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miércoles, 18 de febrero de 2026

MIÉRCOLES DE CENIZA

  

Memento homo, quia pulvis es 
et in pulverem reverteris

Libro del Génesis, cap. 3, vers. 19 


              "La observancia del ayuno en la Cuaresma es el vínculo de nuestra milicia; es por ello que nos distinguimos de los enemigos de la Cruz de Jesucristo; es a través de él que se quitan los azotes de la ira divina; es a través de él que, protegidos por la ayuda celestial durante el día, nos fortalecemos contra los príncipes de las tinieblas. Si se relajara esta observancia, sería en detrimento de la Gloria de Dios, en deshonra de la Religión Católica y en peligro de las almas Cristianas; y sin duda, esta negligencia se convertiría en fuente de desgracias para las personas, de desastres en los asuntos públicos, de desgracias para los individuos..."


(Papa Benedicto XIV, Encíclica "Non Ambigimus30 de Mayo de 1741)



                      Antiguamente, en el día de hoy, aquellos fieles que habían causado escándalo público, se postraban humildemente en tierra en presencia del resto de cristianos, cubriendo su cabeza con cenizas. Edificados por tal ejemplo de humilde arrepentimiento, muchos quisieron imitarles; al fin la Iglesia extendió esta imposición a los que quisieran; y esta práctica ha sustituido, a pesar de haber sido suprimida la penitencia pública que fue su origen ocasional. 

               Hoy es el principio de las penitencias cuaresmales, a semejanza de los cuarenta días de ayuno que Nuestro Señor practicó antes de comenzar su vida pública. La Santa Iglesia nos impresiona saludablemente imponiendo sobre nuestras cabezas la ceniza bendecida; nos recuerda que venimos del polvo y que nuestro cuerpo se deshará en ceniza después de la muerte.

                Para completar la lección sobre la nada de las glorias humanas, conviene saber que la ceniza de hoy se obtiene quemando los olivos, palmas y laureles bendecidos en el Domingo de Ramos del año anterior.

               "...el ayuno ha sido siempre alimento de la virtud. Es la fuente de los castos pensamientos, de las resoluciones prudentes, de los saludables consejos. Por la mortificación voluntaria, muere la carne a los deseos de la concupiscencia, el espíritu se renueva en la virtud. Mas, como el ayuno no es suficiente para lograr la salud de nuestras almas, suplamos lo que falte, con obras de misericordia hacia los pobres. Concedamos a la virtud lo que quitamos al placer; para que la abstinencia del que ayuna, sirva al pobre de alimento." 


(Papa San León)


LA LEY DEL AYUNO


               La Ley del Ayuno obliga a todos los Fieles no excusados ​​o exentos, cuya edad esté comprendida entre los 21 años y el inicio de los 60 años. La abstinencia de carne obliga a los niños a partir de los 7 años. 

               El ayuno consiste en hacer una sola comida al día, pero se toleran dos pequeños refrigerios, que los teólogos limitan a 60 gramos por la mañana y 250 gramos por la noche.


CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO
(pío-benedictino, de 1917)


Canon 1250 

                La ley de la abstinencia prohíbe comer carne y caldo de carne, pero no prohíbe comer huevos, lacticinios y cualesquiera condimentos, aunque sean de grasa de animales.

Canon 1251

               1 La ley del ayuno prescribe que no se haga sino una sola comida al día; pero no prohíbe tomar algún alimento por la mañana y por la tarde, con tal que se observe, respecto de la cantidad y la calidad, la costumbre aprobada en cada lugar.

               2 Tampoco está prohibido mezclar carne y pescado en la misma comida; ni cambiar la colación de la noche con la comida del mediodía.

Canon 1252

                1 La ley de sola la abstinencia se ha de observar todos los viernes del año.

                2 Obliga la ley de la abstinencia con ayuno el miércoles de Ceniza, los viernes y sábados de Cuaresma y los tres días de las Cuatro Témporas, las vigilias de Pentecostés, de la Asunción de la Madre de Dios, de la fiesta de Todos los Santos y de la Natividad del Señor.

Canon 1253

                Estos cánones no cambiarán los indultos particulares, los votos de cualquier persona física o moral, las constituciones y reglas de cada religión o instituto aprobado, tanto de hombres como de mujeres, que lleven vida en común, incluso sin realizar votos).

Canon 1254

                1 Están obligados a guardar abstinencia cuantos hayan cumplido los siete años de edad.

                2 Obliga la ley del ayuno a todos desde que han cumplido veintiún años de edad hasta que hayan comenzado los sesenta.




miércoles, 5 de marzo de 2025

INICIO DE LA SANTA CUARESMA

 

             Hoy, Miércoles de Ceniza, es el principio de las penitencias cuaresmales, a semejanza de los cuarenta días de ayuno que Nuestro Señor practicó antes de comenzar Su Vida Pública. La Santa Iglesia nos impresiona saludablemente imponiendo sobre nuestras cabezas la ceniza bendecida; nos recuerda que venimos del polvo y que nuestro cuerpo se deshará en ceniza después de la muerte.




             Para completar la lección sobre la nada de las glorias humanas, conviene saber que la ceniza de hoy se obtiene quemando los olivos, palmas y laureles bendecidos en el Domingo de Ramos del año anterior.

