sábado, 12 de noviembre de 2011

VIDA OCULTA DE NUESTRA SEÑORA


   "Jesucristo vino al mundo por medio de la Santísima Virgen , y por medio de Ella debe también reinar en el mundo.


   La vida de María fue vida oculta; por eso el Espíritu Santo y la Iglesia la llaman Alma Mater : Madre oculta y escondida (1). Su humildad fue tan grande, que no hubo para Ella en la tierra anhelo  más poderoso y constante, que pasar desconocida de sí Misma y de toda criatura, para ser conocida sólo de Dios.


   Pidió sobre todas las cosas la pobreza y la humillación; y Dios, condescendiendo, tuvo a bien ocultarla en su concepción, en su nacimiento, en su vida, en sus misterios, en su resurrección y asunción, a las miradas de todos los hombres. Sus mismos padres no la conocían; y aún los ángeles unos a otros se preguntaban frecuentemente ¿Quién es esta? (2). Y es que el Altísimo se la ocultaba; o si algo les descubría, era infinitamente más lo que les encubría.


   Dios Padre, a pesar de haberle comunicado su Poder, consintió en que María durante su vida no obrase ningún milagro, al menos portentoso. Dios Hijo, a pesar de haberle comunicado su Sabiduría, permitió que apenas hablase. Dios Espíritu Santo, a pesar de ser Ella su Esposa fiel, consintió en que los apóstoles y evangelistas  dijesen de Ella muy poco, y solamente lo necesario para dar a conocer a Jesucristo."


San Luis Mª. Grignión de Montfort, "Tratado de la Verdadera Devoción"

jueves, 10 de noviembre de 2011

CON DIOS A SOLAS ( XV ) por el Padre Valentín de San José, Carmelita Descalzo.


- Que en mi alma todo sea luz y vida de Dios -


   Para esto quiero recogerme más profundamente con Dios y dentro de mí durante estos días; quiero examinar las manifestaciones de muerte o de insensibilidad que hay en mi alma y aminoran o impiden del todo recibir la luz y la vida de Dios en mí; quiero quitar esas sombras de muerte y que en mi alma todo sea luz y vida de Dios. Señor y Dios mío, ayudadme a quitarlas y que limpia ya y hermoseada mi alma, puedan vuestros ojos amorosos complacerse en mí. 


   Grabad en lo íntimo mío esos vuestros ojos con toda su hermosura y con su continuo mirar que embellezcan más y acrecienten la sed que de Vos siento y los deseos de vivir la santidad y de veros cara a cara y poseeros; poned en mí deseos insaciables y sed misteriosa, que me estimulen a buscaros  con todas mis fuerzas; que me enseñen a conocer vuestro amor y mi nada.


   Misericordia y generosidad vuestra son estos deseos, que nunca sabré pagaros.


   Todos los tiempos son propicios para ejercitar la virtud; pero nuestra flaca condición y nuestra pequeñez se impresionan más intensamente con la novedad de estos días de recogimiento y silencio con Dios, y quiero aprovechar esta circunstancia para reflexionar sobre estas trascendentales verdades y la gracia del Señor hará en mí su obra maravillosa.

domingo, 6 de noviembre de 2011

EL FALSO “APOSTOLADO DE LAS RELIQUIAS” ( III )

EL “APÓSTOL” DE LAS RELIQUIAS


   En anteriores artículos con este mismo título, he tratado de aclarar las mentiras y falsedades del conocido como “Apostolado de las Reliquias”, que hasta hace unas semanas se daba a conocer mediante un blog.


   Para entender bien todo esta compleja trama, os recomiendo que releáis las partes primera y segunda.


   Pero hoy, para que no quede resquicio de duda sobre la mala fe del pretendido “Apostolado de las Reliquias”, aporto nuevos documentos para que vosotros mismos comprobéis las continuas incongruencias y contrasentidos del “Guardián de las Reliquias”. 


   He de confesar que ante todo este tema, aflora en mí un sentimiento de pena; la capacidad de Juan José Lanza García, de autonombrarse “Guardián de las Reliquias” y “Comendador”, refleja un claro caso de narcisismo elevado al cubo. 




   Las pocas veces que le traté personalmente, aprecié en él un afán de protagonismo desmedido: alardeaba constantemente de sus “autorizaciones del Cardenal de Sevilla”, de que “a él le daban en Roma cualquier reliquia que solicitase”, “que se codeaba con varios obispos”…todo ello me hizo sospechar que estaba ante un personaje esquizoide, que miente constantemente y, lo peor, que se cree sus propias mentiras; a la misma conclusión llegaron otros dos amigos -uno de ellos sacerdote- que además han sido testigos de todo esto que narro. Ahora, me arrepiento de no haberme dejado guiar por aquella intuición que me decía que estaba ante un personaje cuanto menos siniestro.


   Esa cómica arrogancia del que fuera conocido en Sevilla como “curandero y visionario”, quedaría en nada si no fuese porque el citado “Guardián de las Reliquias” -y demás títulos con los que él mismo se ha condecorado- , ha abusado de la buena fe y confianza de cuantos creímos en él. 


   Fuimos unos cuantos que engañados por sus zalameras palabras, le confiamos  reliquias, creyendo que las custodiaría y fomentaría su culto. Por su parte, Juan José Lanza García, se comprometía a enviar reliquias, a modo de intercambio, sin embargo, muchos han denunciado que después de enviarle preciosas reliquias, nunca recibieron nada, ni una simple contestación cuando se le reclamaba que cumpliese con lo prometido.


ERASE UNA VEZ UN BLOG


   En las partes primera y segunda de “EL FALSO APOSTOLADO DE LAS RELIQUIAS”, resalté como su blog estaba repleto de supuestas aprobaciones de diferentes Obispos, adornado con fotos de tecas y cuerpos incorruptos; empleaba -sin permiso alguno- las siglas del ICHR ( International Crusade for the Holic Relics ) y en medio de todo, un número de cuenta bancaria donde solicitaba donativos.




    A día de hoy, tras las denuncias que se formularon ante el Obispo de Canarias, el Arzobispo de Sevilla y el Nuncio de España, el blog se encuentra vacío de contenido, con una foto de una comunidad de franciscanos ( que nada tienen que ver con el “Apostolado” ) y otra del “Arca Santa” ( una vulgar caja de madera, decorada con fotocopias a color, donde apilaba tecas, unas encima de otras, sin mayor cuidado).


