miércoles, 23 de diciembre de 2020
EL ESCAPULARIO DE SAN JOSÉ
ORIGEN Y APROBACIÓN DEL ESCAPULARIO DE SAN JOSÉ
Este Escapulario nace en el siglo XIX, en dos corrientes paralelas, la primera en Verona (Italia) en 1865 y la otra, años más tarde en la población francesa de Lons-le-Sauinier, Diócesis de Saint-Claude, por iniciativa de la Fundadora de la Comunidad de las Franciscanas de la Inmaculada Concepción, Madre María de Jesús Schmidt y del Padre Pier Battista, Sacerdote Capuchino de Reims.
La Madre María de Jesús que era gran devota del San José, pensaba que hacía poco para demostrar la gran devoción que le tenía, así que pensó en llevar algo puesto como un hábito especial, por lo que pidió al Padre Pier Battista, le hiciera un dibujo con los símbolos y figuras que actualmente presenta el Escapulario. Fue tal el entusiasmo y el éxito de la Madre María de Jesús que en diez años se distribuyeron 110.000 unidades.
Por otro lado, el Escapulario de San José fue aprobado para la Diócesis de Verona (Italia) por un Decreto de la Congregación de Ritos del 8 de Julio de 1880.
El 15 de Abril de 1898, el Papa León XIII otorgó al General de los Frailes Capuchinos la facultad de bendecir e investir a los fieles, en todas partes, con el Escapulario de San José.
Desde la Diócesis de Sainte Claude, en Francia, el Escapulario de San José, que era en principio de color blanco, fue propagado por la Orden Capuchina; sin embargo, más tarde se decretó que debía preferirse la forma y el color de los que se usaban en Verona, en color violeta.
DISEÑO E INSCRIPCIONES
De acuerdo con la forma decretada, los dos lados de tela o paño de lana son de color violeta: a estos se les cosen dos piezas de material de color dorado —tela, paño— de igual tamaño. En la parte de color dorado, que se pone sobre el pecho, está la representación de San José con el Niño Jesús en su brazo derecho y la vara de lirios en su mano izquierda; debajo de él se encuentra la siguiente inscripción: "Sancte Joseph, Protector Ecclesiae, ora pro nobis" – "San José, Protector de la Iglesia, ruega por nosotros".
En el otro lado, sobre el color dorado, está representada la Tiara Papal, y arriba de ella encontramos una paloma que simboliza a la Tercera Persona de la Santísima Trinidad: el Espíritu Santo. Por su parte, las Llaves de San Pedro se ubican en el lado inferior, junto con la inscripción.: "Spiritus Domini Ductor ejus" – "El Espíritu del Señor es su Guía". Entretanto, las cuerdas o cintas del Escapulario son blancas.
Los colores que caracterizan el Escapulario de San José son tres, y cada uno cobra un peculiar simbolismo: el color morado simboliza la humildad, el dorado la justicia, y el blanco la pureza.
Aquellos fieles que lo lleven, tienen la posibilidad de ganar varias indulgencias, siguiendo la aprobación de la Congregación de Ritos del 18 de Abril de 1893, según el Rescripto de la Congregación de Indulgencias, con fecha de 8 de Junio de 1893 (Acta S. Sedis, XXXIV, 317) (1)
FAVORES QUE CONCEDE SAN JOSÉ
A LOS QUE USAN PÍAMENTE SU ESCAPULARIO
El uso piadoso de este Sacramental nos recuerda tres virtudes especiales del Glorioso San José: humildad, modestia y pureza. También nos invita a recurrir a San José en nuestras necesidades, pidiéndole, particularmente, que ruegue por la Iglesia Católica. Finalmente, el hecho de llevarlo con nosotros es un signo muy favorable para obtener la gracia de una buena y piadosa muerte por medio de la intercesión y ruegos del Custodio y Padre de Vírgenes San José.
GRACIAS ESPIRITUALES Y CORPORALES
A LOS QUE USAN EL ESCAPULARIO DE SAN JOSÉ
1. Aquellos que utilicen este Escapulario, serán defendidos por San José como de su propiedad, obteniendo innumerables gracias de su corazón más casto.
2. Tendrán los devotos, la plena confianza de conseguir la gracia de la perseverancia final, y llegar a Dios en santidad, imitando sus virtudes: justicia, pureza, obediencia, silencio y humildad, con fe y amor a Jesús y a la Santísima Virgen María.