             Antiguamente, en el día de hoy, aquellos fieles que habían causado escándalo público, se postraban humildemente en tierra en presencia del resto de cristianos, cubriendo su cabeza con cenizas. Edificados por tal ejemplo de humilde arrepentimiento, muchos quisieron imitarles; al fin la Iglesia extendió esta imposición a los que quisieran; y esta práctica ha sustituido, a pesar de haber sido suprimida la penitencia pública que fue su origen ocasional.


LO QUE ENSEÑA EL CATECISMO TRADICIONAL 

SOBRE LA SANTA CUARESMA


¿Por qué el primer día de Cuaresma se llama día de CENIZA? 

               - El primer día de Cuaresma se llama día de Ceniza porque en este día pone la Iglesia sobre la cabeza de los fieles la sagrada Ceniza.

¿Por qué la Iglesia impone la sagrada Ceniza al principio de la Cuaresma? 

               - La Iglesia, al principio de la Cuaresma, acostumbra poner la sagrada Ceniza para recordarnos que somos compuestos de polvo y a polvo hemos de reducirnos con la muerte, y así nos humillemos y hagamos penitencia de nuestros pecados, mientras tenemos tiempo.

¿Con qué disposiciones hemos de recibir la sagrada Ceniza? 

               - Hemos de recibir la sagrada Ceniza con un corazón contrito y humillado, y con la santa resolución de pasar la Cuaresma en obras de penitencia.

¿Qué hemos de hacer para pasar bien la Cuaresma según la mente de la Iglesia? 

               - Para pasar bien la Cuaresma según la mente de la Iglesia hemos de hacer cuatro cosas: 1ª, guardar exactamente el ayuno y la abstinencia, y mortificarnos no sólo en las cosas ilícitas y peligrosas, sino también en cuanto podamos en las lícitas, como sería moderándonos en las recreaciones; 2ª, darnos a la oración y hacer limosnas y otras obras de cristiana piedad con el prójimo más que de ordinario, 3ª, oír la palabra de Dios, no ya por costumbre o curiosidad, sino con deseo de poner en práctica las verdades que se oyen; 4ª, andar con solicitud en prepararnos a la confesión para hacer más meritorio el ayuno y disponernos mejor a la Comunión pascual.


(Catecismo Mayor del Papa San Pío X )




NORMAS SOBRE EL AYUNO Y LA ABSTINENCIA 

CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO 

(pío-benedictino, de 1917)


Canon 1250 

                La ley de la abstinencia prohíbe comer carne y caldo de carne, pero no prohíbe comer huevos, lacticinios y cualesquiera condimentos, aunque sean de grasa de animales.

Canon 1251

               1 La ley del ayuno prescribe que no se haga sino una sola comida al día; pero no prohíbe tomar algún alimento por la mañana y por la tarde, con tal que se observe, respecto de la cantidad y la calidad, la costumbre aprobada en cada lugar.

               2 Tampoco está prohibido mezclar carne y pescado en la misma comida; ni cambiar la colación de la noche con la comida del mediodía.

Canon 1252

                1 La ley de sola la abstinencia se ha de observar TODOS los Viernes del año.

                2 Obliga la ley de la abstinencia con ayuno el Miércoles de Ceniza, los Viernes y Sábados de Cuaresma y los tres días de las Cuatro Témporas, las vigilias de Pentecostés, de la Asunción de la Madre de Dios, de la Fiesta de Todos los Santos y de la Natividad del Señor.

Canon 1253

                Estos cánones no cambiarán los indultos particulares, los votos de cualquier persona física o moral, las constituciones y reglas de cada religión o instituto aprobado, tanto de hombres como de mujeres, que lleven vida en común, incluso sin realizar votos).

Canon 1254

                1 Están obligados a guardar abstinencia cuantos hayan cumplido los siete años de edad.

                2 Obliga la ley del ayuno a todos desde que han cumplido veintiún años de edad hasta que hayan comenzado los sesenta.




martes, 5 de abril de 2022

ÉSE ES EL VERDADERO AMOR



               Yo: Quería reposarte, Señor, como hace tanto tiempo me lo tienes pedido. Yo quería no ofrecerte nunca más el cuidado de mis infidelidades; pero, he aquí que he vuelto a caer en tantas faltas, que me admiro de que Tu Misericordia no se haya cansado.'' Él me contestó: "Aún cuando tú vivieras hasta el fin del mundo acumulando faltas sobre faltas, pero acechando siempre el momento del Perdón, encontrarías que el Perdón te estaba esperando, aun desde antes que tú hubieras comenzado a implorarlo.

               Recuerda que una vez dije: 'setenta veces siete'. Esto da la medida, sin medida, con que Mi Corazón responde a la pregunta: '¿cuántas veces tenemos que perdonar?' Conserva tu espíritu de penitencia.

               Yo: Pensaba luego en mi falta de valor para dormir las noches precedentes, en un lecho con pulgas. Él me dijo: ''¿No puedes soportar eso por Mí? ¿Ni por ti? Para expiar tus faltas, para expiar la marca creciente de los pecados del mundo actual. Déjate penetrar por un espíritu de humilde reparación.