TRÁFICO INMORAL DE RELIQUIAS 


   Hace meses advertí que el presunto “Guardián”, traficaba con las reliquias. Así ocurrió cuando las Madres Capuchinas de Alicante, le regalaron un trozo de sudario de la Venerable Úrsula Micaela Morata, religiosa en proceso de beatificación y cuyo cuerpo se encuentra incorrupto. Bajo el pseudónimo de “José García”, firmaba “certificados” que adjuntaba con trocitos de tela de dicha reliquia; después los “regalaba”, al tiempo que solicitaba donativos. Si eso no es simonía ( ver nota final), se le parece bastante…




   Las Madres Capuchinas fueron advertidas de lo que se estaba haciendo con las reliquias de su Madre Úrsula Micaela, y gracias a Dios, todo apunta a que a partir de ahora serán más prudentes a la hora de donar reliquias. Podéis pinchar sobre la imagen de abajo para ver la carta que recibí de estas religiosas.




JUGANDO AL DESPISTE CON SU IDENTIDAD


   También denuncié que Juan José Lanza García escondía su verdadera identidad, ya que en 2005 fue condenado en un Juzgado de Sevilla por un delito contra la salud pública, antecedente que desde luego mancharía su “titulitis compulsiva” y haría sospechar a más de uno del fin último del “Apostolado de las Reliquias”.


   Gracias a la colaboración de las Madres Carmelitas Descalzas de Ronda, que me enviaron una felicitación del “Guardián de las Reliquias”, comprobé que depende con quien tratase, se daba a conocer con su verdadero nombre o por su pseudónimo. En la foto de abajo, veréis parte de esa felicitación, escrita y firmada por “Juan J. Lanza, Guardián de las Reliquias”. 




   Es curioso comprobar como omitía su segundo nombre, -José- y su segundo apellido, -García-, precisamente, los mismos que empleaba en firmar certificados y otros “documentos oficiales” del “Apostolado de las Reliquias”…


   Creo que no hay que ser grafólogo para ver que ambas firmas pertenecen a la misma persona; entonces, ¿para qué ocultar la su verdadera identidad?. Muy fácil: para no poder seguir el rastro de sus mentiras y estafas y, en el caso de denunciarle, escudarse en que él no responde a ese nombre y que cualquiera ha podido manipular sus verdaderas intenciones.






CONCLUSIONES:


1) Aquel fastuoso blog por el cual se daba a conocer el “Apostolado de las Reliquias”, no era más que una quimera, un engaño a personas piadosas, que ahora, tras su virtual desaparición, ha dado la razón a todas las denuncias que planteé contra él.


2) Existen otras páginas en internet, que parece están cometiendo el mismo y horrendo pecado de simonía… estad alerta y no dejéis de denunciarlo; este blog y un pobre servidor, están a vuestra disposición para ello.


3) Os ruego que seáis sumamente precavidos con las reliquias, en especial con las de primera clase; si tenéis alguna reliquia que perteneció a algún familiar religioso o la habéis comprado para rescatarla de manos impías, no la donéis a nadie, a lo sumo, intercambiadla por otra que sea de vuestra mayor devoción con un católico de extremada confianza.


   *SIMONIA: pecado de comprar o vender sacramentos, sacramentales, reliquias o cargos eclesiásticos. 


   La simonía está castigada con el "entredicho" (se le puede negar recibir la Sagrada Comunión) o incluso suspensión (no celebrar los sacramentos, en el caso de que la simonía la practique algún sacerdote)

sábado, 5 de noviembre de 2011

FIESTA DE LAS SAGRADAS RELIQUIAS ( 5 de Noviembre )

 
   Desde hace siglos, la  Santa Iglesia Católica, ha custodiado con piadoso celo, la memoria de aquellos cristianos que sobresalieron en su amor por Dios y en la caridad para con los hombres. Y porque destacaron en medio del resto de los creyentes por  sus virtudes, practicando la fe, la esperanza y la caridad en un grado heroico, la Iglesia, los reconoce como “santos“ y nos los presentan como ejemplos a seguir en su entrega plena a Dios.


    El anhelo por conservar el testimonio y las enseñanzas de estos bienaventurados, llega hasta el punto de proteger y tener en gran estima, sus cuerpos y los objetos que usaron en la vida terrena; precisamente de ahí procede el termino reliquia, que significa “lo que queda”, “lo que resta”.




   Preservar y venerar los restos de los santos, no deja de ser un acto de amor hacia aquellas bienaventuradas almas, que ahora gozan de la visión de Dios en el Cielo. Eso sí: tengamos siempre presente, que un buen católico, sólo venera las reliquias por tratarse de los restos de un santo. Por ello, las reliquias reciben un culto de dulía (propio de los santos), en ningún caso de latría o adoración (reservado sólo a Dios); como muy bien explicaba San Jerónimo: "No adoramos las reliquias, porque tememos cometer el error de inclinarnos ante la creatura antes que a su Creador, pero sí veneramos las reliquias de los mártires en orden a adorar a Aquél por quien fueron martirizados".




    La tradición de venerar las reliquias de los santos, lo encontramos consignado por los primeros seguidores de Nuestro Señor Jesucristo, tal y como nos refieren algunos de los anales de los mártires: 


    -“Tomamos sus huesos, que eran más valiosos que las piedras preciosas y más refinados que el oro y los depositamos en un lugar adecuado. Y allí nos reunimos siempre que podemos; el Señor nos dará celebrar con gozo y alegría el aniversario de su martirio" ("El Martirio de San Policarpo", 150 después de Cristo).


    -“Solamente las partes más duras se sus reliquias se dejaron y estas las enviamos a Antioquia envueltas en lino, como un inestimable tesoro dejado a la Santa Iglesia, como cuenta de la gracia que ha sido en este mártir" (El Martirio de San Ignacio", 108DC).




   De hecho, aquellos primeros cristianos, se reunían a menudo en las catacumbas, que además de ser refugios subterráneos, se convirtieron en cementerios; allí, celebraban el Santo Sacrificio de la Misa sobre la tumba de los mártires, vilmente ejecutados por el Imperio Romano por profesar su fe y evangelizar a los paganos. Más tarde, se levantarían en su honor magníficos templos, a los cuales acudirían miles de peregrinos para implorar favores y pedir perdón de sus pecados.