3. Seguir las indicaciones que Santa Teresa de Ávila decía de él: Yo no recuerdo hasta hoy haber pedido una gracia a San José, que él no me haya concedido. ¡Qué hermoso cuadro pintaría yo frente a los ojos, para señalar las gracias con las que he sido llena de Dios y los peligros de alma y de cuerpo de que he sido librada mediante la intercesión de este gran santo!
4. Indulgencias plenarias en los días de fiesta de Nuestro Señor, de la Santísima Virgen y de San José, lo mismo que a la hora de la muerte.
5. Tendrá auxilios espirituales para salir del pecado.
6. Tendrá una buena muerte y será defendido en las horas extremas.
7. No será vencido de los demonios que temerán su nombre.
8. Obtendrá especiales gracias tanto para el alma como para el cuerpo.
(1)FIESTAS EN LAS QUE PUEDEN GANAR
INDULGENCIA PLENARIA LOS FIELES
QUE LLEVEN IMPUESTO PIADOSAMENTE
EL ESCAPULARIO DE SAN JOSÉ
Hay Indulgencia Plenaria para aquellos que se confiesen, reciban la Sagrada Comunión —lo cual implica estar en estado de Gracia, sin pecado mortal—, no tengan afecto a ningún pecado venial y oren por las intenciones de la Santa Madre Iglesia y la Restauración del Papado en los siguientes días:
-El día de la imposición del Escapulario.
-El 25 de Diciembre, Fiesta de la Natividad de Nuestro Señor
-El 1 de Enero, Fiesta de la Octava de Navidad
-El 6 de Enero, Fiesta de la Epifanía de Dios Nuestro Señor
-El 2 de Febrero, Fiesta de la Purificación legal de Nuestra Señora
-El 19 de Marzo, Fiesta de San José, Esposo de María Santísima
-El 25 de Marzo, Fiesta de la Anunciación de la Santísima Virgen María
-El día de Pascua
-El día de la Fiesta de la Ascensión de Nuestro Señor
-El 15 de Agosto, Fiesta de la Asunción de Nuestra Señora
-El 8 de Septiembre, Fiesta de la Natividad de la Virgen Santísima
-El 8 de Diciembre, Fiesta de la Inmaculada Concepción
-El Tercer Domingo después de Pascua
-En la hora de la muerte.
*Se recomienda hacer esos mismos días la Visita a Jesús Sacramentado.
martes, 22 de diciembre de 2020
SI TÚ PREDICAS A JESÚS...
Tal vez le interese conocer la popular Devoción de
(toque sobre el título para acceder al artículo)
TU FAZ ES MI SOLA PATRIA...
Es Tu Imagen inefable
astro que guía mis pasos.
Tu dulce Rostro, Jesús,
bien lo sabes,
es en la tierra mi Cielo.
Mi amor descubre el encanto
de Tu Rostro embellecido de llanto.
Y a través de mis lágrimas
yo sonrío contemplando Tus dolores.
Quiero, para consolarte,
vivir ignorada y sola
aquí en la tierra.
Tu Hermosura,
que tan bien sabes velar,
me descubre
todo Su inmenso Misterio,
y a Ti quisiera volar.
Tu Faz es mi sola patria,
Ella es mi Reino de Amor,
es mi feliz pradera
y mi sol de cada día.
Ella es el lirio del valle,
cuyo aroma misterioso
a mi alma desterrada
en su destierro consuela,
dándole a gustar la Paz de los Cielos.
Es mi descanso y dulzura
y mi lira melodiosa...
Es Tu Rostro,
¡oh mi dulce Salvador!,
el ramillete divino de mirra,
que guardar quiero
prendido sobre mi pecho.
Es Tu Faz
mi única y sola riqueza,
ninguna otra cosa pido.
En Ella, escondida siempre,
a Ti me pareceré.
Deja en mí, Jesús, la huella
de Tus dulcísimos rasgos,
y muy pronto seré Santa,
y hacia Ti los corazones atraeré.
A fin de poder juntar
abundante mies dorada,
con Tu fuego quémame.
No tardes, Amado mío,
en darme Tu eterno beso.
¡Con Tus labios bésame!
Santa Teresita del Niño Jesús y la Santa Faz
12 de Agosto de 1895
lunes, 21 de diciembre de 2020
POR NAVIDAD REGALEMOS LUZ A NUESTROS DIFUNTOS
En estos días cercanos a la Navidad muchos andan realmente ocupados: compran regalos, preparan banquetes, adornan la casa, viven como un frenesí de felicidad... falsa felicidad, porque olvidan el origen de esta Festividad: el Nacimiento de Cristo Nuestro Redentor.