              Recita durante todos los días de la Cuaresma el Salmo 'Miserere', por todos los hombres. Déjame activar en ti la suplicación; permanece en Mí, seamos Uno. Ruega a Mi Madre que presente así sus Jacob al Padre Celestial. ¿Puedo contar contigo, unida a Mí, para ayudar a las almas durante esta Cuaresma?. Yo: Sí, Señor. Él: Yo te ayudaré, como te ayudo siempre, cuando tienes valor para comenzar un sacrificio. No creas que cuando te esfuerzas por esto o por aquello eres tú la que lo hace. No eres tú, Soy Yo, que te ayudo. Y cuando el famoso sacrificio ya pasó, ni siquiera te vuelves a acordar al siguiente día. Ten pues ánimo. Ya sabes todo lo que sufrí por tu causa y por tu bien. Hace poco veías cómo un pedazo de cuerda medio caído de un camión, era arrastrado por todos los baches llenos de lodo; y pensaste en Mí, en el Pretorio, derribado por los verdugos y golpeando con Mi Cabeza las esquinas de las columnas. Sentiste al mismo tiempo horror y compasión. Que tu amor se traduzca en actos, porque ése es el verdadero amor. Yo te he amado así: imita a tu Cristo, pequeña esposa Mía.


6 de Marzo de 1941


De los escritos de la mística Gabrielle Bossis "Él y yo", 
con el imprimatur en 1957 de Monseñor Jacques Le Cordier, 
Obispo auxiliar de París; también del Obispo de Nantes, 
Monseñor Villepellet, del entonces Obispo Auxiliar 
y Vicario General de la Arquidiócesis de México, 
Monseñor Francisco Orozco y del Obispo Auxiliar
de Madrid-Alcalá Monseñor García Lahiguera.


miércoles, 24 de marzo de 2021

TODA MI FUERZA SE ENCUENTRA EN LA ORACIÓN Y EN EL SACRIFICIO


              “Durante una Cuaresma, yo me encargaba por entonces de la única novicia que había en el convento, pues era su ángel. Una mañana vino a verme toda radiante: - Si supieras lo que soñé anoche... Estaba con mi hermana e intentaba separarla de todas las vanidades a que está tan apegada. Para lograrlo, me puse a explicarle esta estrofa del “Vivir de amor”:




              «¡Jesús, amarte es pérdida fecunda!, Tuyos son mis perfumes para siempre». Yo veía que mis palabras penetraban en su alma, y estaba loca de alegría. Esta mañana, al despertarme, pensé que quizás Dios quería que le ofreciera esta alma. ¿Y si le escribiera después de la Cuaresma contándole mi sueño y diciéndole que Jesús la quiere toda para Sí?»

              Yo, sin pensarlo demasiado, le dije que podía muy bien intentarlo, pero que antes tenía que pedir permiso a Nuestra Madre (la Priora). Ciertamente inspirada por Dios, usted, Madre querida, le contestó que las Carmelitas no tienen que salvar las almas con cartas, sino con la oración.

               Al conocer su decisión, vi enseguida que era la de Jesús, y le dije a Sor María de la Trinidad: - Pongamos manos a la obra, recemos mucho. ¡Qué alegría si al final de la Cuaresma hubiésemos sido escuchadas...!

               Y ¡oh, Misericordia infinita del Señor, que se digna escuchar la oración de sus hijos...!, al final de la Cuaresma, una nueva alma se consagraba a Jesús.

               Fue un verdadero milagro de la gracia, ¡un milagro alcanzado por el fervor de una humilde novicia!”

               “Sí, toda mi fuerza se encuentra en la oración y en el sacrificio; son las armas invencibles que Jesús me ha dado, y logran mover los corazones mucho más que las palabras.”


Santa Teresita de Liseux, "Historia de un alma"



martes, 23 de marzo de 2021

LA CELESTIAL REVELACIÓN DE LA MEDALLA DE LA SANTA FAZ

 



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se recomienda su copia y difusión


               "El 31 de Mayo de 1938 mientras rezaba en la capillita de mi noviciado, una Hermosa Señora se presentó ante mí: tenía en la mano un escapulario formado por dos franelitas blancas, unidas por un cordón. Una franela llevaba la imagen del Santo Rostro de Jesús, la otra una Hostia con una aureola. 

               Se me acercó y me dijo: "Escucha bien y cuéntale todo esto exactamente al Padre. Este escapulario es un arma de defensa, un escudo de fortaleza, una prenda de Amor y de Misericordia que Jesús le quiere dar al mundo en estos tiempos de sensualidad y odio contra Dios y la Iglesia. Se tienden redes diabólicas para arrancar la Fe de los corazones, el mal se expande, los verdaderos apóstoles son pocos, es necesario un remedio divino y este remedio es el Santo Rostro de Jesús. 

               Todos los que lleven un escapulario como este y hagan cuando puedan cada Martes una Visita al Santísimo Sacramento para reparar los ultrajes que recibió Su Santo Rostro durante Su Pasión y recibe cada día en el Sacramento Eucarístico, serán fortalecidos en la Fe, listos para defenderla y superar todas las dificultades interiores y exteriores, además tendrán una muerte serena bajo la mirada amable de Mi Divino Hijo."

Madre Pierina de Micheli







LA PRIMERA PENITENCIA DE TODO CRISTIANO: SABER LLEVAR LA VIDA


               Al margen de cualquier pesimismo injustificado, que contrasta con la Esperanza Cristiana misma, hijos de nuestro tiempo, no atados por una nostalgia irrazonable de la vejez, no podemos dejar de advertir la creciente marea de pecados privados y públicos, que intenta abrumar las almas en el barro y subvertir todo orden social saludable.