   Con toda seguridad, esta idea de usar como altar la sepultura de los mártires, partía del texto del Apocalipsis: "Vi debajo del altar las almas de los que habían sido inmolados a causa de la Palabra de Dios y del testimonio que habían dado" (Ap.6, 9). El hecho de celebrar la Santa Misa sobre el sepulcro de los mártires, suponía unir el Sacrificio de Cristo, su entrega en la Cruz, con el sacrificio de aquéllos santos, que entregaron su vida por Él, dándose así una unión mística entre Nuestro Señor Jesucristo y los Mártires.




   La Iglesia Católica, siguiendo la Sagrada Escritura y la Tradición, reconoce tres grupos de reliquias:


    - Las de primera clase: tomadas del cuerpo del santo (hueso, carne, pelo…), como los huesos del profeta Eliseo, que hicieron resucitar a un muerto (II Reyes, 13, 21).
    - Las de segunda clase: objetos que usaron en vida (rosario, libros, indumentaria…), como la capa de Nuestro Señor, que como antes citamos, con sólo tocarla la hemorroísa, quedó curada.
    - Las de tercera clase: cualquier objeto tocado a una reliquia de primera clase o a la tumba del santo (normalmente pequeños trozos de tela). Ejemplo de ello, -como ya vimos antes- eran los paños que tocaban al cuerpo del apóstol San Pablo.


   Las reliquias de primera clase se dividen a su vez en tres tipos:


      - Reliquias insignes: cuerpos enteros o una parte completa de él (cráneo, una mano, una pierna, un brazo), como también algún órgano incorrupto (como la lengua de San Antonio de Padua, el cerebro de Santa Margarita de Alacoque, el corazón de Santa Teresa, etc).
      - Reliquias notables: partes importantes del cuerpo pero sin constituir un miembro entero (la cabeza del fémur, una vértebra, etc)
      - Reliquias mínimas: astillas de huesos o pequeños trozos de carne.
   La Iglesia manda guardar las reliquias -sobre todo las de primera clase- en “relicarios“, que tienen consideración de vasos sagrados; a lo largo de la historia, los relicarios han dado lugar a verdaderas obras de arte de la orfebrería. Pueden tener diferentes formas, dependiendo del tamaño de la reliquia que conserven; en los casos de cuerpos enteros, se emplea un cofre-relicario llamado capsa, mientras que si es una parte del cuerpo, el cofre es algo más pequeño y recibe el nombre de capsella. Las reliquias mínimas se guardan en una teca.


* * * * *


   “Muchas son las desgracias de los justos; pero de todas ellas los libera el Señor; el Señor guarda cada uno de sus huesos, ni uno de ellos será quebrado.”


ORACIÓN


   Tú, Señor, que obras maravillas por las reliquias de tus Santos, aumenta en nosotros la fe en la resurrección y haznos un día participar de la gloria inmortal, cuya prenda veneramos en sus osamentas.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

CONMEMORACIÓN DE LOS FIELES DIFUNTOS


“En aquellos días  oí una voz del Cielo que me decía: Felices los muertos que mueren en el Señor. Ya desde ahora, dice el Espíritu, que descansen de sus trabajos, puesto que sus obras los acompañan” 

( Apocalipsis 14, 13).

* * * * * * *
   Señor Jesucristo, Rey de la Gloria, librad de las penas del  infierno a las almas de los fieles difuntos; libradlas de aquel terrible lago de males y dolor; libradlas de las garras del león infernal, para que no sean confundidas en los abismos, ni precipitadas en las eternas tinieblas; sino que el Príncipe de los Ángeles, San Miguel, las conduzca a la morada de la luz eterna que prometisteis en otro tiempo a Abraham y a toda su posteridad.


MARÍA SIMMA, LA VIDENTE DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO


   Nació el 5 de Febrero de 1915 en Sonntag, Austria. Con sus padres y siete hermanos, vivía en una vieja casa; debido a la gran pobreza de la familia, todos los hijos comenzaron a trabajar a temprana edad.


   María, que desde niña era profundamente piadosa, quiso ser monja, pero fue rechazada hasta en tres ocasiones por su delicada salud. Por eso que se dedicó a trabajar como criada, hasta que su padre enfermó y se dedicó por completo a cuidar de él al tiempo que limpiaba la iglesia parroquial.


   Cuando muere su padre en 1947, se quedó sola; se sustenta cultivando un pequeño huerto y no pocos son los vecinos que le ayudan a sobrevivir.


   Su vida espiritual está profundamente marcada por su amor a Nuestra Señora, a la cual consagra su virginidad mediante el Voto de Esclavitud Mariana, según las enseñanzas de San Luis María Grignión de Montfort ( poner enlace). Se ofrece como Alma Víctima, abandonándose a las manos de Dios por medio de la Virgen, para que Ellos dispusieran de su salud, de sus dolores y sacrificios a favor de las Almas del Purgatorio.


   Las Benditas Almas aceptan con agrado su generoso ofrecimiento y por eso, a partir de 1940, se le empiezan a manifestar de forma individual, para suplicarle oraciones y que diese a conocer cuánto sufren en el Purgatorio.


   Después de toda una vida consagrada a las Almas Benditas, María Simma murió el 16 de Marzo de 2004. 




   ¿Cómo se presentan las Almas del Purgatorio?


   María Simma nos explica que se pueden aparecer de diversas maneras: unas llaman a la puerta, otras aparecen repentinamente; unas aparecen con forma humana, claramente visibles, con ropa cotidiana. Algunas vienen envueltas en terribles llamas de fuego, otras, que están más purificadas por sus sufrimientos, aparecen más luminosas y afables.
   Muy a menudo cuentan como habían pecado y cómo habían escapado del Infierno gracias a la Divina Misericordia. Frecuentemente añaden advertencias e instrucciones.


   En algunos casos, tan sólo siente su presencia y la necesidad de rezar y sufrir por ellas.


   ¿Cómo podemos ayudar a las Almas del Purgatorio?


   La humilde María Simma, vidente de las Almas presas en el Purgatorio, nos desvela  ocho sencillas maneras de aliviar y liberar a estas Almas.


   1- Ofreciendo y asistiendo al Santo Sacrificio de la Misa, éste es el mejor y más efectivo medio para aliviarlas y liberarlas de aquella cárcel de amor.


   2- Con los sufrimientos expiatorios; ofreciendo cualquier tipo de dolor, físico, psíquico o incluso espiritual, con intención de disminuir los padecimientos de las Benditas Ánimas.