Tal vez encontremos católicos que sí se toman estos días como lo que son, de gozo espiritual, de alegría cristiana, de esperanza en que una vez más, vemos en pañales y en la pobreza a Aquél que un día volverá como Juez; por eso nos enternece que Dios se ha hecho hombre, de nuestra misma condición y Su Testimonio, como el de la Virgen y San José, es el mayor ejemplo de amor a la Pobreza, de ser humildes hasta el punto de guarecerse en una gruta destinada al ganado.
Y si seguimos contemplando este Misterio del inicio de nuestra Redención, pronto nos vendrán a la mente aquellos que un día compartieron la Navidad con nosotros y hoy, ya no están en este mundo... nuestros padres, abuelos, hermanos, amigos... Que ese recuerdo por nuestros Difuntos no sea un mero sentimiento fugaz de pesar o angustia, sino un momento de oración sincera, de súplica que brote del corazón, para rogar a Dios y a la Virgen María que les ayuden a alcanzar el Cielo. Y es que pocas veces pensamos en las realidades eternas, aquellas mismas que nacen de la Misericordia de Dios, como lo es el Bendito Purgatorio, también llamado Cárcel de Amor.
La Fe Católica nos enseña que así como los Ángeles fueron creados como espíritus puros, y por eso están en presencia de Dios, en un continuo acto de adoración, el hombre fue creado originalmente puro en cuerpo y alma, pero cayó por el pecado de nuestros padres Adán y Eva. Desde allí hasta ahora el hombre nace con el pecado original manchando su alma, y tiene su vida, gracia divina, para elegir el camino estrecho que conduce al Creador o la amplia calle para perderse eternamente. Sólo las almas puras pueden estar en Presencia de Dios, en el Cielo, como lo están los Ángeles ("Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios" Evangelio de San Mateo, cap. 5)
El Bendito Purgatorio es pues una ayuda que Dios nos regala para completar lo que no hicimos en nuestra vida en la tierra, purgando los pecados y falta de amor en que incurrimos, así como para purificar nuestro afecto al pecado.
Las Almas retenidas en el Purgatorio nos tienen a nosotros, sus Hermanos en la Fe, a quienes acudir para ser socorridas en el trance de sus sufrimientos purificativos; buscan que tengamos presente su existencia, su dolor y también su alegría de ser almas que ya están salvadas. Cuando un familiar nuestro fallece, debe ser motivo de inmensa alegría pensar que el alma está en el Purgatorio, que se ha salvado. Pero también, y mucho más importante aún, es la necesidad urgente y apremiante de orar e implorar a Dios por esta alma, para que sea liberada del Purgatorio lo antes posible.
Toma unos minutos y plantéate: ¿Cuántos de nuestros familiares habrán ido al Purgatorio?, ¿hacemos algo para liberarlos?, ¿rezamos por sus almas?, ¿ofrecemos Misas por su salvación en el Paraíso?
¿Y cómo podemos ayudar a las Almas del Purgatorio?. La forma más efectiva es ofrecer y escuchar Misas por Ellas, el Cuerpo Santísimo de Cristo, Su Preciosísima Sangre, que se inmola y derrama cada día en nuestros Altares, es el modo más poderoso de liberarlas por anticipado.
"...cuando queramos liberar a nuestros seres queridos que están en el Purgatorio... ofrezcamos al Padre, por medio del Santo Sacrificio de la Misa, a Su Hijo Dilecto, junto con todos los méritos de Su Pasión y Muerte, así no podrá rechazarnos nada." San Juan María Vianney
También es muy efectiva la oración por ellas del Santo Rosario de la Virgen o repetir la oración de Santa Gertrudis. Sea nuestra caridad acordarnos cada día de las Almas del Purgatorio, conversar interiormente con Ellas, pedir a Dios repetidas veces su liberación... Cuando se pasa cerca de un cementerio, hagamos sobre nosotros la señal de la Cruz y no dejemos de saludarlas y pedir a Dios por Ellas. Difundir la importancia de reconocer y ayudar a las Benditas Almas, reducir la enorme ignorancia que existe sobre tan fundamental tema, es también un modo poderoso de socorrerlas.
Toda ocasión es buena, como lo son también los pequeños sacrificios corporales que suframos y que podemos ofrecer a Dios a cambio del alivio de las Almas del Purgatorio; también es más que recomendable soportar las contradicciones, humillaciones o cualquier agravio hacia nuestra persona: ofrécelo todo por la pronta liberación de aquellas Almas que sufren en el Purgatorio por la soberbia que derrocharon en este mundo.