               Así como cada tiempo tiene su propia impronta que sella sus obras, así nuestra época en su misma culpa se distingue por marcas, que los siglos pasados ​​quizás nunca vieron igualmente unidas.



              Una serie de publicaciones desvergonzadas y criminales preparan los medios de seducción más opresivos y engañosos para los vicios y crímenes. Velando la ignominia y la fealdad del mal bajo el oropel de la estética, el arte, la gracia efímera y engañosa, la falsa valentía; o complaciendo sin restricciones la codicia mórbida de sensaciones violentas y nuevas experiencias de libertinaje; la exaltación de la mala praxis ha llegado al punto de aparecer claramente en público y entrar en el ritmo de la vida económica y social del pueblo, haciendo de las heridas más dolorosas, las más miserables debilidades de la humanidad el objeto de lucrativa industria.

               Obra del hombre, el pecado mancha la tierra y desfigura la Obra de Dios como mancha de inmundicia. Piensa en los innumerables pecados privados y públicos, ocultos y obvios; a los pecados contra Dios y su Iglesia; contra uno mismo, en el alma y en el cuerpo; contra el prójimo, particularmente contra las criaturas más humildes e indefensas; finalmente, a los pecados contra la familia y la sociedad humana. Algunos de ellos son tan brutales y sin precedentes, que se necesitaron nuevas palabras para indicarlos. Sopesa su gravedad: de los cometidos por mera ligereza y de los premeditados a sabiendas y perpetrados con frialdad. Compare, a la luz penetrante de la Fe, este inmenso cúmulo de bajeza y cobardía con la Santidad resplandeciente de Dios, con la nobleza del fin para el que fue creado el hombre, con los Ideales Cristianos, por los que el Redentor sufrió dolores y muerte; y luego decir si la Justicia Divina aún puede tolerar tal distorsión de Su Imagen y Designios, tanto abuso de Sus Dones, tanto desprecio por Su Voluntad, y sobre todo tanta burla de la Sangre inocente de su Hijo.

               Vicario de ese Jesús, que derramó la última gota de Su Sangre para reconciliar a los hombres con el Padre Celestial, Cabeza Visible de esa Iglesia que es Su Cuerpo Místico para la salvación y santificación de las almas, os exhortamos a los sentimientos y a las obras de penitencia, para que el primer paso hacia la efectiva rehabilitación moral de la humanidad la realicéis vosotros y todos Nuestros hijos e hijas esparcidos por el mundo. Con todo el ardor de Nuestro corazón paterno os pedimos el sincero arrepentimiento de los pecados pasados, el total aborrecimiento del pecado, la firme resolución del arrepentimiento; les imploramos que se aseguren el perdón divino mediante el Sacramento de la Confesión y el testimonio de amor del Divino Redentor. De esta manera el alma vuelve a los brazos del Padre Celestial, resucita en la Gracia santificante, se restablece en el orden y el amor, se reconcilia con la Justicia Divina.

               La negación de uno mismo está tan lejos de ello, que de hecho es una condición indispensable de la alegría interior, destinada por Dios a Sus siervos aquí abajo. Y Nosotros, con la misma ansiedad y solicitud, que arde Nuestro corazón por vuestra corrección, no dudéis en exhortaros con el Apóstol San Pablo: Gozaos siempre en el Señor: "Gaudete in Domino semper; iterum dico, gaudete" (Carta a los Filipenses, cap. 4, vers. 4).

               Ahora precisamente el hedonismo, es decir, la búsqueda frenética de todo goce terrenal, el esfuerzo exasperado por conquistar aquí abajo ya toda costa la felicidad entera, la huida, como de la gran desgracia, del dolor, la liberación de todo deber doloroso; todo esto hace la vida triste y casi insoportable, porque cava un vacío mortal alrededor del espíritu. Nada más indica la actual multiplicación de los alocados gestos de rebelión contra la vida y su Autor, porque con pretensiones anticristianas se quiere excluir de ella todo tipo de sufrimiento.

              ¡Saber llevar la vida! Es la primera penitencia de todo Cristiano, la primera condición y el primer medio de santidad y santificación. Con esa dócil resignación propia de quien cree en un Dios Justo y Bueno, y en Jesucristo, Maestro y Guía de corazones, abrazar con valentía la Cruz a menudo dura de cada día. Para llevarla con Jesús, su peso se vuelve ligero.



               Pero las condiciones singularmente graves de la hora actual empujan a los Cristianos, si alguna vez en el pasado, especialmente hoy, a cumplir en sí mismos lo que falta en la Pasión de Cristo, no sólo por el deseo de hacer enmienda siempre mejor las malas acciones y para dar un signo más certero y una prueba más segura de la sinceridad de su regreso, pero también para contribuir a la salvación de todos los redimidos.