   3- El rezo diario del Santo Rosario también proporciona mucho consuelo e incluso la liberación de no pocas Almas.


   4- El Viacrucis: contemplar y meditar la Pasión de Nuestro Señor, desde el Huerto de Getsemaní hasta su Crucifixión, ofrecer sus Benditas Llagas, supone un poderoso bálsamo para aquellas almas retenidas en el Purgatorio.


   5- Las Indulgencias: muchas veces olvidadas, son el Tesoro de la Santa Iglesia, ya que suponen la remisión del castigo debido por los pecados. Todas las indulgencias que ganamos a lo largo de nuestra vida, podemos ofrecerlas por las Almas Bienaventuradas del Purgatorio. En este sentido, las Almas revelaron a María Simma, cuán agradecidas estaban por todos aquellos que se valían de las indulgencias para liberarlas.


   6- También los sacrificios monetarios, ofrecer estipendios de Misas, donativos y limosnas, en especial para ayudar a los pobres, supone un buen medio para refrescar el tormento de las Almas purgantes.


   7- Encender velas; lejos de supersticiones, la luz que ofrezcamos por las Benditas Ánimas, es un gesto de amor hacia ellas, un reflejo de nuestra intención de ayudarlas. A parte de eso, la luz bendita reluce en medio de las tinieblas donde se encuentran.


   8- El agua bendita; cuando lleguemos a la iglesia y cojamos agua bendita para hacernos la señal de la cruz, podemos ofrecerla por el alivio de las Almas del Purgatorio; lo mismo si estamos en casa, bien haciendo la señal de la cruz sobre nosotros, o bien rociando la casa con ella al tiempo que rezamos alguna oración por el descanso de los difuntos.

martes, 1 de noviembre de 2011

1 DE NOVIEMBRE FESTIVIDAD DE TODOS LOS SANTOS





“Después de esto vi una gran muchedumbre que nadie podía contar, de todas las naciones y tribus, y pueblos, y lenguas, que estaban ante el Trono y delante del Cordero, revestidos de un ropaje blanco con palmas en sus manos; y exclamaban a grandes voces diciendo: Alabanza a Nuestro Dios que está sentado en el solio, y al Cordero. Y todos los ángeles estaban en torno del solio, y de los ancianos, y de los cuatro animales, y se postraron delante del solio sobre sus rostros y adoraron a Dios diciendo: Amén. Bendición y Gloria, Sabiduría y acción de gracias, honra y poder, y fortaleza a Nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.” 

(Apocalipsis, 7)

***
“Alegrémonos todos en el Señor, celebrando la Festividad de todos los Santos, de cuya solemnidad se alegran los ángeles, y alaban juntos al Hijo de Dios”.

***
“Las almas de los justos están en las manos de Dios, y no les alcanzará el tormento de los malvados; a los ojos de los insensatos pareció que morían; más ellos reposan en paz”.


domingo, 23 de octubre de 2011

SAN ANTONIO MARÍA CLARET

BREVE BIOGRAFÍA DE SAN ANTONIO MARÍA CLARET


INFANCIA Y JUVENTUD


   Antonio María Claret y Clará nació en Sallent (Barcelona, España) el 23 de diciembre de 1807. Desde muy niño, sintió la rudeza de lasdisputas humanas, como la guerra popular contra Napoleón, que había invadido España. Hasta los sacerdotes del pueblo se habían sumado a la lucha. En 1812 se promulgaba la nueva Constitución, conocida como "La Pepa".


   Mientras, Antonio crecía colaborando en los telares de sus padres, que se dedicaban al comercio textil. Pero a pesar de ser un niño como otro cualquiera, era sumamente piadoso; sus mayores devociones fueron la Sagrada Eucaristía y la Virgen Nuestra Señora. Ese amor profundo se palpaba en una atenta asistencia a la Santa Misa, en sus continuas visitas a Jesús en el Sagrario y en el rezo diario del Santísimo Rosario.


   Siendo un adolescente, consiguió de su padre ir a estudiar la maestría del arte textil en Barcelona; allí trabajaba de día y estudiaba por la noche, por lo que nuestro Santo supo muy pronto lo que costaba ganarse la vida. Sin embargo, esta experiencia, lejos de su familia, en medio de personas impías y mundanas, fue un duro golpe en el corazón candoroso del joven Antonio, que desilusionado, pensó entrar en la Cartuja.


   No obstante, la fama de piedad de San Antonio María Claret, que entonces tenía 21 años, llegó a oídos del Obispo de Vic, Mons. Pablo de Jesús Corcuera. Al cabo de un año, decidió ir a vivir a la Cartuja de Santa María de Montealegre, pero cuando iba de camino, una providencial tormenta de verano, le hizo retroceder de nuevo hacia Vic.


   Poco tiempo después, nuestro San Antonio pasó la prueba de fuego de la castidad en una tentación que le sobrevino un día en que yacía enfermo en la cama. Vio que la Virgen se le aparecía y, mostrándole una corona, le decía: "Antonio, esta corona será tuya si vences". De repente, todas las imágenes obsesivas desaparecieron de por vida. 


   Después de varias entrevistas con el Obispo de Vic, ingresó en el Seminario Diocesano, donde trabó una profunda amistad con Jaime Balmes. En esta época San Antonio entró en un profundo contacto con la Biblia, que le impulsaría a un insaciable espíritu apostólico y misionero.


SACERDOTE EN ÉPOCA DE PERSECUCIÓN


   A los 27 años, el 13 de junio de 1835, festividad de San Antonio de Padua,  el Obispo de Solsona, Fray Juan José de Tejada, le confería el Sagrado Orden, junto con otros compañeros seminaristas. Su primera Misa la celebró en la parroquia de Sallent el día 21 de junio; de hecho, éste fue su primer destino.


   La situación en España empeoraba: los constitucionales, imitadores de la Revolución Francesa, se habían adueñado del poder. En las Cortes de 1835 se aprobaba la supresión de todos los Institutos Religiosos. Se incautaron y subastaron los bienes de la Iglesia y se azuzó al pueblo para la quema de conventos y matanza de frailes. Contra este desorden pronto se levantaron las provincias de Navarra, Cataluña y el País Vasco, estallando la guerra civil entre carlistas e isabelinos.


