jueves, 5 de noviembre de 2020

LA DEVOCIÓN Y PIEDAD POR LAS SAGRADAS RELIQUIAS DE LOS SANTOS Y MÁRTIRES


                Hemos acompañado ya en su Triunfo a los Santos en el Cielo; pero aquí en la tierra tenemos todavía sus cuerpos, que fueron templo del Espíritu Santo, que le sirvieron dócilmente para realizar actos heroicos y que un día han de resucitar para participar, juntamente con las almas, de la Bienaventuranza Eterna. La Festividad de los Santos se completa con esta de las Sagradas Reliquias, que se celebra dentro de la Octava.




                Merecen las Reliquias de los Santos culto, ya que por su influencia podemos lograr bienes materiales y espirituales; así como de la Santa Humanidad de Cristo Nuestro Señor, salía una virtud que curaba a cuantos a Él se acercaban, así también las Reliquias de los Santos pueden obrar maravillas, según reza la Oración de la Misa propia de hoy. De hecho, Dios mismo ha puesto sobre las reliquias virtudes sobrenaturales para arrojar a los demonios, curar a los enfermos, devolver a los ciegos la vista, alejar las tentaciones y alcanzarnos otros bienes y dones excelentes.

                Ya los primeros Cristianos recogían con piedad los cuerpos de sus Mártires y sobre su tumbas celebraban la Santa Misa, para simbolizar así que el sacrificio del Mártir se asocia al Sacrificio de Jesús en el Monte Calvario.

                

CLASIFICACIÓN DE LAS SAGRADAS RELIQUIAS


               La Santa Iglesia Católica, siguiendo la Sagrada Escritura y la Tradición, reconoce tres grupos de reliquias, que califica de "primera, segunda o tercera clase, o grado".

               - Las RELIQUIAS DE PRIMERA CLASE: tomadas del cuerpo del santo (hueso, carne, pelo…), como los huesos del profeta Eliseo, que hicieron resucitar a un muerto (II Reyes, 13, 21).

               Las reliquias de primera clase se dividen a su vez en tres tipos:

               - Reliquias insignes: cuerpos enteros o una parte completa de él (cráneo, una mano, una pierna, un brazo), como también algún órgano incorrupto (como la lengua de San Antonio de Padua, el cerebro de Santa Margarita de Alacoque, el corazón de Santa Teresa, etc).

              - Reliquias notables: partes importantes del cuerpo pero sin constituir un miembro entero (la cabeza del fémur, una vértebra, etc)

              - Reliquias mínimas: astillas de huesos o pequeños trozos de carne.




               - Las RELIQUIAS DE SEGUNDA CLASE: objetos que usaron en vida (rosario, libros, indumentaria…), como la capa de Nuestro Señor, que como antes citamos, con sólo tocarla la hemorroísa, quedó curada.

               - Las RELIQUIAS DE TERCERA CLASE: cualquier objeto tocado a una reliquia de primera clase o a la tumba del santo (normalmente pequeños trozos de tela). Ejemplo de ello, -como ya vimos antes- eran los paños que tocaban al cuerpo del apóstol San Pablo.


DEL TRATO Y CUIDADO QUE SE HA DE TENER 
CON LAS RELIQUIAS


               La Iglesia manda guardar las reliquias -sobre todo las de primera clase- en “relicarios“, que tienen consideración de vasos sagrados; a lo largo de la historia, los relicarios han dado lugar a verdaderas obras de arte de la orfebrería. Pueden tener diferentes formas, dependiendo del tamaño de la reliquia que conserven; en los casos de cuerpos enteros, se emplea un cofre-relicario llamado capsa, mientras que si es una parte del cuerpo, el cofre es algo más pequeño y recibe el nombre de capsella. Las reliquias mínimas se guardan en una teca.

               Las Sagradas Reliquias se dispensan desde las diferentes Postulaciones Generales de Roma, así como desde ciertas iglesias y conventos que conserven las reliquias de algún Santo del lugar o propio de alguna Orden Religiosa en particular.

               SOLO HAN DE EXPONERSE A LA VENERACIÓN PÚBLICA aquellas reliquias que estén debidamente autenticadas, o lo que es lo mismo, que una Autoridad Eclesiástica haya validado la procedencia, el tipo de reliquia y en dónde se coloca; todo ello refrendado en un documento, debidamente sellado y con papel especial, que muchas veces incorpora la conocida como "marca de agua" (con el escudo de la Congregación o del Postulador). De igual forma, el Postulador o la Autoridad que certifica la autenticidad de la reliquia, sellará ésta o el relicario donde se coloque, usando hilo y lacre, que ha de permanecer intactos.



Documento de autenticidad, sellado y firmado por el entonces Postulador 
de los Carmelitas Descalzos, Fray Simeón de la Sagrada Familia


               LAS RELIQUIAS DUDOSAS, que son todas las que se encuentren desprovistas de documento de autenticidad, o cuyo relicario esté violentado (lacre o hilos rotos/manipulados) se ha de retirar del culto público y en el peor de los casos, ser enterradas.

                Aquellos Católicos que tengan la dicha de custodiar una RELIQUIA DE PRIMERA CLASE, han de tener en cuenta los siguientes puntos:

             1º) Las Sagradas Reliquias NO SON AMULETOS, NI PIEZAS DE COLECCIÓN; de hecho, las reliquias de primera clase tienen condición de vaso sagrado. Horroriza comprobar cómo personas de dudoso comportamiento moral poseen reliquias y las exhiben en las redes sociales, como si de trofeos o condecoraciones se tratasen.

             2º) Para no perder de vista el carácter SAGRADO de las Reliquias, es muy conveniente apartarlas de otros objetos profanos; lo ideal es guardarlas ordenadamente en una caja digna, provista de tapa para evitar el polvo y la humedad, aparte de un mejor transporte si de diese el caso.

             3º) Las tecas (los recipientes que contienen las reliquias) han de ser limpiadas con sumo cuidado (al menos una vez al mes); limpieza de la parte metálica de la teca, con exquisito mimo para evitar romper el lacre, que junto con el certificado de autenticidad de la reliquia, garantiza que se trata de una reliquia verdadera.



Reverso de un documento de autenticidad, dotado con
con una marca de agua con el escudo del Carmelo Descalzo


             4º) Costumbre piadosa, es la de besar la teca ( o tecas ) en la mañana y en la noche. Cuando se posean más de seis, es suficiente besarlas una vez al día.

             5º) También es recomendable adquirir un RELICARIO, donde se puede exponer la Reliquia del Santo en cuestión en el día de su Onomástica y en día previos si por ejemplo, hacemos una novena.

             6º) Algunas personas muy piadosas, a veces llevan consigo la teca con reliquia de un Santo de su devoción; en estos casos, lo ideal es llevarla prendida al cuello, con una cadena o un cordón sólidos, en el interior de la ropa y siempre y cuando no vayamos a realizar un esfuerzo físico que pueda dañar la teca.





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