               Para ello, todos los Cristianos, penitentes e inocentes, unidos en la intención y obra de una sana expiación, se unen al Supremo Pastor de las almas y su único Salvador Jesucristo, el Cordero del sacrificio, que quita los pecados del mundo. Él está allí, en nuestros Altares, renovando el Sacrificio del Gólgota cada hora. Junto a Él y en virtud de Su Gracia, el ejército de almas expiatorias de la inmensa Iglesia de Dios podrá movilizarse en este Día Santo. Los sufrimientos, aceptados con resignación cristiana y voluntaria o elegidos libre y generosamente, devolverán un rostro Cristiano a la humanidad caída y será en la balanza de la Justicia Divina un contrapeso salvador a los crímenes humanos.

               Sálvanos, Señor, para que no perezcamos. Pisa las olas en el mar agitado de nuestra alma, sé nuestro compañero en la vida y en la muerte, nuestro Juez Misericordioso. Los rayos de los castigos merecidos dan paso a un nuevo y amplio derramamiento de Tu Misericordia sobre la humanidad redimida. Apaga el odio; enciende el Amor; dispersa con el poderoso aliento de Tu Espíritu los pensamientos y anhelos de dominación, destrucción y guerras. Concede el pan a los pequeños, a los desamparados la casa, a los desempleados el trabajo, la armonía a las naciones, la Paz al mundo, a todos la recompensa de la dicha eterna. Que así sea.


Papa Pío XII Extractos de la Homilía pronunciada el Domingo de Pasión, 

26 de Marzo del Año Jubilar de 1950



lunes, 6 de abril de 2020

DOCTRINA SOBRE LA SEMANA SANTA EN GENERAL





     ¿Por qué la última semana de Cuaresma se llama SANTA? 

               - La última semana de Cuaresma se llama Santa porque en ella se celebra la memoria de los más grandes Misterios que Jesucristo obró por nuestra Redención.

     ¿Qué Misterio se conmemora el Domingo de Ramos? 

               - El Domingo de Ramos se conmemora la entrada triunfante de Jesucristo en Jerusalén seis días antes de su Pasión.

     ¿Por qué causa quiso Jesucristo entrar triunfante en Jerusalén, antes de su Pasión? 

               - Jesucristo, antes de Su Pasión, quiso entrar triunfante en Jerusalén, como estaba profetizado.

   •1° para alentar a Sus Discípulos, dándoles con ello una prueba manifiesta de que iba a padecer espontáneamente

   •2° para enseñarnos que con Su Muerte triunfaría del demonio, mundo y carne y nos abriría la entrada del Cielo.

     ¿Qué Misterios se celebran el Jueves Santo? 

              - El Jueves Santo se celebra la Institución del Santísimo Sacramento de la Eucaristía y del Sacerdocio, se recuerda el lavatorio de los pies y el precepto del amor cristiano.

     ¿Qué Misterio se recuerda el Viernes Santo? 

                - El Viernes Santo se recuerda la Pasión y Muerte del Salvador.

     ¿Qué Misterios se honran el Sábado Santo? 

               - El Sábado Santo se honra la sepultura de Jesucristo y Su Descendimiento al Limbo.

¿Qué hemos de hacer para pasar la Semana Santa según la mente de la Iglesia? 

- Para pasar la Semana Santa según la mente de la Iglesia hemos de hacer, tres cosas:

• 1ª juntar al ayuno y abstinencia mayor recogimiento interior y mayor fervor en la oración

•2ª meditar asiduamente y con espíritu de compunción las Padecimientos de Jesucristo

•3ª asistir si podemos a los Divinos Oficios con este mismo espíritu.


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sábado, 4 de abril de 2020

PARA OBTENER LA CURACIÓN DE UN ENFERMO mediante la Medalla Milagrosa de Nuestra Señora





               ¡Oh María, sin pecado concebida, cuya inmensa Bondad y tierna Misericordia no excluye el alivio de este amargo fruto de la culpa que se llama enfermedad de la cual es con frecuencia víctima nuestro miserable cuerpo!

              ¡Oh Madre Piadosa, a quien la Iglesia llama confiada ¡Salud de los enfermos! Aquí me tienes implorando Tu favor. Lo que tantos afligidos obtenían por la Palabra de Tu Hijo Jesús, obténgalo este querido enfermo, que Te recomiendo, mediante la aplicación de Tu Medalla.


              Que su eficacia, tantas veces probada y reconocida en todo el mundo, se manifieste una vez más: para que cuantos seamos testigos de este nuevo favor Tuyo, podamos exclamar agradecidos: La Medalla Milagrosa le ha curado. Amén. 


          (ES NECESARIO que el enfermo por el que rezamos lleve al cuello, o sujeta a la ropa, la Medalla Milagrosa, a ser posible, bendecida por un sacerdote. Si el enfermo es piadoso, debe también rezar esta misma súplica y encomendarse sobre todo, a la Voluntad de Dios)



Rezar ahora tres Avemarías anteponiendo la Jaculatoria 
"Oh María sin pecado concebida, 
rogad por nosotros que recurrimos a Vos"


Para conocer el origen y Devoción
de La Medalla Milagrosa, solo toque AQUÍ




miércoles, 1 de abril de 2020

LA PASIÓN DE CRISTO Y SANTA TERESA DE JESÚS "Él gusta mucho de que nos dolamos de Sus penas..."



               "Es larga la vida, y hay en ella muchos trabajos, y hemos menester mirar a nuestro dechado Cristo cómo los pasó. Es muy buena compañía el Buen Jesús para no apartarnos de ella, y su Sacratísima Madre y Él gusta mucho de que nos dolamos de Sus penas..."  