   A pesar del espectro político español, San Antonio María Claret, joven sacerdote, con tan sólo 31 años, se entregaba en cuerpo y alma a su labor de pastor de almas. Sin embargo, sus ansias apostólicas le inspiraron ir a Roma, para inscribirse en "Propaganda Fide", con objeto de ir a predicar el Evangelio a tierras de infieles.


MISIONERO APOSTÓLICO EN CATALUÑA


   De esta forma, en 1841, con 33 años, recibió de Roma el título de Misionero Apostólico. A partir de entonces su trabajo fue misionar. En la provincia de Vic, siempre a pie, con un mapa de hule, su hatillo y su breviario, caminaba por la nieve o en medio de las tormentas, hundido entre barrancos y lodazales. Se juntaba con arrieros y comerciantes y les hablaba del Reino de Dios. Y los convertía. Sus huellas quedaron grabadas en todos los caminos. Las catedrales de Solsona, Gerona, Tarragona, Lérida, Barcelona y las iglesias de otras ciudades se abarrotaban de gente cuando hablaba el Padre Claret.


   Caminando hacia Golmes le invitaron a detenerse porque sudaba; él respondía con humor: "Yo soy como los perros, que sacan la lengua pero nunca se cansan".


"Padre, confiese a mi borrico" -le dijo un arriero con tono burlón. "Quien se ha de confesar eres tú -respondió Claret- que llevas 7 años sin hacerlo y te hace buena falta". Y aquel hombre se confesó.




MISIONERO APOSTÓLICO EN LAS ISLAS CANARIAS


    El 6 de marzo de 1848 salía de Cádiz para las Islas Canarias con el recién nombrado Obispo Buenaventura Codina ( en proceso de Beatificación ). Desde el Puerto de la Luz de Gran Canaria hasta los ásperos arenales de la isla de Lanzarote, resonó la convincente voz del Padre Claret. 


   Misionó en los pueblos de Telde, Agüimes, Arucas, Gáldar, Guía, Firgas, Teror, Moya ( 1 )... El Padre Claret tuvo que predicar en las plazas, sobre los tablados, al campo libre, entre multitudes que lo acosaban. A pesar de una pulmonía no cesó en su intenso trabajo. En Lanzarote da misiones en Teguise y Arrecife.


   Empleó quince meses de su vida en las Islas Canarias, y dejó atrás conversiones,  prodigios y profecías. Los canarios vieron partir con lágrimas en los ojos un día a su "Padrito", como cariñosamente lo habían apodado. Era en los últimos días de mayo de 1849. Aún hoy perdura su recuerdo.


  "Estos canarios me tienen robado el corazón... será para mí muy sensible el día en que los tendré que dejar para ir a misionar a otros lugares, según mi ministerio" (Carta al obispo de Vic, 27 de sept.). Por tales palabras, su corazón se encuentra en un hermoso relicario, en la Catedral de Santa Ana, regalo de los Claretianos a la ciudad que "robó el corazón" a su Santo Fundador.


   San Antonio María Claret por la profunda huella que dejó en estas islas, fue nombrado compatrón de la Diócesis de Canarias.


FUNDADOR


   Poco después, el 16 de julio de 1849, a las tres de la tarde en una celda del seminario de Vic fundaba San Antonio María Claret la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María. Tenía 41 años. Eran los Cofundadores los PP. Esteban Sala, José Xifré, Manuel Vilaró, Domingo Fábregas y Jaime Clotet.


   "Hoy comienza una gran obra" -dijo el Padre Claret.


¿Cómo serán los Hijos del Inmaculado Corazón de María?


  "Un hijo del Inmaculado Corazón de María es un hombre que arde en caridad y que abrasa por donde pasa; que desea eficazmente y procura por todos los medios encender a todo el mundo en el fuego del divino amor. Nada le arredra; se goza en las privaciones; aborda los trabajos; abraza los sacrificios; se complace en las calumnias y se alegra en los tormentos. No piensa sino cómo seguirá e imitará a Jesucristo en trabajar, sufrir y en procurar siempre y únicamente la mayor gloria de Dios y la salvación de las almas"


   Pero San Antonio María Claret, intervino en otras muchas fundaciones, como Director Espiritual de Santa Micaela del Santísimo Sacramento, Fundadora de las Adoratrices y Santa Joaquina de Vedruna, Fundadora de las Carmelitas de la Caridad. 


   Intervino además, directa o indirectamente en otras fundaciones: con Joaquím Masmitjà, fundador de las Hijas del Santísimo e Inmaculado Corazón de María, con D. Marcos y Dña. Gertrudis Castanyer fundadores de las Religiosas Filipenses, con María del Sagrado Corazón fundadora de las Siervas de Jesús, con Ana Mogas fundadora de las Franciscanas de la Divina Pastora. Le encontramos con Fracesc Coll fundador de las Dominicas de la Anunciata. También tuvo parte en la fundación de las Esclavas del Corazón de María, de la M. Esperanza González... 


ARZOBISPO DE SANTIAGO DE CUBA


  Por sus incontables méritos y su fama de santidad, el Padre Claret fue nombrado Arzobispo de Santiago de Cuba el 4 de octubre de 1849 y el día 6 de octubre de 1850 era consagrado obispo en la catedral de Vic. Tenía 42 años. 


 Seis años gastaría nuestro Santo en la Diócesis de Santiago de Cuba, trabajando incansablemente, misionando, sembrando el amor y la justicia en aquella isla en la que la discriminación racial y la injusticia social reinaban por doquier.


   Fue un Arzobispo evangelizador por excelencia.  Renovó todos los aspectos de la vida de la Iglesia: sacerdotes, seminario, educación de niños, abolición de la esclavitud...  En cinco años realizó cuatro veces la visita pastoral  de la Diócesis.


  Se enfrentó a los capataces, les arrancó el látigo de las manos... Un día reprendió a un rico propietario que maltrataba a los pobres negros que trabajaban en su hacienda. Viendo que aquel hombre no estaba dispuesto a cambiar de conducta, el Arzobispo intentó darle una lección. Tomó dos trozos de papel, uno blanco y otro negro. Les prendió fuego y pulverizó las cenizas en la palma de su mano. "Señor, -le dijo- ¿podría decir qué diferencia hay entre las cenizas de estos dos papeles? Pues así de iguales somos los hombres ante Dios".


