los insultos dirigidos al Orden Sacerdotal, las negligencias y horribles sacrilegios con que es profanado el mismo Sacramento del amor y, en fin, los públicos pecados de las naciones que oponen resistencia a los derechos y al Magisterio de la Iglesia por Vos fundada.

               ¡Ojalá que nos fuese dado lavar tantos crímenes con nuestra propia sangre!. Mas, entretanto, como reparación del Honor Divino conculcado, uniéndola con la expiación de la Virgen Vuestra Madre, de los Santos y de las almas buenas, os ofrecemos la satisfacción que Vos mismo ofrecisteis un día sobre la Cruz al Eterno Padre y que diariamente se renueva en nuestros altares, prometiendo de todo corazón que, en cuanto nos sea posible y mediante el auxilio de Vuestra gracia, repararemos los pecados propios y ajenos y la indiferencia de las almas hacia Vuestro Amor, oponiendo la firmeza en la Fe, la inocencia de la vida y la observancia perfecta de la Ley Evangélica, sobre todo de la Caridad, mientras nos esforzamos además por impedir que seáis injuriado y por atraer a cuantos podamos para que vayan en Vuestro seguimiento.

               ¡Oh Benignísimo Jesús! Por intercesión de la Santísima Virgen María Reparadora, os suplicamos que recibáis este voluntario Acto de Reparación; concedednos que seamos fieles a Vuestros Mandatos y a Vuestro servicio hasta la muerte y otorgadnos el don de la perseverancia, con el cual lleguemos felizmente a la Gloria, donde, en unión del Padre y del Espíritu Santo, vivís y reináis, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.




domingo, 17 de octubre de 2021

LA APOSTASÍA ACTUAL: EL VACÍO DE LA IGLESIA CONCILIAR, por el Padre Benedict Hughes CMRI

 

                 Hace unos días pasaba por delante del jardín de alguien y vi no uno, sino dos espantapájaros allí. Me di cuenta de que veo estas caricaturas cada vez menos, solo otro eco de una época pasada. Pero también se me ocurrió que el espantapájaros era el símbolo propio de la Iglesia Conciliar.

                Por supuesto, los espantapájaros están diseñados para parecerse a los humanos para disuadir a las aves que pueden comer plantas en crecimiento o picotear el grano de los campos recién sembrados. Sin embargo, no son humanos porque no hay alma ni vida en ellos. Son prendas vacías diseñadas para parecerse a las personas.




                Del mismo modo, el "Novus Ordo" o "Iglesia Conciliar" es un conjunto de ropa vacío. Se supone que debe verse como algo real, es decir, la Iglesia Católica fundada por Jesucristo, pero no es lo que dice ser. Está vacía, sin vida. Este vacío se vuelve cada vez más evidente para cualquier observador honesto.

                 La quiebra moral de la "Iglesia Conciliar" es evidente desde hace algún tiempo. Cada semana, si no todos los días, nuestro sentido de la decencia es atacado por otra historia de abuso sexual o encubrimiento. Los escándalos se multiplican. Las personas conocedoras que hablaron dicen que solo vemos la punta del iceberg.

               Nuestro Señor Jesús fundó la Iglesia Católica, a la que mandó "id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" (Evangelio de San Mateo, cap. 28, vers. 19). El papel fundamental de la Iglesia Católica es llevar las almas a la salvación. Todos podríamos decir junto con un funcionario de la reina etíope Kandaki, que estaba leyendo al profeta Isaías mientras estaba sentado en su carro y el diácono Felipe le preguntó si entendía lo que estaba leyendo: "¿Y cómo podría yo si nadie me guía?" (Hechos de los Apóstoles, cap. 8, vers. 31). Todos tenemos que ser mostrados por alguien, tenemos que ser enseñados y guiados por alguien.

               Sin embargo, la jerarquía conciliar ha abandonado esta obligación, y si enseña, no es la Verdadera Enseñanza de Cristo. No es el alimento sano de la Verdad, sino el veneno del error. Un ejemplo reciente fue un documento publicado el 10 de Junio de 2019 por la Congregación para la Educación Católica del Vaticano. En un extenso documento titulado " Él los creó hombre y mujer. Con miras a un diálogo sobre cuestiones de género en la educación" , se alega que se aborda el tema de la "teoría de género". El término se usa como un eslogan para la idea de moda de que el género es "fluido" en lugar de estar determinado por Dios. Esto ha llevado a muchos errores y males morales en nuestro tiempo.

               Si bien el documento intenta defender el enfoque católico tradicional del género, como algo permanente y determinado por Dios en la creación de todo ser humano, también dice que la Iglesia debe estar lista para el "diálogo" sobre la teoría de género contemporánea. Y aquí tenemos ante nosotros: la vergüenza modernista clásica. Como el propio Concilio Vaticano II, este documento intenta decir que algo es tanto verdadero como falso, tanto bueno como malo. Permite al lector elegir lo que quiera del documento de acuerdo con sus ideas predeterminadas.