Santa Teresa de Jesús 
Libro de Las Moradas, 6, 7, 13



martes, 31 de marzo de 2020

LA PASIÓN DE CRISTO Y SANTA TERESA DE JESÚS "...acuérdate de Su mansísimo y hermoso Rostro..."



Cuando pienses en el Señor, o en Su Vida y Pasión, 
acuérdate de Su mansísimo y hermoso Rostro, 
que es grandísimo consuelo. Será como 
un recuerdo suave que cale en tu memoria. 
Podrá llegar a quedar tan esculpida en tu mente 
esta Imagen Gloriosísima, que jamás 
se borre de ella hasta que la veas adonde 
para sin fin la puedas gozar 

Santa Teresa de Jesús, Las Mora­das 6, 9, 14-3




              Santa Teresa de Jesús, Reformadora del Carmelo, Mística, mujer de acción, fundadora, consejera de Santos, era también un alma totalmente absorta en Dios y en Su Divina Voluntad; por Él padeció las más crueles incomprensiones y ataques, hasta los últimos días de su vida, rechazada por su propia familia... un alma de Dios pero no por ello ajena a los rigores de la vida común, como lo atestiguan las mil dificultades que tuvo que sortear para la Reforma de la Orden del Carmen.


               Pese a todas las contrariedades y trabajos, Santa Teresa nunca perdió de vista a su Amado, al que buscaba en cualquier lugar y con el que ansiaba encontrarse a cada hora... fue mujer de profunda oración, al punto de ser para muchos -gracias a sus escritos- Maestra de oración. 


              El amor que Santa Teresa tenía por Cristo Nuestro Señor, le venía en gran parte por la asidua meditación de Su Pasión, que desde niña había acostumbrado hacer.


             Sigamos su ejemplo en estos días ya próximos a la Semana Santa; busa en la Pasión de Cristo el sentido y alivio de tus dificultades. Lejos de ver nuestros problemas como obstáculos, sepamos ponerlos todos en manos de la Virgen y, junto a Ella, vayamos tras los pasos de Jesús Nuestro Señor, que ya se encamina al Huerto de Getsemaní, olvidado y despreciado por una mayoría burlona... la sociedad actual, que lejos de hacer penitencia y convertir su corazón a Dios, prefiere continuar en el fango de su pecado... 


               Recemos por quien no reza, mortifiquemos nuestro apetito por cuantos comen sin razón, saboreemos la soledad con Cristo, como si le acompañásemos, cual testigos mudos, en la agonía de Getsemaní, en Su dolor ante el pecado de los hombres. ¿Serás capaz en estos días, de dedicarle a diario, aunque solo sean 10 minutos, para meditar un capítulo de Su Pasión? Muy poco tiempo y labor sencilla, pero eficaz y elevada, como enseña Santa Teresa...




               "Ya mi alma se sentía cansada y quería descansar, pero sus hábitos perversos se lo impedían. Entrando un día en el oratorio mis ojos cayeron sobre una estatua que se les había puesto, esperando una solemnidad que se debía celebrar en monasterio, y para la que se había conseguido. 

                Representaba a Nuestro Señor cubierto de llagas, tan devota que al verla me sentí toda llorar porque representaba en vivo como Él había sufrido por nosotros tuve ese dolor al pensar en la ingratitud con la que respondía a esas llagas, que parecía que se me rompía el corazón. Me tiré a sus pies en un profluvio de lágrimas, rogándole que me diera fuerza para no ofenderlo más.

               Estaba muy devota de Santa María Magdalena, y a menudo pensaba en su conversión, especialmente cuando me comunicaba. Sabiendo que el Señor estaba conmigo entonces, me tiraba a sus pies imaginándome que mis lágrimas no merecían ser completamente despreciadas. No sabía lo que decía, haciendo Él ya mucho con aceptar que yo las esparciera por Él, ya que mis sentimientos se desaparecían casi inmediatamente. Mientras tanto, me recomendaba a esta santa gloriosa para que me consiga perdón.

               Pero nada me resultó más útil que postrarme ante la estatua que dije. Yo entonces desconfiaba mucho de mí y puse toda confianza en Dios. Y me parece que le dije que no me levantaría de sus pies si no me hubiera dado lo que le rezaba. Ciertamente Él debe haberme escuchado, porque desde entonces me fui mucho mejor. Este era mi método de oración. Al no poder hablar con el intelecto, procuraba representarme a Jesucristo en mi interior, especialmente en esos rasgos de su vida en los que lo veía más solo, y me pareció encontrarme mejor. Me pareció que, estando solo y afligido, me recibiría más fácilmente como persona necesitada de ayuda. De esa ingenuidad tenía muchas. Me encontraba muy bien con la oración del Huerto, donde le hacía compañía. Pensaba en el sudor y la aflicción que le había sufrido, y quería secarle ese sudor tan doloroso. Pero pensando en mis graves pecados, recuerdo que no tenía el valor. Me quedaba con Él hasta que mis pensamientos lo permitieron, porque me molestaban mucho.

               Pararme bastante en la oración del Huerto era el ejercicio que practiqué, desde hace varios años, casi todas las noches antes de dormirme, cuando me recomendaba a Dios, y eso incluso antes de que me convirtiera monja, porque me dijeron que se ganaban muchas indulgencias. Estoy convencida de que con este ejercicio mi alma se benefició mucho, porque empezaba a hacer oración sin saber lo que era. Por la costumbre que tomé, me quedé tan fiel, como a hacerme el signo de la cruz primero renunciar a la cama."