  Pero ni siquiera en Cuba le dejaron en paz sus enemigos; como Nuestro Señor, todos los Santos han sido perseguidos y calumniados. La tormenta de atentados llegó al cúlmen en Holguín, donde fue herido gravemente por un sicario a sueldo de sus enemigos, al que había sacado poco antes de la cárcel, cuando salía de la iglesia. Casi agonizando, pidió que perdonaran al criminal. A pesar de todo, sus enemigos siguieron sin perderle de vista.


CONFESOR DE LA REINA ISABEL DE ESPAÑA


   El 18 de marzo de 1857 fue nombrado Capellán de la Reina Isabel II de Borbón; San Antonio María Claret, aceptó receloso, pero poniendo tres condiciones: no vivir en palacio, no implicarle en política y no guardar antesalas teniendo libertad de acción apostólica.


   Tenía 49 años cuando regresó de Cuba. Pero el Obispo Claret no había nacido para cortesano. En los 11 años que permaneció en Madrid, su actividad apostólica en la Corte fue intensa y continuada. Pocas fueron las iglesias y conventos donde su voz no resonara con fuerza y convicción. Desde la iglesia de Italianos, situada en la actual ampliación de las Cortes y desde la iglesia de Montserrat, donde está situado actualmente el Teatro Monumental, desarrolló una imparable actividad. Principalmente se hizo notar en sus misiones al pueblo y en sus ejercicios al clero.


   Restauró El Escorial y organizó en él un centro de estudio.


   "Pero en la corte me sentía como un pájaro enjaulado... como perro atado... Tengo unos deseos tan grandes de salir de Madrid para ir a predicar por todo el mundo que no lo puedo explicar... Sólo Dios sabe lo que sufro... Cada día tengo que hacer actos de resignación conformándome a la voluntad de Dios..."


   "No tengo reposo, ni mi alma halla consuelo sino corriendo y predicando".


APÓSTOL DE LA PRENSA


   Siendo muy santo, pero amigo de los medios de la época, que como hoy sucede con internet, bien empleados pueden servir para predicar y dar mucha gloria a Dios, San Antonio María Claret usó de la imprenta para misionar.


   Así, escribió unas 96 obras propias (15 libros y 81 opúsculos) y otras 27 editadas, anotadas y a veces traducidas por él. Sólo si se tiene en cuenta su extrema laboriosidad y las fuerzas que Dios le daba, se puede comprender el hecho de que escribiera tanto llevando una dedicación tan intensa al ministerio apostólico. Claret no era solamente escritor. Era propagandista. Divulgó con profusión los libros y hojas sueltas. En cuanto a su difusión alcanzó cifras verdaderamente importantes.


   Jamás cobraba nada de la edición y venta de sus libros; al contrario, invertía en ello grandes sumas de dinero. ¿De dónde lo sacaba? De lo que obtenía por sus cargos y de los donativos.


   "No todos pueden escuchar sermones... pero todos pueden leer..."
   "El predicador se cansa... el libro siempre está a punto... Son los libros la comida del alma..."


   Entre el centenar de obras de todos tamaños que escribió, destacan: "Avisos" a toda clase de personas. "El Camino Recto", "El Catecismo explicado", "El colegial instruido".


DESTERRADO DE ESPAÑA


   El 18 de septiembre de 1868, la Revolución, ya en marcha, era incontenible. Aconteció el destronamiento de la Reina Isabel II. Con la derrota del Ejército isabelino en Alcolea caía Madrid, y la Revolución, como un reguero de pólvora, se extendió por toda España.


   El día 30, la familia real, con algunos adictos y su confesor, salía para el destierro en Francia. Primero hacia Pau, luego París. El Obispo Claret tenía 60 años entonces.


   Los desmanes y quema de iglesias se prodigaron, cumpliéndose otra de las profecías del P. Claret: la Congregación tendrá su primer mártir en esta revolución. En La Selva del Camp caía asesinado el P.Crusats.


   El 30 de marzo de 1869, San Antonio María Claret se separaba definitivamente de la Reina y se iba a Roma, donde participaría en el Concilio Vaticano I; con respecto a la infabilidad  Papal, uno de los temas más debatidos, el Santo Obispo dijo: "Llevo en mi cuerpo las señales de la Pasión de Cristo, -dijo, aludiendo a las heridas que sufrió en Cuba- ; ojalá pudiera yo, confesando la infalibilidad del Papa, derramar toda mi sangre de una vez".


ÚLTIMOS DÍAS


   En agosto de 1870 se refugió en el monasterio cisterciense de Fontfroide. En aquel cenobio, cerca de Narbona, fue acogido con gran alegría por sus moradores.


   "Me parece que ya he cumplido mi misión, en París y en Roma he predicado la ley de Dios... En París como capital del mundo, en Roma capital del catolicismo, lo he hecho de palabra y por escrito, he observado la santa pobreza...


   El día 4 de octubre tuvo un ataque de apoplejía. El día 8 recibió los últimos sacramentos e hizo la Profesión Religiosa como Hijo del Corazón de María, a manos del Padre Xifré.


   Llegó el día 24 de octubre por la mañana. Todos los religiosos se habían arrodillado alrededor de su lecho de muerte. Entre oraciones, San Antonio María Claret entregó su espíritu en manos del Creador. Eran las 8:45 de la mañana y tenía 62 años.


   Su cuerpo fue depositado en el cementerio monacal con una inscripción de Gregorio VII que rezaba: "Amé la justicia y odié la iniquidad, por eso muero en el destierro".


   El 7 de mayo de 1950 el Papa Pío XII lo proclamó SANTO. Estas fueron sus palabras aquel memorable día: "San Antonio María Claret fue un alma grande, nacida como para ensamblar contrastes: pudo ser humilde de origen y glorioso a los ojos del mundo. Pequeño de cuerpo, pero de espíritu gigante. De apariencia modesta, pero capacísimo de imponer respeto incluso a los grandes de la tierra. Fuerte de carácter, pero con la suave dulzura de quien conoce el freno de la austeridad y de la penitencia. Siempre en la presencia de Dios, aún en medio de su prodigiosa actividad exterior. Calumniado y admirado, festejado y perseguido. Y, entre tantas maravillas, como una luz suave que todo lo ilumina, su devoción a la Madre de Dios".


MILAGRO EUCARÍSTICO DE SAN ANTONIO MARÍA CLARET


   El amor al Santísimo Sacramento le devoró el corazón durante toda su vida. La vivencia de la presencia de Jesús en la Eucaristía, en la celebración del Santo Sacrificio de la Misa o en la adoración de Jesús Sacramentado, era tan profunda que no la sabía explicar. "Sentía y siento su presencia tan viva y cercana que me resulta violento separarme del Señor para continuar mis tareas ordinarias".