               Por supuesto, el documento fue atacado por organizaciones transgénero que encuentran ofensivo decir que el género está predeterminado por Dios. Sin duda, del Vaticano llegará una "explicación" para tranquilizar a estas personas de que su opinión es importante y debe ser escuchada. Que el término más importante para el diálogo es la palabra del día que ha estado vigente desde el Concilio Vaticano II. Pero mientras que en el pasado siempre acompañó al ecumenismo (en relación con el concepto de religiones falsas), ahora se utiliza cada vez más para aceptar ideas modernas de moralidad que deberían ser condenadas.




               El diálogo es en realidad una debilidad del maestro. Tiene miedo de no agradarle. Quiere ser amigo de todos, por eso escucha los errores y sonríe. Su actitud es: "Seamos todos una gran familia feliz". Pero de esta manera los maestros traicionan a las mismas almas para cuya salvación fueron enviados. Al aceptar el error, confirman a los malvados en su conducta. Acerca de tales maestros, el Señor Jesús dirá en su juicio: "¡Ay de vosotros, médicos y fariseos, hipócritas, que cerráis el Reino de los Cielos de los hombres! Porque vosotros no entráis, ni dejáis entrar a los que quieren entrar.¡Serpientes! (Evangelio de San Mateo, cap. 23, vers. 13-33).


Padre Benedict Hughes CMRI, 
Artículo de The Reign of Mary, nº. 173, Verano de 2019




lunes, 5 de abril de 2021

LA INTRANSIGENCIA CATÓLICA, EL DEPÓSITO DE LA FE



               “La suma Intransigencia Católica es la suma Católica Caridad. Y porque hay pocos intransigentes, hay en el día pocos caritativos de veras. La caridad liberal que hoy está de moda es en la forma de halago y condescendencia y cariño; pero es en el fondo el desprecio de los verdaderos bienes del hombre y de los supremos intereses de la Verdad y de Dios.”


Padre Félix Sardá y Salvany

"El Liberalismo es Pecado"


EL DEPÓSITO DE LA FE


“Conserva el Depósito de la Fe, evita las palabrerías 

inútiles y mundanas, tanto como las discusiones 

procedentes de una falsa ciencia. 

Algunos se han alejado de la Fe

 por dar crédito a este tipo de ciencia”


San Pablo a Timoteo, cap. 6, vers. 20


               El Depósito de la Fe al que se refiere San Pablo es todo aquello que constituye nuestra Fe, el fundamento de nuestra salvación, como es asimismo el fundamento de los sucesivos Papas, es decir, del Papado y de los Sacramentos. Nuestro Señor Jesucristo prometió a la Iglesia la asistencia continua del Espíritu Santo que no fue prometido por el Señor, a los sucesores de Pedro para que diesen a conocer por su revelación una doctrina nueva, sino para que, con su asistencia, pudieran conservar santamente y enseñar fielmente la Revelación transmitida por los Apóstoles.



domingo, 21 de marzo de 2021

LA CONCIENCIA MENTIROSA




                    El Papa San Pío X, como un profeta, supo detectar y denunciar a aquellos que bajo una falsa piedad cristiana buscaban la destrucción de la Iglesia; los principios revolucionarios de "libertad, igualdad y fraternidad" quisieron ser infiltrados desde dentro de la Jerarquía Católica, como la carcoma, que no se ve pero destruye... pese a las advertencias del Santo Pontífice, los modernistas triunfaron -décadas más tarde- en su "Concilio Vaticano II", el que rechazamos los que queremos seguir profesando la Fe Católica.

               "...ciegos, de hecho, conducen a otros ciegos, son esos hombres (los modernistas) que, hinchados de orgullosa ciencia, delirando a punto de pervertir el concepto de verdad y el auténtico concepto religioso, difundiendo un nuevo sistema, con el cual, arrastrados por la desenfrenada manía de las novedades, no buscan la verdad donde seguramente se encuentra; y, despreciando las santas y apostólicas tradiciones, se aferran a doctrinas vacías, fútiles, inciertas, reprobadas por la Iglesia...

               ...sus doctrinas les han pervertido el alma de tal suerte, que desprecian toda autoridad y no soportan corrección alguna; y atrincherándose en una conciencia mentirosa, nada omiten para que se atribuya a celo sincero de la verdad lo que sólo es obra de la tenacidad y del orgullo.