Santa Teresa de Jesús, Libro de su "Vida", IX, 1-4



martes, 17 de marzo de 2020

“¡ESTA MEDALLA ES EL PASAPORTE PARA IR AL CIELO!” Padre Pío de Pietrelcina sobre la Medalla de la Santa Faz





              “Jesús parece estar en el extremo del sufrimiento: está postrado con Su Rostro en el suelo ante la majestad del Padre. El Sagrado Rostro de Aquel que vive en la Visión Beatífica de la Gloria Divina otorgada a los Ángeles y Santos del Cielo, yace desfigurado en el suelo.

              ¡Dios mío! Mi Jesús, ¿no eres Tú el Dios de Cielos y tierra, igual en naturaleza al Padre, que Te humillas hasta el punto de perder la apariencia humana? Todo esto para reparar y expiar mi soberbia, Te inclinas así ante el Padre”.

Padre Pío de Pietrelcina

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domingo, 15 de marzo de 2020

SANTA MISA EN DIRECTO desde el Instituto Mater Boni Consilii. TERCER DOMINGO DE CUARESMA


Santa Misa del Tercer Domingo de Cuaresma 
(transmisión en vivo)

en el Instituto Mater Boni Consilii 




Desde la Iglesia de San Pedro y San Pablo 
en Verrua Savoia (Italia)
a las 10:00 am (hora local)





miércoles, 26 de febrero de 2020

PIENSA TODOS LOS DÍAS EN LOS PADECIMIENTOS DEL SEÑOR


          Nuestro tiempo no es tiempo de temor ya que somos testigos de un Dios que ofreció la Vida para lograr hacerse amar. La pasión de Jesús fue llamada un exceso, por lo cual nadie que la medite podrá seguirle a medias.




          Si quieres crecer en la Vida del Espíritu, piensa todos los días en los padecimientos del Señor porque pensando en ellos es imposible que no te llenes de amor y fortaleza; amor capaz de relativizar los demás efectos en comparación con el Suyo, y fortaleza para sobrellevar con gozo las pruebas y las cargas inevitables de la vida.

             ¿Quién podrá desesperarse o irritarse por lo injusto de sus sufrimientos viendo a Jesús herido y despedazado? ¿Quién rehusará sujetarse a las exigencias del bien común al recordar a Cristo obediente hasta la muerte? ¿Quién podrá temer si se abraza a la Cruz de Nuestro Redentor?

          Se lamentaba Santa Teresa de que algunos libros le hubieran aconsejado dejar de meditar la Pasión, porque la Humanidad de Cristo hubiera pudiera impedirle la contemplación de su divinidad; y consciente del error exclamaba: "Oh Señor y Bien mío, Jesús Crucificado, me parecía haberte hecho una gran traición, pues ¿de dónde me vinieron todos los bienes sino de Vuestra Cruz?". 

          Decía San Pablo que solo ambicionaba saber la ciencia de la cruz, es decir, el amor que ella encierra: "Pues no quise entre vosotros sino a Jesucristo, y éste crucificado" (1 Co 11,2).

          Preguntado San Buenaventura de dónde sacaba tan copiosa y excelente doctrina como ponía en sus obras, dijo mostrando un crucifijo: "Este es el libro que me dicta todo lo que escribo. Aquí he aprendido lo poco que sé".

           ¿Dudarías de consagrarte por entero al Redentor si verdaderamente conocieras el misterio de la cruz? ¿Cómo habiéndote amado hasta la locura no ha logrado aún gobernarte el corazón? Ten presente que "Cristo murió por todos, para que los que viven no vivan para sí, sino para El que murió y resucitó por ellos" (2 Co 5,15).


San Alfonso María de Ligorio, Doctor de la Iglesia



Devocionario Católico: LA NECESARIA MORTIFICACIÓN EN LA VIDA DEL BUEN CRISTIANO (I)


El Señor nos pide que hagamos penitencia

El Buen Cristiano es aquél que imita a Cristo,
que le sigue a través del camino 
que conduce al Calvario...


                Nuestro Señor Jesucristo comenzó Su Vida Pública con cuarenta días de ayuno en el desierto como preparación (1). Más tarde, invitó dulcemente a todos aquellos que decían amarle a llevar junto a Él la Cruz, y les anunció la persecución, por ser Sus Discípulos (2). 




               Duerme Nuestro Señor, casi como un mendigo, a la intemperie en sus viajes, en los que no tiene donde reclinar Su cabeza (3). Afirma que nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos (4). Él mismo, se entrega a la muerte para salvarnos; todos los sufrimientos soportados por Cristo Redentor en Su cruenta Pasión, deben considerarse voluntarios, no sólo como el ofrecimiento de algo sucedido contra la propia voluntad y que no puede evitarse: “por eso me ama el Padre, porque doy Mi Vida, para recobrarla de nuevo. Nadie me la quita; Yo la doy voluntariamente. Tengo poder para darla y poder para recobrarla de nuevo”

               Siguiendo el ejemplo claro de Nuestro Señor Jesucristo, dentro de tus obligaciones y trabajos diarios, procura vivir esta Santa Cuaresma -y mejor todo el año- en santo recogimiento, en tu particular desierto: ratos libres, que en lugar de usar para ir con amigos o jugar en casa, dedicarás a estar con Dios a solas; deshecha entonces de tu mente, los pensamientos absurdos, para ocuparla con jaculatorias y otros actos de amor a Dios y a la Virgen Inmaculada. Tal vez te has mortificado alguna vez a base de ayunar, de castigar tu cuerpo, de privarte de algún alimento de tu particular gusto. Son mortificaciones maravillosas, siempre que se tenga cuidado de no comprometer la salud y con revisión por parte de un Director Espiritual. 