   Quizás por esto, porque le costaba separarse de Jesús Sacramentado, el Señor le concedió un privilegio incomparable: la conservación de las especies sacramentales de una comunión a otra durante nueve años. Así lo escribió en su Autobiografía:


   "El día 26 de agosto de 1861, hallándome en oración en la iglesia del Rosario de La Granja, a las siete de la tarde, el Señor me concedió la gracia grande de la conservación de las especies sacramentales, y tener siempre día y noche el Santísimo Sacramento en mi pecho. Desde entonces debía estar con mucho más devoción y recogimiento interior. También tenía que orar y hacer frente a todos los males de España, como así me lo manifestaba el Señor en otras oraciones."




( 1 )  PEQUEÑO MILAGRO EN LA VILLA DE MOYA; 
RELATO DE ANTOÑITA RODRÍGUEZ


   Este pequeño relato lo escuché varias veces de los labios de Antoñita Rodríguez, una santa mujer, que no sabía hacer otra cosa más que trabajar y rezar y de la que os prometo hablar con más calma, en otra ocasión. 


   Antoñita Rodríguez, que era natural de Moya, un pueblecito del norte de la isla de Gran Canaria, donde crecí y viví muchos años. Era devotísima de San Antonio Mª. Claret y siempre me inculcó ese amor por el “Padrito”, como le conocemos en Canarias. 


   Cuando un día, allá por 1998, le pregunté de dónde le venía semejante afición al Santo, sorprendida me respondió: - Pero cómo, mi niño, ¿tú no sabes que San Antonio María Claret le hizo un milagro a mi abuela cuando vino a predicar las misiones a Moya?. A mí se me alegró el alma; aquella nonagenaria, a pesar de estar casi ciega y algo limitada físicamente, tenía una mente clara y una memoria envidiable. Por eso, raudo le contesté : - Pues no, pero cuente, cuénteme Antoñita. 


   Entonces, ella, como siempre que me iba a contar algo importante, garraspeó suavemente y se irguió en el asiento.  -” Pues mira, mi niño: mi abuela, que vivía al lado mismo de esta casa, cuando se enteró que había llegado un Misionero a la iglesia para predicar, se arregló, dejó al niño, que era mi padre, acostado en su cunita y se fue rápida a escucharle.


   Iba algo apurada porque sabía que llegaba tarde. De hecho, cuando llegó a la iglesia, ya San Antonio María Claret estaba predicando desde el púlpito. Mi abuela se situó al final de la muchedumbre que llenaba la iglesia, pero, para su sorpresa, el Santo fijó sus ojos en ella y en voz alta advirtió: “ La señora que acaba de llegar, que vuelva rápida a su casa porque se le va a quemar.”


   Sin pensarlo, mi abuela corrió de nuevo hacia la casa; la idea de tener a su niño en la cuna y que la casa se incendiase casi la ahoga; al llegar, vio que las piñas de millo (mazorcas) que tenía secándose en la fachada de la casa, estaban ardiendo… gracias a San Antonio María Claret, llegó a tiempo de sofocar el fuego y evitar que su hijo muriese”.







sábado, 22 de octubre de 2011

ESCLAVITUD MARIANA: MEDIO PARA DAR GLORIA A JESUCRISTO ( II )


Razones que nos ayudan a dar gloria a Dios siendo Esclavos de María


   2ª Razón: Porque por esta práctica, el alma, como quiera que no estima en nada cuanto piensa o hace de suyo, y no se apoya ni se complace sino en los méritos de María para acercarse a Jesucristo y aún para hablarle, ejercita la humildad mucho más que las almas que obran por sí, las cuales, aún sin darse cuenta, se apoyan y confían en sus disposiciones; y, por consiguiente, glorifica más perfectamente a Dios, el cual nunca es tan altamente glorificado, como cuando lo es por los sencillos y humildes de corazón.

( San Luis Mª. Grignión de Montfort, “Tratado de la Verdadera Devoción”, Cap.VII, Artículo VII )

jueves, 20 de octubre de 2011

CON DIOS A SOLAS ( XIV ) por el Padre Valentín de San José, Carmelita Descalzo.


- A vivir en Ti mismo para comunicarme y darme vida tuya -


   En un momento difícil de la persecución, que padece de los grandes de la tierra, mi Padre San Elías, siente pesada e intolerable la vida; siente tedio abrumador y el peso de su miseria natural, por lo cual dice a Dios: “Básteme ya, Señor, de vivir; llévate mi alma porque no soy d mejor condición que mis padres”. Era ésta la expresión del desaliento que sentía. Dios le mandaba subir a la soledad y al silencio y en la luz de Dios. Elías no habla, sino escucha, mira atiende a Dios en el silencio y en el olvido de las criaturas y siente la presencia y la mirada de Dios.


   En esa mirada de amor se le comunica y da sabiduría de divino conocimiento; toda la sabiduría y toda la ciencia de las criaturas es oscuridad e ignorancia comparadas con este conocimiento. Junto con este conocimiento recibió en su alma la fortaleza del espíritu y la vida de Dios, que es vida eterna de luz, de verdad y de todo bien. 


   Como a Moisés y como a Elías me has llamado y traído, Señor, a mí a la Religión, y ahora a esta soledad y recogimiento, no a morir ni a tristezas, ni a ruidos ni esparcimientos con las criaturas, no a descansar, sino a tu casa de silencio y santidad,  a vivir en Ti mismo para comunicarme y darme vida tuya y alegrías y luces de espíritu;  he venido a vivir en Tu misma vida.


   Que te conozca a Ti y te ame, Dios mío. Quieres darme una vida sobrenatural llenísima. Que prepare yo mi alma con virtudes y con el continuo trato Contigo en la oración y silencio para que pueda crecer y desarrollarse continuamente más esta vida tuya en mí. Me das Tu misma vida. ¿Cómo corresponderé a tanto bien?.

miércoles, 19 de octubre de 2011

SAN JOSÉ, BREVE REFLEXIÓN DE SAN ALFONSO Mª. DE LIGORIO

   "¿Cuánto no es también de creer aumentase la santidad de José el trato familiar que tuvo con Jesucristo en el tiempo que vivieron juntos?" José durante esos treinta años fue el mejor amigo, el compañero de trabajo con quién Jesús conversaba y oraba. José escuchaba las palabras de Vida Eterna de Jesús, observaba su ejemplo de perfecta humildad, de paciencia, y de obediencia, aceptaba siempre la ayuda servicial de Jesús en los quehaceres y responsabilidades diarios. Por todo esto, no podemos dudar que mientras José vivió en la compañía de Jesús, creció tanto en méritos y santificación que aventajó a todos los santos."
Oración de los trabajadores al Patriarca San José.