(San Pío X, Encíclica "Pascendi Dominici Gregis", 
1907, Condena a los errores del Modernismo)



lunes, 15 de marzo de 2021

ES PRECISO CONOCER A CRISTO... SU DOCTRINA, SU VIDA, SU PASIÓN Y SU GLORIA


               Muchos, hoy día, desean y se esfuerzan por conseguir -y ojalá que fuese sin éxito- la perversión, tanto en la vida privada como en la pública, de las costumbres que había formado y protegido la Iglesia; borrando de la sociedad todo rastro de la sabiduría y honestidad cristianas, pretenden llevarla de nuevo a las lamentables costumbres del paganismo. 




              Los malos han escogido como blanco principal de sus dardos a la sociedad doméstica, que es el principio y germen de donde brota la sociedad civil; y les parece con razón que conseguirán infaliblemente la mudanza o mejor dicho la corrupción de la sociedad civil que se proponen buen punto consigan corromper las costumbres familiares. 

               Así, sancionan la ley del divorcio, con lo que destruyen la estabilidad del matrimonio; obligan a la juventud a seguir la enseñanza oficial (cuya institución dista mucho de ser conforme, a menudo, con la Religión), con lo que debilitan, en materia de tanta importancia, la patria potestad; enseñan el arte vergonzoso de satisfacer la voluntad defraudando la naturaleza, con lo que esterilizan impíamente la fuente misma del género humano, manchando con costumbres las más impuras la santidad del tálamo. 

               Con razón, para tomar la defensa de la sociedad humana se ha de esforzar sobre de todo en formar y fomentar en la familia el Espíritu Cristiano, empeñándose para que reine en lo más íntimo suyo la Caridad de Cristo. Lo cual hacemos avalados por el mismo Cristo que prometió bendecir con sus dones las casas en las que la imagen de Su Corazón estuviese expuesta y piadosamente honrada. 

               Muy santo es, por consiguiente, el tributar a nuestro amantísimo Redentor este honor y culto; pero no todo debe reducirse a esto. Es preciso, sobre todo, conocer a Cristo; conocer Su Doctrina, Su Vida, Su Pasión y Su Gloria; no seguirle por un superficial sentimiento de religiosidad, que fácilmente conmueve a los corazones tiernos y sentimentales; que hace derramar algunas lágrimas, pero que deja intactos los vicios; sino con una Fe viva y firme, que dirija y ordene los pensamientos, deseos y costumbres. 

               La causa de que la mayoría de los hombres prescinda por completo de Jesucristo en su vida y de que muchos otros le amen tan tibiamente reside en el desconocimiento casi absoluto, o en el conocimiento muy insuficiente que respectivamente tienen de Él.


Papa Benedicto XV, Carta al Padre Mateo Crawley, 27 de Abril de 1915


Para leer otros artículos relacionados con

la Integridad Católica, solo toca AQUÍ




viernes, 12 de marzo de 2021

Aniversario de la Coronación del Papa Pío XII


               Tal día como hoy, el 12 de Marzo de 1939, era coronado Papa el Cardenal Pacelli, Noble Patricio romano, que reinó con el nombre de Pío XII, "Pastor Angelicus" según las Profecías de San Malaquías. 




               Su antecesor, Pío XI, había muerto el 10 de Febrero y el 1 de Marzo se había reunido el Cónclave para elegir al Cardenal que debería ocupar su puesto al frente de la Iglesia Católica. El elegido fue el Cardenal Eugenio María Pacelli, que ocupó la Cátedra del Príncipe de los Apóstoles hasta su muerte, el 9 de Octubre de 1958.

               El Papa Pacelli sería el garante de la Aristocracia Romana, austera, piadosa y ejemplar, a la que siempre animaría, incluso ya siendo Pontífice, a ser estímulo para todas las clases sociales, bajo el Apostolado de la Tradición Católica.

                La Providencia quiso que desde su apellido, Pacelli, "la paz que viene del Cielo", así como su escudo pontificio, con la paloma de Noé con el olivo en su pico, confluyeran en que Pío XII viese y padeciese la II Guerra Mundial, el que se enfrentó a los excesos del Fascismo y del Nazismo, ayudando y protegiendo a los más desfavorecidos del conflicto.

                Pío XII consagró el mundo al Inmaculado Corazón de María en 1952 y así entregó a la Madre de Dios los designios de esta sociedad cada vez más apartada del Amor de Dios. De esta Buena Madre predicaría Sus amores y la necesidad de consagrarnos a Ella mediante Su Escapulario del Carmen.

               El amor a la Virgen Santísima lo animó a enaltecer a Nuestra Señora proclamando el Dogma de la Asunción en 1950, que vino a ser la rúbrica sobre toda una tradición mariana que clamaba la Definición clara de la incorruptibilidad de María Virgen tras Su dormición y su Asunción en cuerpo y alma al Paraíso. Si algo destacó en Pío XII no dudemos que fue su empeño en corregir errores doctrinales a base de publicar numerosas encíclicas, donde exponía con claridad el Magisterio Católico frente a las novedades filosóficas que se cernían a las puertas de Roma.