               Sin embargo, olvidamos muchas veces mortificar el foco y origen de la mayoría de nuestros males: el pensamiento. ¿Cuántos pensamientos pasan constantemente por nuestra cabeza?, ¿Cuántos de ellos van dedicados a Dios, a la Virgen, a nuestra Santa Fe...?... por el contrario, ¿cuántas veces toleramos y hasta fomentamos ideas absurdas en nuestra mente?, ¿Por qué nos empeñamos en soñar despiertos y vivir adormilados con la anestesia de ideas vanas, que nunca se materializarán o que simplemente son justificaciones absurdas?

               Mortifica tu pensamiento sujetando las ideas, sometiéndolas a la Voz de Dios; siente el peso de la negación propia como Cristo lo sintió en Su Divina Cabeza, cuando se dejó coronar de espinas... y hazlo tan solo por dos motivos: por amor a Dios y a las almas; sobre todo, ten presentes a aquéllas que pasan la vida sin dedicar un solo pensamiento al Creador... tú, que has sido bendecido con el don de la Fe, has de reparar por aquellos que viven sin Dios; tú, que presumes amar a Dios, y obligado estás a ello por Su Ley, debes mortificarte por cuantos malos cristianos no lo hacen; tú, que estas líneas no lees por casualidad, tienes vocación de Apóstol, de dar el mejor testimonio de Fe Católica: el buen ejemplo.

              Mortifica tu mente, refrena las ideas vanas, las ocurrencias absurdas; llena tus ideas de imágenes y textos piadosos, para gustar a Dios con el pensamiento y de ahí con el corazón, el entendimiento y por fin, la voluntad. Ama la mortificación de tus ideas porque ello te asegurará la muerte de tu natural soberbia, que se alimenta de esos pensamientos de superioridad o egoísmo. Oblígate a pensar a menudo en el perdón y en la caridad para con aquellos que no te quieren bien, para eliminar cualquier resto de odio o rencor. Al mismo tiempo, desprende pensamientos de angustia, de desesperación, de incertidumbre... son susurros del demonio, que pretende que desconfiemos de la Providencia de Dios, que siempre nos ampara, aún cuando tengamos que padecer para entenderlo.


La Penitencia en el Antiguo Testamento


               "Todos los hombres, mujeres y niños de Israel que habitaban en Jerusalén se postraron ante el templo, cubrieron de ceniza sus cabezas y extendieron las manos ante el Señor". Libro de Judit, cap. 4, vers. 11

              "...y le dijo el Señor: "Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella". A los otros dijo, oyéndolo yo: "Pasad por la ciudad en pos de él, y matad; no miren con piedad vuestros ojos, no tengáis compasión. Matad a viejos, a jóvenes y a vírgenes, a niños y a mujeres, hasta que no quede ninguno. Pero a todo aquel sobre el cual esté la señal, no os acercaréis; y comenzaréis por mi santuario". Comenzaron, pues, desde los hombres ancianos que estaban delante del templo." Profeta Ezequiel, cap. 9, vers. 4-6

              "Me dirigí hacia el Señor Dios, implorándole con oraciones y súplicas, con ayuno, saco y ceniza". Profeta Daniel, cap. 9, vers. 3

              "El anuncio llegó hasta el rey de Nínive, que se bajó del trono, se quitó su manto, se cubrió de saco y se sentó en la ceniza". Libro de Jonás, cap. 3, vers. 6 


La Penitencia en el Nuevo Testamento


              "...haced penitencia, pues el Reino de los Cielos está al llegar..." Evangelio de San Mateo, cap. 3, vers. 3

             "...cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu cara, para que los hombres no adviertan que ayunas, sino tu Padre que está en lo oculto; y tu Padre, que ve en lo oculto, te recompensará". Evangelio de San Mateo, cap. 6, vers. 16-18

             "¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que en sayal y ceniza se habrían convertido". Evangelio de San Mateo, cap. 11, vers. 21

               "Os ruego... que le ofrezcáis vuestros cuerpos como una hostia viva, santa y agradable a sus ojos, que es el culto racional que debéis ofrecerle" Carta de San Pablo a los Romanos, cap. 12, vers. 1 

               "...los que son de Jesucristo, crucificaron su carne, con sus vicios y concupiscencias..." Carta de San Pablo a los Gálatas, cap. 5, vers. 24

               

NOTAS ACLARATORIAS

  - 1 Evangelio de San Mateo, cp. 4, vers. 2
  - 2 Evangelio de San Lucas, cap. 21, vers. 12
  - 3 Evangelio de San Mateo, cap. 8, vers. 20
  - 4 Evangelio de San Juan, cap. 15, vers. 13


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