   Glorioso San José, modelo de cuanto deben trabajar con el sudor de su frente, conseguidme la gracia de considerar el trabajo como expiación, para satisfacer tantos pecados. Hacedme trabajar en conciencia, prefiriendo el fiel cumplimiento de mis deberes a mis inclinaciones caprichosas; haced que trabaje con agradecimiento y alegría, poniendo todo mi empeño y honor en aprovechar y desarrollar, por medio del trabajo, todos los talentos que he recibido de Dios. Mandadme trabajar con tranquilidad, moderación y paciencia sin que me atemoricen el cansancio y las dificultades. Inspiradme a menudo pensamientos en la muerte y en la cuenta que he de rendir del tiempo perdido, de los talentos malgastados, de las omisiones y de toda vana complacencia en éxitos obtenidos, tan contraria al honor de Dios. ¡Todo según vuestro ejemplo, oh Patriarca San José.

lunes, 17 de octubre de 2011

LAS ALMAS DEL PURGATORIO Y SAN NICOLÁS DE TOLENTINO

De cómo San Nicolás de Tolentino sacó muchas Almas del Pugatorio y libró a otras de mayores penas

    Hallándose San Nicolás en el Monasterio de Villazanes, junto a la Ciudad de Pesaro, y retirado en su celda, después de maitines, oyó una gran voz, que por lamentable, y eficaz, parecía salir del corazón dolorido de quien se quejaba atormentado, que le decía: Fray Nicolás, siervo de Dios, óyeme por tu amor infinito. Y el Santo le dijo: ¿Quién eres tú, que a estas horas me llamas? Soy el alma -dijo-  de Fray Peregrino de Osmo, a quien tu conociste, que por los merecimientos de Cristo me hallo libre de las penas del Infierno; pero atormentado cruelmente de las del Purgatorio, porque aunque merecía las eternas; Dios, por su infinita clemencia, no me condenó a ellas: y para purgar mis culpas, padezco las del Purgatorio; y pues fuimos tan amigos, muestra, por quien Dios es, tu amistad, para que por medio de tus oraciones, penitencias, y sacrificios, salgo yo de tan ardiente abismo.

   Le oyó el Santo compasivo y le dijo: Líbrete, hermano mío muy amado, nuestro Señor Jesucristo, que con su preciosa Sangre nos redimió a todos; pues yo tengo a mi cargo esta semana celebrar la Misa Mayor, por ser Hebdomadario, y habiendo de dar mañana Domingo principio a esta mi obligación, no podré en toda la semana aplicarte alguno de mis Sacrificios.

   Oído esto, Fray Peregrino le replicó diciendo: Padre mío, por tu gran piedad socorreme en necesidad tan grave, porque si tu no me favoreces, a quien podré acudir para mi alivio? A todos consuelas, ninguno sale de tu presencia sin remedio; y yo, siendo tu amigo, he de experimentar nuevo dolor sobre los que padezco acervísimo, viéndome destituído de tus socorros espirituales? Pero para que no me cierres la puerta a mis ruegos, te pido me acompañes, y verás que no te pido para mi solo, sino para otras muchas almas, que padecen las mismas penas, que yo tolero.

   Consintió en ello el Santo, y siguiendo al alma de Fray Peregrino, llegó a un campo yermo, que está a la otra parte del Convento, nombrado Valmanente, y en él vio infinidad de Almas de diversos sexos y estados, que levantaron á vna voz el grito, diciendo : Oh Padre Fray Nicolás, misericordia, misericordia. Mira que todas estamos esperando tu socorro porque si te inclinares a ofrecer el Sacrificio de la Misa por nosotras, creemos, que seremos libres de tan actiVo fuego, que nos abraza por nuestras culpas.

   Con tan lamentable visión,no pudo el Santo dejar de enternecerse, inclinandose su corazón, como piadoso, a favorecer á tanto necesitado como le pedía alivio. Para implorarle de la Divina Clemencia, se ocupó lo restante de la noche en orar, y llorar, pidiendo a Dios con gran fervor, librase aquellas almas de las penas que padecían; y luego que amaneció, puesto de rodillas delante del Prior, le rogó con mucha humildad le concediese licencia para celebrar aquella semana por las Ánimas del Purgatorio, expresándole la visión, para que no se resistiese a su petición.

   Entendida la necesidad por el Prelado, encomendó a otro el cargo de las Misas Conventuales, y dio licencia al Santo, para que aplicase las suyas por las Ánimas. Ejecutolo San Nicolás con suma devoción, y se empleó toda aquella semana en los ejercicios de orar, ayunar, llorar y disciplinarse, para que tan devotos actos sirviesen de alivio a las Animas, y de disposición para sus Sacrificios fuesen más aceptos a Dios.

  Pasados los ocho días volvió a aparecerse el alma de Fray Peregrino, y muchas de las que la acompañaban en las penas, y resplandecientes, y alegres le dieron las gracias, por hallarse ya libres de las penas del Purgatorio por sus oraciones, y Sacrificios. En cuya memoria se fundaron en la cristiandad muchas cofradías, para alivio de las Ánimas del Purgatorio, dedicándolas al Glorioso San Nicolas”.


ORACIÓN A SAN NICOLÁS DE TOLENTINO

¡Oh glorioso Protector de las Almas del Purgatorio, San Nicolás de Tolentino! Con todo el afecto de mi alma te ruego que interpongas tu poderosa intercesión en favor de esas Almas benditas, consiguiendo de la Divina Clemencia la condonación de todos sus delitos y sus penas, para que saliendo de aquella tenebrosa cárcel de dolores, vayan a gozar en el Cielo de la Visión Beatífica de Dios. Y a mi, tu devoto siervo, alcánzame, ¡oh gran santo!, la más viva compasión y la más ardiente caridad hacia aquellas Almas queridas. Amén.

(Hermana Úrsula, de la Tercera Orden de San Francisco)