San Alfonso María Ligorio decía que "aunque las Santas Almas del Purgatorio no pueden ya lograr méritos para sí mismas, pueden obtener para nosotros grandes gracias." No son, formalmente hablando, intercesores, como lo son los Santos, pero a través de la dulce Providencia de Dios, pueden obtener para nosotros asombrosos favores, espirituales y materiales así como defendernos de los peligros que nos puedan acechar. Santa Catalina de Bolonia, hablando sobre la intercesión del Purgatorio aseguraba: “He recibido muchos y grandes favores de los Santos, pero mucho más grandes de las Santas Almas del Purgatorio”.
No son pocos los Místicos que afirman que en días señalados por la Fe, como el día de Pascua de Resurrección o en la Fiesta de la Navidad, las puertas del Purgatorio se abren de manera especial para liberar a multitud de Almas, al igual que Nuestro Señor mandó abrir la puerta del sepulcro de su difunto amigo Lázaro; no desaprovechemos estos días para incrementar nuestras oraciones por nuestras Hermanas del Purgatorio y conseguir así, en la Patria Eterna, una legión de santos amigos a los que nos uniremos en alabanza a Dios.
domingo, 20 de diciembre de 2020
SEGUIR CON LOS OJOS, CON EL CORAZÓN Y CON LA BOCA TODO LO QUE OCURRE EN EL ALTAR...
"La Santa Misa es en si misma una oración, incluso la más excelsa oración que existe. Es el Sacrificio, ofrecido por Nuestro Redentor en la Cruz, y repetido todos los días en el Altar.
Si deseas escuchar la Misa como debe ser escuchada, tienes que seguir con los ojos, con el corazón y con la boca todo lo que ocurre en el Altar.
Además, tienes que rezar con el Sacerdote las santas palabras pronunciadas por él en Nombre de Cristo y que Cristo pronuncia a través de él.
Tienes que asociar tu corazón con los santos sentimientos contenidos en estas palabras, y de ese modo debes de seguir todo lo que ocurre en el Altar.
Cuando te portas así, haz rezado la Santa Misa."
EL SANTO SACRIFICIO DE LA MISA, por el Padre Martin de Cochem, Capuchino. CAPÍTULO 4, Parte 2: EL DIVINO NIÑO SE HACE PRESENTE EN LA SANTA MISA PARA SER ADORADO
De una manera parecida, el Misterio adorable del Nacimiento de Jesucristo es renovado y puesto ante nosotros en la Santa Misa. Pues, tal como Cristo derivó su existencia humana de la Santísima Virgen María, así en la Misa a las palabras del Sacerdote, viene otra vez a la tierra con el ropaje de la humanidad, y el Celebrante, cuando las últimas palabras de la Consagración han pasado por sus labios realmente tiene a Dios hecho Hombre en sus manos. Como prueba de esto, puesto de rodillas, humildemente adora a su Dios y Creador; le eleva reverentemente, ostentándole a los fieles allí presentes.
Tal como la Virgen Purísima les mostró Su Infante recién nacido envuelto en pañales a los pastores sencillos que vinieron a adorarle, así el Sacerdote levanta el mismo Cristo Infante, no ya envuelto en pañales sino oculto bajo la forma de pan a la vista de los fieles para que le vean y le adoren como a su Dios y Señor. Y los que hacen esto con profundo amor y reverencia, hacen un acto de Fe mayor que el que hicieron los piadosos pastores, ya que ellos, contemplando con sus ojos la Humanidad de Cristo, creyeron en Su Divinidad, mientras que nosotros vemos solamente las formas exteriores de pan y vino, y sin embargo, creemos firmemente que tanto la Divinidad como la Humanidad de Cristo están ocultos en ellas.
En la Santa Misa, el Niño que se hace presente es el mismo que fue adorado por los tres Reyes y tomado por Simeón en sus brazos y presentado por la Santísima Madre de Dios en el Templo del Padre Eterno. Podemos imitar el ejemplo de estas santas personas, ofrecerle a Cristo adoración aceptable y merecer un premio sempiterno.
Además, escuchamos a Cristo proclamando por boca del Sacerdote su Santo Evangelio a nosotros para beneficio y salvación de nuestras almas. Cuando la Misa continúa, le contemplamos ejerciendo su poder milagroso, transformando pan en su Carne y vino en su Sangre Preciosa, un milagro mucho mayor que el de Caná, donde cambió agua en vino.