               De cierto el Papa Pacelli fue "la paz venida del Cielo", pues con su doctrina y ejemplo Pío XII marcó una senda para los tiempos de iniquidad que llegaron tras su óbito, época en la que Dios ha dispuesto que estemos presentes para mantener vivas la Fe y la Doctrina Católicas de siempre en contraposición a las continuas novedades que aparecen y pretenden, como objetivo único, quitar a Dios del pensamiento de sus criaturas. 



viernes, 26 de febrero de 2021

VENID A MÍ, PUESTO QUE YO VOY A VOS... Aniversario del Cardenal Merry del Val

 



"Nuestras mejores comuniones no son aquellas 
en las cuales nos parece experimentar 
un gran sentimiento de ternura hacia Jesús 
en Su Santa Eucaristía, sino aquellas 
en las cuales nos acercamos a Él 
con mayor humildad, contrición y confianza"



Toca sobre la imagen para verla en su tamaño original


Para leer una síntesis biográfica del Cardenal Merry del Val
sólo tienes que tocar AQUÍ




miércoles, 16 de diciembre de 2020

V Aniversario de Monseñor Robert Fidelis McKenna


              Monseñor Robert F. Mackenna nació el 8 de Julio de 1927 en Danville, Illinois (EEUU). Sus padres, Jaime e Irene, eran piadosos católicos que le educaron en la Fe y le enviaron al Colegio Aquino, que llevaban los Padres Dominicos. Cuando Robert, siendo adolescente ingresó en la Orden de Predicadores de Santo Domingo, tomó el nombre de Fray Fidel.

              En 1958, Fray Robert fue ordenado Sacerdote de Cristo por el Cardenal Amleto Cicognani; cansado de la debacle en la Orden Dominicana tras el Concilio Vaticano II, se unió al Padre Francisco Fenton, Sacerdote de la Diócesis de Bridgeport en Connecticut, en su fundación del Movimiento Católico Romano Ortodoxo (ORCM) y abrió la Capilla de Nuestra Señora del Rosario en Monroe, Connecticut. Más tarde fundaría a las Hermanas Dominicas del Inmaculado Corazón de María, que se dedican a la oración y a la enseñanza.





              En la Fiesta del Inmaculado Corazón de María, recibiría la plenitud del Sacerdocio cuando fue consagrado Obispo, el 22 de Agosto de 1986, en Raveau (Francia) por Mons. Michel-Louis Guérard des Lauriers, también dominico, consagrado a su vez por el Arzobispo Pierre Martin Ngo-Ding Thuc.

              Monseñor McKenna consagró varios Obispos para la Causa Católica, entre otros a Monseñor Oravec (en 1988), a Monseñor Slupski (en 1999), a Monseñor Stuyver y a Monseñor Sanborn (en 2002).

               Valiente defensor de la Integridad Católica, Teólogo, escritor, reconocido exorcista, siempre se mostró contrario al Concilio Vaticano II al tiempo que creía que los Pontífices que sucedieron al Papa Pío XII carecían de Autoridad, como afirmó hace unos años en una entrevista personal:

               "... mientras los Papas del Vaticano II, incluido el actual Benedicto XVI (el testimonio corresponde al año 2012), pueden funcionar en el nivel puramente natural al dirigir la Iglesia como una organización o corporación legal, en el nivel sobrenatural, en vista de su locura espiritual, no tienen autoridad divina para hablar por la Iglesia como Cuerpo Místico de Cristo o para gobernar a los fieles en Su nombre; no hay poder, es decir, para funcionar precisamente como Vicario de Cristo mientras dure esta locura. Ellos y los obispos que están bajo su mando, siguiéndolos ciegamente, carecen de la jurisdicción que de otro modo tendrían en circunstancias normales. Simplemente debemos ignorarlos y continuar lo mejor que podamos sin ellos..."

               Monseñor McKenna atendió solícito la Capilla de Nuestra Señora del Rosario, en Monroe, Connecticut, además de ser un reconocido exorcista, hasta que su salud se lo permitió. Siempre se consideró un fraile dominico, por lo que se caracterizó por una vida sobria y modesta, sin ostentaciones ni boatos innecesarios.

               Monseñor McKenna era último Obispo Dominico Tradicional; entregó su alma al Todopoderoso el 16 de Diciembre de 2015; tenía 88 años, de ellos, 29 como Obispo y 57 como Sacerdote. Sus restos mortales esperan la Resurrección de la carne en el Cementerio de San Patricio, Illinois, Estados Unidos de América.