Finalmente en la elevación, vemos a Cristo levantado en la Cruz y con los oídos de nuestro cuerpo espiritual le escuchamos intercediendo por nosotros: “Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen…” (Libro del Levítico, cap. 23, vers. 34). Quiere decir: “No saben qué profundamente han ultrajado a vuestra Divina Majestad con sus pecados.”.
Es verdad que no contemplamos todas estas cosas con nuestros ojos corporales, las percibimos por los ojos de la Fe sobrenatural y por esta Fe merecemos un premio más grande que el que merecieron los que las presenciaron con sus ojos. Sabemos esto por la autoridad de Jesús mismo, que dijo: “…dichosos los que sin ver creyeron.” (Jn. 20, 29). cuanto más altos y más incomprensibles son estos misterios tanto más meritoria es nuestra fe y más grande será nuestro galardón en el cielo.
En cuanto a eso, el Padre Sánchez escribe: “Si los Cristianos supieran como aprovecharse de estas cosas, podrían por la asistencia a una sola Misa. adquirir un repuesto de riquezas mayor al que se podría encontrar en todas las cosas creadas.”
¿Qué piensa Usted ahora de la Santa Misa? ¿Puede haber alguna otra obra buena en el mundo, por la cual sean puestas a nuestro alcance tantas gracias?. Ya no es posible cuestionar la verdad de las palabras del Padre Sánchez arriba citadas: ” si los Cristianos supieran aprovecharse de la Santa Misa, adquirirían mayores riquezas que las que se pueden encontrar en todo lo que Dios ha creado.”. En verdad, tenemos una mina preciosa en la Santa Misa: bendito sería aquel que supiese ganar tesoros tan grandes a costa de tan poco trabajo.
¿Quién se perdería la Santa Misa de buena gana?, ¿quién no se deleitaría en asistir a ella?. Entonces nunca dejemos pasar una oportunidad de asistir a la Santa Misa.
No asistir diariamente a la Santa Misa por mero descuido o pereza, probaría que o éramos ignorantes, o indiferentes a los vastos tesoros divinos que contiene.
Que Dios conceda que los que lean esto puedan de ahora en adelante apreciar con mayor profundidad esta perla de gran precio, estimarla más y buscarla con mayor diligencia.
Para leer otros artículos del Padre Martin de Cochem
solo tiene que tocar AQUÍ
sábado, 19 de diciembre de 2020
ORACIÓN A LA VIRGEN MARÍA NUESTRA REINA, compuesta por San Francisco de Asís
Salve, Palacio Suyo; Salve, Tabernáculo Suyo; Salve, Casa Suya; Salve, Vestidura Suya; Salve, Esclava Suya; Salve, Madre Suya, y todas vosotras, santas virtudes, que sois infundidas por la gracia e iluminación del Espíritu Santo en los corazones de los fieles, para que de infieles hagáis fieles a Dios.
San Francisco de Asís
EL MEJOR PROPÓSITO PARA 2021
1º Ofrécete cada día al Señor, a ti mismo junto con tus pensamientos, palabras y obras, a través de las purísimas manos de María Reina.
2º Honra a la Virgen Inmaculada con el Ángelus y las Tres Avemarías.
3º Reza el Santo Rosario, al menos cinco Misterios, pero mejor es contemplar los quince Misterios.
4º Viste y lleva siempre contigo el Santo Escapulario del Carmen, símbolo palpable de tu Consagración al Inmaculado Corazón de María.
5º Dedica cada Sábado a Nuestra Señora; proponte hacer los Cinco Primeros Sábados Reparadores en Honor al Inmaculado Corazón.
6º Acude a Nuestra Santa Madre cuando te sobrevenga cualquier tentación, en todos tus problemas y necesidades. Ten gran confianza en Ella, igual que un hijo.
7º Procura imitar las virtudes que adornan a María Santísima, sobre todo Su Fe, su Esperanza, su ardiente Caridad y su Pureza virginal; sé buen Apóstol de esta Reina y propaga Su Devoción.
PROPÓSITOS ESPIRITUALES
DE AÑOS ANTERIORES...
(toque sobre los títulos para acceder al artículo)
viernes, 18 de diciembre de 2020
X ANIVERSARIO DE NUESTRA PÁGINA "COMO OVEJAS SIN PASTOR"
El próximo año 2021 (Dios mediante) se cumplirá el décimo Aniversario de esta página; empecé entonces compartiendo un extracto de la Encíclica Pascendi, del Papa San Pío X, y desde entonces, ha sido mi intención la de refrescar de continuo la memoria de los mayores y al tiempo, enseñar a los más jóvenes, aquella misma Doctrina Católica que santificó a millones de almas durante siglos.
Con un estilo claro y sencillo, adornado con imágenes hermosas, desde un punto de vista sintético, repasamos el Santoral, las prácticas de piedad más conocidas -y algunas no tanto- pero sobre todo, ha sido siempre idea fija, enseñar la genuina Fe Católica, la de ayer, que es la de hoy y será al fin la de siempre; solo acogiéndonos a la Enseñanza Tradicional de la Santa Iglesia, podremos seguir como Católicos las huellas ensangrentadas de Cristo Nuestro Señor, que se encamina de nuevo al Calvario, a revivir una vez más la Pasión Redentora.
Bien sabemos que la oración, la Piedad, el sacrificio... no están de moda: vivimos en una época sumergida en hedonismo, donde se rechaza el silencio, la reflexión... y de eso palpamos los frutos de la desidia y la mediocridad, porque una vida sin Dios, carece de sentido y de felicidad verdadera. Por eso fomentamos aquellas oraciones que aprendimos de nuestros abuelos, prácticas piadosas que no son fines, sino medios para tener clara la Presencia de Dios, Su mirada amorosa en nuestra vida, en mitad de los quehaceres ordinarios.
Así por ejemplo, comenzamos el día con el Ofrecimiento de Obras, lo continuamos con la Santa Misa, el Ángelus a la Virgen, la Visita al Sagrario, la Comunión Espiritual, el rezo del Santo Rosario... empapar el día de buen olor a Jesús-María; mientras que la Semana del Buen Cristiano, nos orienta a dedicar cada día a una devoción en particular, santificando así cada semana y acrecentando en nosotros ejercicios sencillos que nos ocupan muy poco tiempo y que sin embargo, logran impresionantes frutos espirituales y materiales, si somos constantes en realizarlos.
Quiero terminar dando gracias a Dios por inspirarme este pequeño Apostolado, a María Nuestra Santa Madre por sostenerme con Su ayuda y a ti, que te acercas con frecuencia por estas páginas y que confío lo hagas porque encuentras en ellas el lugar de encuentro con Jesús y María.
Juan Diego Ortega
"...MI CORAZÓN NO SE PUEDE CONTENER Y CORRE A SU ENCUENTRO..."
Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, escribía cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.
"Escribe, Benigna mía, Apóstol de Mi Misericordia, que lo que más deseo es que las almas sepan que Soy todo Amor, y que la mayor ofensa que hacen a Mi Corazón es dudar de Su Bondad. Mi Corazón no solo se compadece, sino que se regocija cuando halla mucha materia en que ejercer Su reparación, con tal que no vea malicia; ¡si supieras lo que haría Yo en un alma aunque estuviese llena de miserias si ella me dejase obrar!
jueves, 17 de diciembre de 2020
...VENERA A SUS SACERDOTES...
"...entre todas las cosas que Jesús nos mandó a los Cristianos para conseguir y alcanzar la Gloria, tenemos ésta: que representáramos Su Santa y Bendita Vida en la Misa. Porque cuando el día de Jueves Santo de la Cena, instituyó este Santo Sacramento de la Misa, mandó: Haced esto en recuerdo Mío". No dijo sólo en recuerdo y conmemoración de la Pasión, sino en recuerdo Mío; es decir, de toda la Vida de Cristo, que se ha de representar desde el día del Nacimiento hasta el día de la Ascensión."
San Vicente Ferrer
Ante tu Presencia Real escucho Tu Voz a mi corazón decir:
Con toda tu alma reverencia al Señor, y venera a Sus Sacerdotes.
Con todas tus fuerzas ama al que te hizo, y a Sus Ministros no abandones.
Son Mis elegidos y vuestros hermanos. Son un don que os hago. Como servicio gratuito os doy su Sacerdocio.
Siervos ya más no son llamados, son Mis amigos… Mis elegidos y los secretos de Mi Corazón les han sido dados.
¿Qué sería de nosotros sin Tus Sacerdotes? ¿A dónde Señor iríamos, y Tú Alimento quién nos lo daría?.
Extraído de:
Salmo 27:8, Eclesiástico, 7:29-31, Números, 18:6-7, San Juan, 15:15, Hebreos, 3:1, San Juan, 6:68-69, Hechos de los Apóstoles, 17:28


































